"Despedida de Solteros"
Karen Pttzn
"No luches contra la corriente, corrección: no luches contra Alice"
Edward POV
Habíamos jugado unas cuantas rondas de Billar en el Night Club man. Emmet había ganado un par de rondas, Jasper cinco y yo una. Emmet se había burlado de mí, y la tortura: unas "cuántas" bromas pesadas, por supuesto, de Bella y yo. Había insistido en una despedida de solteros, pero eso era para los que extrañarían una vida sin compromiso, y obviamente, yo no la extrañaría. Amaba a Bella de una manera impresionante, no quería la vida sino era con ella. Había aprendido tantas cosas de ella, tales como amar y dar. Alice no se pondría de parte mía en cuanto a la despedida de solteros, es más, hasta aseguraría que ella lo haría. Nuestra boda sería en un mes, sería el hombre más feliz del mundo; recuerdo la noche en que le pedí que fuera mi esposa...
-¡Bella¡ ! La cena está lista¡- grité
-¡En un momento bajo¡
Había preparado la cena tan especial, hasta le había pedido un par de consejos a mi querida abuela. Sabía que tenía que sorprender a Bella, darle su mejor noche.
-Mmm... Que rico huele amor- dijo dándome un beso- Te esmeraste en la cena.
-Sí, sucede cuando una pareja cumple tres meses de estar juntos.
-Oh, vaya que sí, prefiero que eso se celebre todo el tiempo, todos los días son especiales por que estoy contigo.
-Lo mismo digo mi ángel. Ahora, disfrutemos de la cena.
Había hecho pavo horneado, le había metido la cajita que contenía un valioso anillo de compromiso. Cuando Bella comería, lo encontraría...
-Mmm, sí que está delicioso. Soy una maestra perfecta.
-Oh, ya lo creo.
-Edward... esto...- dijo, pasmada al ver la cajita.
-Bella...- dije, arrodillándome- Eres la mujer más maravillosa y más hermosa que he conocido. Estos meses que hemos pasado juntos, sólo ha sido para forzar mi amor por ti. Me has enseñado tantas cosas, has cambiado mi vida por completo. Te amo, y te amaré siempre por el resto de mi vida. ¿Te casarías conmigo?
Derramó lágrimas. Yo sólo pude quitarle esos cristales con mi pulgar.
-¿Por qué lloras?
-Hay Edward, no sabes cuánto anhele esto. Lloro de felicidad, te amo, te amo, nunca será suficiente para expresarlo con palabras. Sí, acepto.
-No sabes cuan feliz me haces.
-No te imaginas lo que siento yo.
La besé con ternura, con adoración, ahora, estaríamos juntos toda la vida. Esa noche nos fuimos a la cama temprano, para terminar lo que comenzamos...
-¿En qué piensas? Te veo muy pensativo- dijo Bella sacándome de mi trance.
-Estaba acordándome del día que te pedí que fueras mi esposa.
-Ah, ya. Fue el día más feliz de mi vida- dijo con una sonrisa. Le di un beso en la coronilla.
-El mío también. Lástima que tengamos que esperar un mes para casarnos.
-Ujum...amm... sobre eso te quería comentar.
-¿De la boda?
-Sip. Alice y Rosalie quieren que hagamos la boda lo más pronto posible, aprovechando que todos están aquí.
-¿Y cuándo sería aproximadamente?
-En dos días
-¡En dos días! Eso sí que es muy pronto.
-Si- dijo Bella triste.
-Pero, no tendría ningún problema.
-¿Enserio?- dijo Bella dibujándose una sonrisa en su rostro.
-Si. Bella ¿no te das cuenta de lo que siento por ti?
-Claro que sí, pero quiero que te des cuenta de lo que yo siento por ti.
-Eso es comparar un árbol con un bosque.
-Entonces, es comparar un Bosque con el mundo.
-Dejemos los dos en universo ¿vale?
-Vale. No sabes lo feliz que me haces.
-Ese es mi trabajo. El problema, es la organización de la boda. Tenemos que decirle a una encargada de boda, quiero que todo salga perfecto- le dije con una sonrisa.
