Holaaaaaaa...pues bien la primera excusa que tengo por no subir el capitulo es: se me fue la imaginación ._. y la segunda es porque me han plagiado la trama de esta historia en wattpad, lo cual me cabreo bastantísimo y por el momento había decidido no continuarla.
Chicos deben saber que todas mis historias se encuentran aquí, en con el seudónimo de Jossy y en wattpad con el mismo seudónimo Jay.B FE ¡NADIE TIENE ACCESO A ADAPTAR MIS HISTORIA NI COGER LA TRAMA! y mis historias solo se encuentran en los lugares que les acabe de mencionar.
"El vampiro de mi casa" es la única historia a la cual permití la adaptación a Angelesoscuros13 de ahí NO HAY NADIE MÁS QUE TENGA MI PERMISO DE COGER MIS HISTORIAS.
Porque resulta que en en wattpad me plagiaron también "El vampiro de mi casa" especificando que no era su historia y que la adaptaban sin fines de lucro con el único motivo de que puedan leer, sin embargo ni siquiera tuvieron la decencia de ponerme como autora del fic... PUES NO! TAMPOCO PERMITO QUE ADAPTEN MIS HISTORIAS A PESAR QUE ESPECIFIQUEN QUE NO LES PERTENECE Y ME PONGAN COMO LA AUTORA.
¡CONSIDERO A TODO PLAGIO! Pueden llamarme mala y lo que quieran, pero solo piensen un momento en cuanto a mi me tardo escribir cada letra de la historia. En wattpad ya demandé a una persona por plagio y ténganlo por seguro que demandaré a cualquier otra persona que me plagie, ya no les diré que la borren de manera calmada porque a pesar de que me están plagiando son muy groseras al contestar.
En fin solo quería pedirles a todos mis lectores que por favor me avisen si ven mis historias en otras partes, porque eso es plagio.
Bueno mis amores los dejo leer, siento el retraso con todo este discurso pero la verdad que me desanima, me pone de mal humor y de todo con saber que no respetan el trabajo de otros.
CAPITULO 14: TU Y YO SOMOS PERFECTOS (PARTE 1)
Una vez más golpeó fuertemente la puerta y la llamó en busca de alguna respuesta, la cual nunca llegó. ¿Cuánto tiempo pensaba sakura evadirlo?, ya llevaba una semana en la cual solo bajaba para comer y cuando le hacía preguntas se negaba a responderlas y se marchaba a su cuarto. Entendía que estaba molesta e inclusive resentida porque la había engañado pero era injusto, ni siquiera le daba la oportunidad de aclarar las cosas y explicarle el porqué de ellas.
Se deslizo por la puerta y tomó asiento en el suelo. Dejó caer su cabeza en sus manos y suspiró agotado de la pelea de todas las mañanas.
–Sakura, cariño… ¿Quieres abrirme la puerta para hablar?
Un momento silencioso se formó hasta que la chica que se encontraba detrás de la puerta se decidió en emitir un comentario.
–No, no tenemos nada de qué hablar.
Sasuke soltó un gruñido de desaprobación.
–Claro que tenemos que hablar o ¿Acaso piensas seguir alejada de mi toda tu vida?
–Sí
–Sakura no seas inmadura, eres mi mujer, mi prometida.
–¿Y eso que tiene que ver? ¡Me engañaste! ¡Me compraste como a un animal! – gritó eufórica con la voz entrecortada. – Todos me… mintieron.
–Yo no amor, hablo enserio cuando digo que lo hice porque te quiero. Prometo que si me das cinco minutos de tú tiempo te lo aclararé todo.
Nadie respondió tras la puerta por los siguientes tres minutos. Hasta que solo el sonido de la puerta se escuchó.
–Pasa.
Sasuke de inmediato se reincorporó y se adentró en la habitación. La joven la cerró tras de sí y tomó asiento en la cama pasando por a lado del adulto.
–Te escucho.
–Sakura sé que cometí un error al comprarte pero créeme que era la única oportunidad que veía para poder tenerte en mis brazos. No lo hice con la intención que te sintieras ofendida.
