DISCLAIMER: Yuri On Ice no me pertenece.
ADVERTENCIAS: Lenguaje obsceno, lemon+18, OCC(?), Errores ortográficos, largo 7v7 y zukulencia para todos con mucho amor.
Al fic.
Desde que trabajaban juntos las cosas habían mejorado. Yuuri levantaba a Viktor, Viktor lo retenía por cinco minutos de caricias y después mareado y tembloroso el azabache se dirigía al baño mientras que Nikiforov se lamia los labios preparándose para entrar también.
La ida hasta ya, la llegada y la separación para hacer sus deberes era la rutina de cada día. Yuuri y sus empleados más importantes trabajaban en las instalaciones Nikiforov mientras que construían el proyecto para fortaleces las dos empresas. Habían contratiempos por culpa del libido del jefe ruso, pero no llegaba a más a causa de la seriedad del nipón.
Sin embargo, aun a pesar de ser aliados, ellos manejaban a su manera cada empresa, así que había ocasiones en las que no estaban de acuerdo con las ideas del otro. Los planes tenían que incluir a los dos y sus peleas en las juntas parecían guerras maritales en las cuales nadie se quería meter
— ¡No podemos rebajarnos a bajaler el presupuesto a nuestro empleados Yuuri! ¡Estamos muy bien con las ventas y las ganancias!
— ¡¿Que acaso no viste los papeles de perdidas?! Si queremos recuperarlo debemos de descontarle el 10% a nuestros empleados…sé que eres alguien muy generoso que suda dinero — Susurro mordazmente— ¡Pero eso no quiere decir que vayas por ahí descuidado!
—Otra vez peleando…—Mascullo Chris al lado de Masumi — Estoy seguro que estos dos están sufriendo de una grave tensión sexual
— ¿Solo puedes pensar en eso cierto? — Siseo Masumi apenado — Aunque están un poco más activos el día de ho-
—Silencio— Lo callo suavemente — Viene la mejor parte
—Señor Nikiforov — Llamo Yuuri susurrante – Yo sé cómo convencerlo…
—No hay nada que puedas ha- Yuuri se sacó las gafas lentamente y se aliso el cabello hacia atrás sensualmente —…¡No es justo! ¡Yuuri! — el nipón se acarició el labio a propósito y el interior del albino tembló radicalmente
— ¿Entonces? ¿Acepta mi propuesta?
Rodeo la mesa ante los presentes y confronto al ruso. Embobado y emocionado miro la faceta de Yuuri en los negocios y trago saliva cuando él nipón lo jalo de la corbata tentándolo a estar mucho más cerca.
—Venir a las juntas es como ver una película porno…. — Suspiro Leo
—Por lo menos alguien de nosotros parece feliz — Apunto Guang a Phichit que sacaba su celular tomando fotos.
—¿Qué piensas…?
Su aliento caliente le empapo los labios y la mirada brillante del moreno casi le gana…casi, porque recordó algo y se le ocurrió una brillante idea que podría tomar a su beneficio
—¡Apostemos!
—Entonces ¿Qué debo hacer? —
Después de que se confrontaran en la sala, Viktor tuvo la brillante idea de que apostaran, sin embargo no dio más detalles y solo se saltó al otro punto a tender.
Yuuri se sintió curioso y desconcertado cuando le pregunto porque no le dijo de una vez que sería la apuesta, Viktor le susurro que esperan a que acabara la junta. Inusualmente su voz en ese momento fue más ronca y tersa. Las sensaciones que nublaron su cuerpo nunca las podría olvidar
Es como si…en ese preciso momento ya hubiera perdido la dichosa apuesta
—He estado esperando este momento desde hace mucho tiempo — Comento el albino emocionado— Pero no tenía ni idea de cuando utilizarlo, que bueno que todavía lo conservo
El nipón se le quedo viendo intrigado mientras que buscaba algo en los cajones de su oficina, después de todo no sabía que tantas chucherías tenia guardadas ahí.
— ¡Ajá! ¡Aquí esta!
Viktor le mostro lo que tenía en las manos y Yuuri entrecerró los ojos asimilando si era lo que pensaba.
— ¡No te preocupes! ¡Seré muy suave contigo! – Después de que dijera lo último, arrastro una mano hasta su bolsillo y saco un pequeño control — Ahora~ solo debes-
— ¡Me niego! ¡¿Cómo puedes tener esto en la oficina! ¡No hare tal co-
Viktor jugo con el vibrador entre sus dedos sin quitarle la mirada de encima. Era en serio, él quería jugar con eso.
— ¡¿Y porque debo salir yo perjudicado?! S-Sabes qu-que so-soy muy sensible a-ahí…
Nikiforov sonrió radiantemente disfrutando del sonrojo en el rostro del moreno
—Si ganas podrás hacerme lo que quieres — Alzo un dedo para acallar las réplicas del azabache— Además tomaremos tu idea y lavare los platos por 3 meses.