-Yo también, sólo que eso no es problema.
-¿Por qué?
-Bueno, Rose y Alice se han ofrecido.
-Oh, a esas no las detiene un huracán.
-Lo sé, quieren ya, la desp...-El timbre sonó.- ¿Esperas a alguien?
-No, ¿Tú?- Bella negó con la cabeza-. Abriré
Oh...Oh!
Bella POV
-¡Abuela!- gritó Edward, seguido de un abrazo-. ¿Se puede saber que haces aquí? ¿No deberías estar en tu casa?
-Oh, que bienvenida mi nieto. He recibido un llamado importante. ¿Cuándo me avisarías que te casarías? ¿Acaso no me ibas a invitar?
-Abue...-dijo Edward, interrumpiéndole la abuela.
-Oh! Bella! Hija! me alegra tanto esta noticia. Pensé que la cabeza dura de mi nieto nunca te lo pediría, estaba a punto de intervenir.
-Jajaja Como cree. Bienvenida a la casa.
-Oh, gracias querida.
-Abuela, claro que te avisaríamos, justo eso le iba a comentar a Bella.
-Más te vale Eddie.
-¿Eddie?- pregunté consternada.
-Disculpa, mira que ida, lo han mencionado muy seguido y ya se me apegado.
-¿Quien lo ha mencionado?-pregunté.
-Alice y Rose, me han llamado para que les ayude a organizar su boda.
-¡Qué ¡- dijimos Edward y yo al unísono.
-¡Abuela!- gritó Alice corriendo-. Qué bueno que llegas, te hemos estado esperando-dijo con un abrazo.
-Hay querida, hace tanto que no te veía.
-Alice nos puedes explicar ¿por favor?- gruñó Edward.
-Eddie no te pongas así, un poco de ayuda mayoritaria no caería mal- esbozó una sonrisa, de esas maléficas-. Además, así la abuela aprovechará para darse unas vacaciones. Hay cuartos suficientes hermanito.
¡Que! ¿Acaso Alice estaba loca? No es que la abuela me cayera mal ni nada por el estilo pero las tres juntas- Alice, Rose y Verónica- eran una bomba. No podría con ellas, ahora, me sería imposible rechazar la despedida de soltera. Iba a ser como, su conejillo de indias.
Para que Alice llamara a la abuela, es porque tenía una bomba atómica en las manos. Oh...oh!
Edward había acompañado a la abuela para indicarle su habitación. Por la cara que le vi, tampoco le agradaba en nada, sabía que Alice haría hasta lo imposible por lograr lo que quería, y era obvio que la abuela tenía autoridad en Edward, después de su mamá claro. Esme, se pondría del lado de Alice, y por lógica, Carlisle se pondría del lado de Esme. Emmet y Jasper, tal vez se irían por el lado de Edward, tal vez. Así que si Alice se empeñaba en lo de la despedida de solteros, nadie se opondría, excepto Edward y yo.
Rose, Esme, Alice y la Abuela se habían encerrado en un cuarto según me dijeron ellas "para platicar" disque eran asuntos de familia. A otro perro con eso hueso. Obviamente platicaban de "su boda" ni siquiera podría opinar en mi propia boda, genial. Por otra parte, estaba aliviada, eso de organizar bodas no era lo mío.
Edward y yo estábamos sentados en el sofá abrazados cómodamente viendo la televisión cuando las "organizadoras" se sentaron enfrente de nosotros.
-Tú y tú- dijo Alice refiriéndose a Edward y a mí-. Tendrán su despedida de solteros.
Estábamos a punto de reclamarnos cuando Rose habló.
... sin decir nada. Nosotras organizaremos todo, las despedidas, los invitados, todo.
-Lo que harán ustedes sólo será presenciarse en su boda- dijo Verónica.
-¿Perdón?- dije, estaba realmente consternada- se supone que es mi boda.
-Bella- dijo Alice con ojitos de borrego tierno-. Tú ni siquiera sabes organizar tu propio vestuario, aunque te debo castigar por eso, ¿podrás con una boda?
