Capítulo 14
Una hora después en el palacio…
–Tío ¿Qué pasa si me ven? –indago un niño despreocupado– porque to no le veo el problema… Solo soy yo ¿Qué cosas podrían pasar?
–Tu marca es muy delatadora porque esa es la marca de los Inu del Oeste y la de Estrella del Futuro –respondió el joven mostrando su marca en la muñeca izquierda, que costaba en una estrella blanca de ocho puntos.
Kotaro reconoció la marca de su tío, era la misma estrella que él tenía en la frente y que su madre tenía en la muñeca izquierda, solo que el de su madre y suyo tenía una luna encima que representaba que pertenecían a la familia de los Inu….
–Por eso, algunos te verían como amenaza y para otros… –Yume detuvo su frase al divisar a Sesshomaru a unos cincuenta metros estando saliendo a los jardines.
–Tío... ¿ese no es mi papa? –preguntó el niño mirando con algunos destellos de alegría al Inu que estaba lejos– pero él no sabe que existo y puede que no me acepte como su hijo -dijo cabizbajo ocultando su rostro en la espalda de su tío y aferrando más sus manos al cuello de Yume.
–Tranquilo Kotaro, él no puede saber de ti aun, lo confundiría en grande. Pero cuando se encuentre con tu madre y hablen de todo, podrás estar con tu padre –le dijo al momento que lo bajaba al suelo y se ponía a su altura para abrazarlo con una sonrisa.
–Y si no me ve como su hijo y se me rechaza. Los youkai no aceptan a los hijos nacidos de una madre humana ¿verdad? Y mi mami es humana y puede que no me acepte por eso…
–Pero que dices sobrino… Eso no va a pasar, el adora a tu madre y te va a querer mucho –dijo mientras miraba al chiquito y le limpiaba algunas lágrimas que salían de esos bicolores ojos– Bueno, Ahora a tapar esa marca –continuo mientras acomodaba el flequillo del chico para que tapara la marquita. A decir verdad, cuando lo logro y lo miro, definitivamente vio un parecido a él y su hermana, ya que el flequillo era el mismo al que Yume y Kagome utilizaban.
–Las de tus mejillas…bueno no importan mucho –dijo retomando su camino junto a su sobrino para ir a ver al Lord del Norte.
Sesshōmaru miro intrigado una escena… Miro como el pelinegro hermano de su difunta esposa, bajaba algo de su espalda…era un niño ¿Cómo era eso posible? El taiyoukai afilo su vista con tal de poder ver el rostro del pequeño de cabellos bicolores.
–Se me hace conocido –dijo el lord mirando al niño que era abrazado por el joven pelinegro. Miro atentamente todo, a causa del campo que Yume, el peli plata no podía escuchar de que hablaban. Los vio entrar al castillo juego de haber charlado un rato.
–Por alguna razón se me hace conocido, pero a la vez no –dijo el youkai suspirando– ¿Quién será? No pude sentir su olor ni presencia al igual que paso con Kotaro… –Sesshōmaru abrió los ojos de sobremanera – Kotaro… ¿será él? No es imposible, llevaba la misma ropa pero su cabello era distinto, además, de donde conocería a Yume y para que vendría al Norte o Yume lo traería aquí. Además se supone que él…–el lord detuvo su deducción y suspiro pesadamente.
"Sera mejor dejar eso de lado" pensó mientras se internaba en el bosque "además ese niño definitivamente no era Kotaro y también detecte lagrimas… ¿será algo de Yume?" se preguntó recordando cierto punto… So eres niño fuera Kotaro (cosa que era improbable para el lord) el pequeño estaría así si encontraría a su padre ya que desea conocerlo… pero era imposible que fuera Kotaro aquel niño ¿verdad?
–Yume ¿Quién es él? –preguntó Jack al ver al guardián de su reino entrar a su despacho con compañía.
–Es…es…mi… –al pelinegro se le había quedado la mente en blanco ¿Qué era lo que iba a decir?
–Soy un niño que acaba de llegar a este lugar con mi mami, ella está aquí por el asunto de Yami y solo vine a para decir eso…señor –respondió Kotaro mientras aún mantenía su agarre en la hakama de Yume y su rostro con una mirada seria y en alto, per claro teniendo cuidado de que no se notara su marca.
–Mmm… ¿tu madre es una miko? –el niño solo asintió – pero entonces… ¿Por qué tiene garras y esas marcas de taiyoukai en tus mejillas y quizás en tu frente? –indago el lord del Norte mirando al chiquillo con atención y esposando una sonrisa pequeña.
–No lo sé –respondió el pequeño, que ahora se notaba diferente a cuando entro, ahora se veía más… confiado y menos infantil. Lo cual causo impresión en Yume que lo miro de reojo.
–Eres interesante jovencito… además de tener esos ojos bicolores de esos específicos colores, que significan poder sobre dos especies ¿Por qué ser, no? –dijo ensanchando su sonrisa un poco mas – Yume, es cierto que la miko está aquí.
