Capitulo 14
En tus brazos
-¡Seiya!- Exclamó la castaña al encontrar al joven tumbado en el suelo con la cabeza sangrando-¿Que ha pasado?-
-¿Eh, dónde estoy?- cuestionó aún desorientado.
-Estoy aquí pequeño, no te preocupes-
-Lita, ¿qué pasó?-
Ella lo quedó mirando por unos segundos.
-Ven vamos a tu cuarto, deberás descansar te has golpeado muy fuerte-
-Me duele mucho el pecho, no puedo respirar-
-Vamos, llamaré por ayuda luego de dejarte en tu habitación- lo tomó como si este fuera un pequeño y lo cargó en brazos.
Mientras tanto él pronunciaba tenuemente unas palabras que eran casi imperceptibles.
Cuando lo recostó en la cama de su habitación éste abrió los ojos lentamente, ella lo cubrió con una manta y le acarició la cabellera a modo de brindarle tranquilidad.
-Llamaré a alguien-
-¡Busca a Serena!- le ordenó sujetándola de la mano- Creo que se perdió y que algo malo le ha pasado, lo siento-
-Calma, ella está bien-
-¿Cómo lo sabes?-
-Porque lo sé, ahora iré por ella, ten calma-
-No, algo le pasa o le pasará, lo presiento-
-Calma, ya regreso- trató de calmarlo y se marchó de la habitación en busca de la rubia, que por lo visto si se había perdido.
…
Muy cerca de allí.
-Ese olor a pan- pronunció en voz baja y se refregó los ojos varias veces mientras volvía en sí. Al ver que había desaparecido aquella cocina se quedó paralizada-¿Y el pan?- se preguntó mientras observaba a su alrededor sin hallarlo, solo había oscuridad en ese largo pasillo que solo a ratos se iluminaba gracias a la tormenta.
-Miau- exclamó una pequeña criatura que se acercaba hacia ella.
-¡Gatito! ¿Dónde te habías metido? Ven salgamos de aquí- lo cogió en brazos mientras este producía un sonido de ronroneo, el cual la tranquilizaba bastante.
…
En otro lugar...
-¿Dónde se habrán metido? Está lloviendo a cantaros…-refunfuño entre dientes y se dispuso a emprender la búsqueda de sus niños, como ella misma a veces les decía.
Pasaron varios minutos hasta que por fin los halló, recostados sobre unos trapos dentro de un establo en una esquina fría y húmeda.
-Sabia que los encontraría aquí- se dijo para sí misma mientras se les acercaba para despertarlos.
-Mi niña, despierta, que tu padre se pondrá furioso cuando note tu ausencia-
-¿Qué?-
-Vamos arriba y tu también dormilón-
-No un ratito más-
-Vamos, arriba-
Los cogió en brazos y se dirigió nuevamente hacia el pueblo.
…
Continuará…
¡Hola a todos! Volví! Primero quisiera pedirles disculpas por la demora pero saben que mis tiempos son muy reducidos. Trataré de no demorar y ya pronto brindarles el final.
Espero que este corto capítulo les sirva para atar cabos. Nos vemos!
