CAPITULO XIV. El comienzo

Edward POV.

Sin duda alguna el fin de semana fue lo mejor que me había pasado en toda mi vida.

Bella era mi novia. Eso me ponía sumamente feliz; pero aún había ciertos inconvenientes en esto. Como su pasado.

No había logrado nada en este tiempo, y estaba más que claro que el tal Derek que era quien sabía algo no iba a ayudarme. Pero al menos se que él no desconfiaba tanto de mí después de mi llamada sino, no me hubiera respondido así. Pero con respecto a eso, había algo que me carcomía; es decir, Bella no se acercaba a chicos, es como si su subconsciente se lo marcará, rehuía de ellos sin siquiera proponérselo. Entonces ¿por qué tenía cerca de ella a Matt y a Derek?

Eso es intrigante.

El lunes pasaron "cosas", hasta después me entere que Lauren había agredido a Bella, lo cual me enojo; y supe de inmediato que tenía que estar con ella siempre, no importaba el lugar. Lauren era linda al principio, cuando la conocí; e incluso pensé en formar una relación con ella; pero después me di cuenta que ella alejaba a todas las chicas de mi lado, como Angela. No tenía sentimientos hacía ella; pero Angela era mi mejor amiga, era amable y buena. Era con alguien con quien podía estar cuando todos mis amigos se atragantaban con sus parejas. Yo me quedaba solo, y ella se quedaba conmigo. No sé que le hizo Lauren pero Angela no volvió a tener una conversación conmigo que no pasará del formalismo. Después de eso, Lauren se me pegaba mucho y en una ocasión a se le salió decirme que era bueno que hubiera alejado a Angela de mí, como si ella fuera mi salvadora y yo tuviera que estar agradecido con ella. Le dije que no quería volver a verla y que se alejara de las personas que apreciaba. Después trate que Angela me volviera a hablar, pero ella dijo que si había accedido tan fácilmente al chantaje de Lauren, quizás no era buena idea que fuéramos amigos. Ante eso me sentí mal, pero respete su decisión. Desde ese momento no le volví a hablar ni a Angela ni a Lauren. Por ello tenía miedo, Bella estaba mal emocionalmente, y por eso era fácil que se alejara de mí. Cosa que no iba a permitir.

Cuando Bella me explico todo, y yo se lo aclare, nos besamos; poco a poco nos fuimos recostando; ella lo malentendió….

FLASH BACK….

Nos estábamos besando; tome su blusa y la subí ligeramente, para poder acariciarla; no quería más, no esperaba más.

Sentí que Bella se tensaba pero jamás rompió el beso por lo que hice caso omiso a eso.

Pero después sentí a Bella removerse un poco, y sentí que se alejaba de m. Abrí mis ojos, temiendo haber hecho algo que no debía. Pero solo vi, para mí en cámara lenta, que Bella se quitaba su blusa y me dejaba verla solo con su sostén de color azul fuerte. ¡Oh DIOS! Ese color le quedaba increíble.

Casi al mismo tiempo cerré los ojos, si la seguía viendo haría algo malo. Me tense al sentir los pechos de Bella presionados con mi tórax. Ella siguió besándome, pero al ver que no le correspondía se detuvo.

-¿E..Edward?- Pregunto con temor.

Al hacer eso se removió un poco, creo que no lo noto y ese simple roce me excito; tenía que moverme de ahí. Abrí los ojos, la coloque a un lado mío y me levante de la cama. Sentía que en cualquier momento perdería el control.

Le di la espalda, mientras trataba de concentrarme, respiraba profundamente, como cuando haces mucho ejercicio y tratas de recuperar el aire.

Vi su blusa en el piso de mi alcoba y la recogí. Al notar que la blusa era del mismo color que su brasier, volví a excitarme, ¡Dios solo con ver el color!

Me levante y volví a verla, pero solo la veía a los ojos, si mi vista se fuera a otro lado no podría controlarme.

