XIV
Los tres días de suspensión pasaron rápido según el criterio de Kisara. Por suerte le hicieron bien, ya no se sentia estresada como antes, tenia otro animo y se podia ver a simple vista, nuevamente estaba activa y era muy cordial con los clientes.
-Kisara, ¿aún sigues sin tener noticias de Kaiba?- Le preguntó Suki en un momento donde no tenian clientes que atender.
- Asi es- le respondió indiferente mientras repasaba unas bandejas.
- Ay, ¿en verdad no te preocupa? ¿no vas a llamarlo? ¿y si está enfermo o le paso algo? - se acercó a la joven y colocó sus manos sobre los hombros de la chica.
- No, no y solo debe estar ocupado. - Respondió a las preguntas.
- ¿Y si conoció a otra chica? - la sacudió un poco.
- Ya Suki, no vas a convencerme para que lo llame. No voy a molestarlo, debe tener mucho trabajo...no es alguien que le gusta perder el tiempo, por eso no debe aparecer ahora. Seguro tenia tiempo libre las veces que vino a verme. Ahora solo concentrate en el trabajo.
- ¿No lo extrañas un poco?- la soltó
pensó un rato – Bueno... Si, un poquito. Pero eso no es suficiente para que lo llame- interrumpió a su amiga al ver como se emocionaba.
Seto se encontraba de viaje por eso no había dado señales. El proyecto que tanto lo preocupaba habia sido terminado a tiempo, por lo tanto pudo presentarlo en la convención mas grande de video juegos que se realizaba en el país americano. El nuevo Duel Disk fue exhibido frente a miles de fanáticos del juego de cartas más famoso de los tiempos.
Seto le había dedicado la mayor cantidad de horas de trabajo al nuevo prototipo que el resto de las personas que formaban el grupo, por eso al enterarse que no habian administrado bien el trabajo lo habia molestado demasiado. Que ese proyecto no estuviera acabado hubiera sido una gran frustración para él.
Luego de la presentacion no paraba de tener reuniones por aquí y por alla, ya que varios empresarios estaban interesados en el nuevo Duel Disk. Esa rutina la llevo a cabo durante los tres dias que no dio señales a Kisara, sinceramente no tenia tiempo para ella. Cuando llegaba al hotel en la noche solo queria descansar.
Pasaron cuatro dias más cuando Kisara volvió a tener contacto con Seto, era fin de semana y le habían dado el domingo libre. Estaba en el parque almorzando con Suki cuando recibió un mensaje de texto de Kaiba. "Si creiste que te habias liberado de mi, error". Fue lo único que le puso.
- Dime que es tu Romeo- sonrió ampliamente Suki.
- Es Seto. Mira lo que puso, es gracioso cuando quiere.- se rio y le paso el móvil a su amiga.
- Gracias, yo contestare por tí- una vez que agarró el telefono comenzó a escribir rapidamente.
- No, ¡espera! No escribas nada. ¡Dame el móvil, Suki! - trataba de quitarselo pero la chica era más rapida con los movimientos.
- Listo, toma – se lo paso mostrando una sonrisa picara,
- ¡¿qué fue lo que le pusiste?!
-Leelo por tu cuenta – el mensaje que Suki le había enviado decía que justo ese día tenía libre y que podian verse si él queria.
- ¡Voy a matarte Suki! -la miró muy enojada y avergonzada.
- Antes de matarme dime que te respondió, asi se si valio la pena responder por ti- Suki no paraba de reirse Él teléfono volvió a sonar y el corazón de Kisara se detuvo por un segundo, no queria ver la respuesta.
Hizo un esfuerzo y abrió el mensaje. - Dice que me espera en su casa... tednria que darse cuenta que no fui yo la que escribio- suspiro apoyandose en la mesa.
- Amiga, termina tu almuerzo rápido y ve a ponerte mas bella, hoy tendrás tu mejor cita.
- Suki...vas a pagarmelas, - lloriqueó.
