Hola, soy Haru no Ame trayéndoles el 14º capítulo.

Comenzamos con los agradecimientos a los visitantes, favorites y follows, que sin ellos esta historia no sería lo que es: 7 siniestro, Aiko-Uchiha05, Alex Uchiha Lara, AniStarNA, Annlu91, Cerezo de Luna-Haruno, Dannuu, Kahedii-chan, KARASU25, Karina Diaz Uchiha, Kisaragi Kana, Lady Midnight Madness, Lucy Tenebris, Lulyta-chan, MariposaSH100792, Meiyami, Mika-cchan, Natsumi No Chiharu, Peace and Love 27, PrincessDarkUrak, SaraDreamer, Tsuki Lawliet, UchihaTenshi1, Uzuki Yu-Chan, VaaleUchiha, Victoria SyS, Zembre98, anaylen, aradia110, blackstones3, cherry627, cra182, gizzyn, inesUchiha, lovely joy, luniitaturksa, mariposapurpura, milloneko, mussa-luna, nereida luna, nickstorm, sakurita haruno, sarumanpawah, sofia-1550, suenaElRunRun, valee-san, tania-sasusaku02, xX Yuki Uchiha Xx, Sakmiru, sheresada, Tsuki-no-Haruka, angel-TH. Y se agrega a la familia, aishteru-Aiko, Namikazee, clara kuchikii, sakuritta, leeuvita, Koerumi-chan, cinlayj2, TinyBadwolf, Eufybritt, ¡son 9 bienvenidas(os), no saben cuánto me alegra que la historia les guste tanto!

Para el capítulo 13 recibí 4 hermosos reviews, ¡muchas gracias a todas (os)! Respondí a cada persona registrada y para Chomii le mando un abrazo! (Espero te guste la conti ;D).

El capítulo actual tuve que modificarlo en 2, pues salió muy extenso, pero ¡espero disfruten la lectura!

Ninguno de los personajes indicados en la historia me pertenece. Son derecho exclusivo de Masashi Kishimoto.


Capítulo XIV: Después de la noticia.

- …He decidido irme de la aldea, Sakura.

Sakura sintió como todo lo de su alrededor desaparecía por completo, hasta el más mínimo detalle. Esa sensación de soledad, las heridas de aquel día en que el Uchiha había salido de la aldea y ella no pudo detenerle, se abrían poco a poco en su corazón.

- ¿Qué…cosa…?

- Me iré de la aldea, no sé por cuánto.

La pelirosa comenzó a recapitular los sucesos ocurridos hace poco. Su maestra quería hablar con ella, Sasuke había salido del despacho, luego de haber conversado con Kakashi-sensei… "Resuelve todo lo que debas antes de marcharte", la Godaime le había dicho eso… acaso ella…

- ¡¿Tsunade-sama te dijo eso?! –gritó Sakura enfurecida, a lo que Sasuke se sobresaltó, nunca hubiese pensado que la pelirosa culparía a su propia maestra sobre lo que acababa de decirle, esto iba por mal camino. Por ello, rápidamente tomó la mano de la chica.

- Vamos a conversar a otro lado –dijo Sasuke jalando de ella, pero su compañera se zafó bruscamente de él, retrocediendo dos pasos.

- ¡No! –acercó a su pecho la mano que antes sujetaba el pelinegro, sin dejar de mirarlo con rabia y tristeza– ¡No quiero…! –unas lágrimas se asomaron peligrosas por sus ojos. Sasuke se maldijo mentalmente, pero reaccionó en un instante.

- ¡Sakura, ven!

El Uchiha volvió a tomar la mano de Sakura con fuerza y la arrastró hacía la ventana, saltando por ella.

. . .

- ¡¿Tsunade-sama te dijo eso?!

Se escuchó tras la puerta de la Hokage y ella, junto a Kakashi, dieron un brinco asustados por el intenso tono de aquellas palabras.

- Sakura… –pronunció la rubia preocupada, levantándose de su asiento, pero Kakashi la detuvo colocando una mano sobre su hombro.

- Déjalos… deben resolverlo ellos mismos.

