Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozca, son mios.

Todo es de Jeff Davis ylos respectivos miembros de su equipo.

La historia es mia.

Nik-Drak95 y susan-black7: SOY MALA POR DEJAR EL SUSPENSO, PERO ES UN MAL NECESARIO, ¿NO? JAJAJA


Stiles apretó sus manos en el cinturón de seguridad, aumentando la fuerza cada vez que su cuerpo saltaba en el asiento. El papá de Allison conducía muy rápido y eso le ponía muy nervioso.

Debía de ser una cruel broma de destino, pensó, una vez manejo el porche de Jackson así, sin importarle lo más mínimo la seguridad, y ahora que es otro quien hace lo mismo… siente que si cierra los ojos, en cuanto los abra descubrira que estaban por estrellarse con algo.

─ ¡Conduzca más despacio! – pidió- ¡No estamos en carreras callejeras a lo "Rápido y Furioso!

─ ¿Quieres que ayudemos a Lydia sí o no?- preguntó Chris sin voltear a verlo. Su vista seguía al frente y era difícil imaginar que pudiera controlar el volante cuando sus brazos estaban muy tiesos y sus manos rojas por la falta de circulación.

─ ¡Muertos no le serviremos de nada!- grito Stiles- y a todo esto… ¿Cómo sabe que Lydia está en peligro? ¿Qué le hace pensar en eso? ¡Sabe dónde está!

─ Todo de golpe, no Stiles- "alabo" Chris

─ ¡Si! Asi que empiece explicarme que rayos sucede. ¿Por qué está tan preocupado por Lydia?

─ De todo lo que has investigado sobre los hombres lobos- empezó y Stiles no pudo evitar enarcar una ceja. En su expresión se leía perfectamente la pregunta: ¿Y eso que tiene que ver con esto?- ¿nunca has encontrado algo raro sobre una luna?

─ No sé qué tenga que ver una cosa con la otra, pero les da más poder a los seres sobrenaturales.

─ Sí, pero una de color azul, Stiles, ¿has encontrado una sobre una luna azul?

Stiles abrió y cerró la boca varias veces dándole el aspecto de ser un pez desesperado por aire. ¿Lunas azules? Stiles recuerda a ver investigado muchas cosas, entre ellas que a cada fase de la luna se le atribuía un poder especial, y que la luna llena era quien más poder tenia… de pronto la imagen de dos mujeres con escasa ropa se le vino a la mente: una de las mujeres acostada sobre un símbolo, aparentemente inconsciente, y la otra agachada sobre la primera, y con las caras muy cerca- ¿Tiene que ver con el libro y la muerte del vagabundo, no es así?

Chris suspiro-: ¿Qué te hace pensar eso?

─ En una parte del libro viene. Bajo uno de los bosquejos-señalo- No le preste mucha atención, pero decía algo sobre la luna color mar o algo así. La traducción parecía verse hecho con el traductor de google.

─ Ese libro habla mucho sobre las sacerdotisas terrenales. Mucho más de lo que yo y Alan esperábamos.

─ Explíqueme, por favor. ¿A qué nos enfrentamos?

─ Si quieres que te explique a que nos enfrentamos, no lo poder hacer, pero si puedo explicarte porque creo que Lydia está en peligro.

─ ¡Hagalo!- exclamó Stiles con impaciencia

─ La luna azul es un potenciador- explicó Chris estacionándose en un lugar sin importancia.

─ ¿Un… un potenciador?

─ En términos sencillos: aumenta el poder de todas las cosas naturales y sobrenaturales. Los rituales son más fuertes, los hombres lobos son más fuertes, los enfermos sanan con más facilidad, las flores y cosechas crecen rápido y más sanas…y…

─ ¿Y…?- preguntó Stiles sintiéndose nervioso. Internamente dio gracias de que el papá de Allison se estacionara. Si se ponía nervioso resumiendo una explicación, no deseaba imaginar si lo hiciera manejando.

─ Los espíritus tienes suficiente poder para abrir las puertas de los mundos.

─ ¿Qué tiene que ver eso con Lydia?

─ Es una Banshee. La dama que grita. La que viaja entre los dos mundos. Su conexión con los espíritus es muy poderosa y eso la hace vulnerable.

─ Ella no es débil. Ella…

─ No tiene control- interrumpió- No sabe cómo usar sus poderes…

─ ¡Yo tampoco sabría cómo usarlos si no sé nada de ellos!

