Se metió al auto en cuanto acabo de meter las cosas que había comprado, sus manos estaban temblando impidiéndole que colocara las llaves del auto para que este arrancara. Hizo su cabeza hacia atrás y respiró profundamente. La persona con la que se había topado era idéntica a Naruto, lo único que podía desmentir que se tratará de él, era la barba y él hecho de que su padre le había dicho que estaba muerto.
Aquél hombre no había parecido estar sorprendido al toparse con él, tal vez solo había sido una simple coincidencia. Arrancó su auto y se preparó para meter reversa, no había alguien que lo auxiliaría así que tomó las debidas precauciones y avanzó. Tuvo que detenerse de golpe cuando un carro pasó detrás de él, por el espejo retrovisor alcanzó a ver al conductor y a su acompañante.
Sintió como un escalofrió le corría el cuerpo, sus ojos se toparon con los del conductor, eran tan parecidos a los suyos, pero todo duró escasos segundos, el carro se arrancó sin pedirle disculpas y de nuevo se encontró alterado, esos ojos debían de ser los de Itachi y lo peor, es que iba acompañado de la misma persona con la que se había topado en el supermercado. Debía de estar alucinando, tenía que ser la única explicación.
Cuando llegó a casa se encontró a Hinata limpiando unos muebles, bajó las bolsas del auto como si fuera un robot, su mente se encontraba en otra parte, no podía dejar de pensar que en tan solo un día se le había figurado ver a Naruto y a Itachi, debía de estar cansado por todo lo que estaba pasando.
—¿Estás bien?— le preguntó Hinata al verlo tan disperso.
Sasuke no le respondió seguía acomodando las cosas como si no hubiera escuchado nada, parecía como si hubiera visto algo realmente fuera de lo común.
—Sasuke—había colocado una mano en su hombre para llamar la atención de este. Por fin volteó a verla, Sasuke parecía ansioso, preocupado —¿Qué te sucede?—
—Nada. Me iré a dar un baño— subió por las escaleras mientras la mirada de Hinata lo seguía hasta que se escuchó el cerrar de una puerta.
—¡Casi chochamos con tu hermano!—gritaba Naruto histérico. La verdad es que ver como un carro casi se estampaba en el carro donde iba, lo había asustado un poco.
—Lo sé, no era mi intención. Lo siento por mi hermano, se que esta noche no podrá dormir. Prácticamente vio un fantasma y a su hermano mayor— dijo mientras intentaba reflexionar las cosas.
—¿Sasuke te tiene miedo?, porque la verdad es que cuando se dio cuenta de ti, su mirada era de terror— Naruto se había sentado en el sofá, hubiera encendido la televisión, pero debido a los sucesos que habían sucedido aquel día, no le sería posible.
—Es probable. Sasuke siempre me respeto, me veía como su ejemplo a seguir, pero creo que todo cambio aquel día, supongo que no esperaba que por primera vez no lo estuviera apoyando en algo—
—¿El día que decidió casarse con la novia de su mejor amigo?—pensaba que en realidad no estaba enojado con Sasuke, pero la verdad que verlo frente a frente había hecho que naciera en él una gran sensación de odio hacia su amigo.
—Sí. Naruto, tampoco puedes detestar a mi hermano, gracias a él es que tu hija sigue viva—le recordó Itachi a Naruto.
Naruto se levantó molestó y se fue a su habitación, le molestaba que Itachi lo regañara como si fuera un niño, tenía razón, Sasuke había sido un punto clave para que hija siguiera viva, pero aún le molestaba el haberse enterado después de tanto tiempo que Sasuke siempre había tenido sentimientos hacia Hinata, aunque no lo podía culpar, no era tan fácil decirle a tu mejor amigo que te gustaba su novia.
