Mientras tanto


-¡Señor! Disculpe que le interrumpa- dijo Marcelo entrando al despacho de su patron- pero tiene una visita importante. El Señor Christopher Reacher necesita verlo con urgencia. Ha pedido reunirse con usted en estos momentos.

- ¿Reacher?, hazlo pasar Marcelo de inmediato- Exclamó levantândose de golpe, apretando sus manos una contra otra.

-Buenas tardes Sr. D'angelo. Aqui me tiene de nuevo- Dijo de manera precisa y seria.

-Siéntese por favor, espero que me tenga noticias buenas!

-Por supuesto. Solo me ha tomado un poco más de un par de semanas desde que usted me contacto…indagar retiros en el banco, una que otra averiguacion, corroborar direccion en fin, lo importante es que aquí tiene el informe completo con toda la informacion que usted necesita.- dijo a su vez extendia un sobre grueso de Manila dentro de una Carpeta. D'angelo abrió la misma y observo fotografías recientes de Laya, como prueba,- Esta es de hace unos dias, la Señora en cuestion esta saliendo de una Compañía de cines si usted ve en las letras arriba el nombre de la Empresa. La curiosidad no se hizo esperar y leyo que dicho lugar pertenecia a Granchester. Disimulo bien su molestia y despidio al hombre

-Excelente! Reacher.-Le confieso que cuando me confiaron sus servicios, tuve muchas dudas, ¡reconozco que me equivoque!.

-Le entiendo y suele pasar, pero le probado lo contrario.-Fue cosa de tiempo …..le dije que no arrepentiría de mis servicios.

-Perfecto…. -Aquí está el resto de sus honorarios.

-Muy bien, entonces es momento de retirarme!

Volvió a revisar hoja por hoja el informe lo único que le importaba era saber donde encontraría a Laya y sí, la dirección estaba escrita, pero antes que todo deseaba hacerle una visita a Terence Granchester, de paso quizás y con suerte la encuentre allí. Si Laya frecuenta la compañia, lo mâs lógico era pensar que ellos se seguían viendo. D'angelo cree que todos los hombres son de su misma condición.

-Me viste la cara de idiota , no es cierto?...te enamoraste de ese tipejo, no encuentro otra razón por la que estes aqui.- susurro internamente mientras observaba las fotos

...

-Terry! ha sido increíble todo esto!,¿Como puede haber gente tan malvada?, sin embargo con todo lo que ahora se, lo único que puedo sentir por esa mujer es Lastima. En realidad no logro asimilar que ella, sea todo eso.

-Que dices Candy?... Tu siempre viendo el lado bueno en todo mundo. ..ella no ha sido una buena persona, pero no te puedo culpar por eso. Es solo que yo pienso distinto a ti... tu corazón es noble y generoso...¡Nunca cambiarás!

-Es que veo que a pesar de lo frívola que puede resultar, siento que es una mujer que sufre, porque no ha tenido al hombre que ama. Se ha equivocado, pero eso no la hace ser menos humana…..Yo la conocí por casualidad, muy cerca de aquí y quizás porque vi su lado bueno es que tengo esa percepción de ella….nunca me imaginé …..Hasta puedo decirte que le tome aprecio y….

-Y?...que pasa Candy?

-No sabía quién era Terry... le había invitado venir a casa, pero no te preocupes….ni siquiera contesto mi invitación.

-Menos mal, pero hay que tener mucho cuidado Candy… ella es un anzuelo…donde este Laya allí estará D'angelo y mientras no le diga la verdad, el seguirá tras de mí. Así que me obligaré a Contratar vigilancia. Quizas exagere un poco, pero ustedes son mas importante que todo.

-Terry, mi amor…prométeme que te cuidarás por favor….- Menciono llena de angustia aferrada a las manos de su Esposo- si ella nunca habla ¿Que harás entonces?...tú debes hablar con ese hombre y decir la verdad, aunque me da mucho miedo que te expongas .. ¡Piensa en los niños!

-Lo sé Candy, pero será lo último que me vea obligado a hacer. Mientras pueda alargar las cosas….pero por favor amor, no te preocupes…ya verâs que todo saldrá bien.- entre sus manos tomo el rostro de ella y beso suavemente su frente, besos cargados del más profundo amor.-Tus labios!, cuanta falta me han hecho amor, por favor ya no pensemos en otra cosa que no sea en nosotros- el beso se tornó tierno y a la vez suave y apasionado.

-Terry!. ¡Yo también te extrañé mucho! Todo este tiempo no hacia otra cosa que pensar en ti. Te tenia tan cerca, con solo extender mis manos, tomar lo que me pertenece y te juro que pasaba momentos pensando en que tu buscabas en otros lugares lo que yo te he negado mi amor. Pensaba tantas tonterias cuando se perfectamente que tu no eres asi - el corazón le latía fuertemente y ambos se encontraban en un cumulo de emociones.

-¿Quieres subir a nuestra habitación?- pregunto con la excitación a flor de piel.- Dime si tú lo deseas, tanto como lo deseo yo. solo dilo.

-Sí!- dijo ella mientras seguía aferrada a su abrazo y lo besaba con furor hasta que el beso perdió fuerza.- ¡Lo deseo tanto Terry, tanto!- subieron a la habitación matrimonial, aquella que hubo estado fría por varios meses sin el calor y la chispa que de sus cuerpos emanaban. Ya se iniciaría el momento de volver a encender la pasión con tan solo un beso. El castaño giro el pomo con mucho cuidado y la puerta se abrió Terry en ese momento se sintió poderoso y feliz de que ella le permitiese de nuevo compartir su lecho. Allí estaba la cama, esa enorme cama esperando ser partícipe de la agitación desmedida de dos seres que se aman.

-Candy!...nunca me cansaré de decirte que te amo muchísimo y que eres para mí la mujer más hermosa!. Que no necesito buscar nada en ningun lado, aun asi pasaran años sin que tu volvieras a mi, porque no podia permitirme enlodar este sentimiento tan profundo que siento por ti. En el pasado fui lo que fui, pero ahora mi vida eres tu y mis hijos. Yo amor todo de ti, tus virtudes asi como tus defectos.

- Terry…amo todo de ti.. Tu paciencia, tu amor incondicional y tu devoción hacia mí. Amo presencia tan viril que es solo para mí. Te amo porque eres el padre de mis hijos y ustedes son mi vida y si no tuviesemos hijos igualmente te amaria!- un beso más que se torno con fuerza y apasionamiento mâs que el anterior cargado de pasión y deseo. Una entrega que reclamaba ser realizada. ¿Qué sucedería? Lo normal entre un hombre y una mujer que se aman y que además son marido y mujer. Se despojaron hasta de la última pieza y entre tiernas caricias y besos, palabras de amor que cada momento subían el tono de la excitación. El, con sus manos acariciaba con suavidad su blanca espalda y tiernos besos como una brisa suave era esparcida en esta. Paso a su pecho haciendo toques ligeros y haciendo que ella se retorciera de puro placer.

-¿Te gusta amor?- pregunto en un susurro ahogado victima del placer contenido y amenazaba con estallar como un volcan en erupción.