Se la coloque, y una vez que lo había hecho me sentí un poco mejor, como si la capa de tela que le había colocado representara una barrera del metal más duro de la tierra.

-Yo… no entiendo… que… ¿qué hice mal? -pregunto

¿En verdad quería hacerlo? "no Edward… tranquilo sabes que no es así…" me dije a mí mismo y respire profundamente.

-Tu… ¿tú querías quitármela?- aventuro.

"SIIIIIIIIIII"… grito mi subconsciente pero no estaba bien. Volví a cerrar mis ojos y tome el puente de mi nariz con el pulgar e índice.

-No te gusto…- me dijo tristemente. Abrí mis ojos, no podía creer que había hecho sentir mal a este ángel tan hermosos.

Me senté en el extremo inferior de la cama; prácticamente quedamos de frente, porque ella estaba en el extremo superior hincada.

Estire mis brazos hacia ella.

-Ven aca….- le dije suavemente.

Fin flash back.

Me costó un poco pero logre convencerla de que ella era quien realmente me importaba; y no solo eso sino que también la convencí de que me contara lo que le había pasado, aunque al principio me pidió sexo a cambio; al fin desistió, y no me pediría eso como cambio. Aunque una parte de mí sabía perfectamente que seguiría intentándolo. Y yo, me molestaba conmigo mismo, porque sé que si ella seguía deseándolo, haría que otros lo tuvieran con ella, cosa que no podía permitir. Así que si no quedaba más opción después, lo haría. Yo lo sabía.

Terror.

No, la verdad que esa palabra era insignificante con lo que yo sentía en estos momentos. Era mayor esto; pero a falta de mejor palabra, creo que la usaría.

Ese día lleve a su casa a Bella, y cuando regrese, encontré a Jasper en mi dormitorio. Me sorprendió bastante. Y la noticia que me dio me molesto. Rosalie sospechaba.

Esto simplemente no podía empeorar más.

La semana pasó sin más, y por lo que pude notar, Rosalie no mostraba más que agrado hacia Bella, al principio se sintió confundida, incluso me pidió una "consulta sobre el tema" el sábado de esa semana.

FLASH BACK.

Estábamos en mi habitación. Hoy habíamos salido de picnic con todos, absolutamente todos, incluso nuestros padres a la Push; y acabamos de regresa.

Charlie permitió que Bella pasara un poco más de tiempo conmigo.

Había colocado a Evanescence en el reproductor. Últimamente tenía cierta fascinación por su música. Estábamos acostados en mi cama; yo viendo hacia el techo y Bella tenía su cabeza apoyada en mi pecho. Yo la tenía sujeta por mi brazo en su cintura.

-Mmm… ¿Edward?

-¿sí…?- le conteste, trazando círculos en su espalda baja.

-Rosalie se porta…. Diferente…

-Sí lo he notado… pero eso es bueno ¿no?... ya no ha dicho nada desagradable.

-Pero no entiendo el por qué.

Suspire, no podía decirle que sospechaba algo.

-Rosalie es complicada. Ella necesita la atención de todos para sentirse bien; por eso siempre se arregla. Le fascina ser el centro de atención, pero no es una mala persona; si encuentra a personas con las cuales quiere compartir su vida siempre las tratara de proteger. Por ello se muestra hostil con las personas nuevas; es como si las evaluará para asegurarse que no son malos, o no nos dañarán.

-Entonces fui evaluada por Rosalie…

-Se podría decir…

-¿Y ahora….?

-Bueno según la mente de Rose… ya eres parte de la familia….; pero para mí siempre fuiste parte de ella.

No dijo más y me abrazo fuerte.

Escuche que suspiraba, se escuchaba feliz. Y yo sonreí de lo que se había logrado por Rosalie.

FIN FLASH BACK

El lunes volvió a llegar; en cierto modo me sentí nervioso. Bella no había vuelto a tocar "ese" tema, y comenzaba a asustarme que no me dijera nada.

