. Matándonos suavemente…. matándonos de amor .
De: Priss.
Capitulo XIV: "Conociendo al verdadero Hao".
Miraba atónita cómo el moreno vaciaba las balas del arma que sacó de entre sus ropas. Le costaba creer que Hao disparara sin titubear.
"En verdad es un asesino a sangre fría."
Pensaba con pesar la joven rubia mientras cerraba los ojos al pasar cerca de los hombres que cayeron por el golpe del metal que el Asakura hiciera impactar en sus cuerpos.
Descuida, no están muertos. Lo escuchó decir entonces lo miró confundida para luego dirigir su mirada a los cuerpos que quedaron de tras de ellos; se movían con dificultad, luchando contra el dolor. No disparé a partes vitales, sobrevivirán.
El muchacho estudiaba todo el lugar conforme avanzaban, sin detenerse a mirar a su acompañante, a quien guiaba tomándola de la mano, suave pero firmemente.
¿Por qué?. La escuchó cuestionar. Por qué haces todo esto?.
Simplemente no quiero que tus ojos sean testigos de la muerte, mucho menos si es por mi mano.
Aquellas palabras salieron de los labios del castaño, quien siguió sin mirar a Anna. En parte por mantenerse alerta, pero también se resistía a enfrentar sus lindas gemas negras.
Después de todo estaba perfectamente consciente de que en ese momento ella estaba conociendo al verdadero Hao, al asesino, al sanguinario. Eso lo molestaba, lo hacía sentirse muy mal; estaba seguro que la chica lo odiaría por esto.
No me refiero solo a eso, yo... La Kyouyama guardó silencio ¿en qué estaba pensando?, este no era momento para detenerse a pensar en esas cosas, pero... Has venido por mi ¿por qué?.
La joven se detuvo y bajó la cabeza, fue hasta entonces que el castaño se giró a verla. No entendía por qué le preguntaba eso ¿qué no era bastante obvio?, la amaba e iba a protegerla de todo y de todos.
Posó una de sus grandes manos sobre la mejilla de la rubia, obligándola suavemente a mirarlo.
Eres la persona más importante en mi vida, la única.
Le dijo, acercándose lentamente hasta tocar sus labios; fue un contacto tan breve que no pareció suficiente para ninguno de los dos, pero no era el momento ni el lugar para besarse.
Sin decir nada más, Hao la tomó de la mano y anduvieron nuevamente por la oscuridad de los pasillos.
Oye, Hao... La voz de Anna se escuchó después de un rato, había algo que no podía sacarse de la cabeza. El moreno le había dicho que no vino solo. Yohmei y esa mujer, Goldva vinieron con él, pero. . . ¿dónde estaban ahora?, tenían algo planeado?. ¿En verdad podrán hacer algo?.
El moreno sonrió ante la inocente pero lógica pregunta de su compañera.
Tres contra un número indefinido no era muy sabio que digamos y menos cuando dos de esos tres rebasaban los setenta años.
Por tu viejo no te preocupes, él fue el mejor, nadie pudo siquiera igualarlo y aun con los años que tiene encima, podrá arreglárselas sin ningún problema.
Y Goldva?.
Hao sonrió, la curiosidad de su chica no tenía limites.
Ella me ha enseñado todo lo que sé.
La varonil voz del joven de largos cabellos se tornó nostálgica, con un aire de felicidad y tristeza. Anna lo notó y no pudo evitar el cuestionarle acerca de su pasado.
Hao ¿cómo fue tu niñez?.
Ja, ja ¿no crees que deberíamos pensar en otras cosas en este momento?.
Nunca quieres hablarme de ti.
La Kyouyama bajó la mirada, estaba molesta, no le gustaba que el Asakura le ocultase todo sobre él. Cuándo descubrió quien era realmente Hao Asakura, pudo entender su silencio, pero ahora ¿por qué?.
Un incomodo silenció acompañó a la pareja, haciendo de este uno de sus momentos más tensos.
Aunque suene extraño, si. . . si fui feliz cuando niño.
La rubia alzó la mirada, sorprendida. Hao le estaba contando sus cosas, sin que hubiese una discusión de por medio. Le daba la espalda sin detenerse, sin mirarla a los ojos.
Anna solo veía sus largos cabellos castaños ondeándose con elegancia y su ancha espalda, tan imponente.
Goldva se hizo cargo de mi desde que mis padres murieron accidentalmente en uno de sus objetivos.
Lo siento.
Descuida, fue hace mucho tiempo, yo era muy pequeño. Y después de un tiempo me encontraba jugando con pistolas todo el tiempo.
