Aviso: Pokemon Adventures no me pertenece, los demas personajes si.


Bueo aqui viene el capitulo 14, donde muchas dudas se responderan, donde algunos gritaran "QUE!?" y algunos otros fingiran que lo sabian ewe pero en fin aqui va el capitulo, disculpen que no salude a todos pero estoy corto de tiempo. Disfrutenlo mucho

ENJOY:::


CAPITULO XIV: Bajo las redes del enemigo.

Kige:

Suspire sonoramente, relajándome en aquel baño del departamento de Dante, un gran departamento es decir poco, era gigantesco. Hace un año que Dante está viviendo solo y tiene departamentos por todos lados en todas las regiones.

Disfrutaba de aquel baño tibio, con el cuidado de que mis costillas no se moviesen mucho para evitarles un dolor fuerte. Solo estaban fracturadas, me preocupaba que estuviesen rotas, gracias al Odish de Yuika, puedo usar polvos Somníferos como anestésicos... Si rompí las reglas, tenía siete Pokemon en vez de seis, ¿Cómo? Fácil, la Pokeball del Odish es de un fabricante ilegal, por lo que no se guía por el dispositivo de control.

Siguiendo con el tema, decidí salir de la bañera, tomando una toalla salí de ahí. Como siempre, Odish uso su somnífero en mis costillas, aliviando la presión en mis costillas. Me puse ropa ligera y me dispuse a salir del apartamento de Dante para ir al hospital, se supone que Maki, debería estar mejor a estas horas de la tarde. Dante y Freya se fueron en la mañana a ver al muchachón.

Salí a las calles de ciudad Fucsia, al igual que en todas las ciudades, la gente en las calles era escasa y casi no habían jóvenes a la vista. Me guarde mis manos en los bolsillos, ocultando un bostezo con todas mis fuerzas.

Me tome mi tiempo, pero llegue al hospital de ciudad Fucsia a eso de media hora después de salir del departamento. No tarde en llegar a la habitación de Maki, quien era acompañado por Dante y Freya, pude ver que estaba despierto y se veía mejor que ayer.

-Hey emm, ¿Cómo estás? -Dije entrando a la habitación, cerrando la puerta tras de mi -.

-Bien, mucho mejor. -Dijo Maki, este no llevaba su vendaje en el ojo derecho, por lo cual debió desordenar su cabello hacia abajo para ocultarlo -. Muchas gracias de nuevo Dante, si no hubieses sobornado al hospital completo, la policía estaría rodeando el hospital.

-¡Hey, no te preocupes! -Dijo Dante -. Además, hace tres años, ustedes hicieron lo mismo por mí.

-Enserio chicos, estoy exhausta. -Dijo Freya recostándose en su asiento -. Todo este rollo de PAO, Protomon, los Usuarios... Es tan confuso, sin mencionar recuerdos que no debería tener y estos extraños poderes que tengo ahora.

-¿Recuerdos? -Pregunto Maki algo nervioso -.

-Es un sueño, se ve tan vivido, pero lo he tenido desde que Time nos atacó. -Dijo Freya -. En él, veo a un demonio asesinar a mis padres.

Un silencio sepulcral lleno el ambiente. Maki apretó sus sabanas con ambas manos intentando esconder su angustia, yo solo pude observar la escena desde espectador sin decir nada. Mientras que Freya solo se quedaba pensativa en ello.

-Freya, sobre tus poderes, quiero hablar de ello contigo, pero afuera. -Dije apuntando a la puerta de salida de la habitación -.

-Yo...

-Ahora... -Dije prediciendo su respuesta -.

-Bien. -Dijo Freya levantándose de su asiento -.

Abrí la puerta dejando que ella saliese primero que yo, antes de mirar a Maki. Obviamente, el tenia las mismas preguntas que yo pero creo que le gane en iniciativa, Maki solo sonrió de medio lado y se recostó para hablar con Dante. Salí para encontrarme a Freya esperándome, con un leve movimiento de mi cabeza, le indique que caminásemos, una vez que caminábamos por los pasillos comenzó el interrogatorio.

-Quería comentarte de lo que sucedió en el S.S. Anne. -Le dije directamente -.

-¿Qué quieres saber? -Pregunto ella -.

-En primer lugar, ¿No te extraña o te molesta por que puedes usar esos poderes? -Pregunte seriamente -.

-Bueno... -Pensaba ella -. Ni idea, la verdad es que a mí me parece como si siempre lo hubiese tenido... no sé, estoy confundida.

-Ya, igual que yo. -Carraspee -. Escucha, retrocedamos, ¿por qué usaste Pantalla Luz?

-Para proteger a Maki.

-Bueno, cambio mi pregunta, ¿cómo usaste Pantalla Luz?

-A eso, bueno yo... -En eso, Freya se detuvo en seco con los ojos como platos -. Yo... no lo sé...

-Al igual que esa cosa que usaste la... Diosa de la Orhcesta, ¿cierto? ¿Cómo la usaste? -Pregunte nuevamente -.

-Para eso solo tengo vagos recuerdos, yo cuando era entrenadora, me imaginaba en mi mente líneas blancas para manejar a mi equipo. -Explicaba volviendo a caminar junto a mí -. Aunque ahora es diferente.

-Sí, ya me fije. -Dije rascando mi cabeza -. Pero bueno, a lo que iba, quería saber si sabias como obtuviste esos poderes y al parecer no tienes ni idea.

-Como si tú supieras de donde vienen. -Se burló -.

-O claro que lo sé. -Sonreí triunfal ante la mirada desconcertada de Freya -. Ahora, es imposible que lo debas tener.

-¿Por qué?

-Por que la persona que poseía ese poder murió hace cinco años. -Le dije serio -.

-No querrás decir...

-Sí, Sarah Astrid, la portadora del Corazón de Oro tenía un poder igual al tuyo. -Dije sorprendiéndome hasta yo -. Mira, Sarah tenía la habilidad de usar los ataques del Pokemon que tenía en su equipo, incluso para ella era difícil usar ese poder y tú lo usaste al menos dos o tres veces, ya ni recuerdo. -Explicaba -. Lo que digo, es que tu poder proviene de Sarah.

-¡Espera! -Dijo Freya -. ¡¿Cómo es posible que sea de Sarah?!

-¡Yo debería preguntar eso! -Le replique -. Mira, dijiste que tenías recuerdos borrosos como el del asesinato de tus padres que jamás ocurrió, quizás... ¿no tendrás otro recuerdo borroso?

-Yo... -Freya comenzó a entender algo -. ¡AHORA LO RECUERDO! ¡¿POR QUE LO OLVIDE?! -Grito Freya lo que hizo que las enfermeras nos hicieran callar -.