─ …e independiente de que sepa o no usarlos, toda persona que tenga sensibilidad con los muertos es vulnerable si se enfrenta a uno con gran poder… en la luna azul los espíritus tienen tanto poder que pueden poseer cuerpos a propia voluntad...

─ ¿Qué tiene que ver eso con Lydia?- pregunto confuso-Si poseen cuerpos a voluntad propia pueden poseer a usted o a mi o tipo con acné que atiende la cafetería.

─ Quiero que imagines una caja de Pandora que en lugar de sueños, pesadillas y esperanza, se encuentra un espíritu.

─ Listo- contesto Stiles extrañado con el comentario.

─ Bien. Imagina que esa caja está en manos de una persona, ¿Qué pasaría si la abre?

─ El… el muerto poseería a la primera persona que viera- respondió Stiles no muy seguro. Su respuesta provenía de la poca sabiduría que las películas de terror le han proporcionado atreves de los años.

─ Exacto. Una persona normal la abriría por pura curiosidad. Ahora, ¿Qué pasaría si estuviera en las manos de una persona que la abre sin sentir curiosidad? ¿Por qué la abre? ¿Desea hacerlo?

Stiles negó-: No la abriría. Si no es la curiosidad lo que te mueve sólo puede moverte… ¡No puede ser!- grito al darse cuenta de lo que trataba de decir- ¿trata de decirme que Lydia puede o está controlada por algún espíritu? ¿Por algún otro sociópata que desea ver sus objetivos cumplidos? ¡Revivirse!

─ No un muerto. Digo que alguien quiere controlar a Lydia, no para volver a la vida a alguien, sino para llamar un espíritu en específico. Uno que sepa algo de mucha importancia.

─ ¿Por qué no empezó por ahí? Se hubiera ahorrado toda la palabrería sobre cajas, curiosidad y espíritus.

─ La explicación es demasiado compleja como para decir que Lydia tiene un espíritu en su interior. No tiene un espíritu en su interior. Si en estos momentos Lydia está poseída, ella sería la caja de pandora. A ella se le quitaría cada emoción dejándole sólo el ente en su interior. Todo lo que ha hecho en los últimos días sólo sería una copia en automático de sus recuerdos.

Stiles miro al frente.

Comprendía la explicación del señor Argent. No era una simple posesión. Cuando Peter poseyó a Lydia tampoco lo era. Si Lydia era comparada con una caja de pandora, explicaba muchas cosas. Entre ellas la forma tan rápida en la que volvía a ser ella. Stiles suponía que si él fuera poseído tardaría mucho tiempo en sentirse como él mismo y Lydia-por lo que había observado- no tardaba mucho. Temía, sí, pero no parecía olvidar quien era.

─ Entonces- dijo sin dejar de mirar como los autos pasaban- ¿Lydia será poseída?

─ No puedes poseer a una Banshee- Stiles casi oía la campana de juegos. Su idea no estaba tan errada- puedes controlarla, más no poseerla. Las naturalezas de ambas fuentes se repelen. Si será o está siendo controlada por algo, es para que ella llame al espíritu… pero antes necesitan a un contenedor.

─ ¿Un… un contenedor?

─ Uno que ella debe buscar.

─ ¿Cómo va a encontrar uno? Dudo que haya un apartado especial en el directorio. Dudo siquiera que alguno sepa que es el perfecto contenedor para no sé qué ente maligno.

Chris iba a responder cuando su celular sonó. Lo sacó. Por su expresión descomponiéndose a medida que iba leyendo, Stiles imaginó que eran malas noticias. Chris lanzó una maldición. Volvió a poner en marcha el auto.

Antes que Stiles pudiera preguntar qué pasaba. Si algo malo le había pasado (o hecho. Para ser sinceros, el creía más viable esa posibilidad) a Lydia; fue el papá de Allison quien se apresuró a preguntarle:

─ ¿Cuánto llevas conociendo a la prima de Scott? – en su voz se notaba la preocupación. Stiles sólo había notado esa preocupación cuando temía por Allison-¿Qué sabes de ella?

─ ¡No cambie de tema! Estábamos hablando de Lydia, no de Killa. ¡Ella no importa!