Tsunade le echó un vistazo al rostro del ninja, para luego suspirar molesta:

- ¡Ahg…! –volvió a sentarse pesadamente sobre su acolchada silla– Espero que Sasuke lo logre.

- Confía… Además, estamos hablando de la alumna de la quinta Hokage, lo entenderá.

- Y como mi pupila también sé que ha heredado parte de mi malhumor –en sus labios surcó una sonrisa sarcástica, pero luego cerró sus párpados, abatida– Reza por los huesos de tu chico.

. . .

Sasuke llevó a Sakura al único lugar donde podía colocar orden a sus pensamientos: el lago en el cual aprendió su primera técnica Uchiha. Ambos ninjas se quedaron de pie sobre el follaje sin decir ninguna palabra. Sakura mantenía una mirada triste y melancólica, mientras que Sasuke la observaba aún sin soltar su mano.

El Uchiha sabía que su decisión sería difícil de aceptar por la pelirosada y en realidad, no conseguía imaginarse su reacción. Sin embargo, independiente de eso, abrigaba una preocupación constante sobre ella tanto al momento de decírselo, durante y después, ya que su intención real era no lastimarla.

- ¿Te irás… hoy?

La voz de ella tenía un volumen muy bajo, carente de emoción.

- No, en un mes más… Cuando a Kakashi le entreguen el título de Hokage… –Sakura abrió un poco los ojos asombrada, pero aún así mantuvo su vista pegada sobre la hierba– Tu maestra… –dijo, volviendo a llamar la atención de la chica– no me quiso conceder el permiso, por eso debo esperar a Kakashi, quien intercederá por mí en los demás países y, de esa forma, no tener problemas en el viaje.

Al escuchar que su mentora no tuvo injerencia en la decisión de su compañero, Sakura se sintió levemente culpable por su acusación anterior y se disculpó mentalmente con Tsunade. Fue entonces que aplacó lentamente algo de la tristeza y la impotencia, entendiendo que la noticia de Sasuke había emergido de él mismo, de nadie más. Se alivió que ninguna persona lo estuviese culpando de algún crimen que, a ojos de los demás, no tenía perdón.

Entonces, ¿cuál era la razón? ¿Por qué quería irse de la aldea?

- ¿No te gusta Konoha, Sasuke-kun? –empezó a parlar ella, sintiendo que se ahogaba–Todo el tiempo que ha pasado desde que volviste, ha sido maravilloso… Yo y Naruto hemos puesto nuestro esfuerzo en que cada día fuese agradable, en volver a zurcir nuestros lazos como el equipo 7… –Sakura apretó la mano que Sasuke le sostenía– Hemos pasado un montón de cosas juntos, fue arduo, difícil, pero aún así… –sonrió débilmente– ha sido divertido.

- …Lo sé.

La pelirosa subió la vista para encontrarse con los afilados y oscuros ojos de Sasuke que no habían parado en ningún segundo de vigilar cada uno de sus movimientos y gestos. Si lo sabía, entonces ¿por qué se iba…? De pronto, al percatarse más detenidamente sobre el rostro del chico, notó que aún no había sanado el tajo en su labio y tenía otros rasmillones sobre su frente.

Entonces, cayó en la cuenta:

- La pelea con Naruto… ¿fue por esto?

Sasuke afirmó con su cabeza, ya no podía mentirle… no quería. Sakura puso una mirada adolorida al imaginarse, fugazmente, como habría sido ese combate. Sin embargo, discernía que no pasó a mayores por las magulladuras superficiales que tenía el pelinegro. Su interior se apaciguaba y así pudo replantearse lo que estaba ocurriendo.

"Estúpida…", pensó. El Uchiha Sasuke que tenía frente a sus ojos no era el mismo Uchiha Sasuke que se fue de Konoha, cuando ella tan sólo era una adolescente. El Sasuke que tenía delante de sus narices le estaba explicando que se iría, el otro huyó sin decir nada a nadie. El Sasuke que estaba aquí deseaba conversar con ella respecto al tema, el otro se lo negó y mintió. Ella… se estaba comportando como una egoísta y caprichosa, como una inmadura.

