Capitulo 13: Una oportunidad
Riza abrió los ojos sintiéndose horriblemente mal, le dolía la cabeza y estaba segura de tener fiebre, y si por eso fuera poco, Roy estaba sentado cerca de su cama observándola.
-¿Has dormido bien pequeña?- le pregunto el con una sonrisa. Ella negó.
-No podría sentirme peor y ni siquiera puedo culparte a ti ya que no te hice caso y si me mejor fue por mi propia culpa.
-Muy sabio de tu parte, pero de igual forma yo debería haberte obligado a quedarte, tu no estas acostumbrada a este sitio y bueno… quizás darte unos minutos de paz y tranquilidad antes de nuestros días de convivencia.
Riza no podía comprender porque aquello le alteraba los nervios. Convivir con Roy, de solo pensarlo se le aceleraba el corazón y sentía un nudo en el estomago. Roy acerco su mano a la mejilla de ella y la acaricio.
-Creo que tendremos que suspender nuestro paseo de esta mañana, pequeña, lo mejor será que te quedes en cama y yo cuidare de ti. Si mas tarde te sientes un poco mejor podremos empezar a solucionar nuestras pequeñas diferencias.
-¿El regresar a casa no esta en las alternativas?- sugirió Riza con una leve sonrisa.
Roy sabia que si Riza empeoraba esa seria la decisión correcta, pero agradecía a Dios que el las condiciones climáticas no se los permitieran por lo menos ese día. Se puso de pie y abrió con lentitud la cortina donde una tenue claridad inundo la habitación.
-Hasta que pare de llover será imposible que salgamos de aquí, Riza, tal vez en unas cuantas horas mejore y podamos tomar una decisión.
- Mentiroso- Riza suspiro y volvió a recostarse en la cama, a pesar de todo se sentía aliviada-. Pero aquí me siento bien de momento, creo que no seria capas de soportar el viaje de regreso y tenemos que llegar a un acuerdo como has dicho, creo que no soportaría otro mes así contigo.
-Yo tampoco, tu sabes que mis exigencia son aun mayores.
Riza se sonrojo cuando el se acerco hasta ella para besarla, se apoyo lo mas que pudo contra las almohadas pero Roy estaba ya casi sobre ella.
-Soy contagiosa- le recodo Riza desesperada-. Si tu te enfermas, ¿quien cuidara de mi, Roy? Le prometiste a mi abuelo que yo seria tu responsabilidad.
El la miro arqueando una ceja, cuando una sonrisa curvo sus labios y se alejo despacio Riza pudo respirar aliviada.
-Eres muy lista, pequeña. Pero tu sabes a la perfección lo que deseo antes de que nos marchemos de este lugar, ¿tan difícil el complacerme? Si tu lo quieras podríamos satisfacernos mutuamente.
- Lamento comunicarte esto, pero tengo la leve impresión de que nuestras expectativas son muy diferentes- le dijo Riza con tristeza. Lo que ella quería Roy jamás seria capas de dárselo y ella solo terminaría sufriendo aun mas.
-¿Tan segura estas de eso, Riza?
-Yo…
Roy la beso rápidamente y se levanto de la cama son dejar de sonreír, sin embargo en su ojos se veía cierta turbación que hasta ese momento ella jamás había visto.
-Intenta descansar un poco mas, luego hablaremos.
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Gracia sonrió al ver a Maes que se acercaba hasta la casa, se veía tan contento como ella de esa oportunidad que se estaban dando. Ambos estaban enamorados.
Durante algunos días habían tenido la esperanza de poder contarle al general Grumman lo que de verdad ocurría entre ellos, pero ella todavía temía que si Riza no aceptaba a Roy y las cosas no salieran tal y como ellos esperaban, pero no debía amargarse antes de tiempo y sobre todo tener fe.
-Me alegra de que hayas podido venir- la joven abraso al militar y lo beso levemente-. ¿Mi abuelo no ha sospechado nada?
-Mmm… no creo, pero he tomado una decisión y hablare con el general lo antes posible- le dijo el.
- No puedes hacer eso, si mi abuelo se entera me prohibirá verte y Riza aun no toma su decisión, si solo esperamos un poco mas- suplico ella -. Maes, solo hasta que Riza y Roy vuelvan para que sepamos a que atenernos.