El martes pasó y casi no estuve con Bella. Eso me ponía ansioso, pero no había podido; mi madre me pidió que la llevara a Seattle, necesitaba ver una casa, para remodelarla, acepte y le pedí a Bella que nos acompañará, pero se rehusó y me dijo que pasaría la tarde con Charlie, que estaba abandonándolo mucho. Yo acepte, aunque algo en mí me decía que había otra razón por la cual Bella no quería pasar tiempo conmigo. ¿Sería que Lauren otra vez hizo o dijo algo?

Como llegamos tarde de Seattle no pude ir a verla.

El miércoles, fue mi martirio personal. Bella estaba distante, no mucho debo decir; pero para mí era demasiado. Hacia platica con todos, más que conmigo. Me alegraba que comenzará a abrirse a los demás pero se distanciaba un poco de mí y eso me ponía los nervios de punta.

Ese mismo día la había dejado en su casa, no pregunte, solo me asegure de que ella supiera que la amo. Sin más emprendí el camino a mi casa.

Al llegar me encerré en mi cuarto. Estaba nervioso… mucho, Bella no se alejaba de mí así.

Comencé a revisar todos los hechos.

Pero no había pasado nada de nada. Solo….

No imposible, Bella no lo haría.

Respira Edward…. Tranquilo Bella no buscaría sexo…. No lo haría… no aún… me dije a mí mismo.

Pero la verdad que como se lo dije a ella, yo sabía que era lo que pasaba en estos casos. Fue en las vacaciones de navidad hace un año que a Carlisle le habían ofrecido un puesto para estar en un hospital muy famoso en Seattle; mi padre hablo con el jefe y le explico que yo estaba entusiasta por ser médico como él; por lo que el jefe del hospital acepto darme un pequeño internado, el tiempo justo que mi padre estaría ahí. En esa ocasión solo fuimos mi padre y yo; estuvimos por dos semanas ahí. Fue una experiencia increíble… pero también muy perturbadora. Estuve bajo la asesoría y mando de la doctora Yang (lo sé, lo sé… pero es la serie que conozco que el hospital esta en Seattle… además el personaje me agrada); una mujer fría, pero sumamente inteligente, y notaba que no le agradaba estar conmigo por ser un niño; pero al final me dijo que era bueno… acto que me animo.

En ese tiempo, ayude a atender algunos casos que se presentaron en la clínica adjunta al hospital. La mayoría fueron de violación. Yo tenía que estar con las pacientes para cuando despertaran. Fue… fuerte… una de las situaciones más fuertes que he vivido. La forma en la que gritaban, la forma en la que no me permitían ayudarlas, la forma en la que se consideraban; me sentía tan impotente. Yang me encontró en una ocasión, estaba cansado; no podía más con ello, me estaba rebasando… me sentía impotente no poder hacer nada.

FLASH BACK….

-Por favor tranquilícese… yo estoy a cargo de usted por ahora….- Le dije a una muchacha de 18 años, era rubia, sus ojos eran color castaño claro, su piel estaba ligeramente bronceada. Era mi séptimo caso de violación. EN UNA SEMANA.

-NOOOOOOOO! NO ME TOQUES…. FUERA… FUERAAAAAAAAAAAAAAAA

No supe que más hacer, salí de la habitación, y escuche que se calmaba.

La vi por la ventana, ahora ella dormía; sabía que dormiría por un pequeño periodo tiempo en el cual yo podía reponerme.

Jamás creí que ser médico me pudiera desgastar tanto. Esto era bastante para mí… me sentí como una chica a la cual le dicen que el mundo es color de rosa y de repente ve la realidad del mundo.

Corrí hasta sentirme a salvo en las escaleras del edificio. Tome mis rodillas, y comencé a respirar, sentía que me iba a dar un ataque de pánico tenía que reprimirlo antes de que alguien me encontrara y se lo dijera a Carlisle. Él, mi padre, estaba tan emocionado de que haya seguido sus pasos que no podía ver el grado de decepción que esto le causaría si él supiera cómo me acobarde al último momento. Respiré profundamente para que pasara.