-¡¿Podrías no gritar?! -Bufe antes de mirarle -. Dime, ¿qué recuerdas?

-Bueno, pensé que fue un sueño... -Dijo Freya -. Después de que me contases la historia, tuve un extraño sueño, estaba frente a una extraña esfera de luz y...

Freya:

Ahí estaba, flotando grácil mente en una oscuridad profunda y solo aquella esfera y yo estábamos en ese espacio. Me aproxime a tocarla y en ese momento, un destello me cegó, me tomo unos segundos antes de que mis ojos se acostumbrasen al exceso de luz.

-Tú pareces ser la indicada. -Dijo una voz femenina -.

-¿Indicada? -Pregunte desconcertada -.

-Sí, tu corazón brilla como el sol y es cálido. -Dijo esa voz, la que provenía de una figura femenina frente a mí, la reconocí como aquella esfera -. Eres la indicada para protegerle.

-Pero, soy débil.

-Quizás, pero lo que llevas dentro de ti, el coraje que te llevo a ayudar a tu amiga en riesgo, el cómo cuidaste de él mientras se sentía mal. -Dijo aquella voz -. Es un joven bastante gruñón, frio y tiene la costumbre de alejar a todos, pero tiene un buen corazón solo que ya sabes, es difícil darse cuenta por la portada.

-Eso lo sé...

-Quiero que tú le protejas, tú serás la heredera de un poder que se extinguió con mi vida. -Dijo formando una esfera de luz en sus manos, aun no podía verle el rostro, era muy brillante todo -. Te entregare, lo que yo llame, Corazón de Oro...

-Tu eres... -Dije sorprendida -.

-Promete que no dejaras que nada le suceda, eres la indicada. -En eso, todo comenzó a desvanecerse -.

-¡Espera, no te vayas! -Dije extendiendo mi mano hacia ella -. ¡¿Sarah?!

Kige:

-¡¿Y te acuerdas ahora de todo eso?! -Le pregunte molesto -.

-¡No lo recordaba por alguna razón! -Replico ella -. Pero si, ahora recuerdo con claridad.

-Tengo una teoría, dos de hecho. -Dije pensativo -. La primera, es que estas loca.

-¡Hey! -Estaba dispuesta a replicar hasta que suspiro sonoramente cabizbaja -. Sí, estoy loca, pero no miento.

-Bueno y la segunda. -Esta vez aún más serio -. Sarah poseía un poder sin igual aunque nunca pudo liberarlo por completo, quizás y SOLO quizás. Sarah, al momento de morir tomo una forma astral, me refiero a que su poder no la dejo irse por completo. Si eso es cierto, entonces estuvo al lado de Maki siempre y estuvo buscando a quien sería su heredera, eso quiere decir que tu Freya, eres la nueva chaman del Corazón de Oro.

-¿Si quiera es eso posible? -Dijo Freya cruzando sus brazos -. Aunque... por extraño que parezca me parece razonable...

-Quizás Maki quería preguntarte lo mismo. -Dije pensativo -. Bueno, solo quería hablarte de esto.

-Kige... -Me llamo -. ¿Crees que pueda proteger a Maki?

-Lo hiciste bien en el S.S. Anne. -Dije volteándome, sonriendo de medio lado -. No es solamente tu trabajo protegerle.

-¡Gracias! -Sonrió ella y por un momento, vi a Sarah reflejada en sus ojos, como un leve destello, quizás tenía razón, ella era la indicada -.

Jade:

-Entonces, básicamente, tengo que quedarme encerrado. -Dije molesto, sentado en mi cama, con Lira en mi regazo -.

-¡Lira, juguemos a algo! -Decía Marianna tomando a Lira -.

-¡Hey, ten cuidado con ella! -Dije quitándosela -.

-¡Yo quiero tenerla ahora, ya la tuviste mucho rato! -Dijo Marianna quitándomela de las manos -.

-¡No soy su juguete, niños! -Grito Lira -.

-Lira dice que no es un juguete. -Le informe a Marianna -.

-¡Buuu! -Dijo tirándose en mi cama -.

-¡Hey, no seas tan cómoda! -Le grite -. ¡Fleer, me las pagaras!

Han pasado solo unas horas de que tengo a Marianna de guardiana y solo parezco su niñero. Realmente me tenía de los nervios, no es nada a algo que me haya enfrentado antes, ¡¿Por qué demonios es tan animada?!

Hace un rato que Fleer partió con su grupo para enfrentar al siguiente Jefe. Kanadei fue con ellos al igual que los Pokedex Holders, prácticamente, quedábamos algunos soldados, Marianna, Lira y yo, en el cuartel de los Paladines.

-¡Vamos, juguemos a las cartas! -Con eso, Marianna colmo mi paciencia -.

-¡SAL DE MI CUARTO, AHORAAAAAAAAAA!

Abrí la puerta y la saque de mi cuarto.

-¡Hey, tengo que protegerte! -Replico Marianna -.

-Cierto... -Pensé -.

Cerré la puerta escuchando la rabieta de Marianna afuera de mi cuarto. Me lance a la cama mirando al techo, mientras Lira flotaba a mí alrededor.

-¿Estas bien? Te ves más gruñón que de costumbre. -Me pregunto ella -.

-Pues, tengo mucho en que pensar, no te preocupes, seguro que cuando tome algo de aire libre, me sentiré mejor. -Le dije para que se calmase -.

-Mentiroso. -Me dijo entrecerrando sus ojos -.

-Si lo sé. -Le sonreí -.

Sin notarlo, cerré mis ojos quedándome profundamente dormido... Debieron haber pasado horas, ya que cuando me quede dormido, aún era de día, pero ahora esta oscuro. Lira estaba acostada a los pies de mi cama, acurrucada perfectamente ahí, tranquila.

Me levante de la cama y pensé en ir a la cocina para traerle algo de comer a Lira. Camine hasta la puerta y cuando la abrí... Marianna estaba de pie, dormida, roncando y sin moverse.

-Esto no puede ser. -Dije rechinando mis dientes -. Hey, despierta.

-¿Uh? -Marianna tenía un hilillo de saliva cayéndose por su boca mientras abría sus ojos de manera lenta -. ¿Buenos... días?

-Es de noche, exactamente. -Dije abriendo el menú el cual te indicaba la hora en la esquina superior derecha -. Las doce de la madrugada.

-¡¿Tan tard...?!

Le tape la boca antes de que gritase, suspire hondo y saque mi mano de su boca.

-Ven, vamos por algo de comer y deja dormir a Lira. -Dije cerrando la puerta de mi puerta -.

-B-bien. -Dijo ella -.

