CAP. 13: DESTINO.
El sonido de un fuerte golpe se propagó por toda la estancia, haciendo que casi todos los científicos presentes en la sala del ordenador central del departamento de investigación, levantaran momentáneamente sus cabezas de sus mesas y dejaran sus labores para comprobar qué pasaba.
Urahara Kisuke observaba con desaprobación cómo el puño de Ichigo se había estrellado contra su mesa. Después de los últimos acontencimientos, había decidio retomar su anterior puesto en la sociedad de almas antes de que lo dejara por aquel incidente con los vizards. No había cambiado de ideales ni se sentía ya parte de ella, pero entendía la grave situación en la que se encontraban y su compromiso con Ichigo y con la familia real era demasiado grande.
-"No puede ser! Debe de haber alguna manera, joder!" gritaba Ichigo, volviendo a golpear la mesa, desesperado.
-"Cálmate, Kurosaki-san. Entiendo que estés preocupado, pero Yoruichi y yo estamos haciendo todo lo que podemos, al igual que el capitán Ukitake y Kyoraku. No ha habido nunca ningun antecedente en la sociedad de almas, no hay ningun caso archivado en la gran biblioteca que sea como el tuyo. No sabemos nada más de la Hollowifación." le explicó el rubio, instando con el movimiento ascendente y descendente de sus brazos a que Ichigo se calmara.
El pelinaranja parecía sin embargo no haberle escuchado. Tenía una de sus manos en su mentón mientras, pensativo, se movía de un lado a otro.
-"Yoruichi-san...recuerdas aquel artefacto que utilizaste para que Zangetsu se materializara y pudiera obterner el bankai?", le cuestionó, esperanzado. La aludida asintió con la cabeza, aunque se mostraba reacia en su actitud. Sabía lo que Ichigo le iba a pedir y ella se negaría en lo más rotundo.
-"Olvídalo, Ichigo" le respondió, negandole con la cabeza incluso antes de que el joven lograra hacerle su prengunta.
-"Por qué no? Por qué no podemos utilizar ese cacharro para hacer que mi hollow se materialice? Tengo que hacerle que se someta, no? Traemelo aquí para que pueda partirle el culo!" volvió a elevar la voz Ichigo.
Alguien avanzó entre la multitud a paso firme y cuando llegó junto al pelinaranja, le propinó un puñetazo que lo tiró varios metros atrás.
-"Me tienes harto, idiota!" le riñó Isshin, autor del puñetazo, mientras lo observaba con supremacía mientras su hijo lo miraba con reproche en los ojos y sobandose la mejilla magullada. -"No cometas el error de pensar que eres el único que puede luchar en esta guerra. Míranos! Qué ves, muchacho? Estas rodeado de capitanes con mas de cien años de experiencia que tú! Tenemos a cientos de shinigamis que estan dispuestos a dar su alma por vencer al enemigo, tienes a tus amigos dispuestos a defenderte y a apoyarte e incluso arrancars aliados! todos tenemos nuestra importancia, así que deja de faltarnos al respeto y confía en los demas".
El vozarrón de Isshin resonó por todo el salón provocando silencio allá por donde el sonido viajaba. Ichigo se incorporó con la cabeza gacha. Era la primera vez que su padre se comportaba realmente como tal y sabía que las palabras que le había dicho, eran ciertas. Pero estaba asustado. Si su hollowficación le consumía, no sólo sería un grave peligro para todas aquellas personas que Isshin había mencionado, sino que también él dejaría de existir como tal.
-"Viejo, qué puedo hacer? Ya no soporto el peso de mi máscara cuando me transformo en Vizard. Me duele el pecho cada vez que recupero mi forma y no soy capaz de mantener un combate sin que la furia me invada...", le confesó, cavizbajo.
Yoruichi se acercó a él y le puso una mano en el hombro. Sus ojos dorados le miraron con ternura y le sonrió de forma genuina.
-"Tranquilo, lo lograrás. Eres el príncipe, tu destino es dominar los tres aspectos del alma. Tarde o temprano, dominarás la hollowficación. Serás un gran rey y protegerás a todos" le intentó animar ella, quien creía firmemente en lo que estaba diciendo.
Yoruichi era testigo directa de lo que Ichigo había sido capaz de hacer : Consiguió el bankai en tres días, puso patas arriba a todo el sereitei por rescatar a Rukia, se adentró sólo en Hueco mundo por defender la dignidad de Orihime, consiguió convertirse en vizard y eliminó a grandes vastos lordes y cargó sobre sus hombros el peso de salvar a todo el sereitei cuando se enteró de quién era.
Si Ichigo había conseguido todo eso en menos de un año, qué no haría en otro? Era cierto, él necesitaba tiempo para eso, pero por eso estaban ellos allí, para proporcionarle ese tiempo. Lucharían con todo lo que tenían para que él tuviera una oportunidad.
-"Si me convierto en Vasto lorde, no habrá reino que governar ni nada que proteger...Aizen lo destruirá todo..." contestó triste y desanimado el muchacho. -"Lo siento, Urahara, perdóname por haberte gritado" se disculpó ante el capitán. -"Gracias, viejo." le dijo luego a Isshin, volviendose hacia él y sonriendole.
-"Hacer más fuerte a tu bankai te dará más tiempo" sonó una voz desde la entrada del habitáculo.
Ren entonces entró a la habitación y se colocó al lado de Ichigo. -"Tu hollow te dió una pista aquella vez. Te preguntó si creías que tu bankai sería más fuerte que su resurreción. Sabemos que sólo el hogyoku hará que domines la hollowficación, pero también sabemos que la parte pura de tu alma domina sobre ella todavía. Si el máximo poder de tu parte pura es tu bankai, entonces debes fortalecerlo" le propuso el capitán de la guardia real, apoyando su dos brazos en los hombros de Ichigo.
Al joven no le hizo falta ni pensarselo. Ahora mismo se agarraría a un clavo ardiendo con tal de tener algo y Ren no iba descaminado. Él tenía que tranquilizarse y buscar dentro de él. Desde que se había transformado en vizard, había confiado más en los poderes de su hollow y dejado un poco de lado a Zangetsu. Quizá debía hablar de nuevo con su espada, fortalecer aquellos vínculos que forjaron...
-"Tienes razón. Me ayudarás a entrenar, Ren? Necesito a alguien fuerte para que luche contra mi bankai" preguntó algo más animado el pelinaranja.
