Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, sólo los tomo prestados sin ánimos de lucro.
Advertencias: AU, yaoi (relaciones chicOxchicO), lemon, lime, lenguaje obsceno y exceso de cursilerías que podrían llegar a empalagar al lector.
Parejas: NaruSasu (¡por supuesto!) Si no es de tu agrado, ¿para qué sigues leyendo? Mejor da un clic en el cuadrito rojo que se encuentra en la parte superior derecha de tu pantalla y te evitas un gran disgusto.
Amor Hechizado
Capítulo XIII: Verdad
(Parte III)
Caminaron en silencio y de mutuo acuerdo hasta la playa donde las conocidas rocas, testigos mudos de sus encuentros, los esperaban. Naruto arrojó el par de maletas sobre la arena y se sentó en ellas, observando a Sasuke quitarse los mocasines antes de sentarse sobre una roca.
– ¿Y bien? ¿Empiezas o empiezo? –los negros ojos, aún en la oscuridad de la noche, lo fulminaron. –De acuerdo, yo empezaré. ¿Qué es lo que quieres saber?
–Todo.
– ¿Todo? –alzó una rubia ceja, escéptico.
–Desde el principio, Uzumaki.
–Bien. –suspiró, poniendo en orden sus ideas. –Después de que me botaste como un pañuelo desechable, me fui de la ciudad. La facultad de arte y la de arquitectura estaban muy cerca, así que no quería encontrarme tu cara de estreñido en cada esquina. Conocí a Sai por unos amigos en común. Luego me enteré que era tu primo, así que pensé que no podría haber nada entre él y yo, pero… no sé. Me recordaba tanto a ti que no pude evitarlo. Salí con él un par de años.
–Fuiste a la fiesta de año nuevo con él. Te atreviste a ir.
–Sí. –afirmó Naruto. –No lo voy a negar. Quería encontrarme contigo y ver si aún sentía lo mismo por ti.
– ¿Y cuál fue el resultado? –Sasuke jugueteó con la arena entre sus dedos.
–Esa noche, mientras me cogía a Sai, grité tu nombre. –Sasuke sintió la punta de las orejas ardiendo. Ahora entendía el rencor en los ojos de Sai cada vez que se encontraban por casualidad. –Le expliqué que ya no tenía ningún tipo de relación contigo, si lo había dicho era por idiota y por las copas de más que llevaba encima. Me debatía entre darle o no el anillo que llevaba en la bolsa. –escuchar a Naruto decir eso, le provocó una opresión en el pecho que casi lo deja sin aliento. No se imaginaba el duro golpe que hubiese sido el ser invitado a la boda de Sai Uchiha y Naruto Uzumaki. –Sai me echó del apartamento, así que guardé el anillo, diciéndome a mí mismo que el día de mañana, con la cabeza fría y una disculpa apropiada, le pediría que se casara conmigo.
–Pero tú…
–Nunca lo hice, Sasuke. –le interrumpió. –Mientras iba camino a mi casa, preocupado por Sai, encendido por ti y atolondrado por el alcohol, ocurrió el accidente. Fue mi culpa, yo iba en la motocicleta sin prestar atención al camino. Un tráiler cargado con varillas de acero salió de la nada y me estrellé contra él a más de cien kilómetros por hora. Tiempo después, los médicos me dijeron que aún no se explicaban el cómo demonios sobreviví. Mi ojo quedó dañado, incluso ahora no puedo ver muy bien con él. Mi cuerpo fue atravesado por cientos de varillas. Estuve tanto tiempo en terapia intensiva, que hicieron esto… –señaló la gruesa cicatriz en el cuello. –… para que pudiera respirar. Me fracturé varios huesos. Fue horrible. No recuerdo cuantos meses estuve inconsciente, sólo escuchaba a los doctores y enfermeras hablar a mi alrededor, diciendo que necesitaba una cirugía tras otra. Cuando al fin desperté y vi cómo había quedado… ya lo sabes. Sai me dejó, diciendo que no podría estar con alguien como yo. El resto, es historia.
A Sasuke le costó trabajo digerir todo el relato. ¿Naruto grave en el hospital? Sai nunca lo comentó… lo cierto es que Sai nunca había comentado nada acerca de su novio desde que terminó con él.