—5 meses — Espeto.
—4 — Sonrio Viktor— Vamos, como si fuera la primera vez que te metes al-
—¡Y-Ya l-lo sé! S-Solo dam-dame eso…
Ofuscado recibió en mano el pequeño vibrador de no más del tamaño de un huevo y bajo la mirada subiéndose las gafas azules por su nariz
—Y recuerda Yuuri, si no aguantas todo el día, perderás— Trago saliva frunciendo ligeramente el ceño y miro el vibrador— Por cierto, dime un número.
—3…
— ¡Bien! ¡Ese será el nivel del vibrador!
— ¡Q-Qué! ¡V-Viktor!
—No no, nada de réplicas. — Se encamino hacia él sonriendo bobamente — ¡Yo sé que lo lograras! ¡Te daré porras desde mi oficina! — Lo animo con estrellitas y corazones alrededor.
Yuuri solamente respiro profundo y lo miro avergonzado encaminándose dolorosamente hasta el baño.
—Hey Yuuri, necesito que me ayudes en algo— Leo se acercó al nipón que sentado en su oficina firmaba unos papeles — Tu sabes si-
—L-Lo S-Siento…p-pero ahora est-estoy muy ocupado…
—Wow, tienes la cara muy roja ¿Estas bien?
Yuuri se removió en su asiento y se arrepintió de inmediato. Sus paredes anales vibraban sin control y las piernas le comenzaban a flaquear poco a poco
—S-Si… e-es la cal-calefacción~ — Gimió bajito agarrando su bolígrafo — T-Te puedo a-ayudar más-
— ¡N-No!¡E-Estoy bien!
Yuuri lo vio alejarse y no recayó en el color pálido cual hoja del americano.
— ¿Que pasa Leo? — Le pregunto Guang tomando un café — Parece como si hubieras visto un fantasma
—Nunca pensé…que el jefe Katsuki seri-sería tan lascivo… — Iglesias se agarró de la cabeza mientras que Guang tomaba de su café.
"Novatos…"
— ¡Yuuriiiiiiiii~!
Volteo la mirada y se encontró con Viktor viniendo hacia él. La ceja le tembló de la cólera y vergüenza así que lo ignoro destacándose en su papeleo mejor.
— Aww, Yuuri~ no te enojes así~
Junto las rodillas ocultando la pequeña erección que se asomaba por sus piernas y se cubrió los oídos ante el ronroneo constante del albino.
— Si sabes que-
— ¡Ah~! ¡Nhg! — Un espasmo recorrió su cuerpo como una corriente eléctrica, y alarmado se levantó de la silla sosteniéndose del escritorio — E-Est-tupido…-
—Upps, se presionó el botón 5 por accidente — Saco del bolsillo el control volviéndolo al 3 — Veo que lo manejas muy bien mi amor~ -
—C-C-Cuando e-esto termine— Respiro profundo pero el aire se le fue nuevamente— J-Juro que-
—¿Hm? — Sonrió sosteniendo el cuerpo tembloroso de Yuuri — ¿Que pasa cariño? — Susurro en su oído — ¿Quieres correrte ya~?
Arrugo el rostro con las lágrimas asomándose por sus ojos y se apartó juntando las rodillas para no ceder
—Si-Si gano…me las pagaras
La amenaza fue muy bien recibida por él. Se lamio los labios con el libido bastante subido y le palmeo la cabeza al nipón antes de irse despreocupadamente.
Había ido al baño a echarse un poco de agua fría a la cara. Estaba hirviendo igual que una tetera en su punto máximo. Su interior seguía moviéndose y sus pantalones apretados tampoco ayudaban. Los pantalones de oficina nunca habían sido sus favoritos, apretados a la cintura, y asfixiantes en ocasiones, como quería quitárselos de una vez.
Bendecía que tenía una gran resistencia, porque si no ya se hubiera apoyado en el lavamanos y hubiera botado todo el autocontrol a la basura. Para eso se miró al espejo y se palmeo las mejillas dándose ánimos, no necesitaba los ánimos de Viktor…eso solo o debilitaría más
Aprovechando que estaba en el baño reviso su ropa interior y se dio cuenta que estaba empapada, aww, que horror. ¿Qué pensarían sus empleados si supieran que si jefe estaba haciendo cosas pervertidas? El hecho de parecer un juego de oficina lo hacía aún más excitante y eso lo ponía aun peor.
Estaba satisfecho con su vida sexual pero,¿ jugar en la oficina?, ¿Juguetes? ¿Quién aguanta y quién no? Sentía que pisaba un terreno profano, las fantasías de hacerlo en la oficina estaban a kilómetros suyos, la idea de que podría hacerle una mamada a Viktor debajo de su escritorio seguía palpitando en su interior…y eso solo lo ponía más cachondo.
—Oh, Hola Yuuri — Un castaño de ojos bonitos y alto entro al baño sorprendiéndolo.
