Capítulo 12: Hasta Que Regreses a Mí

(La Noche del Amor Traicionado)

"Es gracioso mirar hacia atrás y darme cuenta de lo tonto que fui. Pareciera que fue en otra vida."

"Por qué lo sigues y admiras tanto cuando ha sido tan malo contigo?" Preguntó Sonomi.

"No lo sé. Es sólo que hay algo en él." Ensueño era lo que había en el océano verde que tenía por ojos Nadeshiko. "Hay momentos en los que estoy tan cansada de él y digo que he tenido suficiente, pero, hay algo en Ryuuren que…"

(Sakura pensó, "Hay algo en Syaoran…")

De pronto, Nadeshiko frunció su ceño y a la vez cerró su puño furiosamente. "Pero lo odio! El día de ayer me llamó despistada, sólo porque me tropecé con mis agujetas!"

Sonomi sudó gran gota mientras veía las 10 banditas pegadas en las rodillas de Nadeshiko.

Nadeshiko comenzó a vociferar, "Se ha reído de mí porque me tropecé. Bueno, no pude evitarlo. Cuando uso mi poder de clarividencia y me concentro, estoy coordinada, pero si no me concentro, me vuelvo distraída. Después, deslizó una bola de nieve por debajo de mi suéter y yo me asusté muchísimo – Creí que era un fantasma o algo así. Y en otra ocasión, la mitad de mi pergamino de las Cinco Fuerzas desapareció, así que me molesté y me preocupé mucho. Ryuuren me regañó y riñó por ser tan irresponsable. Después, resultó que él me lo había quitado mientras yo no ponía atención. Finalmente me lo regresó y cuando le reclamé, qué crees que me dijo? 'Es tu culpa por no cuidarlo y no haber sido capaz de detenerme para robarlo. Si esto es así de fácil para mí, piensa en lo increíblemente fácil que será para el enemigo.' Es tan malo." Después hizo una honda respiración. "Qué estaba diciendo?"

"Que Li no es una buena persona. No salgas con él. Sus bonitos ojos azules son malévolos. Al final solo te lastimará."

"Lastimarme?" Nadeshiko enroscó su largo cabello violeta alrededor de sus esbeltos dedos.

"Así es. No recuerdas que te ha dicho 'Te destruiré para obtener lo que quiero?'"

"No fue tan extremo. No creo que llegue a usar la violencia en mi contra. Ya no más. Creo, que confío en él." Nadeshiko cerró sus ojos, recordando una noche de invierno cubierta de nieve, cuando una fuerza desconocida la ató en el suelo. Cuando iba a ser atacada, el saltó delante de ella, la cargó y se la llevó lejos de ahí. Su cabeza estaba enterrada en su suave traje de batalla Chino color azul marino…el latido de su corazón palpitaba fuertemente.

"Eso no es lo que quiero decir." Sonomi murmuró, "Él te lastimará profundamente."

* * * * * *

"Tonta! Si no puedes ayudar quítate del camino!" Ryuuren empujó lejos a Nadeshiko, mientras látigos azotaban delante de ellos. Él los bloqueó con su espada y retrocedió algunos pasos.

En ese momento el látigo se enredó con su largo cabello castaño y en un crujido, cayó en el suelo.

Por un momento, el joven quedó en blanco. Después, sacudió su ahora corto cabello varias veces. Ahora, llevaba el cabello como cualquier chico, aún cuando su flequillo castaño oscuro que caía a sus ojos era brillante y llamativo. Otro látigo serpenteaba hacia su cuello.

Sin pensarlo, los ojos verdes de Nadeshiko se abrieron y destellaron, y envuelto en ardientes flamas, el látigo desapareció. Con voz nerviosa balbuceó, "V-ves? Puedo ser útil a veces."

"Sí, gracias. Salvaste mi cuello."

"Tú siempre salvas mi vida…Lo siento."

"Sobre qué?"

Agachándose, Nadeshiko recogió la sedosa cola de caballo color castaño de la suave nieve y la envolvió en su pañuelo. "Tu cabello, se veía muy bien, por supuesto, se ve también bien ahora. Qué más se podía esperar del chico más popular entre las chicas de la escuela Seijou?"

Con burlescos ojos zafiros, Ryuuren le contestó, "Realmente no me importa mi cabello, era algo molesto de hecho. Pero…" Sus brillantes ojos miraron hacia el suelo. "Es el estilo tradicional del clan Li en los hombres, un símbolo de quienes han superado la prueba de hechicería y de habilidades mágicas. Yo la pasé cuando tenía 16. El cabello largo, el cual es una imitación del de Lead Clow demostraba que había pasado la Gran Prueba de Hechicería." Encogiéndose de hombros, comentó a la ligera, "Significa menos tiempo frente al espejo. En realidad, no me imagino cómo los ancianos se las arreglan. Mi tío, quien tiene cerca de 40 años – de hecho la única persona en la que confío en el concilio del clan Li, puesto que es el más joven después de mí, dice que es un honor para alguien de mi edad …Sí como no!"

"Entonces, quieres decir que tu eres la persona más joven que ha pasado la prueba?"

Con modestia, respondió, "Supongo. La mayoría de los Li lo intentan…alrededor de los 30 o 40 años. El concilio Li es tan aburrido, está conformado por ancianos. Pero, a pesar de su edad, mi tío abuelo, cabeza del Concilio aún puede darme una paliza en una batalla de espadas."

"Por-por qué viniste aquí con una misión tan importante cuando eres el más joven?"

"Yo?" Sus ojos zafiro desviaron la mirada. "Quería un cambio en mi vida. No tengo madre ni padre. Estaba cansado del clan Li y quería hacer algo que hiciera a todos orgullosos de mi nombre, Li Ryuuren. Pero también quería probarme a mí mismo que podía alcanzar mis metas." Después volvió a mirar a Nadeshiko y extendió su mano como si fuera a acariciar su rostro, pero la bajó de nuevo. Tranquilamente dijo, "Pero gran parte de mi decisión es porque quería escapar."

Nadeshiko pudo conocer breves momentos de la vida de Ryuuren, con mucho asombro y sorpresa. Ni siquiera había notado al látigo en su espalda. Pero los ojos azules, penetrantes y fríos como el hielo de Ryuuren sí. Inmediatamente, su aspecto nostálgico despareció tan rápido como llegó. "Esto me lleva a otro punto, como puedes ver, yo tengo más experiencia y entrenamiento que tú. Por lo tanto, yo soy más capaz de ponerme en pie y protegerme a mí mismo contra cualquier peligro. Tú estás en peligro Nadeshiko, no solo ahora, antes también, y seguirás estando en peligro."

"A dónde quieres llegar? Que una Ladrona como tu me llamas no es nada comparada contigo, joven maestro Li?" Sus ojos centellaron.

"No necesitas ser tan quisquillosa. Lo que estoy intentando decir es que creo que sería mejor si te apartaras de esto, antes de que seas gravemente herida. Mira tu brazo, te puede quedar una cicatriz o algo mucho más serio. Mira tu rostro, tu feliz vida. Puedes arruinarla."

"Entonces, crees que solo soy un rostro, una muñeca…que no importa mi deber y mi papel? Soy tanta molestia para ti? Lo siento, pero estoy haciendo lo mejor! Me disculpo si no tengo tanta experiencia como tú! Mi Madre, quién tenía el mismo don, murió antes de que me pudiera enseñar algo."

"No! Eso no es lo que intento decir. Lo que digo es que no es demasiado tarde para que te apartes. No te lo reprocharé ni pensaré que eres menos ni nada. De hecho, me sentiré aliviado."

"Bueno pues te equivocas, ya es muy tarde."

"Piensa razonablemente Nadeshiko."

Repentinamente, sus ojos verdes se cristalizaron. "La primera vez que te vi cara a cara me llamaste una molestia, de la cual habría que deshacerse. Supongo que nada ha cambiado después de todo. Mis esperanzas fueron demasiado altas. Aún soy esa molesta ladrona ante tus ojos."

"Eso fue duro. Hace años que no te llamo Ladrona. Por qué te pones tan difícil con este tema? No entiendes lo que te estoy diciendo?"

"Es demasiado tarde para dar marcha atrás. Ya estoy muy inmersa en esto. Se ha convertido en mi destino del cual no puedo escapar. Además…" Silencio. "Yo--- " Lo dejó escapar, "Me gustas Ryuuren!"

