Capitulo: 15

El Veredicto

Todos estaban en frente de la montaña, los cazadores del clan de Kagome, los vampiros del clan de Inuyasha, los lobos del clan de Koga, y las lobas del clan de Ayame, estaban listos para entrar, pero cierta figura oscura y rápida, que se coloco justo en la entrada de la montaña, se los impidió.

-Kagura –Dijo Sesshomaru

-Hola, antiguo compañero

-¿Que haces aquí Kagura? –Dijo Rin algo enojada

-Lo mismo que ustedes –Pero esta vez no hablo Kagura, si no otra voz infernal que a nadie le gusta escuchar

-Naraku –Dijo Sango

-Maldita sea –Le susurro Miroku a Sango -¿Cómo nos encontró? ¿Cómo supo la ubicación de la montaña? Si nosotros le quitamos su mapa

-Jm, si, son muchas preguntas sin respuesta. Ah no, espera, si hay respuestas, no me hizo falta mi mapa, ya que conté con la ayuda de un listo… Cazador

-¿Cazador? –Dijo Kagome sorprendida y confundida, todos los vampiros y lobos miraban al clan de cazadores, Inuyasha miraba a Kagome confundido y con su entre cejo fruncido, pero ella tenia exactamente la misma cara

-Así es –Dijo Naraku mientras que a sus espaldas, llegaba todo su clan de vampiros –Ah por cierto, felicidades Inuyasha y, la cazadora, hacen una linda pareja, pero digamos que eso no lo puede tolerar mi querido cazador… Hojuo

-¡Hojuo! –Dijeron varios cazadores sorprendidos al escuchar ese nombre, en especial Kagome y Miroku, a Hojuo lo conocían por ser leal y buen compañero, pero ¿Por qué…?

En eso vieron a Hojuo, salir detrás de Naraku, y colocándose a su lado, así que el fue quien le dijo todo

-Hojuo –Dijo Miroku

-¿Por qué? –Pregunto Kagome

Hojuo lo único que hizo fue fruncir el cejo, todos los cazadores estaban confundidos, y el clan de vampiros estaban molestos y decepcionados, en especial Inuyasha, lo que menos toleraba era una traición, y se preguntaba el porque, ese desgraciado los traiciono

-Déjame hablar a mi Hojuo, pues digamos, que el cazador no tolero ver a Inuyasha con su cazadora, ya que, al parecer la quería solo para el, aunque creo que ya no.. Jm, pero gracias a el, tuve mucha ayuda, por eso que estoy aquí, y a cambio de eso, me pidió que los asesinara, y no tengo problema en eso

-Lo siento Kagome, no lo pude tolerar, siempre fui tu cazador mas leal, y fui el mejor contigo, y nunca lo viste como algo mas, por eso fui con Naraku, incluso el mapa que ustedes tienen, yo lo encontré en el castillo, y se lo entregue a Naraku, aunque lograron conseguirlo de nuevo –Dijo Hojuo

-Si, pero no me hizo falta porque tu me trajiste hasta aquí –Dijo Naraku mirando a Hojuo –Y agradezco tu ayuda, pero ahora, ya no me sirves –Y de inmediato Naraku clavo sus garras en el cuello de Hojuo, y lagos de sangre comenzaban a salir, hasta que se desplomo en el suelo. Una vez que Naraku termino con ese cazador, se acerco lentamente hacia Inuyasha