Itachi agradeció que Naruto lo hubiera dejado solo, de esa manera podría pensar la situación, aún no estaba seguro que su ayuda hacia Naruto fuera sincera, en parte todo lo había hecho siempre pensando en el bienestar de Sasuke, a pesar de que aún estuviera molesto con él por las decisiones que había tomado, pero también le preocupaba que pronto acabará muerto, según lo que Yahiko había encontrado, era probable que Hiashi estuviera pensando en matar a su hermano, sin mencionar a sus padres.
Llevaba más de un año sin contactarse con su madre, esperaba que su padre no le hubiera hecho ningún daño, su madre solo estaba junto a él para protegerlos a ambos y sobre todo a Sasuke, siempre lo había querido más, tal vez por el hecho de que su padre, siempre lo había despreciado desde niño.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por el ruido de su celular – ¿Encontraste algo Yahiko?— sabía que si estaba recibiendo una llamado de él, era porque no tenía buenas noticias.
—Siento solo tenerte malas noticias Itach, pero la esposa de tu hermano perdió al bebé—
Itachi se dejó caer en la silla mientras escuchaba la noticia, de por sí ya era difícil saber que su hermano estaba a punto de convertirse en padre y tener que decirle a Naruto, pero ahora está noticia no mejoraba las cosas. El que Hinata estuviera embaraza ayudaba a calmar a su padre como a Hiashi, pero ahora seguramente se volverían locos.
—Parece que la suerte nunca está del lado de mi hermano—
—Es cierto, todo va de mal en peor. Hiashi, obviamente ya sabe de lo sucedido y está desesperado e intentando contactar a Sasuke, al parecer tu hermano olvido que tenía un celular—
Itachi no sabía si quería golpear a su hermano en esos momentos, cómo se le había ocurrido no contestar su celular, y más cuando Hiashi era el que le estaba llamando, él solito se estaba lanzando la soga al cuello.
—¿Alguna otra mala noticia?—
—Sí, después de que Hiashi supiera que su hija estaba esperando un bebé, mando pedir una sustancia, digamos que te basta saber que es muy utilizada para matar gente sin dejar huella—
—Ya veo, gracias—colgó. No podía seguir escuchando más cosas malas. Lo que temía estaba por cumplirse, estaba seguro que el plan de Hiashi era asegurarse que el bebé estuviera con buena salud, fuera registrado con el apellido Uchiha—Hyuuga y entonces deshacerse de los que estorbaban, es decir, Sasuke, sus padres y él.
No podía conciliar el sueño, recordaba una y otra vez lo que había visto en el día y no dejaba de pensar en su hermano y en Naruto. Tenía sentimientos encontrados, en parte lo alegraba que hubiera una gran posibilidad de que Naruto no estuviera muerto, pero de ser así, solo podía ver una razón para que su hermano y el que alguna vez fue su mejor amigo estuvieran juntos.
—Sasuke aún puedes decir no—Itachi había entrado a su habitación mientras empacaba su ropa, en unos días estaría casado con la mujer que siempre había amado y entonces se mudarían a una casa que su padre había comprado.
—Lo hago por el bien de Hinata—se defendió Sasuke, no tenía ganas de escuchar sermones de su hermano mayor, por fin haría algo de lo que su padre estaría orgullo de él.
—¿Por ella?, Sasuke lo haces por ti, mueres por esa chica, pero sabes muy bien que ella está enamorada de Naruto—
—Naruto la dejó—estaba por tomar otras de sus ropas cuando Itachi lo detuvo, por lo visto no lo dejaría continuar hasta que lo escuchará.
—Igual que tú dejaste a Sakura, te adoraba, eras su mundo Sasuke, y la dejaste por un tonto enamoramiento fugaz—
— ¡Amo a Hinata, acaso eso es un crimen!—aventó su maleta al suelo, ¿por qué nunca podía complacer a nadie?, siempre alguien de su familia estaba ahí para decirle que estaba haciendo algo mal.
