Mi maestro es un fantasma

O~*~O

Hola!

Aquí les traigo el décimo-cuarto capítulo de este fanfic KarmaXNagisa :D

Gracias a Hime-chan Natsumi por la idea :D

Espero que les guste mucho.

(Ni Ansatsu Kyoushitsu, ni sus personajes, ni la imagen de portada me pertenecen.)

Aviso: Puede que a lo largo de esta historia los personajes queden un poco OoC, lo siento por eso.


(Capítulo 13)

AU

.*o*.

Ya no pude contenerme.

Una increíble oleada de ira me invadió por completo.

No lo perdonaría, definitivamente no lo perdonaría...

.*o*.

En un rápido movimiento, tomé uno de los cuchillos que llevaba encima.

El odio brotaba de mis poros cual ráfagas heladas, enfriando la sala a una velocidad alarmante.

-Shiota- le dediqué una mirada desquiciada. Si, lo había llamado Shiota, tan mala era la situación- ¿Qué te hizo?

Nagisa temblaba, se le veía realmente aterrado.

-Yo...- dijo, al borde de las lágrimas- No te detendré, haz lo que creas correcto.

Me dedicó una melancólica sonrisa. No, no era solo una simple sonrisa, era más que eso. Era algo así como un mensaje, una petición, que decía: "Esperaré por mi oportunidad para atacarle, consígueme algo de tiempo". Estaba seguro de ello.

-Oh, veo que nos han interrumpido...- suspiró pesadamente Takaoka- Supongo que deberé matarte, para luego poder continuar con lo mio...

Una cruel risotada se escapó de entre sus labios, produciéndome escalofríos.

Pero no me acobardaría. Lo vencería, debía vencerlo. Por Nagisa. Por Kurahashi. Me vengaría de todas y cada una de las atrocidades cometidas poraquel despreciable ser.

o-*-o

Tenía un objetivo: distraer a Takaoka, para que así Nagisa pudiera agarrarlo desprevenido.

Preferiría lograrlo sin tener que meterme en una pelea, aunque no creo que eso sea posible... Pero haría un esfuerzo.

-Vaya Vaya.. ¿Que se supone que hacen ustedes dos en un lugar como este?- Pregunté, con una sonrisa socarrona.

-Como si eso fuera de tu incumbencia...- masculló irritado.

-¿Sabes que acosar lolis es ilegal?- proseguí, ignorando su comentario- Y más si esa loli es un chico...- reprimí una risita- Si la ONU te atrapa podrías terminar en la cárcel.

Su cara era todo un poema a la incredulidad.

-¿Un chico?- este tipo era taaan cabeza hueca...- Ella... ¿es un chico?

Asentí.

Esa situación era tan malditamente ridícula que tenía que poner toda mi fuerza de voluntad en ello para evitar desternillarme de la risa.

Veo como, poco a poco, Takaoka va perdiendo la ínfima cordura que le quedaba.

De su bolsillo trasero saca una navaja. La sostiene en alto y toma carrera, dispuesto a atravesarme con ella.

Pero algo lo detuvo...

Todo pasó como a cámara lenta frente a mis ojos:

Gotas de sangre volaban por doquier, manchando de rojo todo a su paso.

La expresión de Takaoka, y su transición de enojada a sorprendida. Un hilo de sangre se escapaba de entre sus tensos labios, curvados en una mueca de dolor.

Nagisa, aferrando el mango de un cuchillo. El cuchillo, atravesando el estómago del secuestrador.

-Nunca le des la espalda al enemigo...- susurró el peliceleste, su mirada estaba llena de obscura determinación.

Agonizando de dolor, Takaoka calló al suelo.

-¿Ahora quién es el ingenuo?- dije con una sonrisa irónica.

Lo habíamos logrado.

o-*-o

Lo único que podía oírse en aquella mugrienta sala, eran los agónicos aullidos de dolor de Takaoka, quien se hallaba contorsionándose en el suelo, recostado sobre una gran mancha de sangre.

Nos dedicamos a observarlo, mientras él iba perdiendo gradualmente sus fuerzas.

Pocos minutos después, el secuestrador exhaló un último suspiro, deteniendo su inútil forcejeo.

Muerto. Akira Takaoka había muerto.

o-*-o

Nagisa y yo, tomamos nuestras pertenencias y salimos de allí.

