Un regalo después de tanta espera n_n
Espero lo disfruten
Capitulo catorce
BPVO:
-Bella, lo siento tanto, yo debí haberte dicho y ahora…-mi mamá se ahogó con su llanto y tuve la necesidad de abrazarla. ¿Qué había pasado? Mi padre la consolaba dentro de lo que podía y finalmente habló
-hija, antes de que tu nacieras tu mamá tuvo una hija—Fruncí el ceño. Si, claro… como si eso pudiera ser verdad. Busqué la mirada de mi madre y ella no puso sostener su mirada. ¿Era cierto?—Se llamaba Amanda-¿Y ahora por qué habla en tiempo pasado? ¿Por qué mi mama llora?—Tenía 28 años, y falleció ayer. Según le dijeron a tu madre, fue en un accidente automolivistico…
Yo tenía la cabeza vuelta un revoltijo. No sabía que pensar. Por como veía las cosas me habían mentido todos estos años al decirme que era hija única; ella había ocultado parte de su vida al ocultar a Amanda. ¿Cómo se oculta a una hija?
-¿por qué?—pregunte en susurro. Mi madre comenzó a decir cosas sin sentido…
-entiende bella—intervino mi padre—es el pasado de tu madre… y ella no se sentía lista para decírtelo
-¡por dios!—ya estaba harta. Me levante y comencé a pasear por el salón—¿¡como se oculta a una hija mamá!?... explícalo, ¡porque lo hiciste perfecto durante dieciséis años!—trate de no gritarlo. Pero, recibir una noticia así de la nada y esperar que no hagas nada… ¡es imposible!
-lo tuvo que hacer…. Además ese no es el asunto—mi padre hablaba con una calma escalofriante- ella tenía una hija… esta en Londres—la última palabra era, simplemente escalofriante. ¿¡Dios, por qué Mierda me haces esto!? El mundo lo hiciste muy grande como para que precisamente la mujer que era mi hermana haya dejado a su hija.
-hija.—dije sin mucho ánimo, ni sentido
-tu sobrina—dijo René entre algunas lagrimas.—ella solo tiene 6 años y no tiene a nadie, Isabela…-¿Qué podía hacer yo?
-¿qué van a hacer?—tuve que preguntarlo, aun cuando la respuesta no fuera más las esperada
-tu madre viajara y la traerá…-completo mi padre—en dos días. Tú y tu madre se van a Londres…- Muerte, Destrucción… creo que agregare tortura… es que la vida no puede ser más injusta. Acabo de pelear con Edward. Me acabo de enterar que tengo una hermana, muerta. Que tiene una hija y vive en Londres. Me acabo de enterar que iré a Londres…
-no quiero ir. —dije de forma casi instantánea
-solo serán 3 días…-susurro mi madre. Sin mirarme a los ojos; yo no podía entender su dolor, para mi Amanda era una completa desconocida
-tu madre no puede ir sola. —replicó Charlie
-ve tu con ella… no me pienso mover de acá.—tal vez soné como la hija más incomprensible del mundo. Pero yo no iría al lugar donde tengo mi Cyber novio, luego de una pelea, solo para recoger a una niña que supuestamente es mi sobrina…-me puedo quedar con Alice— agregue lo más rápido que pude. Mi padre pareció pensarlo.
-está bien.—dijo al fin.
-¿me puedo retirar?—dije mientras jugaba con mis dedos y miraba al suelo. ¿Que se suponía que le tenía que decir a mi madre?
-si. Prepara tu mochila, o lo que sea que vayas a llevar a las casa de Alice…-dijo mi padre sin ponerme una pizca de atención. Me levante y acaricie por unos segundos el hombro de mi madre. Subí las escaleras, casi a la carreara y llame a la casa de los Cullen
"¿Alo?" contesto mi salvación
"Alice…"—dije soltando todo el aire
"¿bella que te pasa?" me seria de más ayuda si ella supiera leer mentes
"Ummm… algo… tengo que ir a tu casa por tres días. ¿Puedo?"—me falto poco para rogar.
"le preguntare a mi mama"—escuche algunas voces. Un grito y un suspiro—"ella ya sabe… tu padre llamo mucho antes, previendo tu respuesta. Dice que no tiene problemas. Te espero en 30 minutos en el parque"—cerré los ojos por un instante. A la mente se me vino una muchacha de cabello casi rojizo y ojos verdes, casi como mi madre. Dicen que la sangre llama. La mía ya recibió, al parecer, el llamado, pues dos lagrimas cargadas de culpa y emoción bajaron de mis ojos a mi cuello
"te veo ahí"—dije con voz ahogada. Ella era lo único estable que tenía… mi Alice.
