¡Yo!
Creo que esta vez no me he demorado demasiado (¡El fin del mundo del mundo está cerca!) ¬¬ En fin, les agradezco por sus comentarios y apoyo n.n
Ana: Sí, para mí eso fue algo que supuse sería importante y conmovedor, me alegra mucho el que te haya gustado el capítulo y una vez más, agradezco tu comprensión. En eso estoy de acuerdo contigo, el que no esté muerto es un gran suspiro para el alma… al menos.
Mike: Lo sé, lleno de emotividad. Disculpa si fue un poco corto pero créeme que este está mucho más largo. ¡Gracias! Tampoco considero malo el hacerlo llorar pero vamos, sí es un poco extraño xD Y con Troll-sama, digo, Kubo-sama, ya ni se sabe, nos hace sufrir y deja por aquí y allá personajes de los que no se sabrá dónde quedaron sino hasta el final del manga.
Hope's: Me dio curiosidad leer el fic que mencionas, pero ni modo, así pasa. A veces hay fics que simplemente se pierde el gusto por ellos o la inspiración de plano se niega a salir. Espero que puedan arreglar eso y salgan adelante, escribir es un pasatiempo hermoso. En cuanto a tu comentario respecto al fic, te lo agradezco mucho :D Sí puse a Toshiro llorando es porque las cosas que había pasado anteriormente fueron bastante fuertes para él y dado que es un mundo alterno donde no es un shinigami de sabrá Gea cuantos años si no que es sólo un niño de 13, lo consideré oportuno. Supongo que tienes razón, Tite parece tener fijación por hacerlo sufrir en el manga pero ahorita se pasó e.e Suena interesante la idea que planteas menos Hinamori, sin ánimos de ofender pero ella no me agrada para nada con Toshiro u.u Muchas gracias de verdad por comentar y espero te siga gustando :D
Aresuri: Creo que este capítulo te gustará, enserio. Se viene una época de estabilidad para él pero ya veremos qué pasa después. ¡Gracias!
Ahora sí, espero de verdad que les guste este capítulo.
(Enjoy!)
"Don't hurry give it time, things are, the way they have to be. Slow down, give it time, still life, you know I'm listening. The moment that you want is coming if you give it time"
-The Horrors 'Still Life'
Los ojos de Ukitake se llenaron de lágrimas al escucharlo, podía considerarse como la persona más feliz en aquellos momentos. Desde que lo había encontrado en el orfanato, había pensado en cómo lograría formar un lazo fuerte con él — Shiro-chan — Dijo mientras lo abrazaba fuertemente.
Así como su llanto había comenzado, cesó. Toshiro suspiró fuertemente mientras se empezaba a separar de Ukitake, se llevó una mano a los ojos y empezó a tallarse, en un intento por disipar las lágrimas y el rastro de ellas, obviamente, sólo consiguió ponerse los ojos rojos.
—Creo que volveré, no avisé que estaría fuerte por mucho tiempo — Karin lo hacía con el afán de no interponerse más en ese asunto que tenía toques familiares.
—Acompáñala, Toshiro — Ukitake le sonrió y este asintió muy levemente.
—Oh, no es necesario, puedo ir sola.
—Insisto.
Toshiro pasó a su lado y le dedicó una leve sonrisa, Karin la correspondió y comenzó a seguirlo.
Una vez ambos desaparecieron de vista, Ukitake suspiró — ¿Cómo ha estado? — Preguntó, mostrando un poco de preocupación en su rostro.
—Fue bastante fuerte — Unohana se recargó en la pared — Ahorita, es la primera vez que le veo llorar.
—Es muy terco — Esta vez fue Matsumoto, quien se cruzó de brazos — Todo este tiempo estuvo viniendo después de la escuela a plantarse en esa silla, no había manera en que pudiera moverlo de ahí.
—Disculpa haberles causado tantos problemas. Incluso a él, lo he hecho sufrir mucho.
—Él se culpaba por lo sucedido a ti y tu por lo sucedido a él — Unohana suspiró — Realmente sigue sorprendiéndome lo tanto que se parecen — Comentó con una sonrisa — Lo importante es que ahora estés bien, Juushiro, de esa manera él ya no tendrá por qué preocuparse.
