El grupo estaba desayunando cuando apareció Seamus corriendo mientras llevaba el periódico en la mano y armando alboroto -¿Qué sucede?-

-¡Lo han visto! ¡Lo han visto!-

-¿A quién?-

-¡A Sirius Black! Un hombre asegura haberlo visto cerca de Hogsmeade-

-Eso no está muy lejos de aquí ¿Y si logra entrar al colegio?- dijo uno de ellos.

-Lo dudo mucho, el colegio está rodeado de barreras mágicas y detectores de magia negra. Por algo se lo considera el lugar más seguro, junto con Gringotts-

-Esas protecciones mágicas no evitaron que Voldemort lograra entrar y pasearse por el colegio durante un año- le dijo Harry en voz baja.

-Fue una excepción, además Black no es Voldemort- comentó Draco.

-Tal vez, pero dicen que era su más leal mortífago, tal vez le haya enseñado trucos y hechizos que ni siquiera podríamos imaginar. Es la primera persona en lograr escapar de Azkaban, la prisión de los magos tenebrosos- respondió Ron asustado.

-¿Qué piensas tú Harry?- preguntó la castaña.

-Honestamente no lo sé, lo único que sabemos es que es evidente que tiene grandes habilidades como para escapar de prisión. Confiemos en que el profesor Dumbledore tome las precauciones necesarias, no podemos hacer nada salvo esperar-

-Eso fue raro-

-¿Qué cosa?-

-Tú yendo en dirección contraria a los problemas-

-Si Black logra entrar al castillo con intención de buscar problemas que así sea, mientras tanto concentrémonos en las clases- respondió encogiéndose de hombros.

-Como tú digas amigo-


El grupo estaba saliendo de la clase de Snape, la cual había sido bastante intensa, ya que el profesor no desaprovechó la oportunidad de quitarle puntos a Griffindor por el trabajo mal hecho de Neville y no le dio ningún punto por los de Harry y Hermione los cuales estaban realizados a la perfección.

-No es muy justo que digamos- comentaba Hermione mientras iban por los pasillos.

-Dudo que Snape conozca el significado de esa palabra- respondió Ron -Es un amargado que se desquita con nosotros ¿No lo crees Harry? ¿Harry?-

-¿Mmm? Si, tienes razón-

-¿Te encuentras bien? Estás inusualmente distraído el día de hoy-

-No es nada, debo estar en esos días en que mi cuerpo está aquí pero mi mente está en otra parte. Necesito relajarme un poco, voy a volar un rato con la escoba eso siempre aclara mis ideas, los veré luego- les dijo despidiéndose del grupo.

Unos minutos más tarde se encontraba volando en el campo de Quidditch, la sensación de volar y sentir que los problemas desaparecían era algo que Harry no podía describir, cuando montaba una escoba era como si estuviera en su hábitat natural. Luego de practicar sus reflejos decidió que era suficiente y se lanzó en picada hacia abajo, antes de que tocara el suelo hizo que la escoba frenara, a pesar de ser un modelo anticuado era bastante buena, mientras se dirigía al vestuario del equipo a devolver la escoba se sintió observado, su instinto le decía que guardara la calma y no hiciera nada extraño.
Al salir de cambiarse y recorrer los alrededores volvió a tener la sensación de que no estaba solo, dio una vuelta en la esquina fingiendo que seguía su camino, pero se detuvo en seco esperando a que alguien apareciera. En lugar de eso sólo apareció un perro grande y negro -Vaya, si que me has asustado pequeño, aunque creo que viéndote de cerca no es el adjetivo que usaría para describirte- le dijo acariciandole la cabeza, el perro movió la cola mientras le lamía la mano -¿Tienes hambre? Aguarda un momento creo que tengo algo para tí-


Ron, Hermione y Draco estaban sentado en el gran comedor hablando acerca de distintos temas, justo en ese momento apareció la hermana de Ron -¿Qué sucede Ginny?-

-Para empezar primero se saluda grosero, y segundo Harry los está buscando, me dijo que los vería en la torre de astronomía. Dijo que era urgente-

-Gracias Ginny- le dijo Hermione. Mientras ella y Ron se dirigían camino se voltearon al ver que Draco no los acompañaba, sino que estaba hablando con Ginny.

-Creo que no hemos sido presentados, soy...-

-Draco Malfoy, el alumno consentido de Snape, o al menos eso dice mi hermano-

-¿En serio?- dijo fulminando con la mirada al pelirrojo -¿Y qué más te dijo de mí? Cosas buenas, me imagino- preguntó mientras hacía una sonrisa forzada.

-Pues que eras un niño rico, mimado y además...-

-Okay suficiente Ginny- la interrumpió Ron -Vamos, que Harry nos está esperando- le dijo al rubio.

-Y después dicen que nosotros los Slytherin somos traicioneros y mal hablados- respondió mientras los acompañaba adonde estaba su amigo.

