-Es hora chicas... ¡Alentemos! -ordena Rhonda.
-¡Vamos equipo! ¡Vamos equipo! Helga, Helga, bateará y cuando lo hace a todos hace temblar -cantaban las amigas al unísono mientras movían sus porras.
Helga tenía que batear, con tan solo un Home Run ya bastaría para ganar. Ante el aliento de sus amigas pasó a posicionarse muy segura, con el pecho en alto y su imborrable sonrisa sarcástica.
-Muestrame lo que tienes nena -murmuró para ella misma preparandose para recibir a su contrincante, nada más ni nada menos que la gran Patty.
-Vaya, vaya, vaya... ¿Asi que deseas recibir una paliza como la que alguna vez te di? -desafía irónica porque dicha paliza nunca ocurrió.
-Esta no será igual, esta vez ganaré yo, Patty -respondió con la misma ironía.
-¡Cielos! Si que esta Patty está muy bonita -comentó Harold en la tribuna.
-Es una broma ¿Cierto? -responde Gerald -Es decir, fue irónico ¿verdad?
-¡No, no estoy bromeando! -se molestó.
-Lo que tú digas viejo, la más linda del campo de juego está allí -señala.
-¿Rhonda? -pregunta Sid.
-¿Rhonda? -repite el morocho y observa que estaba señalando a donde estaban las porristas, Phoebe entre ellas.
-No, nnnno -se sonroja- claro que no, está allí -se retractó señalando a su novia.
-De todas maneras yo creo que Lila se ve mejor -acota Stinky.
-¡Tu puedes Helga! -se escuchó muy por lo bajo de la boca de Timothy.
-Lamento decepcionarte Tim, pero no creo que Helga le gane a la gran Patty... -le decía Gerald.
-Yo creo que si, le tengo mucha fé -responde de manera amable.
-Pero... ¡se trata de la gran Patty! ¡La temible Patty!
-Fíjate en algo, una pierna de Patty está a medio tambalear, eso es inseguridad. En cambio Helga está perfectamente recta esperando el impacto. Sé que ella confía en si misma, lo logrará y nos sorprenderá a todos -volvió su vista al campo.
-¿Qué diablos le sucede a este muchacho con Pataki? ¿Que se trae? -pensó para si el morocho.
Suena la orden y Patty lanza la bola. Helga batea pero sin éxito, el primer strike era para Patty la cual sonríe ante la mirada furiosa de la rubia.
-De acuerdo, ésta fue solo de prueba, verás ahora no te dejaré vencer.
-Claro que no niña tonta, te voy a ganar y te volveré a humillar delante de toda la escuela otra vez. Recuerda que ya no tienes ningún 'amigo' -hace señas de comillas con sus manos- que venga a defenderte.
-¡¿Qué dijiste?! -esto si la había hecho enfurecer- ¡No necesito que nadie venga a defenderme! -chocó fuerte sus dientes y se preparó.
Patty lanza la bola y Helga la batea con todas las fuerzas de su alma. La bola pasa por encima de los sorprendidos chicos. Helga corre a festejar riendo como una ganadora ante la mirada devastadora de Patty. Las porristas saltaban de alegría también. En la tribuna, los chicos también festejaban alegremente. Habían logrado clasificar para los cuartos de final.
Luego de tanta euforia las chicas fueron al vestuario a ducharse, luego de esto se cambiaban y tomaban sus pertenencias de sus respectivos lockers, mientras también se desataba la charla sobre el gran Home-Run de Helga.
-¡Cielos Helga! Lo has hecho de maravillas, creo que has sorprendido a todos el día de hoy -cortejaba Lila.
-Gracias querida -le respondía con una sonrisa enorme- No lo hubiera hecho sin su constante apoyo tampoco...
-Por supuesto que no, aunque podríamos haberlo hecho mejor ¿cierto? -comenta Rhonda mientras miraba de reojos a Phoebe quien se percata de tal situación.
-¡Oye! ¿A que te refieres con mejor? -pregunta la oriental.
-Phoebe, linda, no quiero hacerte sentir mal, pero creo que puedes hacerlo mejor de lo que lo haces...
-¿Mejor? Yo pongo mi mejor esfuerzo para alentar a mi amiga.
