¿Mamá? ¿Papá? ¿Yukiho? – Entramos a mi casa después de la cita, la cual parecía bastante vacía. - ¿Are~? Parece que no están… - Rasqué mi cabeza con nerviosismo.

Honoka-chan, mira esto… - Me entrega una nota, la cual estaba sobre la mesa.

¿Mmm?

Honoka, tu padre, Yukiho y yo salimos a casa de tu abuela, regresaremos mañana después de la hora de almuerzo. Si quieres puedes invitar a una amiga, lamentamos no estar a tu lado para tu cumpleaños, pero la salud de tu abuela es prioridad en estos momentos. Nos vemos mañana, y esperamos disfrutes lo que más puedas.

Mamá.

¿Qué dice, Honoka-chan?

Que… llegarán mañana y no podrán estar para mi cumpleaños. – Arrugué la nota. – Ahh…

¿Estás bien? – Me abrazó por detrás.

Sí, gracias a que estás aquí…

¿Te parece si comemos algo? Ya que estaremos juntas toda la noche y hasta mañana, pensaba en que podríamos darnos un gusto, ¿qué dices?

Me parece genial. – La besé, lo que la tomó por sorpresa.

S-Sí… - Se apartó de mí con un lindo sonrojo. - ¿Vamos a comprar?

Sí, pero antes, ¿te gustaría tomarte un baño?

Ahora que lo dices, debería regresar a mi casa, no le he dicho a mamá sobre quedarme aquí… - Pensó unos momentos. – Hagamos una cosa… yo compraré lo necesario cuando vuelva para acá, ¿te parece?

¿Eh? ¿Estás segura? Me sentiría mal al hacerte gastar dinero…

No te preocupes, Honoka-chan, tómalo como mi regalo de cumpleaños adelanto, hehe~

E-Está bien, te estaré esperando.

Bien~. – Se dirige a la entrada. – Nos vemos~

Nos vemos. – Le sonrío.

Regresé a mi habitación y noté el desastre que tenía. Si bien nunca me había importado más de lo debido el tenerla completamente ordenada cuando venían las chicas, el día de hoy es una excepción. Fue en ese momento en el que recordé el por qué vinimos a mi casa.

Le dije que quería hacerlo… pero… la verdad no tengo ni la menor idea de cómo… - Rasqué mi cabeza con nerviosismo. – Primero me aseguraré de ordenar este desorden…

Estuve alrededor de 20 minutos limpiando mi pieza. Una vez satisfecha me metí a la ducha, sacando todo el sudor que había acumulado. Me vestí de una manera más casual. Unos jeans y una polera de color negro. Dejé mi cabello suelto para poder secarlo.

Me dirigí a mi habitación, busqué mi laptop, e intenté buscar referencias sobre lo que implica el tener intimidad en pareja. Encontré un sinfín de videos, pero me enfoqué en los que eran de chicas. Me puse los audífonos, y le puse play.

Me sonrojé de sobremanera al escuchar los ruidos provenientes del video. Dos chicas desnudas uniéndose de diversas formas. Incluso podía sentir como si mi nariz estuviese a punto de sangrar. Lo soporté por unos minutos más, empecé a sentir un calor leve en mi entrepierna, y justo cuando mi mano iba hacia aquel lugar, sentí el timbre de la casa, sobre exaltándome en el momento, apagué y cerré la laptop en pánico. Me calmé y bajé lo más tranquila posible hacia la puerta.

Regresé, Honoka-chan~

K-Kotori-chan… p-pasa… - Sentía mi rostro aún rojo, y estoy segura que ella lo notó.

¿Estás bien? Te noto un poco roja… - Se acercó y juntó nuestras frentes.

S-S-S-Sí… e-e-estoy b-bien… - Tartamudeé.

¿Segura?

S-Sí, solo un poco acalorada…

¿Acalorada? – Me miró curiosa. - ¿Saliste hace poco de la ducha?

Sí, debe ser por eso que me siento así, hehe…

Ya veo… - Me sonríe. – Por cierto, traje bocadillos… sé que te gustarán.

¿B-Bocadillos? – Me acerqué a ella y abrí la bolsa. Había desde papa fritas, pan de diferentes sabores, gaseosas, dulces, galletas y mucho más. Mis ojos se abrieron como platos, e incluso podía sentir cómo mi imaginación volaba al tener esas delicias frente a mí.

Me alegro que te haya gustado mi elección, hehe.

Kotori-chan… ¡gracias! – La abrazo fuerte. Acomodando mi cabeza en su pecho. – Son mis favoritos, en verdad muchas gracias…

D-De nada. – Acarició dulcemente mi cabeza. - ¿Qué quieres hacer ahora?

