Capitulo 13: De infinita tristeza.

- ¡Cuidado!

Sus ojos horrorizados fueron suficientes para que un sudor frío bajase lentamente por su sien. Los segundos se le antojaban eternos mientras se giraba para ver en cámara lenta que un jutsu estaba a punto de volarle los sesos.

- ¡Sakura-chan!

Entonces, todo pareció congelarse cuando apretó los párpados resignada puesto que le sabía a imposible el poder salir de la trayectoria del ataque. Sólo el sonido de un corazón muy cerca de su oído le animo a abrir nuevamente -con cuidado impreso- los ojos.

- Llegué justo a tiempo dattebayo –al verle sonreír realzando sus bigotes, la Haruno se percató que aún estaba en sus brazos cuando no era ni el momento ni el lugar- ¿Estás bien?

- S-Sí, sí. Estoy perfectamente… ya puedes bajarme, gracias –pidió sintiéndose levemente avergonzada. En cuanto sus pies tocaron el empedrado, se sintió un poco decepcionada al oír en su interior un "me sentía tan bien". Sacudió la cabeza regañándose mentalmente- No es momento de sentimentalismos, no en plena misión –cogió aire concentrándose en su deber mas se le hizo más sencillo al escuchar detonaciones a unos cuantos metros- ¿Cómo te encuentras? –inquirió examinándole con ojo clínico.

- Perfectamente 'ttebayo –de súbito, le tomó de la mano y dio un gran salto alejándose milisegundos antes de que una masa de concreto les golpease- Será mejor que busquemos a Kakashi-sensei.

- Tienes razón –asintió. Luego, reticente, liberó con parsimonia su mano, sin mirarle, y se puso sus guantes- Se encuentran a unos cinco metros de distancia y la naturaleza de chakra predominante es agua… Eso significa que tenemos más posibilidades si yo ataco de frente, ¿no crees? –Naruto bufó un tanto molesto en respuesta y arrugó las cejas- No me veas así, es lo más sensato y lo sabes. Además, si te encargas de cubrirme no habrá problema alguno –dicho esto le sonrió ampliamente, lo que logró convencerle –y algo más- y empuño las manos- Bien, Kakashi-sensei nos necesita. Mientras les distraemos, Sasuke-kun logrará sacar a Naruko sin inconvenientes y habremos tenido éxito.

- Sakura-chan –le interrumpió el Uzumaki. La kunoichi le observó en silencio instándole a continuar- ¿Sucede algo entre el teme y Naruko-chan?

- ¿P-Por qué dices eso? –preguntó nerviosa - ¿Dónde quedó el Naruto despistado que conozco? – Como sea, creo que no estamos en posición de hablar de esto ahora. Estamos en una misión, ¿recuerdas? –evadió el tema como pudo sintiendo ganas irrefrenables de echarse a correr. Naruto le mantuvo la mirada serio, como si estuviese excavando más allá de sus ojos verdes.

- Sí, estoy de acuerdo dattebayo –y sin más empezó a correr. La Ninja medico suspiró pesadamente antes de seguirle.

- Naruto ya se dio cuenta de todo… -fue el único pensamiento que inundó la mente de la pelirrosa mientras se enfocaba en la espalda del rubio.

Tal como le había dicho Sakura, aproximadamente a cinco metros, encontraron a Kakashi y su grupo enfrentando a un pequeño grupo de los renegados de Sakamiya. La alumna de la quinta le lanzo una fugaz mirada cómplice antes de golpear la tierra, creando grandes fisuras instantáneamente. Fue todo lo que necesitó el grupo del Ninja copia para escabullirse y esconderse entre el paraje. Los enemigos, confundidos, comenzaron a buscarles, pero cual fue la sorpresa que se llevaron cuando no uno sino cientos de rubios les sonreían burlones. Sin más, el ejército amarillo se les abalanzó creando la respuesta más básica posible, la tentativa de huir. Lo que no se esperaban era que el jounin les esperaba con una bola relampagueante de energía lista para impactarles. Otro temblor sacudió la tierra, por lo que el colosal rasengan –que formó el escuadrón Uzumaki- y el chidori golpearon a los shinobis por ambos lados mientras estos estaban siendo sepultados. Cuando la nube de humo se disipó, no cabía duda del resultado.

- Queda menos trabajo –dijo el peliplateado con la respiración agitada.

- Aquí sector F, necesitamos refuerzos –se escucho por el intercomunicador del lector numero uno del Icha Icha Tactics.

