The Walking Dead no me pertenece nada algunos personajes que salen aquí son de mi autoria pero solo para esta historia.

Tambien agrego una tabla de personajes para evitar confusiones:

Giselle (14) hija de Beth y Daryl

Judith (20)

Federic (15) hijo de Rick y Michonne

Francis (15) hijo de Eugene

Jasper (16) hijo de Tyresse

Horace (19) hijo de Sasha

Charles (19) hijo de Abraham y Rosita

Jung y Conrad (19) hijos de Maggie y Glenn

Carl (32)

"No puedes llenar de dolor tu vida,

Te mata si intentas odiar todo el tiempo"

Tyresse

Jasper había pasado los últimos tres días al lado de su padre, era un chico delgado de piel más clara que su padre. Tenía la misma nobleza por eso su padre estaba tan orgulloso de saber que había hecho una carrera para traerle los medicamentos, durante ese tiempo juntos Jasper había hablado sin parar sin embargo, Tyresse sabía que su hijo estaba ocultando algo.

— ¿Todo bien? — le pidió a Jasper luego de una hora de silencio.

Jasper jugó un rato con la colcha de su cama, su cara comenzó a teñirse de rojo — ¿Cómo sabes si le gustas a una chica? —.

— ¿Puedo saber su nombre? — cuestionó Tyresse curioso.

Jasper le miró unos minutos dudando, al final dijo el nombre y su padre sonrió, bunny era una niña encantadora, el problema era hacer que Daryl aceptara a su hijo, no es que no lo mereciera pero había visto lo celoso que su padre podía ser; él la veía como una niña igual que Tyresse hacía con su retoño con la diferencia que sabía que era parte de la vida dejar que crecieran.

—A veces ella sonríe mucho cuando te ve, puede querer platicar contigo sin ninguna razón—contestó su padre.

Jasper sonrió un poco aliviado —Es que conforme más lo pienso…no importa…gracias papá—.

Su hijo salió de su habitación y Tyresse sonrió divertido, era increíble que había conseguido llegar hasta ahí, su esposa entró en la habitación así que el hombre olvidó el romance de su hijo para centrarse en el suyo.

Por su parte Jasper corrió a la casa de Giselle, él y ella no se habían hablado porque estaban ocupados con sus padres luego de que Carol les interrumpiera esa noche; ahora que las cosas se habían calmado esperaba que Giselle diera su respuesta de manera positiva. Llamó a la puerta y Maggie le invitó a pasar, Daryl estaba sentado en uno de los sillones.

Jasper saludó a ambos con mucho respeto, Maggie llamó desde las escaleras a Giselle mientras Jasper se sentó junto a Daryl — ¿Qué está leyendo? —. Exclamó Jasper muy valiente, si bunny iba a ser su novia tenía que ganar la aprobación de su papá, Daryl levantó las cejas por tan singular comportamiento; Jasper era más distante.

—Pesca, como hacer señuelos— contestó.

Jasper le dio un amplia sonrisa tratando de disimular sus nervios — ¿Se siente mejor? Mi papá ya no tiene tantas molestias, él me dijo que usted era muy fuerte así que supongo que ya está recuperado y también me dijo que antes cuando eran jóvenes…que no quiero decir que sea viejo pero más joven usted podía tener heridas y moverse como si nada. Él no lo conocía cuando recibió un balazo en la cabeza pero supongo que es muy fuerte si sigue con vida, que no digo que sea mala cosa…—

Daryl estaba empezando a pensar que Jasper había ingerido algo rancio porque su comportamiento era tan extraño, Giselle bajo las escaleras con Federic detrás de ella. Jasper se incorporó como movido por un resorte. Escuchó la suave risita de Maggie y Daryl lo entendió: Jasper estaba interesado en su hija, la sola idea le produjo nauseas, ella era una cría.

—Hola— habló muy nervioso Jasper.

—Hola— contestó con igual nerviosismo Giselle.

Daryl vio la escena con incredulidad ¿Acaso su hija le correspondía? Eso sí que le irritaba más que el dolor en su herida, Jasper dirigió su atención a él — ¿Puede salir un rato Giselle? —.

— ¿Por qué? ¿A dónde van? ¿Con quién? — comenzó a interrogar Daryl con la mirada persistente.