–Pues así me siento, ofendida, humillada.
–Lo sé y te pido perdón por eso. Si lo que quieres es tiempo para pensar te lo doy todo el que quieras, pero prométeme que no te vas a ir de mi lado.
Ella tragó grueso y se levantó para estar frente a él.
–Sasuke necesito paz, sabes? – le dijo mientras se aflojaba un poco el anillo de compromiso.
–¿Me lo vas a devolver? – preguntó el adulto señalando el anillo.
–No, solo me apretaba un poco. Esto es mío – dijo señalando el objeto. – No pienso devolvértelo después de todo lo que tuvimos que pasar para comprometernos.
Sonrió por inercia, a pesar de ser solo una adolescente meditaba las cosas lo suficientemente bien para no tener que tomar decisiones apresuradas como lo haría cualquier joven de su edad y eso lo apreciaba.
–Entonces… ¿Lo nuestro sigue, no? – la muchacha asintió seria. Las cosas todavía no se calmaban y el ambiente los delataba, pero por lo menos ahora ya había un tema de conversación.
–Sasuke yo quisiera que tú y yo hablara-
El sonido de la puerta la detuvo en el acto. ¿Quién podía llamar? Que ella sepa nadie los conocía por lo tanto nadie debía interrumpirlos. Por eso mismo habían venido a esta ciudad para tener privacidad y evitar estas interrupciones.
–Ya llegó – musitó el adulto dirigiéndose a la puerta principal.
Sakura lo siguió escaleras abajo y antes de que abriera la puerta lo interrogó.
–¿Quién llegó?
Sasuke sonrió de lado y abrió la puerta.
–Señor Uchiha es un gusto conocernos
Un hombre de unos 62 años de edad siquiera, pasó a la sala que se encontraba ambientada a un salón colonial Hycks, donde su prometido lo invitó a sentarse y a acomodarse, en uno de los muebles de obeto, que tenía un acabado con tinte nogal y aceites vegetales aplicados a mano.
Ocupó asiento en el mueble más grande de la sala y colocó su maletín en la mesita, para sacar una libreta y un bolígrafo.
–Sakura, baja.
Con zancadas pesadas tomó asiento en un sillón y miró acusadoramente al adulto mayor que tenía al frente. Lo escaneó con la mirada y lo primero que sobresalió de todo su análisis fue su bata blanca. ¿Acaso era un doctor?
–¿Quién es usted? Y ¿Qué hace aquí?
–Soy un psicólogo de parejas y vine a ayudar a resolver los problemas del señor Uchiha, que por cierto no lo veo con su esposa.
El nombrado alzó la ceja sonriendo de lado y tocó el hombro de su acompañante.
–¿Una niña? – Sasuke volvió a asentir con la cabeza – ¿Esa es su pareja? ¡Esto debe ser una broma!
–No es ninguna broma así que tómeselo con calma.
–¿Qué nos va a juzgar por la relación que llevamos? – el vejete los miró serio a los dos y recayó su mirada en la niña pedante que le hablaba con tanta autoridad.
–Está bien intentaré ayudarlos – aclaró no muy convencido. La verdad creía que muy poco él podría hacer pero según los comentarios Sasuke solía ser un hombre muy agresivo cuando no hacían lo que quería, por lo que por el momento no se negaría a nada, no quería tener ningún tipo de problema.
–Entonces comencemos que detesto los doctores.
–Ya veo, entonces comenzaremos con usted señorita…
–Sakura – respondió malhumorada.
–Señor Uchiha debe dejarnos a solas, luego hablaré con usted.
Alzó la ceja interrogante y desconfiado se movió del sitio donde se encontraba, no le agradaba mucho la idea de dejar a Sakura a solas con un hombre desconocido, pero si era necesario lo tendría que hacer. Además ella no era una chica indefensa, Goro se había encargado de ello durante un año.
Cuando por fin dejó la sala el psicólogo volteó la mirada a la jovencita que tenía al frente. Por sus facciones estaba casi seguro que no cooperaría en casi nada. Se tocó la sien, ¿Por qué le pasaba esto a él?
