Capitulo 14

Capitulo 14

Kikyo miraba con asombro a su reencarnación, podía ver claramente que su poder espiritual había crecido, y que por supuesto era más bella, pero aun así con suma frialdad la miro y fue la primera en hablar

- Kagome, has cambiado mucho, pero se supone que Naraku...

- No, gracias al cielo, Sesshomaru me rescato justo a tiempo

- Intuyo, que has concluido tu entrenamiento.

- Casi solo me falta un pequeño ejercicio de meditación, nada difícil

- Dime para que necesitas los fragmentos

- Para ir a mi época, y poder volver, necesito, despedirme de mi familia por si no regreso.

- Si no regreso con los fragmentos, Inuyasha creerá que se los entregué a el sin oponer resistencia, lo siento no puedo.

- Ah... temía que dijeras eso, lo siento Kikyo pero realmente los necesito, si no me los das por las buenas, me los darás por las malas.- le dijo susurrando que Kikyo sintió su cuerpo estremecer aquella amenaza le había afectado-Sesshomaru, entretén a Inuyasha, No quiero que interrumpa.

- No me des órdenes, humana

- Lo siento no volverá a pasar

Sesshomaru se dirigió hacia donde estaba Inuyasha. Realmente Kagome había cambiado, ahora era dura, pero lo confundía aquella sonrisa que tenia, era dulce, en el interior ella no había cambiado tanto después de todo.

- Dime Kagome que harás, me mataras. Si lo haces Inuyasha buscara venganza.

- No Kikyo, además, tu ya estas muerta dudo mucho que Inuyasha intente matarme

- Si me quitas los fragmentos, le diré a Inuyasha que...

- Jaja, que le dirás, ¿que yo te los quite?, adelante, el saldrá a buscarme, y te dejara, realmente quieres eso. No, eres una cobarde, jamás le dirías que fui yo, eres egoísta, tu nuca podrás decirle que yo estoy viva por miedo a perderlo- dijo Kagome- Lo siento, realmente no quiero decirte estas palabras, pero es la única forma, en que guardes el secreto.- pensó Kagome por dentro. Detestaba ser cruel.

- Miedo, yo no tengo miedo.

- ¿Ah no? Te reto

Kikyo la miro con rencor y le disparo una flecha, Kagome, solo creo un campo en forma de escudo y la flecha rebotó.

- Buen tiro, ahora es mi turno.

Pero en ves de dispararle, sacar su espada, y herirla, corrió velozmente hacia ella. Kikyo solo la vio cuando ya la tenia enfrente. Kagome metió la mano en un bolsillo, que contenía el kimono de Kikyo, y saco los fragmentos.

- Gracias Kikyo- dijo burlonamente – Sesshomaru, vamonos, ya tengo lo que buscaba- dijo mentalmente Kagome, y el mensaje, llego a la mente de Sesshomaru.

Este ni siquiera había salido del bosque, cuando esto pasó, regreso velozmente hacia donde estaba Kagome.

- Vaya así que ha aprendido a comunicarse mentalmente, cuando poderes mas tendrá ocultos...- Ambos se marcharon, y el campo de fuerza desapareció.

Kikyo, seguía en el mismo lugar donde Kagome, había tomado los fragmentos, cuando Inuyasha llego, ella estaba totalmente inmóvil.

-¡Kikyo! ¿Estas, bien que paso? – Kikyo recobro la conciencia lo miro, había pavor en sus ojos.

- No puedo decirles que Kagome me quito los fragmentos- pensó Kikyo, después de todo Kagome tenia razón tenia miedo, no era capaz de sacrificarse como ella lo había echo tantas veces.

- Kikyo, dime quien fue quien te hizo esto.

- Fue... Sesshomaru. El... me quito los fragmentos.

- Maldito, Sesshomaru, te matare.

- Pero Inuyasha, para que querría Sesshomaru, los fragmento, a el nunca le han importado – Observo, Sango, tenia la corazonada que de que Kikyo estaba mintiendo.

- Es cierto – dijo Shippo, tampoco confiaba en Kikyo ya que para el ella era la culpable que Kagome estuviera muerta.

- Pero quien mas pudo haber sido, mas que el, - dijo tercamente Inuyasha- además, no había ninguna presencia, aparte de la suya.

- En eso Inuyasha tiene razón Sango, no hay que dudar de la señorita Kikyo- dijo Miroku mientras le tocaba sus atributos a Sango, hacia tiempo desde la muerte de Kagome que no había echo eso. Al parecer estaban recuperando su buen humor.