—Solo al patio, un momento papá— contestó Giselle con la cara roja al momento de tirar de la ropa de Jasper.

Federic se despidió rápidamente, Daryl trató de levantarse y Maggie lo obligó a sentarse con una sonrisa —Ya, ya solo están aquí enfrente puedo vigilarlos por ti — se burló Maggie.

—No es gracioso— se quejó Daryl.

Maggie corrió a la ventana con cuidado y sonrió —Oh por dios, Jasper está besando a bunny—.

—Ya te dije que no es gracioso— habló Daryl con una voz más aguda de lo normal.

Maggie rio antes de sentarse al lado de él —No lo es pero tendrás que hacerle frente, cuando Jung o Conrad comenzaron a salir no dejaba de enlistar a todos los defectos de las chicas con las que salían pero eso sí que los hacía enojar—.

—No es lo mismo, los chicos pueden ser más malos con las niñas— contestó Daryl a la defensiva.

—Tienes un punto, recuerdo a cierto hombre de la ballesta haciendo llorar a mí siempre amable hermanita al decirle que no le importaba cuando la verdad era que se moría por ella— habló Maggie.

Daryl se sonrojó un poco—Sí bueno, me acuerdo de cierta granjera que hizo que Glenn le persiguiera en la granja como un tontito porque a ella le parecía muy divertido—.

Maggie levantó la ceja divertida — ¿Qué pasó esa vez que un arquero peleó con ese otro chico porque estaba celoso de él? Si mal no recuerdo Beth y tú no eran nada porque la habías rechazado pero cuando ella quiso hacer amigos no te gustó la idea—.

Daryl se mordió el labio —La ocasión en que hiciste dormir a Glenn en mi casa por tres noches solo porque había bebido un poco más de la cuenta ¿Te acuerdas? Algo malvado si me preguntas—.

Maggie levantó las manos en rendición —Chicas y chicos son malvados por igual—.

Daryl recordó el momento en que Beth había sido traviesa, se había deslizado en su habitación esa noche y cuando Daryl había despertado alterado no había podido defenderse porque Beth le había atado con una corbata las manos. Daryl ni siquiera había podido respirar cuando ella se había metido a su cama.

—No quieres estar conmigo, no quieres que este con otros chicos ¿Seguro que quieres mantenerme confundida? — pidió ella de modo traviesa.

—Ya te dije que no te quiero de esa manera, solo estaba tratando de protegerte por ser de la familia— contestó el nervioso.

— ¿Le pregunto de nuevo señor Dixon? O decide en este momento su cuerpo — con cuidado se acercó al zipper de sus pantalones y con su boca abrió el pantalón.

—Ok, ok tú ganas: si te quiero, yo solo soy demasiado viejo y malo para ti. Desátame ya— gritó un tenso Daryl.

Beth había suspirado de alivio —Gracias a Dios, no creía se capaz de seguir con la pantalla—.

Daryl luego de la sorpresa inicial había sonreído, Beth acercó sus manos a los nudos pero su cara a la de él y le dio un beso muy suave.

Giselle había permanecido unos segundos en silencio luego de salir al patio, Jasper también. La niña no esperaba enfrentar tan pronto lo que había pasado, en especial porque Francis y Jasper eran mejores amigos así que no sabía si mencionarlo o no, tampoco había tenido tiempo para consultarlo con Judith por todo lo que había pasado.

— ¿Tus primos fueron en una carrera? — habló de pronto Jasper.

—Sí pero ya volvieron sanos y salvos— respondió ella con calma.

Su amigo pateó unas ramitas inquieto, la niña se dio cuenta, por lo que dijo —Jasper, yo quiero ser tu amiga. Solo tú amiga—. Respondió bunny.

Su amigo se mostró muy triste, Giselle atrapó uno de sus dedos con los de ella, se sentía mal por él y quería que se diera cuenta que aunque se esforzara no correspondería sus sentimientos con la sinceridad que se merecían; Jasper con sus ojos dolidos pero comprensivos dio a entender que estaba bien.

—Yo lo siento— dijo Giselle con su voz bajita.

— ¿Te gusta alguien más? — quiso saber su amigo Jasper.