Si Nadeshiko hubiera estado frente a él, se habría dado cuenta del gran asombro que apareció en los ojos azules de Ryuuren. Ella cubrió su boca con un sentimiento de inquietud el cual le dio a entender que había cometido un terrible error.

"Bueno, estoy halagado. Cuántos corazones has robado con esos inocentes ojos esmeraldas? Lo siento mucho, pero, no puedo decir que tengo los mismos sentimientos hacia ti," Ryuuren contestó, su voz desbordaba sarcasmo y burla, rehusándose a mirarla a los ojos.

Nadeshiko bajó la vista. "Disculpa, no fue mi intención decir eso. Pero, ahora me doy cuenta que es por eso que no quería renunciar."

Riendo amargamente, le dijo, "No te preocupes cariño. Superarás tu estupidez en un chasquido."

"No lo haré. Ya lo he intentado antes."

"De todos modos, qué sabrá de sentimientos una chica inocente y sobreprotegida como tu? Siempre has sido protegida y cuidada desde que eras un bebé. Has sido criada en un ambiente de amor, atenciones, amigos y felicidad pura. Qué sabes tu de una oveja negra como yo?" A cada palabra, el tono de su voz se hacía más y más amargo. "Ve a casa. Tu familia te está esperando." Encogiéndose de hombros despreocupadamente, se fue, tratando de pasar la rigidez en su garganta.

"Estás equivocado, siempre te equivocas, Ryuuren…Lo he intentado, pero mis sentimientos no cambiarán. Claro, qué querría un perfecto chico como tú de una chica tan inmadura como yo? Desearía no haber dicho nada, así las cosas seguirían como antes y siempre podría pelear a tu lado. Siempre te amaré Ryuuren, y esperaré hasta que regreses a mí…" Su voz se apagó. Nadeshiko tocó el cabello de Ryuuren que había caído, con melancolía, mientras él desaparecía en la distancia.

Con los ojos empapados de lágrimas, Sakura se despertó. Para su sorpresa, un manantial de lágrimas cálidas corrían por sus ojos secándose con la manga de su pijama. Su cabello estaba húmedo. Él rechazó sus sentimientos. Un dolor se clavó en el corazón de Sakura. Tosió. Esperar hasta que regrese a mí…

* * * * * *

"Brrr…Buenos días Sakura. Qué frío ha hecho estos días," Meiling apretó para sí su abrigo de invierno mientras se ponía cómoda en su frío pupitre.

"En dónde está Li?" Preguntó Tomoyo.

"No lo sé. Salió más temprano que yo porque hoy tenía práctica de futbol por la mañana. De cualquier manera, cómo va el progreso con el cuarteto de violín que están ensayando? El concierto es en unos cuantos días."

Sakura arrugó su nariz. Para el concierto de invierno, Eron, Syaoran, ella y la chica de otra clase tenían una pieza musical que tocarían, pero hasta ahora, sonaba horrible.

"Por cierto Sakura…" Meiling se detuvo.

"Sí?"

"Te ves horrible el día de hoy. Tus ojos están rojos e hinchados."

Frotando sus ojos, murmuró, "Tuve un mal sueño, es todo."

* * * * * *

En medio de las clases, Sakura se dirigió al salón de música meciendo alegremente su estuche de violín, cuando una hermosa y melancólica melodía flotaba por todo el pasillo. Era la melodía Canon de Pachabel. Las suaves notas y el acorde del piano estimularon algo en su corazón. "Quién será? Quién está tocando el 'Canon', nuestra melodía para el concierto de invierno?"

Se asomó por el salón de música para ver quién era. Pudo observar una cabeza con cabello castaño oscuro que se movía frente al piano. Los ojos de Syaoran estaban cerrados mientras movía con elegancia sus manos sobre el teclado. Se veía tranquilo y sereno, a diferencia de ella. Parecía como si no tuviera preocupaciones. Sakura decidió apartarse.

En ese momento, Syaoran dejó caer sus manos sobre el teclado, creando un sonido discordante que ponía los nervios de punta, después azotó la tapa del piano para cerrarla creando un fuerte sonido. Sakura brincó del susto con todo su cabello erizado. Si ella lo hubiera podido ver en ese momento, cuando él abrió sus fieros ojos ámbar, ella habría notado solo ira y frustración, no compostura. Después, una muchacha con cabello púrpura y ondulado pasó por ese mismo lugar. Sakura se escondió en una esquina.

"Syaoran!" Erika le llamó, mirando por encima de sus hombros. "Qué bien, estaba buscándote."

"Para qué?" Él preguntó, poniendo en orden algunos papeles.

"Vas a ir con alguien al baile de Navidad?"

"Yo? No."

"Entonces, podrías ir conmigo?"

Apretando aún más su estuche, Sakura retuvo el aliento esperando su respuesta mientras se recargaba en la pared.

Syaoran levantó una de sus cejas. Por un momento, sus ojos ámbar brillaron hacia la puerta, donde alguien estaba de pie.

"Claro, supongo," Respondió indiferente.

"Muy bien," Erika sonrió, llevando hacia atrás su exquisito cabello ondulado. "Por cierto, hay alguien en la puerta."

Sus marrones ojos con tintes dorados miraron a los igualmente inexpresivos ojos verdes de Sakura. Ella se dio la vuelta y se alejó, cada vez más rápido, muy lejos del salón de música.

* * * * * *

"Meiling, vas a venir con nosotras el próximo Domingo? Todos están haciendo sus compras de Navidad y buscando el vestido para el baile," Tomoyo le preguntó. "Ustedes chicos también vendrán cierto?" Le preguntó a Eron y Erika. Ambos asintieron.

"Llevaré a Syaoran conmigo para que elija mi vestido," Comentó Meiling.

"Por qué?" Le preguntó Erika.

Sonriendo misteriosamente, le respondió, "Ya lo verás."

* * * * * *

Amarrando bien su listón de terciopelo rojo alrededor de su cola de caballo, Sakura tomó su bolso y bajó las escaleras corriendo.

"Tráeme un regalo!," Kero le gritó.

"Está bien!" Silenciosamente murmuró, "Si es que me queda aún algo de dinero."

"Hola Sakura!" Tomoyo le dijo cuando Sakura salió. Eron y Erika la saludaron también.

"Ooh, me encanta tu vestuario Sakura!" Erika exclamó. Sakura llevaba puesta una falda escocesa con un suéter gris claro y pequeños listones rojos como adorno, además de botas altas.

Al inicio, Sakura se desconcertó ante la repentina amistad, pero después le respondió, "Gracias!"

"Ahora, tenemos que ir a casa de Meiling. Nos encontraremos con los demás cuando lleguemos ahí," Tomoyo indicó.

"Hola chicos!" Meiling les saludó cuando todos habían llegado al edificio donde estaba el apartamento de Li. "Esperen un segundo, Syaoran bajará enseguida. Cielos, le toma más tiempo arreglarse a él que a mí. Me costó mucho trabajo convencerlo para que nos acompañara…"

"Lamento haberlos hecho esperar." Llevando sus llaves a su bolsillo, Syaoran salió del edificio.

Todos se le quedaron viendo con sus bocas bien abiertas.

"Qué sucede?" Syaoran metió las manos en sus bolsillos, comenzando a sudar pesadamente.

Aclarando su garganta, Tomoyo le dijo, "Siempre se me olvida lo bien que sabes vestir…Tú sabes, de manera casual. Ya que siempre llevamos nuestro uniforme y ha pasado mucho tiempo desde que todos nos reunimos fuera de la escuela."

Claramente avergonzado, Syaoran se sonrojó y bajó la mirada. Él realmente no había pretendido vestirse tan bien. "Es sólo lo primero que agarré del clóset,". Llevaba puesto un pantalón kaki, un suéter beige con una franja negra que cruzaba al frente, y sobre eso un abrigo a la moda, que llegaba a sus rodillas. No a cualquier muchacho le quedaría también, pero a él sí debido a su estatura. También llevaba puestos zapatos de piel negro, y alrededor de su cuello una elegante cadena plateada. Además, él ni siquiera se daba cuenta de lo bien que se veía.