- Siéntate… curaré tus heridas –le dijo la kunoichi con serenidad, pero sin sonreírle y apartando su mano del agarre del chico.

Sasuke la contempló por un momento y luego le obedeció, comentando:

- Son sin importancia, ya están cicatrizando…

- Shh…, silencio.

Sakura dejó sobre el pasto un bulto del cual Sasuke ni siquiera se había percatado y no alcanzó a examinarlo con detención, ya que Sakura colocó sus manos sobre su rostro, robando completamente la atención del Uchiha.

Tenerla cerca lo ponía algo nervioso,… sí, admitía que la pelirosada lo inquietaba y recordó las anteriores palabras de ella, dándole la razón: habían pasado muchas cosas este año y entre esas, despertaron cosas y emociones que él no se imaginaba. "¿Sakura, qué es lo que me ves?", se le había declarado por segunda vez en aquella choza en búsqueda del bijuu de tres colas, pero realmente no era un buen partido para la Haruno, sabiendo todo lo que le había provocado. Aún así, se encontraba allí, tratando sus daños y cortadas, imperturbablemente preocupada del bienestar del chico, cuando debería ser al revés.

- Sakura, yo…

- Espera, estoy por terminar –le interrumpió la Haruno, esmerada en su trabajo. Sin embargo, Sasuke no se detuvo:

- Perdón.

A pesar de haber escuchado claramente la voz de Sasuke pronunciando aquella palabra, Sakura siguió sanando el rostro del pelinegro, sin inmutarse.

- ¿Perdón…? ¿Por qué?

- Por todo lo que hice –Sasuke tenía la vista fija en la cara de la pelirosada– Si ahora mismo te estoy hiriendo.

Sakura dejó de emanar chakra médico sobre el rostro del Uchiha y retiró sus manos lentamente hasta el pecho de él: tenía su cara agachada y ensombresida por su flequillo y cabellos. Empuñó ambas manos arrugando la tela negra de la ropa de Sasuke y en sus hombros se establecieron leves temblores, pues parecía que contenía la respiración.

- …Ya era hora… –llevó su cabeza en medio del regazo del Uchiha– Eres un problemático, –y golpeó su torso–… estúpido…

Lo reprendió entre sollozos sin poder aguantar las lágrimas que brotaban por sus ojos, a lo que Sasuke suavizó la mirada y sonrió levemente al oír las maldiciones de la chica hacía su persona. La dejó llorar sobre su pecho y que desahogara todo… todo lo que la atormentaba, todos los malos recuerdos que él le había plantado en su alma, todas esas penurias.

Una vez que pudo sosegarse, Sakura compuso su semblante y se apartó de Sasuke para poder limpiarse el resto de las lágrimas con ambas manos. Durante esa acción, Sasuke rompió el silencio con lo siguiente:

- Me importa una mierda lo que piense el resto –empezó a decir el pelinegro con voz determinada– Mientras tú, Naruto y Kakashi sepan mis razones, puedo irme tranquilo… seguro.

Sakura echó una mirada atentamente al pelinegro con los últimos rastros de su llanto secándose en sus mejillas.

- Estoy consciente de todo lo que he hecho antes de volver a Konoha, siempre lo he estado… Durante mi exilio estuve cegado por la venganza, el odio y el resentimiento, sólo fue un viaje de destrucción. Gracias a ello, ahora que es posible la oportunidad, necesito hacer un nuevo viaje para remediar mis faltas. Recorrer y divisar todo aquello que me negué, encontrar la respuesta para salir por completo de la oscuridad que me embarga… Quiero encontrar un nuevo significado a mi vida, Sakura.

Ella lo miró por un segundo, a la par que recapacitaba en el discurso de su compañero. "Un nuevo… significado a su vida…", pensó.

- Por eso no sabes… cuándo volverás… –expresó pausadamente la pelirosa.

- Así es…

Ambos bajaron la mirada, por un largo rato. El corazón de los dos se oprimía por un dolor extraño e indefinido al repensar que no se verían por un tiempo. El soplar del viento invernal les hacía revivir la desolación, antes de que el cielo se oscureciera por completo y el ocaso se esfumara.