¿Mmm? – Estaba tan cómoda en su pecho, que no noté lo sonrojada que ella estaba, o el dulce olor que emanaba de ella. – K-Kotori-chan…

¿H-Honoka-chan? ¿Q-Qué sucede? Estás actuando extraño…

Lo siento… pero… - Acerqué mi rostro a su cuello, inhalando el dulce olor. – Hueles muy bien… me encanta tu olor…

M-Mou! Debe ser porque me bañé con esencia de vainilla…

Aun así… huele muy bien… me encanta… - Besé instintivamente su cuello, a lo que ella dejó escapar un leve grito. La quedé mirando fijamente, Kotori estaba totalmente sonrojada, y su mirada… esa mirada tan especial, era la misma mirada que me dio cuando nos besamos en la plaza. – Kotori-chan… - La tomé de la mano, dirigiéndola a la sala.

Nos sentamos en el sillón, una junto a la otra. Ella seguía mirándome fijamente.

H-Honoka-chan…

Kotori-chan… - Puse mi mano en su mejilla, y la acaricié suavemente.

Sin darme cuenta me acerqué más a ella, casi estando encima. Dejé caer mi cuerpo con cuidado sobre el suyo, y lentamente la besé. Escuchar el sonido de los besos en este silencio realmente me agrada. Usé mi lengua para indicarle que abriera su boca. Toqué detrás de sus dientes, sus labios y al mismo tiempo su lengua, formándose una lucha entre las dos.

Un gemido escapó de sus labios, mientras sus ojos estaban clavados en mí. Sentí la urgencia de hacer más, y fue ahí cuando las imágenes del video vinieron a mi mente. Posé mis labios gentilmente sobre su cuello, succionando despacio y a veces lamiéndolo, mientras con mis manos desabotonaba su blusa, dejando a la vista ese pronunciado busto, con un lindo brasier. Pero lo que más me intrigó, fue notar que se desabrochaba desde adelante.

Le sonreí, a lo que ella cerró los ojos. Besé con ganas su piel, blanca, tersa y suave. Podía sentir cómo se derretían mis labios por el calor que ella emanaba, su voz empezó a salir cada vez más, sirviendo como música para mis oídos.

Con mi mano derecha masajeé algo torpe su seno derecho, pero aún estaba con el brasier puesto, no lo sacaba porque me sentía demasiado nerviosa, y tampoco quería incomodarla.

Honoka…chan…

¿Sí?

Quítalo… quítame el brasier…

¿S-Segura?

Sí…

E-Entonces, con permiso. – Torpemente desabroché aquel broche, hice que se sentara para sacarle la blusa y la ropa interior, dejando ante mis ojos la vista de su piel desnuda. Mis ojos bajaron hacia su vientre plano, luego subieron hasta sus senos, majestuosamente levantados. Quería tocarlos, quería saber cómo se sienten sin ropa.

P-Puedes tocarlos… - Tomó mi mano derecha, y la puso sobre su seno expuesto. – Mhh~

¡K-Kotori-chan!

¡Kyaa~!

Sin aguantar más su lindura, me abalancé sobre ella, depositando agresivos besos en su pecho. Jugué con sus pezones con una de mis manos, mientras el otro era succionado por mis labios.

La sentí temblar entre cada caricia, y la verdad me parecía algo adorable. Quería más de ella, quería oír más y ver más de sus reacciones. Una parte de aquel video vino a mi mente, por lo que tomé la decisión de ir más allá. Besé sus labios nuevamente, poniendo mis manos sobre sus muslos. La miré fijamente esperando alguna respuesta, a lo que recibí un asentimiento de su parte.

Mis manos acariciaron aquellas esbeltas piernas. Levanté su falda y quedé maravillada ante la nueva piel expuesta. Sus bragas eran del mismo diseño y color que el de su brasier. Toqué sus caderas, recibiendo un escalofrío como respuesta. Bajé su falda hasta sus rodillas, y la aparté por completo de su cuerpo. Sólo quedaba aquella tela cubriendo su entrepierna. Me recosté sobre ella, quedando mi rostro a la altura de su ombligo. Besé con cuidado su vientre, a lo que ella protestó algunas veces, pero juzgué por las reacciones así que seguí. Finalmente me decidí a hacerlo, separé levemente sus piernas, y apegué mi rostro en aquella zona.

Hyaa~!

Con mi nariz toqué su centro aún cubierto por la tela. Sentí algo de humedad provenir de ahí. Con mis dientes, sin saber cómo lo logré, bajé lentamente sus bragas, mientras nuestros ojos se encontraban. Las bajé un poco más hasta apartarlas de ella. Abrí aún más sus piernas, y aunque recibí un "no lo hagas… está sucio…" procedí con lo que tenía pensado. Un agudo y fuerte grito resonó en la casa en el momento que posé mi lengua en su intimidad. Poco a poco fui lamiendo y sorbiendo el líquido que provenía de allí. Usé dos de mis dedos para acariciar sus labios interiores, de repente jugué con su entrada, y logré insertar máximo un dedo por el momento. Escuché mi nombre ser gritado una y otra vez a medida que movía mi dedo con una velocidad gradual. Sus piernas temblaban, y su vientre se movía incontrolablemente.