"Sí sí," Meiling dijo. "Tan sólo te cambiaste 5 veces antes de salir y además tienes un espejo enorme, y eso sin mencionar un corredor en tu armario!"

"POR SUPUESTO QUE NO!" Syaoran gritó. "Ni siquiera te permito que entres en mi habitación."

"Cielos, tienes razón. No actúas como si tuvieras el síntoma de príncipe." Después sonrió maliciosamente. "PERO en casa es cosa distinta."

"DE QUE ESTÁS HABLANDO?"

Para calmar el orgullo de Syaoran, Erika interrumpió, "Pero de dónde heredó tan buen gusto para vestir? Desearía que Eron tuviera un poco." Eron volteó a ver a su gemela, puesto que estaba orgulloso de cómo se veía.

Sonriendo, Meiling dijo, "Bueno, sucede que Syaoran tiene 4 hermanas mayores y…"

"Cuatro?" Erika chilló.

"Así es. Y él es el menor. Así que…"

Flashback a Hong Kong…

"Fanren, querida hermana! Cómo me veo?" Li Fuutie, la hermana mayor, se dio la vuelta. "Tengo una cita esta noche."

Ladeando su cabeza, Fanren dijo, "No lo sé, de alguna manera, no creo que los zapatos vayan con el vestido."

Li Shiefa se entrometió, "No, yo creo que deberías soltar tu cabello y no atarlo. Los chicos adoran el cabello suelto."

"No, yo creo que debe atarlo," Li Feimei interrumpió. "A los chicos les gusta el cabello sexy."

Llevándose la mano a su frente, Fuutie dijo, "Ustedes no son de ninguna ayuda. Madre…"

Li Ieran, su madre, vio con escepticismo a su hija. "Creo que necesitas el consejo de un hombre."

"De un hombre?" Fuutie ladeó su cabeza y después gritó, "Hermanito! Crees que mis zapatos hacen juego con mi bolso y mi cabello atado? El rojo combina con el púrpura? Se ve bien este brazalete o…"

"Por qué me preguntas a mí?" El pequeño Syaoran de 7 años de edad preguntó malhumorado.

"Tú eres un chico."

Y cuando tenía nueve años…

"Y esto hace juego con esto, no con eso. Ves cómo los colores se complementan el uno con el otro? Y deberías llevar estos zapatos y este bolso." Syaoran salió del clóset de su hermana con una pila de accesorios.

"Gracias querido Syaoran. Eres un amor!" Fuutie dio golpecitos en su cabeza y él frunció el ceño.

Meiling sonrió, "Y es por eso que tiene tan buen ojo. Saben, él es muy hábil con el arte también. A veces. En una ocasión, ganó el primer lugar en Hong Kong en nuestra escuela. Dibujó a Sa-"

"Ejem!" Syaoran advirtió a Meiling con la mirada, pero sintió una punzada cuando recordó aquella pintura que hizo de una chica de cabello dorado oscuro y brillantes ojos esmeraldas.

Meiling empujó su cabello hacia atrás. "Aunque es tan lindo. Él ni siquiera se da cuenta del buen gusto que tiene. Es por eso que siempre lo llevo conmigo cuando voy de compras."

Tratando de detener su sonrojo, Syaoran murmuró. "Dejarás de hablar como si yo no estuviera aquí?"

Todos se rieron y juntos tomaron el tren hacia la ciudad.

* * * * * *

"En verdad que la Navidad está en el aire!" Erika exclamó mientras observaba toda la decoración de plata y oro, luces y árboles de Navidad. En el centro comercial se escuchaban coros que cantaban villancicos.

Ahí se reunieron con los demás. Chiharu, Takashi, Naoko y Rika ya llevaban consigo bolsas con regalos.

Mientras pasaban delante de una joyería, una luz parpadeante llamó la atención de Sakura. Presionó su rostro a través del vidrio del aparador para ver qué era. Cuando lo vio, sostuvo su aliento. Era una pequeña y transparente bola de cristal del tamaño de la uña de su dedo meñique. En su interior estaba incrustada una luz resplandeciente. Observándola más a fondo, Sakura se dio cuenta de que era como una brillante estrella, del tamaño de una mota. El talismán estaba atado a un fino y delgado collar delgado de plata. Dio un gran suspiro mientras admiraba la misteriosa belleza.

"Qué es Sakura?" Le preguntó Tomoyo.

"Esperen un segundo sí?" Sakura entró a la tienda para preguntar sobre ese collar.

"Qué extraño. No recuerdo haber tenido ese collar en mi tienda, "El vendedor le dijo cuando Sakura le preguntó. "Pero miren, es una preciosidad." Pero cuando le dijo el precio, Sakura jadeó y se entristeció. Mientras caminaba hacia la salida, le echó un último vistazo al brillante collar y se fue.

"Y bien?" Meiling preguntó.

Sakura sacudió su cabeza. "Nada importante." Y se dirigieron hacia la siguiente tienda. Syaoran miró por encima de su hombro y observó el collar de cristal.

* * * * * *

"Muy bien, ya compré los regalos de todos. Ahora lo que tengo que hacer es comprar mi vestido para el baile," Meiling trataba de balancear todas sus bolsas.

"Sakura, te encuentras bien? Has estado muy callada," Tomoyo preguntó.

"Eh? Lo siento, es sólo que he estado pensando mucho."

Tomoyo intuyó algo interiormente y le regresó una mirada de simpatía a su amiga.

Sakura continuó haciendo pucheros y cerrando su puño, "Estoy pensando mucho en si le he de regalar una corbata a mi papá este año, y si a mi hermano le importará si su regalo es más barato que lo usual, y si me sobrará dinero para comprarle a Kero chocolate bajo en grasa!"

Tomoyo y Meiling sudaron gotita.

"Je je…je je je…" Meiling se rió. "Creí que era algo más serio."

"Serio? Como qué?" Los ojos de Sakura se hicieron redonditos.

"Como…" Meiling jugueteó nerviosamente con su oscuro cabello. Cambiando el tema comentó, "En dónde rayos está Syaoran? Quiero preguntarle si el vestido rojo me queda mejor o acaso el púrpura. Y no puedo decidir si quiero comprar aquellos bonitos zapatos. Ah, y necesito pedirle más dinero."

"Ya te acabaste tu dinero?" Erika preguntó mientras se unía a la conversación.

"No es justo! Por qué yo tengo que cargar con todas tus cosas?" Eron llegó tambaleante, desbordando enormes bolsas.

"Porque tu eres mi hermano, por eso."

"Cielos, no puedo esperar a que tengas novio. Cuando lo tengas, me encargaré de que él cargue todo esto."

"Syaoran!" Erika ignoró a Eron y saludó a Syaoran. "Estamos aquí!"

"Por favor! Préstame algo de dinero," Meiling le rogó.

"Ya no me queda más dinero," Syaoran le respondió, apuntando a su cartera de piel llena de dinero.

"Mentiroso! Eres exageradamente rico. Yo lo sé!"

"No lo soy! Qué pasó con todo el dinero que te di?"

"Lo usé todo. Anda sí?"

"No. Ya no me queda dinero. Eso si quieres tener electricidad, calefacción, comida, etc. Por el resto de Diciembre y Enero."

"Malvado! Entonces, me puedes prestar tu tarjeta de crédito? Por favor, solo por esta vez!"

"Tienes una tarjeta de crédito?" Erika se asombró.

"La tiene! Se la robó a su mamá. Mi tía Ieran se enojó tanto cuando se dio cuenta," Meiling dijo. "Y él es tan tacaño. Él se encarga de los pagos y del dinero. No confía en mí."

"Eso es porque si te doy el dinero, pronto estaría durmiendo en la calle," Syaoran dijo. "Lo derrocharías todo en menos de cinco minutos."

"Oye!" Meiling le gritó con las manos en sus caderas. Las risillas de todos se escucharon.

Tomoyo susurró a Sakura, "Se parecen a un papá y su hijo."

* * * * * *

"Uff. Por fin terminamos las compras y ya es de noche." Sakura pasó su mano por su frente. Fue un día extenuante pero satisfactorio para ella por todos los regalos, excepto…

"Miren, está nevando!" Meiling apuntó hacia el cielo mientras caminaban. Todos miraron hacia arriba para ver a los copos de nieve caer al suelo, más y más rápido. Ya los caminos estaban alfombrados por una capa de blanca nieve como el algodón. Estaba oscuro y brumoso. Sus respiraciones creaban pequeñas nubecitas cerca de sus bocas.