- ¡Monje pervertido! – y se azoto tremenda cachetada que hasta Kagome escucho.

Kagome sonrió, seguían siendo los mismos. Sesshomaru y ella, llegaron a la guarida de Totosai.

- Anciano Totosai

- Sesshomaru te estaba esperando... ah tus eres

- Hola anciano Totosai- saludo Kagome con una sonrisa.

Totosai la miro de arriba abajo, -ella ha cambiado -dijo para sus adentros, -vaya, vaya, el padre de Sesshomaru tenia razón, vaya que si al fin ha comenzado- entonces se fijo en arco que traía Kagome – Ahh... así que para ella era el arco, vaya Sesshomaru que considerado te has vuelto

Sesshomaru, lo miro fríamente. – Dime Totosai, para que querías verme- entonces colmillo sagrado pálpito.

-Siéntense, veras Sesshomaru, Colmillo sagrado esta cambiado, se esta volviendo mas poderoso, cuando una espada cambia, quiere decir, que su amo esta cambiando. Tu padre me dijo que sellara los verdaderos poderes de colmillo sagrado hasta que tú cambiaras, colmillo sagrado, es aun mas poderoso que colmillo de acero, aparte de que revive a los muerto, tiene otros poderes muy parecidos, a los de colmillo de acero, pero mejores.

- Dime anciano, como hago para que colmillo sagrado, termine su transformación.- dijo Sesshomaru con un brillo malicioso en los ojos.

- Bueno eso no lo se, eso dependerá de ti

Kagome y Sesshomaru, se retiraron, Ambos estaban volando, como en una nube, Sesshomaru esta mirando al cielo las palabras de Totosai retumbaban en sus oídos:

- Que estoy cambiando, va, esas son tonterías- pero mientras más lo pensaba, mas se confundía, Entonces Kagome lo interrumpió

- No le des mas vueltas, solo acepta lo que esta por venir, por fin llegamos – dijo cuando vio la aldea de la anciana Kaede, vislumbró a lo lejos el poso – dirígete hacia aya, por favor – dijo señalando la dirección.

Cuando aterrizaron, Kagome se dirigió al poso, mientras Sesshomaru la observaba detenidamente, estaba apunto de entras cuando.

- Sesshomaru

- ¿Mmm?

-¿quieres venir conmigo?

-¿A donde?

- A mi época

Sesshomaru la miro fijamente con sus ojos dorados, pero no la vio con una mirada fría, si no que su mirada era muy diferente. Kagome se ruborizo, no sabia por que había dicho que la acompañara, pero lo echo, echo esta.

- Esta bien, iré contigo.

Kagome sonrió, no había esperado que el accediera, pero le daba alegría que lo hubiera echo. Le tomo las manos junto con los fragmentos, lo que provoco que Sesshomaru se ruborizara, y ambos saltaron al poso, en cuestión de segundos, ya estaban en la época actual.

- Bien llegamos, tenemos que subir

Sin decir nada Sesshomaru la tomo por la cintura y salto ágilmente, claro que Kagome, podía hacerlo también sin problemas, pero no dijo nada.

Cuando salieron del templo, Sesshomaru observo un mundo totalmente distinto, al que el conocía.

- Ven vamos.

Llegaron a la casa, era sábado, y todos estaban en casa.

- ¡Ya llegue, mama, abuelo, Sota!

- Kagome – dijo la madre, de esta – Kagome pero que te paso has cambiado mucho, ¿y el quien es? – dijo un poco confundida

- Mama, el es Sesshomaru, y bueno tengo muchas cosas que platicarles a todos.

Todos se sentaron en la sala, mientras Kagome, les relato, todo lo que avía, pasado.

- Por eso no se si vaya a regresar, y...

- Kagome – la abrazo su madre, - por lo menos quédate aquí un par de días, mientras compras abrigos, ya que se acerca el invierno, y tendrás que ir a la escuela, para pedir permiso, por algún tiempo.

- Mama -Su madre le sonrió, ella siempre la había entendido y apoyado, - gracias después de todo planeaba quedarme un poco de tiempo.

- ¿que?- dijo Sesshomaru, hablando por primera vez.

- Si Sesshomaru, este lugar es perfecto, para que te regrese el favor de haberme salvado.

- ¿Regresarme el favor? Y de que manera piensas hacerlo humana – dijo burlonamente Sesshomaru, como siempre subestimando a los demás.

- Haré que te crezca el brazo otra vez