- Aquí sector C, todo limpio. Nos dirigimos al sector. Cambio –atisbo en busca de sus ex alumnos y estos asintieron- Bien, en marcha.

OoOoO

Cubrió el rostro con las manos mientras contenía la respiración. La oleada de viento y polvo no se hizo esperar, colándose en las grietas de su improvisada defensa. Esperó unos segundos antes de buscarle con la mirada y se despejó la frente de unos rebeldes cabellos rubios que se le pegaban a las sienes. El sonido de armas esquivadas y jutsus que no llegaron a su blanco era todo lo que podía distinguir puesto que prácticamente esa área de la torre estaba demolida y sólo quedaba el recuerdo de una pared, algunos pilares y una que otra puerta que luchaba con gravitar de lleno al suelo.

Naruko boqueó en busca de aire mientras le suplicaba a sus piernas moverse, Sasuke ya había desaparecido de su campo de visión y le inquietaba el no verle. Había experimentado en su carne hasta donde podía llegar el sadismo de Fujitaka y por ello quería estar cerca para, en último caso, distraer al ruin mientras el moreno le daba su merecido. Dio unos pasos más apretando los dientes, el solo estar de pie ya era doloroso e intentar caminar era un suplicio, empero continuo intentándolo en tanto se apoyaba en lo que tuviese al alcance para no caer.

Entonces, a escasos segundos de que la rubia divisara al Uchiha, la planta se inundó en un incómodo y seco silencio.

- ¡Sasuke! –le llamó visiblemente feliz de que estuviese en una pieza exceptuando unos leves rasguños. El último del clan fundador de Konoha le observó con serenos ojos negros y con un elegante movimiento comenzó a andar hacia ella.

Jamás debió haber hecho eso, ella se arrepentiría.

Todo fue muy rápido. De la nada Fujitaka emergió cual zombie del inframundo, de un parpadeo estaba a milímetros de la espalda del Ninja prodigio y antes de que la chica pudiese advertirle una explosión le alzo en el aire, lo que conllevo a que cayese a varios metros de distancia. Tosió agudamente incorporándose y a tientas apoyó las manos en la tierra para ponerse pie, al hacerlo no estuvo más que segundos estable puesto que las piernas le temblaron y quedo arrodillada. Una angustia insalubre salió a relucir en cuanto lo único que pudo ver con claridad fue el recuerdo de Sasuke extinguiéndose en la neblina del estallido. En vista de que no le quedaba energía como para volver a ponerse de pie, optó por arrastrarse.

- No, no, no… ¡Sasuke no! –todo se le revolvía y las ganas de gritar sin descanso se le hacían menos eludibles.

- Pero si yo te lo advertí… ¿Verdad que si, verdad que si? –Naruko arrugó los labios al reconocer esa voz que provenía del interior de su subconsciente. Jadeó al sentir un nuevo rasmillón en la cara anterior del muslo, no obstante, pese a estar conciente de que el kimono se redujo a harapos y que nuevas heridas vendrían con ello, siguió avanzando- Vamos, sabes que esto sería más sencillo… sólo pídelo –en respuesta meneó la cabeza como si estuviese espantando un mosquito.

Finalmente, se percató de un inmenso agujero –que probablemente fue causado por el bombazo- se abría paso mientras continuaba. Cerró un ojo aguantándose un gemido –sus rodillas a estas alturas estaban molidas- hasta que llegó al borde. Se volteó de modo que sus manos le impulsasen hacia el frente y desviando la vista de la cruda imagen de sus piernas se dejó caer.

Al final de la cuenca no estaba Sasuke.

- ¡NO! –chilló tan fuerte que el desgarro en su garganta fue automático- ¡Sasuke! –los malos pensamientos le ganaron, sus ojos se volvieron vidriosos y antes de que pudiera soltar una maldición las lágrimas ya recorrían sus maltratadas mejillas. Empuñó las manos, contrajo la boca desconsolada, inspeccionó los alrededores y lamentablemente el sollozo fluyó fuerte y claro.

- Natsumi, ¿por qué lloras? –aquel despreciable siseo que fingía falsa empatía le fue suficiente para que sus opacos ojos azules le encontrasen. Anticipadamente, Fujitaka se encontraba arrodillado junto a la kunoichi con una asquerosa sonrisa de puya. Estiró una huesuda mano y con calma interceptó el recorrido de un hilito de sangre de la centrina mejilla con su índice y se lo llevo a los labios, paladeándolo- No te preocupes –aseguró recibiendo una mirada de encono- pronto estarás a su lado… ¡en el infierno!