No habían pasado ni 3 minutos cuando escuche las voces de unas chicas, pero a una la reconocía. Era ella, mi tutora… Cristina Yang.

-No Meredith… necesitaba una cirugía ese niño; así aprendería a no meterse nada por la boca que no debiera.

-Ey… Cristina…- le dijo su acompañante y supe que me habían visto. Tomé más fuertes mis piernas.

Escuche que se acercaron a mí.

-¿Qué haces aquí?... deberías estar con las pacientes…- se escuchaba ligeramente molesta.

-Ellas, no me quieren cerca…- le dije en un susurro.

-¿Y…? tienes que estar con ellas, aunque no lo quieran

-Es que….- no sabía cómo continuar…

-¡Oh, no!...- soltó algo parecido a una risa burlona…- no me digas que te asustaste. No puedo creerlo el hijo de Carlisle Cullen…-

Maldición eso era lo único que me faltaba, una doctora burlándose de mí.

-Cristina…- la reprendió su colega.

Sentí que alguien se sentaba alado de mí.

-Ok… está bien… fue suficiente…- me dijo Cristina, fue ella quien se sentó.-Te sientes mejor.

-Lo dudo…- respondí.

-Mira… siempre es así, estos casos llegan, y en varias ocasiones, se van de aquí impunes… pero nuestro trabajo es hacerlas sentirlas seguras por un momento al menos. No solo con su cuerpo, sino también en su mente.

-Pero les doy miedo, no quieren que me acerque a ellas. ¿Cómo puedo ayudarlas si no me dan la oportunidad?-

-En eso debes ingeniártelas…

-Todos pasamos por esto alguna vez…- dijo la otra doctora, creo que su apellido era Grey,- solo que tu lo pasaste antes que muchos que nosotros. Pero podrás hacerlo; solo trata de ser más fuerte, no puedes involucrarte demasiado con los pacientes.

-Chico… lo que te voy a decir, ni siquiera se lo he dicho a ninguno de mis internos y eso que tengo a una con memoria fotográfica…- tomo aire como si esto fuera muy difícil para ella.- Eres bueno… ok… lo dije ya…- pauso un momento; incluso pude ver que la otra doctora la vio como si tuviera dos cabezas.- Tienes talento, solo hay que pulirte para que puedas ser un buen doctor. No te desanimes aún. Y esto jamás lo mencionaremos a los demás… ¿no es cierto Meredith?

-Claro…- dijo… En seguida Yang cambio su rostro, ahora me veía como mi jefa.

-Ahora será mejor que vuelvas a tu labor o te reportaré, no podemos descansar, tenemos muchos pacientes,

Se levantó y se fue…. Aunque alcance a escuchar algunas cosas.

-Vaya tal parece que Yang se ha ablandado…

-O cállate… el chico lo necesitaba… además como dije es efectivo, a pesar de ser las primeras veces que está en estos casos los hace bien… será un buen doctor.

-Sin olvidar que es lindo… solo le falta unos años más para madurar ¿no?...

-Maldición Meredith ¿eres pedófila?

Y después de risas no escuche nada más.

FIN FLASH BACK.

Fuera de lo último que escuche, eso me levanto el ánimo y seguí bajo su instrucción, demostré que no era un niñito como era conocido en el hospital. Incluso me hice amigo de las doctores de cirugía. No pude volver a ver bien a la doctora Grey, pero al menos mi mini residencia estuvo bien.

Tuve muchas pacientes, y no sé cómo, pero logre que de las 15 que llegaron 8 me hablarán de lo que les había pasado; dos de ellas, me pidieron sexo; tal y como Bella. Por ello la entendía. Cuando terminaron las dos semanas, Yang me felicito dijo que me había superado. Yo le dije que era buena tutora. Después me dijo que cerrara la boca.