Mientras caminábamos en la oscuridad del pasillo, saque una linterna de parafina de mi menu, la cual fue fabricada por unos herreros de una tienda. Prosiguiendo, iluminaba el camino con la debil luz de la linterna. Como la base de los paladines, era el castillo antiguo de ciudad imperial, faltaban muchos arreglos, por ejemplo: No tenía luz de noche, faltaban arreglos en algunos cuartos, etc.

-La amas mucho, ¿Verdad? -Pregunto Marianna sonriente -.

-Sí, pasamos por mucho, de hecho, tenía pensado en proponerle matrimonio. -Dije sonriendo de medio lado, luego me sonroje por mis palabras sin haber pensado que hablaba con alguien casi desconocida por mí -. ¡En fin!... La cosa es que se encuentra bien.

-Yo también tengo a alguien a quien amo mucho, no como pareja, pero es una amiga que considero una hermana. -Dijo Marianna -. Seguramente debe estar preocupadísima por mí, por eso debo salir viva de aquí.

-Mi hermano debe de estar trabajando duro por detener toda esta locura. -Dije intentando hacerla sentir mejor -.

-No sé qué estará haciendo Freya en estos momentos. -Decía pensativa, Marianna -. Seguro se culpa a ella misma.

-¿Por qué lo dices? -Pregunte -.

-Bueno, nunca fui fanática de las batallas Pokemon, de hecho hasta hace unos años no tenía Pokemon. -Explicaba Marianna -. Entonces Freya se esforzó para mostrarme el mundo de los Pokemon y poco a poco fui entrando en ello. Cuando salió el juego, ella me cedió su turno para probarlo, ya que estaba muy emocionada por ello.

-Fue entonces cuando quedaste atrapada. -Le dije -.

-Sip, solo quiero salir de aquí y decirle que no fue culpa suya. -Marianna sobo su nuca al mismo tiempo que sacaba la lengua -. Perdón, debes estar aburriéndote.

-Nada de eso. -Dije desviando mi mirada -. Pienso que es bastante respetable tu razón de luchar.

-¿Eso crees? -Dijo emocionada -.

-¡Claro, luchemos por salir de aquí! -Dije intentando animarla -. Pero primero, comamos.

-¡Sim!

Ahora que lo pensaba, Fleer y Kanadei aún no habían vuelto después de la pelea con los jefes. Revise la lista de amigos y pude ver que todos se encontraban descansando, la verdad no pensé que les tomaría tanto tiempo, pero bueno, tengo que descansar para volver a la acción pronto.

Cuando estábamos a punto de llegar, sentí que algo no iba bien. Entre la oscuridad del lugar, la noche y la poca luz que mi linterna nos brindaba, pude ver un cierto movimiento de sombras al fondo del pasillo.

-Marianna, ¿No hay nadie más que nosotros y Lira en el edificio cierto? -Pregunte a mi compañera de al lado -.

-Fleer se llevó a todos, ¿por qué preguntas?

-Ahí, hay una persona. -Dije apuntando al final del pasillo -.

-Yo no veo a nadie... -Dijo Marianna esforzándose por ver más allá de lo posible para ella -.

En eso, dos bolas de fuego se formaron al final, siendo disparadas hacia nosotros con gran velocidad. En ese momento, sabía que ese tipo de ataques no me haría daño puesto que no traigo mi avatar, pero por algún motivo, mi cuerpo digital reacciono de manera innata. La Bola de fuego que impacto con Marianna, fue rechazada por aquel escudo de hexágonos negros con letras blancas que decía "Prohibido el Ataque". Mientras que un trozo del ataque impacto con mi brazo derecho al esquivarlo, en vez de desplegarse el escudo, me quemo e hirió, mis ojos se abrieron como platos cuando vi aparecer una barra de vida descender en la parte superior derecha de mi vista.

-¡Jade! -Dijo Marianna preocupada -.

-¡¿Que...?! -Me agarre la herida virtual con mi mano -. Imposible, será esto... ¿Un efecto secundario de la resurrección?

-¡¿Quién esta ahí?! -Grito la joven que me acompañaba -.

En eso, de las sombras, aparecen un Monferno y un Darumaka, ambos bordeando el nivel treinta. Cuando ambos de ellos avanzaron, en medio de ellos apareció un pequeño Shaymin de las sombras.

-Marianna, estamos en desventaja. -Dije en un susurro audible para ella y solo ella -.

-¡Tu, eres Jade! -Dijo el pequeño Shaymin o bueno, la pequeña -. Han pasado años de que no te veía.

-¿Uh? -Fue una reacción unísona -.

-Perdona, ¿nos conocemos? -Pregunte -.

-Ajam. -Dijo quitándose su avatar -.

Era una chica de la estatura de Lira, de cabello corto que le llegaba hasta solo un poco más abajo de los hombros, de color rojo y bien arreglado con algunos mechones colándose hacia adelante en su frente, ojos igualmente rojos y brillantes, no como la sangre si no algo más llameante y por último, esa cara bien definida con facciones suaves de una jovencita. Me costó algo reconocerla, pero creo y solo CREO que estaba en lo cierto.

-Tu... eres, Yuika Nakaede... ¿cierto? -Pregunte -.

-¡Si, hace mucho que no nos vemos! -Dijo mientras se lanzaba a abrazarme -. ¿Cómo está tu hermano y mi hermano y como están todos y vino mi hermano verdad?

-¿Podrías disparar más lento? -Pedí mientras se relajaba -. Primero, debemos encargarnos de ellos.

-¡H-hey, Yuika es nuestra compañera! -Dijo el Monferno -.

-¡E-exacto, somos sus más grandes fans, además ella no nos abandonaría así como así! -Le continuaba el Darumaka, mientras Yuika se iba a opciones de Gremio y apretaba al botón abandonar -.

-¡¿Yuika?! -Dijeron los dos Pokemon de fuego al mismo tiempo -.

-Disculpen. -Dijo ella sonriente mientras cerraba un ojo y les sacaba la lengua -. Pero, mi hermano es amigo de él y si es amigo de mi hermano, es amigo mío.

-Es... ¡Tan hermosa! -Dijeron ambos -.

-Por dios, deshagámonos de estos tipos. -Dije mirando el escenario de un punto estratégico -.

La situación era la siguiente, Marianna y Yuika no superaban el nivel veinte y dos. Estos tipos eran de nivel bordeante al treinta, Monferno veinte y ocho y Darumaka veinte y nueve. Ambos son de fuego y ambas chicas tienen avatares de tipo planta, lo que quiere decir que a menos que ataquemos de forma concentrada y coordinada, estos tipos nos tienen atrapados.

-Yuika, Marianna. -Llame la atención de ambas -. En esta batalla, seré el entrenador.

-¿Cómo? -Preguntaron ambas -.