Esa era la principal preocupación de Hughes, durante la noche anterior había comprendido que tal ves el interés de Roy en Riza si era rela pero su amigo estaba tan cegado por cobrarse venganza con ella que tal vez lo arruinara todo. Si Riza se daba cuenta de su error no lo perdonaría nunca.
-La otra vez hable con tu abuelo y el me explico la verdad de todo este asunto, el no te prohibirá que salgas con alguien a menos que Riza lo haga, solo que esperaba que encontraras a la persona adecuada para hacerlo.
-¿Y crees que tu puedas cumplir ese requisito?- le pregunto ella. Una sonrisa iluminaba su rostro.
-Eso es lo que intentaremos averiguar- Maes la abrazo y suspiro-. Pero si le mostramos las cosas como nosotros las vemos y el se da cuenta de que lo que sentimos no es algo pasajero nos comprenderá, el general Grumman es un hombre sensato y amable. Ya veras que todo resulta bien.
-¿Y Roy y Riza?- ella lo miro ceñuda-. Yo deseo que mi prima sea feliz y si el es el hombre adecuado para ella…
-Gracia… no me gustaría que te hicieras ilusiones que luego se desvanecieran así como así, quizás ellos no sean el uno para el otro.
-¡Claro que lo son! Desde que Roy llego se mostró interesado en mi prima y ha conseguido mas con ella que el resto de los jóvenes que han intentado conquistarla, si eso no es relevante nada lo es.
-Pero Roy se ira de ciudad del Este en un tiempo más y se olvidara de Riza y de todo lo que ha sucedido aquí.
Gracia lo miro boquiabierta, la extraña respuesta del joven militar comenzó a intrigarla y lentamente llego a la conclusión de que Maes sabia mucho mas de lo que le había dicho sobre la relación de sus amigos. Ella se aparto de su lado y lo observo ceñuda y al borde de la furia.
-¿Así que Roy se marchara de ciudad del Este?- le pregunto ella intentando mostrase tranquila-. No se por que tengo la impresión de que hay algo mas a parte de eso que te impulsa a pensar de que ellos no terminaran juntos.
Maes la observo con cierto temor, no podía ser tan cobarde como para no contarle la verdad y a la vez sabia que si lo hacia lo mas probable seria que ella se molestara tanto que diera por terminada su recién empezada relación, aun así podía ver en los ojos de la muchacha la determinación de obtener una respuesta satisfactoria.
-Gracia, creo que hay algo que no te he contado y que estoy seguro no te gustara para nada. Antes que nada deberías sentarte.
La joven hizo lo que el le pedía, no quería ni siquiera imaginarse lo que podía ser aquello para que Maes estuviera tan nervioso.
-Riza sabe que el interés de Roy es ganar sobre ella por lo ocurrido en el cuartel, ella no va ciega a eso y las cosas pueden cambiar.
-Pero no el otro motivo- el joven militar tomo aire antes de continuar-. El único motivo por el cual Roy se decidió a conquistar a Riza fue por que yo se lo pedí.
-¿Qué tu que? ¿Maes, de verdad hiciste una cosa así?- ella se llevo las manos al rostro y luego lo miro furiosa.
- Era la única manera de que tu abuelo me permitiera acercarme a ti, así que cuando supe que Roy venia trasladado a ciudad del Este creí que era la mejor oportunidad y le ofrecí un trato.
-¿Qué ganara ese maldito mentiroso si consigue a mi prima?- le espeto la joven furiosa.
-Yo haré lo posible para que el consiga un traslado a ciudad Central. Le prometí que si yo te conseguía, lograría que el se pudiera marchar de aquí lo antes posible.
Durante unos minutos permanecieron en silencio, Maes tenia ganas de abrazar a la joven y suplicarle que lo perdonara, pero ella se mostraba tan distante y rígida que no se atrevió a dar ese paso.
-Deberías irte a casa, Maes.
-Gracia, de verdad…
- Cuando Riza y Roy regresen, tomaremos una decisión sobre nosotros. Ahora no puedo prometerte nada, estoy demasiado confundida.
-Mi intención nunca fue la de hacerles daño a ninguna de las dos y estoy seguro de que Roy a su manera si quiera a tu prima.
-No intentes intervenir por el, creo que Roy tendrá que dar bastantes explicaciones por el solo cuando mi prima se las exija y ten por seguro de que ella lo hará.