APVO:
Mi alegría, casi siempre ayudaba… pero estar aquí, viendo como ella avanza sin mirarme realmente y dando pasos cortos, me hace querer llorar. ¡Me siento tan impotente! Bella es la personificación del silencio. Nada la puede hacer expresarse si ella no quiere.
Suspire por enésima vez en la noche… no sería fácil.
Pero ahora mi dilema era que decir… o peor aun… que hacer. Abrazarla. O solo dejar que se acerque y llore en mi hombro. No se ustedes... pero yo me incliné por la segunda.
-Bells.—dije cuando ella estaba lo suficientemente cerca como para escucharme
-hey—su tono era apagado. En su hombro llevaba una mochila y en la mano, otro bolso. Se sentó a mi lado y dejo sus cosas en el piso. A esta hora en la noche, el parque era más seguro que de día. Pero tan oscuro como nunca. Solo un poste nos iluminaba.
-bella…—llame y ella no levanto la vista, por lo menos no me miraba a mi… solo a un punto sin rumbo—dime algo…-pedí al borde de las lagrimas
-que quieres que te diga Ali… ¿como mi madre me engaño? ¿Cómo es que mi vida cambiara en un 99%? O Peor aun… ¿qué me distancié con Edward justo antes de saber que tenía una oportunidad de ir a Londres, aun cuando las razones fueran tan inoportunas?—cuando decía la última de sus irónicas preguntas su voz comenzó a apagarse y estrangularse. Se notaba que aunque tuviera una pelea con Edward. Quisiera salir corriendo a tomar el primer avión a Londres solo para verlo pero ella era tan orgullosa y terca
-¿Qué pasa con Edward?—trate de despistarla del asunto principal, claro que ella se dio cuenta, pero aun así me siguió el juego
-Alice, no he hablado con él desde mi cumpleaños… hace dos días cumplimos el primer mes y él se aparece recién hoy, intercambiamo palabras y me dijo: Me tengo que ir amor.—hizo la mala imitación de una voz grave, pero lo deje pasar—como es que… ¡arg! Me da rabia—su color había pasado de un pálido traslucido a un rojo suave… supongo que de la rabia.
-Bella… ¿cómo sabes si él se conectaba o no? Tú estabas castigada…-ella me miraba queriéndome matar así que me callé
-yo me conecte todos los días a las horas que "usualmente" –hizo comillas en el aire—hablábamos y nunca me dejo un mensaje… pero sabía que él había estado conectado porque nunca dejo de actualizar su estúpido Blog—de esto, siguió un suspiro y un abrazo hacia mi. Le abrace fuerte, tratando se pasarle mis ánimos y fuerza aunque en este instante dudaba que sirviera de algo…
-¿Cómo llevas lo de tu hermana?-pregunte en susurro; era mejor que me gritara y se desahogara a que tenga eso entre el pecho y espalda.
-es un asco…-la mire fijamente. No era lo que esperaba que me dijera—literal Alice… enterarme que tengo una hermana es… traumático, horrible y 50% genial pero que el mismo día te digan que murió, apesta y no solo eso sino que dejo a una niña sola en este mundo…-suspire. No debe ser fácil
-bella tengo una idea…-ella rodo los ojos
-Alice, no tengo ánimos
-cállate…-dije rápidamente—me vale un cuerno tus ánimos, nos vamos a chicago—dije sin opción a un "no"
-Estás loca…-dijo agarrando sus cosas.
-de verdad… estuve trabajando con mi madre en el jardín, con mi papa en el hospital y en el refugio de animales para conseguir el dinero… eso sin mencionar la biblioteca—dije rápidamente…
-¿Qué haríamos en chicago? Visitar a tu novio jasper y que yo me quede con rosalie y su novio Emmett?—remarco "novio" dos veces
-¡pues no! Conocer chicos lindos, no se quizás…
-está bien—dijo con un poco de entusiasmo—que le diremos ahora a tus padres…-fue mi turno de reír como el gato de Alicia en el país de la maravillas—a veces das miedo…-comento
-lo se -dije tomando una de sus mochilas y empezamos a caminar en dirección a mi casa
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-¿crees que sea prudente Alice Cullen? ¡Acaba de perder una hermana!—no me lo tenía que repetir
-¡por eso mismo mama! Ella necesita distraerse, salir un poco…-mire de la mejor manera que pude a mi gran comprensiva madre esme….