—Tienes razón — Asintió, estaba por suspirar de nuevo cuando un recuerdo lo atacó — ¿Qué ha sucedido con la personas que lo atacó?
—No hemos sabido nada de ellos — Matsumoto suspiró — La policía no ha encontrado rastros.
—Tendré que hablar con él sobre lo que pasó antes de que yo llegara.
—Deja que las cosas avancen con tranquilidad, no quisiera tener que ver a alguno de los dos aquí en el hospital de nuevo por un buen rato.
Ukitake rio levemente y asintió, tenía razón pero de cualquier modo, habían cosas que le seguían preocupando de sobre manera.
[…]
— ¿Lo ves, Toshiro? — Karin sonrió y el otro la volteó a ver, interrogante — Cuando dejas el pesimismo de lado, las cosas mejoran.
—No estaba siendo pesimista, sólo realista — Toshiro frunció levemente el ceño, pero de manera graciosas.
—Claro, lo que digas — Karin rio, le agradaba verlo con el ánimo más levantado y agradecía el ser capaz de hacerlo reír de nuevo.
Toshiro sacudió la cabeza y volvió a tallar sus ojos, haciéndolos quedar más rojos, apartó la mirada de Karin y la depositó en una silla, como si esta fuera algo digno de admiración.
—No tiene nada de malo llorar, Toshiro — Karin comprendió lo que sentía — Yo lo hice por mucho tiempo después de la muerte de mi mamá — Toshiro levantó la mirada hacia ella, no conocía sobre aquello.
—No sabía que tu madre habría muerto, lo siento.
—No importa. Sí, mi madre murió cuando era bastante joven, en un accidente — Karin continuó — Fue un día lluvioso que venía de recoger a Ichi-nii del dojo, es por eso que no soporta los días lluviosos — Suspiró — Lloré mucho, incluso sentía que no podría salir adelante. Pero un día me di cuenta de que era suficiente, no debía llorar más, debía de ver hacia adelante y preocupar lo menos posible a mi familia, debía de apoyarlos y seguir.
Toshiro escuchó con atención sus palabras, era cierto. Debía de mantenerse fuerte y bien para preocupar lo menos posible a quien le rodeaba, debía de procurar que Ukitake no cayera enfermo de nuevo.
—Pero, llorar está bien — Karin siguió — Cuando te sientas mal, puedes contar conmigo.
—Karin… de verdad, muchas gracias — Toshiro sonrió.
—Cuando quieras — La chica le devolvió la sonrisa y empezó a caminar — Después de todo… para todos es necesario desahogarse de ven en cuando… — A pesar de que lo dijo en un tono más bajo, Toshiro alcanzó a escucharla.
—Aquí estaré — Dijo suavemente.
Karin simplemente sonrió, era una sensación de lo más agradable en su interior.
[…]
Tras una semana de cuidados para Ukitake, Unohana concluyó que estaba en condiciones óptimas para volver a casa, Kyoraku fue quien ayudó en el traslado, parecía incluso estar más animado, como si un peso hubiera sido quitado de encima. Él había estado en constante contacto para estar al pendiente de la salud de Ukitake.
—Shunsui, tenías trabajo y no debiste venir — Ukitake dijo mientras se dejaba caer lentamente en el sillón, venía cubierto con una manta que le cubría desde los hombros hasta debajo de las rodillas.
—Tengo mis prioridades, incluso Nanao-chan se ofreció a cubrirme, mi dulce Nanao-chan — Dijo con tono y ojos enamoradizos a lo que Ukitake rio.
—Shiro-chan, vamos, podemos acomodar después las cosas — Toshiro iba y venía de la habitación, acomodando las cosas que Ukitake había traído del hospital.
—Ya falta poco, no tardo — Dijo mientras volvía desaparecer en las escaleras.
—Eres alguien afortunado, Juushiro — Kyoraku sonrió — Bueno, no dudes en llamarme si te sientes mal o algo.
—No te preocupes, te lo agradezco Shunsui — Ukitake asintió mientras apegaba más la colcha a su cuerpo.