—M-Masumi— Abochornado por sus anteriores pensamientos simulo lavarse las manos a pesar de que ya estaban arrugadas por estar tanto tiempo en el agua— ¿Q-Q-Que te t-trae por aquí?
—Bueno…vine a…¿ orinar? — Rio dándose cuenta de su estúpida pregunta y Masumi torció la boca incomodo — ¿Esta bien? —Coloco una mano en el hombro del azabache pero Yuuri la repelió hostilmente respingando
—A-Ah ¿Y-Yo? C-Claro— Se secó las manos rápidamente y respiro profundo
—Parece como si…— Yuuri desvió la mirada limpiándose las lágrimas de placer que caían por sus ojos y se encamino a la puerta caminando sumamente extraño.
—D-Debo d-de irme…n-nos ve-vemos — el castaño se despidió también y suspiro cansinamente
—Él no está bien en absoluto.
De pronto de una de las cabinas salió el suizo Chris Giacometti que se lavó las manos y secándolas lo miro por un momento.
—Ahh~, esos dos andan jugando mientras que nosotros solo nos sentamos a ver…que injusto…
— ¿Que dices?
Chris miro por el espejo el rostro de Masumi y sonrió traviesamente soltándose la corbata
— ¿Sabes qué? Nosotros también nos podemos divertir.
— ¿Eh? ¿Pero de que hab- Lo asió del cuello de su camisa y lo arrastro hasta un baño lamiéndose los labios lujuriosamente en el proceso — ¡E-Estamos en el trabajo! ¡Chrissssssssssssssss!
Miro la hora exasperadamente y camino temblorosamente por los pasillos de la empresa Nikiforov con un gran papeleo en mano. Luego se recargo en una columna y se limpió la saliva que caía por la comisura de su boca.
Mientras que jadeaba juntando más las piernas de la vergüenza, noto una cabellera rubia y se alarmo.
—Hey cerdo
Se enderezo lo mejor que pudo pero eso no quito su cara sonrojada y el desorden en su cabello, además de su aliento caliente
—Wow, estas muy rojo ¿Tienes fiebre? —Como una especia de deja-vu, se alejó cuando vio la intención del rubio de tocar su frente y se cubrió la boca cuando sintió que un gemido saldría de su boca
—C-Cre-Creo que es la ca-calefacción…
—Yuri.
Por inercia el moreno también volteo pero se encontró con el rostro serio de un chico pelinegro y intimidante. Otabek si recordaba que se llamaba, tenía un vaso de café y uno de chocolate en las dos manos
— Ten.
Seco. Fue así como le describió Viktor un día.
Noto el ligero cambio en las facciones del rubio cuando tuvo el chocolate en sus manos y sonrió para sus adentros
—Ah, solo venía a darte esto. Necesito que los firmes y pongas tu sello — Dios mío, ¿Mas papeleo? Sentía que moriría ahí
—C-C-Claro…— Se apartó agarrando los papeles y siguió su camino despacio cuidando no hacer tanta fricción con su ropa.
En su caminata sintió que Dios le había escuchado porque la vibración comenzó a bajar regularmente. ¿Acaso Vitkor había tenido piedad?
No.
Solo quería torturarlo más
Trago saliva y miro su pantalón. Sentía la viscosidad del pre-semen manchar su ropa interior y las gotas que caían por sus muslos casi mojando sus piernas. Su erección casi no se notaba pero estaba seguro que alguien que no tuviera una mente tan sana, ya se abría dado cuenta.
Por ejemplo Chris, no quería ni topárselo.
En su trayecto estaba tan distraído que no cayó en cuenta cuando alguien se tropezó con él.
Los papeles volaron, sus gafas se cayeron y en definitiva no fue bonito caer de sentón en el suelo. Un jadeo doloroso se salió de su boca el cual fue captado por la bonita y voluptuosa Mila.
—¡S-Señor! ¿Se encuentra bien? — Asintió apenado y comenzó a recoger los papeles en compañía de la pelirroja — Lo siento tanto…no vi por donde caminaba.
Se mordió los labios agitado. No le tenía resentimientos a Mila, después de todo, él fue el que lo malentendió todo, además ya sabía que a ella le gustaba Sara, así que no había problema, sin embargo se sentía tan frustrado y acalorado que morirá calcinado si no se daba un respiro
—S-Si Tranqui~la~ —Se mordió la lengua sintiendo el cambio repentinamente. Viktor subía poco a poco, y ahora sentía que estaba en el nivel 3 de nuevo .
—¿Se siente bien? Parece que esta mu-
—Mmm…S-¡Sí! ¡C-Claro que s-Ah! — ¿Otra vez el 5? A este paso… Se levantó con las piernas temblorosas y le arrebato los papeles a Mila.
—Señor… ¿Esta seguro que-
—¡Sí maldición! ¡E-Estoy bien!