─ ¡Importa mucho! Ya no está en el Loft de Derek- Stiles lo miro confundido, pero no por lo que dijo si no como si du confusión se originara en la importancia de aquel suceso. Como si se preguntara porque le parecia importar o porque era importante. El papá de Allison esperaba, quizás, ver preocupación en la mirada del chico, pero no había ni rastro de ese sentimiento; sólo confusión (por supuesto, Chris Argent no conocía las maniobras de escape de Killa McCall). Como si se preguntara que tenía que ver eso con lo que estaban hablando.- ¡Lydia se la llevo!

Y con esa simple frase, la mirada de Stiles reflejo lo que Chris esperaba: preocupación, miedo e impotencia.


─ Vinieron más rápido de lo que creía- Gerard sonrió- apenas ayer vino tu padre.

─ ¿Él v…? – Allison bufó- no debería de sorprenderme.

─ Entonces no se le es difícil saber qué hacemos aquí- Scott cerró la puerta.

Gerard se limpió la secreción negra de la boca-: Vienen a preguntarme sobre las sacerdotisas terrenales, o wiccas, ¿no?-sonrió- Interesante que ahora sean tan populares.

─ Ya tienes una idea de lo que deseamos saber- masculló Allison- ahórranos tiempo, y habla, entre menos tiempo estemos frente a frente mejor.

─ Siempre tan encantadora. Siempre tan retadora. Eres tan parecida a Kate.

─ Dinos algo, por favor- Scott tomó la mano de Allison y la jalo así- no podré evitar que ella le haga daño siempre.

Gerard esperaba eso.

Estiro su brazo derecho-: Ya sabes lo que tienes que hacer.

Scott soltó a Allison y se acercó al viejo en la silla de rueda. Tomo la mano que le extendía, la apretó y en menos de un segundo sintió como el dolor de Gerard le recorría por el brazo, expandiendose por todo su cuerpo.


Isaac sentía como si un tráiler la hubiese pasado repetidas veces sobre cada uno de sus huesos.

Tratar de descubrir porque sentía así su cuerpo era como tratar de recordar que había pasado después de que él y Cora buscaran a tientas el sensor.

No lo recordaba. Su último recuerdo lucido era una escena donde Cora casi se le echa encima por pisarla por 5 vez en lo que iba la caminata. A la sexta vez, no sólo la piso, la golpeo con todo su cuerpo y de después de sentir su espalda golpeando el pecho de él, sólo recordaba un electrizante escalofrió en la base del cuello y después todo negro.

Aplastó las palmas y las rodillas en el suelo, crujiendo algunas hojas en el proceso, y se impulsó para ponerse de pie.

Miró a su alrededor preguntándose en qué lugar estaba. ¿Dónde estaba Cora? ¿Y cómo se habían alejado tanto del nemeton? ¿Qué pasó anoche?

Se tocó atrás del cuello y alejo su mano seseando de dolor. Acerco una vez más su mano y con cuidado tanteó… la parte de atrás se sentía dolorosamente extraña.

Saco su celular y vio la hora: ¡Mierda! Su reloj señalaba las 5:20 pm.

¿Era posible a ver estado inconsciente tanto tiempo? Casi un día.

─ ¡Cora!- la llamo Isaac ignorando el dolor en la base de su cuello. Pensó que no podía ser tan malo si se encontraba de pie y con todos sus sentidos.- ¡Cora!- camino un paso, se tropezó y se cayó dándose un fuerte golpe en el trasero- ¡mierda!- exclamó sintiendo como su trasero palpitaba (por unos segundos) de dolor.

Con rapidez se apoyó en las rodillas y con las manos escarbo el lugar donde piso en falso.

Frunció el cejo cuando empezó a asomarse de la tierra un pedazo de plástico amarillo con base cuadrada y roja. Escarbo con más rapidez.

Con boca ligeramente abierta saco el objeto sucio.

Una pistola eléctrica.

Amarrilla. Casi del tamaño de una pistola de silicón. La base roja y la tapa, la cual guardaba los cables, verde.

Se levantó de un salto.

Volvió a llamar a Cora.

─ ¡Por todos los infiernos, ¿Cora dónde estás?!

Corrió.

Mientras corría trato de percibir el olor de Cora.

Por primera vez en mucho tiempo se maldijo por creer más importante estar cerca de Allison en lugar de mejorar su capacidad de rastrear.

Aumento la velocidad.

La siguió llamando.

