Chicas! por fin aqui tienen el siguiente capitulo! sentimos mucho la tardanza, pero ya saben que de repente surgen problemitas los cuales son algo dificiles de pasar... asi que ahora, sin mas peros, les dejamso el siguiente capitulo! No olviden dejar sus comentarios! Son muy importantes para nosotras para ver que tal vamos o si necesitamos un cambio jaja!
Un besote! Atte... Mara y Fer
14.- Una tarde con Lord Beckett
Alguien tocó a la puerta. Dos guardias se asomaron a la habitación, donde un hombre de estatura baja y cuerpo de sardina dormitaba junto a un ventanal inmenso que daba vista a la costa de Port Royal.
-Señor... disculpe que lo interrumpa... hay alguien que quiere verle, dice ser urgente.- dijo haciéndose el guardia a un lado para que Lord Beckett viera de quien se trataba.
-Háganle pasar.- y entonces el gobernador entró a la habitación, acomodándose la peluca blanca de la que le colgaban los caireles que algún día habían sido blancos.- Espero que lo que me tengas que decir sea tan urgente como dices.
-De hecho –
Empezaba a decir el gobernador Swann cuando alguien más tocó a la puerta y quien alguna vez había sido el "comodoro" Norrington, entró a la habitación que alguna vez había sido el despacho del hombre con la peluca blanca, cuando aún era un gobernador.
-Lord Beckett, me mandó a llamar?- le dijo sin importarle la conversación que estaba por llevarse a cabo. El hombre asintió- Eh traído las patentes de curso que me mandó a pedir... y estos papeles que sinceramente creo que uno de los nombres está equivocado- dijo entregándole una de ellas antes de todo
-Los siento, Norrington, pero yo nunca cometo errores.
-Pero Señor., me parece que hay un gran error en esos papeles, eso no puede ser... posible – dijo Norrington volteando a ver al gobernador que ahora trataba de ver lo que decían los papeles que Beckett sostenía.
-Ya te lo dije, Norrington, no discutas y ahora...- dijo metiendo sus paquetes en el primer cajón de su escritorio- que bueno que haz llegado- dijo recibiendo las otras patentes y avanzando a una de su cómodas.- Hay algo que debo darte, debido a tus más recientes hazañas.- sacó un porta-espadas azul marino y al abrirlo, Beckett pudo ver un pequeño destello en los ojos del hombre a quien se la daría.- Eh de saber que esta espada ya le había pertenecido años atrás cuando era comodoro del Interceptor?- el hombre asintió, se preparaba para contestarle pero Beckett continuó- Espero que la recibas de vuelta con honor, como cualquier marino que posea una espada y no sea pirata. Ahora, volverás a trabajar como comodoro de la armada de la East Indian Traiding Company.
-Es un honor... pero –
-Sin peros Comodoro Norrington, ahora, retírese.
-Señor, pero ese documento, está seguro de los nombres? No me parece una...
-Las órdenes las doy yo y esta órden se llevará a cabo muy pronto y no quiero una sola palabra más de esto, comodoro. Ahora, si me disculpas, estaba teniendo una palabra con el Sr. Swann.- Norrington hizo una caravana y salió de la habitación sin voltear a ver al gobernador.- Ahora, cual es el asunto a tratar de tu parte?- dijo sirviendo dos tazas de té y entregándole una al gobernador.
-Ya no tiene sentido... ahora.- dijo dejando la taza en una mesa auxiliar junto a el como si el té estuviera envenenado.
-Dijo que era urgente.- dijo Beckett avanzando un poco a él y después de unos momentos de mirarlo directamente a los ojos se dio la vuelta y sacó unos papeles de uno de los cajones de su escritorio y se fue hasta los ventanales donde se quedó observando un momento la costa, donde un barco de la EIC desembarcaba con esclavos piratas quienes pronto morirían en la horca gracias a él.- He de comunicarle que el gobierno está cambiando desde mi entrada a Port Royal, algunos empiezan a vociferar que su gobernador no es de utilidad de ahora en días.- El gobernador se preparaba para protestar pero Beckett continuó- Creo que es hora de un buen cambio en este lugar, no cree?- tomó un sorbo de té-
