CAPITULO 14.

Tania cerraba el libro blanco. Era de noche y la hibrida se encontraba dormida en una de las camas de la habitación.

Se da la vuelta y patea algo duro sin darse cuenta y oye el cómo se arrastra. El libro oscuro estaba en el suelo. Empieza a leerlo y observa una rotura. Había una página faltante. Alguien la había arrancado.

–¿Qué había aquí? –preguntó la bruja para sí misma, mientras observa con detalle el libro.

–Mamá–cierra el libro de golpe. Toma una túnica para el frio y sale de la habitación sin hacer ruido. Pero choca con alguien al momento de darse la vuelta.

–Auch –Cole acaricia su frente lastimada y observa a la bruja y su vestimenta – ¿A dónde vas?

–Nada que te incumba –dice la bruja pasándolo de largo con una expresión muy seria intentando imitar a la hibrida cuando quería escapar de algo y evitar dar información

–¿Estás bien, Tania? –Dice el chico dubitativo –bueno, si es que puedo llamarte así

La chica voltea sonrojándose. Observa al ninja con el rostro preocupado y ansioso.

–Lo siento –se disculpa la chica –es solo que, necesito urgentemente ir por algo

–¿Quieres que te acompañe? –el chico observa el sonrojo de la chica –bueno, si tu quieres

–Creo que me seria de ayuda una escolta personal –la bruja le sonríe. Y el chico se sonroja, y por ello desvía su vista de ella, ese gesto toma a la bruja de sorpresa.

–¿Escolta personal de qué? –Sensei Wu miraba a su hija con desaprobación –si piensas salir a estas horas, estas muy equivocada jovencita, porque no te iras

–Solo quiero ir por algo rápido –dijo la chica a modo de suplica –no tardare, solo…

–Yo la acompañare para que esté segura Sensei –interrumpe el ninja negro –la traeré de vuelta sana y salva

–Bueno –dice el Sensei un poco más tranquilo –y ¿A dónde iras?

La chica traga saliva. No está acostumbrada a mentirle a su madre. Y como pasó su vida sin tener un padre. El que la regañara al saber que es su hija también le es un poco difícil de digerir.

–Iré al barco –dijo la bruja protegiéndose con la túnica –deje algo importante y lo necesito

Sensei Wu se mantiene callado un largo rato. La bruja titubeaba con el miedo de que su padre se diera cuenta de su mentira. Pero él solo suspira y la mira con una sonrisa.

–Solo no se demoren


–Y… -empieza a hablar el chico –¿A dónde se supone que vamos?

Habían dejado la ciudad. Y se encontraban traspasando el bosque de la tranquilidad. Tania parecía estar pálida por la luz de la luna en su rostro. Y titubeaba por el gélido frio.

–Según lo entendido, tú habías dicho que iríamos al barco…

–Tengo que hacer una visita –la bruja deja caer el libro oscuro que llevaba debajo de su túnica. Al abrirlo éste como si fuera el viento, movió sus páginas a una en particular.

–¿Qué es eso? –pregunta Cole extrañado y con un tono de voz alarmante.

Las paginas se detuvieron, y en el centro se hallaba un pentagrama que brillaba de un color purpura. Y daba una imagen tétrica y oscura.

–¿Qué estas planeando hacer? –preguntó el chico alarmado. Una luz envolvió el lugar. La bruja se limitaba en hablar una lengua desconocida en voz baja. Mientras los llevaban a otra dimensión.

–No es posible –Cole observaba a su alrededor.

Esqueletos los miraban por todos lados. Unos colgaban en jaulas observando a la bruja y a los ninja. Estaban en el inframundo.

–¿Pero qué es lo que estás haciendo, Tania? –Cole se bajó la máscara ninja y sacó su espada –nos trajiste a la madriguera de los esqueletos

–No nos harán daño –dijo la chica tranquilizándolo

–¿Quién te lo asegura? –preguntó el chico enojado

–Yo –Nicole se encontraba hasta el fondo de los esqueletos observándolos.