-No puedo usar avatar y estoy recibiendo daño, ambos son de tipo fuego pero puedo predecir que no saben jugar en equipo, si me dejan guiarlas como si fueran mis Pokemon, podríamos tener una oportunidad. -Explique -. Quizás tengamos un veinte, no, un quince por ciento de salir de esta.

-Entonces, juguemos por aquel quince por ciento. -Dijo Marianna tocando mi hombro -.

-Si eres el hermano de tu hermano, seguro saldrá todo bien o al menos eso diría mi hermano. -Me animo Yuika -.

-De acuerdo, será una batalla dos contra dos. -Dije mientras ambas comenzaba su transformación en su avatar correspondiente -. ¡Salgan, Marianna, Yuika!

-¡Sí! -Dijeron ambas al unísono mientras se ponían en posición de defensa -.

El avatar de Marianna era un Chikorita, ella parecía bastante nerviosa, pero debía mantenerla alerta ya que Yuika parecía confiar en lo que pasaría.

-¡Usen Desarrollo! -Ordene -.

-¡Desarrollo! -Pronunciaron las dos mientras se rodeaban de un brillo verde -.

-¡Ascuas! -Fue lo que dijeron el Monferno y el Darumaka -.

-¡Evádanlo, Marianna, Látigo Cepa! ¡Yuika, Energibola! -Ordene -.

Yuika, tan rápida como el viento nocturno, formo una esfera de energía verde con gris, la cual lanzo para impactar con el cuerpo del Monferno. Marianna corrió velozmente por el lado de Darumaka extendiendo sus látigos, estos amarraron al Darumaka, para levantarlo e impactarlo contra el suelo mientras los látigos se retraían.

-¡Maldición, eso fue descuidado! -Dijo el Monferno -. ¡Ya verán, Puño Fuego!

Con un movimiento veloz de parte del Monferno enemigo, este logro hacer grave daño a Yuika, lanzándola contra una pared.

-Lo lamento por Yuika, pero debemos cumplir la misión. -Darumaka se levantó -. ¡Pirotecnia!

Darumaka lanzo un petardo de fuego, el cual al impactar con Marianna, este lanzo varias chispas de fuego dañando levemente a Yuika. Ambas estaban bastante dañadas, pero gracias a esos pequeños ataques, ya sabía qué hacer.

-Chicas, perdón por hacer que las lastimaran a propósito. -Les dije sonriendo de medio lado -.

-No te preocupes, ya nos pediste perdón en el... -Marianna sonrió de medio lado al igual que Yuika -. Mensaje privado.

-¡¿Que, se hablaban por privado?! -Dijeron los del equipo de fuego -. ¡Ya, nos vale mierda, Doble Lanzallamas!

-¡Aquí viene, Marianna, Energiescudo! -Ordene -.

-¡Energiescudo! -El Energiescudo era una forma defensiva de la Energibola, esta era una esfera que se formaba frente a Marianna, la cual al ir girando más rápido de lo normal, se expandía formando un escudo que las protegía del ataque de fuego -.

-¡Imposible! -Grito el Monferno -.

-¡O pero si lo es, ahora Yuika! -El lanzallamas había dejado una gran cantidad de humo el cual estaba siendo absorbido por las semillas de Yuika -. ¡Fogonazo!

-¡Aquí va, la técnica más poderosa de Yuika Nakaede! -Grito apuntando hacia ambos -. ¡Fogonazo!

Cuando Yuika termino de absorber, las semillas lanzaron una onda de energía expansiva hacia el Monferno y Darumaka, bajando considerablemente sus puntos de vida. La explosión hizo estremecer el edificio entero. Los dos intrusos salieron disparados hasta la pared del fondo, estampándose en ella con pocos puntos de vitalidad.

-Bien hecho equipo. -Les dije a ambas -.

-Fue una buena estrategia hacerles usar Lanzallamas, el Energiescudo es una protección de tipo planta, por lo que al chocar con el fuego produciría el humo que el Fogonazo requiere para atacar. -Dijo Yuika quitándose su avatar -. Ya que mi técnica debe purificar el ambiente contaminado.

-Así que de eso se trataba. -Dijo Marianna mientras se quitaba su avatar -. Bueno, Fleer me dio el comando de "cárcel", los encerrare de inmediato.

Marianna los encerró en el comando "cárcel" que Fleer le había dado, él sabía que sucedería esto. Al final, tomamos comida de la cocina y nos devolvimos a mi cuarto. Una vez ahí, presente a Yuika con Lira, también explique todo el rollo de que ella está atrapada en aquel avatar y por motivos que sospecho, solo yo puedo oírla ahora.

-¡Dios, la comida de Los Paladines es exquisita! -Dijo Yuika llevando sus manos a sus mejillas mientras disfrutaba de su comida -.

-Dime, ¿cómo conseguiste a Shaymin? -Pregunte -.

-Bueno, ¿recuerdas que Black Rose venció a un jefe el solo? -Pregunto Yuika -. Ese era Shaymin, al derrotarle le dio su avatar pero, a él no le interesaba este avatar, por lo que hizo un torneo en su gremio para ver quien se lo quedaba.

-¿Ganaste?

-¡No que va, todos se rendían por no querer pelear conmigo! -Dijo a modo de broma -. Ok no, si gane, por lo que Black Rose elimino mi avatar inicial para poder reemplazarlo por el de Shaymin, según el, es difícil traspasar los avatares legendarios.

-Ya veo. -Dije tomando un poco de jugo -. Bueno, eres bienvenida a Los Paladines.

-Oye, así que mi hermano no vino. -Dijo algo triste -. ¿No te dijo por qué?

-No, pero se notaba preocupado, el junto a Maki están trabajando para sacarnos a todos. -Le dije -.

-Espero que lo logren. -Dijo Yuika sonriente -.

Así tuvimos un día bastante atareado, era otro día en el que Fleer y Kanadei aún no llegaban y por alguna razón no podía contactar con ellos. Seguramente deben tenerla difícil... así pasa otro día en mi contador de penalidad.

¿:

Llegue temprano al hotel de ciudad Fucsia, estaba algo somnoliento así que decidí servirme un poco de whiskey, siempre me ayudo a despertarme. Encendí un cigarrillo mientras veía el paisaje por un gran ventanal de la habitación del hotel.

En estos momentos el S.S. Anne está bajo el mar, no tardaran en darse cuenta que todas y cada una de las personas a bordo han muerto con excepción de tres ratas.

-S-señor... -Se escuchó una voz etérea -.

-Cuatro ratas. -Me corregí -. Dime, ¿qué sucedió?

-Vera señor...

En eso, me lance rápido contra la ventana, hundiendo mi brazo en el reflejo, tomando por el cuello al chico dentro de aquel mundo y tirarlo con fuerza hacia mi habitación. Mirror parecía algo herido pero no de gravedad.