-¡Adoro cuando me tocas de esa manera Terry!. Me gusta, no te detengas por favor!- dijo apenas en un hilo de voz

Mordía el lóbulo de su oreja al mismo tiempo que seguía acariciándola, quería escuchar de sus labios cuanto lo ama, en ese momento en el que los sentimientos afloran.

-¡Por favor dímelo!- exclamo suplicante y entonces ella abrió sus ojos y los clavo en la mirada azul.

-¡Te amo Terry!...¡no te detengas y hazme tuya amor!.- esa fue la llave que necesitaba para dar rienda a todo el deseo contenido, solo ella despertaba en él, ese volcán que estaba por explotar. Solo las manos y el cuerpo de ella lo hacían estremecer en cada fibra en cada espacio de piel. Sentirla temblar bajo su toque lo hacía delirar de dolor, el dolor de fundirla con su alma y explotar en mil pedazos, el dolor que amenazaba con ahogarla con sus deseos. Se sentía el rey del universo reconocer que era él y solo el que la hacía gritar su nombre. Escuchar su nombre de boca de ella en el momento preciso hacia exitarse a mil arrancando gemidos guturales.

-¡Dimelo otra vez! quiero escucharlo mientras te hago mia!- sus ojos estaban oscuros y su frente perlada. Ella estaba volando perdida en el firmamento, hundida en las emociones que le hacia sentir.

-¡Te amo….Terry!- exclamaba entre sus besos y el bebio el nectar de sus labios y su lengua saboreo cada cavidad de su boca.

Ella recorría con sus uñas su espalda perlada, sus manos pequeñas acariciaban las caderas del hombre, las recorria y volvia a posicionar sus manos en el pecho varonil acariciando sus montañas poderosas. Cada roce les quemaba la piel y Terry se introducia ferozmente haciendo el ritmo y ella siguiendole mordiendo sus labios mientras arremetía una, dos, tres estocadas hasta que el mismo no escuchó su voz- ¡Te….Te a…mo Candy!.

Ahora que D'angelo tenía en sus manos donde encontrar a Laya, debía buscar la forma de llegar hasta ella, por supuesto que no dejaría pasar mucho tiempo, pero debía planear la forma de vengarse de ella, antes de todo ajustar cuentas con Terence Granchester. Ahora convencido de que esos dos le miraban la cara de estúpido.¿cuando la artimaña confabulada paso a ser algo de verdad? o peor aun, ¿Sera que lo traiciono?, lo que fuese François no se iba a escapar de sus manos.

Entonces ella habia habia llegado con la finalidad de obtener una respuesta de parte de Terry. Talvez penso mejor las cosas y siempre si le ayudarâ, sabia que era demasiado lo que le estaba pidiendo a Terry, ni siquiera merecia que el castaño la recibiera, pero debia hacer el último intento. Lo único que queria era encontrar a Michael Jones, a sabiendas que no estaba segura que quisiera volver con ella, ni siquiera verla, cuando este jamâs volvió buscarla, pues hacia mucho tiempo de sus encuentros apasionados que era normal que Jones se olvidara de ella. Sin embargo se negaba a aceptarlo.

-Te….Terry!...Yo - Laya quedo inmutable al entrar a la oficina del castaño y ver allí a Candy.

-Hola Laya, como estâs? Pasa adelante!- los ojos de Terry sonreían al ver que la mujer había quedado muda, en lo absoluto era la misma que llego dos días atrás.

-Asi que no conocias a mi Esposa Laya?, ¿Por que me mentiste cuando te lo pregunte?...cual es tu misterio?

-Candy?- La mujer los observaba con cara de asombro y entonces comprendió que la Rubia sabía todo.

-No sé por qué te sorprendes Laya!, si sabes perfectamente quien soy... me utilizaste para dar con Terry.

-¡No es así!.

-Basta ya Laya!. De una vez te respondo que no moveré un solo dedo para ayudarte!. No quiero desatar un problema más. Deberias dejar esto porque si tu das con Michael Jones, no dudes que D'angelo lo matarâ.

-¡Maldición Terry! por favor ayúdame. Tú tienes tus contactos con las personas en tu medio, es posible que Michael se encuentre trabajando entre ellos.

-No, por tu culpa D'angelo me odia sin un fundamento. ¿Tú crees que yo te ayudaría? Lo que puedo sugerirte es que mejor regreses a Roma, te quiero lejos de mí. Toma tus cosas y vete antes que D'angelo de contigo y con Jones. ¡Vete lejos Laya! antes que sea demasiado tarde y lo lamentes toda tu vida.

La visita a Terry fue una pérdida de tiempo. Habia cifrado su confianza en él, como la última esperanza que tenía, desesperada y compungida salía de la oficina. Reconocía que tenía razón, le había hecho daño y lo más normal era negarle su ayuda.- ¡No se en qué estaba pensando cuando le pedí ayuda a Terry!, fui una tonta en creer que lo haría, despues de todo - Con pasos lentos bajaba los escalones del edificio como si ese tiempo de su mente brotarían pensamientos que le ayudasen a ver las cosas con claridad a que una luz le ilumine el camino y le mostrase ¿qué hacer?. Se sentía perdida y el dinero se le estaba agotando… ¿regresar a Roma?...un escalofrió brotaba de sus entrañas…. segura estaba que D'angelo la mataría. Al no ocurrírsele nada que le hiciera sentirse mejor, bajo el resto de las gradas a prisa queriendo volar e irse lo mas pronto posible de ese lugar...¡ Era demasiado tarde! y entonces...recordó las palabras de Terry.

Por la premura, sus nervios y agitacion no pudo ver donde ponia sus pasos y trastabillando a punto de caer fue tomado en brazos. Ella no habia visto al hombre que la habia observado hacia algunos minutos. Levanto su rostro para disculparse por su torpeza y se llevó la gran sorpresa de su vida.

-¡Al fin te encuentro querida!- la Francesa impávida y pálida abrió sus grandes ojos llenos de temor.

-¡D'angelo! Yo…. –la mujer temblaba- yo...

-¡Sera mejor que no digas nada! ¿Creíste que todo el tiempo te ibas a burlar de mí?- susurro acercandose a su oido-...ahora entiendo por qué estás aquí?.

-¡No...no..no es lo que tú... lo que piensas D'angelo, te lo juro!.

-Y que es lo que estoy pensando segun tú?. No encuentro otra razón de tu visita a este lugar, o es que me equivoco... Es que acaso sí, siempre te volviste amante de ese imbécil?- La tomaba del cuello sutilmente y la condujo detrás de la base del ascensor. Nadie podía verlos ni oírlos.

- ¡Me haces daño!- dijo con dificultad para respirar- ¡D'angelo por favor suéltame!. Te juro que yo estaba a punto de regresar, pero…es solo que quise estar mas tiempo lejos de tí.

-Ah, sí? Cuando? Cuando acabaras con todo mi dinero querida?, perfectamente pude cortarte todo, pero así como tuviste todo, todo te lo quito. Regresarâs conmigo a Roma. No seré el hazme reir, pero antes me encargare de Granchester.