¿Qué fue lo que sucedió anoche?, se preguntó en los momentos que no gritaba, no creía posible la falta de claridad de sus recuerdos. Pero algo era obvio, alguien tuvo la culpa. Esa pistola no tenía mucho tiempo de a ver sido enterrada. Ni siquiera fue enterrada bien. Y eso le hacía creer que si alguien uso la pistola, la uso para atacarlos a él y a Cora. Sólo eso explicaría el dolor en su cuello y la curiosa textura de su herida. Explicaría porque no había sanado completamente.

─ ¡CORA!

A lo lejos diviso una pequeña llanura. La salto y casi resbala por la humedad de la tierra.

Movió los pies como loco para no caer.

Se detuvo para poder tomar un poco de aire.

Tomo una fuerte respiración. Lleno de aires los pulmones y lo exhaló en un nuevo grito-: ¡Cor…!- no terminó. Volvió a olfatear el aire para estar seguro. Si. El olor que lo detuvo un momento antes era el de Cora. Y no estaba lejos.

Provenía…

Se di vuelta y bajo la vista a la pequeña llanura.

¡Cora estaba dentro de ella!

─ Cora- su nombre le salió en un suspiro. La acuno en sus brazos.- Cora, despierta- pidió golpeándola en el cara- ¡Cora!

Cora empezó a hacer muecas de dolor y mover la cabeza-: ¿qu…qu… qué pasa?- Cora trato de levantarse pero casi de inmediato volvió a caer en los brazos de Isaac.- ¿Qué pasa? ¿Por qué me siento tan débil? – Miro a Isaac- ¿Y porque estoy entre tus brazos?

─ Creo que te desmayaste- explicó ayudándola a ponerse en pie. Cora tuvo que apoyarse un poco más en el para no caer

─ ¿Cómo que crees?- se puso la mano en a frente- me duele la cabeza.

─ Alguien nos atacó. Yo- se acarició la parte trasera del cuello- me parece que a mí con una pistola eléctrica. Pero a ti no- Cora lo miro interrogativa- no pareces tener quemaduras. – suspiró- ¿Cómo llegaste aquí? ¿Recuerdas algo de anoche?

─ Recuerdo- aclaro la garganta- recuerdo apagar el sensor y después…- Cora cerró los ojos en un gruñido- toda está blanco.

─ Deberíamos de irnos- sugirió Isaac- alguien nos atacó y eso sólo significa problemas.

─ Si, tienes razón

─ ¿Tengo razón?

─ Borra esa esa expresión de tu cara. Me provocan ganas de golpearte.

─ Está bien. ¿quieres que te ayude a salir?

─ No soy débil

─ Claro- susurró Isaac viéndola subir por la llanura con la ayuda de las partes hundidas o muy picudas- como hace un minuto no te estabas por besar el suelo.

Cora gruño.

Isaac maldijo por lo bajo. Se le había olvidado que ella era una mujer lobo.

Escalo esperando que Cora no lo recibiera con un golpe.

─ ¿Sabes cómo regresar?- preguntó Isaac sacudiéndose la tierra de las rodillas.

─ Crecí en estos bosques.

─ Con un sí o no, basta- musitó Isaac con una sonrisa.

Cora puso los ojos en blanco-: Vámonos.

Isaac se detuvo después de dar un paso. Un corriente de aire le paso sospechosamente por la cara, concentrándose bajo las aletas de la nariz.

─ Cora- la llamó

Cora, que ya había recorrido varios pasos, se volvió y le gruño-: ¿ahora qué?

─ Si el olor de una persona es muy fuerte, ¿Qué significa?

─ Depende- la chica se cruzó de brazos- el olor desaparece gradualmente.

─ Sí, pero fuerte.

─ ¿Qué tan fuerte?- pregunto fastidiada

─ Cosquilleándote la nariz.

Cora puso una expresión muy parecida a la que alguien pondría si oyera la pregunta más estúpida del mundo- Cosquilleándote la nariz-repitió lentamente- ¡No puedes estar hablando enserio!

Isaac, con el cejo fruncido, señalo hacia una parte semi desierta… casi sin árboles, y con al parecer, muchas ramas y hierba-: Justo por allá, percibo un olor algo parecido al tuyo.

─ Un olor par…- Cora se acercó a los arboles donde Isaac señalaba, no cruzo los matorrales, sólo olfateo. Al principio no percibió nada. No hasta que una corriente de aire le revolvió los cabellos.- ese olor no es mío-susurró

─ ¿Cómo?... ¡CORA!- grito cuando la mujer lobo atravesó los pequeños matorrales.