-¿Por qué no usaste tu Híper Evolución? -Pregunte mientras me sentaba en el sillón de cuero -. No te ves tan herido como Time, nah, solo tienes un raspón comparado a Time.

-Señor yo...

-Mirror volvió a la vida gracias a mí, recuérdalo. -Dije lanzándole el cigarrillo -. No importa, todo estaba planeado, aunque me sorprende que Alchemy muriera tan estúpidamente.

-Señor, hice lo que me pidió, observe a los chicos por medio del reflejo del mar, llegaron a ciudad Fucsia. -Informo el joven -.

-Bien, creo que cuando se sepa el incidente del S.S. Anne, la conferencia y la fiesta no valdrán, esperare un par de días. -Dije sonriendo de manera maniaca -. Te daré un par de días para que te plantees todo lo que sabes Makisotu Douraji, eso significa dos días para desenvolver la mayoría de los misterios presentes.

-Señor, hay una cosa que debería saber. -Llamo Mirror -. La chica, la acompañante de Makisotu, Freya, tiene una rara energía.

-¿Cómo así? -Pregunte -.

-Vera, de pronto su cuerpo se llenó de luz y me paralizo con una energía bastante contraria a la de Zalg, diría yo que era tan divina como Arceus. -Explicaba Mirror -.

-Mirror, ¿sabes por qué te dejo vivir? -Pregunte -.

-... No...

-Por qué siempre eres útil en el momento de darme información que no conocía. -Dije sonriendo -. Ahora vete.

-Sí, señor. -Mirror se introdujo en el reflejo del ventanal para desaparecer ante mis ojos -.

-Veamos. -Tome mi teléfono -. Sí, soy yo, la conferencia se retrasara dos días, si, pronto se darán cuenta de lo del S.S. Anne, démosle un par de días para que Makisotu descanse, ¡Jajajaja!

Maki:

El silencio llenaba la habitación, yo leía un libro que Dante me trajo mientras él estaba echado en la silla, durmiendo con una revista sobre su rostro. Millones de pensamientos se venían a mi cabeza, no sé por qué el S.S. Anne era su objetivo, que querían lograr matando tanta gente...

-A menos... que supieran de mucho, mucho antes todo el plan... -Dije pensándomelo -. Estaba claro que ellos nos buscaban, pero Alchemy y Music ya estaban preparándose para asesinarlos a todos antes de que siquiera llegásemos, mientras Mirror y Time nos seguían. -Pensaba -. Se vuelve confuso, pero... ¿Y si sabían que iríamos al S.S. Anne? No es posible saber todo eso en tan poco tiempo, digo, si íbamos a Carmin, podríamos haber elegido miles de destinos, La Cueva Digglet, la ruta a pueblo Lavanda, Ciudad Celeste y muchas más, pero eligieron el S.S. Anne. -Golpeteaba mi frente con la yema de mis dedos de manera intermitente -. Estaban todos coordinados, Time no se sorprendió de ver a Music ni menciono nada, era todo del plan, Mirror tampoco menciono nada, Alchemy estuvo oculto todo el tiempo.

-Eso da que pensar. -Dijo Dante despertando-.

-Sí, lo único ridículamente posible es... que sabían todos y cada uno de nuestros pasos, como si fuera lo más predecible del mundo. -Dije dando un gran suspiro -.

-Pues en ese caso, esa persona seria tan inteligente como tú. -Dijo Dante bostezando -.

-¿Cómo...yo? -Me preguntaba -.

-Toc toc. -Se escuchó la voz de Kige tras la puerta -. Visitas. -Dijo sonriendo -.

Kige venía con Freya, quien había comprado algunas cosas como ropa y demás para mí.

-Kige me ayudo a escoger la talla. -Dijo Freya entregándome la ropa -. La que llevabas ese día está destrozada, así que la tire, no sin antes de sacar algunas cosas de los bolsillos.

-Gracias Freya. -Sonreí levemente hacia ella -.

-De nada. -Un sonrojo leve apareció en su rostro antes de entregarme lo que serían mis nuevas ropas -.

Los doctores me dijeron que ya podía irme, claro que fue con un soborno de Dante, necesitaba salir lo mas rápido posible de ese lugar y comenzar a moverme rápidamente. Las ropas que me trajo Freya eran de mi gusto, me trajo unos pantalones de jeans negros, zapatos de cuero igualmente negros, Una playera blanca con estampados de fuego llameante negro por toda la playera, finalmente, una gabardina de cuero negra, que llegaba a mis rodillas. Dante tenía un lujoso departamento en ciudad Fucsia y nos recibió como sus huéspedes. Fue fácil llegar y nos instalamos rápidamente para comenzar con el siguiente movimiento.

-Hare de comer. -Dijo Freya -.

-Gracias. -Agradeció Dante -. Seguro sabrás Maki, pero Game Freak dará una conferencia en esta ciudad.

-Supe que estaban dando disculpas por toda la región, pero no sabía que estaban en ciudad Fucsia. -Dije extrañado -. ¿Uh?

Mi teléfono comenzaba a sonar, era Sird, seguramente por la información de las memorias.

-Diga. -Dije contestando -.

-Señor Makisotu, tenemos los datos que pidió, no creo que este muy complacido. -Dijo Sird algo molesta también -.

-¿Que sucede? -Pregunte temeroso -.

-Bueno, la memoria tiene mucho peso muerto y lo único que podía ser legible era un documento de texto... Señor Makisotu, lo engañaron.

-¡Maldición! -Dije golpeando la mesa -. ¡Ese tipo no para de jugar conmigo!

-El texto dice lo siguiente. -Dijo Sird -. "No esperes gran cosa de esto, a estas alturas debes de estar en ciudad Fucsia, espero verte pronto".

-Él sabe dónde estoy, no, el sabia donde estaría. -Dije pensativo -. ¿Qué hay de los números de teléfono, del celular que te deje?

-Los investigue, pero todos los números son de científicos o de ejecutivos que trabajaban para Game Freak, con excepción de Basil D'Colette. -Explicaba Sird -. Este último tuvo una llamada con el presidente unas horas antes de la muerte de este último.

-Espera... Basil murió hace años... Sird, creo que tengo una vaga idea de lo que ocurre, ya te llamo luego. -Corte el teléfono meditando los acontecimientos -.

Entrelace mis dedos mientras apoyaba mis codos sobre la mesa, cerré mis ojos y comencé a atar cabos sueltos.