-Nooo, por favor déjalo!...yo no tengo absolutamente nada que ver Terence Granchester…vine a verlo para….para algún empleo, si…a eso vine. Lo que pasa es que ya no tengo dinero y yo necesito trabajar.

-¡Pues no te creo! A ti no te gusta trabajar. Ademâs no lo necesitas mientras estes conmigo. ¡Siempre has tenido todo a manos llenas sin mover un solo dedo!.

-D'angelo, para que quieres que vuelva a Roma contigo, tú….tú no me amas y es un infierno la vida juntos, ¿Por qué no dejas que me quede aquí?….quítame todo lo que tú quieras, pero por favor dame la libertad.- suplicaba mientras no la soltaba de su agarre.

-…..¡JAMAS! Te dejaré libre, me escuchas?, NUNCA. Te quiero conmigo, porque eres mi Esposa por si se te ha olvidado. ¡Tu lugar es a mi lado!.

-Siempre te ha gustado tratarme como una basura, como algo que no vale nada D'angelo...yo me cansé, me cansé de esa vida, por favor te suplico déjame libre.

El hombre tomo de sus brazos con brusquedad y en el corredor de la calle un auto lo esperaba. Introdujo a la mujer y dio ordenes al hombre en el volante.

-Cuida de ella Sam, por nada del mundo permitas que se escape! Sobre ti recae esta responsabilidad…. llévatela a la casa y la encierras!.. Dile a Marcelo que venga por mí.

-¡Sí, Señor!

-No, por favor D'angelo, no me encierres, ¡te lo suplico!. Te prometo que me iré contigo, pero….

-¡Llévatela Sam y haz lo que te digo!.

Laya sentía que el fin de todo había llegado. Evidentemente subestimó en demasía la inteligencia de D'angelo y fue ilusa al pensar que él, no haría nada, argumentándose así misma merecer ese dinero al soportarlo tanto tiempo.

-Busco a Terence Granchester, ¿Dónde puedo encontrarlo?- pregunto con prepotencia y severidad cuando regresó al interior de la Compañia hasta llegar a recepción.

-Tiene usted cita Señor?- pregunto Diana con su tono habitual y amable.

-Cita?- pregunto con el frunciendo el ceño – no creo necesitarla, así que dígale que D'angelo Conte está aquí y que me urge!. No me iré sin antes arreglar cuentas con él.

-Un momento!...veré si el señor aún está en su oficina- Diana salió de su escritorio, sus manos sudaban, el aspecto de ese hombre no le auguraba nada bueno. Dio varios toques a la puerta

-Adelante!...- la mujer se quedó en silencio por breves segundos- hay pendientes Diana?

-No Señor!... de hecho hay un Señor… un hombre en recepción que quiere hablarle, pero…le dije que vendría a ver si usted se encontraba.

-Bueno si no tengo pendientes puedes hacerlo pasar… ¿te dijo quién es?- pregunto con tono despreocupado.

-Dice que su nombre es D'angelo Conte y que no se ira hasta arreglar un asunto con usted, pero no me da confianza su aspecto es muy sombrio…..- Terry sabía que lo óptimo sería aclarar la situación. Quizâs asi lo dejaria en paz!

-Señor...pero….

-No pasa nada Diana!. Veremos que es lo que quiere el señor D'angelo Conte.. ¡Anda ve y hazlo pasar!- dio una palmada a la mujer para que se tranquilizara. Diana temía un poco por la forma agresica en que el hombre hablaba.- ¡Quizás el jefe tenga razón! y solo me estoy poniendo paranoica- Antes de irse aviso al de seguridad que estuviese pendiente del jefe.

Salió de su escritorio y se sentó cómodamente en el sillón. Vio la hora en su reloj y comprobó la misma en el reloj de pared ubicado detrás de su silla. Eran las cinco de la tarde y a esa hora ya debería estar en casa.- ¡Seguramente Candy se preocuparâ al no verme como de costumbre!,- entonces tomo su celular para hacer la llamada, pero en vista de que la visita estaba entrando solo logró un mensaje de voz por Whatsaap a su Esposa disculpando su tardanza.

-¡Por fin frente a frente Granchester!...En Roma te evaporaste!

-Nunca me he escondido de ti D'angelo. Lo que te dije años atrás te lo sostengo nuevamente…. ¡Nunca en mi vida conocí a Fiorella!. No tengo por qué esconderme...supongo que nuevamente es eso lo que te trae hasta este lugar, no es así?.. Sabes a veces me pregunto ¿cuáles son las pruebas que tú tienes para culparme de todo lo que dices?

-NO QUIERAS VERME LA CARA DE TONTO GRANCHESTER, SÉ QUE TÚ Y MI HERMANA TUVIERON UN ROMANCE, ESO QUIZAS LO HABRIA DEJADO PASAR, PERO LO QUE NUNCA TE PERDONARE ES QUE POR TU ABANDONO ELLA SE HAYA QUITADO LA VIDA. ¡ERES UN MALDITO COBARDE!. LA ABANDONASTE!...DIME POR QUE TE BURLASTE DE ELLA, LA USASTE Y LUEGO LA BOTASTE COMO CUALQUIER COSA...¡ESO ES LO QUE NUNCA TE PERDONARE!

-TE RECUERDO QUE ESTAS EN MI EMPRESA Y NO TE PERMITO QUE ME INSULTES...TU NO SABES ABSOLUTAMENTE NADA...¿DONDE ESTAN LAS MALDITAS PRUEBAS A TODO ESTO? NO TIENES NADA!, NADA...NI SIQUIERAS TIENES LA PLENA SEGURIDAD DE LO QUE DICES?...VAMOS MUESTRAMELAS.- en ese instante Conte se acerca de manera intimidante a Terry que ya se había puesto en pie y estaba junto al ventanal, ambos frente a frente a solo unos cuantos pasos de distancia.

-No contento con eso. ¿También Laya?- Comentó entre dientes.

-¿Laya?

-QUE HAY ENTRE USTEDES Y NO ME DIGAS QUE NADA PORQUE LA HE VISTO SALIR!- gritó furioso- ME HAN VISTO LA CARA!.

-Qué crees D'angelo? Sé todo, sobre la trampa que muy descaradamente me tendieron en el hotel una vil y asquerosa trampa preparada por un par de arpias. ¡Hasta donde descendieron ustedes!, eh?, pensé que tú, como los hombres arreglarías cuentas cara a cara y no con trampitas estúpidas. Sabes que yo hasta podría demandarlos por eso?, pero no lo hare, lo único que quiero es que ustedes me dejen vivir en paz- Comento quien a pesar de todo no podia delatarla al respecto mucho menos referente a Jones, no seria de caballeros. Eso le correspondia a Laya.

-Es una maldita traidora...por eso la encontre aqui... ¡No me importa que lo sepas!, ¿por qué te lo confesó?… ¿Qué te pidió a cambio?.

-No me pidió nada, porque no te he dicho que haya sido ella, solo lo supe por alli...y Te aclaro de nuevo que entre tu esposa y yo no existe absolutamente nada, acaso me crees tan estúpido para involucrarme a voluntad ? soy casado y amo a mi Esposa!

-Ja ja ja.. y que? acaso quiere decir que no puedas tener amantes? Quien no conociera tu pasado!