Su presencia provoca que los demás esqueletos dejen el paso libre para su nueva ama. El cual empezó a caminar dirección a su hija.

–Hola mamá –Saluda Tania con un poco de frialdad

–Tania –la voz de su madre parece aliviada –hija, me alegra que vengas a visitarme

–Tenia que hacerlo, con eso de que tu no lo haces –espeta la bruja un tanto triste

–Baja las armas –dice la bruja a Cole –no es necesario usarlas. Los esqueletos no les harán nada. No mientras mi hija esté con ustedes

–Eso no evita el que desconfié de ustedes –dice el ninja al momento de bajar su espada –pero estaré al pendiente si se les ocurre hacernos algo

–Como quieras –dice la bruja con indiferencia mientras centra su vista a su hija –me imagino que tu no viniste precisamente a tomar el te

–Para serte sincera –dice Tania con una mueca

–Descubriste la pagina faltante –dice su madre –me lo imagine. Me temía que tuvieras el don de la magia. Pero si ya has podido abrir el libro… me debí imaginar que te darías cuenta

–¿La tienes? –pregunta Tania un poco más fría

–Si –dice su madre encogiéndose de hombros –pero aunque la consigas, no lograras cambiar el destino de tu amiga

–Es mi prima –dice la chica con enfado –y también tu sobrina, y haré lo que este a mi alcance para ayudarla

–Ya sé que es una profecía estúpida para ti –dice Nicole con indiferencia –pero para mí, cambiaria todo

–¿Qué quieres decir? –pregunta Tania con curiosidad

–Quiero volver a mi mundo –dice su madre con enfado –y también quiero que vengas conmigo

–entonces ¿porque suprimiste mis poderes?

–Hay gente que nos odia en el mundo humano –Nicole la mira con irritación –y mi plan es dominarlo junto con el nuestro. Si se dan cuenta que eres hija de una semi bruja. No solo a mi me verán como impura. Además, no ire a ese mundo a presentarme por quién soy. Sería estúpido. Nadie creería que soy una bruja, pero hay un nombre conocido y particular que quizás si.

–Entonces… -Tania desvía la mirada y se limita a procesarlo –piensas ir dando a entender que eres mi… ¿abuela?

–Odio este mundo por lo que es y del como nos tratan –Nicole mira a su alrededor con desprecio –pero sobre todo odio a nuestra raza por lo cruel y racista que es

–Piensas acabarla –dice la chica en voz baja

–Mmmm la verdad es que no –esboza una sonrisa –pienso utilizarla

–¿Utilizarla?

–Nuestro mundo necesita un nuevo toque –mira al cielo con una sonrisa triunfal –pienso hacer de este mundo uno mejor. Donde tanto brujas y humanos puedan convivir. Pienso aliar las razas de nuevo –mira a su hija con una cálida mirada. Alza su mano y acaricia su mejilla –acaso ese objetivo que tengo ¿está mal?

–Pero ¿Cómo piensa obligar a su raza a convivir con nosotros? –Interrumpe Cole lo que provoca la irritación de Nicole –por lo que entiendo. A ellos no les agradan los humanos…

–Hay cosas que se pueden cambiar –dice la bruja con una sonrisa amarga

–Pero ¿a qué precio? –Tania mira a su madre con suma frialdad. Lo que provoca que Nicole se estremezca un poco.

–El que sea necesario –chasquea los dedos y aparece una hoja vieja y descuidada. Tania lo toma. Y observa la sonrisa malévola de su madre.

–No podrás salvar a tu amiga de su destino –Nicole se aleja de ellos dejándolos con los esqueletos –todos lo saben. Hasta los muertos lo saben. No pueden escapar de su destino. Está escrito, un demonio caído de los cielos y nacido en la tierra nos destruirá y solo un ser con magia nos salvará. Estas destinada a salvar a un mundo de la destrucción, y tu amiga a dejarnos perdernos en la desesperación.

