DISCLAIMER: Los personajes de esta historia pertenecen a Michael Dante DiMartino y Brian Konietzko.

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CAPÍTULO 14

Faltan dos días para mi cumpleaños, será un día largo, pero sigo en la cama, tengo la carta de Korra en mis manos, no debo abrirla aun pero ella no lo sabrá, estoy considerando en enviarle las gracias ese día, busque como abrirlo y me di cuenta de que era una hoja doblada por la mitad, lo leí con atención.

Cuando abras esta carta espero que sea antes de tu cumpleaños, si no, no tendrás la sorpresa a tiempo, lo siento pero no te contestare el celular hasta el día después de tu cumpleaños, esta es la primera pista, toma el autobús en el parque de Aang que va a la estación central, pasa la estatua del señor de fuego Suko, entra en el área comercial y cuenta cuatro locales a tu derecha, encontraras un puesto, compraras algo azul y al momento de pagar le dirás al encargado que "te gusto porque es azul como los ojos de la chica más genial que existe", cuando lo pagues entrégale el boleto del trasporte, él te dará lo que fuiste a buscar.

PD. Sonríele y dile que esperas que pronto reciba noticias de su hijo.

Korra.

Estoy sonriendo, me levanto enseguida y corro a mi vestidor, me pongo ropa cómoda, tomo mis cosas de la escuela bajo corriendo y subo a mi auto, en clases solo veo el reloj, al salir de clases cuento con dos horas para aparecer en la oficina, por lo que debo apresurarme, terminadas las clases salgo casi corriendo sin despedirme de mis amigos, directamente a la plaza Aang, pienso en hacer trampa y comprar un boleto del camión e ir en auto pero… dejo el auto en un estacionamiento y con solo mi bolso me dirijo a la parada de autobuses de la plaza Aang, espero junto a una señora muy amable, que pregunta por mi día y me platica algo del suyo, subo al trasporte y guardo el boleto, me siento junto a la ventana y observo las calles, he pasado en varias ocasiones por ellas pero nunca las había visto así, las tiendas, los puestos de comida, las personas yendo y viniendo, siempre manejo con la vista al frente.

Al llegar a la estación bajo y me apresure hasta la entrada del área comercial, saco la nota y cuento cuatro puesto a la derecha, es una tienda de postales, atendida por una señora de mediana edad, pequeña y regordeta, veo los diferentes productos, postales, recuerdos, llaveros, busco algo azul, del color de los ojos de Korra, encuentro una figurilla de la tribu agua y me acerco a la señora.

-me gusto porque tiene el color de ojos de la chica más genial que existe…-le entrego el dinero y el boleto de camión.

Ella guarda en una bolsita de papel la figurilla y la veo poner otra nota de papel estraza en ella y una cajita con un moño azul.

-espero que disfrute su compra… y su cumpleaños-me dijo la encargada sonriendo.

-y yo espero que reciba noticias pronto de su hijo-le dije sonriendo.

-gracias, que los espíritus te escuchen-se despidió con la mano.

Me dirigí a una banca y saque la nota de la bolsa de papel.

Espero no hayas hecho trampa, la mujer que te atendió se llama Mei, su hijo es parte de las fuerzas contra los igualitarios, fue mandado a el reino tierra y su madre tiene mucho sin noticias suyas, hablando del reino tierra, sube al tren y dirigente a la estación tierra, al llegar camina cinco cuadras a la izquierda y dos a la derecha, encontraras el centro comercial pequeño Ba Sing Se, supongo que tienes hambre, entra al sector medio y pregunta por los mejores fideos del sector, cuando llegues pide un plato grande y algo de beber, al terminar dile a la de la caja que te ponga tres panecillos de mora azul, y le dices "son los preferidos de mi amiga Mei, de regreso la visitare en su puesto de recuerdos en la estación" no olvides preguntar su nombre… tal vez lo necesites.

PD. Puedes comer un panecillo, los otros dos son para Mei.

Tengo hambre, lo que me sorprende es que lo sepa, compro un boleto y entro al tren, hay muchas personas por lo que me quedo parada, me pierdo en mis pensamientos hasta que escucho que llegamos a la estación tierra, bajo y sigo las instrucciones de Korra. Al recorres las siete cuadras que me dijo me encontré con el centro comercial, otro lugar que tengo prohibido, solo vamos a comer cuando los negocios lo requieren y directamente al sector alto, camino un poco entre la gente y al llegar al sector medio pregunto por los mejores fideos, me mandan hasta un pequeño local muy limpio y decorado con motivos del reino tierra todo es verde y beige. Pido un plato grande de fideo y un té de lichi frio, la verdad es que agradezco la comida, observo mi reloj y tengo cuarenta y cinco minutos para llegar a la oficina me acerco para pagar.