"Espero que no detengan el servicio del tren," Comentó Eron.

Cuando llegaron a la estación, se encontraron con que los trenes dejarían de operar por esa noche.

"Cómo vamos a regresar a casa?" Erika preguntó, cambiando el peso de sus bolsas a su otro brazo.

"Llamaré a mis guardaespaldas," Tomoyo dijo y trató de llamar con su celular. "No funciona!"

"Trataré con el mío." Syaoran le alcanzó su celular plateado. Sacudió su cabeza después de marcar.

"Desde cuándo tienes un celular?" Meiling le preguntó. "Yo también quiero uno!"

"Dame tu número!" Erika dijo. "Te enviaré mensajes!"

"Eso no es lo importante. Ahora mismo estamos varados en la ciudad. Tenemos que regresar a Tomoeda." Eron declaró. Caminaron de regreso a las calles y se sorprendieron al ver que había una tormenta de nieve. Era difícil caminar y ver con la espesa nieve que caía como si se hubiera abierto el cielo.

"Por-por qué no tomamos un taxi?" Preguntó Sakura castañeando sus dientes mientras frotaba sus brazos para tomar calor.

Sus caras se pusieron azules. Aún si reunían todo su dinero, no tendrían lo suficiente para pagar puesto que lo habían utilizado casi todo.

Después de caminar por un rato, Sakura dijo de pronto, "Es extraño. Siento como si esto ya no fuera una calle. Ya no puedo ver nada." Los grandes copos de nieve habían creado una especie de mancha blanca.

"Por qué no buscamos un refugio? Después, cuando pare la ventisca podremos pensar en alguna mejor idea," Sugirió Eron.

"Miren! Ahí hay una casa!" Gritó Tomoyo.

"No lo sé. Es bastante grande y tenebrosa para mí," Sakura la miró con recelo a través de sus entrecerrados ojos.

"No tenemos opción. Mis brazos están por desprenderse y creo que me voy a congelar. Vayamos a tocar." Valientemente, Meiling se acercó a la rechinante puerta y golpeó la vieja puerta de madera. No hubo respuesta. Volvió a tocar más fuerte.

"Parece que nadie vive aquí." Sakura se acercó también.

"Bueno, voy a abrirla. No soporto estar aquí afuera." Para la sorpresa de Meiling, la puerta se abrió con facilidad, y todos ingresaron al lugar.

"Hola? Hay alguien aquí?" Eron gritó y por todo el lugar se oyó su eco, 'aquí, aquí, aquí?'

"Creo que no hay nadie. Espero que no estemos entrometiéndonos con alguien..o con algo." Syaoran sacudió su abrigo. "Sería mejor que nos fuéramos."

Estornudando, Sakura frotó sus rodillas desnudas. Estaba prácticamente entumecida. Su cabello castaño claro estaba emplastado en su frente mientras que sus botas estaban llenas de fango.

"Vayamos a alguna de las habitaciones y permanezcamos ahí todos juntos," Sugirió Tomoyo.

Todos caminaban por el oscuro pasillo.

"Ouch! Alguien pisó mi pie!" Meiling se quejó.

"Oye, deja de empujar esa bolsa en mi cara," Alguien más lo hizo también.

"HOEEEEEE!" Sakura gritó provocando que todos brincaran.

"Qué sucede?" Todos dijeron al unísono.

"Algo frío tocó mi cuello." Sakura sintió que su piel cosquilleaba.

"Tonta. La nieve de tu cabello está goteando," Syaoran sacudió su cabeza, escondiendo una sonrisa.

"Ah. Lo siento."

Con cautela, entraron a una gran habitación.

"Que no hay interruptores aquí?" Erika preguntó.

"Aquí hay una chimenea," Comentó Sakura.

"Gran ayuda. No tenemos cerillos ni leña." Meiling se tropezó con la negra esquina.

"Esto es algo lúgubre." Tratando de no ponerse más nerviosa, Sakura hizo una honda inhalación. Pareciera como si cualquier cosa podía salir de la oscuridad o subir por su pierna. Pero, cuando se concentraba lo suficiente, podía sentir lo que estuviera alrededor suyo, a pesar de que no pudiera verlo.

"Echaré un vistazo a la chimenea de esta habitación." Syaoran se agachó y se asomó dentro de la misma con unas tenazas. De pronto, el lugar se iluminó con una brillante flama naranja, la cual crujía felizmente. De una sola vez, toda la habitación se hizo visible, teñida de tonos amarillos y anaranjados. Pudieron notar que a pesar de que todo el mobiliario era viejo y raído, eran muebles finos y caros.

"Oye, cómo hiciste eso?" Erika preguntó maravillada, "No vi algún fósforo o leña."

"Eeh…" Syaoran sudó gotita.

Sakura sonrió. Su fuego mágico siempre había sido muy útil.

Todos se reunieron en los sillones que había en el centro, en frente de la cálida chimenea. Pusieron en medio todas las cosas que habían comprado, no tardaron mucho en secarse y se habían quitado sus abrigos y suéteres.

Después de un rato, Syaoran dijo, "Iré a ver si ya terminó la tormenta."

"No deberías de ir solo. Ve con alguien más," Le dijo Tomoyo. "Sakura, por qué no vas con él?"

"Y-yo yo? Po-por qué? Sakura balbuceó. Aún se sentía incómoda con su presencia.

"Iré yo sola, estaré bien." Y sin esperar respuesta salió disparada de la habitación.

En ese momento, estaba petrificada. Una profunda oscuridad la rodeada y no sabía de qué dirección había salido ni hacia dónde iba. Su cabeza comenzó a girar, estaba segura de que había escuchado un crujido. Cuidadosamente dio algunos pasos más…

De pronto, sintió una ráfaga de tormenta de nieve soplando hacia ella. Caminó cuidadosamente hacia esa dirección y entró en una habitación que tenía muchas puertas. Echando un vistazo, se cubrió su rostro con sus manos ya que la nieve azotaba en su dirección a través de una ventana abierta. Había una figura blanca fantasmal. El perfil de una pálida y hermosa muchacha volteó hacia ella y sus labios se movieron como si quisiera decir algo. Su velo blanco ondeaba alrededor de ella mientras que su cabello rubio plateado flotaba. Entonces, desapareció a través de la ventana abierta la cual inmediatamente se cerró por sí misma.

Sofocando un grito, Sakura fue dando pasos hacia atrás para alejarse y cerró sus ojos, corriendo hacia cualquier parte. Sus piernas chocaban contra los inestables muebles y el piso de madera crujía y hacía ruidos sordos, todo estaba oscuro, muy oscuro. Quién era ella? Acaso era humana? Entonces, por instinto, se detuvo. Una débil luz se encendió en un cuarto. Tal vez es la habitación donde están todos. Cuando ingresó, Sakura miró alrededor para ver de dónde venía, encontrando que había solo una vela en la mesa. En ese momento, una figura oscura se volteó.

* * * * * *

"Por qué se está tardando tanto?" Preguntó Erika.

"Me pregunto si se habrá…perdido. Esta es una casa muy grande." Tomoyo colocó sus manos en sus mejillas con preocupación.

"Tal vez haya más personas aquí también," Agregó Eron.

"Debe estar tan asustada, ella sola, en la oscuridad." Meiling se cruzó de piernas en el sillón.

"Es verdad. Ella le teme a los fantasmas también. Esta casa es perfecta para sus…miedos," Terminó Tomoyo.

"Quién sabe, debe estar sola, llorando…porque un MUCHACHO cobarde no pudo ir con ella," Expresó Meiling, dirigiendo una mirada de reclamo a la persona que estaba a un lado.

Jugueteando con sus dedos, Syaoran se levantó como resorte. "Yo iré y la encontraré!"

* * * * * *

Asustada, Sakura retrocedió. "Lo-lo siento. No me di cuenta de que alguien vivía aquí. Había una tormenta así que…"

Con voz débil, la persona dijo, "Has venido. Te he esperado por tanto tiempo."

"Di-disculpe?"