-El presidente fue asesinado, eso significa que desde el principio fue considerado un mero peón, alguien se está haciendo pasar por Basil D'Colette o Gordon sabía que este estaba muerto, la primera opción es más factible. -Pensaba -. Basil fue asesinado unos años atrás antes del incidente de Zalg, su investigación de los Protomon completada por esta persona, Game Freak está bajo el control o deberá estar bajo el control de este para poder sacar información dentro del juego, con el fin de tener más datos de batalla para los Protomon. Esto significa, que la persona que usurpa a Basil D'Colette, se quería coronar presidente de Game Freak, por eso debía matar a Gordon una vez el juego saliese, ahora quiero saber que pinta Klein en todo esto...

-Venganza. -Dijo aquella esencia dentro de mí -. Ya casi puedes oler la respuesta.

-Sí, si estoy en lo correcto, en la conferencia de ciudad Fucsia se revelara al próximo presidente de Game Freak, eso significaba el mensaje de la memoria, por lo que... -Pensé mientras me levantaba -. El nuevo presidente de Game Freak es la mente maestra de todo.

Todos se me quedaron viendo estupefactos ante mis palabras, era como si mi comentario hubiese sido el más aleatorio del mundo a la vez que la respuesta que todos querían oír.

-Sé que es raro, hasta yo pienso que es ridículo, pero si eliminas todas los caminos posibles, solo lo ridículo e imposible se hace posible, es como la teoría del huevo de Ventus, si colocas un huevo dentro de una caja y el huevo se rompe, la consecuencia está en el mismo huevo. -Dije convencido -. ¡Estoy cien por ciento seguro, que el nuevo presidente de Game Freak será la mente maestra!

El silencio inundo el lugar o más bien la duda. Sabía que era difícil entender mi punto de vista, pero tampoco es imposible. No fue hasta que Freya llego secándose las manos con un paño de cocina que se rompió el silencio.

-Hasta el momento, tus deducciones nos han sacado de problemas tanto de los que nos han metido. -Dijo Freya tomando asiento -. Pero a lo que voy es, que no sería mala idea asistir a esa conferencia, quizás descubramos algo.

No hace falta que hasta yo me quede sin palabras al escuchar como tomaba el caballo de las riendas. Di un largo suspiro, para luego sonreír hacia Freya de manera determinada.

-Gracias, si tengo razón, esto podría terminar hoy. -Dije decidido -. ¿Dijiste que era esta noche, Dante?

-¡Woh, cálmate vaquero! -Dijo Dante colocando sus pies sobre la mesa -. Tengo dos peticiones. Primero, quiero estar dentro, los ayudare usando mis conexiones con la familia von Diastic, ellos me están presionando para encontrar al culpable. Segundo, ninguno de ustedes está en plena condición para luchar.

-¿Acaso quieres descansar todo el día? Es HOY la conferencia. -Dije cruzándome de brazos -.

-Esperen, ¿no saben? -Pregunto Freya de manera que las miradas volvieron a apuntar hacia lo de ojos purpuras -. *Suspiro* Estaba en la cocina escuchando la radio, la conferencia se pospuso para dos días mas.

-¿Es una broma? -Pregunte incrédulo -.

-Claro que no, déjame te muestro. -Dijo Freya levantándose -. ¿Puedo usar tu portátil, Dante?

-Sí, claro primor. -Dijo Dante guiñándole un ojo de manera coqueta, pero Freya solo lo miro de manera incrédula -.

Freya no se demoró más de cinco minutos, en traer la computadora, se sentó y de manera veloz, comenzó a teclear sobre la información de la que ella hablaba, el sonido del tecleo llenaba la habitación mientras esperábamos la información completa.

-Aquí. -Apunto en la pantalla -. Conferencia de Game Freak pospuesta por problemas internos, se realizara la conferencia en los próximos dos días, a las nueve horas con cuarenta minutos de la noche.

-Tenemos al menos dos días... -Dijo Kige recostándose en la silla -. No sé ustedes, yo quiero dormir...

-Está bien, entonces me tomare un descanso. -Dije rascándome la cabeza, algo aliviado, estaba agotadísimo -.

-Entonces comamos algo y vete a la cama. -Dijo Freya sonriente mientras se adentraba a la cocina -.

Dante me ayudo a colocar la mesa, mientras Kige se recostaba en el carísimo sillón de Dante. No pasaron muchos minutos antes de tener de vuelta a Freya con una olla. Había hecho estofado, tenía realmente buen olor y hacia que mi apetito reaccionara.

Nos sentamos y comenzamos a servirnos a gusto, había mucha comida. Una vez todos estaban servidos, comenzamos a comer, la comida estaba deliciosa, esa combinación de sabores era realmente exquisita.

-Eres muy buena cocinera. -La felicite al terminar mi comida -.

-Gracias. -Dijo sonriente, cuando desvié mi vista a sus manos, pude ver al menos dos o tres banditas en los dedos -.

-¿Eso...?

-¡Ah, no es nada, solo me corte cuando cocinaba! -Dijo avergonzada -.

-Por Arceus, ten más cuidado. -Dije mientras me levantaba, la tomaba de la mano y la llevaba al baño ante la mirada expectante de todos -.

Abrí la puerta de baño y entre guiando a Freya. Supuse que Dante tenía algunos desinfectantes en su botiquín, por lo que me aventure a revisar, mientras Freya me miraba de manera extrañada. Una vez encontré lo que necesitaba, comencé a sanarle las heridas.

-Te ardera un poco. -Dije tomando una botella con un líquido transparente, el cual vertí sobre un poco de algodón -.

-¿Que es...? ¡Auch! -Se quejó la de ojos purpura -.

-Alcohol. -Dije mientras paseaba el alcohol alrededor de las heridas, aunque no era contacto directo, se filtraba por los alrededores -. Gracias.

-¿Uh? -Parecía sorprendida -.

-En el barco, me ayudaste... Gracias. -Dije algo desviando la mirada -.

-No fue nada, además, tú me salvaste primero, ¿recuerdas? -Ella sonrió suavemente recordando aquel momento -. Me sentí tan feliz, no podía moverme, estaba luchando contra las ganas de matarme y en ese momento, llegaste hecho un... -Dudo un momento -.

-¿Demonio? -Pregunte -.

-Iba a decir bestia. -Dijo desviando la mirada con una sonrisa traviesa -.

-... -Solté una pequeña risita de manera graciosa, pronto ella, ante mi reacción también comenzó a reír un poco, accidentalmente pase a llevar el algodón con una herida, por lo que produjo que se quejara de dolor -. Perdón.

-No fue nada. -Dijo sacando su lengua mientras guiñaba -.

Termine de limpiar las cortadas y le puse un vendaje de gasa limpio, rodeando los dedos y la mano, una vez quedo bien apretada, guarde los utensilios, puesto que mi trabajo estaba hecho.

-No era necesario vendarme toda la mano, con unas cuantas banditas era suficiente. -Dijo mirando su mano, ahora rodeada de tela blanca -.