Esa noche en el hotel, Carlisle me dijo que le hablara de cómo me lo había pasado. Imaginaba que él pensaba algo, e incluso que Yang o Grey no habían guardado el secreto, decidí que le contaría lo que paso, con excepción de lo que paso exactamente con las pacientes.

Carlisle estaba sorprendido por la forma de hablar de Yang, pero le dije que ella era así. Después me confesó que nadie le había dicho nada, pero que era verdad lo que me habían dicho. La primera vez que un estudiante de medicina se enfrentaba a esos casos pasaba lo que me paso a mí. Dijo que no era nada de qué avergonzarse, porque yo continúe luchando, cosa que muchos no hacen y desertan de sus sueños.

No volvimos a hablar del tema.

Sé a la perfección lo que siente Bella, porque las chicas con las que estuve, mis pacientes, me lo explicaron. Se lo que ella cree necesitar porque ella no fue la única que me lo pidió. Pero… es que… simplemente no podía imaginarme a Bella en los brazos de otro….

Pero bueno, básicamente esto era diferente. En esa ocasión esas chicas estaban encerradas, no podían salir, y al único que pudieron pedirle eso fue a mí, que las hacía sentir mejor después de todo. Bella por otro lado estaba libre. Nada la detendría.

Me levante como impulsado por un resorte, fui por mi laptop y me volví a acomodar en mi cama.

No estaría desprevenido si Bella me dijera que estaba con otros, porque ellos le daban lo que yo no.

Busque en internet, páginas que me explicarán este tipo de cosas. Se la teoría de lo que pasa, pero fuera de eso no sabía más. Había visto chicas desnudas en una que otra película o revista; pero solo eso.

Sueña extraño e incluso un poco patético. Yo un chico de 18 años virgen aún; pero en mi defensa puedo decir que fue porque no había encontrado a la persona adecuada.

Sabía de más, que Bella era la persona adecuada, pero ella no estaba bien.

Encontré mucha información; y en algunas partes me sonroje bastante por lo que decía.

Bueno al menos la parte teórica era buena.

No volví a buscar de eso en la semana, pero Bella y yo teníamos que hablar, si el distanciamiento seguía.

JUEVES.

VIERNES.

SÁBADO.

….

Bella y yo aún no nos hablábamos como antes. Si hubo besos y abrazos, pero la sentía distante.

Le pedí que hoy saliera solo conmigo; que tenía algo que mostrarle.

Estaba preparado. La llevaría al prado que había encontrado en una pequeña excursión que hice en el bosque. Esperaba que le gustara tanto como a mí. Había preparado una pequeña canasta con comida para poder pasar todo el tiempo necesario. Llevaba un manta. Pero también estaba preparado para lo "otro". La verdad, no sabía que esperar de eso; y siendo mi primera vez no quería hacerle mayor mal del que, claro, le iba a cometer. Por lo que llevaba, condones, un lubricante y una frazada lo bastante grande para usarla para acostarnos y/o envolvernos.

Estaba nervioso, y mucho. No sabía qué hacer, como comportarme; y luego de eso que decir. Tenía miedo, ¿y si ella se alejaba completamente de mí? Pero ¿y si no lo hacía y ella buscaba a alguien más que le haría mayor daño que yo?

Mi cabeza era todo un caos. No sabía nada, y tenía tantas emociones en mi pecho que sentía que de un momento a otro estallaría.

Salí de mi monologo y fui hacia la casa de Bella, era hora de irla a recoger.

Al llegar a su casa, note que no estaba la patrulla del Jefe Swan. Eso me relajo, no que yo le fuera a decir todo lo que había planeado; pero creo que notaría que estaba muy nervioso y podría sospechar algo y creer que era peor de lo que era. Aunque sigo creyendo que esto no es una buena idea.

Toque la puerta de su casa y espere a que me abriera. Cuando me abrió note que estaba pensando en cosas y no estaba prestando realmente atención.

