EPILOGO… UNA VEZ MÁS

SASUKE

Tratando de olvidar todo de ti. No pensar ni mucho menos pronunciar tu nombre y aun más olvidarme de que existes. Pero no puedo, no logro ni siquiera engañarme a mi misma.

Es desesperante tenerte todo el día en mi cabeza, no hay minuto, ni segundo, ni hora en que no piense en ti y me duele. Me duele saber que nos corriste de tu vida, me duele el hecho de que no significáramos nada para ti y me duele aun más que jugaste con mis sentimientos.

Pero a pesar de todo eso aun te amo, porque no logro borrar todavía tu aroma y mucho menos tus ojos.

-¿Cómo estas hijo?- pregunto mi padre contento

-¡bien!- le conteste de forma sarcástica

-¡valla! Eso no es raro- me dijo de igual manera

-¿Qué deseas padre?- le pregunte de forma cansada

-¿Quién crees que me hablo haces unos días?- pregunto ensanchando su sonrisa

-¡Supongo que alguien importante porque mírate tus ojos brillan de la emoción!- le respondí. El me miro triste

-¡No me hablarías así. Si te dijera quien hablo!- respondió

-¿Quién fue?- le cuestione

-Creo que es muy pronto para que lo sepas- dijo risueño

-No me molestes tengo que estudiar- le respondí. Pero el me sostuvo del brazo.

-¡Es solo para darle mas dramatismo a la situación!- me dijo. Yo solo negué con la cabeza

-¿Quién hablo?- le cuestione nuevamente

-Sakura- dijo sin ningún rastro de emoción. Mis ojos se dilataron a más no poder y la sangre se me detuvo. Sentí una oleada de calor que me provoco un leve estremecimiento y un poco de ¿esperanza?

Si. Eso había sido sin lugar a dudas una esperanza que hacia que mi corazón volviera acelerarse. Eso solo lo lograba Sakura con su presencia.

-¿Qué?- fue lo único que salió de mi boca en aquel momento. Estaba tan impresionado que no podía articular palabra alguna.

-¿Las sorpresas que se lleva uno verdad?- dijo mi padre a forma de pregunta

-¿Pregunto por mi? ¿Va a venir? ¿Esta arrepentida de todo?- preguntaba desesperadamente

-¡Tranquilo, una sola pregunta a la vez por favor!- replico mi padre.

-¡Ok!- le respondí ya mas tranquilo

-¡Venga! .¡Tu si sabes tranquilizarte rápidamente!- contesto sonriendo

-Aun no respondes mis preguntas- le comente irritado

-¿Bueno por donde empezare?- se dijo a si mismo- ¡Ok ya sabes el dramatismo!- volvía a decir. Me estaba irritando su actitud además, dejaba mucho que desear.

-¿Ya o todavía no?- le volví a preguntar

-Me comento que ya había dejado el club. También menciono que se iba a vivir a otro país para superarse. Dijo que esperaba que Mikoto y tu la perdonaran por lo mala que había sido con nosotros- comento tranquilamente

-¿Solo eso?- cuestioné. El asintió

-¿Qué mas podría decir ella Sasuke?- me pregunto mi padre

-¡Nada padre!- le dije y empecé a caminar

-¿Ya te vas?- pregunto mi padre con una media sonrisa

-¡No como crees!- le respondí en sarcasmo

-¡Ok yo también te quiero!- me dijo antes de que desapareciera del pasillo.

Logre entrar a mi cuarto a paso firme. Pero cuando cerré la puerta detrás de mi, mi mundo se derrumbo. Tenia la tonta esperanza de que ella regresaría conmigo pero no. Ya era el momento de que me deshiciera de esas tontas ideas que solo me afectaban cada día más.

SEIS AÑOS DESPUES SAKURA

Ya habían pasado dos largos años. Los cuales no los había desperdiciado a lo tonto. Cuando llegue a Houston me puse a trabajar de mesera en una pequeño restaurante, la paga era muy buena. Yo me preguntaba ¿Cómo ganaba bien si era no era de lujo? La respuesta era simple: se encontraba en un lugar muy concurrido donde la gente pasaba muy seguidamente. Además, tenía un buen sazón. Me llevaba bien con una chica del trabajo, ella me ofreció su casa. Yo acepte gustosa, ya no me iba a ir tan mal con lo de la renta.

