Capítulo 14

Albert se encontraba algo impaciente mirando la puerta, su impaciencia más era por lo que obtendría que por la "emoción de un enamorado" antes de casarse, algunos invitados pensaban que era ello, aunque quienes vivían en Arendelle sabían que la situación no era así, así que solo los murmullos se podían escuchar en la capilla real, sin mencionar que el pueblo se había reunido en la plaza del palacio, aunque se les veía bien preocupados y en algunos ciudadanos se apreciaba tristeza por el matrimonio de su reina, aquel "pequeño rumor" que solo sabían algunas personas, al final pareció esparcirse por todo el pueblo.

El suave caminar de la reina de Arendelle era elegante y su rostro aparentaba calma. La joven se detuvo al frente de las escaleras que daban a la entrada de la capilla, Kai y Gerda, las personas que siempre la han acompañado desde niña, ayudaron a acomodar la capa que llevaba puesta. Elsa miro de reojo por ambas direcciones esperando ver llegar a su hermana para poder pasar "más segura" a su nuevo futuro.

Gerda se acercó a la rubia platinada para entregarle el bouquet el cual llevaba rosas rojas, un color que Elsa observaba y le recordaba la mirada de su prometido, al cual sentía un total desprecio.

- Por favor su alteza, no haga esto… - la amable mujer la borde del llanto, el cual ya no pudo contener más su silencio, suplico a su reina que no cometiera aquel error.

- Gerda tiene razón, entendemos que no estamos en la posición de pedirle esto… pero no destruya su felicidad su majestad.

Elsa miro asombrada a sus amigos, sentía que la calma que aparentaba pronto iba a desaparecer, pero tenía que ser fría como el elemento que podía manejar, así que solo suspiro mientras volvía a mirar a su frente.

- Muchas gracias por su preocupación Gerda y Kai... Pero el tiempo se terminó.

Cuando Elsa ya se imaginaba la impaciencia en la cual se encontraría Albert, finalmente escucho una voz muy familiar venir de su derecha. Al fin había llegado su hermana Anna.

- Elsa, perdón la tardanza, pero tuve unos contratiempos… ¿Elsa, estás bien?

- Sí Anna.

- Estás seria – la peli-naranja miro hacia la puerta del altar entendiendo el por qué, así que ella nuevamente frunció el ceño – Elsa es la última vez que te digo, vámonos ahora de aquí, no tienes porque casarte con ese tipo.

Las campanas empezaron a sonar indicando que ya era mediodía y debía comenzar la ceremonia, Elsa empezó a subir aquellas escaleras, Anna suspiro resignada y enfadada de que su hermana con su silencio insistiera en realizar esa boda, sin más que hacer la acompaño a su lado hasta llegar al altar, donde la entrego al príncipe Albert para luego acomodarse a un asiento en las primeras bancas. La joven princesa no pudo evitar percatarse de que habían soldados de Romerike en aquella ceremonia, lo cual le pareció un poco extraño, aunque viniendo de Albert seguro que tenía algo en mente.

La ceremonia fue avanzando, mientras el sacerdote seguía hablando Elsa comenzó a recordar los momentos que paso con su hermana de pequeña, aquellos tesoros de felicidad, como también cuando se reconciliaron, no pudo evitar rememorar aquellos momentos al igual que imaginar el rostro de Gerard, la reina de las nieves, como era apodada por algunos, sentía que se quebraba pero no podía demostrarlo, debía controlarse. A pesar de ello, su hermana y otros invitados pudieron percatarse que el ambiente se hacía cada vez más frio, mientras solo Albert sonreía entendiendo que era una señal de "miedo" de quien pronto sería su esposa.

Elsa cerro sus ojos momentáneamente esperando que finalmente despertara de la pesadilla en la que decidió entrar, cuando de repente escucha una voz familiar interrumpir la ceremonia, una voz que la hacía sentir que sus suplicas eran escuchadas y podía despertar de lo que vivía en ese momento, mientras abría los ojos con sorpresa.

- ¡ELSA NO LO HAGAS! ¡DETENGAN ESTA BODA!

La soberana de Arendelle, junto a todos los presentes no evitaron voltear sorprendidos por lo que estaba ocurriendo, un hombre de cabellos oscuros, algo desarreglado pero que llevaba una capa había aparecido interrumpiendo la boda real. Elsa fue la primera en levantarse y mirar alegre que esté vivo Gerard.

