Capítulo cuatro: Eres un Caine (II).
Por supuesto que Tommy no lo olvidó, estuvo preguntándole a su hermano por ese dinero por varios días, hasta que Dante ya se cansó y le dio un puñetazo más fuerte de lo usual y ambos se enzarzaron en una pelea campal, que como consecuencia tuvo una mesa de café rota, un labio partido, unos cuantos hematomas y un padre muy pero que muy cabreado.
- ¡Maldita sea, niños! ¿Qué forma de pelear es esa? (gritaba Peter mientras agarraba con una mano a cada uno de sus hijos).
- Ha empezado él (dijeron los dos a la vez señalándose el uno al otro).
- ¡Me importa un comino quien empezara! Sois hermanos, no os podéis tirar así a matar. Mirad lo que habéis hecho (señalando la mesita de café rota), miraros a vosotros (dijo llevándolos hasta el espejo de la entrada. Los dos chicos se miraron los arañazos, moratones y heridas. Parecían sacados de una película de guerra). ¿Qué ha pasado? hace unos minutos cuando fui a ducharme estabais la mar e amiguitos y salgo de la ducha y me e4ncuentro que mi salón es el maldito campo de batalla.
- Lo siento, papá, no medimos nuestras fuerzas, no queríamos destrozar el salón, ya lo recojo.
- Lo recogéis Tomás, lo recogéis, y tanto que lo vais a recoger. Pero primero quiero saber ¿Porque os estabais pegando de esa manera?
- No sé (contestó Tommy. Cosa que sorprendió mucho a Peter. Peter miró a Dante y ni contestó, al menos eso sí que era normal).
- ¿Cómo qué no sabes? ¡Te tiras a puñetazo limpio con tu hermano y no sabes porqué! ¿Y esperas que me crea eso?
- Es que ya no lo recuerdo.
- Tomás sé que tienes muy buena memoria, así que a menos que quieras empeorar tu situación que ya de por si es muy mala, te recomendaría que te dejaras de tonterías y contestaras mi pregunta (pero Tommy seguía callado) Y Dante eso también va por ti. Quiero saber porque os estabais peleando de esa manera. ¡Quiero la verdad y la quiero saber ahora! (viendo que ninguno de los dos había la boca. Peter se puso aún más serio). Muy bien. ¿No me lo queréis decir? Vosotros mismos (y les echó una mirada aterradora. Los chiscos no se mearon encima de milagro). Recoged el salón, yo iré haciendo la cena. Más vale que esté todo como antes que la cena esté lista (y se fue para la cocina a preparar la cena. Los chicos empezaron a recoger todo el desastre)
- Eeeeh (dijo flojito Dante) no creo que a ese (refiriéndose a Peter) se conforme sin respuesta.
- Ya, eso seguro. Peter nos está dando tiempo para recapacitar (Dante lo miró extrañado) no me mires así, lo leí en uno de esos estúpidos libros que leía Peter, sabes que tengo buena memoria.
- Pues no se en que mierdas quiere que recapacite yo, mi hermano es un capullo que no sabe mantener sus narices fuera de mis asuntos (dijo con odio).
- Dante, no empecemos, una pelea más y Peter nos envía directitos a una escuela militar.
- O a un monasterio Shaolin (dijo riendo Dante. Tommy rio también. Peter des de la cocina no podía oír lo que decían los chicos, solo murmullos. Pero cuando escucho las risas se quedó más tranquilo. Él no había tenido hermanos varones, por lo que no sabía cómo era tener hermanos, pero dudaba mucho que los hermanos se estuvieran peleando de esa manera cada dos por tres). Tommy, ¿Y qué le vamos a decir? Nos va a matar.
- Matar no, pero algo me dice que esta noche dormimos bocabajo.
- Hermanito tú siempre sabes cómo animarme (dijo con sarcasmo Dante).
- Mira, le diremos que nos estábamos peleando porque empezaste a meterte conmigo.
- ¿Por qué yo?
