Capítulo XIV

Descubriendo un hogar.

El auto todo estaba en un silencio sepulcral, Terry no había dicho ni una palabra y yo me sentía como un gatito indefenso, me quite los tacones y me enrosque en el asiento copiloto, una música muy suave resonaba en el coche pero era bastante caótica para el momento de tensión, lo observaba a segundos, notaba su postura erguida más no tensa y sus manos iban relajadas sobre el volante, era un buena señal, llegamos a nuestro edificio, aparco el coche y yo lo reseguía con la mirada. Abrió mi puerta.

-Ven Candy estás cansada, ha sido un largo día ya hablaremos en la cama.-Me tomo en brazos y nos dirigió al elevador.

-¿Puedes apretar el botón por mí?-Solo asentí en silencio, me acurruque en sus brazos solo en silencio escuchando el compás de su respiración. Al llegar a la habitación mis pies tocaron el suelo.

-Voy a quitarme el traje y vuelvo enseguida.-Me senté sobre la cama sin saber que decir tal vez, Terry iba a prepararse para tomar aire y decirme todas las estupideces que había hecho en el día, pero esa chica me había sacado mis casillas, yo jamás había abofeteado a nadie, pero siento que ella era un peligro, no por mí sino para Terrence había algo en sus ojos que reflejaban una maldad y resentimientos profundos y ahora yo era el enemigo.

-Candy ven aquí.-Salí de mis propias cavilaciones y me acerque a Terry a un con el asombroso vestido encima, me hizo darme la vuelta, sobo mis hombros y mi respiración ahogada salió, desabrocho cada uno de los botones y sin algún morbo solo con admiración o así lo sentía yo, el vestido caía al suelo y yo solo llevaba un conjunto de encaje blanco que casi se perdía con el color de mi piel quería cubrirme, pero desabrocho el sostén y bajo las bragas lentamente solo acariciando mis piernas al paso de la prenda.

-Ya está, eres mi ángel, quiero que siempre duermas así, porque solo en ésta habitación somos sinceros el uno con el otro.

-Yo lo siento mucho Terry, no me comporte a la altura y te avergoncé.-Una lagrima resbalaba por mi mejilla acompañado de un estremecimiento. Su abrazó llego al instante, reconfortante y lleno de ternura.

-Jamás vuelvas a decir eso, tú estás mucho más que todos aquellos aristócratas sin escrúpulos hoy lo he comprobado, ven tenemos mucho de qué hablar está noche.

Me recostó en la cama y me tapo con las mantas, al entrar en la cama sentí su calor, veía su rostro perfilado como el marfil con la poca luz que entraba por los grandes ventanales de cristal.

-Hoy tenido muchos más recuerdos, es como si las piezas poco a poco se van acomodando he recordado, con toda claridad mi infancia, he recordado a una mujer especial en mi vida, pero también he recordado y el orgullo hacía ella.

-Te refieres a Susana ¿Verdad?

-Es verdad que he tenido recuerdos sobre ella, pero no la mujer de la que te hablo es.-Dio un respiro hondo y continuó- mi madre, una mujer muy hermosa, recordé como fue rechazada por mi padre y por toda esa sociedad que me produce mucho asco, con eso han venido recuerdos vagos de un encuentro pero creo que no salió muy bien, he recordado mi trabajo y un gran amigo que he tenido de toda la vida ya te lo presentaré, se ha sorprendido mucho cuando le dije que me había casado, dice que no existía mujer que pudiera llenar al gran y arrogante caballero inglés, pero eso ha cambiado. Pero no he recordado nuestra historia es de las pocas piezas que faltan para completar todo mi pasado.

-El pasado puede doler mucho Terry, tengo miedo de él de perderte.

-¿Perderme? Candy mi amor, no te he demostrado ya que soy tuyo en cuerpo, mente y alma. He recobrado la mayoría de mis recuerdos sobre quien soy, pero no había un ángel antes en mi camino y eso es lo que tú eres ahora en mí vida.

Cada día que pasaba Terry recobraba sus recuerdos, su manera de ser, su esencia, los remordimientos día a día no me dejaban dormir, en las noches me despertaba con pesadillas, me daba miedo presentarlo con mi familia y huía de cualquier plan que quisiera llevar acabo, Annie nos visitó una vez pero al igual que yo evitaba las preguntabas incomodas, los días pasaban y yo me sentía dentro de un reloj de arena donde cada día era un granito y éste al final iba a sepultarme cuando, él recobrara todos sus recuerdos, y él accidente, poco a poco Terry regreso a su rutina en la empresa y yo me maravillaba con cada faceta suya, aunque a veces me hiciera rabiar, era voluntarioso y no pedía nada todo era un orden aunque no lo quisiera, pero conmigo era la persona diferente, dulce, cuidadoso, me hablaba de amor como si nuestro amor fuera épico, de esas novelas que yo había leído en la preparatoria, me trataba como una mujer, como su amante que cuidaba como el cristal.