-"Todos te ayudaremos, hijo" intervino de nuevo Isshin, apartando las manos de Ren de los hombros de Ichigo y es que Kurosaki estaba un poco celoso del vínculo que al parecer Ren había desarrollado con Ichigo.
Al capitán de la división 0 no le hizo gracia los manotazos y una venita en la sien se le marcó.
-"Kurosaki, creo que mejor estarías patrullando por el sereitei, o mejor, por qué no te vuelves a tu mundo, eh? Tus hijas te estarán echando de menos" le dijo con los dientes apretados, fingiendo amabilidad.
-"Ichigo necesita un oponente fuerte, shiouin-san, ya le has oido.." le contestó Isshin, pegando su frente con la Ren en actitud desafiante.
-"Qué insinúas, mono de circo?" gruñó el moreno de ojos naranjas.
-"Ah, joder! Ya vale! Iré con los dos!" intervino el pelinaranja, agarrando a los dos hombres del haori y arrastrandolos consigo hasta la salida. Estaba abochornado por los exagerados celos de su padre, pero en el fondo se alegraba de que Isshin estuviera ahí para ayudarle.
Un chasquido de dedos llamó la atención de Yoruichi, quien divertida, veía cómo de lejos Ren e Isshin se pegaban a puñetazos mientras que Ichigo trataba de separarlos.
-"Qué pasa, Kisuke?" le preguntó intrigada, al ver el rostro sonriente de su interlocutor.
-"Creo que tengo algo para ayudar a Kurosaki-san! Él ha dicho que cada vez le cuesta menos no ponerse furioso en un combate, cierto?" le cuestionó a la hermosa mujer de cabellos morados y piel morena -"La ira acelera su transformación y lo ciega. Qué tal si le damos algo para eliminar esa furia? Si le ayudamos a que mantenga la calma..."
-"Hmmm...puede funcionar" le contestó esperanzada ella. Y así, ambos comenzaron a buscar en el ordenador lo que aquella vez usaron para ayudar a Shinji y a los demas, mientras los tenían exiliados bajo tierra...
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Desde lo alto de uno de los edificios del escuadrón 6, una chica de mirada triste y actitud concentrada, observaba las batallas que bajo sus pies acontecían. Sus ojos violetas se entrecerraron para ver si así le resultaba más fácil seguir los movimientos de quien observaba, pero era inútil. Ichigo se movía tan rápido que apenas lo vislumbraba en el combate.
Ren, Nell e Isshin se avalanzaron contra él al mismo tiempo y una nueva serie de golpes, patadas, llaves, espadazos, ataques y contraataques dieron lugar. Los cuatro peleaban bailando con sus espadas sobre aquel recinto cuadrado y las sombras que sus cuerpos proyectaban gracias a la luz del atardecer, apenas eran capaces de seguir a sus propios dueños.
Entonces Rukia recordó la conversación que había mantenido con Ichigo unos dias atrás, bajo las mismas luces de otro atardecer y que era la culpable directa de que ahora ella no se separase del pelinaranja.
FLASBACK:
-"Qué quieres decir con que no te queda mucho tiempo?" le cuestionó, súbitamente invadida por el temor de desconocer lo que a Ichigo le pasaba.
-"Mi hollowficación está a punto de completarse. Nell me ha contado cosas, Rukia. Cosas importantes que ha averiguado mientras estuvo en hueco mundo" el joven hizo una pausa. No estaba seguro de querer contarle todo aquello a Rukia. Al poco que pasaban juntos y ya notaba cómo la conversación iba fluyendo. Los ojos de cada uno al escucharse, el lenguaje corporal, que inequívocamente mandaba el mensaje de que se prestaban total atención, sus pensamientos, entrelazandose y comprendiendose. ..No, no queria sentir de nuevo la simbiosis que tenía con Rukia.
-"Por favor, Ichigo..." le insistió ella. Al nombrarlo de nuevo por su nombre, retrocedió un poco y se cruzó de brazos involuntariamente. Era la reacción que tuvo su cuerpo al notar que la chica iniciaba de nuevo un acercamiento.
-"Después de que Nell decidiera que quería unirse a nuestro bando, pensó que sería mejor saber un poco más sobre cómo estaba la situación en hueco mundo. Debido a que todos los espadas habían sido eliminados, ningún adjucas nuevo los conocía, con lo que le dejaron a ella y a Grimmjow adentrarse en sus filas. Ambos se hicieron pasar por hollows de nivel inferior para pasar desapercibidos y fué allí donde supieron un poco más sobre ellos mismos..
Por lo visto, para que la transformación natural de un hollow en vasto lorde sea efectiva, éste debe mostrar su resurrección tres veces. En las dos primeras, pierde la consciencia y vuelve a su estado anterior, pero en la tercera, logra mantenerla y adopta su forma definitiva permanentemente" reveló el joven, consciente de que Rukia debía saber lo que le iba a ocurrir, ya que le concernía totalmente.
-"Osea que para que un hollow se convierta en un arrancar, tiene tres intentos?" preguntó Rukia, con las cejas fruncidas.
-"Si lo hace de forma natural, sin que el hogyoku intervenga, así es..." le respondió Ichigo, visiblemente más calmado aunque aún serio.
-"Entonces, tú..."
-"Yo ya me he transformado dos veces. Si vuelvo a transformarme una vez más, seré un arrancar completo." le confirmó Ichigo, con la mirada ensombrecida.
Rukia guardó silencio, mirando pensativa los pies de cada uno, asimilando el peligro real que Ichigo corría.
-"Nell me ha contado que Aizen piensa utilizarme para destruiros cuando por fín me transforme. Para ello necesita acelerar el proceso eliminandote a ti. Sabe que lo que queda del hogyuoku en ti me frena por el momento y que tú serías la única que podría arrebatarle el dominio sobre el hogyoku..." Rukia guardó silencio y alzó la vista para mirarle al notar que él se había callado. Ichigo la miró de nuevo a los ojos y éstos se llenaron de culpabilidad y angústia.
-"Aizen planea atacar la sociedad de almas cada dos semanas. Su objetivo es mermar todas nuestras fuerzas, hacerme pelear para que se acelere mi transformación y...matarte".
-"Si eso es así, cómo puede hacerlo? No hay tantos hollows en hueco mundo como para mantener una guerra de este calibre cada dos semanas. Si con una, ha eliminado a casi todos los shinigamis, a él debe de quedarle también menos soldados..." indagó la muchacha, sintiendo la intranquilidad de Ichigo en su propio cuerpo.