Ella era Ino: una chica pelirrubia y oxigena además, con dotes de súper modelo. Pero a pesar de todo eso, era una chica increíblemente bondadosa y caritativa.

La casa donde vivíamos era de sus padres pero debido a que ellos habían muerto en un incendio, había pasado a manos de ella.

Días después de mi llegada a la casa de Ino, fui a ver sobre las inscripciones para poder terminar la secundaria. Había sido un poco difícil por mi edad pero al final accedieron.

Hace cinco años había terminado mi secundaria. Y hace tres años había terminado el bachillerato. Y ahora me encontraba a punto de salir de la universidad.

Me hacia muy contenta saber que me había superado, que ya no era una chica con pocos conocimientos. Ahora estaba a punto de recibirme de licenciada en administración de empresas.

En un mes exactamente seria la graduación. Ino ya estaba preparando un pequeño viaje para festejar mi logro. Yo había insistido en que solo era necesario pero ella salió con su típica frase no empieces por favor a veces sueles ser tan mojigata. Tuve que aceptar su propuesta pero tenia otros planes en mente con ese viaje.

-¡Hola!- decía Ino mientras cerraba la puerta.

-¡Hola!- le respondí con una sonrisa forzada

-¡Valla! ¿Llegue en mal momento?- pregunto inocentemente

-No- le respondí simplemente

-¡Eso es bueno porque ya se a donde vamos a viajar!- dijo muy emocionada

-¿A dónde?- le cuestione

-¡Nos vamos a Miami de vacaciones!- grito en mi oreja. Sentía que me retumbaban los oídos con tan solo escucharla

-¿Me puedes decir de donde sacaras dinero para un viaje tan costoso?- le cuestione con los brazos cruzados

-¿Hey nena, tu tranquila y yo nerviosa!- dijo ella con una sonrisa

-No Ino esto es mucho- le comente

-No hay problema yo voy a pagar el viaje ¡tu solo disfrútalo!- dijo ella abrazándome

-¡Tengo una mejor idea!- le comente. Ella me miro directamente

-¡Dila!- me exigió en tono mandón

-Tengo unos amigos que viven en Vancouver ¿Podemos ir mejor ahí?- le pregunte. Ella pareció meditarlo

-¿Importantes?- me volvió a cuestionar

-Si y mucho- le respondí bajando la mirada

-¡Ok no se diga mas nos vamos a Vancouver!- dijo volviéndome a abrazar

UN MES DESPUES

Se encontraba una chica de pelo rosado abrazando a una chica pelirrubia. Se veían contentas. Y no era para menos, hoy se había graduado.

-¡Eres la mejor amiga!- me decía Ino con lagrimas en los ojos

-¡Oye! Me da pena que te vean llorando- le decía un poco molesta

-¡No me regañes que esto es solamente una vez en la vida!- decía entre sollozos

-¿Ya nos podemos ir?- le cuestione un poco mal humorada

-¡Ok pero no dejas festejar amargada!- decía sonriendo

-¡Cállate oxigenada!- le respondía

-¡Tu igual pelo de chicle!- dijo mientras se carcajeaba

Nos encaminamos a la casa. Planeábamos irnos en una semana a Vancouver. Cuando llegamos Ino mando a pedir una pizza para celebrar. Estuvimos comiendo además, Ino estaba bebiendo. Cuando dieron las 2 de la mañana nos fuimos a dormir.

Al día siguiente me levante temprano, me fije que eran las 8 de la mañana. Aproveche el momento para hacerle una llamada a Fugaku. Ya tenía mas de un año sin hablarle.

-hola- contesto una voz ronca. Pero no era la voz de Fugaku

-¿Se encuentra Fugaku?- pregunte

-Espere un momento ahorita le comunico con el.

Estuve esperando unos minutos hasta que por fin respondieron

-Hola- dijo un hombre

-¿Fugaku eres tu?- cuestione dudosa

-¡Dios mío cuanto tiempo sin escuchar tu voz!- respondió el sorprendido

-Mas o menos. ¡Tampoco exageres!- le conteste sonriendo

-¿Y dime como te ha ido? ¿Necesitas dinero? ¿Hogar?- me ataco con muchas preguntas

-¡Oye puedes detenerte un poco, una a la vez!- dije alterada

-¡Discúlpame pero estoy un poco emocionado, pensé que ya te habías olvidado de mi!- me respondió nostálgico

