¡Hola todo mundo, he vuelto de entre las sombras al fin! :) Gracias a todos por su paciencia, estos dos últimos meses han sido muy ocupados para mi ya que volví a la universidad luego de mi año sabático, por eso era que no había tenido la oportunidad de traerles un capítulo nuevo, asi que aprovechando este fin de semana largo en que tengo el tiempo libre que necesito, es que con gran orgullo les traigo el capitulo 13 de esta historia, cargado con drama y detalles que seguro seran importantes para el futuro. Comenten y nos vemos pronto ;)


Twilight se acomodó, esperando porque su amigo y asistente le contara aquello tan importante que ella debía saber. A eso le siguió un tenso silencio, ya que el dragón intentaba encontrar las palabras correctas para lo que necesitaba decirle, pero la princesa ya se estaba impacientando, así que Spike no tuvo más opción que empezar a hablar.

Spike: Es… sobre aquella chica de quien te hablaron en el no mundo, creo que tiene algo que ver con la forma en que Beetlejuice se comporta

Twilight: ¿A qué te refieres?

Spike: La otra noche, cuando llegó con nosotros, lo escuché llamándola mientras dormía, lloraba y parecía asustado de alguna forma

Twilight: ¿Llorando? Uno de los vecinos de Beetlejuice me dijo exactamente eso cuando le pregunté acerca de él. Al parecer los dos pelearon, nadie supo porqué, pero parece ser que fue muy grave, y eso me hizo pensar en lo que Zecora nos había dicho

Spike: Si buscamos a Lydia y le pedimos ayuda, quizá ella pueda enviar a Beetlejuice al no mundo por nosotros, él volverá a casa y Ponyville estará a salvo, simple

Twilight: Temo que no es nada simple Spike, casi no hay hechizos conocidos que nos permitan interactuar con los habitantes de otros universos, es casi imposible que podamos encontrar a Lydia si ella no vive aquí en Equestria

Spike: ¿Y qué hay del espejo que nos llevó al mundo al cual Sunset Shimmer se llevó tu corona?

Twilight: El espejo no volverá a abrirse hasta dentro de otras treinta lunas, es demasiado tiempo y quizá entonces sea muy tarde para enviar a Beetlejuice de regreso a su mundo, necesitamos una solución inmediata, pero me temo que quizá no haya una

Spike: -lo piensa un segundo- ¡Lo tengo! El libro en donde encontré el conjuro para llamar a Beetlejuice debe tener alguna respuesta

Twilight: Es cierto, quien lo escribió debió haber creado un contra hechizo también. Ve a buscarlo, lo estudiaremos juntos

El dragoncito fue rápido a la habitación de ambos y tomó el libro, el cual casi había olvidado que tenían. No había garantía de que esa fuera la solución que buscaban, pero debían agotar todas las posibles alternativas.

El reloj, que ahora marcaba las cinco treinta de la tarde, pareció moverse más rápido mientras más horas transcurrían. La tarde se volvió noche una vez que el sol se puso y la princesa Luna hizo subir la enorme luna menguante en el cielo estrellado, y Twilight y Spike seguían estudiando aquel extraño libro de tapa negra y plateada, pero sin encontrar nada que pudiera servirles. La letra manuscrita sobre el blanco papel parecía estar en un idioma extraño, el cual ninguno de los dos podía descifrar. Pasaron página tras página, leyendo cada párrafo en voz alta, esperando porque ocurriera algo, pero nada pasaba.

Llegaron así a la última página, la cual ya no tenía nada escrito, sino que tenía pegada una extraña foto de algo que parecían ser murciélagos y arañas durante la noche. La princesa creyó sentir escalofríos al verla, así que simplemente volvió a cerrar el libro, tratando de pensar qué hacer.

Twilight (frustrada): -se frota una sien- Esto no puede ser, realmente esperaba que pudiéramos encontrar alguna pista aquí, pero parece ser que me equivoqué, tanto esfuerzo para nada

Spike: Anda Twilight, no te sientas mal, ambos hicimos lo que pudimos, pronto encontraremos la solución

Twilight: Esto no se ha terminado aún, seguiré estudiando el libro por mi cuenta, quizá hubo algo que pasamos por alto, quizá el idioma pueda ser un problema, pero debo tener un diccionario de lenguas extranjeras en alguna parte, solo debo seguir esforzándome

Spike: En ese caso, te ayudaré, es lo menos que puedo hacer

Twilight: No, creo que lo mejor es que vayas a dormir, se está haciendo tarde y necesitas descansar, te contaré todo en la mañana

Spike: De acuerdo, pero si necesitas algo, sabes dónde estoy. Buenas noches –sube la escalera-

Twilight: Buenas noches Spike –toma varios libros y los abre-

Spike: -se detiene de pronto y huele algo- Twilight ¿no hueles a quemado?