Después de un buen rato haciendo lo mismo, noté algo hinchado provenir de cierta zona, lo mordí suavemente, provocando que ella arquera su espalda con violencia, y un líquido transparente empapara mi rostro.

Me sorprendí bastante al ver esa reacción, ya que no salía en el video que vi hace unos minutos. Ella respiraba con dificultad, y sus piernas se contraían sin cesar. Me aparté de ella y limpié mi rostro. Al volver a mirarla recibí una tierna escena. Ella hacía un puchero.

Te dije que no hicieras eso… - Desvió la mirada.

Lo siento… pero no pude contenerme…

P-Pero por qué… tenías que morder mi clítoris, es la parte más sensible que tengo… - Se cubrió el rostro con vergüenza.

¿Clítoris? ¿Lo que mordí fue eso?

Sí, por eso me vine y… solté aquel líquido…

Oh~ Ya veo…

Por cierto… - Se sentó. - ¿Dónde aprendiste a hacer ese tipo de cosas? ¿Lo habías hecho antes? – Lo último me lo preguntó con una expresión triste.

Eres la primera, Kotori-chan… - La besé.

Entonces… ¿Cómo?

B-Bueno… - Me sonrojé. – V-Vi… un v-video antes de que llegaras… y-ya sabes… c-como referencia… - Desvié la mirada.

¿Un video? – Sentí su mirada clavada en mí. – Oh~ Esa es la razón por la que estabas tan roja cuando llegué…

S-Sí… lo siento…

¿Por qué lo sientes? Gracias a eso me hiciste disfrutar… - Me besó tiernamente. – Pero… para la próxima, sólo experimenta conmigo… aprenderemos juntas, ¿sí?

S-Sí…

Por cierto, ahora es tu turno, Honoka-chan…

¿E-Eh?

Es tu turno… - Dijo recostándose sobre mí. – Me aseguraré de hacerte sentir tan bien como yo me sentí… ¿sí~?

S-Sí…


Al día siguiente.

Uuf… me duele todo… - Desperté alrededor de las 11 am. Sentía todo mi cuerpo pesado.

Buenos días, Honoka-chan~

¿K-Kotori? – Vi a mi novia completamente desnuda acostada a mi lado.

¿Cómo te sientes? – Besa mis labios.

Bien… un poco… a-adolorida…

Descuida, somos dos… - Sonrió. – Creo que se nos fue la mano anoche…

¿A-Anoche? ¿Qué hicimos anoche?

Mou! ¿No lo recuerdas?

Recuerdo que te llevé al sofá y… t-te hice todas esas cosas pero… después… no recuerdo mucho…

Bueno… lo hicimos toda la noche… - Sonrió. – Creo que para haber sido nuestra primera vez nos excedimos demasiado…

Ahora que lo pienso, hay que limpiar el desastre que quedó abajo… - Me levanto de la cama, y noto la basura de los snacks que Kotori-chan compró ayer. – Esto… tampoco recuerdo haberlo comido…

V-Vaya, creo que se me pasó demasiado la mano entonces, lo siento, Honoka-chan…

Descuida, Kotori-chan… lo importante ahora es que no nos descubran mis padres…

Ehm… sobre eso…

¿Mmm? ¿Qué sucede?

Ehm… mintieron respecto a no celebrar contigo, llegaron hoy cerca de las 9 am, y bueno… entraron y nos encontraron así, hehe. – Saca su lengua.

¿Eh?... – Me quedé helada por un momento.

Se sorprendió al vernos así pero… aunque pensé que se lo tomaría mal, no dejó de hacer bromas al respecto junto con Yukiho-chan y… dice que te espera una larga semana de bromas…

Ahh… - Suspiré y volví a tirarme contra la cama. – Estoy muerta…

Ánimo, Honoka-chan~

Sí… gracias, Kotori-chan…

"Que alguien me ayude… no creo poder soportar a mi hermana y madre por una semana…"

Fighto dayo~ - Dijo mi novia, a lo que no pude evitar reír. - Feliz cumpleaños, Honoka-chan~

Fin.


Y aquí está el especial lemon de esta pareja xD ¿qué les pareció? Decidí hacerlo ya que hubieron personas que lo pidieron xD espero sus comentarios ansiosa :D muchas gracias y si gustan pásense por mi página :D "Lovenozoeli" ;)