Al día siguiente en la escuela.
-¡Haru-chan!- gritaron a mi espalda- estaba preocupada- me abrazaron por la espalda- creí que esta vez no la contabas- hundió la cabeza en mi espalda.
-Misa-chan, perdón- oculte mi cabeza en sus brazos.
III.- En el receso del segundo bloque… sentado en mi puesto.
-Tokiya-kun-una chica me abrazo por la espalda, chocando sus pechos contra mí, coloco su cabeza junto a la mía-mira, mira- coloco el diario de la escuela frente a nosotros. ¿Y esto?
-¿Qué es esto?- pregunte, una lista con nombres y mi foto.
-pues…- hizo una pausa- la lista de popularidad, estas en primer lugar- dijo alegremente- eres el chico más admirado por las mujeres- acerco su rostro al mío- ahora tendrás muchas más citas- su voz se hizo coqueta.
-pero… esto está mal- le informe sin expresión.
-¿Por qué?- pregunto curiosa, con el dedo sobre la boca.
-porque esta es la lista de solteros- señale el titulo.
-sí, ¿y eso?- pregunto apartándose.
-tengo novia- sonreí.
-¿QUÉ?- grito.
-debería estar en la otra lista- observe los nombres que me seguían.
-NO PUEDE SER- pronuncio devastada- ¿Cuándo paso esto?- me observo fijamente.
-ayer- le sonreí. Me observo boquiabierta.
-¿Quién es ella?-pregunto una compañera- ¿es de esta escuela? ¿Cómo la conociste?- insistió al no escuchar una respuesta.
-eso…- la observe divertido- es un secreto- le sonreí. Haruhi, este va a ser un día muy largo.
-AHHH… NO ES JUSTO- rechazo mi posición- NO DEBERIAS ESTAR DE NOVIO, NO ES NADA JUSTO- rodeo mi cuello con sus brazos- ¿Por qué? ¿Qué tiene ella?- pregunto acercando su rostro cada vez más a mí.
-me gusta- dije cortante. Me observo decepcionada, quite sus brazos de mi cuello.
-no vuelvas a hacer eso- dije despreocupado, lleve las manos a mi bolsillos y me levante- ya no es como antes- le sonreí.
I.-
Coloque el calzado de basquetbol en mis pies, suspire, dos días sin practicar, me siento extraña.
-¿vas a practicar?- pregunto Misa curiosa. La observe al instante, se cambiaba de ropa.
-por supuesto- asentí- quiero jugar en el partido de mañana- le avise- además ya he faltado mucho- acomode las zapatillas.
-¿y que pasara con tus heridas?- pregunto molesta. Observe la venda de mi brazo.
-que se vallan al diablo- dije enérgica.
-¿Qué mierda hablas?- pregunto molesta- no jugaras mañana, la herida se puede abrir- cruzo los brazos sobre su pecho. Si quiero convencer a la capitana primero debo convencer a Misa.
-quiero jugar- hice un puchero.
-que no- empuño la mano Misa enseñándomela.
-está bien, está bien- baje la cabeza- solo si puedes detenerme- la desafié con una sonrisa.
-no gracias- se negó al instante. ¿Eh? … ladee mi cabeza ¿acaba de rechazar mi propuesta?
-me quedare quieta- respondí decepcionada. Me siento inútil.
La práctica fue muy ligera, no me dejaron lanzar, correr con el balón o con mis compañeras. En definitiva, me dejaron en la banca. Que aburrido, me pregunto si ¿mañana será igual? Es lo más probable. Ah… me aburro… ¿vendrá Tokiya mañana? Por Dios, ¿Qué estoy pensando? Debería estar presionando para que me dejaran jugar.
-Minami- escuche a lo lejos.
-¿sí?- conteste enérgica levantando la mano.
-jugaras mañana- que bien- solo si nos faltara alguien- ¿eh? Que decepción, es más fácil decir no nos haces falta, pero igual ven a ver.
-que decepción- susurre. Esto me molesta.
-nos veremos mañana después de clases- comunico la capitana. Tome mis cosas y me fui a cambiar.
Al terminar me fui a casa. Ya es tarde, estudiare en mi habitación. Me quede dormida sobre mi escritorio luego de terminar de estudiar. Otro día nublado, ya me estoy acostumbrando a volver a casa directamente cuando termina la práctica de basquetbol. Terminamos al atardecer por lo que no me da tiempo para ir al parque por la semana. Los fin de semana son diferentes, me encanta estudiar en ese lugar.