Cuando miró hacia abajo, pudo ver a su amiga tan concentrada en su lectura que era claro que no ella no iba a responderle, pero de todos modos el dragón se preocupó al pensar que algo pudiera estarse quemando, aunque luego de pensarlo mejor quizá solo era algún vecino que se había puesto a cocinar al aire libre o algo así, o quizá el humo de algún horno o una chimenea que se había colado por su ventana. Decidió no pensar más en eso e ir a la cama, Twilight necesitaba concentrarse en sus estudios y no quería estorbarla.

La mañana finalmente había llegado, pero Twilight la recibió de mala manera, ya que se había quedado dormida sobre una de sus tantas enciclopedias, su espalda le dolía al no haber dormido en una posición correcta, y su humor no era de lo mejor al ser despertada de pronto por los rayos de sol que entraban por su ventana.

Twilight (con los ojos pesados): -levanta la cabeza y se frota un ojo- Debo haberme dormido, ya ni siquiera recuerdo hasta qué hora estuve despierta anoche –se estira un poco-

Spike: -llega con dos tazas de té- Buenos días Twilight, ¿pudiste encontrar…? ¡Wow!

La biblioteca estaba hecha un verdadero desastre, con casi todos los libros fuera de sus estantes y regados por el piso, casi como si hubiera pasado un huracán, un terremoto o quizá ambas cosas a la vez, y en medio de ese desastre, una muy cansada alicornio con enormes ojeras que no dejaba de bostezar.

Spike: -se le acerca- Twilight ¿qué pasó aquí?

Twilight: -bosteza de nuevo- No pude encontrar nada anoche, y supongo que olvidé ordenar algunos libros

Spike: "Algunos" es decir muy poco, este sitio está tan desordenado que no puedo ver ni mis pies

Twilight: Disculpa, enseguida limpiaré todo esto, así podremos desayunar ¿de acuerdo?

Spike: Twilight, empiezo a pensar que este asunto nos está pasando la cuenta a los dos, es decir mírate, Beetlejuice lleva aquí menos de una semana y ya ha causado muchísimos problemas para todos, incluyéndote a ti, y mejor ni hablemos de cómo debe estarlo pasando Applejack

Twilight: -se sienta y aparta la vista- Eso ya lo sé, pero debo recordar mi papel como princesa, es mi deber proteger a los ponies de Equestria de todo peligro o amenaza que pueda aparecerse, y me siento como si les estuviera fallando –se seca una lágrima-

Spike: -pone una garrita en su hombro- No es culpa tuya, fue mía por haber lanzado ese hechizo en primer lugar, las chicas y tú tuvieron razón al molestarse conmigo, y ahora ni siquiera sabemos qué hacer

Twilight: -se levanta y camina- Lo peor es precisamente eso, si no encontramos una solución a este problema, realmente no sabría qué más hacer para remediarlo, Ponyville y sus habitantes podrían estar en peligro –se sienta de nuevo-

El silencio volvió a inundar el ambiente de la biblioteca, y ninguno de los dos dijo nada por largos y tensos minutos. Las cosas se veían muy mal y no parecía haber solución alguna. Fue en ese momento que la luz de algo que brillaba cerca de ella se coló por sus párpados un momento, haciéndola reaccionar y voltear la vista hacia el lugar del cual venía ese brillo. Pudo ver frente a ella los elementos de la armonía, guardados y a salvo en la vitrina donde los había dejado la última que los usó. Recordó entonces cuando sus amigas y ella los usaron aquella vez para poder recuperar sus recuerdos y sus cutie marks, luego de que sus talentos fueran intercambiados por accidente. No podía olvidarlo, ya que había pasado tan solo un mes desde aquello. La situación había sido horriblemente mala, pero juntas lo solucionaron. Aunque claro… eso no fue todo lo que recordó.