-De acuerdo, admito que esto no pinta bien, pero esos comentarios los dije un día que estaba enojado contigo, antes de que fueras miembro de nuestro grupo. No me digas que nunca has dicho cosas de las que te has arrepentido- le dijo Ron y justo en ese momento, tanto él como Hermione se dieron una mirada cómplice. Afortunadamente el otro no lo notó.

-Por esta vez haré de cuenta que no oí nada, pero espero que la próxima vez no hables de mí a mis espaldas-

-Lo prometo, palabra de honor-

-Apresúrense, me pregunto que nos quiere decir Harry- dijo la chica. Una vez que llegaron a la torre de astronomía allí estaba Harry esperándolos de brazos cruzados mientras estaba apoyado contra la pared.

-Ya era hora-

-Échale la culpa a mi hermana, tardó en darnos tu mensaje ¿Qué es lo que sucede?- preguntó Ron.

-Esto- y acto seguido hizo un movimiento con la mano, como si intentara agarrar el aire, pero lo que en realidad hizo fue tomar su capa de insivibilidad y cuando vieron lo que había debajo de ella quedaron totalmente sorprendidos.

-¡Sirius Black!- dijo Hermione con los ojos bien abiertos al ver a un hombre atado y amordazado.

-¿Cómo es posible?-

-Tengo mis trucos- dijo con una sonrisa.

FLASHBACK

-¿Quieres comer algo? Tengo algo especial para tí- le dijo Harry al perro y cuando parecía que le iba a dar algo, levantó su varita y lo apuntó -¡Inarceous!- e hizo conjurar unas cuerdas que dejaron al animal inmovilizado, Harry se acercó a él luego de asegurarse de que no pudiera atacarlo -Tú no eres un perro, puedo detectar magia en ti y he leído lo suficiente como para diferenciar a un perro de un animago, en especial por la forma en como te mueves- dijo. El animal se quedó quieto al oír las palabras de Harry.

-Y que yo sepa los perros no pueden entender la lengua humana, no has hecho más que confirmar mis sospechas, vuelve a tu forma humana o llamaré a algún profesor o al director del colegio-dijo Harry. Al ver que no tenía alternativa, el supuesto perro se transformó en su lugar había un hombre de mediana edad, con ropas raídas y algunos tatuajes que resaltaban a la vista -Tú...-

FIN FLASHBACK

-¿Era un animago? Es raro que El Profeta no lo mencionara- dijo el rubio.

-Eso es porque nadie lo sabía, no debe estar registrado- respondió Hermione.

-Es increíble, los aurores lo han estado buscando desde que se fugó y tú lo atrapaste enseguida ¡Vas a recibir la Orden de Merlín por esto Harry!- comentó Ron con euforia.

-Antes de celebrar creo que deberíamos escuchar lo que tiene que decir-

-¿De qué estás hablando Harry?- preguntó Hermione.

-Este hombre dijo algo que llamó mi atención, antes de llamar a los profesores y que lo envíen a Azkaban hay un par de cosas que quiero preguntarle- y le quitó la mordaza de la boca.

-Vaya, gracias, empezaba a molestarme esa cosa en mi boca- dijo el adulto -Como le dije antes a Harry, soy inocente, nunca he asesinado a nadie ni tampoco he sido un vasallo de ustedes-saben-quien-

-¿Y crees que vamos a creer en tu palabra? Hubo testigos que vieron como mataste a trece personas y luego a un mago que intentó detenerte. Su nombre era Peter Petigrew, si mal no recuerdo-

-Ese hombre era un traidor, creí que era mi amigo pero me traicionó y también a tus padres- le dijo a Harry.

-¿Mis padres?-

-¿No lo sabías? Yo fui al colegio con ellos, tu padre era mi mejor amigo, todos me acusaron de revelarle el paradero del escondite de tus padres al Innombrable, no podía hacerlo, no sólo porque yo hubiera preferido morir antes que hacerlo, sino porque el encantamiento Fidelio me lo impedía-

-¿Fidelio?- preguntó Ron.

-Es un encantamiento complicadísimo, durante la guerra muchos magos que intentaban esconderse del señor de las tinieblas colocaban ese hechizo sobre su casa y elegían a alguien de confianza para que fuera su guardián, sólo esa persona podía revelar donde se encontraba la ubicación de los dueños. Aquellos que no lo supieran podrían estar mirando desde afuera de la casa y no verían a las personas que viven dentro- dijo Draco.

-Si realmente eras tan amigo de mi padre ¿Por qué no fuiste tú el guardián de los secretos?-preguntó Harry apuntándolo con su varita.