Hoy es el partido contra el equipo de la ciudad del este, quiero jugar. Es genial como mi mente se despeja cuando tomo el balón, es como si mi vida fuera la de hace ocho años, como si nada hubiera cambiado.
-bien, es hora de comenzar- me levante de la banca, Misa saco la venda de mi brazo.
-intenta hacer un tiro- me sugirió Misa pasándome el balón.
-¿Un tiro?- alce los brazos y fije la mirada a la canasta. El gimnasio está lleno. Al lanzar el balón para hacer una canasta, la herida de mi brazo pareció abrirse, aun no cicatrizaba muy bien. A pesar del dolor, hice una canasta de dos puntos, aunque era solo practica. Si puedo hacer lo mismo en el partido podría ser de gran ayuda, pero dudo que me dejen jugar.
-¡Haru-chan! Animo- escuche gritar desde las galerías, subí la mirada –Tú puedes- busque la voz.
-¿chicos?- hable en voz alta tapando mi boca con la mano. Sorprendente. Un grupo de chicos vestidos de negro, todos los muchachos que había rechazado, ¿me están apoyando?
-Haru-chan, demuéstrales que las chicas de nuestra escuela son mejores- grito Arata-kun. A pesar de todo lo que les dije, me siguen apoyando. Creo que el dolor de la herida me está afectando.
-¿eh?- observe a una de mis contrincantes- ¿ella no es?- la observe impresionada. La muchacha me observo al igual de sorprendida. Creo que esto va a terminar mal.
-Haru-chan, ¿Qué sucede?- me llamo la atención la capitana- no dejes que ellas te intimiden- no es que lo hagan- si les temes entonces no podrás ganar- me aseguro. Pero esta chica, de seguro recuerda lo que paso.
-capitana, ¿piensas dejarme jugar?- la observe desanimada.
-te pondré en el segundo tiempo- sonrío- ¿no es lo que querías?- pregunto burlándose.
-si- pero con ella de contrincante, me pregunto si sería buena idea jugar este partido. Misa me arrojo una toalla sobre la cabeza.
-observa y aprende- se burlo Misa, saque la toalla de mi cabeza. Pase por alto la banca y me senté en sobre el piso. Suspire, ¿Cómo podría afrontar esto? Observe las gradas. El partido comenzó con el silbato.
-¿Haru-chan no jugara?- preguntaron disgustado los que había rechazado.
-en verdad que no los entiendo- susurre observándolos.
-Wow…- gritaron los espectadores. Misa ha anotado los primeros dos puntos del partido. Asombroso.
-Eres increíble, Misa-chan- se escucho una voz enérgica, gritando más fuerte que las demás.
-Es para ti, Eisuke- grito Misa a las gradas. Eisuke estaba en la primera fila con una pancarta. "Misa, te amo" decía en ella. A su lado… ¿Tokiya? Mi corazón se sobresalto en mi pecho… esto no está bien, ahora ¿Cómo me concentrare? Con ella en el campo y Tokiya en primera fila.
Misa debió haberle contado sobre el partido. Oculte la cabeza entre mis brazos, me aburre tener que solo mirar.
II.-
-abuela- susurre sin mirarla- hoy una de mis compañeras me dijo que no debí nacer- la abuela me observo sin palabras- si los padres no están juntos, entonces no debería haber niños- repetí lo que ella había dicho- mis padres no me quieren, por eso no debería haber nacido- concluí. -basta- me grito la abuela haciéndome callar-no vuelvas a pensar en eso- me grito alterada.
-pero… mamá no me quiere y papá no ha querido saber de mi- hable en voz baja, mi garganta duele.
-yo te amo por ellos dos- la abuela me abrazo.
-la maestra quiere que vallas mañana- le avise en voz baja.
-¿Por qué?- pregunto dudosa, desvíe la vista al instante.
-la golpee, golpee a Fujishima Riko cuando me dijo que no debería existir- …
I.-
En ese momento sentía mucha vergüenza de lo que había hecho, a ella la cambiaron de escuela por lo sucedido. Solo tenía siete años, no sabía que los niños solo repiten lo que escuchan de los padres. Poniéndolo así, eso quiere decir que los mismos padres murmuraban cosas acerca de mí en sus casas.
-Vamos, Misa-chan- gritaron los espectadores. Misa lleva el balón, está completamente sola.
-WOW…- gritaron impresionados- eres sorprendente- Misa hizo una canasta, a la que se le llama "bandeja". En verdad te estás luciendo, Misa-chan.
-Minami Haruhi- me llamo la atención una de nuestras oponentes.