—Nos vemos, Toshiro — Se despidió cuando el chico pasó para la recámara de nuevo.
—Hasta luego, Kyoraku-sensei — Toshiro se despidió con la mano.
Kyoraku salió.
—Hey, Shiro-chan, ven, vamos a hablar — Ukitake palmeó el lugar a lado de él.
Toshiro se sentó y lo miró, sus ojos habían recuperado el brillo turquesa que lo caracterizaba.
—Dime, ¿Qué fue lo que pasó aquel día?
Toshiro bajó la cabeza, estaba seguro de que en algún momento tendría que hablar de eso pero aún le era difícil — No me dijo mucho… sólo que él no me dejaría escapar como lo hizo alguien llamado "Yammy" — Pudo escuchar el suspiró de preocupación que Ukitake hizo, haciéndole sentir de lo peor — Pensé que pueden ser alguien relacionados con quienes asaltaron mi casa…
—Tranquilo, todo estará bien, no permitiré que te pase nada — Ukitake le acarició levemente el cabello.
—Por favor, no quiero que vuelvan a lastimarlo.
—Respeta las decisiones de tu padre — Le sonrió cariñosamente a lo que Toshiro rio levemente.
—No quiero que nadie más resulte lastimado por mi culpa — Suspiró con un toque de tristeza.
Ukitake notó el decaimiento en él por lo que optó hablar de algo más — Veo que tienes una buena relación con Karin-chan — Ukitake sonrió al ver que Toshiro levantaba la cabeza.
—Es… una muy buena amiga — Toshiro dijo en un tono de voz bastante más bajo.
—Sé sincero conmigo, ¿Te gusta? — Toshiro comenzó a toser y Ukitake echó a reír.
— ¿Gustarme? — Toshiro comenzó a darle vueltas al asunto en su cabeza, esa palabra era bastante fuerte… sí, se sentía bastante bien cuando pasaban tiempo juntos, sí, se sentía animado cada que ella lo apoyaba e intentaba darle ánimo pero… ¿Gustarle? — Me ha apoyado mucho desde que la conocí… confío mucho en ella — Toshiro sentía su cara arder en vergüenza con cada palabra.
—Los amigos e… intereses en ese sentido, son muy valiosos, mantenlos cerca de ti — Ukitake le palmeó la cabeza.
—Lo sé… ahora lo sé, lo entiendo — Toshiro recordó todos los problemas que había pasado en los días anteriores, toda la bola de incoherencias que había dicho y hecho a Karin y Jidanbo.
—Me disculparás, Shiro-chan pero me siento muy cansado, me temó que iré a descansar — Ukitake le sonrió mientras soltaba un leve tosido.
—No hay ningún problema — Toshiro sonrió y se levantó, le dio apoyo para caminar y lo guio hasta su habitación.
—Buenas noches Shiro-chan.
—Buenas noches… papá.
[…]
— ¡No lo puedo creer! — Karin gritó, mientras muchos papeles salían de su mochila disparados al aire.
— ¿Qué sucede, Karin? — Toshiro sonrió levemente al esquivar una goma lanzada en su dirección.
— ¡He olvidado la tarea! — Gritó — ¡La tarea de Soi Fong-sensei!
—Eso sí es malo — Toshiro se rascó la cabeza — ¿Qué clases tenemos hoy?
—Comunicación y dos horas de matemáticas antes de historia, ¿Por qué?
—Aizen-sensei no creo que diga mucho, Kyoraku-sensei… podría hablar con él después — Nos queda el tiempo justo — Toshiro levantó la mirada — Tenemos tiempo exacto para ir y venir.
— ¡¿Qué, qué?! — Karin casi terminó de tirar todo el contenido de su mochila — ¿Hablas enserio?
—Sí, se puede ir y venir justo antes de que inicie la clase de historia — Toshiro asintió — Si somos dos, será más creíble el que debíamos recoger algo.
Toshiro tomó su mochila y comenzó a caminar, hizo un ligero movimiento de cabeza indicándole a Karin que lo siguiera.