Al tener sus ojos en dirección al suelo, sin querer, Sasuke los desvió hacía el bulto que había dejado Sakura a un lado de ella. Al estudiarlo en detalle, reconoció el bento de almuerzo que la chica siempre le prepara y rememoró a la Haruno diciéndole que, sino tenía nada qué comer, pasara por su departamento después de hablar con Tsunade y Kakashi.

De esta manera, en ese punto de partida, Sasuke reflexionó acerca de su compañera: Sakura siempre asumía una esencia de ser poco femenina, nada tierna y poco atenta… "Sin embargo, ella es todo lo contrario", pensó el pelinegro, mientras el estómago se le adormecía con una calidez indescriptible.

- Sakura, eso… –le indicó Sasuke con uno de sus dedos apuntando al bento, a lo que la pelirosa siguió la línea imaginaria de su señalización.

- ¡Ah, cierto…! –brincó ella, recordando que traía un paquete en sus manos– Como Tsunade-sama me llamó a su despacho, lo llevé para entregártelo por si aún estabas por ahí –Sakura le sonrió cerrando sus ojos y algo apenada– Lo siento, debe estar hela-…

Sin embargo, en un instante, Sasuke llevó su frente hacía la frente de la chica, atrayendo la cabeza de esta por la nuca y enredando sus dedos en el cabello rosado de ella. Sakura lo miró pasmada, sin pestañear, avergonzándose totalmente por la cercanía del chico y que sus negros y profundos ojos no se alejaron de los suyos. A lo que Sasuke manifestó:

- Gracias…

Sakura podía sentir el calor corporal de él, el cual embanaba de las mejillas, de la respiración y el aire del joven Uchiha chocando sobre sus labios. Por otro lado, percibía como el cabello ennegrecido de Sasuke le rozaba los pómulos, mientras que la punta de la nariz estaba contra la suya. Su corazón se encendió y se percataba como su sangre era bombeada con fuerza hacía su cara y el resto del cuerpo. El aroma de Sasuke la abrumaba y absorbía, aunque a los pocos minutos concluyó… que ese aroma se marchará… en treinta días más, ya no la envolverá.

Fue de esa forma que, sin previo aviso y cautelosamente, la Haruno puso nuevamente ambas manos en el rostro de Sasuke y acercó su cara para atrapar los labios de su compañero en un beso, dejando a Sasuke admirado, imposibilitado a reaccionar. La boca blanda y tersa de la kunoichi se aferraba a la suya tierna, pero vigorosa.

Al separarse, Sakura paulatinamente sitúo sus manos en sus muslos y acomodó su cabeza en el hombro de él, pronunciando las siguientes palabras:

- Te amo, Sasuke… Si necesitas hacer este viaje, te apoyaré… Si significa no verte en un tiempo prolongado, te esperaré…

Por algún motivo, aquello que le recitó Sakura penetró profundamente en el interior de Sasuke. "Te apoyaré, te esperaré…", seguramente ni ella misma sabía lo poderoso que era su discurso y el cómo acogía y sacaba de las sombras al Uchiha, convirtiéndose en su luz guía.

- Salgamos mañana.

Tras escuchar lo que manifestó el pelinegro en ese momento, Sakura levantó de inmediato la cabeza y se lo quedó mirando sorprendida. "¿Qué acaba de decir?", se preguntó la chica.

Por otro lado, ante la reacción de la pelirosa, el Uchiha se percató que había declarado algo bastante vergonzoso y viró el rostro sonrojado.

- Hmp, no pongas esa cara…, tú siempre me das de comer, alguna vez déjame invitarte.

- Ja… jaja… jajaja…!

El rostro ruborizado de Sasuke era, sin lugar a dudas, lo más gracioso que Sakura podía ver en el día. Pero la burla para él era todo lo contrario, aunque esta vez, la risa de su compañera hizo sentir al pelinegro más azorado por su situación.