Salió del lugar apurado. Sentía que iba tan rápido que el movimiento se vería por encima de la ropa, era injusto y demasiado malo. A un punto en donde le había gritado a Mila y pensar detenidamente en rogarle a Viktor que se detuviera. Que él ganaría, que le quitara el vibrador y le quitara de encima esas ansias de ser follado duramente.
Con la saliva pegándose en su paladar tambaleo como un desvalido fuera del alcance de la vista de Mila.
—Oww vaya…creo que todavía me tiene algo de rencor…— Pensó la pelirroja suspirando.
Por suerte la experiencia no fue duradera. Pasaron algunos 10 segundos y la sensación disminuyo de nuevo dejándolo como estaba. Molido y débil estaba dispuesto a ir hacia Viktor y rendirse, no era la primera que lo hacía y tal vez no sería la última, sin embargo en su camino hasta su oficina de nuevo alguien lo intercepto.
Sentía que en las instalaciones Nikiforov no era unos de los jefes si un simple empleado, pensó en eso cuando Nekola, un chico de la republica checa le pidió que por favor le ayudara a encontrar un libro en la biblioteca de la empresa.
Era pequeña y estaba compuesta de solo un estante pegado a la pared.
Se ofreció terriblemente a ayudarle y el chico pareció ignorar que tenía los ojos llorosos y un sonrojo empapando su rostro. De hecho eso le agrado, estaba fastidiado de que todos pensaran que tenía fiebre, solo era un maldito vibrador en su culo que no lo dejaba en paz.
— ¿Es-Este?
Jadeo entregándole el libro, Nekola asintió contento y le palmeo la espalda amistosamente provocando un estremecimiento en el pobre nipón.
Ahora que lo pienso…yo también necesito unos libros
Dispuesto a buscarlos se empino tratando de alcanzar la categoría de economía y ciencias morales las cuales estaban en la cima del estante, sin embargo era inútil, su estatura no ayudaba en nada. Se notaba por lo menos que el único que agarraba esos libros era Viktor, eso le enorgullezco un poco.
—Oh ¿El cerdito no alcanza los libros?
La voz que le susurro eso en su oído vino acompañada de una pequeña estocada. Viktor alcanzo detrás suyo los libros, pero se quedó en su lugar mirándolo desde arriba.
— ¿Que pasa Yuuri? ¿Por qué…te encoges?
Jadeo sintiendo el pene del albino frotándose contra su trasero. Su olor, su colonia, su calidez y su intimidantemente mirada lujuriosa lo estaban atormentando.
— Estas algo húmedo aquí…— Chillo crispándose suavemente. El vibrador hizo de las suyas en su interior y las manos del ruso en su cintura también.
—T-T-Todavía n-no h-he perdido…
¿Rendirse? Ya no estaba de acuerdo con eso. Viktor hacia trampa, y Yuuri no estaba dispuesto a darle el gusto. Es cierto que tenía unas enormes ganas de correrse, y sacar el bendito aparato de su interior, pero si Nikiforov jugaba sucio, él también lo haría.
—Hmmm, estos dos de aquí no me dicen lo mismo
Su respiración en la nuca lo dejo sin habla. Dos lagrimillas rodaron por sus mejillas y un respingo le pringo la piel cuando las manos de Viktor tocaron sus pezones.
Qué vergüenza, el estímulo de abajo le estaba afectando todo el cuerpo. Se había quitado su chaleco por el calor que tenía y en su camisa blanca se notaban sus pezones erectos. El hecho de que no se diera cuenta y que todos lo hayan visto así lo hizo sentir peor.
—Te matare…cuando acabe esto…lo-lo ju-Nhg, n-no me aprietes ah-ahí
Sentía que se iba a desmayar en cualquier momento. Su esposo sin piedad alguna le beso el cuello cariñosamente y antes de irse le dio una palmada en el trasero que lo crispo bruscamente. Un gemido ronco se escapó de su garganta y sus anteojos se resbalaron por su nariz estampándose con el suelo.
Se sentía necesitado, tembloroso y débil.
Pero debía de aguantar, sí, él no se rendiría así de fácil, no nunca lo ha-
—Yuuri~ ¿Te sientes bien? Las piernas te tiemblan como un bambi recién nacido
Volteo la mirada y vio a un ángel. O eso quería creer. Phichit Chunalont estaba casi siempre ocupado contestando llamadas así que no lo había visto en todo el día
—S-Sí…no te preocupes…— el siamés entrecerró los ojos y lo rodeo receloso
—Ahhh ya entiendo. Ustedes están haciendo eso aquí ¿Cierto? – Yuuri podía decir con seguridad que su color de piel era escarlata — Tranquilo, no te avergüences, no es como si fuera juzgar y esas cosas hahahahha.
A pesar de las palabras del moreno y sus pequeños golpecitos de ánimo, su rostro expulsaba vapor, tan caliente como una taza de café. El bochorno y las sensaciones en su cuerpo lo estaban matando.
Era como el infierno.