Me había atrapado, no sé cómo, pero Alice lograba enterarse de todo.
-Está bien- dijo Edward-. Encárguense de todo. Bella creo que será lo mejor, cuando se trata de una lucha con Alice pierdes.
-Sabía que les gustaría- dijeron con una sonrisa.
-Creo que esta mejor: "Si los obligamos aceptarán"
Nos echaos a reír. Y lo que había dicho Edward era cierto, siempre era una batalla perdida con Alice.
-Ahora Bella, tú vendrás con nosotros. Edward, irás con los chicos.
-Hoy será su despedida de solteros- dijeron todas al unísono.
Como dije, seré el conejillo de indias.
…
-Alice, no quiero ponerme esto, está muy atrevido- dije mientras Alice escogía otro disfraz. Estábamos en "tiny clothing" una de las tiendas más famosas de Port Ángeles. Estaba en el probador, y el disfraz que me había pasado Alice está muy atrevido, era de una conejita, obviamente, no quería tenerlo puesto-. Alice no me quiero poner esto- le grité.
-Bella ¿como cuanto me quieres?- dijo del otro lado de la puerta, imaginándomela haciendo un puchero.
-Mucho.
-¿Cuánto puede ser mucho?
-Alice sabes que te aprecio.
-Por favor, dame el gusto de verte con ese traje por favor. Sólo será un ratito.
-Está bien Alice, pero solo por un ratito ¿he?
-Está bien- dijo abriendo la puerta. Si no lo hubiera tenido el traje puesto, la hubiese sacado a patadas-. Woow Bella te queda genial, excelente. Te llevaré este.
Anduvimos comprando algunos pequeños detalles para supuestamente " La mejor despedida de solteras". Rose, Verónica y Esme, se encargaron de ver el lugar, comida, hombres- que por supuesto no iban a faltar- y otras cosas para la despedida de solteros de los chicos. No sabía si su despedida iba a contener diversión, chicas. La verdad bailarines del sexo opuesto no me llamaban la atención, si el cuerpo que llamaba mi atención era el de Edward, no imaginaba un ser tan perfecto.
Cuatro tiendas de ropa y más de veinte vestidos probados después, nos reunimos todas en el restaurante "Famous Food" donde empezaron a hablar de los preparativos "según a mis espaldas". Edward y Emmet discutían sobre una banda llamada "Mcfly" o una burrada parecida, la verdad no venía al caso, por lo que me toco estar con Jasper.
-Alice esta que no para- dije.
-Sí, cuando le dan un trabajo se lo toma muy enserio.
-Ya lo veo- no pude evitar preguntarle- y ¿Habrá diversión? Tú sabes... mujeres.
-Edward no quiere- mi Eddie siempre tan respetuoso-. Pero Emmet está empeñado.
-Ya veo quien es la carreta- reí- Aunque les daré permiso.
-Oh Bella no hablas enserio- dijo con una sonrisa.
-Enserio, no me da igual, pero Alice quiere hombres en la tarima, y ya sabes que con ella es batalla perdida.
-Lo sé, creo que no te queda más remedio.
Más tarde, Rose nos dejo en la casa, para que todos nos arregláramos para que cada quien se fuera a su despedida. Alice se tardo dos horas en peinarme y maquillarme, le dije que no era necesario pero insistió. Bajé por las escaleras y todos estaban con ropa formal, yo sólo llevaba una gabardina porque dentro de ella estaba el estúpido traje de conejita.
-Amor, te ves hermosa- me ruboricé.
-Tú igual, pongas lo que te pongas.
-Hey, gracias por el cumplido- dándome un beso-. ¿Por qué llevas puesta una gabardina?
-Amm, bueno pues porque tengo frío- traté de ocultar.
-Bella eres tan mala mentirosa, anda dime que llevas puesto- dijo desabrochándome la gabardina. Le di un manotazo.
-Eddie ni siquiera te aguantas a la nochecita, mira que has de estar necesitado- dijo Emmet con una sonrisita.