Una sonrisa escapó de labios de Karin mientras se apresuraba a guardar nuevamente las cosas en su mochila.
—No quiero perjudicarte en tus clases, Toshiro — Dijo mientras caminaban con paso veloz hacia la parada más cercana del autobús.
—Quiero ayudarte, eso es todo — Toshiro sacó dinero de su bolsa y pagó ambos, Karin le dio un ligero golpe en el hombro pero no dijo nada.
El camión avanzó entre las calles de la ciudad, el conductor parecía conocer rutas alternas que les ayudaron a esquivar el tráfico intenso que se presentaba a aquellas horas de la mañana.
—Entonces… ¿has pensado en alguien como sospechoso? — Toshiro se animó a preguntar cuando bajaron del camión y echaron a andar hacia casa de ella.
—Pues… Me voy por el profesor Kurotsuchi, da miedo — Karin recordó lo extraño que lucía.
—Yo incluso pienso en Soi Fong-sensei — Toshiro dijo mientras miraba a su alrededor.
—Una razón más para llevarle la tarea — Karin sonrió, haciéndole reír.
Arribaron a una casa medianamente amplia con un letrero que enmarcaba "Clínica Kurosaki" Escrito en una manta.
—No sabía que tenías una clínica.
—Bueno, no es mía, sólo ayudo a mi padre con ella — Karin abrió la puerta — Pasa, no te quedes afuera.
Toshiro dudó un par de segundos pero al final, entró y permaneció parado en la entrada.
—No tardo — Karin desapareció escaleras arriba y Toshiro echó un vistazo a la habitación, era amplio con un estilo muy hogareño. Llamó su atención un poster de gran tamaño pegado a uno de las paredes, en él había una mujer de cabello naranja y sonrisa amable. Toshiro supuso que ella era su madre, ciertamente se parecía mucho a ella.
—Oh, ¡tenemos visitas!
El joven de cabello blanco brincó en su lugar ante la súbita aparición de un hombre de mediana edad, tenía el cabello negro y una incipiente barba aparecía, vestía una bata blanca que traía abierta y ciertamente tenía un aspecto infantil.
—B-Buenas tardes… — Comenzó — Soy Toshiro Hitsugaya, compañero de Karin.
— ¡Claro, claro! ¿El hijo de Ukitake-san, no es así? — Toshiro asintió — Lo sabía, siento que te conocía desde antes, Karin habla bastante de ti.
— ¿Enserio?
—Así es — El hombre se acercó a él, bastante podría decirse — Soy Isshin Kurosaki, padre de Karin.
«Son tan contrarios» El fugaz pensamiento cruzó por su mente y no pudo evitar rascarse la cabeza con nerviosismo.
— ¡Papá! No lo molestes, te he dicho que la gente no aprecia que te les vayas encima — Para alivio de Toshiro, Karin apareció en las escaleras, cargando con un folder bastante grande.
—Toshiro y yo sólo estábamos conversando, ¿No es así? — Toshiro asintió nuevamente — No pasa nada. Por cierto, ¿No deberían estar en la escuela?
« ¿Apenas lo notó? » Una pequeña gota de sudor recorrió la nuca de Toshiro.
—Sí, pero he olvidado esto y vine, Toshiro me ha acompañado — Karin terminó de guardarlo en su mochila y se la echó al hombro de nuevo — Es hora de irnos, no llegaremos si demoramos más.
Isshin asintió mientras intercambiaba la mirada entre ella y él.
—Un gusto conocerlo — Toshiro dijo, haciendo una leve reverencia y girándose hacia la puerta.
—Hey Toshiro, te apruebo totalmente — Le levantó el dedo pulgar de la mano derecha mientras le guiñaba el ojo.
— ¿P-Para qué?
—Sólo ignóralo, desvaría — Aunque Karin lo dijo mientras rodaba los ojos con el típico fastidio que le causaba, encontró con que sus mejillas se habían iluminado de rojo, curiosamente, las de Toshiro también.
Los dos comenzaron a correr y gracias a ello alcanzaron el camión que estaba por salir, aumentando las probabilidades de llegar a tiempo.