-está bien—comencé a saltar—pero tu padre las dejara en el aeropuerto de ida y vuelta…-comencé a abrazarla y saltar con ella o más bien ella saltaba conmigo—tres días Alice, solo tres y mándale mis saludos a Jacob…
-si mami. Yo le digo—le di un último beso en la mejilla y corrí a mi habitación a contarle las buenas nuevas a bella
-Belly!—ella estaba sentada encima de la cama y comiéndose las uñas—¡quita tu boca de ahí!—chille
-¿qué dijo?—pregunto obviando mi comentario.
-¡nos vamos!—grite—a chicago—dije bajito. Ganándome una valiosa risa de bella.
-¿puedo utilizar la computadora?—pregunto un poco después. Me daba miedo que terminara hablando con Edward y se lastimara más pero tenía que confiar en ella
-adelante—dije lanzándome cómodamente en mi cama. La observe por un rato hasta que vi una pequeña lagrima bajar por su mejilla.—Bella…-dije levantándome como un resorte; ella limpio su lagrima rápidamente y apoyo su rostro en su palma-¿qué pasa?—susurre
-nada—respondió mientras movía ágilmente el mouse
-¿qué leíste?—dije apartándola de mi ratón. Busque la ultima pagina abierta y era…- ¿enserio? ¿Es que acaso eres masoquista o algo así?—un segundo antes bella se había levantado molesta y se lanzo a mi cama con la intención de no escucharme.
-es costumbre…-dijo con su rostro contra la almohada
-muy mala costumbre—casi grite mientras entraba al blog de Edward. Habían varias publicaciones recientes
"Amor, en el café en 30 min"—Beth—Era una entrada reciente en el blog, que de seguro ella también había leído. "Qué asco" me atreví a pensar
-te dije que él no era para nada…-ella me interrumpió
-¡ya se!—dijo con voz ahogada—¡ya sé!—grito esta vez y se sentó al borde de la cama roja, debería ser de la rabia.—pero no pensé que el…-me levante justo en el momento en el que ella no pudo terminar la oración. Me senté a su lado y sobe su espalda. Me permite terminar su oración:
-¿no pensaste que te olvidaría tan rápido no?—ella soltó un gemido se recostó en mi hombro
-no me gusta llorar…-acaricie su cabello
-el no lo merece. Bella—llame—vamos a Chicago. Divirtámonos y olvídate de él.
-Alice, no lo deje decir nada. Me guie por unos comentarios que leí en una foto de él y…-levante una mano para callarla.
-¿qué comentarios?—pregunte con cautela.
-estaba aburrida y vi unas fotos de él en su MSN y habían comentarios de…-ella se levanto y se sentó de nuevo en la computadora. Abrió una cuantas páginas, tecleo algo y luego me llamo.
-pues…-no podía decir mucho. Las fachas que tenía Edward en aquella foto no ayudaban a mi raciocinio inmediato. Él estaba sin camisa, y era guapo, tenía que concederle eso.
-lee los comentarios…-dijo aburrida. Lo leería en voz alta/baja
"Ummm… Pareces… stripper?"—decía una tal Sara
"No lo soy, ¡como crees!"—contesto Edward
"pero si quieres te hago algo privado"—puso en un comentario más abajo. Abrí mi boca de la sorpresa, pero seguí leyendo
"¡entonces si eres! =O"—respondió la misma "Sara"
"Que no. Aunque lo haría si mi novia me lo pidiera. Y primero tendría que conseguir una"—contestó el muy bastardo
"Todo lo que harías por ella."—siguió insinuando
"Si. Lástima que no tengo novia."—no pude evitar soltar un pequeño grito. "¿¡Y que mierdas es bella entonces!" le reproche en mi mente
"¿podría ser yo?"—estaba empezando a irritarme esa tal Sara
-creo que leí suficiente…-me enderece y cerré la pagina de la rabia que me daba que el tipo ese no considerara "nada" a bella. Es que si tan solo lo tuviera en frente…
-bueno, y por eso termine con Edward…-dijo su nombre muy bajito… casi en susurro. Odiaba ver a mi amiga /hermana así-bueno no termine, simplemente… -pareció buscar la palabra- me aleje.
-Okey. Ahora eso es lo de menos. A alistar maletas…-en el ovalado y con casi forma de corazón rostro de bella se formo una pequeña sonrisa
BPVO:
Una vez listas las maletas, Carlisle nos llevo al aeropuerto. Si. Nos largamos a las 2 am. Pero ¿cómo decirle que no a Alice Cullen?