-Nagisa-kun,- lo llamé- ¿Estás bien?

El asintió, dedicándome una amplia sonrisa.

-¿Estás seguro? No pareces estarlo- traté de confirmar.

-Supongo que haber salido vivos de allí cuenta como estar bien...- suspiró.

Me le acerqué desde detrás y le rodeé con mis brazos, hundiendo mi cabeza en su cuello, aspirando su dulce aroma. Eso era muy relajante.

-¡Ese idiota!- escupí, aún molesto.

Nagisa acarició mis cabellos con ternura.

-Tranquilo, no me hizo nada.- me calmó- Gracias a ti, estoy bien.

Me aferré a él aún más fuerte. No deseaba soltarlo, debía protegerlo.

-Volvamos a casa- dijo el peliazul.

Yo solo me limité a asentir, y emprendimos el regreso a nuestros respectivos hogares.

o-*-o

Han pasado ya unas semanas desde aquel día.

Desde entonces no hemos vuelto a realizar ninguna misión importante, solo unos pocos trabajos aislados.

Pero nuestro tranquilo estilo de vida no duraría mucho. Pues sucedería un acontecimiento que cambiaría nuestra vida permanentemente. Este está relacionado con... La madre de Nagisa.

o(*)o

Aquel parecía un día cualquiera, un simple día más.

Pero pronto descubriríamos que estábamos terriblemente equivocados., y que aquel día se quedaría grabado en nuestra memoria para siempre, y no precisamente de una manera positiva...

Era viernes. No recuerdo la fecha exacta, pero estoy seguro de que era viernes.

Como hacíamos normalmente, ese día nos dirigimos hacia la casa de Nagisa.

Estando a unos metros de allí, Nagisa se adelantó, diciendo que su madre hoy llegaría temprano del trabajo y que iría a saludarla.

Pero al llegar lo que vi me dejó en shock:

Nagisa estaba enzarzado en una discusión con su madre. Esta le gritaba histérica, mientras que él le respondía con tono indignado.

Esto no fue lo que me sorprendió, las peleas entre ambos eran algo común. Sino que, en algún momento de la discusión, ella sostuvo por el cuello a su hijo y lo suspendió en el aire. Nagisa pataleaba, desesperado por librarse de su agarre, pero no parecía estar dando resultado alguno.

Corrí en su ayuda, y logré hacer que ambos se separasen.

El peliceleste cayó al suelo, tosiendo de manera ahogada. A su madre pareció irritarle aún más mi presencia y arremetió contra mi, tomándome desprevenido y golpeándome contra el muro. Luego devolvió su atención a Nagisa, quien todavía no se había recuperado del todo.

Tomé mi teléfono móvil y, algo asustado, marqué el número de la policía. Rápidamente, fui atendido por una amable joven. Esta me preguntó que era lo sucedía, a lo que le tuve que explicar la situación en la que nos encontrábamos.

Debieron de haber pasado unos diez minutos más o menos, cuando una patrulla irrumpió en la casa y detuvo a la madre de Nagisa.

Pasamos el resto de la tarde en la comisaría, declarando lo ocurrido y esperando un veredicto. Cuando, finalmente, nos explicaron que Hiromi Shiota (la madre de Nagisa), padecía de esquizofrenia y que iban a ingresarla en un hospital psiquiátrico.

o-*-o

Han pasado unos días desde lo ocurrido con Hiromi. A Nagisa esto no parece afectarle demasiado, incluso se le ve más animado.

.d_-*-_b.

El único problema es el futuro de Nagisa.

Él no está en condiciones para mantenerse solo, y su padre tampoco puede hacerse cargo de él.

Por lo que le ofrecí la opción de mudarse conmigo...

.d_-*-_b.

(Capítulo 13)


Espero que les haya gustado :D

Si tienen alguna idea, sugerencia, comentario, opinión, etc. pueden dejarlo en los comentarios. Prometo contestarles ;)

Tengo pensado meter un poco de Lemon, quizás lo haga en el siguiente capítulo :3

También estuve pensando en mencionar a algún que otro personaje de otra serie (Podría ser alguno relacionado con el mundo del crimen, por ejemplo). Si tienen alguna idea de a quién, háganmela saber.

Un saludo y hasta el próximo capítulo!