Isaac lanzo una maldición.

Se cuestionaba si debía de seguirla o no.

Él no quería; él y Cora no eran amigos. A duras penas, conocidos.

Había dos posibilidades: iba, pasaba algo; a Cora le pasaba algo y Derek le cortaba la garganta con los dientes o iba, se sentía como estúpido por descubrir que no pasaba nada; y Cora lo golpeaba por hacerle perder su tiempo. Bien, pensó, la segunda opción no era muy probable. Cora también capto algo.

Cora avanzaba mucho camino y él seguía en el mismo lugar cuestionándose. Preguntándose si él no estaba equivocado; el olor podía ser de uno de los lugares que Cora estuvo anoche y commo ella no lo recordaba, deseaba ver si existia algo interesante en aquel lugar. Cora sólo iba por curiosidad.

El cuestionamiento de Isaac quizás hubiera seguido mucho tiempo, sin embargo, fue interrumpido por un grito.

Uno muy familiar.

El grito de Lydia.


─ ¡No dices nada nuevo!- cortó Scott vundo Gerard empezó a explicar las similitudes de una wicca y un emisario. Scott no podía evitar pensar que el anciano o los trataba como tontos o esperaba que ellos no supieran nada- ellas son muy celosas con sus secretos; llegan a los peores extremos por proteger el balance; hay un código, una clase de maldición que te lanzan, para evitar que difundas su existencia y…

─ Si alguna pierde el camino, todo su aquelarre debe buscarla y, o purificarla, o matarla- siguió Gerard- bien. Están mucho más informados de lo que creí. Alan no se los dijo, tampoco Chris… ¿Quién fue? ¿el tío de Derek? Fue el cierto, no dudo su poco amor por las promesas.

─ Tú tampoco pareces tenerlo- señalo Allison- ¿Por qué hablas de ellas con tanta facilidad? ¿no juraste?

─ Tengo prohibido acercarme a una- siseó- hice algo… que no necesito explicarles; deben imaginárselo (Por supuesto que lo hacemos-gruño Allison por lo bajo) y fue tan malo lo que hice que me castigaron de una forma, olvidándose olímpicamente de la otra.

─ Seguramente mataste a una- graznó Allison con odio

─ No estás tan equivocada, cielo- Gerard tosió. Tiro el pañuelo de papel y busco otro. Rápidamente se limpió la boca, manos y nariz- si no vinieron para saber de ellas, ¿para que vinieron?

Allison miro a Scott, quien tenía la mirada baja y los puños apretados,-: no lo hagas.

─ ¿No hacer que?- siseo Gerard- ¿lo que te atormenta tiene que ver con la muerte de ese infeliz? ¿El libro?

─ ¿Qué sabes del libro?- pregunto Allison

─ Es una copia. No tienen en su poder el original, lo cual es una lástima. ¿Buscaron en la casa del Darach?

─ No está- aseguró Scott

─ Lo sé. No me sorprendería que este en poder de otra persona. De la persona que piensa usarlo. Y muy conveniente; hoy y mañana son los mejores días para invocar a quien sepa leer el libro.

─ ¿Cómo que alguien que sepa leerlo?- preguntaron al mismo tiempo Allison y Scott-

Gerard sonrió y con tono presuntuoso se dispuso a contarles lo mismo que le contó a Chris poco antes de que se fuera. Vio la misma expresión que su hijo en los rostros de Allison y Scott.

─ ¡Mierda!- grito Allison sacando su celular. Marcó con rapidez a Lydia.

Alivio salió del departamento. No aguantaba la mirada arrogante de Gerard sobre su espalda.

Gerard miro fijamente a Scott-: se fue. Mi nieta ya no está parar evitar que me preguntes lo que te atormenta. Lo veo en tus ojos de perro pateado, Scott. Deseas preguntarlo.

─ Yo no deseo preguntarte nada- escupió Scott

─ ¿A no?- Gerard rio- si algo me ha enseñado la vida es que el interés depende de la emoción. Cuando me preguntaste de Deucalion no estabas tan inquieto o callado como ahora. Si no me equivoco, es porque ahora estas sufriéndo el problema de primera mano-Gerard entrecerró los ojos- O alguien importante para ti lo sufre... acaso… ¿acaso hay alguien importante para ti es una?- Scott no respondió- ¿Una amiga? ¿Tu madre? ¿una prima o hermana? oh, sí debe de ser eso. Una prima o hermana tuya está inmersa en eso.