- Elsa, aquel hombre que está a tu lado solo ambiciona el poder, desde hace tiempo en Romerike él quiere ser el Rey, pero su padre le negó ese derecho apenas falleció al dejar un decreto en donde él no se convertiría en rey si es que no se casa con una princesa, por eso las vio como objetivo a Anna y a ti, al ser "solteras" y jóvenes, incluso si en caso se casaba con la princesa Anna, él iba a matarla. Pero ahora él no solo desea ser Rey, sino al casarse contigo piensa obtener más poder aún, no solo por Arendelle, sino por ti misma Elsa, tus poderes son su plan principal.

Todos los invitados no evitaron mostrarse mortificados por lo que acababa de decir aquel chico, mientras Elsa volteaba a mirar seria al castaño el cual se veía totalmente furioso.

- Por favor, no me digan que van a crear en ese traidor, porque déjenme decirle que él planeo matar a mi padre, y por eso se convirtió en un exiliado. Lo que no entiendo es que cara vienes a poner aquí cuando solo dices mentiras, de la misma forma engañaste a mi padre – Albert se mostraba indignado, era una actuación tan buena que dejaba en duda a quienes observaban lo que ocurría, pero tanto Anna como Elsa sabía que Albert mentía.

- Lo que dice Gerard es cierto – en ese momento el joven rubio entro a la ceremonia al lado del azabache, mientras no dejaba de mirar serio a aquel príncipe – y si no creen en lo que dice, pues la persona de más confianza del príncipe de Romerike les puede confirmar – Detrás de aquel robusto joven una delicada figura aparece, algunos invitados lograron reconocerla y la mirada de todos estaba dividida en diferentes rumbos.

- Todo lo que dice mi medio hermano es cierto… Lo siento príncipe Albert pero ya no puedo vivir de esta manera, usted siempre ha pensado en su propio bienestar sin importarle si lastima o no a otros, desde que lo conozco, siempre a ambicionado el poder, incluso hasta el punto de llevarme a ir en contra de mi propia familia… desde un comienzo planeo matar a su padre para obtener el reino de Romerike, aunque al final sus planeas tomaron otro rumbo, el cual era casarse con la princesa de Arendelle y matarla después, todo estaba planeado, todo por el poder que tanto usted ama, y quizás es lo único que en verdad considera ¡Solo PODER!

El príncipe Albert comenzó a apretar sus puños mientras se notaba la furia en su rostro, Anna se levando y se puso delante de él mientras lo miraba con total seriedad.

- Este hombre no es digno de casarse con mi hermana, no solo por lo que hace, sino por lo que sugiere a las jóvenes. A ti te importa poco la dignidad de las mujeres, incluso a mí me propusiste pasar una noche contigo en frente de Elise. Y déjame decirte que es lo último que haría porque respeto a mi hermana, a Kristoff y sobre todo a mí misma.

- Maldito, no me importa si eres un príncipe… - en ese momento el rubio montañero se acerca muy enojado y con el fin de golpearle en la cara al príncipe Albert mientras Elsa lo detiene y se coloca adelante de ambos jóvenes, mientras voltear a verlo seria.

- Príncipe Albert, creo que ya escuche suficientes quejas sobre usted, y sobretodo descubrir su verdadero objetivo, está alianza se termina aquí, le pido que por favor desaparezca de Arendelle para siempre.

Con un rostro serio, la rubia platinada no se inmuto ante la mirada de furia de aquel hombre con el que pudo a ver terminada casada, pero Albert era obstinado, y a pesar de tener en ese momento un rostro desencajado por la furia, Albert empezó a gritar, asustando a los invitados que empezaron a correr hacia las afueras de la capilla.

- Oh Elsa, hermosa y fría, es una pena que nuestra alianza termine de esta manera… pero no me quedare con las manos cruzadas, vine para convertirme en rey y lo seré cueste lo que cueste… ¡Guardias, MATENLOS A TODOS! ¡Y sobre todo tráiganme la cabeza de la reina de las nieves!

Tanto Anna como los demás se alarman por lo que ven aparecer poco a poco en aquel lugar sagrado, Elise mira a Gerard, dándole a entender que se acerque y proteja a Elsa.