-En principio iba a ser así, pero la elección era demasiado obvia, todos sabían lo estrecha que era mi relación con los Potter, en especial luego de que me nombraran padrino de Harry- dijo, haciendo que todos se sorprendieran ante tal información- Fue por eso que sugerí que eligieran a Petigrew-

-Ese hombre está muerto, lo único que encontraron de él fue...-

-Su dedo, lo sé. El maldito cobarde se lo cortó y luego huyó transformándose en una rata-

-¿Era un animago también?-

-Todos en el grupo lo éramos, teníamos un amigo llamado Remus Lupin que cuando era pequeño sufrió el ataque de un hombre lobo y desde ese momento cada luna llena se transformaba en uno. Al principio no nos lo quiso contar por miedo a nuestra reacción, pero lo descubrimos eventualmente. Desde entonces decidimos estudiar duro y trabajar al máximo para volvernos animagos, ya que no podíamos acompañarlo como humanos lo haríamos como animales, luego de tres años pudimos conseguirlo. Usábamos la capa de tu padre para escabullirnos y luego íbamos a la casa de los gritos, que está cerca de Hogsmeade donde Remus se encerraba para no lastimar a nadie. Los rumores de que ese sitio estaba encantado se debía a los aullidos de Lupin y a nosotros acompañándolo-

-¿Y no tenían miedo de salir lastimados? O peor ¿De lastimar a alguien más?- preguntó Hermione.

-Éramos jóvenes e idiotas, fuimos los primeros alborotadores que este castillo haya tenido y probablemente los responsables de algunas canas de la profesora Mc Gonagall y el profesor Dumbledore- bromeó el adulto.

-¿Harry? ¿Tú qué crees?- le preguntó Ron. Pero no respondió, su mente aún estaba procesando lo ocurrido, su padre y madre murieron por culpa de confiar en la persona equivocada, tenía un padrino con el cual podría haber crecido si no hubiera estado en la cárcel, y lo peor es que se lo ocultaron todos estos años.

-Tengo una última pregunta para ti. Si realmente nunca trabajaste para Voldemort ni fuiste su vasallo más leal ¿Cómo es posible que escaparas de Azkaban?-

-Los dementores, quienes custodian las celdas de Azkaban, son ciegos, sólo perciben las emociones humanas. Me transformé en un perro para confundirlos, estaba tan delgado que logré pasar por los barrotes de las celdas, y estuve huyendo el tiempo suficiente como para asegurarme de que no me seguían-

-¿Por qué esperó tantos años para escapar? ¿Y cómo es posible que los dementores no lo afectaran? -preguntó Draco- Escuché a mi padre decir que son criaturas oscuras que absorben los recuerdos felices, dejando solo los tristes, la mayoría de los prisioneros pierde la voluntad de vivir debido a su presencia-

-La razón por la que no me afectaban es porque estaba obsesionado con la idea de huir, no era un pensamiento alegre así que no me lo podían quitar. Y en cuanto a lo de tardar tanto tiempo... - dijo en un tono que demostraba vergüenza -No tenía sentido en aquel entonces. Todos creyeron que era culpable, mi familia me había repudiado hace muchos años, lo último que supe de Harry es que había sido adoptado por una familia de muggles, parientes de Lily, si escapaba sólo empeoraría las cosas. El año pasado empecé a escuchar rumores acerca de que el innombrable estaba rondando el colegio y de que aún seguía con vida, apenas. Me imaginé que tú serías lo primero en su lista de asuntos así que hice lo posible para escapar y poder ayudarte como pudiera, aunque por lo visto, llegué tarde- respondió y miró a Harry a los ojos -Créeme Harry, jamás habría traicionado a James, lo amaba como a un hermano, yo preferiría morir antes que traicionar a mis amigos-

Harry se quedó mirándolo en silencio durante unos momentos, al cabo de unos segundos hizo un movimiento con su varita y las cuerdas que había conjurado desaparecieron -Te creo- le dijo esbozando una sonrisa y cuando el adulto se puso de pie volvió a apuntarlo con su varita -Sólo una cosa más-

-¿Qué cosa?-

-Arremángate tu ropa, quiero ver tus brazos-

-¿Mis brazos?- preguntó confundido, nadie entendía lo que quería demostrar Harry, excepto Draco quien había entendido al instante -Como quieras- le dijo y le enseñó ambos brazos, largos y delgados pero nada que llamara la atención.

-No eres un mortífago, nunca lo fuiste- dijo bajando su varita.

-¿Y eso lo sabes al ver sus brazos?- preguntó Ron.

-Los mortífagos llevan la marca del señor de las tinieblas en su brazo, una calavera con una serpiente, durante la guerra si alguien volvía a casa y veía esa marca sobre el cielo significa que la gente que se encontraba dentro había sido asesinada- respondió el rubio.

-¿Cómo sabías eso Harry?- preguntó la chica.

-Hice mis deberes, el material que nos enseñan no es lo único que he estado estudiando-

-Eres un chico inteligente, y luces igual que tu padre, excepto tus ojos son los de...-

-Mi madre- finalizó él. Y acto seguido lo abrazó con fuerza, el adulto se quedó quieto un momento pero luego se dejó llevar y le correspondió el gesto. Luego de tantos años encerrado pudo volver a encontrarse con su ahijado, la única familia que le quedaba.


¿Que les pareció el reencuentro? Bien de telenovela =D. En el próximo veran más acción y desafíos ¡Hasta pronto!