-Sabes que eso no sucederá- le respondí firmemente

-¡Ok!- dijo un poco mas aliviado

-¿Cómo están ustedes?- le pregunte. El pareció meditarlo

-¡Bien, hemos estado mas unidos que nunca!- me respondió alegre

-¿Y Sasuke?- le pregunte dudosa. El guardo silencio por unos minutos

-¿Como explicarlo?- se preguntaba mas a el que a mi

-¡La verdad Fugaku!- le conteste

-¡Anda saliendo con una chica!- me dijo exaltado

-Ense… enserio?- le cuestione

-Si, lo siento pero creo que fue lo mejor para los dos- me dijo de forma triste

-¿Por qué lo dices?- le cuestione. Sentía como mi garganta se cerraba

-Tu estas muy lejos de aquí además, así el podrá reconstruir su vida y aun mas ¿Tienes una remota idea del daño que le hiciste?-me pregunto un poco molesto

-Yo…- respondí pero el no me dejo continuar

-¿Cómo crees que me sentía cada vez que lo veía todo deprimido? ¡ Ya no tenia vida social, es más, ya no quería salir de su cuarto o de la escuela, Sakura, esa era toda su rutina!- me dijo alterado

-¡Fugaku lo siento!- le respondí al borde del llanto

-Perdóname Sakura pero todo lo que paso fue… por tu culpa, si tan solo no lo hubieras ilusionado de nuevo esto no hubiera pasado- dijo el tranquilamente

-No importa, además, al final siempre es mi culpa- le conteste mientras mis lagrimas salían a brote sin ningún impedimento

Sakura…- me dijo pero no lo deje continuar

-Adiós Fugaku prometo no interponerme en sus vidas- dije y colgué. Sabía que esto pasaría tarde o temprano pero pasaría.

Me tropecé con unas bolsas que estaban tiradas, me quede acostada. No quería moverme, tan solo quería despertar de esta pesadilla. Pero lamentablemente no lo era. Era una realidad, algo de lo que no podía escapar.

No se cuanto tiempo pase ahí, pero creo que fue el suficiente, me levante y me dirigí a mi cuarto, jale una toalla y me adentre al baño. Me di una larga ducha, cuando logre salir mis dedos estaban arrugados.

Me vestí con ropa muy holgada y me recosté en la cama. Era tonto y estúpido creer que el me estaría esperando.

UNA SEMANA DESPUES

Trate de persuadir a Ino con lo del viaje, quería hacerla cambiar de opinión pero lamentablemente no lo conseguí. Seguía aferrada al viaje tenia la idea de que: este viaje seguro cambiara nuestras vidas.

El dia del viaje era hoy, estaba muy nerviosa, no sabia como decirle a Ino que ya no podíamos llegar ahí.

-¿Lista? El vuelo ya mero va a salir- dijo con una sonrisa

-Ino no podremos ir a casa de la familia que te comente porque ellos no están aquí- le respondi de la mejor manera

-¿Dónde están Sakura?- me cuestiono

-Salieron de viaje a… Londres- le dije no muy convencida

-¡Es una lastima yo quería conocerlos!- me respondió triste

-Lo siento- me disculpe con ella

-No importa de todas maneras debe haber lugares turísticos por ahí ¿verdad?- me cuestiono

-¡Claro que si!- le dije un poco aliviada

-¡Entonces vamos!- me respondió. Me jalo del brazo y empezamos a correr.

10 HORAS DESPUES

-¡Este viaje me ha dejado agotada!- decía Ino un poco molesta

-¡Te lo advertí pero no me haces caso!- le dije en tono molesto

-¡Ok para le próxima te hare caso!- me dijo de forma resignada

-¿Enserio?- le cuestione. Ella me miro con una sonrisa

-¡Noo!- me dijo mientras se empezaba a carcajear

-Ya lo sabia- dije resignada pero con una sonrisa en la cara

Buscamos un hotel, ahí estaríamos por una semana, Ino salió a dar una vuelta por el hotel. Yo me dirigí al restaurante que tenia el hotel, era pequeño pero muy acogedor.

El día paso sin ninguna novedad, al día siguiente, Ino planeo una excursión por la ciudad, yo accedí gustosa porque nunca había venido a este país.

Visitamos varios lugares turísticos, ahora nos encontrábamos dando un paseo por el mar. Ino empezó a correr como loca, yo la seguí pero caminado. Iba tan distraída viendo el mar que no me percate de que iba a chocar con alguien. Me golpee con un brazo, alce la mirada pero lo que vi me dejo sin respiración.