La joven apretó ligeramente la mano de su compañero. Esa no fue una infancia muy común que digamos, pero estaba feliz de que el muchacho por fin se sincerase un poco con ella.
Arigatou.
La voz de Anna sonó suave y tranquila, cálida.
Hao se giró para verla, un sutil rojizo cubriendo las delicadas mejillas de la joven.
Ya te dije que me importas mucho, no iba a dejarte aquí con ese motón de. . .
No me refiero a eso. . . por contarme un poco de ti, por eso.
¡Anna!.
Con fuerza, Hao se dio vuelta y estrechó la figura femenina, pegándola a su cuerpo. Lo deseaba, iba a besarla, pero. . .
Ay, que bonito!!.
No estaban solos. Esa voz era inconfundible.
Ren Tao los miraba cínico, sanguinario mientras aplaudía pausadamente ante la escena de amor de la que era espectador en primera fila.
Hao, te amansaron, no puedo creer que hayas caído en las redes de esta mujer. Aunque no puedo culparte, es demasiado atractiva como para no desear llevársela a la cama.
Maldito.
La expresión en el rostro del moreno cambió en cuestión de segundos. Primero la sorpresa, luego la ira; ese despreciable chino miraba a la rubia con lujuria desmedida, como desnudándola con la sola mirada.
El moreno no tardó un segundo en posarse frente a Anna, protegiéndola de aquel desquiciado.
Buena jugada, Asakura, sabía que vendrías por la mujer, pero jamás imagine que Marco estuviese de tu lado.
El joven de largos cabellos sonrió victorioso, solo tuvo que persuadir al rubio.
Cuando Ren bajó para encontrarse con Marco, no sospechó que este vendría acompañado por los viejos y que ya se habían hecho cargo de varios de sus hombres.
Pero ahora mismo se iba a cobrar cada una de las que Hao y su mujer le habían hecho.
Voy a dejarte moribundo tan solo para que seas testigo de cómo disfruto de tu noviecita y cómo la hago gemir. . . luego los matare a los dos.
Hao lo miraba fulminante, apretando fuertemente los dientes; no dejaría que le pusiera un solo dedo encima.
Calculador, tomó la decisión que creyó más conveniente.
Anna, sigue tu sola.
Le dijo, era peligroso para ella pero no tanto como quedarse ahí y salir lastimada o peor aun, que Tao cumpliera con sus palabras.
¿Estas loco?, no te dejaré.
¡Hazme caso!.
Le gritó el moreno, empujándola suavemente pero con firmeza, alejándola de él. Más adelante se encontraría con su abuelo, era lo único que lo tranquilizaba un poco.
Anna dudó por un momento, más terminó por decirle que no le perdonaría si no regresaba con ella, entonces dio media vuelta y echó a correr tan rápido cómo sus piernas le permitían.
Se estremeció al escuchar el estruendo de un disparo, pero no se detuvo ni tampoco miró atrás, confiaba en Hao, no podía hacer nada más que eso.
Vaya, vaya Asakura ¿cuántas balas estas dispuesto a recibir?. ¿Todas las que estén dirigidas a tu gatita salvaje?.
El moreno lo miró con ira y fuego en los ojos.
Sostenía su brazo izquierdo que sangraba abundantemente.
El castaño se sentía acorralado, no solo por la desventajosa situación en que se encontraba, con un pie en el otro mundo; es que además por primera vez se encontraba resistiéndose a matar a alguien que en verdad quería eliminar.
"Desde que conocí a Anna dejé de interesarme en el asesinato." Pensó el joven de largos cabellos, conciente de que la única forma de salir vivo de esta era eliminando al chico Tao. "Si no lo hago irá tras ella tan solo para violarla y matarla después. . . ¡NO!."
Con el fuego en sus ojos, el deseo de sangre que había perdido.
Tomó firme y decidido el revolver, dispuesto a deshacerse de Ren. . .
Detente, muchacho!!.
Más una voz lo detuvo en seco.
"Maldición ¿qué hace él aquí?."
Se preguntaba el castaño, furioso porque esto solo complicaba las cosas.
Continuará...
En verdad creo que la personalidad que le di a Ren, se asemeja a la de los primeros capítulos del anime.
Y bueno, Hao y Ren tenían que enfrentarse en algún momento y ese llegó, aunque todo esto se resolverá en el siguiente capitulo.
MUCHAS GRACIAS POR LEER:
Rally Hiwatari Valcov, Maeda Ai, Jessymoon, Alchemist Souma, Annshail, Darla Asakura y Xue.