Spike: -levanta la vista y la mira- ¿Twilight?

La alicornio se había quedado muy seria y pensativa mientras miraba los elementos, como pensando que en ellos estaba la solución, y de hecho era muy probable que así fuera. Tal vez podrían usarlos una vez más, esta vez contra Beetlejuice, pero no precisamente para reformarlo como hicieron con la princesa Luna, Discord y Sunset Shimmer.

Spike: -va con ella y toca su pata- Twilight

Twilight: -sale de sus pensamientos y lo mira-

Spike: ¿Estás bien? Te veías como hipnotizada

Twilight: Si… estoy bien. Discúlpame, fue una noche difícil y quedé exhausta. Ven, limpiemos este desastre y comamos algo

Spike (no muy convencido): Seguro –va con ella-

Ambos amigos organizaron todo y se encargaron de que la biblioteca volviera a estar como antes, y luego de eso se dispusieron a comer algo para que la aproblemada princesa pudiera despejar un poco su mente y pensar con más claridad. No tenían idea de que, así como ellos, una pony amiga suya enfrentó un drama igual de fuerte aquella noche en una ocasión que se suponía debía ser de celebración.

Hablando de ella, ésta se encontraba en la bodega junto al huerto de zanahorias, junto a su hermanita y al unicornio grisáceo que tenían de huésped en la granja. Acababa de escuchar una conversación muy seria y no podía fingir que nada estaba pasando.

Applejack (mirando fijamente a Beetlejuice): Dime la verdad ¿es cierto que le salvaste la vida a Applebloom?

Beetlejuice (nervioso): -se rasca la cabeza- La verdad es muy relativa… no sé… es probable ¿qué importa?

Applebloom: Es cierto, Beetlejuice me salvó anoche del incendio -baja la mirada-. El que por cierto empezó por mi culpa

Applejack (sorprendida): ¿Por tu culpa? ¿De qué hablas?

Applebloom: -se limpia varias lágrimas- Perdóname Applejack, fue un accidente, me trepé hacia una parte muy alta del granero, y cuando quise bajarme perdí el equilibrio y caí. Tiré una lámpara y ésta inició el fuego –llora aún más-. Como lo siento –se tapa la cara-

Applejack (con ojos tristes): Pero Applebloom…

Beetlejuice (yéndose disimuladamente): Bien, supongo que querrán tener un momento entre hermanas, lo mejor es que me vaya, adiós –trata de irse-

Applejack: -lo toma de la cola- Tú no vas a ninguna parte, hay que hablar sobre lo que hiciste y sobre lo que mereces

Beetlejuice (molesto): ¿Lo que yo hice? Fue esa mocosa la que empezó el fuego ¿acaso no la oíste?

Applebloom: -se limpia la nariz- ¡Ya dije que lo sentía!

Beetlejuice: -hace ruido con la lengua- Oh vamos, yo he dicho eso cientos de veces para salir de problemas y nunca es cierto -se cruza de patas- ¿Quién dice que no estás fingiendo?

Applebloom (molesta): ¿Crees que finjo? ¡Eres un bobo!

Beetlejuice: ¡Mocosa!

Applebloom: ¡Cerdo!

Beetlejuice: ¡Enana!

Applebloom: ¡Aliento de insecto!

Applejack: ¡Suficiente! Ustedes dos, ya basta

Beetlejuice: -le saca la lengua a Applebloom-

Applejack: -suspira y lo mira- Te lo preguntaré de nuevo ¿es verdad que salvaste a mi hermana? Quiero oírlo de ti

Beetlejuice: ¡Bien, bien! ¡Yo lo hice! ¿Contenta? –se sienta- Ahora mi mala fama estará arruinada, todo por culpa de ese tonto fuego, de esa mocosa y de…

El unicornio finalmente no terminó de hablar. Sin verlo venir, Applejack le dio un fuerte abrazo, rodeándolo con ambas patas delanteras, mientras que no dejaba de llorar debido a lo feliz y agradecida que se sentía. La potranca miró todo eso muy sorprendida, y de Beetlejuice mejor ni hablar, uno de sus ojos literalmente saltó fuera de su cuenca de lo impactado que estaba, pero rápidamente lo regresó a su lugar.

Los segundos pasaban tan lentamente que parecían horas, y cuando Applejack finalmente soltó al otro pony, le mostró una enorme sonrisa y ojos llenos de lágrimas, demostrándole que le estaba sumamente agradecida.

