.:*Con los Ojos del Corazón por ByWillowy*:.

Capítulo 14/37

.:*Destino*:.

Nota de traducción: Se han hecho algunas adiciones a la narrativa a fin de mejorar la prosa en español. No se pretende infringir o irrespetar el argumento/historia original.


Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia

ni sabiduría humana que lo pueda prevenir.

Miguel de Cervantes


Al terminar la reunión informativa, JJ recogió su archivo, tenía la mente puesta en el nuevo destino del equipo: Florida. Su pensamiento estaba tan inmerso en el caso que cuando Spencer la tocó en el brazo para llamar su atención, la hizo saltar del susto.

"¡Oh!, hey lo lamento… No era mi intención asustarte", le dijo

"No te preocupes… ", respondió ella, mientras hacía contacto visual con él. Con una pequeña sonrisa dibujada en sus labios, añadió, "sobreviviré"

Spencer mantuvo la voz baja, "sé que este no es el mejor lugar, pero...", comenzó a decir

JJ movió los archivos contra su cadera y lo enfrentó. "Spence… Cada vez que tengas algo que decirme… No importa dónde estemos… Siempre será el lugar indicado" mantuvieron sus miradas por varios segundos hasta que una de las cejas femeninas se elevó un poco, entonces le dijo; "imagino que quieres hablar acerca de lo que pasó esta mañana en tu departamento"

Él movió la cabeza afirmativamente.

"¿Vamos a mi antigua oficina?" Le propuso, "pero no tendremos mucho tiempo, sabes que cuando Hotch dice que despegamos en treinta, eso es exactamente lo que quiere que pase"

Ambos asintieron.


Derek los observó caminar a través de la pasarela. Los siguió con la vista cuando iban rumbo al que fuera el despacho del enlace comunicacional. Sonrió para sus adentros. "No hay mejor momento que el presente", pensó.


Spencer cerró la puerta y, cuando se volvió, casi saltó de su piel al encontrarse que JJ no se había movido muy lejos. Estaba ahí, delante de él, sin soltar los archivos y mirándolo de frente.

Se aclaró la garganta. "Yo quería…"

Sus pensamientos fueron cortados por los labios más suaves que jamás había probado. Lo había tomado por sorpresa aquel beso tierno y dulce. Se entregó al momento y le devolvió el beso con la misma calidez. Perdida su capacidad para razonar, sus instintos sucumbieron al contacto: Separando los labios y empujándose contra ella.

El beso que compartían se fue haciendo más profundo y pasional a medida que transcurría el tiempo.

JJ dejó escapar un pequeño suspiro que era la mitad de un gemido. Los archivos que llevaba consigo, fueron a parar al suelo cuando los brazos de Spencer la rodearon. Ella no pudo contenerse de entrelazar sus dedos a través del cabello rizado de él, reclamar más cercanía con sus labios y degustar el placer de probarse el uno al otro.

Todo lo que él podía pensar era en cuánto tiempo había soñado con que esto sucediera, cuántas veces había querido poder besarla así… En sus pensamientos más salvajes nunca se habría imaginado que ocurriera en el trabajo (bueno, tal vez sí). Pero ahora que estaban allí, de veras no quería que la sensación se acabara.

Ella lo estaba besando y él le correspondía de buena gana: Una y otra… Y otra vez. Cuando sintió que su cuerpo comenzó a responder, luchó para detenerse. Murmuró contra su boca, "JJ, Dios... Tenemos que..."

Y sus palabras se perdieron de nuevo contra sus cálidos y hermosos labios...

"No puedo Spence... No te puedo perder" susurró ella, con las manos en su cabello. "No voy a dejarte ir… ¡No!… Me niego, por favor..."

El corazón de Spencer se disparó y la besó con más fuerza, sus brazos se apretaron más a la pequeña cintura, sus manos acariciándole la espalda, el largo y sedoso cabello rubio rozándole los dedos. Estaba rendido a sus pies: Y ella era maravillosa y perfecta… No podría alejarse aunque su vida dependiera de ello. Los latidos de su corazón eran tan fuertes como nunca antes sintió, era tan ardiente la sensación… Parecía tan perfecto, que el hecho de saberlo, lo abrumó.