-"Aizen está mandando Arrancars al mundo de los vivos para recolectar almas y convertirlas en hollows. Así repone sus filas mientras que, a la vez, evita que lleguen más almas aqui y desequilibra la balanza." le explicó Ichigo.
-"Eso es horrible...utilizar el hogyuoku para eso, es imperdonable! Le está quitando a las almas su oportunidad de alcanzar la paz" pronunció Rukia con amargura.
-"Ya hace dos semanas desde que atacaron por última vez. Eso significa que en breve volverán. Ya no está Mayuri para facilitarles la entrada, pero no tenemos garantías de que no encuentren una manera" prosiguió Ichigo.
-"Y él por qué no viene aqui?" le preguntó la muchacha, mostrando claros signos de enfado e impotencia.
-"Porque Aizen quiere que yo vaya a hueco mundo. No parará de atacarnos y acorralarnos hasta que yo vaya allí. En su mundo mi hollowficación sería más rápida. Por ello mi primera transformación fué alli..." le contestó el ojimiel.
-"Pues no iras! Me niego! Y si vas, yo estaré a tu lado e impediré que te transformes! Te daré todo lo que hay en mi para impedirlo!" le gritó ella, decidida. Sus manos se dirigieron al rostro de Ichigo y lo agarraron entre las suyas. Sus enormes ojos violetas se humedecieron por un par de lágrimas traicioneras que acudieron a ella. No permitiría que a Ichigo le pasara nada, lo amaba demasiado.
El joven se sorprendió ante la reacción de la muchacha . La proximidad de sus cuerpos y la mirada de Rukia hicieron que su corazón se contrajera dolorosamente. Sin tratar de ser rudo, apartó las manos de la shinigami de su cara.
-"Por eso necesito de tu presencia. Tienes que ayudarme a evitar que esa tercera transformación aparezca, por el bien de todos" le pidió, alejandose de ella para volver a mantener una distancia prudencial para él.
-"Lo haré, no me iré de tu lado, aunque eso ahora mismo te desagrade" le contestó ella, bajando los brazos y la mirada. Debería decirle a Ichigo que eso la estaba matando por dentro, pero no lo hizo.
-"El que estes a mi lado tampoco garantiza nada. No olvides que si me transformo, yo también puedo matarte. Creo que eso es lo que Aizen quiere, que sea yo quien te mate". La voz de Ichigo se fué transformando en un leve susurro al nombrar la ultima frase, como si él mismo analizara las implicaciones para ambos que aquello traería.
-"Correré con los riesgos" le afirmó ella, segura y triste al mismo tiempo.
-"..."
-"Por qué te has quedado callado? Actúas como si supieras que nada de lo que hagamos va a servir. Por qué piensas que vas a transformarte? por qué ya no tienes esperanzas?" le cuestionó ella, exasperada ante la actitud derrotista de Ichigo.
-"No preguntes algo cuya respuesta no quieres saber..." le respondió él, dandole la espalda y marchandose, dejandola sóla.
FIN DEL FLASHBACK
Desde ese día, ella había seguido entrenando con Grimmjow y con Renji. Quería hacerse más fuerte para poder hablar con su zanpakutõ, pero daba igual las horas que invirtiese y lo agotada que terminase a lo largo de la jornada, pues nunca lograba entablar conversación con Sode no Shirayuki.
Las cosas no le estaban resultando nada fáciles últimamente y había veces que incluso, al acostarse, lloraba entre las sábanas hasta quedarse dormida. Y es que le era muy difícil soportar la cercanía que últimamente tenía con Ichigo sin ni si quiera cruzar media palabra...
Ichigo también estaba entrenando todos los días desde aquella conversación y ella tenía que estar cerca de él para evitar que su hollow hiciera nada. A Rukia le era inevitable sentirse sóla y desdichada y ya daba igual si se arrepentía de sus decisiones, pues Ichigo ya no confiaba en ella y, a parte de haberle dicho que no quería verla ni quería ser su amigo, le había dado a entender que ella tenía bastante que ver con la aceleración en su proceso de hollowficación.
Tremendamente dolida, sintiendose patética y culpable, se llevó las manos al rostro y lo cubrió, tapándose los ojos con los dedos. Estaba logrando con su actitud todo lo contrario de lo que quería puesto que no ayudaba a Ichigo en nada. Sólo había conseguido perderle y convertirlo en un chico apagado. Ya casi nunca sonreía ni estaba con los demás y no sólo ella echaba de menos al antíguo Ichigo: Chad, Orihime, Ishida, Renji...todos lo extrañaban y querían estar con él.
Pero Ichigo sólo se rodeaba de Ren, de su padre y de los Espadas.
Él le había dicho que tenía que entrenar para fortalecer su bankai y estrechar vínculos con Zangetsu y ella sabía que hacía todo eso para protegerlos a todos. De seguro Ichigo también echaba de menos a sus amigos. Unas lágrimas volvieron a brotar de sus ojos, la extrañaría a ella también?
Un fuerte estruendo la consiguió sacar de sus cavilaciones. Un certero y brutal golpe de Ren había lanzado a Ichigo contra un muro y éste se había derribado encima del joven. Ahora que lo pensaba, tanto Isshin como Ren estaban luchando contra Ichigo sin ni si quiera liberar sus zanpakutõs; en cambio el pelinaranja tenía liberado el bankai. Cuán fuerte eran aquellos dos? Ahora Rukia comprendía por qué eran los capitanes de la Guardia Real.
De los escombros surgió Ichigo, respirando pesadamente, con sangre brotandole de una brecha en la frente y con sus ropas desgarradas. De un sólo tirón consiguió arrancarlas, dejandose el torso al descubierto.
-"Eres un idiota! Si hubieras sacado la máscara, no estarías ahora tan herido" le recriminó Isshin desde la lejanía.
-"Tenerle miedo a tu hollow sólo le dará más ventaja" le advirtió Ren.
-"Y estas muy distraido" le riñó Nell, que había cambiado sus atuendos blancos por un yukata más cómodo y que dejaba muy poco a la imaginación y mucho a la visión.
-"Pshe! Callaos todos! No puedo arriesgarme, es a Zangetsu a quien tengo que hacer más fuerte!" contestó enfadado Ichigo, cargando de nuevo contra ellos.
De pronto, otro contrincante se añadió a la pelea, desplazando con su reiatsu a los combatientes y haciendo una entrada triunfal en su forma liberada.
