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Sakura encontró huellas en el camino hasta la colina y se acuclilló. "Un conjunto de botas. Estas son del mismo tipo que tu llevas."
"¿Cómo lo sabes?"
"¿Ves el patrón?" señaló. "Estoy conjeturando que éste es tu chico y se dirige hacia la casa."
Ella levantó la mirada, la vieja casa del rancho estaba a la vista, en la parte superior.
"Lo habría visto desde varios kilómetros de distancia, desde la dirección en la que él llega por ese lado de la colina. Significa que tenías razón. La tierra de Sasori está por allí. Debió haber evitado de alguna manera a los perros que tu encontraste."
"Estamos aquí."
Sakura retorció la cabeza y se puso de pie, mirando a los otros hombres Zorn salir de la densa vegetación. Yahiko los guiaba. Era quien había hablado. Sasuke se trasladó para interponerse entre ellos y Sakura.
"Sakura ha encontrado huellas de Naruto. Acerté. Naruto se dirigiría hacia terreno elevado en lugar de la vegetación más espesa."
"¿Cómo os separasteis de todos modos?" Sakura tenía curiosidad.
"Deja tus preguntas, mujer." espetó Yahiko. "Gánate tu sustento y encuentra a Naruto."
Sasuke gruñó y se abalanzó, dándole un puñetazo en la cara. El golpe noqueó a Yahiko. Cayó de culo, aterrizando con un gruñido. Sasuke se puso sobre él, pareciendo listo para golpearlo de nuevo.
"Nunca hables con ella de ese modo. Mi paciencia llega a su fin contigo. Aprende, o tu cadáver será almacenado en el transporte a casa, con los restos de los Akatsuki."
Sakura ya no se sorprendió por su inclinación por la violencia. En realidad estaba empezando a apreciar la belleza de un puñetazo bien colocado, sobre todo si se estrellaba contra la bocaza de Yahiko.
Ese alien es un imbécil.*
Yahiko escupió un poco de sangre. "Pido disculpas."
Sasuke retrocedió pero se mantuvo cerca de Sakura, su postura protectora. "Cuando estábamos bajo ataque, enviamos primero a Naruto hacia la superficie en una cápsula de escape. Era imperativo que él sobreviviera." siseó Yahiko, poniéndose de pie. "Los Leprechauns volamos en aviones y contamos con vainas de escape, estoy seguro de que estás familiarizada con eso."
Sakura hizo rodar sus ojos y se volvió. Yahiko no estaba dispuesto a dejar esa excusa ir. Pero tenía su respuesta.
"Está bien. Bueno, esa es una casa abandonada en la cima y ahí es donde se dirigen sus huellas."
"Muéstranos el camino, Sakura." Sasuke bajó la voz. "Lamento que sea tan grosero contigo."
"¿Son así todos los hombres en vuestro planeta hacia las mujeres?"
"Algunos lo son." se acercó y estrechó su mano. "Yo no lo soy."
"Va a darte problemas por verte sosteniendo mi mano."
"No me importa. Voy a golpearle hasta dejarlo sin sentido si te falta el respeto de nuevo."
Dijo eso lo suficientemente alto como para llevarle a Yahiko su amenaza. A Sakura le gustó eso de que Sasuke no tuviera ninguna reserva acerca de demostrar que ella le importaba.
La colina aumentó de inclinación y estaba muy agradecida de que se aferrara a ella, aún sosteniendo la escopeta, mientras luchaba para mantenerse al ritmo con sus zancadas más largas. No se atrevía a quejarse, adivinando que Yahiko lo aprovecharía para iniciar más mierda sobre eso.
Llegaron a la cima y Sakura notó de inmediato que alguien había dado una patada a la puerta principal. Tomó la escopeta de nuevo, lista para ir en primer lugar, pero Sasuke negó con la cabeza, dando un paso delante de ella.
"Quédate aquí."
Hizo un gesto a sus hombres y todos se lanzaron hacia adelante, flanqueándole. Ella abrió la boca para protestar, pero él ya estaba en el porche delantero. Él y sus hombres entraron rápidamente en la casa.
Un movimiento en la esquina de su visión le llamó la atención y se giró. Un alien alto estaba parado cerca, mirándola fijamente. Había salido de la puerta lateral del garaje. Tenía el pelo rubio, desgreñado, brillantes ojos azules y llevaba unos vaqueros desteñidos con una camiseta sin mangas negra, revelando musculosos brazos. Frunció el ceño y dio unos pasos hacia adelante, extendiendo ambas manos a un lado para demostrarle que no tenía un arma. Ella miró hacia abajo a sus pies, viendo el mismo tipo de botas que llevaban Sasuke y sus hombres.
"¿Naruto?"
Se quedó paralizado, la sorpresa era evidente en sus rasgos. "Sí. No me dispares." dijo Naruto con voz áspera.
"¡Sasuke!" Gritó. "Naruto está aquí."