— ¿La amas?, muy bien dime ¿cuál es la estación del año, favorita de Hinata?, ¿cuál es su país o libro favorito?—
Vio como Sasuke se había quedado sin palabras, su hermano no estaba realmente enamorado de la chicha, solo deslumbrado, Hinata era bella y tenía un gran cuerpo a comparación de Sakura, aunque para Itachi siempre había sido más hermosa la pelirosa, de verdad esperaba que lo de su hermano con ella durara, pero por lo visto para Sasuke una linda chica que se preocupaba por él no era suficiente.
—Pronto sabré eso de ella, no necesito esa información para saber que la amo—
Era tan estúpida la respuesta de su hermano, que no pudo evitar reírse –Sasuke, me iré, puedes venir conmigo y olvidar todo, incluso puedo buscar la manera de ayudar a que Hinata no pierda el bebé—
—¡Quiero casarme con ella Itachi, ¿por qué no lo entiendes?!—
—¡¿Y por qué es tan importante para ti, impresionar a nuestro padre?!, sabes muy bien que nunca será suficiente para él lo que hagas, nunca te verá como su hijo, ni siquiera a mi me ve como uno. Soy un simple trofeo para él, algo que tiene para presumir, entiende Sasuke nunca lo harás sentir orgulloso de haberte dado su apellido— supo que había herido los sentimientos de su hermano, lo podía ver en sus ojos que querían derramar lagrimas pero se esforzaban para contenerlas. Lamentaba haber sido tan rudo, pero era cierto, para Fugaku Uchiha, Sasuke con él solo eran objetos.
—¡Tú que sabes, siempre has sido su favorito, solo se preocupa por ver que necesita, mientras que a mí ni siquiera me pregunta cómo me fue, ni siquiera me felicita por una buena nota o por haber ganado un concurso. Me mató estudiando todas las noches, incluso tomó clases avanzadas, hago más de tres actividades extracurriculares, pero para él no es nada, solo soy un maldito insecto, un estorbo en esta casa! – Vio como el rostro de Itachi se relajaba, sabía que estaba a nada de decirle el discurso de siempre "Para mamá y para mí, lo eres todo, no necesitas a nadie más que complacer, nosotros estamos orgullosos"— Ayer que se anunció el compromiso—habló con más cama—por fin me miró, por fin estuvo orgulloso de mí, por fin me escogió a mí y no a ti—
—¿Te refieres que fuiste su primera opción para casarte con Hinata?— sabía que lo estaba por decir, sería duro, pero era necesario que Sasuke lo escuchara – Hiashi le pidió que fuera su yerno cuando se enteró de que estaba saliendo con Naruto, incluso cuando averiguó del embarazo de Hinata marcó para rogarle a nuestro padre que me casará con ella. Yo me negué, nuestro padre me dijo que lo meditará y entonces Hinata te llamó y vio que tú y ella se tenían confianza, además de que necesitaba hacerle creer a tu futura esposa, que estaba de su lado y que mejor manera que permitiendo que uno de sus hijos se casará con una mujer que tendría un bastardo.
Sasuke intentó golpear a su hermano en la cara, pero Itachi, como siempre, resulto ser más hábil y detuvo aquel puño, lo sostuvo con fuerza, infringiéndole dolor a Sasuke.
—Me has decepcionado Sasuke, pensé que al menos siendo amigo de Naruto, te darías cuenta de que no es posible que haya desaparecido como si nada y haya dejado a Hinata sola. Pero bien, haz lo que quieras, mañana mientras estés esperando a Hinata en el altar, solo recuerda esto, "ahora no sólo para nuestro padre serás un insecto, también para mí, dejarás de ser mi hermano"— Soltó a Sasuke del agarre y salió de la habitación, estaba demasiado molesto, no podía creer lo que su padre y hermano estaban por hacer, Sasuke aún no sabía todo el plan; él cual era de los más vil y asqueroso.
