El Infiel (Adaptación de una de las rutinas de Bombo Fica)

Estados Unidos estaba de camino a su casa después del arduo trabajo que tuvo durante el día, mientras caminaba se topó con una vieja conocida, una chica a la cual odiaba pero a su vez quería de hace bastante tiempo, de hecho de vez en cuando sin que sus respectivas parejas se enteraran se juntaban hacer cositas juntos.

Ella se da cuenta de que la observaban y dijo con un cierto tono áspero gringo de mierda.

Hola pequeña comunista, tanto tiempo sin vernos, le dice con un tono pícaro, el norte americano a la latina.

La chica, viene y le dice sin rodeos, luces bastante bien; ¿Que has estado haciendo?.

A lo que el oji azul le responde, e ido a unas cuantas clases de baile que da México del sur.

Mmmm, tal vez yo también deba ir, decía algo coqueta la venezolana.

Alfred, al escuchar ese tono de voz por parte de Vene, carraspea un poco, para luego tragar algo de saliva, para des pues decir, quieres ir a tomar algo o quizás a comer, le guiña un ojo.

Pues no se la verdad, es bastante tarde; ¿No crees?, le dice Venezuela.

Ha ha ha, no seas así, el Gran Hero, te va a llevar a un sitio especial bastante elegante y después quien sabe; ¿No te gusta la idea?, dice esto último poniendo carita de cachorro.

Ya, de acuerdo "Hero", pero que no sea más de un ratito, fíjate que Cocó me espera en casa.

Se fueron caminando por la solitaria calle, hasta llegar a un Pub, hay comieron un poco, bebieron, conversaron cosas del pasado, después de eso bailaron y finalmente hicieron karaoke de sus canciones preferidas.

De tantas cosas que se dijeron e hicieron en ese lugar, que les dio ganas de seguir y revivir alguna que otra cosa, por lo que quedaron de acuerdo de ir a un motel cercano.

Una vez en aquel recinto, fueron directo al grano, hicieron de todo, hasta quedar completamente exhaustos, de ahí, el de habla inglesa, se fue al baño a refrescarse un poco, mientras la latina se estiraba en la cama del lugar.

El chico quedo espantado al verse en el espejo el cuerpo todo rasguñado, mientras pensaba; ¿Pero qué paso?, para después ver a la venezolana, y decirle ¡¿WHY?!, a lo que esta le contesta:

Jajajaja, se reía de manera diabólica, para que no me olvides nunca más, maldito gordo capitalista, ojala tu pareja te perdone el desliz, jajajaja.

Fuck, lo hizo con intención la muy desgraciada, pensaba el gringo, que no hallaba que hacer ahora, que le decía a su querido inglés.

Después de ese desagradable desenlacé, en esa noche en la que solo se quiso divertir con una antigua conocida, caminaba de un lado para el otro, estrezado y afligido no haya que explicación dar cuando llegara a la casa, pero de tanto pensar se le ocurrió una idea fantástica que era infalible según él, le echaría la culpa a los extraterrestres.

En el trayecto, empezó a formular toda la mentira que le diría a su amado, haber, se dijo, me abdujeron al salir del trabajo, era una nave gigantesca, que emanaba una luz potente, con la cual raptaban, y esa misma luz, fue la que me hizo subir hasta las entrañas del OVNI, en eso unos seres altos muy parecidos a mi amigo Tony, me llevaron hasta una sala fría, con una mesa y artículos de medicina, hay me amarraron, me abrieron la camisa, para poder experimentar conmigo, pero antes que me inyectaran un extraño líquido para dejarme inconsciente, use toda mi fuerza de Hero que tengo, para romper las amarras, darle unos buenos golpes a todos, y entre forcejeo y forcejeo uno de estos secuestradores me rasguña todo el pecho; Analizó todo lo que había idealizado, y se dijo muy orgulloso de sí mismo que su historia no tenía ningún fallo, era infalible.

Siguió su camino acordándose de todo lo inventado, detalle por detalle, hasta que cayó en cuenta en dos cosas muy importantes, las cuales eran, los grises no tienen uñas, y Inglaterra no cree en los extraterrestres por que le cae mal Tony, por lo que me insiste que es un invento mío, que hago entonces, se puso otra vez afligido, siguió caminado, y se percató que estaba ya enfrenté de la casa que compartían, suspiro, bien ojala que me crea, abre la puerta con cuidado para no despertarlo, y así poder tener más tiempo, para inventarse algo mejor por la mañana, pero para su mala fortuna detrás de la puerta se hallaba el gatito regalón de la casa, que al verle soltó un fuerte y sonoro miau.

Maldita sea, se dijo internamente, de seguro oyó, y en un arranque de ira desmedida, agarra al pobre animal para después lanzar lo lejos; el felino del susto maulló mas fuerte hasta llegar al piso cerca de la casita del perro y preguntarle, ¿Pero qué pasa? ¿Que hice?; A lo que este le contesta, yo no tengo ni idea mi peludo amigo.

Por todo el ruido de afuera, el anglosajón se despertó y salió a ver qué pasaba, una vez afuera de la casa, le pregunta a su novio; ¿Pero qué rayos te pasa con el gato Alfred?.

¿Qué que me pasa?, le contesta el rubio de lentes, simple, me la pase todo el día trabajando, para después llegar a la casa a descansar con el hombre que más amo en el mundo, cuando abro la puerta, me topo de frente con el gato que esta seguramente de mal humor, o le pise la cola sin fijarme, el asunto es Iggy, que se lanzó con una furia desmedida, y me dejo todo rasguñado.

Mientras tanto el gato conversaba con el perro, ¿Y eso hice yo?, le decía atónito, a lo que el perro le decía, mi más sentido pésame, para después aplaudirle al estadounidense por tan buena mentira.

Arthur, sin nada de tonto, aprovecha la situación actual para decirle a su pareja: Sí, mátalo, mátalo, mira el gran mordisco que me dejo en el cuello.