Justo antes de subir al avión recibí un texto de Jake
"Mi vida necesitamos hablar"—y por alguna razón sabía que no era bueno.
"Luego Jake. Estoy a punto de subir a un avión"—respondí rápidamente
"no puedo seguir con esto. Bella tengo una posible candidata como mi novia…¿sabes lo que significa?"—mire el celular como si quisiera apuñalarlo, pero al final conteste con frialdad:
"Claro que sé. Es mi retiro. Hablamos cuando termines con ella"
"Suerte en tu viaje."—fue lo único que recibí de vuelta. Esto sí que era una mierda.
-señoritas apaguen sus celulares—dijo con falsa amabilidad la azafata.
-voy—conteste de mala gana. A mi lado Alice me miro como si fuera un bicho raro
-¿Que tienes?—pregunto en susurro
-Jake tiene novia-ella abrió desmesuradamente la boca lo cual me hizo gracia.
-Ese perro hijo de su…-la mire para callarla, había empezado a elevar la voz—de su madre—dijo en mi oído. —ya verás. El volverá a ti. Esa es solo una intrusa más
-no quiero discutir eso ahora…-dije recostando mi cabeza en el respaldo de mi asiento.
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-¿Sabes de lo que te perdiste niña estúpida?—Fruncí el ceño. ¿Quién era ella para hablarme así? Edward estaba al lado de esa rubia hueca y sonreía mientras ella me insultaba. Me dolió el pecho, que de seguro era solo mi corazón rompiéndose. Yo solo quería que se fuera y me dejara sola. ¿No veía lo mucho que me lastimaba? Necesitaba mi puerto fijo.
A lo lejos visualicé a Jacob, que con la mano me decía adiós y con la otra sostenía la mano de una chica que yo no conocía. Todos me estaban dejando y eran por terceros. ¿Tan malo era estar a mi lado? Me arrodiille y comencé a llorar, ya no me importaba nada
-¡Isabella Swan!—sentí que me jalaban, pero mis parpados se sentían más pesados…-¡mueve el trasero!—grito Alice-No. No llores preciosa… Awwww Bells, deja de decir su nombre—susurró. Y creo que si entendí la mitad de lo que dijo fue mucho. —Si deme el agua…-De pronto me sentí muy despierta y mojada. Había una parte positiva, y era que todo fue un sueño. La mala fue que enfoque la vista y Alice fue lo primero que vi. Toque mi rostro, ahora empapado, y pase un dedo debajo de mis ojos, las manchas negras eran inevitables.
-morirás…-dije con voz pegajosa
-tenia que hacerlo…-estaba conteniendo la risa, lo sabia—toma.—dijo sacando un pañuelo de su bolsillo. Lo tome de mala gana y limpie el delineador.—tenemos que salir…-me levante echando fuego y saque mi maleta para luego descender del avión.
Una vez que estuvimos en el aeropuerto para recoger las maletas más grandes, pude observar a un chico entre la multitud era alto y con rizos… ¿adivinan quién es? Sip… mi futuro cuñado. Jasper Hale.
-ya llego—dije sin ánimos a Alice que recorría con la mirada la cinta que transportaba las maletas, aun no llegaban las nuestras. Ella pego un grito que casi, casi me revienta el tímpano. Suspire. Ahora yo tendría que cargar con las dos maletas.
Espere 3 minutos y al fin vi la maleta de Alice, la tome y me caí con ella… ¿¡esa niña traía piedras acaso!?
-¿Estás bien?—pregunto una voz masculina y precisamente quería a ese espécimen lejos de mi. Al levantar la mirada y me encontré con unos hermosos ojos azules
-Si—dije en susurro. Tome la mano que me ofrecía y me puse de pie, quedando a centímetro del desconocido
-¿pesada tu maleta, eh?—tenía un acento, pero era muy leve para tan solo decir: el es de…-disculpa—dijo cuando lo quede mirando mucho—mi nombre es Marco Davini—no lo vi venir. El tomo mi mano y depósito un suave beso en ella, me ruborice.
-Isabella Swan—dije un poco tarde. Davini… debería ser italiano…-¿qué haces en chicago?—¿de dónde venía la valentía? Ni idea.
-Negocios.—dijo con una sonrisa. "así que es mayor… ummm Bella… no tienes mucha suerte en estos días"—perdona, ¿esperas otra maleta?—dijo concentrándose en mis ojos. Baje la mirada y me arrepentí de ello. El tomo mi barbilla y la levanto hasta quedar en descubierto.