-No lo conseguirás Inuyasha, ni tampoco tu preciosa cazadora –Dijo Naraku pasando su mano por la mejilla de Kagome, ella de inmediato hizo un gesto de asco y volteo bruscamente su cara. Esto despertó los celos y la furia vampírica de Inuyasha, quien de inmediato se abalanzo sobre Naraku y comenzó a golpearlo, rasguñarlo, y morderlo, pero obviamente Naraku se defendía, algunos vampiros del clan de Naraku trataban de defenderlo golpeando a Inuyasha, pero los vampiros y los cazadores, lo defendían y golpeaban a los vampiros del clan de Naraku, todos los vampiros de distintos clanes comenzaron a defender a sus lideres, y peleaban entre ellos, aunque los vampiros del clan de Inuyasha tenían mas ayuda, con los cazadores de su lado, y también con el apoyo de los lobos. Inuyasha y Naraku se elevaron por los aires mientras seguían golpeándose, en eso Inuyasha recibió golpe de Naraku en su estomago, fue tan fuerte, que hizo que Inuyasha se estrellara contra un árbol, de inmediato Naraku voló directo a el, para darle el siguiente golpe, mientras reía maléficamente, y comenzaba a transformarse, Inuyasha lo miraba con ira y rencor mientras veía como se acercaba, no creía todo el poder que había adquirido como para transformarse en el verdadero origen de un vampiro, le salían cuernos de su cabeza, sus colmillos crecían hasta su pecho, su boca era mas amplia, sus garras mucho mas largas, y su cuerpo se hacia mas grande y rojo, ´Debiste asesinar a muchos Naraku´ pensó Inuyasha, Pero se acabo dijo Inuyasha en un susurro, él solo espero que Naraku se acercara, una vez lo suficientemente cerca, Inuyasha le clavo en su estomago, una rama que tomo de el árbol, mientras se lo clavaba cada vez mas en su estomago, Naraku volvía a tomar poco a poco su forma similar a la de un humano, Inuyasha aprovecho ese momento y miro hacia abajo, para ver como estaba su clan y los cazadores, pero no tenia que preocuparse, no tenían ningún problema, se defendían bien, y mas con la ayuda de los lobos, pero esto no podía seguir así por siempre, debía conseguir la piedra, así que empujo a Naraku fuertemente enterrándolo en la nieve, y se dirigió rápidamente hacia Kagome, que estaba muy concentrada luchando, quería tomarla y llevarla hacia la cueva, pero alguien se le adelanto

-¡NARAKU!

-¡VEN POR ELLA, SI LA QUIERES!

-¡INUYASHA! –Grito Kagome

Inuyasha de inmediato voló hacia la montaña en su búsqueda, hasta que sin percatarse, ya estaba en el centro de la montaña, pero el especio era muy estrecho, así que tuvo que cerrar sus alas, y caminar, pero fue paso veloz, hasta que los pudo encontrar a ambos, Naraku tenia a Kagome aprisionada en su pecho, con su dedos en su cuello, sus garras sobaban la yugular de Kagome

-Detente Inuyasha, no quieres que le clave mis garras ¿O si?

Inuyasha se quedo quieto, sin saber que hacer, maldición se repetía internamente. Kagome no podía moverse, no tenia salida, pero pensó que si ya estaban en el centro de la montaña, ahí debía estar la piedra, Kagome miro a varios lugares sin mover su cabeza, y pudo notar a su derecha, cierta piedra enterrada en un muro de hielo, no se veía muy profundo, pero no estaba muy segura, parecía una simple piedra, pero debía ser esa, aunque noto ciertas marcas en el hielo, alrededor de la piedra ¡El Código! Pensó Kagome, pero ¿Como llegaría hasta halla? En eso vio a Inuyasha acercarse lentamente

-Esta batalla, es entre tú y yo, ella no tiene nada que ver en esto –Dijo Inuyasha

-Eres un vampiro tan débil Inuyasha

Inuyasha frunció aun mas su entre cejo

-Según tu, soy débil, pero bien sabes, que no es así, y sigo siendo mas fuerte y listo, que tu –Dijo Inuyasha, él sabia perfectamente que esas palabras harían hervir la sangre de Naraku

-¡Abandonaste nuestro clan! –Medio grito Naraku

-¡Me fui porque quise, porque eres un pésimo líder y compañero, y el clan lo sabia, ya que la mitad se fue conmigo!

Esto hizo explotar la furia de Naraku, y arrojo fuertemente a Kagome hacia la pared de hielo, de inmediato el muro se quebró un poco por el fuerte impacto, pero a Naraku no le importo, y solo fue a luchar nuevamente con su ex compañero.

Kagome se levanto poco a poco debido al fuerte golpe, pero logro ponerse de pie, de inmediato miro el muro y comenzó a tocarlo, a ver que código era, en eso, su cabeza se ilumino, y comenzó a marcar el código en el muro de hielo con un pequeño cuchillo que tenia en su pantalón, hasta que termino, pero nada pasaba, esto comenzó a angustiar a Kagome

-¿Qué pasa? –Susurro Kagome

-¡Kagome!

-Miroku

-¿Estas bien? –Pregunto Miroku

-Si, creo que aquí esta la… -Kagome miro hacia el muro, pero no estaba la piedra, solo había un agujero, era como si el hielo se hubiera derretido

-¿Es la piedra? –Pregunto Miroku mirando el suelo, Kagome busco la piedra con su vista, y la encontró, rápidamente la tomó, y la miraba muy detenidamente

-No se si será la piedra, pero intentémoslo –Dijo Kagome, pero la piedra fue arrebata de sus manos por una afiladas garras

-¡AAAH! –Grito Kagome -¡KIKYO!