–Fue una recuperación muy lenta y dolorosa. Y cirugías, sí señor, muchas cirugías. El resultado final es lo que ves ahora. Mi voz quedó dañada por el accidente y por el tubo que me pusieron durante tanto tiempo. Los médicos me han dicho que nunca la recuperaré. "Dattebayo" suena tan diferente ahora, que me acostumbré a no usarlo. –Sasuke estuvo de acuerdo, con una voz ronca como esa, la muletilla de Naruto sonaba más bien espeluznante. –En cuanto me recuperé, decidí que ya había tenido demasiado de enamoramientos y estupideces como esas, así que me encerré en mi trabajo. Me ha ido bastante bien, no me quejo. ¿Alguna vez escuchaste de "Rasengan Enterprises"?
–Por supuesto que sí, dobe. Es una empresa nueva dedicada a… –Sasuke calló, recordando la polémica de un par de años atrás, aquella en la que una empresa hasta el momento desconocida, había ganado el proyecto de un enorme centro comercial. Muchos no creían que una empresa tan joven y sin experiencia pudiese crear algo con tal calidad. Lo cierto era que la empresa les había cerrado la boca a todos los que no confiaban al entregar un centro comercial estupendo, lujoso, que funcionaba cien por ciento con energía natural. Después de eso, se decía que cualquier proyecto en el que no participara Rasengan Enterprises, no valía la pena. –No te creo.
–Soy el dueño y arquitecto principal de Rasengan. –suspiró, apoyando sus codos sobre sus rodillas y su cara sobre las manos. –Cuando me dejaste, diciéndome que no estaba tu nivel, me juré que jamás volverían a decirme algo parecido. El éxito de la empresa ha sido una manera de desafiarte, de retarte… Las acciones de la empresa junto al dinero que he ganado limpiamente, me dan una cuenta bancaria con muchos más millones que los Uchiha. Ahora que lo sabes ¿ya estoy a tu nivel, Uchiha?
Sasuke soltó una pequeña risa baja. Estaba seguro que Fugaku se estaría revolcando de arrepentimiento si se enterara de quien era ahora realmente Naruto… pagaría una buena cantidad por ver la cara de su padre al enterarse de eso.
–Llegué a Konoha porque Tsunade me pidió que diseñara un edificio. No lo negaré, al principio sólo pensaba vengarme de ti. Después… –calló a su mente para dejar hablar a su corazón. –Caí en la cuenta de que, a pesar de todo, me sentía indigno de ti. No quería que me vieras de esta manera, que descubrieras mis cicatrices o el horrible monstruo en el que me he convertido. Quizá tenga dinero, una reconocida posición social… pero para ti, soy más inapropiado ahora que cuando teníamos diecisiete años.
–Dobe…
–Aún no sé si lo que me dijiste hace unos días es cierto. –Naruto tenía la esperanza de que fuera cierto pero a la vez, sería terrible enterarse de que por culpa de Fugaku, él se había perdido de maravillosos años junto a Sasuke. –Y eso es todo, teme. Es tu turno.
No sabía por dónde empezar. Naruto notó el nerviosismo del contrario por la forma en cómo se acomodó sobre la roca y el sutil temblor que invadió sus manos. La blanca arena se escapaba entre los dedos igualmente blancos de Sasuke.
–Lo que dije hace unos días… es cierto. –no se sentía capaz de mirar a Naruto, no después de enterarse todo el dolor y sufrimiento que le trajo aquella decisión. –Fugaku no quería aceptar que su único hijo tuviera esa clase de inclinaciones. Quizá, en el fondo, yo era un chiquillo que sólo ansiaba escuchar lo orgulloso que su padre se sentía de él. Así que lo obedecí. Acepté terminar nuestra relación para protegerte a ti y para intentar ganarme el reconocimiento de mi padre.
– ¿Y por qué nunca me lo dijiste, teme? Yo podía…
– ¿Qué habrías hecho, Naruto? ¿Enfrentarte a alguien poderoso como lo era Fugaku? –contestó con furia contenida. –Entiéndelo, no tenías ni en qué caerte muerto, dobe. El desafiar a Fugaku hubiese sido el tiro de gracia. Él habría hecho hasta lo innombrable para quitarte tu empleo de medio tiempo, las posibilidades de estudiar… yo no podría vivir en paz con la culpa de saber que el estar conmigo te quitaría todos tus sueños.