Sasuke aventó un objeto contra la puerta, le habían dolido las palabras de Itachi, no podía creer que no lo apoyará, ¿por qué no se daba cuenta de que amaba a Hinata?, del que más le hubiera importado tener su aprobación para casarse con alguien, era de él, de su hermano mayor, quien siempre estaba preocupándose por él, viendo por él, quien probablemente había sido su padre y hermano a la vez.
Recordar eso lo hacía sentir un gran hueco en su interior, Itachi había tenido razón todo el tiempo, como siempre y ahora era muy tarde para al menos hablar con él, de verdad que necesitaba alguien con quien hablar, ya no sabía qué hacer estaba desesperado. Lo único que temía de que Naruto estuviera vivo, no eran sus reclamos, ni que se llevará a Hinata de su lado, era Naeko, lo único que había hecho bien en la vida. Sabía que Naeko lo amaba y que lo estaba orgullosa de él, más importante estaba orgullosa de ser hija, aunque no fuera cierto, adoraba a esa niña y no podía soportar la idea de que la alejaran de su lado.
Intentó concentrarse en algo más, para al menos dormir un rato, pero apenas cerró los ojos, sintió la mano de Hinata acariciando su pecho por encima de la playera –Sasuke—le dijo con un tono, que hubiera jurado que era seductor. Volteó un poco y los labios de Hinata atraparon los suyos, eso fue demasiado sorpresivo para él, Hinata jamás había hecho eso, generalmente él iniciaba todo, ahora parecía que los papeles se habían invertido, era como si Hinata realmente lo deseara.
Se acomodó, quedo boca arriba y cuando menos se dio cuenta Hinata estaba sobre él, estaba devorando sus labios, intentaba responderle pero la verdad es que su mente seguía en otro lugar, además de que ahora había otra persona en su cabeza, Sakura, alguien más en quien no paraba de pensar, de verdad que había dañado a tantas personas con su decisión.
Se quedó aún más sorprendido cuando Hinata se quitó su camisón, quedando completamente desnuda, algo que era bastante raro, su esposa siempre usaba ropa interior para dormir. Se recostó sobre él mientras desabrochaba los botones de su pijama de abajo hacia arriba, Hinata recorrió su pecho con la palma de su mano, hasta que está quedo detrás de la nuca de Sasuke.
Deseaba sentir las caricias de Sasuke sobre su cuerpo, poco antes de quedar embarazada había comenzado a desearlo cada vez más y más, ¿sería posible que estuviera desarrollando sentimientos hacia Sasuke? Sabía que este no le estaba correspondiendo como debía, los besos que ahora le daba eran distintos a los de antes, ahora ella era la desesperada. Tomó la mano de su esposo y la llevó a su glúteo, esperó que con eso entendiera lo que ella quería.
Al parecer por fin Sasuke se dejó llevar y le correspondió, su beso estaba lleno de deseo, sus lenguas danzaban al ritmo en que se movía sus labios. Estaba ardiendo o al menos eso sentía, a pesar de estar desnuda, no sentía ni una pizca de frío. Sasuke comenzó apretujar sus glúteos, ella se dedico a besar el cuello de su marido, descendiendo lentamente hasta su pecho.
No se sentía culpable de estar pensando en otra persona, Hinata lo sabía, imaginaba que cada centímetro de piel que recorría de Hinata era de Sakura, subió lentamente su mano por la curva de su espalda y después la llevó hasta uno de los pecho de esta, lo estrujó con fuerza y fue cuando tomó el liderazgo. Intercambió lugar con Hinata y besó sus pechos, su mujer comenzaba a gemir. Se estaba dejando llevar y más porque el sexo realmente lo estaba relajando. Succionó los pezones con fuerza y mordió.
—Sasuke…—Hinata sostenía sus cabellos con fuerza y parecía que le estaba suplicando por más. Dejó los pechos para ahora besar la intimidad de su esposa. Hinata estaba demasiado excitada, ya estaba muy húmeda en aquella parte.