- Porque tiene que parecer verdad
- Grrrr pero no fui yo, fuiste tú, que no parabas de dar por culo.
- Ya pero el primer golpe lo diste tú.
- Ya pero tú en vez de tomarlo como –"vale, ya me callo" me dite un codazo en la espalda.
- Disculpa sino llevo bien que me dejen sin alieno de un manotazo en el pecho (dijo irritado Tommy) Bufff (resopló viendo que volvían a las andadas) mira le diremos que yo me reí de que no supieras el significado de "beligerante".
- Sé que significa beligerante (dijo muy ofendido Dante). Mi vocabulario es más rico que el tuyo, capullo.
- Bufff no ayudas Dante. ¿Si quieres le decimos la verdad? (dijo Tommy ya molesto).
- Vale, me metí contigo…pero me debes una (le advirtió Dante) ¿Y qué te dije?
- Te metiste porque me gusta Daniela Swanson.
- ¿Te gusta Daniela Swanson? (dijo abriendo mucho los ojos)
- Noooo (dijo indignado Tommy) es muy joven para mi gusto.
- Ya, claro y qué te dije.
- Que lo probara con su abuelita, que quizás tendría más suerte.
- Jajaja soy la repolla jajaja
- Idiota.
- Vale, te dije so, y entonces tú me pegaste y yo me devolví (acabó Dante).
- Valeeeee (rodó los ojos), pero entonces no te debo nada, es peor para el que empieza con los golpes.
- Que va. Peter siempre nos trata igual, no importa quien empiece ¿Recuerdas? A demás tú eres su niñito del alma.
- Déjalo ya, habla más conmigo porque yo le contesto cuando me habla.
- Encima pelota, si es que todos los empollones sois iguales.
- ¡Vete a la mierda, Dante!
- Sube aquí y pedalea (le dijo alzando el dedo del medio de la mano y mostrándoselo a su hermano).
- ¿Así arregláis vosotros el salón? (preguntó Peter que justo acababa de meter el pollo en el horno y decidió echar un vistazo a los chicos para ver como llevaban la tarea de recoger todo el estropicio).
- ¡Papá! (exclamó Tommy dando un bote que casi se cae de culo).
- El mismo, y ahora vosotros dos, vais a venir conmigo al cuarto de baño, porque como ya sabéis ni ese lenguaje (mirando a Tommy) ni esos gestos están tolerados en esta casa.
- Venga papá, por favor, solo era una charla sana entre hermanos (dijo Dante, diciendo lo de papá, para ver si Peter se ablandaba).
- A mí no me pareció nada sano. Al cuarto de baño (señalando la puerta del baño) u os llevo de la oreja y os doy unas cuantas palmadas de regalo.
- Bufff (resoplaron los dos y caminaron como condenados a la muerte al baño. Peter les enjuagó la boca con jabón, esperó 3 minutos y después les dejó enjuagarse la boca).
- Ahora, acabad de arreglar el salón, la caja dice el pollo estará listo en 20 minutos, y yo aún veo mucho que recoger-
La tensión era tal que se podía cortar con un cuchillo de mantequilla. Los chicos pusieron el turbo y acabaron de recogerlo todo. La mesita de café era insalvable, eso no era bueno, a Peter le encantaba poner los pies en ella y descansar las piernas cuando llegaba del trabajo. Los chicos lo sabían muy bien, porque al llegar a casa de Peter se dieron cuenta que era la primera vez que podían poner los pies sobre los muebles sin que nadie les riñera o les miraran mal. En la pela también había quedado muy mal parado un pequeño cochecito de bomberos que tenía Peter en una de las estanterías, pero confiaban que dándole la vuelta Peter no se diera cuenta, así que lo voltearon y rezaron porque no se percatara o si lo hacía no le diera importancia.