-TU NO CONOCES MI PASADO!, ASI QUE NO HABLES DE LO QUE NOSABES...No soy como tú,¡No me compares por favor!

-Bla bla bla, ¡Basta ya! Tratas de desviar mi atención a lo que vine.

-Te lo repito otra vez…NUNCA CONOCI A TU HERMANA!..NUNCA TUVE NADA QUE VER CON ELLA!.-golpeo con fuerza el escritorio, D'angelo lo exhasperaba. lo tomo del cuello de su camisa y Terry de un manotazo quitó sus manos de encima. -¡SUELTAME! QUE TE HAS CREIDO?, NO HAGAS QUE TE SAQUE A PATADAS D'ANGELO. HAS VENIDO A AGREDIRME SIN MOTIVO ALGUNO- el sujeto sacó el arma y apuntó hacia Terry. El castaño quedo inmóvil - Así que has venido a matarme?

-Es lo que debería hacer!...matarte como a un perro Granchester, no puedo hacer que la ley te haga pagar por lo que le hiciste a mi hermana, pero mi ley sí.- el hombre seguía apuntando y esta vez acerco el arma hasta el pecho de Terry.- bastaría solo con apretar y listo!. Nadie se daría cuenta, el arma tiene silenciador.

-ENTONCES HAZLO! QUE ESPERAS?- Terry no le mostraba temor, pero de pronto pensó en Candy y en los niños.

-Por qué de pronto callas!.. No que muy valiente?

-VETE DE AQUÍ! ANTES QUE LLAME A LA POLICIA.

En ese instante se abrió la puerta de par en par. Los gritos de D'angelo habian llegado hasta donde se encontraba Jones quien no se habia retirado de la Compañia y al escuchar la discusión se acerco lentamente a la oficina.

-Señor Terry!...no puedo permitir que usted pase por esto!...déjeme a mí las cosas.

-Y ¿Quién diablos eres tú?- pregunto D'angelo apuntando a la humanidad del intruso.

-Yo?…

-Basta!...no,no, no digas nada.

-Soy Michel Jones y...- en ese instante el agente de seguridad hizo su arribo al escuchar mucho ruido en la oficina del jefe, D'angelo al sentirse intimidado sujetó del cuello a Terry y le apuntó en la cabeza con el arma.

-Me van a dejar ir si no le vuelo la tapa de los sesos a su jefecito…así que será mejor que no hagan nada.

-Deje al señor Granchester, él no tiene nada que ver de lo que le acusa.

-Ah si? y ¿Por qué debo creer eso? ¿quien demonios eres tú?

…fui yo.- seguia hablando Jones y Terry quería gritarle que no dijera nada, pero no podía hablar, D'angelo lo tenía fuertemente agarrado del cuello y la respiración le estaba faltando. Terry no podía luchar con un hombre armado..estaba en desventaja.

-Tú, ¿Qué imbécil?

-Yo, fui el novio de su hermana…fui yo quien la abandono, pero para protegerla de usted, Laya dijo que usted nos mataría, porque no permitiria que estuviesemos juntos, por ser un pobre diablo que no se la merecia.

-Como? que has dicho?...

-Ha escuchado bien…yo era el don nadie del que su hermana se enamoró…soy yo el que debe pagar por eso y no un inocente como el señor Granchester...¡Sueltelo por favor!.- D'angelo había salido de la oficina con Terry a rastras hasta llegar al estacionamiento donde Marcelo lo esperaba. Nadie podía hacer nada, incluso el agente de seguridad interna quiso entrar para llamar a la policia, pero D'angelo le disparo en una de sus piernas y qued en el suelo en la entrada del edificio. La vida de Terry estaba en manos del italiano. Cuando D'angelo diviso a Marcelo disparo dos veces contra la humanidad de Michael quien cayó al suelo inmediatamente.

-Entonces con esto queda saldada mi cuenta y tú Granchester sigues siendo mi pase para mi huida.

D'angelo logró llegar hasta Marcelo quien no podía creer lo que sus ojos estaban viendo. Empujo fuertemente a Terry y este al caer se golpeó la frente. Terry como pudo tomó el celular y llamó a la central de la cruz roja para una ambulancia.-Por favor enseguida un hombre se está desangrando y otro esta herid…es urgente…en el estacionamiento de la Compañía de Cines Granchester. Minutos despues ambos heridos fueron atendidos y trasladados a un hospital. Michael Jones iba gravemente herido . Dos balas fueron impactadas en su cuerpo una en el brazo derecho a la altura del hombro y la otra le impacto en el abdomen, siendo esta la más importante. . El golpe que recibió Terry no era de gravedad y tambien fue atendido por los paramedicos e igual llevado para su valoración. Candy llego al hospital a prisa una vez que su Esposo fue atendido. No quiso preocuparla y la contacto cuando habia pasado todo.

Mientras Jones se debatía entre la vida y la muerte. Conte llegaba a su residencia muy nervioso. Marcelo no hablo ni una sola palabra y solo se limitó a hacer lo que su patrón le indicaba.

-Arregla todo de inmediato Marcelo y dile a Sam que te ayude. Quiero que preparen todo...Mañana partiremos... Iré a hacerle una visita a la señora.

-Bien señor!. Enseguida tendremos todo listo.

D'angelo se dirigió a paso lento hasta la habitación donde se encontraba Laya. Extrajo las llaves y abrió la puerta…el interior estaba oscuro. Encendió la lámpara de al lado.

-¡DESPIERTA!- la francesa brincó de la impresión y abrió sus ojos muy grandemente, estaba llena de miedo.

-¡D'angelo!...por favor déjame ir. ¿Para que me quieres contigo?- Laya imploraba con lágrimas en sus ojos.

-NUNCA! Y MENOS AHORA!. Creíste que todo el tiempo viviría engañado no es verdad?

-De…¿De qué hablas?

-¿De qué hablo?..- la tomo de los cabellos y la tiro al suelo, entonces en un susurro al oido dijo- hablo de que ya se quién realmente es el culpable de la muerte de Fiorella- dibujo una sonrisa cinica y sus ojos estaban llenos de ira.

-Que...Que dices?...que te ha dicho Te...Terence?- pregunto sin poder organizar las palabras.

-¡TERENCE NO DIJO NADA!… o sí…siempre lo dijo, pero nunca lo escuché porque fui un estupido al creer en ti y no averiguar entonces...- D'angelo actuaba como un demente... ¡tenía razón!- no hace falta que lo sigas ocultando...Ya lo sé, pero... no importa, ese tipo lo confesó y ya lo hice pagar..., sabes? el verdadero culpable ya pago por su error.

-No…no te entiendo!...¿Que quieres decir?...- expresó mostrando un miedo intenso y sus ojos se abrieron al verlo acercarse y de nuevo arremeter golpes contra ella, esta vez fuertes bofetadas habían roto su labio inferior. Entonces cuando sació toda su rabia, Se acercó al rostro de la mujer- ¿Te suena el nombre de Michael Jones?- Laya sintió paralizarse su corazón, pero no dijo nada- Él fue quien engañó a mi hermana y tú lo sabías!, pero no importa, ya no seguiras ocultandolo porque esta muerto!… y deberia hacerlo mismo contigo en este instante!.