-¿sería todo?-me pregunta la cajera con una sonrisa, sus ojos verdes característicos del reino tierra me recuerdan a Opal, sonrió.

-quisiera tres panecillos de mora azul, son los favoritos de mi amiga Mei, de regreso a la estación se los dejare.

-¿Mei? ¿Sabes como esta? Mándale saludos de mi parte -Su sonrisa fue más grande.

-voy y le mando tus saludos, ¿Cuál es tu nombre?-

-Kaya, mucho gusto-dijo y me tendio la mano.

-Asami, un placer yo le doy tus saludos.-dije y pague la comida.

-¿tienes el boleto?-me pregunto Kaya con una sonrisa.

Me quede en silencio, le di el boleto a Mei, pero tengo el de el tren, se lo entrego y me sonríe mucho más, es rara la cantidad de sonrisas que tiene, envuelve los panecillos y los pone en una bolsa de papel, mete otra nota y una flor azul, le agradezco y salgo de la tienda en busca de un lugar para leer la nueva nota.

Sentada en una banca tomo un panecillo y lo cómo mientras leo mi nueva pista.

Supongo que es tarde y debes regresar, toma el tren de regreso a la estación y entregar los panecillos, no olvides los boletos… una vez en la estación tienes la opción de tomar la ruta 3 que te lleva de nuevo a la plaza de Aang o la ruta 5 que te deja en industrias futuro, si vas a la plaza Aang deja la flor en el área de meditación. Espero que disfrutes tu primer regalo de cumpleaños, te hayas divertido en el transporte y disfrutado de los fideos.

P.D. no olvides el mensaje para Mei.

Fue lindo, lo que hizo Korra, la verdad es que me divertí un mucho, con la búsqueda del tesoro, regrese a la estación tierra con destino a la estación central, guarde el boleto, y observe de nuevo el reloj, el tren era más rápido que mi auto, llegue de nuevo a la estación y me dirigí a la tienda de recuerdos, Mei estaba ahí y no parecía sorprendida de verme.

-¿Cómo te fue querida?-pregunto dulcemente.

-muy bien gracias, Kaya le envía saludos-le dije a la señora y le entregue los panecillos- y esto al parecer es de parte de Korra.

-Jajaja –rio escandalosamente- esa no me la esperaba, son mis favoritos y los de mi pequeño Li, bueno ya no es tan pequeño pero los hijos nunca dejan de ser nuestros niños-en su sonrisa se escondía la tristeza en sus ojos- bueno, aquí está el otro paquete, diviértete querida, no olvides mi boleto.

Me dijo y me entrego una caja rectangular envuelta en el mismo papel amarrado con un listón azul y una nueva nota, le tendí el boleto y le di la mano agradeciéndole y me despedí de ella prometiendo volver para saber de su hijo. Salí casi corriendo de la estación y me dirigí a la parada de autobuses para ir por mi carro al parque Aang, me quedaban veinte minutos para llegar a la oficina y salí corriendo del camión para dirigirme al área de meditación para dejar la flor azul, en ella estaban dos flores azules una más marchita que la otra, Korra las dejo después de que no fui a las citas anteriores, salí corriendo al estacionamiento y fui a la oficina, nadie checa mi hora de entrada pero mi padre siempre dice que debemos ser un ejemplo para los empleados.

Una vez en mi oficina cerré la puerta y me senté frente a mi escritorio, tome la nueva nota y la leí con atención.

Si hubiera terminado no sería divertido ¿no te parece?, espero que te gusten los regalos que te he dado.

¿Qué es un cumpleaños sin pastel? Toma el autobús ruta cinco, y baja en la torre Armonía, saluda al guardia de mi parte y ve al restaurante del penúltimo piso, pide una rebanada del pastel de tu preferencia y una bebida, y dile que te lleve a la mesa siete, y coméntale al mesero "que tiene los ojos como alguien que conoces".

Espero que disfrutes de la vista, y el pastel, no olvides tu boleto entrégaselo al jefe de meseros al llegar.

PD. Espero que estés disfrutando esta pequeña aventura.