La persona que estaba frente a mi era ¡Sasuke! Venia con ropa casual. Había cambiado solo un poco, era más alto y sus facciones eran más marcadas y varoniles.

-¿Sakura?- me cuestiono el. Yo solo baje la vista

-¡Lo siento!- le dije y avance. Pero una mano me detuvo mi cometido

-¡Eres tu, no lo puedo creer después de tanto tiempo jamás pensé que te volvería a ver!- me comento ¿Feliz? ¿Sonriendo?

-Yo…- le iba a responder mas sin embargo el no me dejo hablar. Me abrazo

-¡Dios jamás pensé tenerte de nuevo a mi lado!- dijo mientras no dejaba de abrazarme

-¡Perdóname, yo solo quería superarme por mi misma!- le dije mientras empezaba a llorar

-¡No llores Sakura! No sabes como te he extrañado, mi vida es un desastre sin ti, todo el día estoy pensado en ti- me decía mientras me limpiaba las lagrimas

-¡Yo te amo!- le dije sin ninguna pisca de miedo. El me miro con los ojos abiertos

-Yo también Sakura- me dijo entrecortadamente.

Y la magia resurgió, junto sus labios con los míos. Sentía como mi vida regresaba, como cada parte de mi ser cobraba vida propia junto con la de el. Sentía que todo era más que perfecto, la palabra se quedaba corta con todo lo que sentía en ese momento. Sentía de nuevo sus labios, sentía que me robaba el aliento y eso me fascinaba.

El aire empezó a faltarnos, nos separamos y nos miramos a los ojos, sentí como mis mejillas empezaban arder. El paso sus dedos por mi cara y sonrió.

-¡No te dejare ir!- me dijo muy seguro- ¡Aprendí de mi error y se lo que quiero!- dijo con una sonrisa

-¡Y no quiero que lo hagas!- le responde y empezamos a caminar tomados de las manos.

-¡Mendiga suertuda!- decía Ino entre risas

TRES AÑOS DESPUES

Se veía a una chica que estaba por dar a luz en una sala de emergencia.

-¡Puja puja!- decía una enfermera en tono mandón

La susodicha trataba con todas su fuerzas, pero dolía mucho, le estaba costando mas de lo que había previsto.

-¡aaaaa!- grito la chica. El bebe empezaba a llorar, las enfermeras rápidamente lo limpiaron lo mas que pudieron y se lo entregaron a la mamá

-¡Felicidades es una linda niña!- comentaba alegre la enfermera

La chica sostuvo al bebe y sonrió al ver que era hermosa.

-¡Eres hermosa Mikihana!- dijo alegre la madre

-¡Se parece a ti Sakura!- comento una voz ronca

-¡Mentira Sasuke, no la ves, es igual a ti de hermosa!- dijo ella con una sonrisa mientras admiraba a su bebe

En ese instante entraron mas personas a la sala.

-¡Felicidades Sakura! Al menos se parece a Sasuke- dijo con una sonrisa-¿Verdad Itachi?- le pregunto a su marido

-¡Claro que si Ino!- dijo sonriendo

-¡Felicidades Sakura!- dijo una señora

-Gracias doña Mikoto- dijo Sakura con una sonrisa

-¡Les deseo lo mejor con ese angelito!- dijo Fugaku con una sonrisa

-¡Gracias papá!- decía Sasuke entre risas

-¿Y como se va a llamar?- pregunto Ino

-Aun no pensa…- decía Sasuke mas Sakura no lo dejo continuar

-Se llama Mikihana- dijo Sakura sonriendo

-¿Por qué un nombre tan feo?- decía Ino molesta

-Mik es por doña Mikoto y ihana es por Hinata ¿Espero que ya me haiga perdonado señora Mikoto?- decía Sakura contenta

-¡Gracias Sakura y y jamás te he guardado rencor!- todos empezaron a reír

En ese momento la niña abrió sus pequeños ojitos y dejo ver que eran jades al igual que la madre.

-Es una suerte que tus ojos no se hayan perdido porque a mi me encantan- decía Sasuke mientras le daba un beso a Sakura en la frente

-Eres lo mejor- dijo Sakura entre risas

Te amo, por que me has dado todo lo que yo nunca tuve, porque me has dado una hija hermosa y sobre todo porque me has brindado una familia, por eso y mas

¡Te amo Sasuke!