-si.—dije repentinamente animada—¿y tú?
-no. Pero te quería ayudar.—sonreí, sintiéndome realmente feliz.—claro. Si no te molesta.
-Gracias—dije al ver mi maleta.—en realidad esta no es mía—dije señalando la que tenia a mi lado—es de…-me alce de puntillas para ver si localizaba a Alice pero lo último que vi de ella estaba traspasando las puertas del aeropuerto y lo sabía por el mechón de cabello—Vaya…-dije molesta
-¿ocurre algo?—el siguió mi vista-
-se fueron sin mi.—dije volviendo mi vista a la cinta transportadora. Pedí permiso y me pude acercar a mi maleta. Cuando estaba a punto de tomarla, una mano se posa sobre ella antes que yo.
-no vaya a ser que este igual de pesada que la otra—dijo levantándola y colocándola en el piso.
-Gracias pero me tengo que ir—dije tomando las maletas.
-¿hacia dónde vas?—pregunto tomando su propia maleta y siguiendo mi paso
-a la universidad…-el sonrió con sarcasmo—no quise que sonara como sonó.—ambos reímos—es que mi amiga vino a visitar a su novio y nos quedaremos en su habitación. Bueno ella se quedara. Yo iré a… el tiene, su madre tiene una habitación para mi…
-bien—no pudo ocultar su acento. Si era italiano—te puedo dejar ahí.- fruncí el ceño—se fueron sin ti, ¿no?
-si, pero yo puedo tomar un taxi gracias. —empezaba a sentirme acorralada.
-bien como digas bella…-mi nombre en sus labios sonó extrañamente provocador…- ¿por cuánto tiempo te quedaras?—dijo cuando estábamos afuera, esperando taxis
-3 días—dije algo distraída con los colores de la cuidad. Ya estaba amaneciendo—por placer. ¿Qué negocios haces?
-un divorcio. —me gire a verlo. No parecía tan viejo como para estar casado. Es mas solo debería tener 5 años más que yo… o algo así—no quise que sonara así…-sonrió—soy abogado.—fue mi turno de sonreír
-no te ves tan viejo. —dije a punto de reírme
-oh, gracias. Considerando que tengo 24, es un insulto…-estalle en risas y él me siguió. 24 años, no estaba mal.—¿cuántos años tienes Cisne?—algo en esa oración estaba mal… "cisne" repetí en mi mente… él me decía así "basta bella…"
-16.—dije un poco aturdida.
-¿te ocurre algo?—dijo tomándome de la mano. Comencé a sentirme mareada—te dije que las maletas pesaban mucho para ti.-trate de sonreír, pero solo logre que el frunciera el ceño. Seguro estaba pálida.
-Estoy bien…-dije después de un minuto. Mire nuestras manos. Yo agarraba la suya con fuerza y el hacía lo mismo. Repentinamente me sentí incomoda.
-bonito sonrojo. —comento soltando poco a poco mi mano.
-no ayudas…-dije acomodando mi cabello para tapar un poco mi rostro.
-tu tampoco.—lo mire confundida.—ya no puedo verlo…-delicadamente retiro mi cabello y lo coloco detrás de mi oreja.—mejor. Dime bella… ¿no estás pequeña para estar sola en una ciudad como esta?—me encogí de hombros
-no es tu problema…-no quise sonar evasiva ni mucho menos mal educada. Pero así sonó.
-¡claro que si!—dijo tomando algo del interior de su chaqueta.- seré el responsable si te ocurre algo. Acuérdate que seguramente sea el ultimo que te vea con vida.—parpadee incontables veces… ¿estaba bromeando, o no?- deberías ver tu cara-estallo en risas y solo lo acompañe con una sonrisa
-pareces un psicópata…-comente revisando mi celular, el cual había comenzado a vibrar
-no. Soy muy noble. —dijo extendiéndome una tarjeta. La tome y revise el némero. —estaré aquí una semana, puedes llamarme si te pierdes
-ya se dieron cuenta que falto…-dije levantando mi celular y mostrándole el mensaje
-"Lo siento bells. Vamos por ti. Alice"—leyó y soltó una risita…- tu amiga no es precisamente detallista
-¿por qué lo dices?
-no eres algo que se olvide tan fácil…-quise no tomarlo con doble sentido pero es que él era demasiado guapo-eres muy hermosa—dijo cerca en mi oreja… una sonrisa se formo lentamente en mi rostro.