Poco a poco también regrese a mi rutina de trabajo porque vamos parece que en estos meses me había ganado la lotería y vivía como princesa, pero esa no era yo, y sabía que con mi profesión podía sostenerme, aunque Terry no me dejaba aportar gran cosa así que la mayoría de mis ingresos se iban a una cuenta de ahorros, los días pasaban como paginas encantadas dónde me sentía la mujer más feliz, ocho meses dónde por fin había encontrado mi hogar.

Un timbre me saco de mi trabajo de limpiar los lentes de mi cámara, el abrir la puerta me encontré a la persona menos esperada.

-¿Se encuentra Terrence en casa?

-No señora, vuelve regularmente en la noche.-Cruela Chanel me veía como si fuera un bicho que daría mucha satisfacción de aplastar.- ¿Le gustaría pasar?

-No quiero interrumpir querida, sé que pasamos por un altercado pero somos familia.

-Sí no le importa no quiero volver a mencionar ese incidente.-Se sentó de inmediato en la sala con toda la confianza.

-¿Puede ofrecerle un té o café?

-Puedes decirle a tu ama de llaves que me apetece solo agua caliente, miel y limón.

-Bueno aquí no hay nada de eso, pero yo voy a traerlo ahora vuelvo.

Ella seguía mi andar, y mi manera de servir su tasa, trataba de recordar algún protocolo que hubiera visto en alguna película pero nada venía a mi cabeza.

-Gracias querida, ¿Todo esto es tuyo?

-Así es soy una fotógrafa profesional.

-¿Y eso te da para vivir?

Está mujer estaba por ponerme los nervios de punta.-Modestamente pero sí lo hace.

-Buena es una fortuna que tengas a Terryto.- me dio una palmadita en las rodillas y sonreía de una manera que me helaba.

-Bueno a que debo el placer de su visita señora.

-He venido a traer está invitación para un picnic, que se da en beneficio a una de mis fundaciones.

-¿Usted hace eso?-Me costaba creerlo, que una mujer así pudiera ayudar a gente necesitada.

-Claro es deber de una dama de sociedad ayudar a la caridad, y a esa pobre gente, es éste sábado espero poder contar con ustedes.

-Claro pero no se hubiera molestado, con una simple llamada hubiese bastado.-Me extendía un sobre crema con relieves con el escudo de la familia de Terrence.

-Pero que cosas dices niñas, tienes mucho que aprender para todo hay un protocolo, espero que llegues aprenderlo.-Se levantó, pero eso ultimo me sonaba a una doble intención y su presencia de verdad me daba miedo sentía que nada bueno podría venir de ella.

Bueno muchas gracias por seguir aquí conmigo a pesar de tardar un poco, quiero aclarar unos puntos.

1.-Bueno como ven Terry poco a poco va recuperando sus recuerdos y su personalidad característica.

2.-Siempre recalque que ésta Candy es un poco más atrevida, pero con un gran corazón y aún falta mucho más para ver todo su carácter.

3.-Iban hacer solo 15 capítulos pero he sentido que la historia se perdería de mucho al acortarla tanto, así que serán tal vez 20 capítulos pero algo si les digo antes de terminar el mes acabaré la historia así que actualizaré un poco más rápido.

4.-Para las chicas que me dicen que los capítulos son un poco cortos en ocasiones es que hay día en que él capitulo me sale solo así tengo la visión de la historia pero todo sale en el momento. Paciencia por favor

5.-Si alguien se ha ofendido por las escenas eróticas les pido una gran disculpa, no creo que la historia quiera asemejarse a 50 sombras o algo así, pero Terry es una persona apasionada, pero sin rayar en lo vulgar él es un amante que cuida y protege a su amada.

Bueno no me resta más que agradecer a cada una y decirles que leo siempre todos sus comentarios cada uno de ellos, algunos me hacen reír mucho, y estoy feliz de que mi historia llegue a otros países, un saludo para esa chica de Francia, gracias por leerme, a todas ustedes gracias hacen que día a día quiera escribir mejor, les mando un abrazo y nos leemos pronto.