"No te preocupes, no retrocedas. Acércate, quédate cerca de mí. Te he esperado por tanto tiempo." La otra persona se giró hacia ella. Su cara estaba pálida, como si nunca le hubiera dado el sol y tenía su cabello oscuro despeinado. Lo que más llamaba la atención eran sus ojos; eran color oscuro y reflejaban el color naranja de la luz de las velas, pero estaban en blanco, como si la vida se hubiera ido de ellos. Aún así, esa figura fantasmal asemejaba la de un muchacho joven en sus veinte años, a pesar de que las oscuras sombras se proyectaban sobre su rostro pálido.

"Disculpe. Creo que me ha confundido con alguien más." Tímidamente, Sakura trató de alejarse.

"No querida. Tú eres a quien he estado esperando estos 4 años. Finalmente, has venido, una dulce y tímida muchacha. Ahora eres mía."

Sakura trató de salir pero la puerta se cerró inmediatamente. Junto con el extraño joven, quedó atrapada en el misterioso cuarto.

"Por favor, déjeme ir."

"No. No después de todos estos años, ya no te dejaré ir." Desde su bolsillo, sacó un grueso anillo dorado. "Por favor, acepta mi obsequio." Sakura sintió que su sangre se helaba. Con ojos irresistibles, se agachó hacia ella. A pesar de que quería escapar, Sakura se dio cuenta de que sus pies no podían moverse.

"Quién eres tu? Déjame ir por favor! Mis amigos me están esperando."

"Que quién soy yo?" Su risa loca hizo eco en toda la habitación. "Sí, quién soy yo? Mi yo real murió hace 7 años. Yo, soy solo una sombra. Nada excepto un cuerpo sin alma, sin corazón, sin compasión. Esta vez, no te dejaré ir Fujiko."

Con sus manos huesudas y fuertes, la agarró de su muñeca.

"No soy Fujiko! Suéltame!"

"No esta vez. No volverás a traicionarme." Trató de colocar el anillo por la fuerza en el dedo de Sakura.

El terror apareció en su rostro y ningún sonido pudo salir de su boca. A pesar de que se resistía y luchaba, su agarre sobre ella era como acero. El joven parecía poseído y no humano.

"No! No te dejaré ir! He esperado mucho tiempo."

"SUELTAME!" Desesperada, Sakura comenzó a empujarlo.

"Suéltala en este mismo instante!" La puerta se abrió rápidamente y una firme figura apareció en la entrada.

"No! Ella ahora es mía. Tú no la puedes tener. No será de nadie más que mía. No me robarás a Fujiko esta vez!" Sakura trató de soltar su mano.

La figura ingresó a la habitación y extendió su mano, apareciendo una espada en ella y Syaoran deslizó la punta de su espada al cuello del hombre. "Suéltala antes de que utilice la fuerza. Ella no es la persona que estás buscando. Ella no es Fujiko."

"Eres tan solo un chiquillo. No me sorprende que vinieras por lo que me pertenece, pero no la tendrás esta vez." Con sus ojos en blanco, miró fijamente a Syaoran quien retrocedió un poco pero con la mirada ecuánime. "Qué extraño" El hombre continuó con su tonta y desconcertada mirada. "Desde cuándo los chiquillos andan corriendo con espadas? Sabes acaso usarla?"

Cayéndose al piso ante semejante pregunta, Syaoran se defendió con la cara toda ruborizada. "Claro que sé! Quién crees que soy?"

"Creo que tú estás mas loco que yo." Murmurando, añadió, "Qué pasa con los padres hoy en día. Qué es lo que hacen con sus hijos? Dándoles espadas como juguetes."

Syaoran ignoró el comentario del hombre y dijo, "Vamos Sakura, los demás te están esperando. Déjalo aquí." Tomando la mano de Sakura, la alejó de la figura y se dirigieron a la puerta.

"Oh no lo harán! No escaparás de mi tan fácilmente." El fantasma gritó.

Sakura se dio la vuelta para mirarlo, impaciente, Syaoran le dijo. "Sálgamonos de aquí, no mires atrás."

Ambos corrieron por los oscuros pasillos. Syaoran casi arrastrando a Sakura con él. "Él no nos dejará ir tan fácilmente." Le dijo.

"Rápido, no pienses en él." Syaoran le dijo y siguió caminando rápidamente.

Llegando a las escaleras se cayeron, puesto que el piso no pudo con su peso. Mientras perdían el equilibrio, una mano fría los empujó hacia una habitación. Sakura pudo escuchar el sonido cuando la puerta se cerró. Sosteniendo una vela, el hombre misterioso dijo, "Ustedes se quedarán aquí hasta que tú te entregues a mí."

"Déjanos ir!" Sakura gritó. Ella y Syaoran estaban encerrados en algún tipo de calabozo.

"Cuando aceptes ser mía para siempre dejaré ir a tu amigo. Y tú te quedarás aquí conmigo." Y se rió cruelmente, después se fue con la luz de su vela desvaneciéndose.

Suspirando, Sakura se sentó en el calabozo, abrazando sus rodillas con sus brazos. Sintiéndose incómoda y con frío, Sakura abrió su boca pero ningún sonido salió de ella. Por qué había ido Syaoran por ella?

Como si pudiera leer su mente, Syaoran le dijo, "No regresabas así que comenzamos a preocuparnos. Fui a buscarte y fue cuando te encontré en esa situación. No puedes cuidar de ti misma aunque sea por un momento?"

Era difícil de creer que los demás estuvieran en algún lugar de esa misma mansión.

Siguiendo con su regaño, Syaoran le dijo, "No debiste haberte salido así de improviso. No es nada segura una casa tan grande como esta. Mira tan solo lo que está pasando…" Se detuvo incómodamente. Qué le hubiera pasado a Sakura…

Sakura sentía la necesidad de romper en llanto, "Estaba tan asustada, tuve tanto miedo." Pero no lo hizo. En su interior, aún estaba temblando. Su mente se había puesto en blanco y nunca se había sentido tan desvalida. Fujiko. Esa fantasma de ojos tristes. 4 años atrás. Traición. Por qué? En lugar de eso preguntó. "Yo estaba bien. Por qué viniste?"

"Ya te lo dije, todos estaban preocupados."

"Pues ahora, ambos estamos en problemas."

"Lo sé. Estamos atrapados en este calabozo y no hay llaves. Ya sea quedarnos hasta Dios sabe cuándo o, casarte con ese lunático."

"Tenemos que salir." Cambiando su posición, Sakura dijo. "Solamente le diré que estoy de acuerdo."

"Estás LOCA?"

"Bueno, no tenemos otro plan. Al menos, tú serás libre. Puedo encontrar alguna manera de escapar de él después de que salgamos de aquí."

"NO. Pensaremos en un buen plan para ambos y poder salir de este calabozo y de esta casa. No te voy a entregar a ese loco."

Por unos instantes, Sakura se sorprendió por el énfasis en la voz de Syaoran. "Lo siento," Dijo dócilmente.

"Por qué?

"Nunca hubiera imaginado que terminaría encerrada en un calabazo y, por mi culpa, tu estás encerrado en medio de la nada, incómodo, con frío…"

Él interrumpió, "No lo estés."

Se sentaron en silencio por lo que pareció horas. Estaba húmedo el calabazo y para Sakura, parecía como si pequeñas criaturas desconocidas se arrastraran por todo el lugar. Tan sólo pensar en eso la hacían sentir quisquillosa. Cada sonido de la casa era capturado por sus oídos sensibles. Desde hace algún rato, su cola de caballo se había aflojado. Ahora, estaba en medio de la situación que más temía. En los pasados días, había estado evitando a Syaoran, pero ahora, estaba encerrada en un calabozo con él, en total oscuridad y con ratas y arañas por doquier. Es muy extraño…es extraño estar sola con Syaoran.

"Cuánto tiempo crees que permaneceremos aquí?" Ella preguntó después de un rato.

"No lo sé. Sólo continúa pensando en algún plan."

"No puedo pensar cuando estoy escuchando a todas esas extrañas criaturas arrastrándose en el suelo."

"Puedes pensar mejor si continúas hablando? Es decir, escuchando otro sonido humano."

"Probablemente." Continuó, "De alguna manera, creo que ese hombre no es tan malo."

"Por qué?"

"Recuerdas cuando hace mucho tiempo, dijiste que no podías saber si alguien era un enemigo solo con su apariencia, puesto que no siempre se verían como malas personas?"