-gracias.—un taxi se detuvo en frente de nosotros. —tómalo tu, ya vienen por mi-dije con una sonrisa.
-Gracias bella, un placer conocerte—extendió su mano y la toma para estrecharla pero el tenia un plan mejor, beso mi mano con delicadeza e hizo una reverencia… me causó gracia. El subió su maleta y lo despedí con la mano. No tardaría mucho en llamarlo
Bien, no tarde nada.
"Alo?"Contesto en tono serio
"Hola! Soy bella…"dije sintiéndome un poco avergonzada. Al otro lado de la línea escuche una risa melodiosa
"Hola hermosa, si llamaste.—¡sonó tan dulce!
"quería ver si me diste un numero valido"—otra risa
"claro. Claro. ¿Quieres tomar el desayuno?"—no vacilé
"Por supuesto."
"genial. Te enviare la dirección en un texto. ¿Ya te buscaron?" –justo en ese instante un jeep rojo, increíblemente enorme apareció ante mi, de el salto Alice y el grandote de Emmett…
"al parecer"—dije mirando duramente a Alice. Ella hizo un puchero pero no me importo. Yo seguía con mi llamada
"¿qué quieres decir? ¿Si sabes que puedo dar vuelta y buscarte no?"—Reí ante su tono de preocupación
"estoy bien… al fin llegaron"—Alice tenía las manos pegadas, como si estuviera rezando mientras Emm subía mis maletas; le enseñe el dedo medio a mi amiga.
"¿De dónde eres Bella?"—dijo después de un silencio de un segundo
"forks, Washington"—Alice dijo sin sonido: ¿con quien mierdas hablas?. No le preste atención y me subí al enorme Jeep. "¿Y tú?"
"Italia"—dijo como lo obvio—"¿Qué te gustaría de desayuno?"
"tostadas"—conteste rápido mientras el Jeep comenzaba su marcha. "pero… ¿no sería mejor que me cocinaras?"—otra risa.
"¿Estás ofreciendo que un desconocido te lleve a su habitación de hotel para que te haga tostadas?"—bueno, como el lo decía sonaba extraño
"creo que si…"
"bien. Pero si me llevan preso diré que me obligaste"—fue mi turno de reír. En el auto todos me miraron como una loca
"Trato."
"te veo en una hora."
"adiós"—canturreé
"Ciao"—debía admitir que su italiano era muy sexy.
Cerré mi teléfono con una sonrisa en mi rostro… pero me tenía que preparar para la batalla del año: ¿¡Con quien hablaba bella por teléfono!?
-hola Jasper—el solo hizo un gesto con la mano, añadiendo una sonrisa.
-Parecías muy ocupada enana…-comento Emm mirándome por el retrovisor. Sonreí abiertamente.
-tengo un nuevo amigo—anuncie.
-¿y como se llama?—pregunto malhumorada Alice.
- no es tu problema -dije tomando de nuevo mi celular, el ya había enviado la dirección.—¿y rosalie?=-pregunte después de un silencio incomodo…
-está estudiando—dijo orgulloso Emm. Le conteste con un: Oh...
Seguí simulando que enviaba textos cuando la verdad era que no hacía nada. Pero tenía que demostrarle a Alice que yo también me puedo olvidar de ella
-Bella ya no aguanto—lloriqueo
-¿qué pasa?—pregunte sin mirarla
-¡estas molesta conmigo!- chillo.
-Algo… no debiste olvidarme.
-pero…
-¡siempre es lo mismo cuando estas con jasper!—solté de una vez. El pobre se puso de color rojo y Alice estaba… perpleja.
-Yo
-Hablamos cuando lleguemos. —dije un poquito incomoda.
10 MINUTOS DESPUES
-Bella no fue mi intención—ella estaba mirándome desde su cama mientras yo iba y venía, acomodando mis cosas y eligiendo que ponerme.
-lo se…-dije deteniéndome frente a ella…-solo que lo haces-dije caminando hacia el espejo.
-perdón. —dijo con esa voz que te rompe el corazón, pero no me iba a dejar, al menos no hoy.—¿a dónde vas?—dijo colocándose detrás de mi
-a desayunar.—conteste mientras volvía donde estaba mi maleta y buscaba un collar
-pero la mama de Jasper nos preparo algo
-ve tu. Yo tengo que respirar mas aire, quizás ir de compras o conocer…-saque en filas mi ropa, y aun no encontraba el estúpido collar
-pero es domingo… queríamos ir a la playa-dijo persiguiéndome de vuelta al espejo.