–Bien, señorita Sakura ¿Cuál es el motivo principal por el cual tienen peleas?
–Sasuke no confía en mí.
–¿En qué sentido? ¿Qué tipo de cosas le oculta?
La niña chasqueo la lengua malhumorada y se acomodó mejor en el asiento. Odiaba los interrogatorios.
–No pienso decírselos, entrometido.
–¿Perdón? Soy un psicólogo es mi trabajo indagar en sus problemas.
–Nosotros no necesitamos un psicólogo. ¡Lárguese!
–Qué falta de respeto la tuya. ¡Eres una malcriada!
–¿Y qué? ¡Si tan malcriada soy, lárguese!
–¡No puedo! ¡El señor Uchiha me contrató no usted!
–¡Yo soy su prometida y le ordeno que se vaya!
Sasuke, quién se encontraba en el segundo piso se levantó alarmado de su cama al escuchar los gritos que provenían de abajo. A penas habían pasado cinco minutos desde que los dejo y ya se escuchaban peleas.
Atravesó las escaleras como un rayo y cuando por fin encontró el problema. La imagen de una sakura tirándole las revistas al psicólogo apareció.
–¡Sakura!
Silencio sepulcral. Tanto el adulto como la niña dejaron de discutir y pararon de hacer lo que estaban haciendo.
–¿Qué se supone que hacen? – gruñó furioso mientras terminaba de bajar los últimos escalones.
–Señor Uchiha, renuncio – anunció el vejete mientras agarraba sus cosas y trataba de acomodar su traje que estaba arrugado. – Nunca había trabajado con una niña tan problemática, me disculpo pero no intervendré en sus problemas.
–Puede marcharse.
La vista de Sasuke en ningún momento se despegó de sakura, ella y él tendrían una dura conversación a partir de ahora.
El sonido de la puerta al azotarse retumbó en la sala y la pelirosa solo pudo tragar grueso.
–¿Tienes idea de lo difícil que me fue conseguir un psicólogo de parejas? Estoy tratando de resolver nuestros problemas pero lo único que haces es negarte.
–No es eso, es solo que… ¿Por qué necesitas de otra persona para resolver nuestros problemas?. Además sabes que odio los doctores.
–Porque tú no me dejas otra opción, estuve una semana rogándote para que hablemos y recién a la segunda me diriges la palabra. ¿De qué modo piensas que puedo solucionar esto, si tú no colaboras?
–Está bien, pienso colaborar. Pero no quiero extras en esto ¿De acuerdo?
El pelinegro asintió.
–Ahora hablemos. Podemos comenzar diciendo lo que nos molesta del otro, puedes iniciar.
Sakura arqueó una ceja, entonces… ¿Si había cosas que a él le molestaba de ella? Por supuesto, como en cualquier pareja.
–Lo que más molesta es que nunca tengas el suficiente tiempo para mí, siempre están tus negocios por arriba y yo me tengo que contentar con estar unos minutos a tu lado. ¿Crees que es justo?
–Sabía que me ibas a topar ese tema, reconozco que no cuento siempre con el tiempo disponible para estar a tu lado, pero debes entenderme, mi trabajo requiere de mi presencia absoluta.
–¿Y quién me entiende a mí? Me dejaste sola un año por motivos desconocidos y ahora que has vuelto a estar conmigo ¿Sigues teniendo excusas para no estar a mi lado? Eso es ilógico.
–Aunque te prometa que trataré de dedicarme más a ti, el trabajo no va a disminuir. No sé de qué manera puedo complacerte en ese punto.
–Si no puedes dejar el trabajo entonces yo… – meditó unos segundos antes de concluir su propuesta – me uniré a tu empresa.
–Técnicamente ya estás unida "Yami Uchiha" ¿Lo recuerdas, no?. Muy pronto va a ser tu debut y vas a ser reconocida internacionalmente como la nueva cara de Uchiha's Corporation.