─ Eso no es…

─ No lo niegues. Vi tu expresión. El cuerpo dice más de las personas que sus palabras. Dime Scott. ¿Cómo se siente al saber que alguien que tú amas puede ser el punto de mira en este juego de posesión?

Las facciones de Scott se contrajeron de preocupación-: ¿Un juego de posesión? ¿Qué trata de decir con eso?

─ Un espíritu no puede poseer a una Banshee. Y si usan a Lydia y ella llama a una sacerdotisa muerta…-movió la cabeza- una sacerdotisa sólo puede estar en el cuerpo de otra sacerdotisa. Esa es su limitante.

─ No le creo- gruño Scott- es la persona más falsa que he conocido. Denme una razón para creer en sus palabras.

Cuando Gerard iba a responder, Allison entró al departamento como un huracán. Su pecho subiendo y bajando con nervios.

─ Lydia se llevó a Killa- se apresuró a decir.

Scott sintió que entraba a una pesadilla. A su espalda, Gerard reía en silencio.


Ella acomodó las manos de Killa en los agujeros que había escarbado en la tierra con sus manos.

Observó con ciega satisfacción como los dedos se humedecían por el líquido lechoso. El líquido era sabia de árbol combinado con polvo de malaquita, dándole un parecido a la leche con colorante verde.

El liquido la rodeaba. De los agujeros unos pequeños canales salian de dos partes del agujero; extendiendose alrededor de Killa. Así, con los brazos y piernas extendidas, ella parecia ser un modelo del hombre de Vitruvio.

Sus dedos se sumergieron hasta la base y ante sus ojos, un brillo empezó a inundar el pequeño agujero.

Desde el otro mundo, el ente que controlaba a Lydia sonreía. Ese era el paso que le señalaba como Killa estaba aceptando la posesión.

La posesión de una wicca por otra wicca es de las cosas más difíciles, se dijo el ente; el ente lo había hecho más de una vez atreves de los siglos y siempre se le era complicado. Ya sea por el escepticismo del contenedor o por culpa de alguien externo, jamás lograba cumplir con satisfacción su objetivo.

Cumplió muchos, pero nunca el que ella más deseaba.

Su ser etéreo se arrepentía de la hora la cual dejo aquel poder tan cerca de los humanos.

Dejo a un lado sus pensamientos. El atardecer estaba por empezar. El atardecer era su única oportunidad para entrar en ese plano. Si entraba, su tiempo estaba contado. Si no conseguía cumplir su objetivo tendría que irse al amanecer del día después de la luna azul o quedarse en ese cuerpo para siempre.

No deseaba eso.

Ordenó a Lydia a postrar sus brazos (sus rodillas casi tocando el liquido) a cada lado de Killa. La obligo a acercar sus labios casi rosándose.

Ambas exhalaron. El ente se exhaló así misma a los labios de la dama que grita. Lydia exhaló sobre los labios de Killa quien después de unos segundos los entreabrió. Estuvieron en esa misma posición por varios minutos; Lydia soplando; Killa absorbiendo. De pronto la exhalación se volvió visible; se volvió de un color violeta fantasmagórico. En segundos, el aire de la exhalación desapareció.

Lydia se alejó.

Por un momento la chica parecía ser el mismo zombi de ayer y hoy. Mirada vacía; ser sin corazón y alma. 2 minutos después sus ojos demostraban más y más emoción. Cuando los mismos obtuvieron todo su aspecto humano de vuelta, Killa se removía y despertaba de su inconciencia.

En un semi estado de conciencia, Lydia la reconoció, no como la prima de Scott, sino como el ente que la controlaba.

El ente, ahora en el cuerpo de Killa, sonrió y la tocó.

Lydia sintió un miedo, poder y desesperación; Lydia gritó.

Su grito fue oído por Cora e Isaac.

Cora fue la primera en llegar.

La mujer lobo no tuvo tiempo para reaccionar. En cuanto el ente la vio, levanto una mano de su contenedor (mostrando que el liquido era, de heco, viscoso); de pronto, unas raíces nacieron y se irguieron desde la tierra, rodeándola; inmovilizándola.

Segundos después, Isaac tuvo el mismo destino.