–Pero… ¿puedes imaginar cómo me sentí, maldito bastardo? –Naruto ya estaba de pie, sujetando con firmeza el cuello de la camisa blanca de Sasuke. –Me sentí como una mierda, Sasuke… me dijiste…
–Recuerdo exactamente lo que te dije, dobe. –rodeó las manos de Naruto con las suyas. –Nunca te vi como algo más, sólo como un simple pedazo de carne para satisfacerme. Ahora que ya me aburrí, no veo ningún caso en seguir juntos. Me enfadé de ti, dobe. ¿Creíste que saldría con un don nadie como tú? Cuando tengas un nombre respetable, hablaremos y quizá deje de concentrarme en tu polla para fijarme en tu cerebro.
Naruto lo soltó de inmediato, como si el contacto con la camisa quemara. En ese momento, el Sasuke frente a él pareció rejuvenecer ocho años, su cabello se volvió más largo y su cuerpo más delgado. La playa desapareció y en su lugar se encontraba la casa del Uchiha. Y se miró a sí mismo, con su rostro sin ninguna cicatriz y la misma voz chillona y escandalosa de siempre.
–Sa-Sasuke…
–Eso fue lo que te dije. Nunca lo olvidé.
–Pero…
–Eres un terco, usuratonkachi. De haberte dicho la verdad, hubieras insistido en quedarte a mi lado.
Naruto se derrumbó en la arena, reconociendo que Sasuke tenía razón. De haber sabido las verdaderas razones detrás de las crueles palabras, jamás se habría alejado de Sasuke. Nunca lo habría dejado solo. Pero no podía culpar sólo al moreno, porque él también compartía parte de esa culpa sobre sus hombros. ¿Cómo pudo creer aquellas hirientes palabras? ¿Cómo pudo olvidar los besos, las sonrisas, las pequeñas acciones que le demostraban cuánto lo amaba Sasuke? Sasuke habría sido incapaz de fingir el brillo en sus ojos cada vez que se subía en la parte posterior de su motocicleta, aferrándose a su espalda. Y él, en ese momento de dolor, había dado media vuelta, subió a su motocicleta y salió de su vida, dejándolo en un mundo completamente solo, ignorando el propio dolor que Sasuke sentía en lo profundo de su pecho.
–Sé que el hubiera no existe. Pero… solo por curiosidad. –Sasuke permaneció de pie, con Naruto arrodillado frente a él. –De saber toda la verdad ¿Qué hubieras hecho?
Sí, quería dejar de pensar en el hubiera. No podría pasar otra noche, sumergido en aquellos recuerdos y atormentándose, arrepintiéndose, de no haberle dicho la verdad. Deseaba saber exactamente lo que hubiera pasado, para descansar y dejar de pensar en todo.
–Yo… no hubiera huido. Me habría quedado a tu lado. No me importaba estudiar o ser reconocido, podría haber vivido debajo de un puente, trabajando de cargador o de lo que fuera, eso no importaba. Porque mi sueño… mi sueño era… –Naruto apretó la arena entre sus puños, compactándola hasta convertirla en una pequeña piedrita quebradiza. –mi sueño eres tú, Sasuke.
Sasuke tembló por la intensidad de las palabras de Naruto. Los ojos se le volvieron llorosos y juró que las lágrimas eran porque se le metió arena en los ojos. No pudo mirarlo y no se atrevería a hacerlo. Naruto tampoco se movió, miraba la arena como si fuera lo más interesante sobre la faz de la tierra.
–Sólo te haré una pregunta más, Sasuke. Un simple sí o no. ¿Te arrepientes de tu decisión?
–Eso es una pregunta idiota, dobe…
– ¡Respóndeme, bastardo! –interrumpió con un grito el rubio.
–No puedo.
– ¿Por qué no? –la arena crujió frente a él. Levantó la mirada para encontrarse con Sasuke en cuclillas, quedando a su nivel. La fría mano del azabache lo tomó del mentón, obligándolo a encararle, dejándolo sin posibilidades de huir.