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Riza no podía recordar como habían trascurrido las siguientes horas, aun se sentía muy cansada y algo enferma, Roy se quedaba con ella en la habitación pero no la presionaba sino que esperaba paciente a que se diera la mejor oportunidad para llegar a un acuerdo, y eso era lo que mas la asustaba.
Habían sido largas horas en las cuales había tomado su decisión, no era algo a la ligera ya que se había dado el tiempo necesario para analizar cada una de las posibilidades antes de decirle a Roy le que pensaba, no podía esperar mas.
Después de haber cenado, Riza hizo un esfuerzo por levantarse, encontró a Roy terminado de poner las cosas en orden y considero que ese seria la mejor oportunidad que tendrían para hablar.
-No deberías estar levantada- le dijo Roy al verla apoyada en el marco de la puerta-. ¿Te sientes mejor, pequeña?
-Digamos que ya no me da vueltas la cabeza y creo que ha cedido un poco la fiebre, no es necesario que te preocupes tanto por mi, debo reconocer que te has portado de maravillas y se lo haré saber a mi abuelo cuando regresemos.
-Ah, eso es muy reconfortante pero si no te recuperas no podremos tener oportunidad de pasar unos días juntos sin preocupaciones y sin intromisiones. Ya veras como dentro de poco estas mejor y podemos salir como te había prometido, el pueblo es mucho mas bonito cuando esta abierto y…
-Roy… si no existiera ese absurdo desafió que ambos hicimos cuando nos conocimos, ¿realmente estarías interesado en mi?
Roy la observo unos segundos intrigado y dudoso, aquello era algo en lo que había pensado durante mucho tiempo y a la conclusión que había llegado no era la que mas le agradara. El tenia un objetivo que alcanzar y este se hacia cada vez mas lejano y absurdo cuando Riza se mostraba dispuesta a darle una oportunidad, el no quería compromisos, no podía tenerlos y sin embargo si no conseguía a Riza Hawkeye para el, tampoco obtendría lo que tanto anhelaba.
"Miente y dile que no, que solo es un juego para ti", se repitió una y otra vez, si lo hacia ella lo odiaría y ninguno de los des resultaría lastimado, ¿pero desde cuando le importaba a el lo que le ocurriera a Riza? Siempre en una relación existía la posibilidad de que alguna de las dos partes terminara lastimada. Lo que lo inquietaba era el saber que no quería que esa fuera Riza.
-¿Roy?
-Yo…- cuando sus ojos se encontraron con los de ella Roy se sintió perdido-. Si, Riza, seguiría interesado en ti.
-¿No lo dices por que estoy enferma y no deseas hacerme enfadar?
-Creo que me lo pensaría dos veces en decírtelo si estuvieras sanas, podrías matarme si no te agrada mi respuesta.
Riza contuvo la respiración y camino muy segura hacia el, las manos le temblaban ligeramente y hubiera deseado con desesperación que aquello que sentía no fuera real, pero ya nada podía hacer, ¿en que momento había permitido que sus sentimientos la dominaran? No lo sabia, pero ya no podía sacarse aquello del corazón.
-Me alegra saberlo- le dijo ella con las mejillas encendidas y trato de convencerse de que se debía a la fiebre y no a la vergüenza y el nerviosismo-. Hoy he pensado en, bueno, nuestra situación y llegue a una conclusión.
"Pideme que me aleje, Riza. Pideme que te deje en paz por que yo no seria tan fuerte para pedírtelo"
-No se como, ni siquiera deseo entrar a analizarlo por que dudo que encontrara una respuesta que me pareciera satisfactoria, pero a pesar de ser uno de los hombres mas complicados que he tenido la suerte de conocer creo que si me gustas y que siento algo por ti.
-Yo…
Riza no le dio tiempo a responder, le echo los brazos al cuello y lo beso con toda la pasión que llevaba días acumulando dentro de ella. Roy la estrecho contra si y se olvido de las razones por las cuales no podía permitirse tener a Riza, olvido que el entregar su corazón no entraba en los planes, ese momento era tan perfecto que nada podía interponerse entre ellos.
-Yo también, Riza. Yo también.
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Hola chicas, espero les haya gustado el chap de esta semana, como siempre agradezco a todas las que se dan el tiempo de leer y por supuesto a las que me dejan su opinión, un beso y nos leemos la próxima semana, ciao.