- ¿Qué? –preguntó Sasuke molesto, pero sin que se le quitara el tenue carmesí de sus pómulos. Sakura paró de reír y le dijo con una hermosa sonrisa:

- Eres precioso, ¿sabías?

Si Sasuke estaba ruborizado, lo que le dijo Sakura lo hizo ponerse tan colorado como Hinata. "Pre…, ¡¿qué…?!", pensó el Uchiha, las palabras de la chica lo perturbaban y Sakura rió aún más. Era la primera vez que recibía un elogio por su apariencia y forma de ser, de manera tan sincera y directa. Las muchachas en la escuela Gennin le gritaban halagos y lo vitoreaban, pero siempre fueron tonterías… Entonces, supo que esta vez no lo era: Haruno Sakura estaba aprediendo a pillarlo desprevenido y quitarle su coraza.

- Bueno, ¿qué? ¿No quieres salir conmigo mañana? –dijo Sasuke altaneramente, en un recurso desesperado por manejar la escena.

- ¡Sí, sí, sí! ¡Sí quiero, sí quiero! Por supuesto que quiero, Sasuke-kun –suavizó su mirada, pues ahora era ella quien se sonrojaba levemente.

"Te amo, Sasuke…".

. . .

"Sakura, no podré ir a tu casa hoy. Nos encargaron muchos pedidos para la ceremonia del traspaso de mando (no tenía idea que Kakashi-sensei sería el próximo Hokage, ¡¿por qué no me lo dijsite?!). En cuanto me desocupe, iré a verte.

Ino.-"

Era lo que ponía la nota que había recogido Sakura tras la puerta de su departamento. Había olvidado por completo que Ino la visitaría hoy por la tarde, por lo que agradeció internamente que su rubia amiga hubiese tenido cosas que hacer, ya que con esta nueva noticia, era muy probable que Ino se colocara más histérica que ella misma.

"- He decidido irme de la aldea".

Recordar esas palabras le producía un dolor en su pecho, como si una espina se le clavara en el corazón. Ella le había dicho que comprendía… y en verdad lo hacía, sólo que otra parte de la chica empezaba a atormentarse, contando la cantidad de días existentes hasta la partida de Sasuke.

Mañana sería el primero.

. . .

Toc-toc

- ¿Sí? –preguntó Sakura al abrir la puerta de su departamento, pero cuando vió a la persona tras ella quedó con la boca abierta– ¿S-Sasuke…?

En efecto, a la mañana siguiente Uchiha Sasuke fue a buscar a Sakura a su departamento, para así invitarla a comer, a eso de las 12:00 p.m. La pelirosada ni siquiera se esperaba tal atención por parte del chico, la realidad es que habían quedado en salir, pero antes de separarse el día de ayer, no hablaron nada respecto al "cómo hacerlo".

Además, en absoluto, tomaron en consideración la estación climática en la que aún se encontraban.

- Creo que es un mal día para salir… –le dijo Sasuke, con lo que parecía un rastro de decepción en sus ojos.

- Ah… –Sakura viró su vista para observar la ventana de su departamento.

Desde que despertó, se escuchaba una lluvia torrencial cayendo por todas las estructuras y superficies de Konoha.

- Sí, tienes razón –continuó la pelirosa con una voz algo triste, pero intentando camuflarla con una sonrisa.

- Definitivamente le gustamos a la lluvia… –comentó el chico, haciendo girar el rostro de Sakura hacía el suyo.

- Si quieres… lo dejamos para otro día, Sasuke-kun –dijo ella, pero sin tener el valor de mirar a Sasuke a la cara, pues sabía mejor que nadie como la desilusión comenzaba a dominar su alma– Con esta lluvia no podremos ir a ningún lado.

Sasuke contempló el semblante de Sakura y, a pesar de su sonrisa, comprendía que la kunoichi expresaba ese discurso pues no quería mostrarse caprichosa, mucho menos ser una molestia como siempre lo pensaba.

Fue entonces que él tomó la iniciativa:

- Y si… –pronunció el pelinegro, llamando la atención de su compañera, sin embargo, antes de decir cualquier cosa, se aclaró la voz con un pequeño carraspeo– ¿Quieres venir a mi departamento?