OoO

El tiempo se detuvo. Naruko, sin ningún indicio de haber sido masacrada, se encontraba frente a la gran reja, la cual poseía un sello en el medio. Miraba hacia el interior con ojos vacíos, como si su alma se hubiese perdido sin que lo supiera. Las aguas que reposaban bajo sus sandalias iniciaron un movimiento cada vez más brusco y aumentaron su masa casi mágicamente. De súbito, dos destellos se dejaron entrever entre los barrotes, acechándole con ocultas dobles intenciones; ahí fue cuando la chica cerró los ojos resignada y en cuestión de segundos su cuerpo sumergido en las aguas se internaba más y más en las profundidades mientras una carcajada sometía el silencio…

OoO

Antes de que Fujitaka posase una mano sobre la Uzumaki, ésta lo tomó y le hizo una llave estilo kárate en el aire. Aturdido por el cambio brusco e irreal, deslizó sus oscuros ojos en ella y sólo encontró odio en forma de ojos rojos y unos sobresalientes colmillos.

OoOoO

- ¡No puede ser! –exclamó.

- ¿Qué sucede Kakashi-san? –inquirió un shinobi originario del ocaso.

El nombrado hizo caso omiso buscando con su mirada –y una urgencia impresa- una cabellera rubia. Como si hubiese leído su mente, Naruto volteó a verle con pánico.

- Ese chakra… -musitó casi sin fuerzas, atónito. Con una premura absoluta, el jounin repartió órdenes a su grupo (en vista que quedaban escuetos enemigos a los que enfrentar) y sin mediar palabra se esfumó seguido de Sakura y Naruto.

- ¿Qué ha pasado? –preguntó la Haruno. No es que no sintiese ese descomunal chakra (lo había sentido provenir de su rubio amigo con anterioridad) sin embargo necesitaba romper el fúnebre silencio que se había apoderado del ambiente.

- Desgraciadamente, no podemos suponer nada bueno –afirmó su sensei- Algo debe haber pasado con Sasuke como para que Naruko haya reaccionado así… -de acuerdo tácito, dos pares de ojos se clavaron en el Uzumaki, que sumergido en sus más siniestras pesadillas del pasado, estaba lejos de prestarles atención.

- ¡Kuso! –masculló para si. El sabía lo que era vivir esa experiencia. Pese a que su voluntad se había vuelto inquebrantable contra el Kyuubi, no podía suprimir las memorias que relampagueaban en su cabeza. No podía. ¿Cuántas veces él mismo quiso dejarse llevar por las palabras del bijuu sólo para regresar con su amigo a Konoha? ¿Cuántas veces no se maldijo por el daño que le causaba a sus seres queridos por su debilidad? ¿Cuántas veces no se odió por tener a ese monstruo en lo profundo de sus entrañas? No, no lo soportaba - ¿Por qué a Naruko-chan? –soltó en un murmullo cargado de tristeza, de una infinita tristeza.

Remoto a lo que le acontecía, la Ninja medico le contemplaba. Rememoró la chispeante luz que había en sus ojos cuando aquel truncado jutsu le trajo a quien encasillaba bajo la palabra "hermana", inspirando profundamente se concentró en la brillante y encantadora sonrisa que danzaba en sus labios y las risas… sí, esas risas cargadas de felicidad; todo se había sumido en una ilusión. Pasó saliva con dificultad pensando en el Uchiha y en la explicación más lógica que le diese sentido a este desabrido evento. Quiso decirle que todo estaría bien, que el chakra del zorro de las nueve colas hizo acto de presencia sólo porque su gemela había reaccionado mal y que con ayuda de Sasuke podrían remediarlo, pero fue incapaz de hallar el coraje para decirlas ya que ella misma no lo creía. El chakra de Sasuke estaba ausente, como si se hubiese evaporado abruptamente.

Al ver el escenario, comprendió toda esa angustia casi injustificada. Y ahogó un grito de espanto ante la ilustración de una Naruko, con tres flameantes colas, sentada encima de un Fujitaka casi ido.

El reptil estaba instalado apaciblemente en los límites entre la vida y la muerte puesto que, por lo que atisbo la sucesora de Tsunade antes de apartar la mirada impactada, Naruko había hecho lo suyo al arrancarle gran porcentaje de la piel con sus garras. Aquél bestial acto era casi enfermizo, puesto que la chica desprendía, tirita a tirita, un trozo de epidermis con un sosiego enfermizo.