Saque la figurilla de la tribu agua que compre y la coloque en mi escritorio, resalta entre los colores oscuros de toda la oficina, resalta como Korra en mi vida, pero es hermosa, abro el primer paquete, es una cajita con chocolates y tiene una pequeña nota "como el chocolate estaré para ti cuando me necesites" tome uno y lo probé, y tuve por fin una excusa para aceptar mi felicidad. Tome el otro paquete y lo abrí era un libro el nombre *el precio de la sal y tenía una nota en el separador de la primera hoja "no dejo de pensar que lo que siento está mal, pero ¿en estos tiempos que está bien?" la portada me decía de que se trataba el libro sentí como me sonrojaba y rápido lo metí en mi bolso.

-A que juegas Korra, y ¿Por qué estoy jugando? -Digo en voz baja.

El teléfono me regresa a la realidad y me pongo a trabajar.

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Estoy en camino a la torre armonía en el autobús de la ruta 5, sube una persona mayor y me levanto para darle el asiento, pienso en Korra, mañana es mi cumpleaños y solo pienso en que lo que quiero es que ella este conmigo, tengo el boleto en la mano, ya sume, multiplique, reste y divide los números, así son las citas de Korra, misteriosas, divertidas, diferentes, lo que quiere esa chica es un helado, una caminata, un dulce, comer y correr, su insistencia en que use el transporte público, que recorra ciudad Republica, una hora, un lugar, el mismo día…Mako, no importa lo que haga, sus detalles sus secretos… sigue con él, no es mía.

Me sacudo las ideas y bajo del transporte cuando llego a mi destino.

-buenas tardes-saludo a guardia.

-buenas tardes ¿a qué piso va?-me pregunto el guardia que vestía los colores de la nación del fuego.

-penúltimo, comeré pastel por mi cumpleaños.

-llego justo a tiempo, ¿cómo esta Korra?-me pregunto el hombre animado.

-está en unas conferencias toda la semana, pero le manda saludos.

-esa chica siempre tiene algo que hacer, pero si no como se cambia el mundo ¿verdad?-me dijo mientras abría la puerta para dejarme entrar.

-muchísimas gracias-le digo y el hace una pequeña reverencia.

"cambiar el mundo" un comentario tan inocente… supongo que es por que estudia política, subo por el ascensor y al abrirse me encuentro con el anfitrión, que al parecer era el jefe de meseros también pues no dejaba de dar órdenes.

-¿Nombre?-me pregunto el hombre sin levantar la mirada.

-Asami… tengo un boleto-le dije dándole el boleto el camión él me sonrió.

-la esperábamos señorita Asami, por favor acompáñeme a la mesa siete y en un momento viene un mesero por su orden.-me dijo amablemente.

Camine tras él hasta la mesa siete, que estaba justo en la ventana y tenía una vista hermosa de Ciudad Republica, podía distinguir las oficinas de industria futuro así como otros lugares importantes, el estadio, la zona industrial, el centro de energía, la bahía Yue…

-buenas tardes señorita ¿está lista para ordenar?-el mesero moreno y de ojos azules me recordó la siguiente parte de la pista, sus ojos eran como los de Korra pero a la vez no mostraban la esencia que me cautiva de la chica.

-pastel y un latte, tus ojos tienen el mismo color de una conocida mía…

-pastel, tenemos diferentes pasteles, de manzana, fresa, chocolate, moka, zanahoria…

-la especialidad y el café.

-en un momento se lo traigo-contesto con una sonrisa.

¿Me equivoque de mesero? Es la primera vez que no contestan a mis referencias, pero sus ojos son azules, todas las referencias son al color azul… en un momento mi duda desapareció, llegaron tres meseros con un pastel individual y el latte que tenía un corazón en la espuma, el pastel tenia escrito "Feliz cumpleaños Asami" me pusieron un gorro y me cantaron feliz cumpleaños, le pusieron una vela al pastel con un signo de interrogación y me alentaron a apagarla, vi los ojos azules del chico y pedí un deseo antes de apagar la vela. Me aplaudieron y me dejaron disfrutar de mi postre.

-gracias Korra.-murmuro y disfruto de mi pastel que es delicioso, -por tu culpa tendré que hacer el doble de ejercicio- le dije a la nada.