Peter acabó de hacer el pollo y preparó un poco de ensalada de col para acompañarla, y para regalarles un poco más de tiempo a los chicos. Iba a tener que castigarlos por la pelea y lo de destrozar el salón. Aquellos dos cuando no estaban en contra de él, estaban en contra del uno del otro. Era como si fueran incapaces a estarse quietecitos y calmaditos. Y sinceramente Peter empezaba a cansarse de estar haciendo de juez de paz entre los chicos cada dos por tres. Tenían 14 años, debía de poder dejarlos a solas un rato sin temer que se mataran o destrozaran la casa. Tampoco era pedir tanto.
La comida fue más larga de lo normal, en vez de devorar lo que le oponían en el plato Tommy parecía que intentaba establecer algún tipo de record de lentitud. Dante no es que comiera mucho, pero optó por la misma estrategia que su hermano. En cambio a Peter el mal humor hacía que diera grandes bocados al pollo y que a penas masticara. Así que ver que los chicos estaban jugando con la comida hizo que se pusiera de peor humor. Se levantó y empezó a limpiar los cacharros que había ensuciado mientras cocinaba, aunque fuera le turno de Dante de limpiar los cacharros. Necesitaba hacer lago, sino iba a estrangular a esos dos. Mientras lavaba los platos, recordó cuando tenía 16 o 17 años y llegaba pasado su toque de queda y su padre le miraba como si con la mirada pudiera fulminarlo, entonces él mismo hacía lo mismo que estaban haciendo los chicos. Alargar la cena lo máximo posible para evitar la tan temida bronca de su padre.
- ¡Chicos! lleváis más de una hora ahí sentados, tenéis 5 minutos para acabar lo que haya en los platos o tirarlo.
- Pero ¿Cómo? ¿No hay el postre? (preguntó Tommy. Peter solo le dio una colleja)
- Aaaayyy yo preguntaba por la fruta, es buena para la salud y…
- Tommy (le echó una de esas miradas que echan los padres para que cierres el pico).
- Yo ya no tengo más hambre (dijo al fin Dante, levantándose y tirando el trozo de pollo que le quedaba a la basura).
- Entonces dúchate, pijama y me esperas en la habitación. Yo ahora iré. (Peter hablaba muy secamente. Entonces miró a Tommy) ¿Y tú ya acabaste también? (Tommy cogió el tenedor y pinchó los 4 trocitos que le quedaban y se los metió de golpe en la boca. Y con la boca llena dijo sí. Peter lo fulminó con la mirada, Tommy tuvo que beber agua para acabar de tragar el pollo) pijama y a la cama (dijo Peter. Tommy sonrió, porque entendió que a él no lo iba a castigar). No Tommy, entendiste mal, me esperas en la cama, nada de leer, ordenador o jueguecitos (la sonrisa de Tommy desapareció de golpe y se fue refunfuñando a su habitación) yo ahora mismo voy (Peter acabó de limpiar las 4 cosas que quedaban y fue hasta la habitación de los chicos).
- ¡Papá! (dijo Tommy apresurándose a ponerse una de las camisetas que utilizaba para dormir) ¡Me asustaste!
- No entiendo porque, te dije que ahora iba. (Y se sentó en la litera de abajo, la de Tommy precisamente). Tommy estoy muy harto de llamaros la atención por la manera que tenéis de discutir tu hermano y tú. Me duele ya la boca de repetiros que la casa no es un cuadrilátero, y que si tenéis problemas los solucionéis de forma pacífica y sino podéis me llamáis a mí, que ya me encargaré yo.
- Papá no fue planificado, no esperaba pelearme con Dante, solo pasó. Además no fue para tanto, ya hicimos las paces.
- Me alegra saber que ya hicisteis las paces. Pero eso nos lleva a lo de siempre, os peléis por cualquier tontería como si os fuera la vida en ello. ¿Por qué fue esta vez?
- Se metió conmigo, lo llevé mal y le di un poco más fuerte de lo normal y él se reboto.
- No debiste dar y punto, ni más fuerte ni más flojo, no quiero que os peléis de esa forma. ¿Y qué fue eso que te molestó?
- Nada.