-¡Por favor no, no me mates!.- gruesas lâgrimas salian de sus ojos al escuchar de viva voz que Jones había sido asesinado, aunque quizâs era preferible también morir.

-No,no,no,no….¡él no puede estar muerto!, ¡no puede ser posible!…¡Michael muerto!- Dijo en lamentos sin hacer audible sus palabras, lloraba con dolor y amargura, hincada en el suelo golpeada, sus cabellos enredados y pegado a su rostro por las lágrimas que lo bañaban.

-Ahora entiendo por qué ibas a la compañía de Terry, ese hombre trabajaba para él. ¿lo sabias?

-Que?...no lo sabía- Laya entonces supo que Terry le habia ocultado que Jones estaba con él. -¡Que tonta fui! y ahora...he perdido todo.- Esto ultimo lo dijo para si misma.

Laya debia seguir callando sobre sus amorios con Jones en el pasado, no podía contarle que era a ese mismo hombre que ella buscaba y que amaba, no quería ni imaginar como reaccionaría.

-Por qué me mentiste! Por qué nunca me hablaste de quien era en realidad?

-Porque, porque no sabía. Tú dices que Fiorella me contaba todo y no es así.. Hay cosas que las mujeres no acostumbramos a decir y, bueno supongo que era su secreto, Talvez me mintió.

-TU ERES LA QUE MIENTE!... NO SABES COMO SALIR DE ESTO VERDAD? ESE TIPO ME CONTO TODO. TU SIEMPRE SUPISTE QUE FUE EL.- Laya titubeo- ¿Por que lo proteges Laya?, ¿Por qué?- preguntaba mientras estrujaba el cuello de la mujer

-¡Suéltame no me hagas más daño!. Por favor D'angelo- La mujer trataba con todas sus fuerzas de quitar sus manos de su cuello y la respiración se le dificultaba, de pronto la solto de su agarre y ella tomaba aire con dificultad.

-¿Tratabas de proteger a Michael Jones, siempre ?. Dímelo, ¿por qué me mentiste?

-TRATABA DE PROTEGER A UN HOMBRE INOCENTE!...EL NO TENIA LA CULPA QUE LA LOCA DE TU HERMANA SE HAYA QUITADO LA VIDA...LO HIZO PORQUE ERA DEBIL DE CARACTER Y PORQUE TU- dijo señalandole - TU LA MANIPULABAS A TU ANTOJO. ¡SIEMPRE LA AMENAZABAS POR TODO!. SABIAS QUE SI ELLA SE CASABA TENDRIAS QUE DARLE PARTE DE LA HERENCIA QUE LES DEJO TUS PADRES... NO SOY CULPABLE DE QUE ELLA HAYA TOMADO ESA DECISION.

-¿Y A TI QUE MAS TE DABA EL? , ¿DE QUE LADO ESTABAS LAYA?...- la vio fijamente ¿QUE ES LO QUE OCULTAS CON TANTA FUERZA?

-¡No escondo nada por Dios D'angelo!...déjame de una vez…Yo te juro que no me volverás a ver y si es por el dinero está más que pagado cuando tú, te adueñaste de la empresa que me dejo mi padre, así que no me vengas a cobrar algo que me pertenecía.- El hombre la empujo violentamente hacia la cama

.- ¡Aquí te quedaras hasta que yo lo decida! Entiendes?. Regresaremos a Roma. ¡Aquí no tenemos nada que hacer! ¡Mañana muy temprano partiremos!

-No, D'angelo, no por favor!. No quiero volver a Roma. Déjame aquí… total tu puedes hacer tu vida como quieras sin mí, que más te da si entre nosotros no existe nada.

-TÚ CREES QUE TODO ES FÁCIL? QUE SABES TU DE MI LAYA?... NADA!. NO SABES NADA...TÚ CREES QUE FUI FELIZ AL CASARME CONTIGO?- Gritaba lleno de rabia y enojo- sabía perfectamente que nunca me amaste? siempre me hice el indiferente. Soporte tus desprecios, porque no me importaba aguantarlos, si tú estabas conmigo, pero nunca vi nada en ti. Entonces me cansé de esperarte y esperarte y que nunca llegaras a mí como lo anhelaba... TODA ESA MALDITA VIDA QUE VIVI, NO FUE MAS QUE LA SALIDA A TU DESAMOR. YO SI TE AME LAYA, YO SI ME CASE AMANDOTE, PERO TU...TU NADA.

-D'angelo! Tampoco la culpa es mía. Sabes bien que nos obligaron a casarnos sin amor y este es el resultado. Una vida vacía,un maldito Infierno.

-PERO YO SI TE AMABA MALDITA SEA!... Cuando me casé contigo lo hice con muchas ilusiones. Con el tiempo yo sé que hubiese ganado tu amor.

-BASTA YA! NO QUIERO OIR ESTUPIDECES!- Respondio aun con fuerzas-¡ NO ME VENGAS AHORA CON SENTIMIENTOS ABSURDOS…CUANDO SE COMO TE HAS REVOLCADO CON CUANTA MUJER SE TE PONGA EN FRENTE!.- ¿TU CREES QUE YO ESTARIA CON UN HOMBRE QUE ME PRODUCE ASCO?... JAMAS ME OYES, NUNCA!... NI AUN ASI FUERAS EL ULTIMO HOMBRE SOBRE LA TIERRA…. MIL VECES PREFERIRIA MORIRME A QUE TU ME TOCARAS DE NUEVO!- D'angelo le propino una bofetada que la hizo tambalear y caer sentada al piso. Se llevó la mano a su mejilla hinchada.

- Que clase de hombre eres?...¡Es ahora cuando te conozco realmente!. Quizâs nuestro matrimonio hubiese funcionado, pero nunca pude sentir amor por ti y cuando me di cuenta de que me eras infiel ¿cómo crees que yo debía ser?, la sumisa Laya? La que debia acostarse con su marido aunque el viniera de revolcarse con cuanta mujerzuela encontrara?...no D'angelo...JAMAS! no soy ese tipo de mujeres, si lo hago es por amor y yo a ti, no te amo...No debia ser sumisa por el hecho de que mis desgraciados padres me vendieron a un maldito millonario ¿debía soportar eso? No. Jamas le perdonare a mi padres lo que me hicieron para salvar su estúpida empresa que al fin y al cabo quedó en tus manos…. ¡ojala se estén revolcando en el infierno por lo que hicieron conmigo!…. Me dejaron viviendo en el peor de todos los infiernos!...¡Los odio!

-CALLATE! CALLATE!- gritaba cerca de su rostro y su cara estaba transformada por la rabia que no podía contener- ¡Soy el hombre que tú misma formaste!

-Que pasó con Michael Jones?- pregunto de repente con lágrimas en sus ojos al recordar al hombre.