"Tu no sabes lo que tienen ocultas esas palabras. Veras que el mundo de Ninjago cambiará. Nuestras razas los dominaran. Haremos lo que nuestros ancestros no llegaron a lograr"

–¡Cállate! ¡Bruja! –espeta Cole con su espada nuevamente en alto

–Eso no te servirá –la bruja con un movimiento de manos lo separa de su espada. Los esqueletos fueron contra ellos. Pero Tania con un movimiento rápido los envolvió de luz. Cole toma su espada con rapidez y la magia de Tania los hace desaparecer.


–¡Eso fue estúpido! –grita Cole mirando con el seño fruncido a la pequeña bruja mientras caminaban devuelta a la ciudad–de lo más estúpido Tania, ¿sabes que nos pudieron matar ahí abajo?

–Lo sé, lo sé –dice la chica con los puños cerrados –pero tenía que hacerlo. No podía quedarme ahí en el departamento sin hacer nada. Tengo que seguir en mi búsqueda.

–Tu madre dijo algo acerca de la hermana de Lloyd –dijo Cole con observación –dijo que aunque tuvieras esa hoja, no lograrías cambiar nada. Dime, ¿Qué quería decir con eso? ¿Qué se han traído entre manos que no nos contaron nada?

–No es algo que te incumba –dijo la bruja desviando la mirada

–Me incumbe. Porque siento que nos están utilizando.

–¡No lo hacemos! –lo mira la chica

–¡Entonces dime! ¡¿Qué es lo que está pasando?!

–¡No lo se! –Grita la chica rendida –No lo sé, han pasada tantas… cosas que…–Cae al suelo llevando sus rodillas a la cara.–Solo quiero irme a casa.

El ninja la mira con lastima. Se sienta a su lado y se acerca para hablarle con más tranquilidad.

–Oye… -se detiene para pensar que decir –yo solo quería… quería preguntarte porque enserio nos preocupan, aunque las acabamos de conocer. Enserio que si y yo…

Cole desvía la mirada, y la fija en la luna. La bruja levanta la vista hacia el ninja y lo observa con atención.

–Yo solo quiero que, no les suceda nada

Tania se limpia el rostro y se endereza hasta quedar de pie. Fija su vista en el cielo y luego en el césped.

–Jazmín tiene el veneno del gran devorador en sus venas –Cole fija su vista en la bruja alarmado y llevado de sorpresa –yo estoy tratando de buscar una cura. Porque se está volviendo peor…

–¿Es eso posible? –Pregunta Cole con incredulidad –entonces ella caerá en lo mismo que…

–¿Garmadon? –Pregunta la bruja con ironía –Si

–Y eso que llevas en la mano –el chico señala la página faltante del libro –¿es el antídoto?

–No –niega con la cabeza la pequeña bruja –es solo un antibiótico. Retiene el avance pero no lo desaparece.

La bruja observa con cuidado el contenido de la hoja mirándolo con nostalgia.

–Además –baja la pagina –cuando se deja de beberlo. Los efectos del veneno avanzan tres veces más rápido de lo que debería de ser.

–Entonces no tiene caso –dice el chico en el momento en que se impulsa para levantarse –solo le irá peor

–Pero ella no quiere vivir con ese dolor –la bruja lo mira con tristeza –y yo soy la única que puede darle otra alternativa de vivir. Incluso si tiene que vivir como una niña enferma tomando cada dos días su medicina. Ella sabe que es la única alternativa que le queda.

–Y ¿no hay otra? –pregunta el chico con esperanzas

–Quizás –la bruja se encoje de hombros –una ninfa nos visitó esta mañana, y según lo que entendí la puede controlar también con un enamoramiento.

–¿Qué? –pregunta el chico entre risas

–Si –ríe la bruja –también dijimos eso. Conociéndola no creo que lo haga.

–Pues… tenemos chicos disponibles que se pueden arriesgar

–Pero son mayores, dudo mucho que quieran –dijo la bruja con una mueca

–Quizás yo pueda ser voluntario

La bruja siente un pellizco de ira en su pecho. Le avienta el libro y sigue caminando.

–Sostén eso por mí hasta que lleguemos a casa

El chico sostiene bien el libro para que no se le resbale, observa con detalle a la bruja y sonríe de lado.

–Auch…