—Sí— escapó de los labios de Giselle de manera muy aguda.

—Está bien, mi papá me enseño que no se puede forzar el amor y quizá si ese día me hubieras dicho esto yo hubiera reaccionado diferente pero ahora, después de lo de nuestros papas estoy contento que nadie tiene que morir de amor— contestó Jasper.

Bunny estaba impresionada por sus palabras —Jasper, eres increíble—.

Su amigo sonrió —Tú también bunny—. Luego besó su mejilla y volvió a su casa.

Giselle entró a su casa con desgano, Maggie y Daryl le miraban con cuidado — ¿Estas bien? —. Le preguntó su padre al ver a su hija tan desanimada.

—Lo estoy, me quedaré un rato en mi cuarto— subió las escaleras tan descorazonada que apenas se percató de la cara de su padre.

Cuando ella desapareció de la vista Daryl chasqueó los dedos con molestia —Por eso no me gustan los chicos—.

Maggie le entregó un vaso de agua —Acostúmbrate, tú tienes una hija, no como yo que tengo dos—.

Judith daba algunos pasos en su habitación, si quería que la herida sanara más rápido tenía que caminar un poco para que fuera así, alguien pidió entrar así que Judith volvió a su cama y dejó que entrara. Ahí en el umbral estaba Jung en espera de que Judith le permitiera acercarse, la joven se maldijo mentalmente por no preguntar quién era.

Ella quería verlo a él en mejor estado, no era vanidosa pero extrañamente quería que si él la rechazaba la viera en su estado más bello, no con el cabello amarrado mal y las ropas más viejas, grandes que tenía en su casa. Judith decidió olvidar todo eso para concentrarse en lo que ocurría.

—Pasa, no muerdo— le dio como saludo a Jung.

El joven entró con cierta pena, se sentó en la esquina de la cama de la joven — ¿Cómo te sientes? ¿Necesitas algo? —.

—Estoy bien— contestó Judith.

El silencio se instauró en la habitación, no uno cómodo así que Jung decidió romperlo —Lo siento, por ponerte en una situación incómoda, esa vez que bebimos—.

—Fue de dos— contestó ella de manera escueta, solo quería escuchar la verdadera razón de Jung para estar ahí pero prefirió no empujarlo como siempre hacia.

—No del todo, sin embargo, gracias a eso me di cuenta de algo: no me gustaba tanto mi novia como para tratar de ser fiel. Y con esto no estoy justificando lo que hice, solo trato de darte las gracias— habló Jung con precaución.

Judith comenzó a sentir su estómago pesado, quería emocionarse pero podía no significar nada así que trató de mantener la calma —Entiendo—.

Jung se sentó más cerca de ella —Eso no significa que entre tú y yo vaya a existir algo…de momento. Me gustaría intentar conocerte de una forma distinta a la de un amigo solo que necesito tiempo como una forma de respeto a mi relación anterior —.

La joven le dio una sonrisa frustrada —Yo he esperado por dos años, me has gustado desde hace dos años…y no puedo decir que no porque me sentirá mal por tu exnovia—.

Jung se sonrojó — ¿Desde hace dos años? —.

— ¿En serio no te dabas cuenta? — exclamó Judith sorprendida, no es que no tratara de disimular pero entre Charles, Conrad, Horace haciendo burla comenzaba a creer que Jung fingía no enterarse.

Él sonrió tímido —No, de ser así me habría planteado seriamente mis sentimientos por ti desde el principio, me asusté mucho cuando llegaste herida. Qué tampoco te he dado las gracias por salvar a mi prima de eso—.

Esta vez Judith se sonrojó, vio como Jung se acercó a ella y colocó de modo muy suave sus labios, la chica casi se derretía por la sensación en su cuerpo a pesar de ser tan delicado el beso. Jung se separó de ella —Gracias y creo que será el último beso por un tiempo—.

La joven le golpeó el pecho de broma —Gracioso—.

Papá Daryl no es tan malo como podría parecer, creo que hasta Hershel era más vigilante con sus hijas. Maggie me hizo reir tanto mientras la escribía. Diana, me alegra ver que te agrado la evolución de Daryl, creo que despues de casi sentir que perdía a su hija fue más abierto al respecto.