-Las banditas se despegan fácilmente, sobre todo si haces trabajo físico. -Dije poniendo todo en su lugar -. Si te vendo, no se te descubrirán las cortadas fácilmente y será más cómodo.

-Gracias. -Dijo mientras sonreía -.

Le di una leve sonrisa antes de salir del baño. Dante se encontraba sentado sobre el abdomen de Kige en el sofá, mientras el peli gris intentaba quitárselo de todas las maneras posibles.

-¿Sabes cuánto me gusta este sofá? -Dijo Dante mientras encendía la televisión -.

-¡Ya quítate, si no me hubiese dormido te hubiese visto! -Forcejeaba Kige hasta que logro salir del sofá mientras Dante se sentaba en su tan dichoso sofá -. Estoy demasiado cansado y herido para esto...

-Dante, tomare una habitación, estoy algo cansado. -Dije sobando mi nuca -.

-¡Claro, estás en tu casa! -Dijo Dante levantando dos dedos de su mano derecha para hacer una seña tocando su frente con los dedos -.

Camine hasta la habitación más cercana que tenía a mano. Me quite la gabardina y la playera, mis heridas aun no estaban sanadas al completo y parecía que aquella esencia de Zalg dentro de mí, solo respondía cuando quería. Me sobre exigí en la batalla con Alchemy, ¿quién iba a pensar que lo vencería usando el cerebro que él no tenía?

Deje mis ropas dobladas y ordenadas en una silla y me dispuse a colocarme unos pantalones de pijama que Dante tenía guardado en el closet de la habitación. Una vez listo, me acosté y me dispuse a descansar...

Crimson:

-¡Garra Metal!

-¡Hehit, Camino Doble!

Slash se abalanzo a toda marcha contra Hehit, mientras este solo se quedaba quieto sin hacer nada. Cuando Slash estaba solo a centímetros de él, el espacio a su alrededor se distorsiono, el movimiento fue tan rápido que solo pude ver que Slash había golpeado la pared. Tanto el Pokemon de mi amigo como yo estábamos confundidos por lo que ocurría.

-Es la misma... técnica que uso con todos... -Dije mirando de reojo a los muchachos en el suelo -.

-Con Hehit, tengo el poder de manejar el espacio a mi antojo. -Decía Space, Hehit se acercó a su maestro mientras, este le acariciaba de manera muy gentil -.

-Le tienes mucho cariño. -Dije relajándome un poco -.

-Es normal, después de todo Hehit... es un ser vivo. -Dijo Space dándome una mirada melancólica -.

-Ya... entonces, debo pedir disculpas. -Dije formando un puño -. En todo lo que llevamos de pelea, solo los veía como unos monstruos, pero ahora, luchare como si fuesen entrenador y Pokemon formidables. -Sin vacilar, estrelle mi puño en mi rostro -. La sangre se me subió a la cabeza, espero que este golpe me ayude un poco... a ver las cosas mejor

-Entonces te dejare de ver como un intruso, para luchar contra un rival que merece ser eliminado. -Sin vacilar se preparó para su otro ataque -. ¡Deformación del Espacio: Mar de Agujas!

El espacio comenzó a oscilar alrededor de mí, parecía como si todo lo solido estuviese hecho de agua. Slash se puso frente a mí, en ese preciso instante el espacio a nuestro alrededor comenzó a tomar formas puntiagudas como si el agua hubiese chapoteado y congelado al mismo tiempo, estas comenzaron a formarse desde Space hacia nosotros.

-¡Slash, Defensa Férrea! -Ordene -.

Slash se cruzó de tenazas, mientras su cuerpo brillaba con un hermoso color rojo metálico. Las agujas se estrellaron en el cuerpo de Slash, rompiéndose al tacto con su armadura metálica.

-¡Ahora, Híper Rayo!

-¡Hehit, Defensa Espacial!

El suelo comenzó a oscilar y no tardo en deformarse de tal manera que el techo y el suelo se tocaron, como si estuviesen hechos de goma, se juntaron bloqueando parcialmente el ataque. La explosión salió en retroceso, lanzándome al suelo mientras Slash resistía para amortiguar más la onda expansiva.

-¡Eso... fue increíble! -Dije mientras me levantaba del suelo -.

El espacio alrededor de Space, volvió a la normalidad, revelando al hombre tras su escudo. Este sonreía de medio lado, no de arrogancia, más bien de diversión.

-Regresa Hehit. -Dijo Space mientras devolvía a su Protomon a la Protoball -.

-¿Qué haces? -Pregunte devolviendo a Slash -.

-Los datos que buscas están en la consola central, en la habitación tras de mí. -Space comenzó a caminar hacia mí -. La contraseña es cero, tres, cuatro, cero, cero, uno. Memorízalo bien.

-¿Por qué me cuentas esto? -Pregunte -.

-Por qué no tengo deseos de matarte aun, podemos terminar esta batalla en otro lugar, en otro día. -Space pasó a mi lado caminando como si nada -. Sera mejor que se apresuren, el sistema de auto destrucción se activara en breve.

-¡Hey, espera! -Pero antes de siquiera intentar detenerle, este desapareció en una especie de portal oscuro -.

Estaba desconcertado, no entendía muy bien el propósito de poner a Space aquí y enfrentarnos. Solo sabía que era mi oportunidad, me propuse a despertar a todos lo cual me tomo unos diez minutos.

-¿Se encuentran bien? -Les pregunte -.

-Sí, solo algo mareado, ese tipo era duro. -Dijo Emerald -.

-No puedo creer que cayéramos tan fácil ante él. -Dijo Ruby sobándose la nuca -.

-Bueno, tomemos lo que vinimos a buscar y larguémonos. -Dije volteándome a la sala de la consola central, solo para ver a Ada caminar desde ahí con algo entre las manos -.

-Lo siento, Crimson, me adelante a tomar los datos. -Dijo Ada sonriendo -.

-A pues, me ahorraste trabajo. -Dije triunfante -. Ahora sí, corramos, este sitio podría autodestruirse en cualquier momento.

Y así fue, corrimos a la salida, donde las cataratas se abrían revelando la entrada y salida de este lugar. Una vez fuera de la caverna que daba a las Cataratas Tohjoh, sentimos un gran temblor, miramos hacia atrás solo para ser lanzados por la explosión de las cataratas, derrumbando todo dentro de la caverna.

Nos tomó unos minutos recuperar el aliento tanto de correr como de la fuerte explosión. Mire hacia atrás para ver cómo se derrumbaban las cataratas, era una lástima pero había mas en juego que solo las Cataratas Tohjoh.

