Capítulo 13: Cayendo directo en la Trampa
Chris P.O.V.
Llegamos al centro de la ciudad buscando el aeropuerto, donde -supuestamente- aquellos perros tenían a Penny.
Algo me había llamado la atención, yo conocía a ése perro, era Bobby, estaba más que seguro de eso. Él también me había reconocido pero no tuve tiempo de hablarle, ya que decidí acompañar a Bolt hasta el aeropuerto, cuya ubicación yo conocía.
Bolt se paseaba de un lado a otro mientras miraba ansioso alguna señal del aeropuerto.
Por mi parte, yo no estaba seguro de eso, ya que bien sabía yo que podía ser una trampa, e incluso se lo dije a Bolt, pero al parecer éste no me hizo caso. Finalmente decidí decirle:
Chris.-Bolt, el aeropuerto está siguiendo esa calle casi hasta el final-le señalé el camino correcto-
Bolt.-¡pues bien entonces vamos!-dijo lleno de ánimo y nerviosismo
Siguiendo por esa calle y aún a toda velocidad, nos tomaría unos 15 minutos llegar corriendo, así que para calmar un poco el ambiente quise establecer una conversación mientras tanto.
Chris.-¿y creen ustedes que de verdad va a estar ahí?
Mittens.-no lo sé, Chris, pero espero que sí.
Rhino.-¿oye, Chris, quien era ese perro? Tú lo conocías, ¿verdad?
La pregunta me incomodó un poco, pero de inmediato respondí:
Chris.-es una larga historia, Rhino, demasiado larga, de hecho.
Rhino.- ¿pero vas a contárnosla algún día?
Chris.-claro que sí, Rhino. Pero cuando solucionemos el problema del aeropuerto, ¿ok?
Seguimos corriendo durante un lapso de poco más de 12 minutos, hasta que llegamos a las afueras del aeropuerto.
Bolt.-vamos, chicos! Tenemos que llegar dentro del aeropuerto pero rápido!
Nos colamos en el aeropuerto por la puerta principal y seguimos subiendo hasta llegar a la la zona de salas de espera, donde debería estar Penny.
Bolt miraba a todos lados desesperado por encontrar a su persona, mientras nosotros lo ayudábamos.
Chris.-no está aquí, Bolt. Tal vez todo fue una broma.-dije con intención de calmarlo y hacerle comprender que lo mejor que podíamos hacer en ese momento era volver a casa a tiempo para la once, mas parece que no dio resultado, ya que luego dijo:
Bolt.-no, ella tiene que estar aquí, en alguna parte, lo sé. Tenemos que seguir buscando.
En ése momento empecé a mirar a Bolt, a Mittens y a Rhino, yo ya no sabía que decirle para convencerlo de que debíamos irnos.
En eso estaba cuando me fijé que Bolt y Mittens estaban sin collar, lo que me preocupó y de inmediato les dije:
Chris.-chicos, ¿por qué están sin sus collares puestos?
Al parecer no se habían fijado que no los tenían, ya que se miraron el cuello y luego se miraron el uno al otro a los ojos, como buscando una respuesta, hasta que finalmente dijeron:
Bolt y Mittens.-ah, es que nos los quitamos para dormir, y se nos olvidó ponérnoslos antes de venir aquí.
Chris.-chicos, eso es grave. Si un guardia los ve sin collar podría sacarlos de aquí.
Bolt.-no te preocupes, es improbable que….
En ese momento, y más ágiles de lo que cualquiera de nosotros hubiese esperado, dos guardias se abalanzaron sobre Bolt y Mittens capturándolos y poniéndoles unas correas con las que pretendían llevárselos. Por la sorpresa no pude reaccionar al instante hasta que uno de los guardias le comentó al otro-ey, mira, habías visto un perro con anteojos antes? –no, pero se ve bien, jajaja
Chris.-¡Rhino ahora!
Tan rápido como nos lo permitieron las patas nos lanzamos contra los guardias para atacarlos y así liberar a Bolt y Mittens, pero reaccionaron esquivándonos y lanzándose a la carrera, diciendo: vaya que quieren a sus amiguitos, ¿no?
Chris.-¡Rhino, sígueme!
Salimos detrás de los guardias con la esperanza de derribarlos cerca y liberar a nuestros amigos cautivos.
Caminábamos por un pasillo largo y angosto, por lo que no podíamos tratar de liberarlos ahí mismo.
Finalmente llegamos a una sala cuadrada con unas pequeñas plantitas a cada lado en donde tenían varias jaulas con animales, y no sólo perros, sino gatos, canarios, hasta creo haber visto alguna iguana dentro de alguna cajita de vidrio, apenas nos vieron empezaron a pedirnos ayuda-
Gato.-ey! Perro! Aquí! Ayúdame por favor!
Perros.-no lo escuches! Ayúdanos a nosotros! Libéranos!
Canarios.-oye ratón-se dirigían a Rhino-sácanos de aquí y te daremos un premio!
Chris.-vaya que están desesperados por salir de ahí-le comenté a Rhino- ¡esperen un momento! ¡Buscaremos alguna forma de deshacernos de los guardias y luego los liberamos!-grité sólo para que lograran escucharme entre todo ese alboroto-
Entonces, y para liberar a nuestros amigos y esos otros animales empezamos a buscar alguna cosa con la que pudiéramos hacernos cargo de los guardias.
Por suerte había cerca una máquina de bebidas y golpeándola unas 3 o 4 veces soltó una lata, la cual yo agité muy fuertemente por unos 2 o 3 minutos, cuando yo calculé que era suficiente nos escondimos detrás del pórtico mientras salía el otro guardia, entonces apenas se perdió de nuestra vista nos colamos en la salita otra vez y yo le envié a Rhino a distraer al guardia para darle un tiro directo a la cabeza.