D'angelo meditó y Segundos después dijo-...Le di un par de tiros…¡no creo que viva!- contesto y su mirada se perdió- ¡no lo merece!- ¡Y todo es por culpa tuya!- Laya no contuvo su dolor y de su pecho salió un doloroso gemido. Llevó una mano a su boca para no gritar del dolor de cómo se le desgarraba el alma. D'angelo salió de la habitación dejando a Laya sumida en sus recuerdos. Hubiese deseado matarla con sus propias manos, porque estaba seguro ahora que Laya amaba a Jones, lo supo aunque ella no se lo confirmara. Se acurrucó a la cama y abrazando la almohada dejó salir todo lo que le aprisionaba el corazón. De verdad quiso a Jones, pero su amor fue llevado por el camino equivocado por su actitud, pero ¿Quién puede culparla cuando desde niña fue entregada a un hombre por dinero?, ¿Quién, si sus propios padres no le demostraron el amor que debían? no conocía el amor puro y desinteresado, sincero y desprendido, a su manera, pero lo amó. Su corazón y su cuerpo conocieron el amor en los brazos de Michael, pero también volvio a conocer la traición cuando se había enamorado de otra... no soportaba saberlo y, ahora…..¡ya no estaba!.

-Tengan listas las maletas que mañana partiremos. .Marcelo deja el auto de alquiler Aquí, cuando estemos fuera llamas a la agencia y les dices que lo retiren. Sam te quedarâs en la casa mientras llegan los nuevos dueños. Quiero todo listo sin falta, entendido?

-¡Entendido señor!- dijeron al unisono.

-No molesten a la señora, ella en estos momentos está descansando!- los hombres asintieron y siguieron en sus quehaceres. Doris la muchacha que se encargaba de la cocina no estaba tan segura que la señora descansara, así que se dirigió hasta la puerta, acerco su oído para tratar de escuchar, pero fue en vano.-quizás si se durmió, pero de la paliza que le dio el señor- susurro en su interior.

-Que haces Doris?- la chica fue sorprendida por Sam que saltó del susto- ¡no deberías hacer eso!, sabes que si el patrón te ve, enseguida te hecha por andar de curiosa!

-Sam, solo quiero saber cómo está la señora- mencionó inquieta- Tú sabes bien de su Caracter y de las veces que le escuchamos que la buscaba porque lo habia abandonado, ¡le ha dado una paliza Sam!.

-Ya escuchaste al señor que dijo que está descansando!. .No debemos entrometernos ni molestar Doris, vete a la cocina mejor.- La mujer se retiró, pero nadie le haría desistir de poder verla, por lo pronto se retiraría, ya luego buscaría la manera.

Laya sentía su cuerpo adormecido. Estaba viva, pero su alma había muerto. Levantándose como si fuera una maquina se dirigió al baño quería darse una ducha y limpiar su rostro, sus labios ensangrentados e inflamados le dolían demasiado, pero no más del dolor de saber a Michael muerto y que jamás lo volvería a ver. Deseaba sumergirse en la tina y no salir nunca de ella, en ese instante comprendió como se sintió Fiorella cuando se quitó la vida.- ¡Debió sentirse muy mal como para hacerlo!. Sanó sus heridas y se vistió de ropas limpias, la que tenia puesta la tiró a la basura, estaba llena de sangre y rasgada. Mientras tanto en el hospital los médicos en quirófano hacían todo lo posible por salvarle la vida a Michael Jones, gracias a Dios que la bala que impactó en su abdomen tuvo salida y no daño órganos vitales, pero se encontraba muy delicado, había perdido mucha sangre y era urgente una transfusión. Terry tenía algo en mente que de salir de esta Jones se liberaría por siempre de D'angelo.

-Terry! Terry mi amor, como estâs?- pregunto Candy angustiada

-Candy, preciosa...estoy bien amor, solo fue un golpe en la cabeza, ya me atendieron, pero Jones recibio dos disparos. En este momento esta siendo operado Candy y esperemos que todo salga bien...también el agente de seguridad interna resultó con un balazo en su pierna. Llamé a Diana para que le avise a sus familiares.

-Pero como fue todo? que pasó Terry?

-Fue D'angelo. Se presentó a la compañía...iba dispuesto a matarme, pero...pero Jones le dijo la verdad y entonces te imaginarâs por qué entonces él, esta alli dentro en un quirofano entre la vida y la muerte.

-¡Santo Dios!...Terry, ese hombre se volvió loco.

-Señor Granchester?- el medico salía de la sala para informar sobre el paciente- ustedes son familiares del Jones

-Si, bueno es mi Empleado y no conocemos familiares, asi que yo me haré cargo de todo.

-Bien, entonces le informo que el señor Jones ha salido bien de la operación, gracias a que la bala mâs peligrosa no quedó en su cuerpo y no hubo daños mayores, por lo que ahora ha sido trasladado a la sala de recuperación, pero no ha recobrado el conocimiento por la anestecia. ¡Hay que esperar!

-Gracias Doctor, Bueno esperaremos para poder verlo y, digame como estâ el otro paciente?

-Oh, si... fue un roce en su pierna. ha sido atendido y hoy mismo se darâ de alta solo estamos en espera de sus familiares porque es un señor de edad y no podemos dejarlo ir.

-Que bien que solo fue un roce, pensé que era mucho mas grave!

-Quisiera saber si esto lo informaron a las autoridades.

-Oh, si- mintió

-Bien, por lo pronto el Señor Jones no puede hablar, asi que si vienen digale que tendrân que esperar hasta que despierte.

-Si Doctor, esperaremos que despierte- Terry no podía decirles la verdad, no sin antes saber la postura de Jones en cuanto a lo que tenía en mente. Además D'angelo quizás difícilmente resulte preso, con dinero podía comprar mil libertades.

-Terry, amigo!...vine en cuanto supe lo que sucedió?

-Albert gracias!. Esto ha sido tan terrible.

-Hola Albert!- saludo Candy.

-Me pueden decir que pasó?. Ya estaba en Nueva York cuando Diana me llamó al celular para avisarme de lo sucedido.

…...Terry suspiro- ¡No debió llamarte!... no lo hice yo para no preocuparte amigo, fue D'angelo amigo!... iba a matarme, pero Jones y otra persona resultaron heridas.

-¡No es posible!... ese hombre ha perdido la razón!. Pero ya lo capturaron? Como va eso?

-No, Albert. todavía la Policía no tiene conocimiento de esto.

-Pero...Terry, por qué?

-Vamos que necesitamos un café bien cargado. Tengo que contarte algo y me entenderas, por que no hemos denunciado el caso...Necesito tu consejo amigo...En cuanto Michael despierte vendremos de inmediato…entendido? Si todo sale tal cual…Jones se libraría para siempre de ese individuo.