Applejack: Gracias…y lo digo de verdad. Muchas gracias por lo que hiciste –se limpia los ojos-

Beetlejuice no supo qué responderle, así que simplemente no la miró y se quedó dónde estaba. Applebloom se acercó a su hermana mayor, y ésta le acarició la cabeza, demostrando que no estaba enojada con ella.

Applejack: -lo mira de nuevo- En serio te juzgué mal Beetlejuice, eres un pony muy bueno, y lamento haberte tenido tan poca paciencia durante estos días ¿me perdonas?

Beetlejuice: Olvídalo, no eres la primera que se vuelve loca conmigo, me ha pasado millones de veces

Applejack: Pero debe haber algo que pueda hacer para agradecértelo, siento que estoy en deuda contigo

Beetlejuice (fingiendo modestia): Oh vamos, era lo que tenía que hacer, no me debes nada, bla bla bla… y todas esas cursilerías que dicen los héroes… aunque, si de verdad quieres agradecerme…

Applejack: Lo que sea, sólo pídelo

Beetlejuice (sonriendo): -la mira muy fijamente- ¿Qué te parece un millón de dólares?

Applejack (confundida): ¿Dólares? ¿Y eso qué es?

Beetlejuice: -baja ambas cejas- Olvídalo… me conformo con que no me ates con ese fastidioso lazo, ya pensaré en algo más después

Applejack: -se ríe un poco- Dalo por hecho

Luego de eso, los tres ponies volvieron afuera, pero Applebloom no por mucho, ya que ella debía irse a la cama a seguir reponiéndose luego de lo ocurrido. La potranca esta vez aceptó sin problemas, y luego de desayunar se fue a su habitación. Los otros ponies en tanto siguieron trabajando, ya que si bien habían logrado empezar a levantar los cimientos del nuevo granero, aún había mucho que hacer si querían terminarlo antes de que anocheciera, por eso pusieron cascos a la obra y no se distrajeron para así poder terminar a tiempo. Fue necesaria algo de ayuda de afuera, así que trajeron a pegasos y unicornios de Ponyville que pudieran hacer algunas labores de altura, de esa forma todo quedaría listo más rápido.

Varios ponies de la familia Apple, con la ayuda de algunos pegasos, levantaban las nuevas paredes del granero una vez que éstas estaban listas, mientras, los unicornios usaban su magia para levitar martillos y clavos y así unir todo en su lugar. Eso dejaba a varios ponies de tierra libres para encargarse de cepillar y lijar la madera que se usaría luego para hacer lo que faltara.

Pasada una hora, el progreso era increíble, y muy probablemente tendrían todo listo en poco tiempo, ya que todos los ponies trabajaban como nunca… todos menos uno obviamente. Beetlejuice prefería descansar o ir a atrapar insectos, pero esta vez se quedó mirando a otros ponies unicornios, así como él, quienes usaban su magia en toda clase de cosas. Notó cómo todos la usaban para levitar objetos o para convertirlos en otras cosas parecidas, y se dio cuenta de que, pese a tener su nueva magia pony, había usado la suya muy seguido, así que realmente no estaba seguro de lo que podía hacer con ella. Por eso, se apartó un momento y se fue donde los ponies que trabajaban no lo vieran.

Beetlejuice (sentado sobre el pasto): -pone una roca frente a él- Muy bien, veamos qué puede hacer este cuerno, tal vez convierta esta piedra en un sabroso insecto… o quizá en una pepita de oro

Observando a los otros ponies, Beetlejuice intentó imitarlos. Iluminando su cuerno, el cual empezó a brillar con un curioso brillo verdoso, trató de levitar la roca, la cual se elevó varios centímetros, llegando hasta la altura de su nariz, pero pronto se cansó y ya no pudo sostenerla, dejándola caer dolorosamente sobre uno de sus cascos.

Beetlejuice: -empieza a saltar- ¡AAAAAUUUUCH! –cojea- ¡Agh! Ridícula magia de pony, debí saber que no era buena idea –toma la roca y la lanza lejos-. Ni hablar, después lo volveré a intentar –se va-

El unicornio grisáceo decidió irse de ahí para poder descansar un rato. Optó por la rama de un manzano, donde permaneció largas horas, hasta que finalmente la mañana llegó a su fin, dando paso a la tarde, y para cuando el enorme reloj del pueblo dio las dos en punto el granero finalmente estuvo terminado, pintado y hecho de forma que duraría mucho tiempo.