-Buenos días amor…- la salude. Pareció salir de su trance y me otorgo una pequeña sonrisa.

-Buenos días…

Me acerque a ella y le di un pequeño beso. Me lo regreso, pero nos separamos casi enseguida.

-¿Estas lista?

-Claro.

Salió de su casa y después de que cerrara la puerta de su casa; nos dirigimos hacia mi volvo.

Una vez que estuvimos dentro, prendí el estéreo para escuchar a Muse.

-Y… ¿a dónde vamos?...- me preguntó cómo no queriendo la cosa.

-Ya lo verás….

-No me gustan las sorpresas, lo sabes…- me dijo haciendo un pequeño mohín. Estaba en un alto; así que me voltee para verla. Estaba hermosa aunque llevaba el cabello recogido; de hecho toda esta semana se lo recogió. Me agrado que se cuidara más pues esto me decía que estaba un poco mejor, pero en la personal me encantaba su cabello suelto.

-Ey…- tome su mano, y sus ojos se dirigieron a los míos, seguía con su mohín…- te gustara, lo prometo.

Me acerque y le deje un pequeño beso en sus labios. Volvió a otorgarme una pequeña sonrisa, bastante tímida. Ese simple gesto hizo que mi corazón se parara por un momento y después volviera a latir con mayor intensidad.

Volví a poner mi atención en el camino. Nuestra conversación; se basó en cosas banales, nada de gran importancia.

Cuando aparque, a un lado del bosque, me observó con un poco de miedo.

-¿Qué ocurre Bella?

-¿Para qué me trajiste aquí?...- sonaba con pánico; ¿sería acaso que la llevaron a un bosque?

Mi corazón se contrajo, ante el posible descubrimiento. Bella pudo haber estado gritando todo el tiempo y nadie fue a su auxilio… Dios… mi pobre Bella.

-Algunos metros al interior del bosque hay un prado; es muy hermoso. Lo descubrí en una ocasión que estaba paseando por aquí. Me encantaría enseñártelo, solo a ti te he traído…- Aún no bajaba la guardia, así que voltee a los asientos de atrás y quite la frazada, revelando mi plan.- Pensé que sería bueno hacer un picnic; solo tú y yo; pero si esto te incomoda demasiado podemos cambiar los planes.

Vi a Bella, observar la canasta; y después a mí, aún no se había relajado por completo pero se veía mejor.

-Creo que un picnic suena muy bien…- Me dijo suavemente.

Salimos del auto; tome las cosa que había traído y comenzamos a emprender el viaje para llegar al prado. Tardamos como hora y media en llegar. Y Bella, tuvo algunos problemas con las raíces de los árboles salidas; pero en cada tropezón que dio, yo alcance a sostenerla a tiempo, y en cada ocasión Bella se sonrojo. ¡Adorable!.

A la mitad del camino tome su mano y no la solté; esto nos facilitaría en demasía las cosas.

Cuando llegamos solté a Bella, y pude ver como observaba el prado; al parecer le había gustado. Me adentro un poco, como ella, y extendí la frazada, coloque la canasta en medio.

Una ola del pánico que había logrado reprimir hasta ahora; se abalanzaba sobre mí.

"Tranquilo Edward… recuerda, primero hablas y después actúas…." Me dije a mí mismo.

-Es hermoso…- dijo Bella; voltee a verla inmediatamente. Solo la veía de espaldas, y sin embargo lucía tan hermosa así, con el sol tocando su cabello y su piel.

-No más hermosos que tú…- le dije y me acerque a ella.

Dio vuelta y ahora estábamos enfrente uno del otro.

Me volví a acercar necesitaba tanto sus labios. Quizás para darme valor. Nos besamos lentamente, quería apresurar las cosas, pero no quería que se volviera a alterar.

Al separarme de ella tome sus manos y la jale hacia mí. Hice que nos sentáramos en la frazada. Era hora de hablar.