-Podrías hacerlo de forma más elegante -soltó la jóven rica. Helga y Lila se miraban de reojos.
-¿Más elegante? ¡Vamos Rhonda! ¿Qué es esto? ¿Acaso es un concurso de porristas o quieres alentar a Helga?
-Quiero alentarla, me encanta que la alentemos, ella se lo merece. Pero ¿Sabes qué? Tenemos que dejar una buena impresión en el público espectador, querida...
-Rhonda, no me importa el público, sólo quiero alentar a Helga...
-Pues decidiste entrar al equipo de la realeza, Phoebe, dijimos que yo seré la lider y, por lo tanto, se hace lo que yo diga.
-¡No es cierto! -frunció el entrecejo- ¡Es un trabajo en equipo! Además, convengamos que tu estilo es aburrido porque ya fue muchas veces visto en otras partes
-¿Ah si? -se enoja- ¿Y por qué no intentas un estilo nuevo si eres tan lista? ¡Ups! Cierto que solo eres lista con los libros...
-¿Qué sucede contigo Rhonda? ¿Que te he hecho? ¡Sino te gusta como bailo solo dímelo y listo!
-De acuerdo, no me gusta como bailas. De hecho, no me gustas como persona -se cruza de brazos ante el suspiro asombrado de las tres amigas.
-Rhonda, a mi Phoebe me agrada, de hecho no parece haber nada malo en ella, nos conocemos hace mucho tiempo ¿Que te sucedió? -pregunta Lila.
-Solo me molesta que sea tan pautada con sus cosas y piense todo antes, debería dejarse llevar un poco más.
-De hecho, hace poco se dejó -acota la rubia- ¡Besó a Harold! ¡Puaj! -hace ademanes como de meterse los dedos en la boca para vomitar- Sin embargo Phoebe lo hizo.
-Ya lo se, gracias por volver a recordarlo, Helga -contesta Rhonda de mala gana.
-¿Es eso? -pregunta Phoebe.
-¿Qué?
-¿Estás enojada conmigo porque besé a Harold? ¿Te gusta Harold, Rhonda?
-¡¿Estás loca o qué?! No me gusta, solo que yo era la única persona por la cual se interesaba y ahora serán dos.
-Claro, tú siempre deber ser la primera en todo ¿verdad? -frunce más el entrecejo- ¿Sabes qué? Si estoy opacando tu lugar entonces me marcho y tambíen del equipo.
-No me interesa, ya era hora de que te vayas -decía Rhonda mientras Phoebe cerraba de un portazo su locker y se retira.
-¡Vaya, vaya! Miren a la malvada princesa tratando mal a mi amiga Phoebe. Eso no es para nada elegante ¿lo sabe su majestad? -le reprocha Helga mientras va tras Phoebe.
-Rhonda, creo que las chicas tienen razón esta vez. No fue nada cortés lo que hiciste con Phoebe -comentó Lila.
-¿Ahora todas van a defenderla? ¿Quieres irte tú también Lila?
-Cielos Rhonda ¿Que ha sucedido contigo? -se lamentó la pelirroja mientras abandonaba el lugar.
-No pude evitar oirlas -dijo Nadine quien recién se terminaba de duchar.
-Son solo unas sosas. ¿Quieres ir por unas malteadas? Tengamos una salida de chicas elegantes, Nadine -tomó su bolso.
-Ehh, de acuerdo -respondió sin entender muy bien el porqué de la pelea.
Al día siguiente ni se dirigían las miradas. Phoebe ignoraba por completo a una Rhonda que nunca pasaba desapercibida para nada. Ese mismo día el profesor de historia les ordenó un tedioso trabajo de investigación grupal. Helga se dirigió hacia Phoebe y hacia Lila para ser parte de un equipo,las cuales aceptaron indudablemente. Al momento de conseguir otro integrante se dirigió hacia Rhonda también para hacerle la misma pregunta pero ella la rechazó formando grupo con Nadine, Sheena y Eugene. Esto molestó mucho a la rubia, si bien tenía problemas con su mejor amiga, no por ello Rhonda dejaría de ser su amiga también. Al salir de la escuela, tomó firmemente del brazo a Lila y la arrastró con ella hacia un árbol.