-y aquí está el resto-dice el mesero de ojos azules y me dejo una charola que descubrió antes de irse y ahí estaba otro regalo, una flor y otra nota, observe de nuevo la vista, termine mi pastel y mi café y abrí la nueva nota.

Espero no haberme extralimitado, cancele el payaso porque sé que eres conservadora, espero que disfrutaras la vista y sobretodo que disfrutes tu día, me gustaría estar contigo, pero no sé si me admitirías, sé que te debo una explicación y te la daré, pero por el momento disfruta la genial celebración en tu honor y que el cielo se ilumine en la noche por tu cumpleaños.

Te mando un fuerte abrazo y cinco besos, uno en la frente, uno en cada mejilla, uno en la nariz y el último en la comisura de los labios.

Korra.

Korra, tan solo si fueras así siempre… es hora de irme, tengo trabajo, y debo recoger mi auto, tengo un último regalo de Korra, es la caja de un disco, lo guardo y después de pagar me dirijo a mi vida… a prepararme para mi cumpleaños.

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La palabra extravagante es sinónimo de Hiroshi Sato, mi padre prepara todo para el gran evento y yo… quiero alejarme un poco, subo a mi auto y me dirijo a la universidad, donde mi cumpleaños no pasa desapercibido, todos mis amigos y compañeros de clase tienen una invitación no quiero que se convierta en otra reunión de ancianos, Opal me abrazo tan fuerte que sentí que me levantaba del suelo, y Kuvira… Kuvira es Kuvira agradezco el detalle de no golpearme tal fuerte en el hombro, es la cuarta hora y tocan la puerta del salón, levanto la mirada, tal vez las conferencias terminaron antes, tal vez Korra vino por mi…

-señorita Sato la buscan- la maestra me sonríe y me levanto de inmediato, vino por mí, vino por mí, me repito una y otra vez hasta estar en la puerta.

Me petrifique no era Korra pero todo tenía su sello, estaba un pobre repartidor que llevaba cinco globos de helio de feliz cumpleaños y un ramo enorme de rosas rojas y rosas, una bolsa de regalo y una tabla que supuse debía firmar entre las piernas.

-¿Asami Sato?-pregunto el pobre chico, asentí-necesito el boleto.

Korra, era Korra el ultimo boleto, el de regreso de la torre Armonía, revise mi chaqueta y por suerte era la misma que traía ayer, le entregue el boleto y me hizo firmar la orden de entrega, pero… ¿Qué hare con todo esto? De pronto escuche un grito de emoción tras de mí, era Opal que de inmediato me ayudo con las flores y los globos.

-Asami que hermoso ¿Quién te lo mando? El general Iroh…-lo último lo dijo con exagerada sorpresa, sentía que mi cara ardía de vergüenza pero sentía una emoción enorme por el detalle de Korra, los detalles de Korra, seguí a Opal dentro del salón y ella amarro los globos del pupitre y se quedó con mis flores, yo puse la bolsa de regalo junto a mi bolso no pude evitar la sonrisa toda la clase.

Como no pensaba pasearme con los globos por toda la universidad al terminar la clase los lleve al auto y los metí no quería que las flores se marchitaran así que las puse tras del asiento para que no les diera el sol y abrí el ultimo regalo, era una caja grande, decorada, sin papel, solo quite la cinta al abrir me encontré un una caja que decía "oído" la saque y al abrirla me encontré con otra que decía "vista" la siguiente decía "gusto" la otra "olfato" y la última, la más pequeña decía "tacto" en esa caja había una nota, tal vez la última.

Pensar que regalarle a alguien que lo tiene todo es muy difícil, pensé en escribirte una canción, una melodía que igualara tu hermosura, pero no tengo dotes musicales.

Entonces pensé en pintar un retrato, pero me fue inconcebible encerrar tu belleza tras un marco.

Dicen que de la comida nace el amor, pero no hay platillo exquisito ni chef plausible para tu paladar.

Pensé en un perfume, pero tu aroma es algo que ningún perfumista puede imitar.

Después pensé en algo para que estrecharas, pero en mi egoísmo solo quiero estar yo entre tus brazos.

Derrotada deje de buscar lo que no tengo y ofrecer lo que puedo darte, sé que esta búsqueda puede ser tediosa y las condiciones inadmisibles, mi intención no era exponerte al peligro o alejarte de tu mundo, era que lo vieras con mis ojos, lo sintieras con mis manos, lo probaras con mi boca, lo olieras con mi nariz, lo escucharas con mis oídos y que lo disfrutaras conmigo.