Laya soportaba todo. El dolor laceraba su garganta, le ardía la piel después que D'angelo apretaba para quitarle el aire. Encerrada en la habitación sus pensamientos volaban a antaño, cuando conoció a Jones y lo amó como nunca había amado a nadie. Cuando sintió que de verdad fue una mujer feliz, pero también recordo sus malas actitudes, posesión y ambición que la hizo perderlo, porque jamás dejo a D'angelo cuando Jones le proponia dejarlo todo e irse con él. Su corazón ahora llora una lenta y dolorosa agonía, ya no tenía fuerzas. Sabía que en manos de D'angelo, su vida sería miserable y sin valor alguno. Le dolía el cuerpo, pero más el corazón de volver a recordar las palabras de su verdugo taladrándole en su mente "Le di un par de tiros…¡No creo que viva! ¡No lo merece!- ¡Y todo es por culpa tuya!" - Basta! Basta!,- grito apretândo su cabeza- ¡ no lo puedo soportar!. Michael tú no puedes estar muerto, no puedes!...vine a buscarte para reunirme contigo…sé que actué mal y me arrepiento de no ser lo que tu esperabas….ahora…ahora lo sé….pero ya es demasiado tarde….hice tantas cosas, perdoname Michael, perdoname mi amor!- y su mirada se perdió en la nada.

D'angelo estaba en la entrada a la puerta. Observaba cada paso de la Francesa

-Serâ mejor que duermas, mañana nos iremos a Roma. Ahora ya es muy tarde para viajar-D'angelo hablaba de su jet privado que lo esperaria en el campus del aeropuerto Priority One Jets de Nueva York.

-No podrás hacerlo!...has matado a un hombre y las autoridades te tomarân preso. Crees que huiras como si nada?... mataste a Michael Jones!...eres un maldito desgraciado!

-Y ahora mucho menos me arrepiento… ahora que sé que también fue tu amante!...Lo entiendo todo Laya…fuiste astuta aunque no mucho. ¡Mírate ahora donde estas!... caíste en mis manos- sonrió con cinismol- y en cuanto a tus buenos deseos, debo decirte que no será así querida esposa mía.

-TE CREES INVENCIBLE? ¿PIENSAS QUE NO PAGARAS POR LA MUERTE DE MICHAEL? MALDITO, MIL VECES MALDITO!

-CALLATE Y DUERME QUE ME TIENES CANSADO CON TUS LLANTOS.

Debía acostumbrar a su mente y a sus ojos que jamás volvería a ver a Jones. ni siquiera era posible darle el último adiós y pedirle perdón.

-Michael Jones, Ha muerto!... Eso es lo que D'angelo creerá.- Comento Terry una vez que puso al tanto a Albert de quien era realmente Michael.

-Gracias a Dios y a los médicos que han salvado su vida. Cuando recobre su aspecto original él no lo reconocerá y entonces…

-¡Exacto!

-Tu no crees que Michael querrá denunciarlo Terry?

-Te juro que si lo propone, le apoyaré, es lo normal en estos casos, pero hablaré primero con él para exponerle la situación y será la última persona y su palabra la que cuente.

-Bueno, entonces regresemos a la sala de espera- dijo Candy.

-Familiares del señor Michael Jones?- habló la enfermera que estaba a cargo de Jones

-Señorita- Mencionó Albert- nosotros somos responsables de él.

-Bien, debo informarles que ha despertado y que el doctor ha dicho que pueden verlo uno a uno, para evitar que haga muchos esfuerzos. Él está consiente, pero no hagan que se extralimite.

-Por supuesto y muchas gracias!

Terry entonces se dirigio a la habitación, antes de entrar se encamino a seguir a la enfermera para que le brindase el implemento necesario y entrar – Nos vemos!

Minutos después Terry quedo a solas y era el momento de poner al tanto a Jones que estaba despierto y lo habia visto. Jones tenia la mâscara de oxigeno y la aguja en su brazo que le proporcionaban los medicamentos.

-Por favor Michael, no hables ..Seré breve y directo...quiero que te limites a escucharme- el hombre postrado en cama asintió e hizo seña que prosiguiera- Estas de acuerdo en denunciar a D'angelo? Estas en todo tu derecho de hacerlo y yo te apoyaré en tu posición, pero quiero que escuches lo que tengo que decirte…- Jones lo miraba fijamente- D'angelo quiso acabar contigo y no le tembló la mano de hacerlo y estoy seguro que si se entera que estas vivo buscara la forma…así que te sugiero que no lo hagas. Pero escuchame antes que todo.

Jones lo vio confuso...- No le entiendo! yo quiero denunciarlo!

-Escúchame!, el disparó sobre una persona muy distinta al Jones que todos conocemos que es el Jones de cabellos y ojos oscuros y no el rubio de ojos claros que D'angelo vio y el cual desapareció. El piensa que estas muerto. Me entiendes? Ahora tienes la oportunidad de ser tú mismo. Con tu apariencia real, el nombre, puede ser pura coincidencia. Hay muchos Michael Jones en Estados Unidos. Ya no tendrás que ocultarte de ese tipo, porque el no conoce tu apariencia verdadera.

-En realidad no pienso regresar a Italia por nada del mundo. No tengo nada que hacer allá…Me parece buena idea, solo me resta aclararle a las autoridades que no conocí a ese hombre , a lo sumo un sujeto desconocido que llego a la compañía y de repente actuó como un loco y yo solo procedi al ver el peligro en el que usted estaba.

-Exactamente! En cierto modo ha sido así!

-De Laya si tengo que ocultarme Señor Granchester! Es la única que sabe quién soy.

-Es verdad, pero no creo que permita que te haga daño y entonces callarâ.

-O me chantajeara por mi vida.

-Ojala y no. algo me dice que no….si ella de verdad te ama como dice no lo hará. Además ahora que ese tipo está aquí es lo más seguro que haya dado con ella y se la lleve…"No le espera nada bueno". D'angelo me dijo que la vio salir de la Compañia, asi que estoy seguro que se la llevó y posiblemente hasta sepa ya que D'angelo acabó contigo.

-Le agradezco todo lo que está haciendo por mí. Si no fuera por ustedes yo…..

-No es nada! Solo espero que todo esto salga bien!- Bueno debo irme Michael. Mi Esposa me espera y mis hijos deben de extrañarnos… lo olvidaba.. Diana se quedara en el hospital esta noche, para estar al pendiente de ti al parecer le agradas mucho.- mencionó el castaño con su sonrisa de medio lado.

-Eh, si!- el hombre se sonrojo y al mismo tiempo se sentía bien, porque habían personas que se preocupaban.

Doris no pudo entrar a la alcoba de Laya, pues todo el tiempo estuvo vigilada, pero en la menor distracción lo haría y, ese momento habia llegado luego de estar largos ratos esperando la oportunidad. Eran las 10 de la noche y La muchacha aprovechó que los empleados iban a dormir, el patrón estaba encerrado en su despacho, sabían que cuando entraba allí, no salía sino en horas…después de empinarse sus buenas botellas de licor, así que con llave en mano entró a la habitación. Abrió la puerta y el interior estaba frio y oscuro. De repente miro moverse en la oscuridad un bulto sobre la cama y se asustó hasta que su vista se acostumbró, encendió rápidamente la luz y vio a Laya de espaldas abrazada a la almohada.

-Señora, Señora….. ¡Soy Doris!- Señora, soy la cocinera de la casa, aquí le traigo algo de comer.

-Que haces aquí?- pregunto asombrada- D'angelo no puede verte!. No ha permitido que nadie venga, por favor vete o tendrás problemas.

-Por favor apresúrese coma algo!. Le traje al menos estas frutas tómelas!. Mañana se irán y no sé si el señor me permita ir. Usted no está bien, está muy golpeada y necesita que la cuiden.