-De acuerdo, estoy muy cansada de todo este circo. Debemos hacer algo para mejorar la situacion con Rhonda y Phoebe. -alza sus manos- ¡Cielos! Detesto esto, estamos en el medio de una pelea, que por cierto, es muy estupida ¿Y debemos soportarlo nosotras? No aguanto más. Algo tenemos que hacer, Lila.
-Estoy de acuerdo contigo Helga a mi también me pone incómoda esta situación pero ¿Qué podemos hacer?
-De acuerdo, Lila solo necesitamos mi mente brillante y tu enorme capacidad de paciencia que tanto me falta...
-Ay Helga ¿Que es lo que se te ocurre? -dijo la pelirroja entre risas.
-¿Diga?
-Hola Rhonda, soy Lila. -dijo al otro lado del teléfono.
-Hola Lila ¿Cómo estás?
-Bien -respondió la pelirroja- Te llamaba para invitarte a casa a tomar unas malteadas ¿Quieres?
-Emm -titubeó la morocha al otro lado del tubo- ¿Con motivo de...?
-Tengo una fiesta y es algo elegante, y quería hablar contigo sobre algunos consejos de moda ¿Quién otra más que tú puede ayudarme?
-¡Cielos! Que bello detalle, amiga. De acuerdo estaré allí ¿Te parece bien alrededor de las cinco?
-Es perfecto. Gracias Rhonda.
-De nada Lila, gracias por tenerme en cuenta.
En otro lado de Hillwood, Helga y Phoebe caminaban hacia lo de Lila para juntarse a ver una película y pasar el rato. Al llegar las tres amigas se pusieron a conversar sobre sus cosas hasta que el timbre las interrumpió con la llegada de Rhonda.
-Hola Lila -tenía una caja en sus manos- Te traje unas revistas de moda, algunas pinturas y bijouterié elegante. -Observa a Phoebe y Helga- Un momento ¿De que se trata todo esto? -dijo de mala gana.
-Ven aquí Rhonda por favor -dice Helga levantandose para tomarla de un hombro- Sientate -la morocha obedece- Bien, si, han sido engañadas por parte nuestra, pero es porque sabemos que ustedes tienen que disculparse.
-¿Qué? ¿Disculparme de qué? -levanta la voz Rhonda- ¿Por decir la verdad?
-¿Decir la verdad? -contesta Phoebe- ¿Sin alguna razón particular?
-¡Bueno basta! -gritó Helga- La razón por la que están aqui es porque todas somos amigas y ya no somos más unas niñas, podemos hablarlo todo sin problemas -y aclaró mirando a Phoebe- sin griteríos -se volvió a Rhonda- y sin faltar el respeto. ¡Vamos! ¿Que les pasa? ¡Es criminal lo que están haciendo! ¡No tiene sentido!
-Helga tiene razón chicas, todas somos amigas y todas queremos estar bien -expresó amablemente Lila -Y no me gusta verlas asi porque yo las quiero por igual... -se afligió.
-Bien -comenzó a hablar la muchacha elegante- Tienen razón. Phoebe, discúlpame por favor, no quise ofenderte solo que... -traga saliva.
-¿Qué sucede Rhonda? -dijo la oriental prestando atención -Mira, yo comprendí todo, incluso acepto tus disculpas y aunque nos hayamos enojado eso no hace que dejes de ser mi amiga, sabes que puedes confiar en mi -esbozó una sonrisa.
-Es que... ¡Cielos! Es muy dificil porque ni yo me lo creo...
-¿Creer qué? -responde Lila.
-Nada. -Mira al suelo- Estaba muy nerviosa y bueno, -se toca la nuca- te traté mal por eso y...
-No intente mentirnos su majestad -agrega Helga- recuerde que hace mucho tiempo que nos conocemos ya...
-¡Pero es que me da mucha vergüenza, Helga!
-¿Vergüenza? -preguntó la rubia extrañada.
-¡Cielos! -expresó Phoebe- ¡Creo que ya lo se todo! -Rhonda la mira atemorizada- Entonces si es cierto que te gusta Harold.
-¡No lo vuelvas a repetir, por favor! -contesto la morocha absolutamente ruborizada.