¿O acaso ya estaba en él? Porque se estaba derritiendo poco a poco.
—Esfuérzate.
Pero, no era momento de rendirse. Si ganaba podía vengarse, y sabia con qué carta podría perjudicar a Nikiforov hasta hacerlo llorar.
—Yuuri ¿Ya te vas? ¿No te quedaras a-
—N-No puedo — Ya eran las 7:56, era hora de irse y no estaba dispuesto a esperar mucho más — D-Debo irmeeee~
Por accidente alargo la última letra y Leo no pudo hacer nada más que sonreír tratando de alejarse lo más rápido del nipón.
Su cabello despeinado, la saliva que escurría de su boca, y sus ojos nublados en placer le estaban dando un mal rollo.
Cuando regreso con sus amistades, Guang le volvió a preguntar porque estaba tan mal
—Guang…creo que nuestro jefe es ninfomano. — Hong parpadeo y se carcajeo después de unos segundos –
—Se nota que eres un novato…— Rio dulcemente — Lo entenderás con el tiempo ¿Cierto chicos?
Chris asintió gallardamente mientras que guiñaba un ojo, Masumi trago saliva igual de alborotado que Yuuri, Phichit rio asintiendo enérgicamente y Otabek que esperaba a Yuri, simplemente alzo el dedo pulgar.
Leo ¿En qué empresa te metiste?
Cuando regreso a casa, abrió su puerta de un portazo. Triunfante y desesperado tiro su portafolio encima del mueble y subió las escaleras de dos en dos sintiéndose borracho. Cuando tomaba alcohol, sentía un subidón de adrenalina y excitación horrible. Sin embargo esto parecía algo multiplicado por mil.
Makkachin se acercó a saludarlo y lo único que pudo hacer fue acariciarle la cabeza antes de abrir la puerta de su habitación y recargarse en ella.
— ¡A-Aja! ¡L-L-Lo logre! — Su felicidad se reflejó en esa gran sonrisa que sin duda enterneció al albino. Yuuri se acercó a la cama y se desplomo en ella arrugando las sabanas
El nipón alzo la mirada y Viktor se deshizo de sus anteojos para leer dejando a un lado el libro. La sonrisa acorazonada que tenía en sus labios no le estaba dando buena espina.
— ¿Q-Qu-Que pasa? — Se sentó en la cama con los tobillos juntos y Viktor saco el control de su bolsillo sonriendo bobamente.
—Déjame sacártelo.
El vibrador subió de nivel y Yuuri se removió en su lugar viendo como su erección sobresaltaba de los pantalones. Tenía suerte de tener un trasporte, si no estaría en el metro atrapado con alguien emocionado entre sus piernas.
—S-Sigue prendi-¡Ah! ¡Nhg!
Viktor subió el nivel hasta el 5 y dejo caer el control con una facción infantil que comenzó a verse borrosa por entre sus ojos cuando las lágrimas de placer comenzaron a caer sin control.
— A-Apagal-Mng…¡H-Hey e-esto n-no es-Nhg~ di-diverti…¡do! — Riéndose entrecortadamente el albino noto como Yuuri gateaba hasta él — O-Oye…Y-yaa no aguanto más~ apag-apa- ¡Mm! ¡Ahh!
Traviesamente el nipón busco el soporte en los hombros del ruso y se colgó de su cuello gimiendo en su rostro sin ninguna intención. Él solo quería que apagara el maldito aparato que le hacía vibrar su interior mientras que de seguro Nikiforov sonreí entre sus labios divirtiéndose
—Dilo — Yuuri alzo las caderas sintiendo como la saliva se resbalaba de su boca — Si lo saco y no te vienes, tu ganas — Lo miro como si estuviera loco pero esa expresión cambio a una de suplicio que calentó al contrario.
No podía mas, maldición, debía de confiar en su resistencia…
—Sa-sacamelo — Viktor alzo una ceja — P-Por fa-favor ¡Hm! — Satisfecho y emocionado como siempre le pidió al moreno que se diera media vuelta.
Cuando se sentó en la superficie de su cama se estremeció quedamente juntando las piernas, después se desabrocho el pantalón y sintió como el pecho de su esposo se juntaba con su espalda. Asomándose por su hombro le pidió que levantara las piernas y rápidamente le quito los pantalones llevándose con el su ropa interior empapada.
Cuando la vio se ruborizo como una manzana madura y el albino se deleitó con el color de sus mejillas agarrando su barbilla para besarlo.
Mientras que la tortuosa ropa se deslizaba por sus piernas, Yuuri sentía el sabor de un casto beso invadiendo su boca, exasperado porque todavía tenía algo vibrándole en el interior, hundió su lengua en la boca de su amante y sintió la abrazadora sensación de sus salivas juntas.