- Gracias por la comida.

- No me des las gracias respondió Sasuke, dejando sus cubiertos sobre el plato, del cual recién había almorzadoTú preparaste la comida.

- Pero con tu ayuda repuso Sakura sonriente.

- Sólo hice lo que me pedías…

Actualmente, se hallaban en el comedor del hogar de Sasuke, el cual colindaba con la cocina del departamento, pues la arquitectura de éste era mucho más básica que el de la Haruno.

- Además, –retomó la charla la kunoichi– por mi culpa quizás almorzaste más tarde de lo que estás acostumbrado…

- Cuando voy a misiones, la comida no es mi principal preocupación. Para ser sincero, sino fuera por ti, seguramente no comería hasta llegar al departamento Sakura se ruborizó en el preciso segundo que su cerebro procesó el diálogo de Sasuke y éste, al percatarse de cómo tiernamente la chica intentaba ocultarlo, colocó una mejilla sobre su puño, en una posición de contemplación, pero sonriendo ante los gestos de su interlocutora– Además, ¿cómo es posible que no sepas dónde está tu ropa?

- Jeje… para algunas cosas creo que soy un desastre comentó ella sacando la lengua y luego sonrió Gracias por llevarme.

En efecto, Sakura tardó más de una hora buscando entre sus cajones la capucha para salir bajo la lluvia, mas no la encontró. Fue por eso, que Sasuke optó por la desición de tomar a su compañera entre sus brazos y cubrirla bajo su propio abrigo, corriendo rápidamente hacía su departamento.

- A pesar de eso, igual te mojaste mencionó Sasuke secando los platos que Sakura le pasaba tras lavarlos en la espumilla creada con el agua y detergente, y enjuagarlos con abundante agua.

- Y tú también, Sasuke-kun replicó Sakura, cortando el paso de la llave, sacudiéndose las manos y secándoselas con un paño, para luego tocar uno de los mechones del pelo de Sasuke, que estaba aun lado de su rostro Mira, aún gotea agua de aquí.

Al realizar aquella acción la pelirosa se acercó a su compañero, dejando una pequeña distancia entre ambos. Sasuke bajó sus ojos, sosteniendo aún en sus manos un vaso que debía guardar en la despensa, mientras que Sakura luego de ver el cabello de él, desvió sus ojos jades hacía los del chico… y el corazón comenzó a martillarle sobre su pecho.

¡POOOWW!

- ¿Eh? ¿Qué fue eso? dijo la Haruno, separándose unos pasos de Sasuke.

- El sonido de un rayo, al parecer.

- ¡Oh! ¿De verdad?

Entonces, Sakura se apresuró hacía un ventanal del departamento, justo a un lado de la cama de Sasuke. Corrió las cortinas y contempló el paisaje tras el vidrio. Al fijarse en el cielo, vio como unas nubes negras y grises eran deslumbradas por haces de luz blanca, acompañadas de un ruido ensordecedor como el que acababan de escuchar tan cerca.

- ¡Waa! Qué genial –exclamí la pelirosa y volteó su rostro– Mira, ven, Sasuke-kun.

Sasuke venía detrás suyo, sin embargo, cargaba en su mano derecha una bandeja con dos tazas de té.

- ¿Por qué no te sientas para admirarlo? –le indicó el pelinegro, señalando un costado de su cama. Sakura observó el lecho donde Sasuke debía dormir todas las noches, a lo que se sonrojó levemente y respondió:

- Preferiría sentarme sobre la alfombra, sino te molesta.

- Como quieras.

De esa manera, ambos se dispusieron sobre el suelo, acomodándose en una alfombra que servía para reposar los pies al momento de levantarse. Apoyaron su espalda sobre la cama y observaron el paisaje lluvioso en Konoha.

Sasuke le pasó una taza de té a su compañera, mientras él tomaba un sorbo de la suya y la dejaba a su izquierda, que era el lado contrario de donde estaba la pelirosada. Sakura bebió un poco de su taza, teniendo el cuidado de no quemarse, pero prontamente arrugó la nariz al saborear el líquido.