–Porque es una respuesta ambigua. No me arrepiento, porque valió la pena. Mírate ahora, eres un gran arquitecto. –después de pasar saliva, continuó. –Sí me arrepiento de todos los años que he estado sin ti, te lo dije la noche pasada. Me arrepentí desde el momento en que te subiste a esa horrenda motocicleta y saliste de mi vida.
Naruto, a pesar de los años, conservaba esa impulsividad característica. Jaló el cuerpo de Sasuke para acercarlo al suyo, escondiéndose en su cuello y pegando su cuerpo tanto, como Sasuke jamás recordaba haber sido abrazado. Un sollozo escapó de los labios del rubio, pero Sasuke lo ignoró. Apretó entre sus manos el saco negro de Naruto, deseando no despertar jamás del sueño en el que seguramente estaba.
Desde las sombras de unas palmeras, una viejilla sonrió. En esta ocasión no había fallado en ningún sello, su hechizo era perfecto. Aunque, si lo pensaba bien, esos dos jamás necesitaron de ningún hechizo. Pero claro, sólo para estar segura lo había lanzado una vez más, justo después de que Fugaku hablara. Una llamadita a Jiraiya para un hechizo de lujuria no estaría nada mal y Naruto se lo agradecería.
Tomó su celular de entre sus ropas, sintiendo cierta incomodidad en el pecho. Se llevó una mano hacia él, asegurándose de que todo estaba bien, cuando lo notó… un suave y firme pecho se alzaba orgulloso. Reprimió un grito de felicidad al revisar que sus manos ya no eran delgadas y artríticas. Su piel volvía a ser suave, lozana y sin ninguna arruga en ella. Su celular brilló con un nuevo mensaje.
Lo lograste, Sarutobi dice que te ha devuelto tu cuerpo. Será mejor que salgas de ahí antes de que el hechizo de lujuria que les acabo de lanzar te deje traumada de por vida. En cuanto regreses, iremos a festejar tus 106 centímetros de sensual busto. –Jiraiya.
Tsunade brincó de felicidad, alegrándose de que su par de amigas brincaran junto con ella. Ahora que volvía a ser joven, el antiquísimo traje que vestía no era lo apropiado. Le regaló una mirada más a aquel par de chicos que comenzaban a besarse antes de retirarse con una sonrisa. Mientras volvía de regreso al hotel, Tsunade colocó el letrero de "oleaje alto" en el camino hacia la playa, para evitar que alguien interrumpiera a su parejita consentida. Ese sería su último regalo. Y claro, la boda también correría por su cuenta.
Continuará…
¡Hola a todos!
Aquí dejo el nuevo capítulo y el último de "Verdad". Lamento mucho la tardanza, pero mi internet estuvo fallando muchísimo, yo quería publicarlo desde el miércoles, pero el módem no me dejó.
Como siempre, AGRADEZCO ENORMEMENTE SUS REVIEWS A:
Zanzamaru ... - ... coptesita ... - ... kaoryciel94 ... - ... jennitanime ... - ... Lady Lucirnaga ... - ... Felitsa16 ... - ... LouiseUchiha ... - ... sasame chan ... - ... Lyra Raven-k ... - ... PanDeCanela
¡10 reviews! Creo que es uno de los capítulos que más comentarios ha tenido. Muchas muchas muchas gracias. También les agradezco a todos y todas los (as) que han agregado este fic a sus favoritos o se han suscrito. Muchas gracias por su apoyo.
El siguiente capi será un poco tardado (no me maten, por favor) pero estoy trabajando en un proyecto para el Festival Literario SasuNaru de este año... será la primera vez que me anime a participar y lo haré con un long shot (muy muy muy largo), ambientado en el universo ninja después de la cuarta guerra. Si alguien está interesado en leerlo o en participar, les recomiendo que busquen la página web en facebook para estar al pendiente de las actualizaciones. Lo publicaré entre el 10 y 23 de octubre, que es la duración del evento.
Les deseo una excelente semana y nos leeremos muy pronto.
Saludos y abrazos.
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Kerky
Número total de palabras (sin notas de autor) 2.299