Él rompió el beso con un suspiro y se frotó la cara contra la de ella, necesitaba recuperar el aliento. Ella movió su mano para tocarle los labios mientras lo veía a los ojos: La mirada de ella tenía un brillo especial, los ojos de él estaban cristalinos y llenos de amor… Era imposible no mirarse el uno al otro…

Por un segundo o dos, Spencer se perdió en la profundidad de aquellos ojos azules y respiró "JJ..."

Su nombre en sus labios era el sonido más hermoso del mundo para Jennifer. Y se quedaron allí, en los brazos del otro, durante largos minutos, sólo observándose bajo esta nueva luz, perdidos en este sentimiento que tanto les había costado exteriorizar, y que no sabían explicar, pero tampoco podían negar.


Después de aquel beso, se convirtieron en inseparables. Fueron equipo durante todo el caso en Florida. Aún por las noches… Cuando todavía no querían hablar con el resto de sus colegas acerca de lo que les pasaba, se arriesgaron a colarse en la habitación del otro… Pasaron horas y horas de lenta exploración… De amarse, conocerse a profundidad, cartografiando sus pieles y memorizando sus cuerpos.

Más tarde, dormirían juntos: Acurrucados, exhaustos, satisfechos, y respirando casi como uno solo.

Jennifer no recordaba haber sido más feliz en su vida que ahora mismo… Y tampoco podía hacerlo Spencer. La alegría de ambos los desbordaba, y era evidente que estaban profundamente enamorados para cualquiera que los mirara (especialmente, bajo la lupa de un grupo de perfiladores expertos). El equipo, a su crédito, no dijo nada, respetando su privacidad y confiando en que ellos se los anunciarían cuando estuvieran listos para hacerlo público. Todos trabajaron el caso con su acostumbrado profesionalismo, como si nada hubiese pasado y dando lo mejor de su experiencia.

Lo único que empañaba este momento mágico era la certeza que tenían de que iban a lastimar a alguien más.

Jaye.


Se sentó con el teléfono pegado a su oído, esperando a que él la atendiera, pero la llamada se fue directamente al buzón de voz… Una vez más.

… … …

Para Jaye no eran extrañas las prolongadas ausencias de Spencer cada vez que atendía un caso, lo que nunca antes había experimentado era el hecho de no poder comunicarse con él durante todo el tiempo que le tomaba al equipo resolverlo…

La falta de comunicación le pareció algo totalmente fuera de orden, incluso desconsiderado… No era propio de él, por lo tanto: Estaba preocupada.

También se dio cuenta que este era el primer viaje que incluía a JJ después de la muerte de Will, ¿cuánto tiempo había pasado ya? ¿Cuatro, cinco, seis meses o tal vez más?

Jaye no podía definir cómo se sentía acerca de esto: Que su novio saliera de viaje con ellaY el resto del equipo... Por un momento se creyó molesta… Muy, muy molesta: Y más cuando lo llamaba y llamaba y él no respondía o devolvía después sus llamadas.

Pero también estaba herida... Pese a querer convencerse de que esta inusual distancia de Spencer estaba plenamente justificada, todas y cada una de las excusas que pensaba para favorecerlo a él, le sonaban muy huecas.

En su interior, lo sabía. Ella podía tratar de negarlo todo lo que quisiera, pero al final, lo sabía. JJ se estaba metiendo en su terreno: Que la rubia pudiera ocupar la atención de él día y noche, de seguro impactaría en Spencer, Jaye lo presentía.

¡Dios!

¡Si tan solo regresara sus llamadas! Tenía que hablar con él, ya habían pasado tres días: Tres días y sus noches sin saber nada de nada, y el agujero en el estómago parecía cada vez más y más grande.

Finalmente se detuvo, dándole un manotazo a la pequeña voz en su cabeza que no paraba de decirle: "Lo estás perdiendo"

"Muy bien rubia, no te vas a salir con la tuya… No sin una buena pelea " se dijo. Sus manos se apretaron en pequeños puños en tanto ideaba su plan maestro. "Será mejor que te pongas el cinturón de seguridad… Porque lo que soy yo: Voy sin freno, ¡ya verás!"