-¿Bella…?- llame su atención ya que había comenzado de nueva cuenta a observar a su alrededor. Cuando ella volteo a verme continué.- Veras… hay otra cosa por la cual te traje aquí. Es que he notado que has estado un poco distanciada de mí… estos días, quería saber que ocurre…

Ella abrió ligeramente la boca, no estaba sorprendida.

-Lo siento, se que lo he hecho… pero es que tenía que pensar un poco las cosas…

No dijo más, eso no me ayudaba…

-¿Qué cosas…?.- pregunte con cautela.

-Sobre lo que habíamos hablado el sábado.

Suspire… Ok aquí vamos…

-Sabes que terminare haciendo todo lo que quieras. Pero es que realmente no creo que sea bueno que tengamos sexo.- Le dije…

Ella me vio sorprendida.

-¿Se… sexo…?- dijo ruborizada, aún se veía confundida pero parecía que sus ojos brillaban.- Yo… no estaba hablando de ello, aunque si lo que me dices es cierto, yo…

-¿De qué hablabas tú?...- la interrumpí… Dios jamás pensé en algo más, le había dado armas.

-Dijiste que harías todo lo que quisiera…- me dijo un tanto desesperada, se acerco a mí, estábamos de frente.

-También te dije que no creía que fuera buena idea…-trate de salir del apuro, pero la verdad estaba a su merced.

-Pero si eso es lo que quiero me lo darás…- casi me ordeno. ¡Que había hecho!

Sabía que pasaría si trataba de hacer lo que me pedía. Así que la tome de la cintura y la acomode en mi regazo; aunque ella termino haciendo lo que quería y se acomodo a horcadas de sobre mí, con sus brazos alrededor de mi cuello, como aplicando una llave para evitar que la alejará de mí.

"Mente fría Edward… Mente fría Edward"… me recordaba a cada momento. Esto sería complicado.

La atraje hacía mi, con una mano tomaba su cintura y con la otra la tomaba de su nuca. La bese. No como antes, la bese con pasión, con lujuria. Sentí como se asombraba pero se dejaba llevar.

No la solté, acaricie su cintura por sobre su blusa, con la mano que la tenía en su nuca, no permití que se separa de mí.

Me las arregle para que se recostará sobre la frazada; mi cuerpo sobre el de ella. Y Bella me tomaba fuertemente por mi espalda.

Comencé a acariciarla, su cintura, sus piernas…

"Tranquilo Edward"… me decía una y otra vez. No quería perder el control.

Fui subiendo mis manos hasta apenas y rozar sus senos. Volví a descender.

Note que Bella se tensaba; pero ella lo necesitaba. Me forcé a mi mismo a seguirla acariciando, tratando de ser delicado.

Quite mis labios de los suyos, y comencé a besar su cara; ojos, nariz, mejillas, su barbilla… me dirigí a su cuello. Bese, lamí y mordisque suavemente. Ella reacciono una vez más y dejo de tomarme con fuerza.

Llevaba una blusa con botones al frente, quizás si esperaba algo así después de todo.

Comencé a desabrocharle los pequeños botones. Cuando termine, hice que la blusa se alejara y comencé a tocar su piel, ¡Dios era tan suave!

Pase mis manos por su vientre plano, fui subiéndolos poco a poco por sus costados, acariciando.

Baje un poco más mis labios para besar su clavícula. No me detenía. Sin embargo comenzaba a respirar fuertemente.

"Tranquilo Edward… tu tranquilo."

Baje un poco más y bese el comienzo de sus senos. Fue en ese momento que reacciono.

Se removió muy fuerte debajo de mí. Sus manos ahora estaban enfrente de mi pecho y me empujaba con lo que yo supuse eran todas sus fuerzas. Pero a decir verdad, debido a la posición en la que estábamos no me movía ni un centímetro.

Alce mi cabeza para observarla a los ojos. Mi sorpresa fue que ella los tenía cerrados. Tenía en su rostro un gesto que señalaba claramente que en cualquier momento comenzaría a gritar.