-Yo estoy bien Doris no te preocupes!. Esto no es nada! Hay cosas más dolorosas que tardan más en sanar- dijo pensativa y la muchacha no entendió y prosiguió.

-Yo…¡Me duele mucho como su esposo la ha maltratado!. No hay nada que justifique su salvajismo. ¡Déjelo! Huya y sálvese! ¡Ninguna mujer se merece esto!

-¡Quisiera hacerlo!, pero me es imposible!... en donde esté D'angelo me encontrarâ y me hará regresar tantas veces sea posible y entonces serâ peor y mâs agresivo. ¡No tengo muchas opciones!. ¡Se acabó mi vida!

-Me gustaría ayudarle, pero no sé cómo hacerlo, no soy nadie y….

-¡Doris! Se me ocurre que quizás podrías- la chica la escuchaba con atención- no, no es nada, mejor dejarlo así!...soy yo quien tiene que salir de todo esto Doris. ¡Basta ya de enredar a los demás en mis problemas!

La cocinera tuvo que irse, pero al menos el propósito lo consiguió. Laya había comido las frutas que llevó consigo Doris, ella no podía creer que hubiera alguien que le mostrara aprecio. De nuevo se derrumbó y gruesas lágrimas salían sin poder contenerlas.

Al día siguiente emprendieron el viaje de regreso a Roma. D'angelo salió sin problemas y llego a su destino. Días después que se recuperó Michael fue dado de alta del hospital.. No interpuso denuncia. Empezaria una nueva vida como tal. Se integró a su trabajo. Pasaron varios meses. Laya no soportaba más la vida junto a D'angelo. Lo odiaba con toda sus fuerzas y cada vez que a su mente venían los recuerdos, sentía que su corazón era lacerado a latigazos fuertes con la sensacion que este se desprendía en su interior sin poderlo recoger para ubicarlo en su sitio. Su mente se iba en un abismo y quería quedarse allí, no salir nunca de este, no pensar, no hablar, no sufrir, no respirar. D'angelo la humillaba reclamando sus deberes de Esposa, unas veces sobrio y otras veces demasiado ebrio y ¿De qué manera?, en ambas situaciones empleaba la fuerza bruta, solo era una piedra , algo inerte que actuaba mecánicamente. Cada vez que sucedía se sentía más miserable, asqueada… alimentando un odio creciente sin retorno, porque lo único que deseaba en todo momento… ¡era matarlo!

-Por favor…hoy no D'angelo. Me siento muy mal. Creo que estoy enferma!

- ¿No serâ que estas embarazada?, ahora que lo pienso es momento de que tengamos un hijo.

-QUEEEE? PRIMERO MUERTA QUE CARGAR UN HIJO TUYO EN MIS ENTRAÑAS. JAMAS SALDRE EMBARAZADA DE TI, ESO TE LO PUEDO APOSTAR.

-¡Entonces son solo excusas!

-Sabes bien que de todas formas lo haces aunque te repudie, nunca ha sido a mi placer cuando lo único que siento por ti es asco, repulsión y odio.

-¡Gracias querida!

-Estoy cansada de todo esto….¿Por qué no me das mi libertad?.. Te juro que no sabrás de mí. ¡Te lo prometo!

-No, eso es lo menos que quiero. Yo si quiero saber de ti Laya, aunque no me creas…yo si te quiero, ¡YO TE AMO MALDITA SEA!.

-NO ES VERDAD!, TU SOLO TE AMAS A TI MISMO, TU NUNCA ME QUISISTE, TU NUNCA TE DISTE A LA TAREA DE ENTRAR EN MI CORAZÓN .¡AHORA ES DEMASIADO TARDE!, ¡ME HAS LASTIMADO MUCHO! ME ABUSAS…. LO TUYO…NO ES AMOR. TU SOLO TE SIENTES HERIDO EN TU ORGULLO, PORQUE SOLO AME A UN HOMBRE EN MI VIDA Y LO AMARE PARA SIEMPRE. SI, D'ANGELO LO SABES… YO AME COMO A NADIE A MICHAEL Y….LO PERDÍ CUANDO SE ENAMORÓ DE TU HERMANA.-¿Crees que podria amarte D'angelo? Si no lo hice antes, mucho menos ahora.

- NO ERAS MÁS QUE UNA MUJERZUELA!- tuvo la intención de abofetearla, pero se detuvo.

-No, solo era una mujer enamorada que quería ser feliz D'angelo, solo quería ser feliz con el hombre que amaba, y no soportaba saberlos juntos, porque fue mio y ella se interpuso en mi camino- cada palabra de Laya le lastimaba, en realidad la amaba pero con un amor insano, no se puede decir amar cuando se lastima y se humilla.

- No te das cuenta que prefirió a Fiorella?..Deberias odiarlo cuando te cambio por mi hermana...eres una estúpida.

-Ni siquiera puedo sentir odio por Fiorella, menos que lo sienta por él. Ahora...si estuviese de nuevo en esa situación, no me importaria con tal de saberlo vivo y feliz, pero no volvere a verlo, nunca mâs, nunca más... y si es verdad, les dije que tú los matarías si te enterabas de sus amoríos…porque no era de tu estatus social, tú mismo lo dijiste muchas veces. Si Fiorella se enredaba con un pobre diablo acabarías con todo. Michael en realidad solo quiso protegerla de ti.

-JAMÁS ATENTARÍA CONTRA MI HERMANA!...Y POR SUPUESTO QUE APROVECHASTE QUE SE TRATABA DE TU ANTIGUO AMANTE.

-Si tú matabas a Michael, Fiorella de todos modos hubiese hecho lo mismo. Entiendes D'angelo?. Tu hermana arrastraba ese problema, ella se deprimía a menudo y no le tomabas importancia. Yo estuve con ella en esos momentos.

-Hasta que te diste cuenta de lo de ellos y entonces comenzaste a ir en su contra.

-No es asi, pero no te voy a negar que no sufrí cuando los descubri y Por supuesto que trataría de salvarlo a él, antes que cayera en tus manos, aunque ahora todo terminó de igual manera, lo sigo y lo amaré para siempre.

-CALLATE! CALLATE…NO QUIERO ESCUCHARTE MAS. TU ERES MI ESPOSA Y QUIERAS O NO ESTARAS CONMIGO PARA SIEMPRE...HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE. NO ME IMPORTA SI SOLO OBTENGO TU CUERPO. LO DEMAS NO ME INTERESA. Laya de solo pensar en cargar un hijo de D'angelo se le revolvía el estómago. Daba gracias a Dios que ella se cuidaba al respecto y lo seguiria haciendo ahora más que nunca, no traería al mundo a un hijo hecho con odio y no con amor, no, ella no queria eso para un hijo suyo. D'angelo salió en su auto, quería embriagarse en algun lugar de esos que frecuentaba y que había dejado últimamente, ahora culpaba a Laya de empujarlo de nuevo a esos vicios.

continuará


Gracias por sus comentarios, todos son valiosos para mi.

esp ero que este capitulo les guste y hasta luego. ¡Cuidense preciosas!