Te deje pagar todo porque sabía que para ti sería inadmisible, solo espero que te gustara la sorpresa y haberte robado una sonrisa, te mando un abrazo y un beso, tú decides donde.

Korra.

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Pensé entonces en los diferentes regalos que recibí, desde el peluche el domingo pasado, comencé a atar cabos y me di cuenta que todo lo tenía planeado para que yo abriera la carta desde que me la entrego, programo el tiempo considerando que iría a la escuela y que tenía que estar en la oficina, evito que fuera a en mi auto para que me viera obligada a ir los días que tenía reservado, sin duda es uno de mis mejores cumpleaños, ya quiero que sea domingo…

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Es mi tarde de cumpleaños y en realidad esperaba pasarla de otra manera, estoy en mi habitación con un estilista que no sabe qué hacer con mi cabello, solo dice, una y otra vez que debo ser la mejor de la fiesta, maquillaje, zapatos, el vestido de diseñador exclusivo, siempre me han encantado esas atenciones, todos caminando a mi alrededor, alabando mi belleza, pero hoy no puedo evitar sentirme diferente, las extravagancias de mi padre no me parecen atractivas, siento que soy otro producto que presentara al mercado.

Bajo la escalera y mi padre está abajo, hablando por teléfono como siempre, llego al final de la escalera y él no me ha dedicado ni una mirada, llego junto a él, viste su mejor traje nota mi existencia y solo tapa la bocina del teléfono con la mano desocupada.

-te ves hermosa cariño, sube al auto te alcanzare en un momento-continuo con su llamada.

Subí a la limosina y espere, saque mi celular y busque el número de Korra, por fin le puse su nombre y la foto que me envió de ella y Naga en el contacto, solo quiero escuchar su voz.

Escucho el tono, uno, dos, tres, cuatro… escucho el buzón, no contestara, no hasta mañana, mi padre sube al auto y nos vamos, todo el camino tuvo su atención puesta en las llamadas que no dejaban de entrar, escuche cuando se despidió y marque su número, escuche la llamada entrante y mi padre por primera vez me vio a los ojos.

-contesta-le dije con una sonrisa, él lo hizo-hola papá ¿cómo estás?

-bien –lo vi dudar- Asami ¿y tú?

-también feliz de hablar contigo-no pude evitar que se quebrara mi voz.

-también estoy feliz de hablar contigo-colgó su celular y golpeo el asiento a su lado para que me sentara junto a el-ven y dale un abrazo a tu viejo.-Me senté junto a él y lo abrase paso su brazo por mis hombros y recargue mi cabeza en su hombro.-discúlpame hija hoy es tu cumpleaños lo mínimo que te debo es mi atención.

-te quiero pa'…-le dije sin levantar la vista.

-también te quiero princesa-hacia tanto tiempo que no me decía así, solo disfrute de su atención el resto del viaje.

Al llegar al gran salón afuera nos esperaba la prensa, las fotos no cesaban mientras nos acercábamos a la puerta y solo sonreía feliz porque mi padre me llevaba del brazo, estoy acostumbrada a estos eventos, música de orquesta, meseros vestidos de smoking personas con sus mejores trajes, hablando en pequeños grupos, las cuatro naciones representadas en su vestimenta, en cambio la nación del fuego estaba en la decoración del lugar. Las personas me felicitaban y me hacían comentarios banales, buscaba a mis amigos con la mirada mientras saludaba a una persona muy importante de la tribu agua.

Escuchaba su conversación sin mucha atención cuando vi a Opal, Kuvira y los chicos.

-Desafortunadamente no pudo venir, tenía que estar en la cumbre de las Cuatro Naciones Unidas por lo que pidió que viniera en su representación- comentaba el hombre alto de ojos azules, algo normal en la tribu del agua.

-mucho gusto señor…-le dije tendiéndole la mano.- lo dejo en buenas manos, fue un placer conocerlo.

Me dirigí hacia mis amigos, por fin era libre, al llegar todos me felicitaron me abrazaron y nos alejamos un poco para platicar sin interrupciones.

-vaya Sato sí que es divertida tu fiesta-comento Kuvira con sarcasmo.

-No es mi fiesta-conteste con pesadez- es de mi padre.

-Discúlpame por lo que te voy a decir pero tu padre se ve muy viejo para cumplir veintidós-la broma de Bolín nos hizo reír.