-"Te noto un poco tenso, Ichigo. Qué tal si nos divertimos un poco?" le dijo Grimmjow.
-"Buena idea! Yo me largo a descansar un poco, te vienes, Ren?" exclamó el padre Kurosaki a su compañero.
-"No actúes conmigo como si fueramos colegas. Yo no voy contigo ni a la vuelta de la esquina" le respondió con desdén el frío capitan.
-"Mira que eres rencoroso! Cuándo vas a dejar de comportarte como un crío?" le cuestionó Isshin, haciendo ademanes de señora dolita, y pestañeandole.
-"Maldito! Tú eres más crío que yo! Ven aqui, te voy a dar una paliza!" gritó enfadado el de ojos naranjas, persiguiendo a Isshin, que fingiendo miedo, correteaba alrededor de Grimmjow, Nell e Ichigo, quienes los miraban con un sudorcito cayendoles por la frente.
A Rukia le fué inevitable reirse en ese momento presenciando la escena. Primero, por el par de tontos que discutían allá abajo y segundo, por Grimmjow, quien aprovechó la distracción del pelinaranja para golpearle y burlarse de él.
Grimmjow era un gran apoyo para Rukia ultimamente. Él nunca era tierno ni amable, pero parecía conocerla bien, nunca la juzgaba y la divertía con sus locuras. Ultimamente no tenía mucha relación con muchos de sus amigos, pues todos la culpaban del estado anímico de Ichigo. Nadie entendía por qué se habían separado y la tacharon de "la mala de la historia" desde el principio. Hasta Renji estaba raro con ella; pero a él lo comprendía, puesto que aún estaba dolido por haberle rechazado para al final, ni quedarse con él ni con Ichigo.
Al final, los dos escandalosos capitanes se fueron cada uno por su lado a descansar e Ichigo se quedó luchando con los dos espadas.
Rukia entonces volvió a recordar todo lo que Nell le había contado a Ichigo y es que algo no encajaba ahi. Le resultó muy extraño que Aizen no detectara el reiatsu de ella y de Grimmjow cuando se camuflaron entre sus filas y se hicieron pasar por adjucas. Eso le creaba algunas dudas sobre la veracidad de los planes que llegaron a los oídos de éstos..
Pero quien más dudas le provocaba era Ulquiorra. Quién le trajo a la vida de nuevo? Por qué no estuvo con ellos desde el principio? Y por qué no recordaba nada?. Luego estaba su proximidad con Inoue todo el tiempo. No la dejaba nunca sóla y si se ponía a pensar, Inoue había sido muy importante para Aizen y también lo era para ellos puesto que sus poderes de rechazo eran inestimables.
Definitivamente, intentaría averiguarlo. Rukia no confiaba en Ulquiorra a pesar de que el Espada había demostrado ser el mas pacífico y sensato de los tres.
La sensación de algo caliente en su mejilla le hizo pegar un respingo y volverse. A su lado, Isshin le ofrecía una humeante taza de té mientras que secaba su sudor con una toalla. El hombre se sentó a su lado y le sonrió amablemente.
Rukia aceptó la bebida y le ofreció una sonrisa sumisa. Sus ojos evitaron mirarle de forma directa y suspiró. Tener al padre de Ichigo a su lado sólo la hacía sentise aún más culpable. Sentía que tenía que darle alguna explicación, a pesar de que el hombre no le había hablado ni una sóla vez del tema.
-"No te preocupes, no voy a culparte de nada. Sé que tú también lo estas pasando tan mal como él..." se aventuró a decirle Kurosaki, con un tono de voz amable y conciliador.
Rukia sintió su pecho estremecerse al oir palabras tan consideradas hacia su persona, viniendo de quien venían.
-"Kurosaki-san, te juro que haré lo imposible por ayudar a Ichigo. Lo protegeré con mi vida si es necesario" le aseguró, clavando su centelleante mirada violeta en los negros ojos de él.
-"Es curioso. Respondeme una cosa, Rukia-chan, dices que darías la vida por él sin dudarlo? Sólo alguien que ama de verdad a la otra persona diría eso de una forma tan firme como lo haces tú. Entonces, por qué has tomado la decidión de alejarte de él? Dime, por qué tu misma te entorpeces y te hieres?".
-"Yo...yo ..." pero la chica guardó silencio. Un enorme nudo en la garganta le impidió seguir hablando y unas gruesas lágrimas cayeron silenciosas de sus ojos, mojando su hakama. "Tengo miedo" respondió, de forma sincera.
Isshin se quedó observandola un momento. No esperaba que Rukia fuera a abrirse con él e incluso pensó que la chica se mostraría reacia a hablar del tema. Pero ahora se veía derrumbada y frágil y como si tuviera la necesidad de soltarlo todo y quedarse vacía.
-"Sabes Rukia-chan? A veces uno encuentra su destino en los caminos que escoge para evitarlo" apuntó el padre de Ichigo, alzando una mano y posandola en uno de los hombros de la pelinegra.
-"Ya, se refiere a que por mi miedo a perder a Ichigo al final he acabado perdiendolo..." contestó ella, con la voz queda y los ojos vidriosos.
-"Tan sólo debes pensar si realmente es miedo lo que sientes o si es egoísmo" le aconsejó el hombre.
-"Egoísmo?" respondió sorprendida la muchacha.
-"Tomaste una decisión por los dos sin ni si quiera consultarlo con él. No dejaste que Ichigo intentara calmar tus miedos ni le dejaste abriros paso. Le pusiste escusas baratas argumentando que lo protegías a él y que su realeza era demasiado para ti." continuó Isshin. Pero lejos de sonar acusador, tan sólo estaba exponiendo los hechos, intentando ayudar a Rukia a ordenar sus pensamientos.
-"Pero es verdad! De qué me iba a servir seguir con él? Para qué iba a entregarme a él y darle cada partícula de mi ser si luego lo alejarían de mi! Si no es Aizen, será el trono. Ichigo nunca estaría conmigo pasara lo que pasara y yo no iba a poder soportarlo!" Soltó Rukia, levantando la voz y llorando ya deforma desconsolada.
-"Ves a lo que me refiero? Si Ichigo hubiera sabido de tus verdaderos motivos, te habría enseñado a ver la otra cara de la moneda." le susurró Isshin en voz baja, alzando el rostro de la chica y limpiandole las lágrimas que salían sin descanso.
-"Qué otra cara?" preguntó, interesada, la joven.