Applejack: -se pone frente a todos- En nombre de toda la familia, quiero agradecer a los ponies del pueblo, quienes ayudaron tan generosamente en la reconstrucción del granero, y a todos los Apple que vinieron a la reunión, reúnanse para la foto familiar, para recordar este momento por siempre

Todos los ponies se pusieron frente al granero para fotografiarse delante de él, incluida Applebloom, quien decidió que no podía perderse la oportunidad de posar junto a sus hermanos, prima y demás familiares. Cuando el fotógrafo estuvo listo, estaba a punto de disparar el flash, hasta que Applejack lo detuvo.

Applejack: Deme un segundo, ahora vuelvo –se va rápido-

La pony obrera había decidido en el último segundo que la foto de ese año no estaría completa si un cierto unicornio extranjero no estaba en ella, así que fue por él hasta el huerto, ya que había notado lo mucho que le gustaba descansar en lo alto de los árboles. Llamándolo, trató de adivinar en cuál de todos los enormes manzanos estaba, hasta que finalmente lo encontró.

Beetlejuice: -asoma la cabeza entre las hojas- ¿Qué quieres?

Applejack: Vamos, baja de ahí, tomaremos la foto familiar como al final de cada reunión de los Apple y definitivamente no sería lo mismo si no estás en ella

Beetlejuice: -desaparece y vuelve a aparecer frente a ella- ¿Y por qué querría estar en una cursi foto familiar?

Applejack: -sonríe- Le salvaste la vida a un miembro de mi familia, y eso es algo que simplemente no puedo ignorar. Sé que aún estoy lejos de pagarte por un gesto así de noble, así que hasta que lo haga, considérate parte de la familia Apple –se quita el sombrero y lo pone en su cabeza- ¿Qué dices?

Beetlejuice no le respondió, pero definitivamente aceptó estar en la foto, diciendo que solo lo hacía porque la pony obrera le insistió, aunque la verdad era que el recibir tanto afecto lo hacía sentir… bien. Era una sensación conocida para él, después de todo lo recibía con frecuencia de sus padres, del meloso de su hermano, incluso hasta de sus vecinos allá en el no mundo, aunque no había empezado a apreciarlo de verdad hasta que Lydia llegó a su vida… o a su otra vida. Fue en ese momento cuando más debió tratar de convencerse de que no la extrañaba, lo repitió una y otra vez en su mente hasta poder llegar a creerlo, y así lo hizo hasta que finalmente debió fingir una sonrisa convincente al momento en que el pony fotógrafo disparó el flash de la cámara, inmortalizando ese momento en una foto.

No mucho después, llegó finalmente el momento de que los Apple de diferentes partes de Equestria volvieran a sus hogares y a sus huertos propios. Había sido una reunión para recordar, pero no por el incendio, sino porque trabajando juntos se unieron un poco más como familia. Aún ni se iban todos y ya ansiaban la siguiente reunión.

Braeburn: -abraza a Applejack- Cuídate mucho prima, ven a Appleloosa a visitarme cuando quieras, y no olvides traer a tus amigas

Applejack: Prometo hacerlo lo antes posible. Nos veremos pronto

Applebloom: -va con Babs- Siento que debas irte tan pronto

Babs: Vendré con mi hermana mayor en unos meses, a tiempo para ayudar a empacar el invierno, hasta entonces no olvidaré escribirte

Applebloom: ¡Grandioso! –la abraza-

Babs: -la suelta- Dale mis saludos a Beetlejuice, hizo una presentación muy graciosa anoche –se va-

Applebloom: Eso haré, hasta pronto

Nadie más supo lo que el unicornio había hecho por la potranca, ya que ambas prometieron no contárselo a nadie, por lo que sería su secreto.

Para el atardecer, horas después de que el resto de los Apple se hubiera ido de la granja y hubieran limpiado todo muy bien, Applejack quiso sorprender a Beetlejuice con algo muy especial sólo para él en el granero recién construido. En la oscuridad y alumbrados solo por una lámpara sobre el lomo de la pony, ésta hizo que el unicornio se cubriera los ojos mientras caminaban hacia él, y cuando estuvieron en la puerta ella misma la abrió.