Sakura bajó el arma, apuntando al suelo.
"Gracias."
Naruto bajó las manos.
"Yo nunca haría daño a una mujer hermosa. Soy un amante, no un luchador"
Se quedó boquiabierta ante él hasta que Sasuke salió corriendo de la casa. Divisó a Naruto y salió disparado hacia él, lanzando los brazos alrededor del chico en un abrazo de oso.
"Es muy bueno encontrarte a salvo." Naruto le devolvió el abrazo.
"Estoy muy contento de verte. No estaba seguro de si alguien más sobrevivió."
Sasuke lo soltó y pareció darse cuenta de su ropa. "¿Dónde está tu uniforme?"
"Enterrado. Quería encajar." Agitó los brazos por su cuerpo. "¿Qué piensas? Estoy totalmente seguro de que podría parecer un ser humano, ¿no? Los jeans son cómodos. Hubiera intercambiado mis zapatos también, pero no pude encontrar ninguno que se ajustara a mis pies. Quien vivía aquí los tenía más pequeños."
Yahiko se aclaró la garganta.
"Por supuesto que somos humanos. Somos Leprechauns." Naruto lanzó una mirada horrorizada a Yahiko.
"¿Esa es vuestra historia de cobertura?"
"Sí. Tenemos pruebas de lo que somos y se las mostramos a la mujer." De repente Naruto se echó a reír y miró a Sakura.
"¿Le dijiste lo que son? Lo sé. Aprendí todo lo posible acerca de la cultura de la Tierra. Es fascinante."
Ella sacudió su cabeza.
"Sólo digo mucho 'está bien'." admitió. Él se rió entre dientes.
"Pido disculpas por eso."
"¿Que sucede? ¿Qué es tan entretenido?" Yahiko sonaba enfadado.
"Los Leprechauns no son formas de vida reales." le informó Naruto. "Son historias contadas a los niños que involucran cuentos de ollas de oro para hacer ricos y poderosos a los seres humanos."
"Te equivocas. Tenemos pruebas." protestó Yahiko. "Muéstraselo, Sikamaru."
Shikamaru sacó el anuncio y se lo pasó a Naruto. Lo estudió y se rió disimuladamente.
"Esto es una historieta. Es un dibujo para divertir a los niños. Está claro que esta taberna quería atraer a los padres para llevar a sus jóvenes a este evento."
Sakura sofocó una sonrisa. Algunos hombres se comportan como niños. Ella no iba a aclararles que se trataba de un bar que sirve bebidas para adultos.
"¡Basta!" ordenó Sasuke. "No importa. Sakura sabe la verdad. Se lo conté todo."
"¿Vas a llevarla a Zorn con nosotros?" soltó Yahiko con una mueca.
"¿La has reclamado?" Naruto habló al mismo tiempo. "¡Menudo pastelito! Se llevará muy bien con las otras mujeres de nuestra familia."
"Deja de decir tonterías." gruñó Yahiko. "¿Por qué estás hablando de alimentos? El problema real es que Sasuke se preocupaba más por la mujer de lo que lo hizo sobre encontrarte a ti. Su necesidad de reclamar una mujer de la Tierra anuló su sentido del deber."
Sasuke gruñó y dio un paso amenazador hacia adelante. Naruto reaccionó más rápido. Su actitud tolerante cambió rápidamente. Atacó a Yahiko, agarrándolo por la parte delantera de su uniforme y acercándolo a su rostro.
"Deja de ser un besa-culos total." advirtió Naruto con voz áspera. "Eso es argot de la Tierra, lo que significa que ya sé que eso no es cierto y tu quieres que yo esté enfadado con Sasuke para que pueda pedir a mi padre que le degrade y darte a ti su posición dentro de nuestra familia. Eso nunca va a suceder. La mujer es muy atractiva. Sasuke puede cortejar a una mujer y buscarme al mismo tiempo. Yo haría lo mismo. Ahora cierra la boca si eres inteligente, antes de que él te aporree como a una piñata. Eso es argot de la Tierra para decir que va a patearte el culo tan fuerte que será misericordioso si sobrevives."
Le empujó y dio un paso atrás, mirando a Sasuke. "¡Que estúpido!"
"No sé lo que eso significa, pero si es un insulto estoy de acuerdo." Sasuke retrocedió y dio un paso al lado de Sakura. Naruto se dirigió a Sasuke.
"Lo es. Te enseñaré la jerga de la Tierra para que puedas comunicarte mejor con tu mujer."
"Ella no ha accedido a volver a casa con nosotros todavía." Sasuke la miró. "Me gustaría que acepte. Estoy dándole tiempo para llegar a conocerme mejor"
"Él es un gran tipo." Naruto hizo un guiño a Sakura. "Es un buen luchador, también es un excelente proveedor, y sería fiel a ti como el día es largo. Somos mucho mejores que los hombres de la Tierra. Ellos pueden engañar y mentir. Sasuke tiene honor y siempre cumple su palabra."