-¿Te gusta Harold? -preguntó una sorprendida Lila.
-¡Ese es el problema! -confesó al fin- ¡No lo se! -Helga se tapaba la boca para que no la escuchen reir, aunque fue en vano porque no pudo contenerse -¿Lo ves? -dice Rhonda señalando a la rubia.
-Lo siento Rhonda -continuó entre risas- ¡Es que estoy sorprendida! Parece una historia de amor: la chica rica, fina y elegante se enamora del zopenco que intenta ser rudo, tonto y comilón.
-¡Es que es así! ¡Es un zopenco que intenta ser rudo y es tonto, lo sé! Pero hay algo en él que me resulta muy atractivo, no lo se... -se lamenta- Es extraño.
-¿Pero te gusta de verdad? Es decir ¿Te gusta-gusta? -pregunta Lila.
-No lo se, Lila. Solamente me agrada pero a la vez me desagrada tanto -se toma la cabeza- No se que hacer.
-Pero si te gustaba ¿Por qué simplemente no nos contaste y listo? Sabes que guardaríamos bien el secreto -contesta Lila.
-¿Para qué? ¿Para que se rían como Helga lo hizo? -la mira con el entrecejo fruncido.
-Lo siento princesa, no pude evitarlo. Además, me conoces. Aunque te enamores de cualquiera, siempre me reiré de ti -le guiña el ojo.
-La cuestión es que, la semana pasada, cuando vi a Phoebe besando a Harold ¡Me puse muy celosa! y no quise decir nada por miedo a que se burlen de mi, por eso inventé la escusa de que no bailabas bien, pero en realidad estaba molesta contigo por eso... -se lamenta.
-Rhonda, tu sabías que lo iba a besar de antemano ¿Por qué simplemente no impediste ese beso? Hablabas conmigo y te iba a comprender...
-Es cierto -acota Lila- Yo comprendí a Helga cuando teníamos que hacer la obra ¿Recuerdas? -comentó ante los ojos gigantes de Helga.
-¿La obra? ¿Te refieres a Romeo y Julieta? -pregunta Rhonda.
-Claro que si, yo le cedí mi papel a Helga para que sea ella quién bese a Arnold y le prometí guardar su gran secreto y lo hice -sonríe.
-¡Cielos! -se sorprende Rhonda.
-¡Criminal! -responde una ruborizada Helga- No era necesario rememorar eso ¿Sabes? -Lila esboza una gran sonrisa.
-¿Lo ves Rhonda? -interrumpe Phoebe- Puedes confiar en tus amigas -le sonríe.
-De acuerdo, sin embargo, el problema está en que no se que siento aún. Por un lado me causa sentimientos bellos y por otro ¡Es tan desagradable! -protesta la princesa.
-Ahi ya no podremos ayudarte, amiga. Eso lo tendrás que resolver tú sola -le sonríe la oriental.
-Phoebe... -mira al suelo de nuevo- Discúlpame una vez más amiga, no quise tratarte mal...
-Estás perdonada -se abrazan ambas amigas.
-Bien ¿Que tal si vienes a mi casa y te quedas a cenar y a dormir como parte de mis disculpas?
-¿Esta noche?
-Si, esta misma noche.
-De acuerdo, allí estaré Rhonda.
-¡Oigan! ¿Y que hay de nosotras? -pregunta la rubia.
-Helga, querida, yo no te debo ninguna disculpa -le guiña el ojo mientras se ríe a la par de Phoebe.
¡Hola gente Bella! ¿Como les va?
Los abandoné un poco es verdad, pero tuve una inesperada visita de un amigo desde muy muy lejos y pasé mucho tiempo con el y dejé un poco de lado esto de escribir. Para recompensar subiré 3 capítulos más esta semana. El proximo se pone muy, muy interesante! Les prometo una buena lectura!
Gracias a todos los que se pasan a leer, a los que dejan Reviews, a los que no, a los que incluso se interesan un poco o mucho, gracias igual! Estoy muy contenta con las visitas! :D
Mención especial, por supuesto, para mi fiel lectora MarHelga a quien le gustó mucho la historia y me deja unas críticas preciosas. Gracias!
Hey Arnold pertenece a Craig Bartlett
¡Save the jungle movie!