–Sí, pero la que va a debutar es Yami, no Sakura Uchiha – sonrió de lado tal como lo solía hacer el arrogante de su prometido. – Me presentaré como tu prometida antes del espectáculo y luego desapareceré para volverme en Yami.
Sus ojos negros como la noche la observaron cauteloso y tras analizar su plan unos minutos decidió que le daría la oportunidad de hacerlo.
–Está bien, haz lo que creas conveniente. Siempre y cuando no arruines tu carrera artística, recuerda que la organización Akatsuki nos tiene en la mira y no pienso perder ante ellos.
–Tú no te preocupes pienso arrasar en el escenario, por el momento me basta con tener un poco de po-
–¿De poder, no? Somos tal para cual, eres más o menos ambiciosa que yo – sonrió con galantería. – Dejando esto de lado, ¿Qué más te molesta?
–Quiero tener más acceso a la hora de salir.
–Me niego – gruñó molesto al recordar porque le dio ese castigo. – Tu libertad es la única que no te entregaré, si te castigue no fue por una bobería fue porque cometiste un gravísimo error y no creo que tenga que recordártelo ¿o sí?
–No, sé que el drogarme fue la peor elección que hice no hay necesidad de mencionarlo. Sin embargo yo quisie-
–No. Sakura entiende que no discutiré ese tema contigo, dime otra cosa que te moleste.
–Está bien, quiero que dejes de ocultarme cuáles son los negocios y planes que haces como narco, quiero estar dentro de ello.
–Eres muy joven para eso – mencionó tratando de hacerla entrar en razón. – Son temas que con el tiempo los entenderás pero que por el momento no deben ser de tu importancia.
–Tengo ya casi 16 y tú 29 años, ¿No crees que soy muy joven para andar con un adulto?
Sasuke volteó los ojos. De alguna manera ella siempre se salía con las suyas, estaba más que claro que Sakura utilizaría toda la psicología posible para cumplir su cometido.
–Tú ganas, estarás al tanto de todos los negocios que haga, pero tengo una condición. Si el negocio que estamos haciendo es demasiado peligroso inmediatamente te retirarás. ¿Entendido?
–De acuerdo. Ah! Y otra cosa, en cuanto a mi colegio cuando sean los actos especiales y la entrega de libretas, debes estar ahí, no hay derecho a faltar. – concluyó desviando la mirada. Era algo incómodo pedirle que vaya si nunca lo había hecho, de esos campos ella siempre se había hecho cargo y ahora le exigía hacerlo.
–No te preocupes, eso es algo que aunque no lo hubieras mencionado lo iba a hacer. Además quiero recuperar todo el tiempo perdido de hace un año.
Disimuladamente Sakura lo miró por el rabillo del ojo y mostró una sonrisa sincera. Por lo menos ya no se sentía como si lo estuviera obligando, ahora era por su voluntad.
–Finalmente, yo necesito que me cuentes dos cosas – mostró dos de sus dedos y los movió de arriba hacia abajo. – La primera y de la cual nunca te pedí explicaciones pero ahora las quiero, ¿Por qué me dejaste en Tokio un año sola? Y la segunda ¿Cómo me conociste?
Sasuke se pasó la mano por el cabello y tomó asiento a su lado. Este era un tema que debía explicarlo de la manera más sencilla y de modo que él no salga perjudicado, por lo cual debía seleccionar las palabras correctas.
–Hace un año la familia Uchiha tuvo un bajón, una de nuestras más grandes empresas estaba yendo directo a la ruina y una exportación de cocaína había sido descubierta logrando casi incriminarme, sin embargo no todo estaba perdido yo todavía contaba con un trato que estaba haciendo con unos inversionistas pero ese trato para mala suerte nuestra se disolvió debido a que sus hijas presentaron una queja sobre el mal trato que recibieron.
Sakura analizó cuidadosamente cada palabra que decía, ella por supuesto ya estaba al tanto hace mucho tiempo de esos problemas pero quería estar segura que lo que los empleados le habían dicho era la verdad y no una mentira para calmarla al no tener a sasuke cerca.