— ¡Enserio que no lo creo! — Karin gritó con desesperación mientras al ver la enorme fila de autos detenidos delante del camión — Íbamos tan bien…
Toshiro miró los autos, ninguno parecía moverse en lo más mínimo. Gruño levemente cuando el conductor apagó el motor — ¿Cuánto tardaríamos en llegar si corriéramos?
—Unos 20 minutos, quizá… — Karin miró por la ventana.
—La clase empieza en 30, ¿Cómo ves?
—Arriesguémonos — Karin sonrió con complicidad mientras se echaba la mochila al hombro.
Toshiro sonrió de nueva cuenta y tomó la suya.
Ambos bajaron y echaron a correr rápidamente, había más gente que caminaba por la banqueta ante el estancamiento de más adelante, por lo que tuvieron que comenzar a esquivarlo. Agradecían que ambos tuvieran tan buena condición física, no imaginaban correr más allá de 10 pasos de no jugar futbol, habrían quedado sin aliento. Desafortunadamente, los zapatos de Karin resultaban ser más incómodos que los de Toshiro por el pequeño tacón que tenían, varias veces se encontró doblándose el pie al pisar alguna hendidura en el pavimento.
Toshiro lo notó, se dio cuenta de que estaba quedándose atrás por culpa de ello y que, por si fuera poco, le causaba mayor dificultad en esquivar a las personas. Suspirando, se detuvo y espero a que Karin se emparejara con él, cuando la tuvo cerca tomó su mano y echó a correr, apoyándola así para no perder el equilibrio con cada hendidura y ayudándola a esquivar a las personas.
El corazón de Karin dio un vuelvo ante tal acción, sentía los latidos a punto de estallar en su pecho con fuerza, haciéndole creer que terminaría por explotar. La mano de Toshiro era suave y la presión que ejercía no era fuerte como para lastimarla pero sí era lo suficiente como para hacerla sentir segura. Le gustaba y mucho.
Cuando entraron al patio del colegio, el reloj marcaba las doce cincuenta y cinco, faltaban sólo cinco minutos para el comienzo de la clase. Toshiro afianzó el agarre en su mano y aceleró, usando la energía restante que tenía.
Faltando solo 3 minutos, los dos entraron al salón, haciendo brincar a un par de estudiantes que no esperaban su repentina aparición. Se detuvieron en las bancas vacías que pertenecían a ambos, los dos venían jadeando por la maratónica carrera, Toshiro seguía sujetando su mano mientras respiraba profundamente varias veces. Cuando por fin lograron estabilizar su respiración, Toshiro notó que no la había soltado aún, de un movimiento la soltó y volteó a ver.
—Lo siento — Balbuceó torpemente mientras miraba al suelo.
—No, más bien te lo agradezco. De verdad.
Ambos echaron a reír, sin saber muy bien el por qué, la risa era una combinación de felicidad y nerviosismo, ni ellos mismo lo podían decir.
—Silencio, la clase está por comenzar — Soi Fon entró al salón y ordenó, haciendo que todo mundo volara a sus lugares y que Karin y Toshiro se dedicaran una sonrisa más antes de ir a los suyos.
Continuará…
(¡Al fin!) Es un capítulo largo (Ocho páginas sin contar las notas de autor :')] al cuál le dediqué bastante trabajo para que quedara bien, aquí, es donde por fin vemos más marcado que lo que tienen es algo más que una amistad…
Metí algunas cosas con Ukitake porque pues…en el pasado, él fue protagónico, no podía dejarlo fuera xD Aun así, me centré más en Toshiro y Karin y en lo personal, me gustó bastante como quedó, espero de verdad que a ustedes también les haya gustado ^^
La frase que cito en un inicio pertenece a una canción que amo de esa banda— que es mi favorita — que me sirvió de inspiración para este capítulo y significa: No te apresures, dale tiempo, las cosas son como deben de ser. Desacelera, dale tiempo, aún hay vida, sabes que estoy escuchando. El momento por el cual esperas vendrá si le das tiempo.
Espero de verdad que les haya gustado y me dejen su opinión en un comentario n.n
¡Nos leemos pronto!
Sayone!
22 de Agosto del 2014