Maki:

Así pasaron los dos días, descansamos lo que más pudimos y ya estábamos en la noche en la conferencia. Dante nos consiguió las entradas al igual que OTRAS identificaciones nuevas. También pudimos conseguir trajes para la conferencia, como asistirían las personas más importantes de la ciudad Fucsia sin mencionar a los grandes ejecutivos y gerentes de Game Freak.

Kige y yo vestíamos un traje gris oscuro, camisa negra, corbata gris y unos zapatos negros. Mi venda no la cambie para nada. Freya, estaba vestido con un vestido de una pieza de color purpura haciendo juego con sus ojos, la espalda descubierta, unos zapatos con tacos bastante caros de color blanco, un echarpe de gala de color blanco, su cabello estaba delicadamente peinado hacia atrás dejando algunas tiras de pelo hacia adelante dándole un toque más elegante y un collar de perlas adornando su cuello.

Pasamos desapercibidos por la seguridad, al menos de la seguridad. Aún faltaba ver si estábamos en la palma de la mano de aquel tipo aún desconocido para mí. En estos momentos es cuando más me fuerzo para que salga todo bien.

Cuando llegamos al salón, habían mesas repartidas por todo el lugar con platos sin comida aun. Esto no parecía una conferencia, era más bien una fiesta de gala. En fin, Kige se separó de nosotros a un lugar más estratégico, mientras que Freya y yo nos sentamos en una de las mesas del fondo a la derecha del podio, donde era fácil ver todo y no era fácil vernos a nosotros.

-¿Porque Kige no está con nosotros? -Pregunto Freya antes de beber un poco de su agua, fue cuando la detuve -.

-No bebas. -Dije quitándole la copa -. Podría contener veneno, además le pedí a Kige que si veía la oportunidad perfecta para matar al maldito, lo hiciera sin vacilar.

-Oh... entiendo. -Dijo mirando hacia abajo -. Espero que todo termine bien.

-Lo mismo digo. -Dije sacando una pequeña petaca desde mi saco -. Supuse que tendrías sed, toma, es jugo.

-¿En una petaca?

-¿Entonces no tienes sed? -Pregunte haciendo el ademan de guardar de nuevo la petaca -.

-¡Si quiero! -Dijo extendiendo su mano a quitarme la petaca, mientras se sonrojaba mientras volteaba la mirada -. Aunque, no es seguro que el agua contenga veneno.

-Mejor prevenir...

-Que lamentar, lo sé. -Completo ella -. Si Kige falla, ¿tienes un plan B?

-Los estrategas tienen todo el abecedario para hacer planes, este no es el caso. -Dije poniendo mi brazo sobre la mesa adoptando una posición al estilo pensador -. Solo hay dos, el primero es Kige, el cual debe ser preciso, si Kige no ataca significa que no vio su oportunidad. Si esto ocurre, el plan B se pone en acción automáticamente.

-¿Y ese es? -Pregunto la de ojos purpura -.

-Ese es...

-¡Atención! -En ese momento, me vi interrumpido por el presentador del evento -.

-Después hablamos. -Le dije a lo que recibí una afirmativa de parte de Freya -.

-¡Muchas gracias por venir! -El tipo que hablaba era el típico pelele de lentes sin gracia, de cabello negro peinado hacia atrás -. ¡Ahora mismo daremos comienzo a nuestro banquete!

-¡Espere! -Se levantó un hombre de mediana edad -. ¡Pensé que esto sería una conferencia, no una fiesta de celebración!

-¡Disculpe, pero eso es realmente, tenemos una importante noticia para todos ustedes!

El hombre se sentó sin rechistar, lo reconocí como uno de los hombres de confianza de Ryonuske. Así que el juez Ririhara esta ayudándonos después de todo.

Varios camareros entraron con varias bandejas de comida tapada. Estas fueron repartidas a todos los ahí presentes. Freya hizo el atentado de destapar la bandeja, cuando una mirada de reproche mía la hizo retroceder entendiendo sin siquiera decirle nada.

-¡Muy bien damas y caballeros, me complace tener el honor de brindarles esta noticia! -Dijo aquel hombre haciendo reverencia hacia nosotros -. ¡Sé que muchos de ustedes han salido afectados por todo esto, pero desde este momento todo será distinto!

-Aquí viene... -Pensé mientras mi corazón latía de forma desenfrenada, tenía un mal presentimiento, es como si todas las cosas ridículas que pensé en mi mente se estuvieran haciendo realidad -.

-¡Me complace, presentarles al nuevo presidente de la compañía Game Freak! -El hombre de lentes se apartó del podio dando paso a una gran cortina que se encontraba tras de el -. ¡Les presento a la mente más brillante del siglo presente!

-¡Kige! -Le avise, mientras el me asentía -.

-¡Con ustedes! -La presión nos mataba a todos mientras la cortina se levantaba poco a poco -. ¡Fubuki...! -Mientras esta se levantaba, se comenzaba a ver el cuerpo de aquella persona, un traje blanco, camisa azul cielo, corbata igualmente blanca, llevaba guantes del mismo color que el traje y corbata -. ¡... Douraji!

-¡¿Qué?! -Dije golpeando la mesa mientras mis ojos se abrían como platos -.

-¡¿Douraji?! -Freya grito de manera ahogada, lo cual solo fue perceptible para mí -.

En eso, el tipo sale de las sombras totalmente y la verdad no lo podía creer. Mi corazón casi se me salía por la garganta, mi vista parecía engañarme, era irreal... él era...

-¡¿Jade?! -Era el, esos ojos rojos, el cabello blanco, aunque lo tenía corto como hace tres años atrás, una sonrisa soberbia y una mirada despectiva hacia los demás -.

Jade camino hasta el podio a paso seguro. Puso sus manos sobre este mientras acercaba su boca al micrófono. Yo seguía impactado por lo que mis ojos veían y no podía moverme.

-¡Gracias a todos los imbéciles por venir hoy a mi fiesta! -Dijo a toda voz -. ¡Soy el nuevo presidente, estupido, ahora que lo saben, pueden largarse todos! -Antes de siquiera pensar en levantarme, este me detecto sin siquiera esforzarse en buscar entre el público -. ¡Excepto ustedes y el de cabello gris por supuesto! -Su sonrisa maquiavélica no hacía más que entonarse más y más -.

-¡Jade...! -En eso, mire a Kige -. ¡Kige detente!

Kige, con guantes puestos, listos para sacar los hilos, se subió sobre una mesa, de este salto hacia Jade con gran potencia y velocidad. Extendió sus hilos decidido a atrapar la cabeza de aquel tipo. Solo pude ver un veloz movimiento del brazo del peli blanco... y la cabeza de Kige rodando por el suelo, inundando el lugar en un destello carmesí...

-Kige... ¡KIGEEEEEEEEEE! -Mi grito solo fue ahogado por los demás gritos de terror al ver aquella escena -.