- ¡Naruko-chan! –se lanzó su hermano a la carrera. El Hatake trató de detenerle, pero su raudo camarada se le fue entre los dedos antes de que se diese cuenta.

El futuro sexto hizo amago de aproximársele, mas ésta –olfateando sus intenciones- le dedicó una furibunda mirada acompañada de la estampa de sus dientes que le hizo retroceder un paso. Como si nada, volvió a lo que estaba haciendo al paso que se salpicaba más y más de la sangre de la víctima que ya evidenciaba un tono amoratado en sus labios.

- Por favor detente –suplicó el rubio con voz rasposa- No sigas con esto… -su exhalación tuvo matiz de choque, sus manos se le antojaron borrosas y antes de haberlo pensado, le exigió el máximo a sus pulmones -¡¿Dónde mierda estás, Sasuke?!

Pareciera que ese nombre era la clave teniendo en cuenta como la rubia se congeló. Algo dentro de ella hizo un click y de pronto se llenó de muchas escenas con sabor a nostalgia. Pero con ello, aquél que creyó haber tenido al fin su libertad en la punta de los dedos rugió desde el fondo de su celda.

Nuevamente al mando, el bijuu enfocó al mocoso estúpido que siempre le dio la pelea y, con resentimiento, le gruñó. Naruto supo lo que venía cuando distinguió su reflejo en sus pupilas escarlatas y paradójicamente se dijo que con seguridad sus inmolados se sintieron igual; a punto de ser devorados. Y porque la culpa nunca se le iría, porque nunca se perdonaría, porque estaba convencido de que esto era su culpa, Naruto bajó los brazos esperando el ataque.

Para cuando sintió su aliento invadiendo su espacio personal, supo que no importaba, que pese a las circunstancias era incapaz de lastimarla. Estaba preparado para el primer corte… pero éste nunca llegó. Desconcertado, se atrevió a mirar. Y quedó ahí, repentinamente convertido en piedra.

- ¡Reacciona, torpe! –nadie lo vio venir, pero ahí estaba. Pareciera que el llamado de su amigo lo hubiese bajado del mismísimo purgatorio ya que, con las prendas maltrechas, sangre coagulada y arañazos por doquier, la espalda de Uchiha Sasuke estaba frente suyo. El Uzumaki se tentó a taponearlo a base de insultos para luego molerlo a golpes, no obstante se retractó cuando vio que tenia sujeta a su sombra por las muñecas- Estoy aquí, no me pasó nada –susurró con el sharingan activado.

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Instantáneamente, Sasuke se halló flotando en la profundidad de unas aguas que le resultaron familiares. Decidido, inició el descenso con los sentidos alerta. No transcurrió mucho tiempo hasta que la vio flameando mortalmente quieta en el fondo, ida. Aceleró el nado y para cuando la tuvo a su alcance la acomodó con cuidado en su pecho, rodeándole la cintura con un brazo mientras tanto el otro lo utilizaba para iniciar la retirada. Ya en la superficie, le dio unas suaves palmaditas en las mejillas, las que cumplieron su objetivo, y al cabo de unos segundos Naruko abrió los ojos.

OoO

Los rasgos zorrunos fueron desapareciendo aceleradamente y para cuando sus ojos volvieron a ser de un azul intenso, la kunoichi se desarmó en los brazos del ex-vengador, quien forzó sus reflejos y se derrumbo sentado en la tierra con ella en su regazo.

- Sasuke… -le llamó en un suspiro débil- Sasuke… tuve tanto miedo –como pudo acunó su pálido rostro entre sus manos mientras cogía aire con dificultad- Creí que él te había… -el cansancio le paso la cuenta y, sin poder acabar la oración, perdió el conocimiento.

- Torpe –musitó en respuesta y sin más se desvaneció con Naruko en sus brazos.

No transcurrió mucho tiempo hasta que Sakura se abalanzó hacia a ellos seguida de Naruto y Kakashi.


N/A: Hola. Al parecer mi cabeza y yo llegamos a un acuerdo y, bueno, acá lo tienen. ¡Capítulo nuevo!

Sí, lo admito, está algo violento... En fin, creo que esto le ha dado un toque más emocionante a los hechos. Espero no haber traumado a nadie con esto.

Agradezco un montón a quienes dejaron reviews en el capítulo anterior:

Uchiha

sakuris

Bastet

abariacat (no te había agradecido por el review del cap 11)

Nos vemos en el próximo capítulo -que espero poder subir a la brevedad-.

¡Saludos!

Lumina Mithrandir.