Applejack: Muy bien, puedes abrir los ojos ahora

Al descubrirse la vista, Beetlejuice pudo ver una acogedora habitación nueva recién construida y solo para él, la cual haría que cualquiera se sintiera como en casa.

Beetlejuice (sorprendido): ¿Qué es todo esto? –camina hacia dentro-

Applejack: Supuse que aquí estarías más cómodo que en la habitación de huéspedes. La cama está hecha de heno seco, para hacerla más confortable, y de vez en cuando hay insectos que merodean por aquí, por si acaso te da hambre durante la noche ¿Qué te parece?

Beetlejuice: Es horrorosa, y huele a establo… ¡me encanta! –corre y se echa en la cama- Aaahhh… casi como estar en casa

Applejack: Sabía que te iba a gustar. Duerme bien, nos veremos en el desayuno

Beetlejuice: -se pone bocarriba- Que tengas horribles pesadillas amiga

La pony obrera cerró la puerta, dejando al unicornio en la oscuridad para que durmiera en su nueva habitación. El heno era realmente muy cómodo, y el sonido de los grillos no era tan desagradable, así que decidió dejarlos cantar por esa noche y comerlos por la mañana.

Pasaron los minutos, y Beetlejuice ya se había dado unas cien vueltas en la cama, por alguna razón simplemente no podía dormir y eso lo molestaba. Pasó la siguiente hora probando otras posiciones para dormir, caminando por el lugar y explorándolo un poco, acechando alimañas y amontonando piedras que encontró por ahí, esperando porque le diera sueño por fin, pero no había caso, así que volvió a la cama y trató de conciliar el sueño otra vez, pero había una razón por la cual no lo lograba, una que no quería admitir en voz alta, y en la cual comenzó a pensar desde el momento en que Applejack le ofreció posar con su familia en aquella fotografía. Pero si él no quería admitirla, su cerebro debería hacerlo por él.

Cerebro: -sale de su cabeza- ¡Oye! ¿De nuevo me vas a dar problemas o qué?

Beetlejuice: ¿Qué rayos quieres ahora?

Cerebro: Sabes muy bien lo que quiero, que dejes de actuar como un enorme bebé llorón y aceptes que extrañas a Lydia

Beetlejuice: ¡Hey! ¡Yo no soy ningún bebé! –aparece vestido con pañal y chupón-

Cerebro: ¿Entonces aceptas que la extrañas?

Beetlejuice: ¿Por qué habría de hacerlo? No lamento haberla dejado, en lo más mínimo, es más, soy mucho más libre desde que no estoy con ella, puedo divertirme tanto como quiera ahora

Cerebro: Eres más libre, pero no puedes ser feliz, ni aquí ni en el no mundo, necesitas estar con Lydia

Beetlejuice: ¿Por qué rayos querría volver a estar con ella? Ahora descubrí que no es más que una aburrida que no acepta ni una simple broma. Es gruñona, mandona, fastidiosa… y… y… -se sienta en la cama- y la que me sacaba de problemas con la policía… y la única que me visitó en prisión cuando me encarcelaron injustamente… sin mencionar… la que me ayudó a curarme cuando me dio la fiebre de encierro aquella vez… y hasta… hasta accedió a entrar conmigo a la escuela cuando me obligaron a volver al jardín de niños… y... y… -empieza a llorar como loco-

Cerebro: -abre un paraguas para no mojarse-

Beetlejuice (llorando a mares): ¡La extraño, la extraño mucho!

Cerebro: Hasta que por fin lo admites –le da un pañuelo-

Beetlejuice: -se suena la nariz muy, muy fuerte- ¿Y qué se supone que debo hacer? Ella me odia

Cerebro: Apenas esa princesita encuentre la salida de este apestosamente adorable mundo lo primero que harás es ir por ella ¿entendido?

Beetlejuice: -asiente con la cabeza-

Cerebro: Grandioso, ahora duérmete ya, tus pensamientos me mantenían despierto –vuelve a entrar a su cabeza-

El unicornio, un poco más en paz consigo mismo luego de eso, se acomodó en la suave cama de heno y cerró los ojos, quedándose dormido tan solo un minuto después, esperando porque todo se hiciera más claro pronto y por poder volver cuanto antes a casa.

CONTINUARÁ…