-los alcanzo en la tarde… quizás-en mi mente fui creando un plan: desayunaría con marco, luego me disculparía y recorrería a pie la mayor parte de ciudad que pidiera, entonces me cambiaria los zapatos
-bailarinas, jeans ajustados, blusa ajustada, chaqueta de colores, cabello suelto, poco maquillaje y bolso cómodo… tu vas a una cita Isabella…-dijo observando cada una de las piezas que llevaba puesta
-solo el desayuno con un amigo…-dije saliendo de su fría mirada.—¿tienes copia de las llaves?—pregunte antes de abrir la puerta. No era muy espacioso, pero cabían dos camas individuales, 2 ropero pequeños un baño y un tocador. Extrañamente Jasper dormía solo y como ahora estábamos ocupando las dos camas, el se iría a dormir al departamento de su mama
-si…-ella se volvió y busco en su bolso una copia de las llaves de la habitación, me lanzo la llave y un beso. Solo sonreí y me despedí con la mano
Una vez fuera suspire y observe todo a mí alrededor.
Una fuente adornaba el medio del campus. Todo la grama era perfecta y algunas bancas estaban esparcidas a lo largo del camino a la universidad, era algo muy grande y hermoso, eso sin considerar la cantidad de variedades de arboles que adornaban todo. Tal vez debería considerar mis estudios aquí, reflexioné con un suspiro.
Pero mientras caminaba la llave me molestaba así que la decidí guardar entonces un reflejo del sol me cegó. Acerque la llave más hacia mí. Tenía un M torcida por una de sus lados, además eso era… esmalte de uñas rojo.
Tuve una corazonada, pero no quería exponer nada sin más pruebas… pero ¿que posibilidades habían de que jasper engañara a Alice con alguien cuyo nombre empezara por M? Mis opciones eran escasas pero al final decidí guardar la llave, le diría a Alice después… no podía estropearle todo el viaje.
Tome el primer taxi y solo dije: a la residencia Beadle.
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Ya estaba aquí, frente al apartamento de Marco; no podía echarme para tras ¿verdad? Respiré muy hondo y finalmente toque la puerta
Aquel mismo chico que me ayudo en la mañana, de ojos azules y que vestía traje, ahora solo estaba con su camisa remangada y el pantalón, un poco despeinado pero igualmente atractivo.
-hola Bella—dijo con media sonrisa ¿era idea mía o hacia un poquito más de calor? Tenía que controlarme
-Hola Marco—dije pasando a su lado. Esta demás decir que era el apartamento más hermoso que había visto.
Al entrar te encontrabas con la cocina/comedor y luego estaba el pequeño salón, que tenía un mueble claro con cojines de tonos violetas, había uno más apartado de color negro con una mesa de centro y en ella había un garrón con girasoles; luego había un pasillo de donde me imaginaba conducía al dormitorio y al baño
-por aquí-dijo señalando un taburete que estaba del otro lado de la cocina, me senté a observarlo.
-¿cocinas mucho?—pregunte. El estaba sacando las tostadas y colocándolas en un plato y en otro el huevo revuelto.
-no. Creo que es la primera vez en 3 meses…-dijo dejando las tostadas frente de mi.—tienes mantequilla, jalea y jamón.—señalo cada uno de los ingredientes y yo sonreí. Me sentía muy halagada.
-gracias. —estaba sacando las otras tostadas y colocándolas en su plato, luego saco de la nevera dos vasos
-¿jugo?—asentí—es de frutas—creo que el jugo fue lo único que no preparo
-¿que tomas tu?—pregunte antes de darle mi primera mordida a la tostada con mantequilla
-malteada… con algo de vitaminas-se veía algo… apenado. Mordí mis labios para no soltar la pregunta
-¿que haces tan lejos de casa?—ahora estábamos frente a frente y él me llevaba una cabeza de ventaja.
-deje Italia desde muy pequeño…-rió—pero el acento no lo puedo dejar atrás—sonreí y bebí un sorbo de mi jugo.—¿tú qué haces fuera de Forks?—fruncí el ceño, no sabía si decirle todo o simplemente omitir algunas cosas—está bien sino me dices-dijo tranquilamente
-fue un viaje rápido… muchas malas noticias para un solo día, supongo—una pequeña arruga adorno su rostro
-espero que no sean tan malas…-dijo mirándome a los ojos -o tal vez ya es muy tarde…-muy seguramente había encontrado en mis ojos la tristeza—Lo siento-dijo muy bajito
-¿como puedes saberlo?—pregunte untando mi otra tostada de jalea
-eres un libro abierto, sin ofender—su sonrisa fue tierna y cómplice, unos pequeños hoyuelos lo acompañaron.