- Mira, Tommy, ya te vas a llevar una buena zurra, a menos que quieras que en vez de la chancla, agarre la pala, te recomiendo que hables.
- B...f (resopló y lo miró una vez más Peter alzó una ceja y lo miró muy fijamente) Dante se metió conmigo porque me gusta Daniela Swanson., y después no paró, hasta me dijo que mejor lo probara con su abuelita, que quizás tendría más suerte. Aquello me cabreó mucho y puede que le pegara más fuerte de lo normal y entonces Dante se devolvió, y bueno empezó la pelea.
- Siempre os estáis atacando él uno al otro, y no lo entiendo porque está muy claro que os queréis y cuidáis el uno del otro. Así que toda esa violencia no tiene ningún sentido.
- Lo sé, papá (dijo intentando sonar arrepentido). Te prometo que intentaré no saltar tan fácilmente.
- Lo que tienes que intentar es no pegaros ni insultaros constantemente, Tommy. Dante es tu hermano, tú único hermano. Un día se os irá la mano y entonces serán algo más que moratones y rasguños, puede que acabéis peleados de verdad. Así que se acabaron las peleas de ese tipo. Sois hermanos entiendo que os peléis, pero a este punto, no.
- Lo siento (bajó la cabeza Tommy esperando que Peter se apiadara un poco de él).
- Ok, pantalones abajo, ya sabes (Tommy respiró hondo y se bajó los pantalones y se colocó sobre las rodillas de su padre) NO MÁS PELEAS PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS,
- Arggggg auuuuu noooo, noo, auuu nunca más auuu lo juro auuu no papá no auuu demasiado duro auuuuuu
- SI OS VUELVO A PILLAR A PUÑETAZO LIMPIO ESTO TE VA A PARECER UNAS CARICIAS, HIJO PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, DANTE ES TU HERMANO, NO VUELVAS A LEVANTARLE LA MANO NUNCA MÁS PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS, PLASS,
- AAAAAAAAAAAAAAA NOOOOO MÁS FLOJO AAAAAAAAU NO PARA AUUUU DUELE, DUELE AUUUUU AYYYY
- (Peter agarró la zapatilla de debajo de la cama y le dio 20 duros zapatillazos para acabar con la zurra) PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF, PLAFF,
- BWUAAAAAAAAAAAAAAAA BWUAAAAAAAAAAAAA AUUUUU NO AUUUUU SERÉ BUENO AUUU NO VOLVEREMOS A PELEARNOS ASÍ AUUUUUUU BWUAAAAA.
- Tommy, hijo, no me gusta tener que castigaros, pero es que parece que cuando os hablo os entra por un oído y os sale por el otro. De verdad que me encantaría que os dijera algo y eso ya fuera suficiente, pero parece que vosotros dos me hacéis caso cuando me pongo en plan malo.
- Sniff sniff no es eso, es que nosotros siempre nos peleamos, solo que está vez se nos fue un poco la mano.
- Pues ya sabes cuándo a ti se te vaya la mano estate por seguro que mi mano se irá detrás de tu trasero también. En serio Tommy, no quiero esto, yo quiero pasar un buen rato con mis hijos, sentarnos ver algún partido juntos, hablar de vuestras cosas…pero chicos, parece que si no os estoy gritando o zurrando no existo y eso duele, y no me refiero a vuestros traseros.
- Lo siento, papá, pero es que no sabemos muy bien de qué hablar.
- De lo que sea, hijo, de lo que sea, aunque sea una estupidez (en ese momento entró Dante de la ducha).
- Tommy, ya es tarde ve a la ducha y sécate bien el pelo, nada de acostarse con el pelo mojado (Tommy rodó los ojos, ese último comentario no era necesario, no era ningún niño).
- He de ponerme el pijama ¿Puedes salir?
- Claro (Peter se levantó de la cama y salió de la habitación y se quedó esperando enfrente la puerta. Al cabo de un minuto escuchó a Dante decir que podía pasar).