-"No se te ha ocurrido pensar que puede cambiar las leyes? Crees que el futuro rey no puede hacer algo para que una Kuchiki acceda a la casa real?". Rukia abrió los ojos de forma desmesurada. " Dime, recuerdas alguna vez en la que Ichigo se haya dado por vencido?" le cuestionó, animandola y fomentando la positividad en ella.
-"Pero ahora él sí se está dando por vencido" contestó ella, con culpabilidad de nuevo reflejada en su mirada.
-"Porque tú te habías rendido, Rukia-chan. Y te diré una cosa, es con esta actitud con la que conseguirás que Aizen lo mate", le advirtió más seriamente Isshin.
Rukia frunció el ceño durante un momento, analizando todo lo que Isshin le había hecho pensar. Había estado tan cegada por el miedo que no había pensado en las posibles soluciones. No había sido fuerte y valiente, no había confiado en Ichigo y en el amor que los unía y sí, Isshin tenía razón, ella había sido tremendamente egoísta argumentando que se alejaba para protegerlo cuando en realidad se estaba protegiendo a ella misma.
Fué entonces, tras éstos ultimos pensamientos cuando Rukia notó que algo comenzó a vibrar sutilmente en su cintura. Sorprendida, se llevó la mano hasta la vaina que envolvía a Sode no Shirayuki. Su zanpakutõ vibró durante unos instantes, haciendola sentir diferente. Una energía cálida la recorrió por todo su cuerpo y luego, tras un momento, Shirayuki dejó de vibrar.
Rukia sonrió sin poder evitarlo. Algo dentro de ella cambió y sintió que de nuevo todo funcionaba.
La certeza de que Shirayuki había despertado fué el catalizador definitivo para que la esperanza, grande y gloriosa, naciera con furia en su interior. Ahora sabía lo que tenía que hacer y también que ya no estaba sóla.
-"Qué pasa, Rukia-chan?" le preguntó Isshin sonriente, completamente consciente de que sus palabras habían hecho reaccionar a la shinigami.
Rukia, aún con una de sus manos sobre su zampakutõ, le dedicó una mirada de agradecimiento y llena de luz.
-"Arigatõ, Kurosaki-san " fué su respuesta mientras sonreía con dulzura y sinceridad a aquel hombre entrañable. Cómo lo hacía? Realmente ese era el alocado padre de Ichigo, el mismo que despertaba a patadas a su hijo cada mañana?. En ese momento se enorgulleció de él. Claro, Isshin al fin y al cabo había sido capaz de enamorar a una Reina...
-"Bueno, jejeje, tenía que asegurar el nacimiento de mis futuros nietos, jejeje" bromeó el capitán, dandole codacitos a Rukia y guiñándole un ojo.
Y por una vez, a pesar de sus pesadas bromas y del rubor que provocó en sus mejillas, la joven Kuchiki no pudo hacer otra cosa que sonreirle.
Luego, en un confortable silencio, siguieron observando la pelea. Tras su leve descanso, Ren volvió a hacer su aparición, dejando de nuevo al pelinaranja en una desventaja de 3 contra uno.
Rukia decidió que era buen momento para preguntarle a Isshin qué demonios pasaba entre él y el actual capitan de la guardia real.
-"ejem...etto...Kurosaki-san, por qué Ren-dono y tú os llevais tan mal?" pensó que el ser directa era lo mejor, sin más.
Isshin soltó una carcajada ante la curiosa pregunta. Se terminó su té y carraspeó antes de comenzar con su relato.
-"Masaki" contestó sin más. Al ver que la mirada de su tercera hija le instaba a que continuase, prosiguió.
-"El mismo día que me presenté ante la corte real como nuevo miembro de la guardia del rey, Ren también hizo su aparición. Su hermana Yoruichi se había convertido en la comandante suprema de las fuerzas secretas y era el orgullo de los Shiouin. Él queria también enorgullecer a su clan y aspiraba a ser capitán algún día.
Nos hicimos amigos. Eramos inseparables y siempre luchabamos juntos y compartíamos sueños. Un dia, presentaron ante la corte a la que sería la futura esposa del rey, un miembro del clan shiba, Masaki Shiba."
-"La Reina.." dijo con admiración Rukia.
A Isshin le brillaron los ojos al recordarla.
-"Nunca en mi vida había visto a una mujer semejante. Desprendía calidez y al mismo tiempo seguridad. Tenía el porte de una noble y la fuerza de un vizard. Su belleza sin igual, no sólo me dejó cautivado a mi, sino también a Ren.
Los tres nos hicimos amigos, ya que ella también tenía que entrenar para dominar su hollowficación y no paso mucho para que me diera cuenta de que él se había enamorado de Masaki, al igual que yo..
La primera rivalidad vino cuando yo pasé el examen para capitán y me convertí en su superior y en la guardia personal de Masaki, que por esa época ya se había convertido en reina. Aún así él me presentó sus respetos, consolado por la idea de que el nuevo capitán tenía el mismo nivel de compromiso con la casa real y los mismos principios que él.
Por desgracia, un día descubrió que mi compromiso con la casa real iba más allá de lo que él esperaba, puesto que nos descubrió a Masaki y a mi besandonos a escondidas mientras paseábamos por los jardines de palacio. Ese día, sin poder aguantar más y tras meses siendo su mejor amigo, me había declarado y, a pesar de que por esa fecha ya estaba embarazada de Ichigo, ella me correspondió. Ambos sabíamos que nunca podríamos estar juntos como una pareja normal, pero aún así decidimos aceptar las consecuencias con tal de vernos sonreir cada dia.
Ren discutió conmigo. Me dijo que mi actitud, que faltaba al honor del rey, me traería problemas y que había deshonrado a la guardia real. Se sintió traicionado por su mejor amigo, que no sólo le había arrebatado el sueño de ser capitán, sino también le había robado a la mujer que amaba y admiraba.
Y por desgracia tuvo razón..."
Isshin hizo una pausa, observando el líquido que aún estaba caliente de su taza.
-"El día que asesinaron a Taito-dono, yo desatendí mis obligaciones para con él para proteger a Masaki y a Ichigo. Sólo cuando me aseguré que los puse a salvo, fué cuando regresé al campo de batalla. Pero fué demasiado tarde...
La corte estimó que había salvado al heredero de la corona y no fuí juzgado, pero tanto Masaki como Ren sabían que Taito-dono no habría muerto si yo hubiera llegado justo a tiempo.