Ásperamente respondió, "Lo dije?"

Reprimiendo su consternación, (tontos recuerdos infantiles) dijo, "En el campamento, hace tiempo. Yo tenía miedo de los fantasmas, y no podía dormir…y platicamos."

"Sí, y bien?" Syaoran recordaba perfecta y claramente lo que ella le estaba diciendo.

"No creo que sea una mala persona, es todo…"

Syaoran murmuró, "Solo mira su horrible cara…Continúa hablando, mantendrá tu mente ocupada."

Pero Sakura no dijo nada. Nerviosamente, jugueteaba con su suéter, ambos estaban en silencio otra vez. Cuando un ratón pasó rozando sus piernas, cubrió su boca para no gritar. Tendría pesadillas por semanas después de esa noche en la oscuridad.

Con una voz suave y tranquila, distinta de la usual, Syaoran comenzó, "Hubo una vez un muchacho, el cual era parte de un prominente clan. Todos tenían altas expectativas de él. Cuando tan sólo tenía 3 años, su padre murió. Su padre siempre había sido el modelo a seguir para él. Tiempo después, su verdadero entrenamiento comenzó. Él aprendió artes marciales, a manejar la espada, a hacer conjuros, así como a llevar una vida escolar normal."

Cuando Sakura se concentró en sus palabras y en su absorbente voz, bloqueó todos los demás sonidos.

Él prosiguió, "Su primo mayor lo cuidaba como a un hermano, casi como un padre. La familia inmediata de este muchacho eran todas mujeres, así que él buscaba mucho a su primo por ser varón también. Un día, cuando tenía 9 años, su primo murió en un accidente." Syaoran bajó la mirada hacia sus manos. No podía hablarle sobre el accidente. "Al inicio, el muchacho se sintió perdido, pero un día, él despertó al darse cuenta de que su primo se había ido, que tenía que seguir con su vida. Ese mismo día, escuchó sobre una misión para prevenir la destrucción. Si su primo estuviera vivo, él habría ido. Pero él estaba muerto. El clan de la familia pasó por un momento difícil para decidir quién iría, todos los Ancianos estaban ocupados y no podían dejar el país. Entonces, un muchacho se les acercó, él quería ir. Su vida no era tan mala, de hecho era muy buena, pero necesitaba un cambio, un reto, una oportunidad para probarse a sí mismo. El problema era que nadie en su familia lo tomaba seriamente; le dijeron que era demasiado joven, que ni siquiera había pasado aún la prueba de Hechicería. Pero él continuó insistiendo. Por seis meses entrenó lo inimaginable, poniendo todo su esfuerzo en sus estudios. Tiempo después, tomó la Prueba, probablemente el mayor obstáculo de toda su vida. A sus 10 años, el muchacho era la persona más joven que había superado la prueba. Su padre la había pasado cuando tenía 16; la mayoría del clan lo había intentado hasta los 30. Desde que su primo había muerto, el muchacho no volvió a sonreír ni a llorar. En general, trató de retener todas sus emociones dentro de él. Nueve meses después de las noticias para prevenir la destrucción, el muchacho llegó a Japón." Su voz se apagó.

Al inicio, Sakura no se había dado cuenta de lo que hablaba Syaoran pero entonces, algo se incrustó en su corazón. Difícilmente él hablaba a cualquiera sobre su pasado, pero ahora, le estaba contando a ella un perfil de su infancia. Era tan distinta de la suya, pero también había similitudes. Con los años, ella había aprendido a mantener sus emociones para ella. Pero, qué tan herido debió haber estado él cuando tanto su padre como su primo fallecieron. No era de asombrarse que no sonriera nunca cuando llegó a Japón por vez primera. "T-tú pasaste la prueba de Hechicería cuando tenías apenas 10?" Ella chilló toda nerviosa.

"Eh? Supongo." Syaoran no se dio cuenta que había cambiado al "muchacho" por el "tú".

"Y por qué no tienes tú el cabello largo como Lead Clow?"

"Eh?"

"Creí que era la tradición del clan Li dejarse así el cabello cuando pasaban la prueba."

"Cómo sabes eso?"

"Por mi sueño. Sobre tu padre y mi madre. Cuando su cabello fue cortado."

"Tuviste ese sueño tú también?" Reflejando dolor en sus ojos, Syaoran se puso de pie. Ryuuren había rechazado a Nadeshiko, la había lastimado y negado. Pero…a la vez también la había amado. "En cuanto a mi cabello…" De pronto habló burlonamente, poniendo su mano en la frente, "Gracias al cielo que no lo dejé crecer o de lo contrario tendría el mismo estilo de peinado que ese cretino de Eron. De hecho, esa tradición ha ido desapareciendo desde que el cabello de mi padre fue cortado por ese látigo."

"Oh." Por qué está siendo tan amable de repente? Meciendo sus pies, chasqueó sus dedos. "Muy bien, tengo una idea de cómo escapar sin que él se de cuenta."

"Ouch! Me pisaste el pie."

"Lo siento, en dónde estás?" Cuando levantó sus brazos en frente de ella sin ver nada, terminó golpeando la cabeza de Syaoran.

"Oye! Golpeaste mi ojo!"

"Oh cielos, lo siento mucho otra vez! Bueno, este es mi plan." Cuando se agachó hacia Syaoran para susurrarle su idea, golpeó su cabeza contra la de Syaoran fuertemente.

"OOOUCHHHH! Tienes algo en mi contra? Mejor dilo y no me des esta paliza…" Un muy molesto Syaoran sobaba su sien, mientras ponía mala cara.

"Hoe-e! No lo hice a propósito. (Sí claro) Es que está muy oscuro, y si iluminamos el lugar, él comenzará a sospechar. En fin, este es el plan." Hablando en voz baja a Syaoran, él asintió.

Con la carta Pequeño, Sakura lo usó para encoger a ambos y así pudieran pasar fácilmente por las celdas del calabozo. Cuando llegaron al otro lado, usaron la carga Grande para regresar a su tamaño normal otra vez.

"Por qué no pensé en eso?" Syaoran meditó.

"Porque quizás ya es tiempo de que admitas que soy más inteligente de lo que aparento?" Sakura sonrió.

"Así que, ahora yo son el tonto eh?"

"Sip!" Extrañamente se sintió contenta.

"De cualquier manera, vayamos a buscar a los demás para irnos de aquí. No uses ninguna luz aunque camina silenciosamente." Y así, caminando de puntillas, se dirigieron hacia las escaleras.

"Hacia dónde vamos? No puedo ver nada," Sakura murmuró.

"Cómo escaparon ustedes dos!" Una voz retumbó detrás de ellos, la cual tuvo el efecto de detener en seco y con el cabello de punta a Sakura y a Syaoran quienes comenzaron a sudar copiosamente. La puerta detrás de ellos se cerró una vez más y se dieron cuenta de que ahora estaban en una habitación distinta.

"En dónde estás? Te ordeno que nos dejes ir!" Syaoran gritó, de cara a la pared debido a la oscuridad.

Golpeando suavemente su hombro, Sakura murmuró, "Creo que está del otro lado."

"Ya lo sabía! Eee… es una tradición china ponerse del lado contrario cuando hay un desafío." Syaoran débilmente trató de encubrir su vergüenza. Sakura tan solo sacudió su cabeza, claramente no le creyó.

La figura fantasmal del joven sostenía una vela. "No te dije que no podías escapar de mí Fujiko? Traidora."

"No soy Fujiko. Tan sólo somos estudiantes de Secundaria que entraron a tu casa debido a la tormenta!" Encontrando la manija de la puerta, Sakura desesperadamente la movía tratando de abrir. "Quien quiera que sea Fujiko, déjala ir! A ella no le gustaría que estuvieras así de desesperado, y si realmente la amabas, no le estarías haciendo esto!"

"Amar?" Por unos instantes, los ojos en blanco del hombre brillaron con vida. Después, emitió una risa histérica. "Amar?" Amor dices, pobrecita. Yo no tengo corazón, no tengo amor. Solo tengo odio y venganza. La haré pagar por lo que me hizo!"

Suavemente, Sakura dijo, "Qué te pudo haber hecho ella como para q ue la odies de esta manera?"