–Sí señor. Llego hoy y se encuentra en mi casa, el niño es hijo de esa miko pero al parecer tanto el niño como la madre llevan un campo de protección y por tal razón no se puede decir si este niño es o no es un humano común –respondió Yume de lo más tranquilo. Por la mirada del Lord, el pelinegro no sabía si ya se había dado cuenta que el niño era hijo de los Inu del Oeste y su hermano por los rasgos solo un niño más con un poder sin igual como lo era el cuándo lo llevaron al Norte.
–Aniki, ya termine mi entrenamiento –un niño de más cuatro años había ingresado por la puerta y miro a todos. El pequeño era pelirrojo, de ojos aguamarina, con dos líneas azules en ambos mejillas y una estrella blanca de diez puntos en la frente, también era de piel blanca semi morenita y era un cabeza más pequeño que Kotaro.
–¡Oh! Noah, que bueno que ya estás aquí –dijo Yume con una sonrisa mirando al pequeño niño que se encontraba algo sucio por la tierra caminar hasta donde su hermano. El pequeño pelirrojo miro a Kotaro con intriga e intento saber a qué especie pertenecía ya que sus rasgos lo confundía, pero como era de esperarse, no lo logro.
–Aniki ¿Quién es? –preguntó el niño mirando a su hermano con cierto disgusto ya que a él no le gustaba estar con dudas.
–Él es un invitado, Noah –le respondió Jack con una sonrisa. Kotaro miro al pequeño y solo le dio una sonrisa en forma de saludo, a lo que Noah solo atino a verlo con recelo y colocarse detrás de su hermano Jack y sacando un poco la cabeza por un lado para mirar a los invitados.
–Hola mucho gusto, Soy Kotaro… Hiraki –se presentó el pequeño taiyoukai despreocupado, pero con lo que no conto era con que su marca se notaba una milésima, que fue vista por Noah pero al instante tapada por Yume con un movimiento disimulado.
–Mm ¡Ya se! Yume, por o mejor Kotaro se queda un poco más. Es que ya que aún es un niño ¿por qué no mejor va a jugar con Noah? El al ser el menor de todos no tiene con quien jugar, como sabes Noah aún es un bebé y sería mejor que se relacione con algunos niños –dijo mientras miraba a su hermano rojito al ser tratado como el pequeño de la casa.
–Pero…mi mamá se preocupara si no ve ¿verdad? –decía Kotaro mirando a Yume, quien se mantenía pensativo de las probabilidades de que descubran de quien es hijo el pequeño Kotaro… No tenía por qué desconfiar de Jack, eso era seguro… pero aun así, Jack seguían siendo un demonio ¿no?
–Pues yo hablare con Kaoru, Kotaro –dijo Yume – Nada mas no te separes de Yuuki vale –continuo con una sonrisa. El pelinegro lo toco el hombro y le palmo la cabeza para luego dejarlo ir con Noah a algún lugar del castillo.
Pero antes puso una barrera de invisibilidad al tocarlo, causando así que la marca de su frente desapareciera por al menos el tiempo que fuera necesario antes de que él lo llevara nuevamente con Kagome.
–No deberías de ocultarme nada, Yume. Mi padre y yo te cuidamos desde que Sesshōmaru te encontró, y gracias a eso se cuándo ocultas algo. Dime, la miko es tu hermano ¿no? Y el niño su hijo ¿verdad? –dijo Jack mirando con una sonrisa a Yume, quien estaba tenso al ser descubierto – Básicamente pasas a ser mi hermano y ella mi hermana, al igual que ese niño mi sobrino. Hay que cuidarlo bien, Yami busca ese poder –dijo Jack al momento que Yume asentía e iba a informar a su hermana.
–Espera Yume…quiero que le digas esto a Kagome –Yume se dio la vuelta y miro a Jack con una ceja arqueado al ver los ojos chispeantes de alguna locura que se le había ocurrido al lord.
–Y bien, dime cual es el mensaje... hermano…
–Pues dile que…
Sesshōmaru se encontraba recorriendo las tierras del Norte, todo se encontraba muy tranquilo a decir verdad, tan tranquilo que inquietaba. A lo lejos, por un claro del bosque, el lord del Oeste pudo ver una mansión pequeña estilo europeo… era la casa de Yume…
–Parece que hay alguien adentro ¿Quién será? –se preguntó el youkai mientras veía la silueta de una sombra tras las cortinas de la ventana. La silueta parecía que buscaba algo y cabeceaba contra alguna pared mientras se agarraba la mano y la agitada para un lado.
Por alguna razón en particular, Sesshōmaru se dirigía a ver quién estaría adentro, había una ventana abierta por lado y por ese lugar quizás podría ver quien se encontraría dentro… Normalmente no lo interesaría tales cosas y las ignoraría pero… cierta curiosidad lo inundo y al parecer no quería irse…
En verdad lamento tardar tanto en todas mis historias T.T Pero es que con la escuela, ir al medico, las transfusiones de sangre, clases por las tarde, ser tutora de niños pequeños, no me da mucho el tiempo y hay días en los cuales solo puedo estar cinco meros minutos en linea T.T
Pero no abandonare ninguna historia eso lo aseguro con broche de oro.
Bien, espero les gustara el cap. muy pronto el siguiente y las continuaciones de mis otros fic.
Me despido ya que me toca hacer otras cosas -.- No puedo ni dormir con todo esto...
Matta Nee!