La fricción de sus lenguas y sus piernas descubiertas le provocaron un jadeo que se evaporo cuando Viktor sorbió sus labios con pasión arrastrando un dedo por sus muslos hasta su pelvis. Su miembro palpitando y el pre-semen que salía de la punta solo fue un pequeño grano de arena que se convirtió en una montaña cuando el albino alzo sus piernas juntas y presiono con su dedo pulgar su entrada.
Se separó del beso, y el puente de saliva que escurría de sus lenguas, se derrumbó.
—Hm~ s-se s-suaveee~ ¡Ngh!
Viktor se lamio los labios y Yuuri se encorvo sintiendo los delgados dedos del albino entrar en él. Las sensaciones que invadieron su cuerpo lo torturaron por completo, el vibrador seguía estimulando sus paredes anales, y los dedos del albino que rebuscaban el aparato le carcomían.
Su pene erecto cubierto de venas que palpitaban le ansiaban a tocarlo y venirse. Wuaa, que cruel, aguantarse todo esto.
Arrugo el entrecejo cuando la hora llego y lentamente Viktor comenzó a sacarlo, jadeaba sin querer en cada oportunidad y trataba infantilmente de mantener las piernas separadas mientras que le sacaban el vibrador.
Todo iba bien, con lentitud y pausas su lloriqueo se iba apagando mientras que sentía la dureza de su miembro tocar su vientre, dolía demasiado, y tenía unas enormes ganas de correrse, sonaba tan tentador que temía hacerlo sin ningún reparo.
—Mira como me succionas…
Con las gafas todavía puestas era incomodo a mas no poder, empañadas y sin poder quitárselas por tener las manos ocupadas, no era de gran ayuda qué Viktor comenzara a parlotear
—Hyaaaaaa~ no ag-aguanto, sa-sacalo~
Era un tonto que no se daba cuenta que solo tentaba a Nikiforov. Un estremecimiento pasó por su espalda justo cuando el aparato salió de su interior bruscamente, sus acciones y amagos solo lograron que se viniera abundantemente.
Encogido, avergonzado, y con las piernas separadas, descubrió lo tramposo que podía ser su esposo en este tipo de juegos.
—Ah...E-Eres tan malvado…tramposo…— sollozando se desplomo en los brazos del albino y se limpió las lágrimas mirando el charco de semen que se esparcía en las sabanas
—¿Hm? Yo no hice trampa — Destaco Viktor tomándose la barbilla con una gran sonrisa— Te dije que aguantaras hasta el final del día, y que yo sepa, todavía no son las 12 pm ~— Su declaración lo dejo anonado.
Desde el comienzo había perdido.
Era imposible aguantar así todo el día, desde el inicio Viktor había preparado una estrategia y él había caído en ella como un tonto.
Estaba condenado.
—Awww, no te deprimas mi Yuuri~ — Canturreo Viktor en su oreja — No me negaras que fue excitante…
Yuuri suspiro derrotado. No quería admitirlo, pero Viktor era mucho mejor en los negocios de lo que él podía ser. En la casa era él jefe pero en la empresa…
En la empresa Viktor sabia manejar las cosas, aunque claro, si estaba él para ayudarle con sus papeles.
Miro a Viktor y se ruborizo absteniéndose de responder, había tenido demasiadas fantasías en donde era el protagonista, y de cierta modo se estaba arrepintiendo de alguna manera. No era un pervertido…oh bueno, no era así antes.
De todas formas era un adulto, un adulto que había madurado(1)hace mucho tiempo…por lo tanto….
—No se quedara así — Se volteo rápidamente y empujo al albino en la cama subiéndose encima de su regazo — Esto es totalmente injusto, tendré mi venganza ahora
— ¡Wow! ¡Yuuri está muy sexy el día de hoy!
Entusiasmado encontró divertido la llama que se había prendido en Yuuri. Sin embargo no tenía ni idea de que lo haría sufrir de esa manera.
Torpemente se volteo y bajo la mirada hacia el miembro endurecido del ruso mientras que elevaba su trasero hacia el rostro del mismo. Sin pantalones o ropa interior Viktor se encontró con una vista jugosa que quiso tocar sin dudar. Embelesado y hambriento alzo las manos dispuesto a apretar las carnosas nalgas del nipón con una sonrisa de idiota.
— ¡No tocar! — Vocifero Yuuri repeliendo sus manos. Adolorido miro como le quitaba el pantalón y bajaba sus boxers con cautela como si lo estuviera tentando
—P-Pero-
—Si tocas no habrá sexo por dos meses — Auch. El corazón del ruso se quebró bulliciosamente. Demonios, que cruel.
Mientras que el moreno se mareaba por la caliente polla que se posaba en su cara, el albino se cubrió los ojos sintiendo la lengua de Yuuri en la punta. Sentía que la boca se le hacía agua, que las lágrimas bajarían de su rostro si no tocaba lo que quería.