-eso pasa cuando trabajas mucho-les dije con una sonrisa.

-nunca trabajare y me quedare joven y guapo por siempre-Dijo Bolín haciendo caras y mostrando sus brazos.

Seguimos con las bromas y nos llevaban bocadillos y bebidas pues estaba con ellos, la hora de la cena llego y con ella el discurso de mi padre. Estaba sentado junto a él en la mesa principal, y padre golpeo ligeramente su copa y tos guardaron silencio.

-Buenas noches Damas y Caballeros de las cuatro naciones, en esta ocasión, estamos reunidos para celebrar el cumpleaños de mi única hija, al verla aquí junto a mí, y ver lo hermosa que es y saber en lo que se ha convertido me hace sentirme muy orgulloso, sus aportaciones a industrias futuro están al a par de las mías propias, por lo que les anuncio, que el día que Asami termine la universidad se convertirá en la vicepresidenta de la compañía y le daré la mitad de mis acciones para convertirse en la accionista mayoritaria por las acciones que ya tiene. –Todos aplaudieron- Hija mía, sé que tu madre está también presente entre nosotros y está igual de orgullosa que yo.-mi padre hizo el brindis término su copa y me dio un fuerte abrazo, todos volvieron a aplaudir.

Al pensar en mi madre mi mundo se derrumbó, comí como un autómata, no me percaté de que comida era, ni de la conversación en la mesa, la reanudación de la fiesta ni siquiera me percate de cuando volví con mis amigos. Solo pensaba en una cosa, ¿de verdad mi madre estará orgullosa de lo que soy? Les sonreí a mis amigo y me disculpe con la excusa de ir al sanitario, pero seguí de paso hasta que encontré un pequeño balcón que daba a los jardines que eran hermosos.

Respire profundo y observe el cielo, las estrellas brillantes me recordaron a la carta de Korra, el cielo se iluminara… saque mi celular, pasaban de las doce de la noche, oficialmente ya no era mi cumpleaños, tome valor tal vez del alcohol ingerido y llame, sonó una vez, dos, y cuando esperaba el tercer tono contesto.

-¿Cómo está la chica del cumpleaños?-su voz era alegre y no pude retener más un sollozo.

-Korra…-mi voz se quebró.

-¿Qué pasa bonita?-la preocupación en su voz era evidente.

-Korra…-repetí, no sabía que decir –no debí llamar lo siento.

-No bonita, no te disculpes, ¿Qué pasa? ¿Estás bien? ¿Te lastimaste?

-no estoy bien, no dejo de pensar en lo que dijo mi padre, que mamá estaría orgullosa de lo que soy, no dejo de pensar en que tal vez… no es verdad.

-Sami… tu padre tiene razón eres brillante, inteligente, valiente, divertida, buena, hermosa… tu madre está orgullosa de ti, y te diré un secreto, las mamás siempre se enorgullecen de sus hijos, incluso la mía, Sami… limpia tus lágrimas y acércate a un lugar donde puedas ver el cielo.

-estoy viendo el cielo.

-yo también, observa la luna, yo la estoy viendo, sé que estamos muy lejos pero la luna que tu vez es la misma que yo veo, y es la misma que vio tu madre, piensa en ella, recuérdala como la luna tu madre siempre estará ahí y aunque la tape una nube o el día haga que se pierda en el universo tienes la certeza de que está ahí, y que se iluminara con más fuerza… las personas que amamos no mueren, si las recordamos con cariño…-siento mis lágrimas y no puedo callar otro sollozo- ya no llores, arruinaras tu maquillaje apuesto que te vez hermosa… mañana te veré en las noticias y el periódico… y cualquier medio de comunicación existente, y no quiero ver tus ojitos tristes.

-gracias Korra.

-no tienes nada que agradecer y lamento no haberte contestado antes… regresa a la fiesta y sonríeles a todos, eres una Sato y los Sato no lloran, ¿te sientes mejor?

-Si…

-entonces diviértete y nos vemos el domingo ¿sí?

-si…

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Hola a todos, sé que les desconcertara más este capítulo, pero solo les pido algo de paciencia, pronto sabremos la verdad, ahora tenía planeado publicarlo después pero Guest vi el comentario de publicar pronto, solo te digo algo Guest capítulo 14 listo. Y Jillian sé que te confundo mas pero espero te haya gustado.

Saludos a todos y gracias por sus comentarios me hacen muy feliz. No me abandonen.