"Ella me traicionó con otro hombre!" El hombre sacó un cuchillo y lo lanzó en su dirección. Rápidamente, Syaoran empujó a Sakura y a él lejos del ataque, justo a tiempo pues el cuchillo pasó como bala cerca de ellos, incrustándose en la puerta. Ambos tenían una mano en su pecho, ya que sus corazones latían con fuerza por lo cerca que estuvieron, en cierta manera parecían cachorritos asustados.

"Es-estás asustado verdad?" Sakura dijo mientras aún recuperaba el aliento.

"N-no! Qui-qui-en dijo que estoy a-asustado?" Syaoran balbuceó.

"E-entonces por qué tu-tus dientes castañean?"

"T-también los tuyos."

"EJEM! ESCUCHENME!" El hombre gritó. "Quieren escuchar mi historia o no?"

"AAAHHH!" Syaoran y Sakura gritaron. Ante la Mirada del fantasma decidieron ponerle total atención.

"Ven aquel cuadro?" Sosteniendo su vela aún más alto, el hombre abrió una gruesa cortina, revelándose una gran pintura con una hermosa chica de largo cabello dorado y brillante sonrisa, recargándose contra un apuesto joven de hombros amplios.

"Vaya, se ven tan felices y hermosos juntos," Sakura admiró.

"Quién es ese joven bien parecido?" Syaoran preguntó, acariciando su mentón.

El hombre sudó gran gota. "SOY YO TONTO!"

"T-tú?" Syaoran quedó estupefacto, tornándose algo azul. Era difícil creer que aquel hombre bien parecido con brillante cabello oscuro y sonrisa romántica fuera la misma pálida, fantasmal y horrible persona.

"No me creen?" El hombre los desafió, acercando su pálido y sombrío rostro frente ellos, su vela iluminaba desde abajo.

"S-sí te creemos!" Ambos Sakura y Syaoran retrocedieron unos pasos.

"Ahora, al grano. Después de todo nuestro tiempo juntos, Fujiko me dejó." Su voz se quebró. "Solíamos ser la pareja más feliz. Yo era el único hijo de una familia acaudalada, mientras que ella era pobre. Mis padres no la aprobaban pero a mi no me importó. Yo estaba dispuesto a dejar todo por ella, si de esa forma podía estar con ella por siempre; yo quería hacerla feliz. Entonces, un día, en la víspera de Navidad, en una noche de tormenta, ella me dejó, fugándose con otro hombre."

"Cómo sabes que se fugó?" Syaoran le preguntó.

"Pero, sólo los prisioneros se fugan no es así?" Sakura murmuró. Acaso era una ladrona?

Syaoran se cayó de cabeza en el acto. "Tonta, eso es completamente distinto. Fugarse con otra persona quiere decir escapar hacia una relación prohibida.

"Entonces, si no se fugó de la cárcel, entonces no hizo nada malo? Hoe-e" Su expresión era confusa.

Suspirando en exasperación, Syaoran le preguntó "ACASO ERES TONTA?" Entonces se dirigió hacia el hombre. "Quizás ella no huyó con otro hombre, no tienes evidencia."

"Oh yo sé lo baja y vulgar que Fujiko era. Por meses la vi distraída y parecía que me evitaba. Ella huyó de mí varios días antes de nuestra boda. La odio! La detesto con todo mi corazón."

"Pero," Sakura dijo suavemente, "Aún la sigues amando. Todo lo que deseas es que ella regrese a ti."

Con sus ojos abiertos de par en par, el hombre se dijo a sí mismo, "Aún la amo…"

Con un nudo en la garganta, Sakura continuó, "No lo entiendo. Cómo pudo una pareja tan feliz terminar así? Debe haber alguna explicación, debes estar equivocado."

"No hay ningún error," Le respondió amargamente. Con nostalgia acarició la imagen.

Sacudiendo su cabeza, Sakura insistió en que debía haber algún error. "Puede que yo sea joven y no tenga mucha experiencia, pero, sé sobre el amor. En esa imagen, yo veo felicidad. Y sé que tú debiste haberla amado alguna vez. La amaste tanto, que se convirtió en odio. Pero, el odio también es amor, muy en lo profundo de las muchas capas de tu corazón…"

Syaoran añadió, "Ella tiene razón. Deberías soltar eso y despertar de la pesadilla que tú mismo te has creado. Quien quiera que Fujiko sea, si está viva, no amaría a un hombre que se vuelve al odio y a la venganza. Aunque no se mucho, sé que la vida es una sola oportunidad, ya sea que la tomemos o no. No hay vuelta atrás, así que yo te aconsejo que la tomes sin remordimientos."

Mirando a Syaoran, Sakura pensó, "La vida es una sola oportunidad, ya sea que la tomemos o no. No hay vuelta atrás." Esa fantasma que vio, con ojos tristes y largo cabello platinado, estaba segura de que ese fantasma había sido Fujiko, quien había tratado de decirle algo. Extendiendo su mano delante de ella, se concentró en su poder.

"Qué es lo que estás tratando de hacer?" Syaoran le preguntó.

"Estoy tratando de encontrar la verdad. Fujiko nunca lo habría traicionado."

"Estás tratando de ver al pasado?"

"Sí, con mis cartas."

"Sabes, hubiera sido mucho más fácil usar la carta de el Regreso, sin ella será difícil."

"No. Quiero usar mis poderes como mi mamá lo hacía." Ignorando la sacudida dentro de ella, Sakura miró hacia atrás en su mente, cerrando fuertemente sus ojos. Una imagen comenzó a formarse. Su voz se volvió suave y extraña. "Veo a una pareja, están muy felices juntos. Pero, a los padres del joven no les gusta la muchacha. Ellos quieren a alguien rico para él."

Los ojos del hombre se abrieron. Cerrando sus puños, se dispuso a escuchar.

"Pero, la pareja se amaba profundamente y querían vivir juntos por siempre. Aún y cuando el padre del joven amenazó a la chica, ella creía que podría soportar todo si permanecían juntos. Antes de su boda, ella se sintió continuamente confundida. Eso es lo que la hizo tan callada e indiferente. Ella necesitaba tiempo para pensar si el matrimonio era realmente lo mejor para su amado. Ella estaba dispuesta a sacrificar su felicidad para crear una pacífica y plena vida para él. Mientras tanto, la sospecha hacia ella comenzó a crecer en el corazón del joven. Un día, ella regresaba de comprar un regalo para él de Navidad. Ella estaba tan feliz, tan feliz, puesto que había soñado que les esperaba una vida feliz y pacífica juntos. Pero, una gran desgracia llegó. Mientras caminaba a casa, un carro perdió el control. Tratando de retroceder, su pie se resbaló en el puente y cayó sumergiéndose en el helado río. Cuando se dio cuenta de que su cuerpo estaba entumecido y que iba a morir, sus últimas palabras fueron 'Te amo y esperaré hasta que podamos estar juntos nuevamente'. Entonces, cerró sus hermosos y brillantes ojos para siempre y una triste sonrisa apareció en sus labios."

Al escuchar eso, el hombre dio un suspiro. Apretó su corazón y sus ojos se enturbiaron. "Entonces, ella no me traicionó con otro hombre. Ella, ella…"

"El joven se corrompió por dentro con el malentendido. Cuando su amada no regresó, dio por hecho que ella lo había traicionado con alguien más. Él estaba lleno de ira y de sed de venganza. Cuatro años después, sus padres murieron en un accidente automovilístico. La hacienda le fue heredada mientras que él estaba envuelto en odio y oscuridad." Tristemente Sakura se detuvo. Fujiko debió vivir tan dolor, tantos malentendidos.

"Anda, vámonos de aquí." Sakura y Syaoran trataron de caminar hacia afuera.

"Esperen ustedes dos." El joven los volteó a ver, un repentino cambio apareció en su rostro. Sus ojos estaban claros y reflejaban vida una vez más, mientras que su rostro recobraba color. Uno podía darse cuenta de que él estaba destinado para la vida y la excitación, no para el encierro y la muerte. "Perdónenme, por todo lo que les hice pasar. Ahora veo lo tonto que he sido. Por cuatro años, estuve ciego por mi confusión, pero ahora, me han dado esperanza nuevamente. Tengo una razón para vivir. Aún soy joven y Fujiko siempre estará a mi lado. En todo este tiempo, ella no me abandonó ni dejó de amarme. Ruego por su perdón por haber dudado de ella. Debí saber desde un inicio que ella nunca amaría a alguien más ni me traicionaría. Y aún si lo hubiera hecho, debí darle su libertad y mi inmutable amor. Si ella hubiera amado a alguien más, la hubiera dejado buscar su felicidad, y si viera un rayo de esperanza, esperaría pacientemente hasta que regresara a mí una vez más. Todo lo que pido ahora es su perdón."