-Esta piedra, es mía –Dijo Kikyo contemplando la piedra -¡AAAAHH! –Grito, mientras caía, Kikyo miro su hombro, y vio que tenía clavada una flecha de plata, volteo y era esa maldita cazadora, quien corría directamente hacia ella, arrebatándole de un golpe la piedra de sus manos

-Esto, es mío –Dijo Kagome, pero Kikyo no se detuvo, de inmediato se levanto, y se quito la flecha, se podía ver en su cara el dolor, y la cantidad de sangre bajando sobre su brazo

-No podrás conmigo, eres solo una cazadora –Dijo Kikyo

Kagome miro la piedra, y luego volvió a mirar a Kikyo

-Quieres pelea, la tendrás… -Dijo Kagome, viendo como Kikyo solo bufaba con una media sonrisa, pero Kagome agrego –De vampira, a vampira –En ese momento, a Kikyo se le borro su sonrisa, y vio como Kagome tomaba la piedra con sus dos manos y cerraba sus ojos, concentrándose, en eso, la piedra comenzó a brillar fuertemente. Naraku e Inuyasha que estaban muy concentrados en su lucha, al notar el brillo, pararon en seco

-Kagome –Fue lo único que pudo decir Inuyasha

El brillo cubrió por completo a Kagome, Kikyo tuvo que llevar sus manos a su rostro, debido a la fuerte luz, le costaba mucho ver, pero cuando bajo un poco la claridad y bajo su manos, sintió un fuerte golpe y de inmediato cayo al suelo de hielo, luego ciertas manos aterrizaron cerca de ella, justamente en sus hombros, al ver mejor, vio a Kagome, con unas enormes alas, y unos filosos colmillos saliendo de su boca, era… Una vampira. Inuyasha, Naraku, y Miroku estaban sorprendidos, pero las vampiras, Kagome y Kikyo estaban concentradas en su lucha, y al parecer Kagome tenia un poco más de ventaja, con sus nuevos poderes, sus conocimientos y habilidades, le era muchas más fácil pelear. Inuyasha aun no creía la transformación de Kagome, Naraku al notar eso, tomo con sus manos el cuello de Inuyasha mientras le clavaba lentamente sus garras, Inuyasha tenía una mueca de dolor en su rostro, y pudo sentir como su sangre bajaba por su cuello y por su pecho, mientras que Naraku solo sonreía con malicia y esperaba su muerte, en eso, Inuyasha vio una mueca de dolor en la cara de Naraku y a la vez daba un pequeño grito, Inuyasha trato de levantar un poco mas su vista y vio a Sesshomaru con su garras clavadas en los hombros de Naraku, él de inmediato soltó a Inuyasha, y Sesshomaru levanto a Naraku y lo estrello contra una pared de hielo, Inuyasha solo le regalo una media sonrisa a Sesshomaru como un gracias, él hizo lo mismo, y lo ayudo a levantarse, pero una vez que lo hizo, a Sesshomaru se lo llevaron volando por los aires

-Kagura… -Dijo Naraku

Aunque Sesshomru se defendió de esa vampira. Inuyasha se abalanzo de nuevo contra Naraku. Ahora Miroku tenía la piedra, pensó que lo mejor era terminar con todo esto, pero había un problema

-¡Miroku! ¡Usa la piedra! –Dijo Sango que iba llegando a donde se encontraban ellos

-Sango… La piedra elige a su dueño, yo… No puedo usarla

Pero habían problemas mayores, Miroku escucho a Kagome llamándolo, al parecer tenia un problema, no podía zafarse de Kikyo, y quería acabar con esa vampira de una vez, así que algo se le ocurrió, pero convertida en vampira, no lo podía hacer, necesitaba ayuda, así que empujo fuertemente a Kikyo y mientras caía al suelo, aprovecho y fue directamente hacia Miroku y tomo la piedra, quería pedir otro deseo pero.. Maldición, no podía, no se acordaba que solo era un solo deseo, pero… Tal vez, alguien más podía pedir otro deseo, así que de inmediato se la entrego a Sango

-¡Rapido Sango, desea que me convierta en humana!