Por eso no puedo enfadarme con Ren cuando me habla como me habla. Comprendo que me odie, le decepcioné en todos los sentidos... Es curioso las vueltas del destino, puesto que ahora él es el guardián de aquel niño que yo protegí..."
Rukia guardó silencio. Podía entender ahora la actitud de Ren y de hecho, se compadeció un poco de él. Pero ella no juzgaría a Isshin ya que, si no hubiese sido por él, Ichigo habría muerto aquel dia y ella jamás le habría conocido. No pudo evitar, al igual que su compañero, pensar de nuevo en el Destino y de cómo se cruzaban los caminos...
-"Y por qué se lleva tan mal con Yoruichi-dono?" le volvió a preguntar, dispuesta a cambiar un poco de tema y borrar la expresión de culpabilidad que se había dibujado en el curtido rostro de Isshin.
-"Porque nunca aceptó el separarse de mi" contenstó la aludida, quien con una sonrisa vivaz, apareció detrás de ellos y se unió a la conversación.
-"Yoruichi, qué haces aqui?" le preguntó Isshin, ofreciendole a ella también una taza de té.
-"Tengo buenas noticias para Ichigo. Venía a hablar con él" contestó la morena de ojos dorados. Luego de aceptar la taza, se sentó al lado de Rukia y los tres observaron a Ichigo de nuevo.
-"A pesar de ser mi hermano mayor, Ren nunca fué muy fuerte." comenzó con su relato la diosa de la velocidad, despertando miradas curiosas en sus dos oyentes. "Nuestro clan había decidido que yo me convirtiera en la cabeza de familia al comprobar su carácter débil y su poca fuerza espiritual. Lo consideraban una vergüenza para los Shiouin."
-"Pero él es enormemente fuerte" afirmó sorprendida Rukia, señalando cómo sin su bankai, acorralaba a Ichigo a espadazos.
-"Yo lo adoraba, era mi queridisimo hermano y le prometí que siempre estaría a su lado y que le enseñaría a pelear y a ser fuerte. Lo ayudaría a recuperar su honor y a que entrara también en las fuerzas especiales para que pudieramos seguir juntos.
Con el tiempo, no pude cumplir muchas de mis promesas ya que mis obligaiciones como Comandante eran demasiadas. Ren se impacientó y comenzamos a distanciarnos. Su entrenamiento surtió efecto y empezó a ser reconocido en el sereitei como un shioiun de nuevo. Pero justo cuando todo iba tan bien, yo me vi involucrada en el caso de los vizard. Se me consideró una traidora por ayudarles y abandoné mi posición, exiliandome con Urahara en el rukongai.
Debido a mi traición, nuestro clan perdió credibilidad y honor. Ren me defendió a capa y espada a pesar de peligrar su propio orgullo y yo le pagué con más de 100 años de ausencia. Nunca volví a verle. Tenía que mantenerme oculta y renuncié a él.
Más tarde supe que había recuperado el honor del clan y demostrado que era un cabeza de familia digno al convertirse en el capitán de la guardia real."
-"Eso fué muy cruel de tu parte, Yoruichi.." dijo Isshin, quien de seguido fué golpeado hasta meterse la taza entera en la boca.
-"Mira quién fué a hablar, el que ha mentido a su hijo durante 18 años!" le contestó ella, con una venita en la sien.
-"18? Ichigo tiene 18 años?" preguntó sorprendida Rukia.
-"Cuando llegamos a la tierra, él tenía ya 3 años aunque su aspecto era aún el de un bebé de pocos meses..." le explicó Isshin.
Rukia entonces volvió a mirar a Ichigo. Observó su cuerpo, tonificado y perfecto. Aquellos músculos tan bien formados sin duda no encajaban con un puber de 15 años y su rostro, varonil y seductor, evocaban a muchas cosas que, por pudor, Rukia ni siquiera quiso pensar.
-"Ahora entiendo por qué tiene ese increible cuerpazo..." susurró la Kuchiki mientras se deleitaba, embobada, con los movimientos del pelinaranja. Luego, habiendose dado cuenta de lo que había dicho, se llevó las manos a la boca -"Gomen!" exclamó, avergonzada. Ahora sí que le había dado cuerda a Isshin
-"jajaja!" se rieron él y Yoruichi al unísono.
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Una preciosa chica de cabellos cobrizos y ojos grises le cantaba al reflejo de su imagen mientras se peinaba. Por un momento, sopesó la opción de soltarse todo el pelo y dejar sobre su tocador sus inseparables orquillas; pero se deshizo de la idea tan pronto como se le había ocurrido. A Inoue le resultaba imposible separarse de ellas, puesto que eran un regalo de sus dos hermanos. El material, de su hermano fallecido y el poder que habitaba en ellas, de Ichigo.
No pudo evitar ruborizarse cuando recordó a algo o más bien dicho a alguien del que también le resultaba muy difícil separarse ultimamente...Ese mismo alguien por el que ahora trataba de parecer bonita y por el que el recuerdo del pelinaranja ya apenas dolía.
Un sonido opaco la sacó de sus reflexiones y la obligó a mirar a la ventana. Allí, como el que acude por una llamada inaudible, la observaba sin ninguna expresión Ulquiorra.
-"Ul-Ulquiorra! qué haces ahi?" le preguntó nerviosa la joven y es que el Espada se había colado en su habitación sin previo aviso, pillándola sólo con el yukata.
-"Quería verte y tardabas mucho" contestó escuetamente el hombre, dirigiendose hacia ella mientras le era inevitable mirarle las piernas.
Orihime se dió cuenta de eso y pegando un gritito, se las tapó.
-"No deberías estar aqui! Habíamos quedado en vernos en el jardín! Yo todavía no...no..." y no pudo seguir hablando pues su cerebro colapsó al sentirse observada por aquellos insondables ojos verdes.
-"Por qué no debería estar aqui? Y por qué te cubres?" le cuestionó él, agarrando la mano de la joven que trataba de bajarse el jukata e impidiendo que lo siguiera haciendo.
Ulquiorra habia aprendido muchas cosas sobre el comportamiento humano en el tiempo que había pasado con Orihime. Quizá para muchos, no había hecho una buena elección al haberla escogido para que le enseñase; pero para el Espada, la inteligencia de Inoue era distinta. La chica era tan observadora como él a pesar de parecer lo contrario y veía las cosas tan naturales y sencillas, que así se las trasmitía a él. Y él, por lo que había descubierto, también era muy natural en su forma de actuar.