–Eran las chicas que yo insulté en tu limusina, no?
–Sí. No sabía qué hacer, así que cuando me enteré me marché, no quería que supieras que estábamos limitados de dinero, no era justo para alguien que le prometí mucho más que esto.
–¡Esa no es excusa para dejarme sola! – reclamó dolida. Ello no hubiera tenido problema en reprimirse de muchas cosas si estaban en tan mal estado, además ya estaba acostumbrada a un tipo de vida peor que ese. –Pero está bien, voy a suponer que todo se debe a que quisiste darme lo mejor, sin embargo… ¿Si no había dinero con qué plata me complacían mis caprichos?
–Con una cuenta que lleva tu nombre, la cree mucho antes de comprarte. Sus fondos eran increíblemente altos, siempre me preocupe de recargarla lo suficiente por cualquier cosa que pasase.
–Esto es increíble – soltó irónica. – Me siento como una derrochadora de dinero.
–¿Por qué? ¿Cuándo me conociste no te dejé en claro todos los privilegios que tendrías conmigo? – indagó arrogante. – Además no fue algo que duró mucho, en ocho meses estabilicé todos los negocios al tiempo que pagaba las deudas y recargaba tu cuenta. Sin embargo esta no era la pregunta principal que me querías hacer o sí? ¿Quieres que te dé explicaciones sobre el vídeo, no?
Sakura vaciló en hablar y por un momento apretó sus manos en forma de puño.
–Sí
–No sé si Goro te habrá mencionado esta parte de mi trabajo pero en todo caso lo reiteraré, para lograr asegurarme que los inversionistas van a elegir a nuestras empresas siempre me acuesto con sus hijas, las cuales por obvias razones pasada la noche presionan a sus padres para apoyar a Uchiha's Corporation.
–Eso es jugar sucio – comentó con una mueca en el rostro.
–Tal vez pero de tal manera no ponemos en riesgo los negocios. Pero desde ahora esa norma se acabó, tú y yo estamos comprometidos y te voy a respetar tal cual lo mereces.
–Gracias… –masculló con poca convicción. – pero hay algo que todavía me queda en duda… ¿Quién envió el vídeo?
–No tengo ni idea solo sé que la persona que lo hizo debe querer arruinarme, sabe que mi punto débil eres tú y creó ese video con el único objetivo de ponerte en mi contra. Es por esa razón, que a partir de ahora en cuanto ingreses al lavado del dinero las acusaciones, amenazas, todo te va a acechar, debes tenerlo muy en cuenta.
–Lo sé, no hay de qué preocuparse yo depositaré todo mi confianza en ti. Ahora, ¿Cómo me conociste?
–Esa es una bonita pero a la vez triste historia. El día que te vi por primera vez yo regresaba de Estados Unidos, estaba cansado y teníamos un tráfico de mierda.
~Flash Back~
Miércoles, 30 de junio del 2010.
La limusina frenó de golpe y los papeles que Sasuke llevaba en las manos se esparcieron alrededor del vehículo. Frustado apretó sus manos en puños hasta dejar sus nudillos blancos, alzó su mirada asesina y golpeó con fuerza la ventana del chofer.
–¡¿Por qué carajos frenamos tan fuerte?!
–Disculpe, señor Uchiha. Un carro se nos atravesó y nos hemos enfrascado en un tráfico terrible.
Antes de que el joven pudiera decir una palabra más, cerró la ventanilla y volvió a su asiento. No había nada que pudieran hacer si era un enfrascamiento, solo esperar y como toda persona impaciente que era, eso lo exasperaba a tal punto que comenzó a menear el pie, como un tic.
Volteó la vista hacia la ventana polarizada y se tomó la molestia de observar a cada persona que transitaba por la acera, por lo menos eso era más divertido que mirar a los carros estancados. Pasado los cincos minutos hasta ver gente era aburrido pero algo en medio de todo ese tumulto de personas le llamó la atención. ¿Una cabellera rosa?... dudaba que fuera natural. Se acercó mucho más a la ventana y siguió con la mirada a esa cabellera que se movía de un lado a otro como si estuviera buscando algo o a alguien, hasta que en medio de toda la gente la cara de una niña llorando apareció.