-Kagome..-Sango apenas podía creer el cambio de Kagome

-¡AHORA! –Grito Kagome, de pronto se empezó a ver nuevamente ese brillo, Sango cumplió con lo que le pidió Kagome, y como la primera vez, todos cubrieron sus ojos, debido a la intensa claridad, cuando termino, Kagome de nuevo tenia su cuerpo humano, tenia que ser humana, para acabar con Kikyo como ella quería. Kikyo ya se estaba levantando, Kagome aprovecho el momento y fue directo hacia ella, y le clavo una cruz de plata en la frente y le rocío un liquido que había tomado de el castillo, esto hizo que kikyo gritara muy fuerte y convulsionara, hasta que por fin se desvaneció. Kagome tuvo que transformase en humana para tomar la cruz y el líquido, ya que un vampiro no podía tocarla, pero una vez que termino con Kikyo fue a ayudar a Inuyasha que aun seguía peleando, pero cuando Naraku noto a Kagome dirigirse hacia el, se pregunto donde estaba kikyo, no… pudo…

-¡NOOOOOOOO! –Grito Naraku, todos se detuvieron al escuchar ese grito, incluso Sesshomaru, Kagura y Miroku, ya que Miroku estaba ayudando a Sesshomaru en su lucha, pero Kagome también se detuvo y vio como Naraku corría hacia ella, hecho furia, sus colmillos crecían, sus garras se alargaban, y comenzaba a ponerse rojo, Kagome pensó, que si iba a morir, que Inuyasha se quedara con la piedra

-¡TEN INUYASHA! –Grito Kagome arrojándole la piedra a Inuyasha, él de inmediato la atrapo, pero aun así, con la piedra en sus manos, le preocupaba Kagome, ya que Naraku estaba muy cerca de ella.

Pero Kagome no se dejaba vencer, solo espero a que el se acercara mas, una vez lo suficientemente cerca, volvió a sacar la cruz de plata y se la puso en el cuello, amenazándolo, apenas rozaba la yugular de Naraku, el estaba inmóvil, por esa bendita cruz, no podía moverse

-¡Vamos Inuyasha, pide el deseo! –Le dijo Kagome a Inuyasha, pero sin quitar su mirada de Naraku

-¿Y que? –Dijo Naraku -¿No lo entiendes Inuyasha? No importa si comemos humanos o animales, seguiremos existiendo, somos vampiros, criaturas de otro mundo, y tarde o temprano, acabaremos con todo

Inuyasha por primera vez, pensó en lo que decía Naraku, y era cierto, no importa lo que comieran los vampiros, ya sean humanos o animales, y también llegaría el día en que los animales se extinguirían, y los humanos no tendrían como comer, de alguna manera, todo acabaría mal, Inuyasha llego a solo una conclusión

-De alguna manera, si los vampiros seguimos vivos, todo lo vamos a destruir –Fue lo ultimo que dijo Inuyasha, tomando la piedra con las dos manos

-Inuy… -Kagome trato de decir algo, pero fue interrumpida por Naraku

-Exacto ¿Qué puedes hacer Inuyasha eh?

Inuyasha solo cerró sus ojos y se concentro en su deseo, la piedra comenzó a brillar nuevamente. Kagome noto una lagrima bajar por la mejilla de Inuyasha, la piedra siguió brillando hasta que poco a poco se fue apagando, de pronto se vio una gran oscuridad en el exterior de la montaña, duro varios segundos, Inuyasha tenia su cabeza agacha, una vez que volvió la luz, levanto su cabeza nuevamente

-Inuyasha ¿Qué fue lo qu… -Pero Kagome dejo de hablar cuando vio una luz negra en el cuerpo de Naraku, provenía de su pecho, luego sus piernas y sus manos, después se evaporaban poco a poco

-¡¿MALDITA SEA INUYASHA DESEASTE QUE NOS EXTINGUIERAMOS!? AAAAAHHH AAAAAAAAAAAAAAHHHHH

-¡SANGO! –Grito Miroku

Sango también se desvaneció, igual que Sesshomaru y Kagura, solo faltaba…

Kagome volteo bruscamente su rostro, noto que ya tenía la luz negra en su pecho

-¡NOOOOOOOOOO! –Grito muy fuerte Kagome, con lagrimas en sus ojos, corrió rápidamente hacia Inuyasha, y lo abrazo con fuerza, ya comenzaba a evaporarse

-Suéltame Kagome – Le decía Inuyasha a Kagome, tratando de alejarla de el, pero lo abrazaba muy fuerte, y el ya había perdido su fuerza

-Me quedare contigo –Fue lo ultimo que dijo Kagome, y comenzaba a evaporarse junto a Inuyasha

-¡KAGOME NOOO…! –Dijo Miroku, pero ya era tarde, ambos se habían evaporado por completo, ahora entendía, ese era el deseo que había pedido Inuyasha, que toda criatura sobrenatural dejara de existir, ya que cuando Miroku salió de la montaña solo estaban los cazadores, algunos vivos y otros muertos, pero no estaban ni los lobos ni los vampiros, pero si había algo que Miroku guardaría de todo esto, y era la piedra, eso tenia que quedar en un lugar seguro, y seria así, hasta que pasaran los siglos y siglos.