-"Ya te expliqué sobre esto, Ulquiorra. Es normal que sienta vergüenza si un chico entra en mi habitación y me mira" le explicó la joven, con las mejillas encendidas.
-" El problema de los humanos es que actuais de una forma distinta a como pensais y quereis. Yo sólo sé que quería verte y también sé que me gustan tus piernas y no voy a fingir lo contrario sólo porque se supone que soy un hombre y no debería estar aqui ni decirte esas cosas..." puntualizó el Espada, soltando su mano pero quedandose a centímetros de ella.
-"Entonces...ya puedes sentir emociones? Distingues los sentimientos?" le preguntó la muchacha en voz baja, prendada todavía de esa cercanía.
-"Sólo en tu presencia" respondió él, sin entender todavía por qué su temperatura corporal se elevaba y las yemas de sus dedos hormigueaban. Extrañado, se miró las manos, rompiendo el contacto visual con Orihime.
-"Qué ocurre?" cuestionó la muchacha.
-"Mis dedos...es lo mismo de aquella vez. Siento que arden, como si buscasen algo. Podría ser mi corazón?" indagó el hombre, volviendo a mirarla. Ulquiorra aún no entendía lo que era un corazón, tan sólo recordaba que ahí era donde lo habia sentido por primera y última vez, si es que alguna vez lo tuvo...
La muchacha negó con un gesto. Sonrió dulcemente y agarrando la mano derecha de Ulquiorra, se la llevó al pecho haciendo que él la tocara por encima de su seno.
-"Aún sientes ese hormigueo?" indagó.
El Espada se concentró entonces en su mano. El hormigueo ahora se extendía por su brazo, su hombro, su pecho y comenzaba a recorrerle todo el cuerpo. Abrió los ojos con sorpresa, esa sensación era nueva y abrumadora.
-"Ahora lo siento por todo mi ser" le respondió, anonadado.
-"Entonces sí es tu corazón. Pero él está aqui, conmigo y no quiero devolvertelo" le confesó la hermosa joven, con los ojos titilantes y con sus manos sobre la de él, que aún reposaba justo por encima del corazón de ella.
Entonces Ulquiorra sintió una punzada de dolor en el pecho, justo en su agujero. Éste comenzó a arderle y a oprimirle.
-"Qué sensación es ésta?" le preguntó a la muchacha, maravillado por lo que aún rezumbaba por todo su ser.
Entonces Orihime, sonriendole, le soltó la mano y se separó de él. Ella sí sabía lo que le ocurría.
-"Cuando lo descubras, dímelo" le animó, mientras que lo empujaba hacia la ventana para que se fuera y ella pudiera seguir vistiendose.
Luego de volver a posar sus pies en el suelo, Ulquiorra se quedó pensativo. Aún notaba sus labios extraños después de haber sonreído por primera vez con ellos. Tenía la sensación de haber usado músculos que ni sabía que existían.
De pronto, sus oídos se entaponaron, su percepción de quién era o dónde estaba desapareció y el tiempo se ralentizó. Fué entonces cuando todo se volvió negro como la noche.
-"Ulquiorra..." rezumbó en su mente una voz que conocía muy bien.
Como un autómata, sin conciencia de sus actos, dirigió su mirada hacia el cielo. Uno de sus ojos se volvió luz y desapareció en dirección hacia donde miraba.
Un círculo mágico, repleto de runas con kanjis desconocidos e ilegibles se dibujó en el cielo y una grieta comenzó a desgarrar el anaranjado atardecer.
El mismo círculo mágico aparecía ahora reflejado en las pupilas castañas de un hombre, que, sonriente y complacido, observaba por una gran pantalla el cielo del sereitei.
-"Bonito escenario para librar la siguiente batalla" observó, con total parsimonia.
-"Aizen-sama, nuestro numero de arrancars aún no es suficiente para poder luchar contra todos ellos y la mayoría aún no han sido adiestrados" puntualizó una chica alta y delgada, inclinada ante él.
-"Tranquila, mi querida Luane. No busco la devastación con éste ataque, sino más bien, usarlo de carnada. Kurosaki está desesperado y su hollowficación, al límite. A éstas alturas, Nelliel ya le habrá dicho que mi objetivo es asesinar a Rukia Kuchiki y que le queda poco tiempo para transformarse. Si no me equivoco y le conozco como sé que le conozco, arriesgará lo último que le queda para venir a buscarme" le contestó el ex-shinigami a la mujer.
Luane alzó la mirada. En uno de sus ojos aún refulgía el círculo de runas. Tenía la piel blanca como la nieve y los ojos verdes profundos. Dos tatuajes también de ese color recorrían su rostro impávido. Era la versión de Ulquiorra pero en femenino.
-"Por eso mismo, vamos a arriesgarnos a que los shinigamis nos masacren alli tan sólo para atraer a Kurosaki y sin duda, esa traidora le habrá revelado más información que podría ponerle en peligro, Aizen-sama. Debería haber dejado que acabara con ella y con Grimmjow cuando tuve oportunidad" se volvió a quejar la Espada, cuyo tatuaje en el cuello dejaba bien claro que era la tercera al mando.
-"Nelliel ha resultado ser muy útil para mi plan, Luane. Y ya sabes que no es a Kurosaki a quien me interesa traer" le corrigió Aizen, jugando con el hogyoku entre sus dedos.
-"Pero no podemos secuestrar a Kuchiki Rukia y luchar al mismo tiempo y si Kurosaki viene a hueco mundo, no la traerá con él y la dejará en el sereitei bien protegida" se quejó la Espada, provocando que Aizen dejara quietos sus dedos y le dedicara una mirada gélida, que la hizo descender de inmediado para seguir postrada a sus pies.
-"Es por eso que les he dejado encargada a tus hermanos una tarea muy especial..." contestó sonriente Aizen, tocando una combinación de teclas en su mesa que hicieron que la ciudad de Karakura se reflejara en la pantalla y, en concreto, un lugar...
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La pelea había durado más de dos horas y aún seguían en combate. Ren se había retirado para descansar hacía poco, pero Nell y Grimmjow atacaban sin piedad a Ichigo y las fuerzas de éste comenzaban a mermar. Aquello había dejado de ser un simple entrenamiendo hacía rato. Se trataba más bien de una prueba para Ichigo. Él mismo quería saber dónde estaba su límite.