Tomando sus dos manos, Sakura le dijo, "Mi mamá murió cuando yo era una niña, pero sé que ella está conmigo, cuidando a mi familia. Estoy segura de que Fujiko está haciendo lo mismo. Así que sal y ve el brillo del sol nuevamente. No permitas que la oscuridad te envuelva en su trampa. Me has enseñado mucho a mí también." Y procedió a abrir la cortina. La tormenta se había ido. Afuera, el mundo se teñía de un maravilloso plateado con una alfombra gruesa de nieve. Una ráfaga de viento fresco sopló al interior, transmitiendo vida y frescura a la habitación.

"Gracias…Gracias. Ustedes aún son muy jóvenes, no sé qué clase de persona sean ustedes, usan magia, espadas…Tal vez ustedes sean ángeles del cielo. Pero, sean bendecidos con felicidad….Mientras puedan sobrevivir juntos hasta el fin, aún si enfrentan grandes dificultades y malentendidos, solo esperen a que el sol salga nuevamente para ustedes…" Y miró fijamente hacia el brillante día que tenía por delante.

"Qué hora es?" Sakura preguntó.

Viendo su reloj digital, Syaoran contestó. "Cerca de las 4. Será mejor que regresemos y busquemos a los demás. Tenemos clases mañana…quiero decir hoy."

"Hoe-e. Espérame!"

"Woa, no corras o te resbalarás otra vez."

"Hmmm. No puedo correr aunque quisiera, debido a esta falda."

"Chicas. Sólo les interesa la moda."

"Mira quién habla!" Ambos llegaron al final del pasillo. Mirando atrás hacia la puerta abierta, Sakura agitó su mano y sonrió. Devolviendo lentamente la sonrisa, el joven agitó su mano también. En cierta forma, envidiaba a esos dos, aún cuando tuvieron un difícil obstáculo que superar. Tocando el marco de una fotografía de él y Fujiko, murmuró, "Te amo Fujiko Kinomoto."

* * * * * *

"En dónde estuvieron toda la noche?" Meiling preguntó. "Syaoran, querido, no me digas que te tomó tanto tiempo encontrar a Sakura y traerla a salvo."

Suspirando, Syaoran contestó, "Es una larga historia."

"La tormenta se ha terminado, así que podemos regresar a casa…más bien a nuestra escuela." Sakura se estiró y frotó sus ojos. "Cielos, pasé toda la noche sin dormir."

"Llamé a mis guardaespaldas hace rato para que vengan por nosotros," Tomoyo le indicó.

"Espero que en el vehículo quepan todas nuestras cosas," Erika agregó. "Pero aún no entiendo cómo es que ustedes regresaron hasta ahora."

"Sí, todos estábamos preocupados. Syaoran a veces no es de mucha ayuda," Eron sonrió perezosamente.

"Lo sé!" Sakura asintió.

"Muchas gracias!" Syaoran replicó. Estaba por decir más pero se detuvo. De alguna manera, pensó, de alguna manera, mi vida sigue cambiando tan rápido que mi cuerpo a duras penas puede seguir el paso. Pero, quién soy yo realmente? Qué bien, y yo soy quien dijo que la vida era una sola oportunidad, ya sea si la tomamos o no.

Antes de que abandonaran la gran mansión, Sakura se giró para ver una ventana abierta. A través de ella, pudo observar a un joven apuesto y feliz. Extrañamente, ahora que lo veía de nuevo, ya no le parecía escueto y fantasmal, si no más bien fuerte y apuesto. También pudo ver otra figura angelical de largo cabello, besando la frente del hombre dulcemente. La mirada de Sakura se encontró con la de Fujiko quien de sus labios pudo entender, "Gracias." Por un instante, Sakura sintió una calidez invadiendo su corazón.

De pronto, Sakura gritó, "Oh no! Olvidé preguntarle su nombre!"

"El nombre de quién?" Preguntó Eron.

"El nombre de…"

"Ejem! El carro está aquí." Syaoran dijo en voz alta.

Tratando de no golpearse a sí misma en la cabeza por haber hablado de más, Sakura dijo, "No creo que pasar noches así sean buenas para mí… estoy tan distraída….Ja ja ja…"

"Oh ho ho ho. Sakura se ve tan consternada." Tomoyo procedió a sacar su cámara de video.

* * * * * *

"Sakura. Sakura. KINOMOTO!" El profesor gritó.

"Oye, despierta," Erika le habló en voz baja.

Mi cabeza me da vueltas. Está tan oscuro, no puedo ver. "AAAAH!!! SUELTAME!" Sakura dio un brinco. Su profesor retrocedió espantado. "Lo lamento…" Sakura había llegado a casa alrededor de las 5am, se había cambiado rápidamente y había salido de vuelta hacia la escuela. Afortunadamente, su hermano había salido ese fin de semana así que no la regañaría. A su padre, le había dicho que se había quedado en casa de Tomoyo debido a la tormenta, y debido a ella, no había podido contactarlo.

Rompiendo su gis, el profesor tembló con ira, "LII!"

La cabeza de Syaoran había caído a su escritorio. Meiling le dio una patadita, a pesar de que apenas y podía ella misma mantener los ojos abiertos. "Déjame en paz Meiling." Syaoran murmuró malhumorado, poniendo la cabeza en sus brazos.

"Despierta!" Con todas sus fuerzas, Meiling golpeó su cabeza con un periódico enrollado.

"Oye, qué crees que haces?" Syaoran le preguntó enojado, completamente despierto, mientras le arrebataba el periódico y lo aventaba con fuerza….hacia la cabeza del profesor. Pero, se encogió en su escritorio cuando el maestro comenzó a gritarle.

Después de escribir algún texto en el pizarrón, el profesor se dio la vuelta hacia la clase.

Sofocándose de ira, miró a todo el salón para ver si había más estudiantes dormidos. Rompiendo completamente su gis, gritó, "KINOMOTO, LI, CHANG, LI, CHANG! Todos ustedes, se quedarán después de clases!"

Sakura, Syaoran, Eron, Meiling y Erika se despertaron al unísono muy consternados. Solamente Tomoyo no se había estado durmiendo.

Toda la clase había sacado su sombrilla para bloquear las gotas de saliva que salían del profesor al gritar.

"Hoe-e! Me parece que la lúgubre mansión es mejor que esta clase." Sakura gimió. Y pensó para sí, "Me alegro tanto por esa pareja. Esperaron tanto, y finalmente, están juntos en alma."

Wish-chan: Bueno, otro largo capítulo. Uno muy confuso eh? Un sueño sobre N+R, compras, enfrentándose a un loco, atrapados en un calabozo, sin mencionar al temible profesor. Hoe-e! Este capítulo pasó de lo muy serio a lo no tan serio…^_^ Jeje. Se habían preguntado de dónde Syaoran sacó tan buen sentido de la moda? Yo sí. Mi propia y pequeña explicación. Mmm sobre los nombres de los capítulos, espero que la mayoría de ustedes se hayan dado cuenta de cómo conectan mis capítulos. "Hasta que regreses a mí." Tiene 4 conexiones: 1) Nadeshiko esperará hasta que Ryuuren le responda a sus sentimientos. (Mmm…Quién hubiera pensado esto de Nade? Ryuuren me provoca frío, pero, tiene un buen corazón) 2) Fujiko esperaría hasta que su amado creyera en ella nuevamente y aceptara su alma. 3) El hombre esperaría hasta que aprendiera a dejar a un lado su mente vengadora y ame a Fujiko otra vez. 4) Y finalmente, Sakura esperará….esperará que? Adivinan? Ah sí, notaron el extraño giro sobre Fujiko…Fujiko Kinomoto. Disculpen, me gusta hacer las cosas complicadas. Algún día, voy a incluir la historia de la familia Fujitaka también…