Era como un pequeño que no tenía su dulce favorito
Un jadeo inesperado se escapó de sus labios y Yuuri paso la lengua por la extensión de su pene con maestría, aun con las gafas puertas le importo poco que el pre-semen le salpicara en los anteojos. Castigaría al idiota de su esposo por tal osadía ¿Creía que era un idiota? Pues no, se las pagaría con lo que más le dolía.
Chupo con fervor y Viktor se destapo la mirada arrepintiendose al instante. El culo de Yuuri, el culo de su esposo le tentaba a muchas cosas, lo tenía cerca, pero era imposible. Comenzó a temblar excesivamente mientras que el sudor frio le caía por la cien. Notaba el trabajo del moreno, su manía de alisarse el cabello hacia atrás y atrapar su miembro. Yuuri era bueno en eso, los años de práctica siempre servían.
Encantado con la vista se ruborizo un poco tragando saliva. Ah, ese trasero grande, era completamente suyo…pero ahora no lo podía tocar…
—No. Tocar.
Las advertencias de Yuuri eran claras, y las consecuencias se darían sin ninguna duda. Gimiendo y temblando intento acercar sus manos con una mirada de quien sueña estar en la cima, pero…
¡No podía! ¡No podía tocar lo que era suyo!
El azabache volteo la mirada hacia Nikiforov y noto lo ofuscado y desesperado que estaba, así que aun con su falo en la boca y un dedo arrastrándose hasta sus testículos, sonrió.
Ya estaba satisfecho.
Se enderezo limpiándose la comisura de la boca y se desabrocho la camisa dejando su espalda descubierta. Desde la perspectiva de Viktor, él podía ver los pliegues de su ancha espalda, los hoyuelos que se hacían en su baja espalda, sus omoplatos y la curva de su cintura hacia abajo. Cintura delgada, curvas que cabían perfectamente en sus manos.
Yuuri era una belleza.
Su color de piel blanquecino y su despreocupación lo hizo llegar a su límite
—Yuuri…
Oh sí. Podían jugar e imaginar fantasías que se volverían ciertas, pero no había nada como sus apasionadas noches de amor. Era hacer el amor, y fundirse los dos bañados en perlas de sudor brillantes y el almizcle. El dulce almizcle de su piel.
Yuuri se volteo y lo miro con sus anteojos puestos, después se los quito dejándolo a un lado y ayudo al albino a quitarse su camisa y tocar su pecho con premura balaceándose en su regazo.
—No me gusta perder… pero debo de admitir que lo hiciste muy bien…
El albino rio ante su declaración y dejo que se impulsara suavemente mientras que se auto penetraba curvando la espalda.
—Tenía mi as bajo l-la manga.
Jadeo y Yuuri comenzó a mover las caderas en un lento ritmo erótico que solo lo enloquecía aún más. Las paredes anales de Yuuri estaban tan suaves y elásticas, no tan apretado como era común. Ese vibrador hacia hecho maravillas dentro del nipón.
No podía existir el juego previo en estos instantes, pero a su esposo parecía no importarle. Se movía lentamente, subiendo y bajando por su polla palpitante, sus hinchadas bolsas chocaban creando un sonido obsceno con el trasero el moreno. Se quedó mirándolo desde abajo y noto como entornaba sus cálidos dedos en su pene comenzando a masturbarse.
La escena, los sonidos, el incesante autocontrol que estaba perdiendo…era apasionado y amaba provocar a Yuuri, pero esto era demasiado.
— ¿Qu-Que paso S-Señor Nikiforov…? ¿Acaso esta can-cansado? — Yuuri se lamio los labios con lascivia y Viktor sintió que el hilo de la cordura había sido cortado.
Enterró las manos en la cintura del nipón y lo obligo a empezar un ritmo frenético que solo tomo por sorpresa al moreno, pero le saco una risa entre sus movimientos. En cada estocada sentía que llegaba profundo, y con los dedos alrededor de su miembro se sentía desfallecer en ese mismo instante.
Lágrimas rodaban por sus mejillas, y con las pestañas empapadas de sudor, sus muslos vibraban cuando tocaba su próstata, mientras que su espalda se curvaba y encogía por las sensaciones que la embargaban.
— ¡Ah! ¡Mhn! ¡Nhg! Q-Qu-Que…A-Ag-Agresi…¡vo! — Ladeo la cabeza mordiéndose los labios y cambiaron de posiciones rápidamente.
Con la espalda pegada a la cama y Viktor arriba con una sonrisa de galante, sintió que jugar con fuego no era tan malo cuando unos labios se pegaron a uno de sus pezones rosados. Busco de donde sostenerse y encontró la gran espalda de Viktor como soporte. Enterró las uñas y entrelazo las piernas en sus caderas sintiendo esa cálida lengua que dejaba un rastro de saliva por su garganta y que despues mordía su manzana de adán causándole una indecorosa cara obscena que Nikiforov no se perdió en ver.
—Amazing! Yuuri está siendo cara muy obscena~
El ronroneo de su voz se esfumo tan rápido cuando dos dedos apretaron sus pezones, jalándolos con fuerza.