Llevados por sus propios instintos, los Espadas liberaron todo su poder hasta que el joven principe no tuvo más remedio que liberar su máscara si quería sobrevivir a sus brutales ataques. Su transformación desprendió tal reiatsu que la atmósfera se tornó densa y asfixiante. Ichigo llevaba varios días sin transformarse y era como si su hollow desbordara poder.
Rukia seguía muy atenta su evolución mientras soportaba las absurdas y repetitivas bromitas de Isshin. De pronto, desapareció de la vista de Kurosaki y de Yoruichi. No les hizo falta saber qué ocurría pues la opresión de la fuerza espiritual de Ichigo contestó por ellos.
Allí abajo, el pelinaranja se encontraba encorvado sobre sí mismo, con las manos en su máscara y profiriendo agudos gritos. Era evidente que su hollow quería hacer acto de presencia y su consciencia peligraba a cada segundo. Ichigo había gastado demasiado poder espiritual y le había facilitado el camino a su otro yo.
Rukia apareció acto seguido a su lado, desenvainando a sode no shirayuki y bloqueando con ella a Grimmjow, quien dominado por el éxtasis de la lucha, no se había percatado de la situación.
Normalmente con tan sólo estar cerca de él, Ichigo se calmaba de inmediato y recuperaba el control, pero ésta vez, no ocurrió lo mismo. Seguía gruñendo furioso e incómodo y sus gritos cada vez eran más descontrolados. Sus manos trataban desesperadas de arrancarse la máscara mientras que su reiatsu se debatia entre el rojo y el azul.
Rukia sin dudarlo se agachó hasta ponerse a su altura y se avalanzó sobre él, abrazandolo con fuerza.
-"Ichigo, ya estoy aqui! shhhh! tranquilo, yo estoy contigo, cálmate" le susurró mientras se aferraba a él fuertemente.
-"Ruk-Rukiaaa.." pronunció él aún con la voz desdoblada. Entonces, sus brazos la rodearon y la apretaron más contra él. Se unió a ella de una forma impetuosa mientras que su respiración comenzaba a regularse. Pronto su reiatsu se estabilizó y la atmósfera dejó de ser opresora.
Ichigo enterró su rostro en el hueco entre el cuello y la clavícula de Rukia y siguió respirando y jadeando por el agotamiento mientras sentía su máscara deshacerse en pedazos. Y para su propio lamento, no era ésa la única máscara que sentía que se le deshacía. También su entereza y su determinación de alejarse de Rukia comenzaron a desmoronarse mientras la sentía abrazandolo de esa manera. Era un completo idiota, un masoquista enamorado sin remedio, pensó para sí mientras que iba recuperando el control de nuevo.
La chica cerró los ojos con fuerza mientras que seguía abrazada a él y es que mientras Ichigo no la separase de él, se quedaría ahí, protegiendolo. Sus manos cogieron su cabeza y la estrecharon contra su pecho. Enterró sus dedos entre su pelo y esperó mientras notaba cómo su cuerpo entero reaccionaba al tener al hombre que amaba entre sus brazos.
Un suspiro exhalado por el joven le comunicó que ya estaba completamente consciente otra vez. Reticente, se separó de él y le miró a los ojos, que en ese momento ya la estaban observando mientras el amarillo iba desapareciendo de su iris.
-"Bakamono. Te esfuerzas demasiado" le riño Rukia, mientras fingía enfado cuando sus ojos destilaban solo amor y preocupación.
-"Suerte que había una enana por aqui rondando..." le respondió él, con la voz aterciopelada y permitiendose, por unos segundos, volver a mirarla con total devoción. El iris de sus ojos recuperó de nuevo la tonalidad ambarina y acto seguido, perdió el conocimiento.
Rukia sintió su pecho abrirse, como si una gran bocanada de aire llenara sus pulmones de golpe cuando vislumbró en la mirada de Ichigo calor y amabilidad. Nunca creyó que el que la volviera a llamar "enana" le hiciera sentirse tan especial y llena de vida.
Todavía tenía una oportunidad, todavía sus destinos seguían cruzados.
De pronto, una alarma comenzó a sonar por todo el sereite. El ataque del que Nell había advertido, pronto acontecería.
[][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][] Continuará....
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola de nuevo! qué tal estais? pues aqui os dejo el capítulo, qué os ha parecido? A ver, aclaraciones para otro debate:
-Ya sabemos lo que Nell le contó a Ichigo y, de momento, parece que es cierto todo, verdad? bueeno, ya sabemos que Aizen sí sabía que Nell le estaba traicionando así que es de suponer que la información que ella tenía no es del todo cierta...no? jejeje
-Ya conocéis la historia del pasado de Ren con Isshin y Yoruichi. Debo aclararos que Yoruichi hace mención a los hechos acontecidos en la saga de los "100 años antes" en el anime, por si nadie la ha visto.
-Nuestra Rukia ha sido perspicaz al adivinar que Ulquiorra no era de fiar; pero realmente Ulquiorra es consciente de que está traicionando a Ichigo? Por otro lado, es curioso, verdad? que Luane sea el vivo retrato de Ulquiorra...quién será esta nueva Espada?
-Orihime y Ulquiorra han demostrado tener una unión especial en este capitulo. Qué pasara con ellos? Puede un Arrancar enamorarse?
-Otra observación, Aizen nunca refiere el atraer a Rukia a Hueco mundo para matarla, cierto? jejejeje ^^
-Por qué aparece la ciudad de Karakura como próximo objetivo de Aizen? y qué lugar será ese?
-Por último y no menos importante, qué pensais sobre Ichigo y Rukia? nuestra querida shinigami por fín ha reaccionado gracias a Isshin y...no sólo es ella la que ha reaccionado, verdad? por qué vibraría Sode no Shirayuki? será ahora Rukia capaz de hablar con ella?
Tengo que advertiros que el momento Ichiruki que ha habido en el capi NO ES LA RECONCILIACIÓN, vale? para eso reservo todo un chapter lleno de emociones y sentimientos que os harán que se os caiga la baba, buahaha! ^^
Pues nada, os dejo hasta el proximo capi en donde despejaremos algunas de éstas incógnitas y habrá más sorpresas, jejeje. Espero seguir con vuestro apoyo. MUUUUUUCHAAASSS GRACIAS POR LEER MI FIC Y DEJARME REVIEWS. OS LO AGRADEZCO DE TODO CORAZÓN.
Sin más me despido, SED FELICES Y QUE VIVA EL ICHIRUKIII! (que por cierto a ver si Rukia aparece de una vez en el manga, ya te vale Tite! ¬¬)