-Emmet ya vas a empezar, o prefieres que te diga "nalgón"- chistó Edward.
-Pff...Jajajajaja, ¡Qué!- logre decir, todos se unieron a mis risas-. Edward ¿Que dices?
-Eddie no digas nada- dijo Emmet.
-No diré nada si empiezas con tus bromas.
-Vale, me cayo, me cayo.
-Bueno, cada quien en su coche, Eddie ya sabes la dirección y diviértanse- dijo Alice. Vestía un esplendoroso vestido amarillo.
-A tocar nalgas!- gritó la abuela.
-¡Abuela¡- gritó Carlisle.
-Mmmta, bah, no he hecho la "calentadito" en diez años y me dicen que no puedo tocar nada.
Todos se quedaron con la boca abierta y estallaron en risas.
-Amor, te veo luego- dijo Edward, dándome un beso intenso y agarrándome de la espalda-. Mejor me voy antes de que te empiece a tocar a ti las nalgas.
-Jajaja, vale. Te veo luego.
Emmet y Jasper se fueron en el jeep, mientras Edward y Carlisle se fueron en el volvo. Alice, la abuela y yo nos fuimos en el porche y Esme y Rose en el BMW. Durante el trayecto charlamos sobre la boda y los preparativos, obviamente no me daban ningún detalle. Alice me traía perdida, se había metido entre varias curvas de la ciudad. Entre una de mis vistas a la ventana, visualicé una de los restaurantes conocidos en Port Ángeles, y supe donde estaba. Si Edward se enterara de la clase de vestimenta... que estúpido el "trajecito". Al mismo tiempo, estacionamos los autos en el aparcamiento de uno de los bares más famosos "pet´s".
-Alice no hablarás enserio-dije sin poder creerlo.
-Pues créelo, lo apartamos sólo para ti- dijo con una sonrisa.
-Si tan sólo la comida cuesta una fortuna...-
-Lo sé, pero realmente es el lugar perfecto. Vamos.
-¡Felicidades!- dijeron todos mis amigos al entrar al bar, fue genial-. ¡Oh ¡
-Alice nos avisó- dijo Ángela-. Te deseo lo mejor del mundo.
-Muchas gracias.
-! Bella ¡ ! Felicidades!- dijo Zafrina.
-¡Que bueno que estas aquí! Gracias por venir.
Me felicitaron muchos compañeros de la empresa, decían unos cuentos felicidades, Alice nos invito, uno y que otro abrazo. Adentro, estaba increíble. Las lámparas eran unos cristales finamente cortados, había miles de ellas en todo el bar. Habían modificado el lugar de las mesas, porque sólo había un mueble largo negro de cuero como para cinco personas. No imaginaba cuánto dinero había pagado Alice para hacer la despedida aquí. Era una loca.
-¿Bella, que te parece?- preguntó Rose
-Woow, está fabuloso. Aunque me preocupa el monto...-
-Solo disfrútala- dijo la abuela.
-Bueno, que quieren primero, un ¿bailecito erótico?
-¡Sí!- gritaron todas al unísono.
Las luces se apagaron y pusieron una música muy tentativa y ¿sexy? El telón empezó a subir y las chicas estaban alocadisimas, Alice me hizo quitarme la gabardina y me dio un poco de vergüenza. De repente, apareció un hombre con traje de policía, con solo unos calzoncillos color azules, estaba...lindo.
-¿Quién es él?- pregunté a Alice.
-Se llama Jacob y tiene veinte años, esta lindo.
-¡Que Bella suba! ¡Que Bella suba! ¡Que Bella suba!- gritaron todas.
-No...- me ruboricé, estaba con el traje más chiquito de mi vida, y un show, era lo menos que se me hubiera ocurrido.
-¡Sube coneja!- gritó la abuela- Ten, bebe esto.
-¿Qué es?
-Es una bebida que te hará sentir bien, y te hará una valiente.
Dudé al principio, pero quería subir a esa tarima y demostrar que era valiente por un momento, me sentí mareada, decidí subir. Las chicas estaban que irradiaban de contentas.