"Basta." refunfuñó Sasuke.
"Le estoy hablando bien de ti a ella. Pórtate bien." Naruto sonrió a Sakura. "Sin duda le diría que sí a él si yo fuera una chica. Ha conseguido un montón de músculos y todos nuestros guerreros tienen grandes 'espadas'." meneó cómicamente sus cejas. "Y sabemos cómo usarlas. Tenemos aguante también. Un montón de eso."
Sakura no pudo evitar echarse a reír. Naruto no era lo que ella esperaba y tenía un buen sentido del humor.
"¡Basta!" repitió Sasuke.
Naruto respiró hondo y lanzó una mirada irritada a Sasuke.
"Bien. Estoy tratando de ayudarte." llamó la atención de Sakura. "Vas a disfrutar nuestra comida. Tengo tres cuñadas y una madrastra de la Tierra. Les encanta Zorn y están encantadas de vivir allí. Vas a tener una familia de la Tierra incorporada. Ahora ya he terminado."
Un débil zumbido sonó, Sasuke se agachó y sacó uno de esos dispositivos comunicadores de su bolsillo.
"Debe ser una de nuestras naves."
Apretó un botón, haciendo que los lados del chisme se iluminaran. "Soy Sasuke."
"Es bueno que estés vivo. ¿Cuál es el estado de Naruto?" El hombre tenía una voz ronca.
"Todos sobrevivieron al accidente. No hay nadie gravemente herido. Nuestra nave fue destruida. ¿Cuánto tiempo falta hasta que puedas llegar a nosotros?"
"Dieciocho horas."
"Vamos a estar listos. Hay limpieza por hacer."
"Entendido. Finalización la transmisión."
Sasuke lo apagó y lo devolvió a su bolsillo. Él sostuvo la mirada de Sakura. "Nuestro tiempo es más corto de lo que yo estimaba."
Se marchaba por la mañana. Sakura no estaba segura de cómo sentirse acerca de eso. No era como si estuviera mudándose a otra ciudad o incluso a otro estado. Sería imposible para ella visitarlo. Levantó la mirada hacia el cielo azul, luego a él. Su pecho se apretó y resultaba difícil respirar.
"¿Por qué no vamos todos dentro?" Naruto hizo una seña a los otros hombres.
"Debemos regresar a nuestro campamento." argumentó Yahiko.
"Caray, eres obtuso." suspiró Naruto. "Ven dentro y dales un poco de intimidad."
Se giró, caminando hacia la puerta rota.
"Sígueme. Es una orden como tu Lider. Tú no, Sasuke."
Sakura esperó a que estuvieran solos y tragó saliva. Sasuke se acercó y le apartó el pelo rosa de su mejilla. Simplemente se miraron el uno al otro hasta que finalmente ya no pudo soportar el silencio.
"¿Vas a volver pronto a la Tierra?"
"Es improbable. Minato no estará contento de que fuimos atacados. Podría emplazar una nave de guerra para proteger el planeta de los Akatsuki. Esto significaría que tendrían que permanecer lo suficientemente lejos para evitar que la tecnología terrestre nos detectara. También estará preocupado de que no hayamos sido capaces de ocultar nuestra visita y podría prohibir a cualquiera volver aquí por un largo tiempo. No queremos asustar a los humanos."
"Oh."
"Es posible que no sea capaz de volver durante muchos años, si es que alguna vez puedo."
Ese dolor en el pecho aumentó.
"¿Has pensado en venir conmigo, Sakura?"
Una parte de ella estuvo tentada de decir que sí. Era un concepto aterrador, sin embargo. Tendría que dejar atrás a todos y todo lo que conocía y enfrentarse a tantas incertidumbres que tuvo un momento difícil tratando de imaginarlas. Tenía un trabajo, un pago de hipoteca, y… ¿cómo podía renunciar a una vida por otra?
"¿Puedes quedarte aquí conmigo? Quiero decir, siempre puedes ponerte en contacto con Zorn si quisieras regresar a casa más tarde."
"No puedo hacer eso, Sakura."
Envolvió sus dedos alrededor de la parte trasera de su cuello, ahuecándolos suavemente allí.
"Podría ser imposible que yo encajara en tu sociedad." Ella estudió sus rasgos, a sabiendas de que decía la verdad. "Somos conscientes de la clase de recepción que los terrícolas podrían darle a un alien. Hemos estado estudiando tu sociedad. Me temerían, me examinarían, y no viviría mucho tiempo en cautiverio. No iban a permitirme estar conmigo. Me enfrentaría a una muerte segura."
Estaba en lo cierto. Ella lo sabía. Probablemente le diseccionarían una semana después de su descubrimiento. Eso sería lo de menos, si los militares querían torturarlo para aprender todo lo posible sobre su pueblo y su tecnología.
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