-Fujishima Riko- la llame por su nombre al verla.
-Riko entrara en el segundo bloque- aviso animada- espero que Haruhi haga lo mismo- me reto.
-por supuesto, veremos quién llora esta vez- la observe con gran determinación, esta vez seré yo la que te haga llorar.
-no perderé ante ti, lo que sucedió hace años solo fue un avance de lo que viene- me aseguro sonriendo- no puedo perder contra algo que no existe- empuñe las manos, le sonreí amenazante.
-esta vez no te lo perdonare- la afirme de la playera. La solté al instante, ya que cualquier pelea en el gimnasio era sinónimo de expulsión inmediata del partido.
-Riko-chan al fin tendrá un digno contrincante- camino de vuelta a la banca.
El silbato finalizo el primer bloque, el entretiempo es muy corto, solo ganamos por dos puntos.
-Haru-chan- me llamo Misa, parece enojada.
-si- conteste animada, ¿Qué hice esta vez?
-vi como le tomaste la camiseta a esa chica- me aviso entrecerrando los ojos- sabes que eso es agresión y la…-
-lo sé- la interrumpí- solo deja que yo sea la que este tras ella en el partido- le rogué.
-bien, pero a penas vea que no nos sigues el ritmo hare que te saquen- me advirtió.
-parece como si fueras la capitana- le susurre haciendo puchero- ¿Por qué no me dejas tranquila?- me cruce de brazos molesta.
-¿Cómo quieres que te deje tranquila si vas a jugar con esa herida en el brazo?- llevo la mano a su frente- Dios, ¿Cómo te puede costar entender algo tan sencillo?-negó con la cabeza- en verdad que no lo entiendo- me afirmo del brazo- no te esfuerces por sobresalir- grito en mi oído.
-ya entendí, ya entendí- tape mis oídos- ¿Por qué no vas con Eisuke?- le cambie de tema, Misa se separo de mí, me dio tiempo de respirar y relajarme. Suspire, debo relajarme.
-Minami- llamo la capitana- no seas una carga- me advirtió- si veo que eres un obstáculo te sacare de inmediato- desvié la mirada. Esto me molesta más que tener que lidiar con Riko en el campo.
-el entretiempo termino- sentimos el silbato- vuelvan a la cancha- nos llamo el arbitro. Nos agrupamos alrededor del árbitro.
-Riko te enseñara a jugar- se burlo en voz alta, guiñándome el ojo. No la observe por mucho tiempo, puse la atención en el balón. Comenzó el segundo tiempo. Pasaron 30 segundos antes que pudiera recuperar el balón, cuando pretendí avanzar Riko me detuvo abriendo los brazos.
-enséñame- la desafié. Cambie el balón de mano y al avanzar hacia ella lo hice de nuevo despistándola. Corrí dejando a Riko detrás de mí, al llegar a la canasta anote dos puntos, la herida de mi brazo emitió un dolor punzante. Al parecer no podre hacer canastas de tres puntos.
-bien hecho- Misa me abrazo. Le sonreí acariciando la herida.
Jugar a la defensiva, me mantuve molestando a Riko, siempre en frente de ella, evitando que toque el balón.
III.-
-creo que Haru-chan se lo está tomando muy enserio- comento Eisuke observando a Haruhi bloquear a una de sus contrincantes. Esa chica, en el primer tiempo estuvo hablando con Haruhi, algo debe haberle dicho para que se lo tomara enserio y sobre todo para que la tomara de la camiseta de esa forma.
-aunque es increíble-la alabo Eisuke- apenas recupero el balón, encesto dos puntos sin problema- sonrío fascinado.
-aunque me preocupa- hice una pausa- cada vez que toma el balón, lanza o hace un pase- observe a Haruhi anotando otros dos puntos- toca su brazo izquierdo, la herida se le abrirá en cualquier momento- concluí cruzado de brazos. Aunque para ser sincero se ve linda cada vez que lanza, con razón ese grupo de muchachos viene a verla en cada partido. Observe celoso a los muchachos con pancartas, si solo supiera que cosas se imaginaran cuando la ven con esa ropa.
-eso es falta- gritaron todos. Al volver la vista al partido, Haruhi estaba en el suelo, el árbitro paró el enfrentamiento.
-¿Qué paso?- le pregunte a Eisuke preocupado.
-la chica que debe bloquear a Haru-chan, la acaba de tirar- la observe, la muchacha observaba a Haruhi molesta. ¿Se conocerán desde antes? Haruhi permanecía tirada en el suelo.
-¿estará bien?- me levante preocupado.