Rhino se acercó hasta los pies del guardia y éste le dijo-hola pequeñín, ¿estás perdido?
Entonces fui a buscar algo con qué potenciar mi tiro, y afortunadamente, un hombre un poco más allá estaba comiendo un paquete de mentitas, y las lanzaba hacia arriba haciendo que cayeran en su boca. Así que me aproximé y espere a que lo hiciera otra vez, y cuando lo hizo, le di una tacleada haciéndolo perder el equilibrio y provocando que se le cayeran 4 o 5 mentitas, las que yo rápidamente tomé y me las llevé, no sin antes que el hombre me gritara que era un perro estúpido, lo que yo sabía que no era cierto.
Ya con algo que potenciara mi ataque, destapé la lata y puse dentro todas las mentitas que tenía, haciendo que ésta empezara a temblar bastante fuerte mientras yo tapaba el hoyo que había hecho con la pata.
Chris.-es ahora o nunca! Le apunté bien a la cabeza y entonces saqué la pata de el hoyito de la lata , saliendo ésta disparada hacia la cabeza del guardia, mientras sólo para hacer algo de gracia se me ocurrió usar una frase de una película que había visto hace poco-
Chris.-"Hasta la vista, Baby."
Tal como esperaba, y gracias a mi puntería, le di directo en la cabeza, justo entre medio de los ojos, lo que lo dejó inconsciente mientras se desplomaba en el piso.
Rhino.-¡eso fue increíble!
Chris.-gracias Rhino.
Entonces le quitamos las llaves al guardia y liberamos a todos los animales, empezando-obviamente-por Mittens y Bolt.
Bolt.-gracias, Chris, Rhino. Por un segundo pensé que ése era el fin.-agregó con alivio-
Mittens.-sí, gracias chicos, les debemos una muy grande a ambos. por cierto, Chris, ¡eso fue genial!
Chris.-gracias Mittens.
En ése momento se acercaron a nosotros los demás animales, diciéndonos: Gracias, perro, hámster, tienen nuestro favor si algún día vuelven por aquí, ¿de acuerdo?
Chris.-de acuerdo, lo tendremos en cuenta.
Habiéndonos aclarado eso, los animales salieron corriendo(o volando) hacia la salida.
Bolt.-bueno, ahora que estamos libres podemos seguir buscando a Penny.
Asentí lentamente y recuperé mi seriedad anterior.
Seguimos buscando a Penny hasta que Bolt dijo: ey no habíamos revisado ahí.-dijo señalando una habitación muy oscura uqe había al final del pasillo.
Chris.- lo sé, Bolt, pero no creo que debamos ir, es que…tengo un mal presentimiento.
Bolt.-oh, vamos. No pasará nada, sólo vamos a mirar.
Resignado tuve que rendirme ante la terquedad de Bolt.
Así, nos encaminamos a la habitación, pero al entrar me percaté que desde ahí se podía abordar directamente a un avión que había al lado, había sólo una luz y varias jaulas de varios tamaños abiertas. Apenas entramos la puerta se cerró y cuando nos dimos vuelta vimos que un perro la había cerrado. Tal como yo esperaba, llevaba el collar de la mafia canina. Era una trampa.
Apareció un perro Pitbull de entre la oscuridad y nos dijo:
Pitbull.-que inocentes. No pensé que fueran tan tercos, pero Kaiser tenía razón.
Bolt.-¿qué pasa aquí? ¿Dónde está Penny?-hasta yo me sorprendí de haber oído tan ingenua pregunta en una situación tan obvia-
Pitbull.-ahora probablemente está en camino a su casa, cachorrito. ¡Chicos! ¡Las máscaras!-al decir eso, una jauría enorme de perros salió de entre la oscuridad, todos llevaban máscaras y le dieron una al Pitbull, el que se la puso de inmediato.
Pitbull.-¡la sustancia!
Apenas terminó de decir aquello una botella cayó en medio de nosotros causándonos una enorme somnolencia, entonces mis amigos cayeron rendidos ante la somnolencia y yo estaba a punto de hacer lo mismo mientras oía reír a toda ésa jauría.
Mientras me desplomaba pude leer lo que decía aquella botella quebrada. Entonces me pareció muy obvio. Lo último que pude leer antes de caer bajo el desmayo fue una palabra que yo conocía muy bien que era ni más ni menos que: "Cloroformo"
Quizás cuanto tiempo después
No podía despertar por completo, tenía mis ojos abiertos muy levemente y me di cuenta que estaba en un jaula junto con mis amigos y que, lamentablemente, aquella jauría de perros nos habían dejado a bordo de un avión con destino a Dios sabe dónde, mientras oía a esos perros conversar, lo que pude oír fue esto:
X.-sí, ya están a bordo. Claro, no vamos a verlos nunca más en la vida. Bueno, no habiéndolos enviado tan lejos, jajaja.
X2.-¿Qué hago con esto?
X.- ¿es un bolso?-me di cuenta que hablaban de mi bolsito de mano-mmm…déjaselo. Así al menos van a tener alguna oportunidad.
Ya rendido por la somnolencia devastadora del cloroformo, me quedé dormido-o desmayado- sin ya esperar nada sino despertar en algún sitio extremadamente lejos, entonces, cuando nos liberaran, podríamos ver qué hacer.
Ése es el capítulo 13, de aquí en adelante empezará la "Parte Dos" de la historia, subiré el próximo capítulo hoy en la noche-si Dios quiere- o mañana en la mañana. No daré ningún anticipo de los próximos capítulos más que ése, así los dejaré con la duda jajaja-risa siniestra-se despide, Xixh4n(o Cris)
PD: no olviden los reviews, por favor!