— Que encantador~
Las estocadas prosiguieron un poco más rápido y se agarró tan fuerte que tuvo miedo de dejarle un aruñón en la espalda. Tenía el cabello despeinado y el rostro tan acalorado y tan rojo como si sufriera de una terrible fiebre.
Se sentía tan bien que su corazón dio un salto cuando abrió los ojos llorosos y encontró la mirada de su amado mirándolo fijamente con sus luceros celestes.
—Se siente t-tan bien~ — Acuno el rostro del albino y lo beso hundiendo la lengua en su boca fogosamente — Me rindo — Apremio con la saliva escurriendo de su boca— T-Tu G-Ganas~
Sentía que llegaría al final en poco tiempo y lloriqueo respirando profundo.
— P-P-Pero si v-veo qu-que l-lo hiciste m-mal~ y-yo-
—Te amo— Una gota de sudor le empapo las pestañas cuando Viktor le dijo aquellos, sus ojos cobrizos brillaban y resplandecían.— Y- Y hare l-lo mejor, l-lo prometo.
Satisfecho enrollo las manos en su cuello y el deseado clímax llego por fin.
El semen caliente que inundo su entrada le provoco un estremecimiento y un suspiro de placer que se evaporo en el rostro del ruso. De la frente perlada de Viktor se deslizo una gota de sudor que llego hasta su nariz y cayó en la misma de Yuuri descubriendo que estaban tan cerca y muy unidos.
Yuuri después de hacer el amor se veía tan bello, los labios hinchados, la piel húmeda con un olor a su fragancia, a sus esencias juntas. El pecho rojizo con los pezones saltones y una sonrisa mielada que se escurría de sus labios con un cabello alborotado que lo hacía ver gracioso.
La escena solo logro que se ocultara entre sus brazos mientras que salía de su interior y enredaran las piernas debajo de las sabanas.
En unos minutos después, Yuuri dijo algo que desconcertó al albino
—T-Tal vez…s-solo tal vez…si podemos hacer esas cosas…en el trabajo per-
— ¡Yuuri quiere hacer cosas pervertidas conmigo en la empresa!
— ¡N-No espe— Había caído de nuevo, y la segunda ronda venía a continuación.
Al día siguiente, Viktor fue a la empresa pero Yuuri se quedó en casa por un pequeño inconveniente. Ahora en verdad, sus piernas si temblaban como un bambi recién nacido, el pobre no se podía levantar de cama.
Pero eso no importaba porque Viktor estaba ahí para hacerse cargo de la empresa, aunque cuando los empleados lo vieron regresar, Phichit se rio suavemente sin disimular al no ver a Yuuri
Awww, la vida de casados.
Cuando Viktor entro a su oficina, Chris entro enseguida y abrió la palma de su mano.
— ¿Te sirvió? — Mientras que el ruso solo se alzaba de hombros sacando una gran cantidad de dinero de su billetera
—Creo que tú ya sabes la respuesta — El suizo sonrió abandonando el lugar y él albino se sentó en su silla acariciando la foto de su matrimonio con una sonrisa de idiota enamorado.
Respondiendo Reviews
Ninna Tendo: ¡Gracias por leer nena! Espero que te haya gustado este capitulo JAJAJ y sí 7v7 mi mente es perversa HUAHAUHUA, nos vemos a la proxima~ ¡Besos!
Luna Kagamine: Hola darling~ Los epilogos son cortos de por si uvu ademas te dejan con un sentimiento vacio en ocasiones asdasdas ¡Me encanta que te encante! Amo la melosidad de estos dos xDD ¡Otayurio! JAJAJJA no es mi preferido pero me gusta(?) Soy buena haciendolos sufrir jajajaj tranquila que lloraras y reiras mucho conmigo JAJAJJA 7v7 AWWA, ERES UN AMORRR - inserte carita enamorada - Tus reviews son en verdad muy buenos y lindos~ me animan muchooo~ espero seguir viendote aqui. Este fic fue un paseo muy largo ajJAJJAJA xD Espero que te haya gustado el hard mucho 7v7, nos vemos en el siguiente extra~
NUMENEESSE: ¡Bienvenida a mis fics! Encontraras de mucha variedad y muchos sentimientos en ellos :D muchas gracias por leer. Me encanta que te encante y sí, amo el humor y la melosidad uvu, espero verte de nuevo, adios~
HOLA AMORES MIOS :D.
Muchas gracias por leer este extra relleno de hard, son solo dos, así que el siguiente sera el ultimo de este fic :c espero que lo disfruten como lo hicieron con este. Quiero agradecerles a todos, a los fantasmas que siempre dan un vistazo, a los que dejan review y esperan emocionados mi respuesta y a los que le dan sin dudar follow o fav sin verlo xDD Espero que les haya gustado 7v7r.
¿Merezco un review? ¡Me encantaría saber que te pareció! OwO
Nos vemos~
Gateway To Infinite~