Por otro lado Elsa viendo que algunos guardias corrían detrás de algunos invitados que aún no habían terminado de salir, y sobretodo preocupada por su gente que estaba en el exterior, finalmente hace uso de su poder para protegerlos dentro de una urna de hielo donde el poder las espadas de los caballeros negros no podían lastimarlos, mientras ella poco a poco utilizaba su poder para debilitarlos, Gerard junto a la espada que había llevado se encargaba de proteger a Elsa en sus espaldas, en el caso de Elise, ella fue refugiada también en una urna.

- ¡Anna también debes entrar a la urna! – comento Elsa mientras seguía debilitando a los guardias que se aproximaban.

- ¡Claro que no! Yo me quedo contigo – en ese momento Anna coge un par de espadas que habían caído en el suelo mientras le alcanza una a Kristoff – Además nunca he estado más que lista – en ese instante la peli-naranja empezó a defenderse con la espada frente a un guardia que decidió atacarla, al igual que Kristoff, aunque de una manera torpe ya que no era su espacialidad, también realizo lo mismo derribando a los guardias que se acercaban, en algunos casos tenia ventaja por su fuerza cuando golpeaba a puño limpio.

La rubia platinada, a pesar de su preocupación se sentido feliz de saber que la gente que la quería la estaba apoyando hasta el final, incluso viendo que los guardias eran menos, algunos guardias de su palacio finalmente pudieron acceder y luchar junto a ella, al igual que trabajadores y algunos ciudadanos que pudieron librarse de la urna, con lo que tenían en la mano lograban derrotar a la gente que quería hacer daño a su reina. Elsa sonrió mientras seguía atacando a los guardias que quedaban, hasta que de repente sin percatarse siento el golpe de la empuñadura de una espada en su brazo, era Albert que fue directo a lastimarla, aunque solo logre derribarla en el piso.

- ¡Elsa! – grito Gerard mientras iba a socorrerla, aunque Albert estaba a punto de volver a lastimarla, pero su intervención con la espada pudo salvarla en ese instante.

- ¡Oh Gerard! Acaba de llegar el caballero de la damisela en apuro, sabes bien que la ventaja la tengo yo, pero si gustas, puedes morir antes – en ese instante Albert empezó a atacar a Gerard el cual se defendía. El choque de espadas se escuchaba en la capilla, mientras la joven reina se recuperaba del golpe y era finalmente socorrida por Anna.

- ¿Elsa estás bien?

- Si Anna, solo fue un golpe ¿Gerard?

- Esta peleando contra Albert… - en ese momento ambas muchachas ven como Albert terminaba haciendo volar la espada de Gerard, haciendo que finalmente quede indefenso ante cualquier golpe.

- No… él puede morir – Elsa al ver la situación no pudo evitar perder el control en sus poderes haciendo congelar parte del piso donde se encontraba, Anna observo la situación tratando de hacer calmar a su hermana, cuando de repente se le ocurrió una idea.

- Elsa, esta es tu oportunidad, mira el piso donde estás.

Anna comento a su hermana, la cual inmediatamente se dio cuenta de la situación. Elsa comenzó a congelar parte del piso mientras Albert se acercaba más y más al joven, cuando de repente sus pasos se ven detenidos al sentir frio. Su cuerpo se estaba congelando con el poder de Elsa.

- ¡ELSA TÚ…!

La espada del castaño finalmente cae al piso mientras solo queda libre parte de su pecho y su rostro, los pocos caballeros negros al ver como quedo su soberano empiezan a dar su retirada y la gente presente empieza a gritar por el triunfo que acababan de obtener. Por su parte Elsa se acerca al lado de Gerard, observando que solo tenía unas cuantas heridas leves por la pelea.

- Ahora ya no puedes hacer ningún daño más Albert – comento Elsa mientras la observaba enojada y ayudaba a disolver las pocas urnas de hielo que quedaban.

- Quien diría que eres muy astuta Elsa…

- ¡Realmente eres muy osado, cuando te cuesta admitir que fuiste derrotado! – comento Anna con furia hacia el príncipe.

- No Anna, no le hagas nada a este hombre – comento Elsa mientras sostenia el brazo de su hermana que estaba a punto de darle un fuerte golpe. Anna se quedó estupefacta por la reacción de su hermana, pero más sorprendida quedo al igual que los presentes cuando una fuerte cachetada se escuchó en la capilla. Elsa había terminado dándole una bofetada al príncipe, el cual no pudo evitar abrir los ojos también por la sorpresa.