- Está caliente,… pero muy amargo habló la chica manteniendo la taza entre sus manos y a la par, Sasuke arqueó una ceja, dado que él encontraba de lo más normal ese sabor ¿Le echaste azúcar?

- No acostumbro a usar azúcar, no me gusta mucho lo dulce.

- ¡Ajá!, ahora comprendo… pero el té no está malo, sólo que hubiese quedado rico con algún pastel, jeje. A mí me encantan las cosas dulces, a diferencia de ti.

"…Somos bastante opuestos", concibió el pelinegro con seriedad, no se había puesto a pensar en los gustos de la Haruno, ni tampoco en que, como fémina, podría tener ilusiones de cómo debía ser una cita. Quizás, él arruinó todo desde el primer momento, pues al deliberarlo mejor en su mente, ella ha estado enamorada de él desde que eran unos niños, por lo tanto sus sueños debían ser de altas expectativas.

- Lo lamento si la cita no fue como te lo imaginabas –inició Sasuke la conversación, mientras el sonido de la lluvia inundaba las paredes– Como mujer, seguramente esperabas otra cosa.

- ¡Claro que no! gritó la Haruno inmediatamente después de escuchar al pelinegro ¡Siempre quise conocer donde vivías! prosiguió ella rápidamente, a lo que el Uchiha le echó un vistazo desde el rabillo del ojo, haciéndole olvidar el sentimiento de pesar que estaba naciendo en él…e-es decir… al sentir la mirada de Sasuke, Sakura cayó en la cuenta de que había vuelto a decir algo impulsivo y se ruborizó Si alguna vez pensé en cómo sería mi primera cita, eso fue hace mucho tiempo, cuando era una niña… y ya ni lo recuerdo. En estos momentos, de hecho, quiero darte las gracias.

- ¿Gracias…? ¿Por qué?

Esta conversación se tornaba rara, pensó Sasuke, pues pasando a una disculpa por parte de él, se estaba convirtiendo en agradecimientos por el lado de ella. ¿Cómo se las ingeniaba esta kunoichi para revertir su discurso?

- Por compartir conmigo parte de tu vida la chica lo miró y sonrió como sólo ella sabe hacerlo No creo que dejes pasar a cualquiera a tu casa tomó un sorbo de su té y lo dejó a un lado, viendo hacía la ventana Arigato, Sasuke.

Al verla tan tranquila y siendo honesta consigo misma, notó como la escencia de Sakura resplandecía a su lado. En realidad, era una chica hermosa sin siquiera proponérselo.

- Siempre terminas hablando demás dijo Sasuke al momento que cogía, gentilmente, un lado de la cabeza de Sakura para posarla sobre su hombro Mañana podemos volver a salir e ir a buscar ese postre que tanto quieres.

Sakura quedó deslumbrada ante las acciones y palabras de Sasuke, y con la mente casi en blanco, extendió la plática:

- Y si… sigue lloviendo…? preguntó ella dubitativa, pero muy curiosa y ávida por la respuesta del chico.

- Entonces, volveremos a salir hasta comprarlo.

En ese minuto, la sangre de la chica se colocó en sus mejillas, pero entendiendo que el gesto del pelinegro era su forma de agradecer lo que estaba ocurriendo, por lo que sin protesta, se quedó en esa posición junto a él, contemplando el paisaje tras la ventana. Que a pesar de su lúgubre color, le pareció de lo más maravilloso al regalarle este instante con Sasuke.

"Quisiera… que el tiempo se detuviera".

Y la lluvia continuó mojando las calles de Konoha.

.

.


Fin del capítulo 14. En el próximo episodio Sasuke se irá de la aldea… ¿qué sucederá los días antes de su partida? ¿qué hará Sakura al despedirse? ¡No se pierdan la siguiente actualización!

¡Muchas gracias por leer! Mis mejores deseos para usted mi querido(a) lector(a), y si tienes algo que opinar, no olvides dejarme un review ;) ¡nos leemos!

Haru no Ame