-¡Dale una nalgada!- gritó la abuela. En ese momento, Jacob me dio una nalgada y sentí que ardía mi pedazo de piel, así que le respondí con otra que sonó más fuerte. Escuche unos ¡si! unos !waoow! y ¡No puedo creerlo! Hice locuras y medias en esa tarima, la abuela me había estado pasando bebidas embriagantes pero la verdad, quería ser valiente. Todas subieron a la tarima para bailar con Jacob, estábamos todas contentas cuando el mueble de atrás se movió y escuchamos un ¡ay!
¡No podían ser ellos!
Edward POV
Emmet se estaba volviendo loco con una de las bailarinas exóticas. Le dije que no quería chicas en la despedida, pero según él me había dicho que era solo por diversión. Bella me había dado permiso, pero la idea de que tocaría a un hombre me ponía furioso.
-Hey! Eddie ven a tocar este cuero- dijo Emmet, bailando con una muchacha de su misma estatura, morena y cabello obscuro.
-Em, te dije que no quería viejas.
-No te pongas furioso hermano, diviértete, es tu día- lo di una mirada furibunda-. Mira lo único que puedo hacer por ti, es que las chicas bailen ¿te parece?
-Mmm...no lo sé.
-Bailen chicas¡
Ocho mujeres colocaron su tubo en la tarima y vaya que sabían de bailes exóticos. Un día Bella trató de hacer lo mismo para poner el sexo más intrigante, pero la verdad solo sirvió para reírnos y causar dolor de estómago. Tres eran de tez blanca menos una, que era negrita. Emmet era el único en deleitarse con el baile, mientras Jasper, Carlisle y yo, nos moríamos de celos por nuestras esposas.
-No puedo soportarlo- dijo Jas en voz baja.
-Yo mucho menos-dije.
-No me imagino que es lo que estarán haciendo.
-Que locura ir a verlas, lo peor de todo es que sabemos donde están-dijo Jas.
Todos nos quedamos callados por un momento, e imaginé que todos estaban pensando lo mismo que yo, Ir al verlas.
-No sé si dejar a Em aquí- dijo Carlisle
-Debemos llevárnoslo, no sea que cometa una imprudencia, más que esta pasadito de copas.
-Sí- dijo Jas- ¡Emmet ven aquí¡
Emmet se acercó trayendo consigo una de las bailarinas.
-¿Que quieren? ¿Por qué son unos agua fiestas?
-Em, nos vamos. Iremos a ver a las chicas.
-¡No hermano! ¡Esta bueno el ambiente!- dijo mareado.
-Emmet estás pasado de copas- dijo Carlisle.
-Mira, es sólo un ratito Em- lo engañé.- Traté de hacer mi sonrisa más sincera, aunque creo que fallé.
-En ese caso...-
-¡Vámonos ¡
Regresamos por dónde venimos. Era una locura ¿Pero que nos podrían hacer las chicas?, No podrían evitarlo, ya estaba hecho. No era diversión, no, solo eran celos. Lo bueno que todos estaban de acuerdo. Llegamos al "pet´s", donde las chicas se encontraban. Nos habían dicho que no podíamos entrar, así que les dijimos a los guardias que éramos los esposos, obviamente no nos creyeron. Emmet había visto un ventanal grande cerca de la tarima, todo se veía. Podía ver a todas las chicas bailando con un hombre musculoso ¿Que no era yo así? ¿Que era lo que tenía él que no lo pudiéramos tener nosotros? Jasper se enfureció, vio a Alice tocar los expectórales de aquel hombre, y Carlisle furioso por ver a Esme riéndose con él. Pero luego vi la cara de Emmet, morada como la cebolla, por ver a Rose encima del hombre. Me espantó cuando de un golpe, rompió la ventana y saltó, nosotros lo seguimos y choqué contra el mueble, no pude evitarlo y se me salió un ¡Ay!
Oh no! más espantado quedé cuando notaron el ruido las chicas, El rostro espantado de Esme, la mirada furiosa de Alice y las dos caras de vergüenza de Rose y Bella.
Esto no se iba acabar.