- Wow, eso no esperaba de ti Elsa – Kristoff comento sorprendido por la reacción de su amiga, mientras atrás de él venía Olaf junto a unos guardias.

- Amigos, es a ese hombre al que deben encerrar, al que parece un cubito de hielo.

- ¿Olaf? – Comento Elsa al verlo aparecer finalmente - ¿Dónde habías estado?

- Oh no podrás creer lo que paso Elsa, pero Anna me dijo que trajera a estos hombres a determinada hora… aunque creo que llegamos un poco tarde – comento el pequeño hombrecito de nieve.

- ¿Anna acaso tu planeaste todo esto? – pregunto Elsa mientras cogia las manos de su hermana.

- Sabes que haría cualquier cosa por mi hermana… además no solo fui yo, también Kristoff, Gerard, Olaf, Malvadisco y sobretodo Elise.

La rubia miro avergonzada mientras agachaba la cabeza, a pesar que a su lado pasaba el príncipe congelado junto a las guardias, los cuales lo llevaban directo al calabozo. Gerard no pudo evitar acercase a su hermana, a la cual sonrió muy amable.

- Elise, muchas gracias.

- No tienes que agradecérmelo… después de todo lo que te hice…

- ¿Elsa, que castigo piensas mandarle a ese hombre? – comento Kristoff viendo que aún Gerard y Elise se sentían algo incómodos.

- Hoy día voy a redactar una carta dirigida al familiar más cercano del príncipe Albert, su tío el duque de Riek, además de mandarle el exilio de Arendelle.

- Creo que eso ya es ser benevolente con ese tipo – comento Kristoff algo inconforme con lo que decía Elsa.

- A decir verdad, su majestad Elsa tiene razón en hacer esa carta – intervino Elise mientras observaba a Elsa – Si manda esa carta contándole lo ocurrido, inmediatamente el príncipe Albert no solo no alcanzará la posibilidad de ser rey, sino que se le quitara el cargo de príncipe y su tío el duque asumiría el trono de Romerike… pero descuiden, el duque de Riek es conocido por ser un buen hombre, así que estarían haciendo lo correcto, le estarían brindando el peor castigo para un príncipe con ambición.

Los presentes se miraron uno tras otro, mientras entendían que ese sería el final de un hombre sin escrúpulos y que de alguna manera estaría recibiendo lo que se merece, finalmente podían respirar tranquilos y comenzar una nueva vida de tranquilidad.

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Hola a todos aquí les dejo otro capítulo más de esta historia, finalmente dando fin a Albert, que aparte de cubito de hielo, también recibió un golpe x3 aunque seguro en el calabozo le darán más palizas (?). Y ya estamos próximos al final x3, un final que ya mucho han estado esperando ;) (algunos deben sospechar de que tratara) por otro lado les invito a pasar a leer un nuevo mini fic de Frozen que ando haciendo sobre Anna, Kristoff y Elsa de niños x3, se llama "Mi primer amigo" :), espero que lo puedan leer y opinar al respecto :)

snowflakes013: Muchas gracias como siempre por tu comentario :D, y sí, finalmente Elise abrió los ojos!

fan-de-caidos-del-mapa: Gracias por tu comentario fan-de-caidos :), y respecto a tu pregunta... Sí, es lo que piensas D: quería encamarla a la pobre u.u

Madison Luna Marie Ross: Como siempre muchisisisisisimas gracias Madison por tu comentario x3, y sí! Finalmente Elise abre los ojos :D, sobre los celos de Kristoff, bueno se tiene que contener sino estropea el plan x´D, y sobre Elsa, al menos hasta ese capítulo no sabía que Gerard estaba vivo :), al menos en este finalmente ya las cosas se calmaron x3, espero que te guste n.n :se viene full Kristanna:

Alexis Lion 99: Muchisisisisisimas gracias por tu comentario Alexis :D , me alegra saber que te sientas emocionado por los capítulos x3, y disculpa la pequeña espera, pero finalmente aquí traigo la continuación, y concuerdo con tu comentario respecto a Elise :3, realmente le haz sacado el mejor mensaje del capítulo :D

Reina Elsa: Muchas gracias por tu comentario Reina Elsa n.n

Muchas gracias a todos por tomarse su tiempo de leer y comentar este humilde fic :D