Sus ojos verdes estaban rojos del llanto y su cabello desordenado, mientras sus manitas apretujaban el short desgastado que lleva puesto, daba bastante sentimiento ver a una niña de tan corta edad en esa situación, inclusive sentía la necesidad de bajarse del auto e ir a abrazarla y decirle que todo estaba bien.
Cuando por fin los carros parecían poder avanzar Sasuke le pidió al chofer que se estacionara cerca de donde se encontraba la pequeña. No podía irse sin saber que ella iba a estar bien.
~Fin del flash back~
–Ese día si no me equivoco estuve 4 horas observándote hasta que por fin tu mamá apareció, para eso ya era de noche y tú estabas con miedo.
–¿Por qué nunca te bajaste? – preguntó melancólica. Todavía podía recordar el pánico que había tenido al estar sola en la calle, lo frágil y desprotegida que se había sentido.
–No lo sé, solo sabía que no podía dejarte sola y aunque no sirva de nada decirlo ahora. En todo minuto estuve velando por ti desde el auto, asegurándome que nadie te pusiera un dedo encima.
–Así que… ¿Sentiste pena de mí? – había cierto toque de amargura en sus palabras.
–No te equivoques amor. Sí, tenía cierta nostalgia al ver a una niña en esa situación pero había algo que me hacía quererte cuidar. No me pidas que te lo explique más a fondo porque sabes que no soy bueno con las palabras – sakura soltó una suave carcajada.
–Es cierto, las palabras no son tu fuerte. ¿Qué paso de ahí?
–Te estuve vigilando todos los días desde el auto y cuando no podía hacerlo mandaba a mis guardespaladas, con el único afán de asegurarme que nadie te estaba haciendo daño.
–¿Cómo te enteraste de dónde pasaba y dónde vivía?
–Cariño, cuando eres un narco con tanto poder como el mío basta tomarte una foto y contactarme con mis subordinados para ponerme al tanto de toda tu vida.
Sakura se golpeó mentalmente la cabeza, ¡Qué tonta que era! eso era obvio, por algo la familia Uchiha era un de las más importantes en el narcotráfico.
–Y… ¿Cuándo te empecé a gustar? – preguntó con las mejillas sonrosadas y la mirada perdida en cualquier lugar que no sean sus ojos.
–Buena pregunta – señaló sonriente. – Eso fue cuando estabas cerca de cumplir tus 14 años, tu cuerpo ya estaba más desarrollado y bueno… ya sabes, no me hagas decirlo. Sonará muy vulgar.
–Pervertido – le soltó riéndose.
Sasuke se unió a sus risas y recordó la pregunta que quiso hacerle cuando la vio llorando en la acera.
–Sakura… ¿Por qué estabas tan sola ese día? ¿Por qué tu mamá no estaba a tu lado?
La adolescente agachó la cabeza y fingió una sonrisa. ¿Qué le podía decir? Ellas no tenían una buena relación y al parecer nunca la tendrían. No recordaba ningún momento feliz a su lado, siempre pasaban peleando y discutiendo por la más mínima cosa, estaba más que claro que el preferido de la familia era Deichi y que la preferida de él era ella.
Pero no era suficiente, no para una niña de 12 años que solo quería el amor de una madre, él cálido abrazo de su cuerpo y las palabras reconfortantes de sus labios. ¿Era tanto pedir? Solo quería una madre como cualquiera, pero ella se negó rotundamente a ello después de todo…
Sakura, eres lo peor que me pudo haber pasado
Chicos les agradezco las lecturas, los 205 comentarios nunca creí pasar los 200 comentarios, gracias por los 103 seguidores y los 97 favoritos :')
No saben lo increíble que se siente que muchas personas lean tu trabajo y se diviertan con ello que ese es mi objetivo.
Los amo :*
PD: Trataré de no demorar en la continuación ^^