Comenzó a decir el nombre de Sasuke cada vez más fuerte, ni siquiera se había dado cuenta, pero todo era a causa del placer que estaba sintiendo, la lengua de Sasuke jugando con su clítoris la estaba volviendo loca, se masajeaba sus pechos, en espera de aumentar el placer. Sasuke seguía lamiendo ahora simulaba penetraciones con la boca, la estaba volviendo loca. Arqueaba la espalda, mientras sus manos agarraban con fuerza las sábanas, sus gemidos eran cada vez más audibles. No sabía lo que le estaba sucediendo, jamás pensó que desearía a Sasuke de esa manera.
—Más…Sasuke…más—eran las palabras que salían de su boca, mientras Sasuke lamía su intimidad, introduciendo uno o dos dedos de vez cuando.
El flequillo de Hinata estaba pegado a su frente debido al sudor, tomó las piernas de su esposa y las abrió un poco para poder posicionarse entre ellas y la penetró con fuerza. Hinata gimió con más fuerza, ninguno de los dos recordaba que a unos cuantos pasos tenían a una niña durmiendo.
Llegó al orgasmo mientras Sasuke la penetraba, había rodeado con sus piernas su espalda, mientras lo hacía. Siguió gimiendo conforme era embestida, Sasuke se acercó sus labios a su cuello y lo beso, jugó con él lóbulo de su oreja mientras ambos estaban de nuevo por llegar al clímax, cuando ese momento se acercó susurró algo cerca de Hinata y entonces de corrió dentro de ella.
Sakura. Era lo que había susurrado Sasuke y con lo que la había destrozado, sentía que el pecho le dolía, por fin había comprendido lo que Sasuke sentía cuando ella decía el nombre de Naruto en sus momentos de intimidad, era horrible. El sonido no debió de haber sido detectado por los micrófonos, apenas y lo había escuchado ella, además de que el rechinar de los resortes de la cama y los gemidos de ella debieron de ser suficientes para ocultarlo.
Sus respiraciones tardaron en volver a la normalidad, hubiera querido abrazar a Sasuke con fuerza y quedarse dormida de esa manera, pero no tenía ánimos, además de que Sasuke solo espero a volver a la normalidad para darle la espalda y dormir.
Una lágrima se escapó por uno de sus ojos, de verdad había sido horrible oír el nombre de otra, por primera vez había querido ser deseada por Sasuke, pero parecía que los papeles se habían invertido, ahora el ya tenía a otra persona en su corazón, alguien mejor que ella.
Tocaron a la puerta, que recodara, no espera a nadie. Dejó que su mayordomo de avanzada edad se ocupara de eso, no quería perder el tiempo si se trataba a de algún vendedor o un pordiosero.
—Señor, lo buscan—le anunció su mayordomo.
—¿De quién se trata Sarutobi?—
—Me parece que es mejor que lo vea usted mismo señor—
Dejó a un lado el periódico que estaba leyendo y se levantó, mientras se acercaba al lugar, pensó que se trataría de Sasuke, diciéndole que ya no podía más con la presión y que lo único que quería era darle el divorció a Hinata.
Se quedó sin palabras, la persona frente a él, era alguien que nunca hubiera pensado que estaría ahí por cuenta propia, no lo podía creer, tal vez después de todo un poco de suerte estaba de su lado.
—Pareces sorprendido de verme, padre—
—El hijo pródigo ha vuelto— dijo con un poco de sarcasmo.
Los brazos de su padre lo rodearon, como si realmente estuviera feliz de que su hijo volviera, salvó que él sabía perfectamente que solo estaba feliz, porque ya tenía a su mejor elemento de su lado.
—Itachi—
Una cachetada se estampó en su rostro. Sí, ese realmente era su padre, por más feliz que estuviera de que su premio estuviera de nuevo con él, también estaba furioso de que no estuviera cuando más necesitaba algo que canjear con tal de obtener más poder.