-No….- dijo con apenas un hilo de voz, pero jamás abrió los ojos.

-NO!... NNNNNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!...

Y comenzó a golpearme el pecho…

-Noo.,.. No, noooooooooooo…. Suéltame… James…..suéltame…. nooooooooooo

Tenía un ataque, lo estaba recordando.

Tome sus manos, si seguía golpeando se haría daño.

-¡Bella!... ¡BELLLA!... Tranquila soy yo… tranquila, abre tus ojos,,, Bella soy Edward…- Le decía con voz fuerte pero trate que estuviera llena del amor que siento por ella.

Se removía de mis brazos como si yo fuera quien le haría daño.

-Bella, amor… por favor, abre tus ojos, mírame soy Edward… soy tu Edward.

Comenzó a relajarse y abrió sus ojos.

Se veía tan perdida… y asustada. Sus ojos registraban el lugar, y al verlo se estremeció, comenzó una vez más a tratar de alejarse de mí.

-Bella, amor… tranquila, mírame…- le pedí.

Cuando me vio, aún se veía recelosa, y pude ver las lágrimas que luchaban por salir. Me levante de inmediato y la traje conmigo. La abrace fuertemente, para que se pudiera relajar.

-Shhhh!..., tranquila, no pasará nada, yo estoy aquí para protegerte.

Comencé a mecerla, ella no soporto más y lloro, su llanto era devastador, amargo, doloroso. Tomo mi camisa con fuerza, y se pego más a mí. Era su punto de apoyo y jamás la abandonaría.

-Yo….(hipo)… el me….(hipo)… yo pensé…(hipo)…

-Shhh… tranquila, ahora tienes que relajarte, me lo contarás cuando puedas decirlo… ¿ok?

-S…SI-

Espere a que ella se calmara, porque aún seguía llorando.

Cuando se calmo, no me separe de ella.

-¿cómo te sientes?...- le pregunte suavemente.

-Bi..en…-

-¿quieres un poco de agua?...

Solo asintió.

Me separe un poco de ella y alcance la canasta con los víveres que había traído. Saque una botella de agua, la abrí y se la ofrecí.

Cuando ella se separo de mí y tomo la botella la vi. Su blusa seguía suelta. Voltee mi vista para otro lado. Llevaba un brasier de encaje color rosa bebe. Era clásico pero para mí se veía sexy.

Bella noto que algo pasaba.

-¿Qué ocurre?- me pregunto un poco mejor.

-Yo… bueno… tu blusa… creo que… bueno…

Entonces ella volteo a verse,

-Oh!.- dijo suavemente.

Pero no hizo nada. Creo que tenía que arreglar lo que había hecho así que poco a poco, lentamente fui cerrando su blusa.

Me vio como si hubiera comprendido algo… algo que yo no entendía.

-Será mejor así, no quiero perder el control mientras hablamos.- Le dije, e inmediatamente su cara se lleno de ilusión.

Pero casi de inmediato perdió color.

-¿Ha… hablar?

-Sí… es hora Bella.

Pasó un poco de tiempo, ella no quería. Y yo ciertamente no quería forzarla, así que me voltee, tome la canasta y comencé a sacar los emparedados que había preparado en la mañana; también la fruta y dos latas de refresco.

Los coloque enfrente de nosotros. Le ofrecí a Bella un sándwich y ella lo tomo y comenzó a comer, lento en silencio.

Yo también empecé a comer.

No hablábamos, solo comíamos. Bella observaba la nada y yo de vez en cuando la miraba de reojo.

-Iba a la escuela del centro de Phoenix. Casi no tenía amigos cuando llegue, pero en el primer día, conocí a una chica que se llamaba Christine. Ella, ciertamente era decida, hermosa, amable, linda, y a pesar de ser popular ella era diferente. Desde el momento en el cual comencé a juntarme con ella no volví a ser igual….