-siempre lo supuse…-suspire. Había llegado el momento de admitirlo en voz alta—mi hermana murió. —solté sin poder procesar mi pensamiento. El se levanto y rápidamente rodeo la isla y se apoyo en u codo, esperando mi reacción-no sé porque…-senti las lagrimas en el borde de mis ojos. No creía poder continuar hablando-me tengo que ir.—tome mi cartera que estaba a un lado y me incorpore rápidamente, deseaba no tropezar con nada
Mi mano se posó en la perilla, pero el tomo mi mano y me hizo soltar la puerta
-bella-llamó. —no te vayas—rogó—no tienes que contarme pero deberías saber-se acerco a mí y me habló al odio—que me interesa. —mi única acción coherente fue rodearlo con mis brazos y hundir mi rostro en su pecho… creo que no había tenido el momento de desahogarme. Y aunque fuera con un extraño, no me importaba hacerlo. De alguna absurda manera no sentía desconfianza de él- bella ragazza piangere. Non abbiate paura—no entendí lo que dijo, pero me sentí con más ganas de llorar.
El acariciaba mi cabello mientras caminábamos lentamente hacia el mueble. Ahí ambos nos sentamos y yo me recosté en sus piernas… el cantaba una nana, que apenas entendí, mientras secaba mis lagrimas.
10 minutos después
-creo que estoy lista para hablar…-dije con la voz un poco pegajosa.
-¿quieres un poco de agua?—pregunto y asentí. Me incorpore para sentarme y antes de que él se fuera por mi vaso de agua, me dio un beso en la frente diciendo: Bella mía.
Si bien no tenía ni un día de conocerlo me sentía muy segura con el, sabia que él me comprendería…
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-no entiendo…-dijo con una sonrisa apenada. Era la segunda vez que le explicaba mi relación con Edward-¿la tercera es la vencida no?—reí y bebí un sorbo de lo que quedaba de mi agua.
-nos conocimos en florida, es mas, solo me fije en el. Luego yo me metí mucho a la lectura… en especial de un blog…-lo mire haber si había entendido. Él asintió—luego el me habla y me dijo que él era el chico de florida y que… bueno el me llamo cisne—el asintió—hace como un mes y tres días el me pidió que fuéramos Cyber novios…-su rostro era un poema.
-dijiste que si…-dijo algo ¿desilusionado?
-si. Él no estaba el 30…-dije mirando mis manos.—hablamos en mi cumpleaños, el 13. Pero… no puedo creer que no se acordara…-no sabía que mas decir
-seguro es un hombre olvidadizo. —tomó mi mano derecha. Le di la mirada del mal.—ok, ya entendí…-lo mire divertida.—¡en serio!—rió. Hizo una pausa—ahora quiero que me cuentes lo de tu hermana…-dijo serio. Suspire.
-me entere hace un día… o menos. —frunció el ceño—nunca supe de su existencia hasta ayer…-el frotó mi mano con su pulgar, incitándome a continuar. Instintivamente apreté mas su mano con la mía—mi mama dijo que se llamaba Amanda…-mi garganta se cerro de repente—no sé nada de ella… así que no hay mucho que decir
-bella—llamó—hay mucho que decir. ¿Cómo te sentiste cuando lo supiste?
Sonreí.
—como si fuese uno de esos programas de TV donde hacen bromas de muy mal gusto pero al final siempre te dan algo, pero… luego me di cuenta que esa era mi realidad. Y no había ningún premio…-mi voz se rompió al final de la oración y él me atrajo a su pecho y derrame las lágrimas que nunca quisiera volver derramar: lagrimas de puro dolor.
-no me gusta ver a una niña llorar…-dijo en broma mientras me sobaba la espalda. Lo apreciaba, al menos trataba de consolarme-pero si tuviste un premio…-me separe de él para poder quedar cara a cara.
-no entiendo—dije limpiando mis lagrimas.
-antes, cuando me contabas sobre… -agradecí que no dijera su nombre- dijiste que tu tenias la oportunidad de viajar a Londres
-si. Para buscar a la hija de Amanda. —el pareció pensar algo
-¿y por qué no estás en un avión camino a Londres?—¿qué podría decir sin quedar como una completa tonta o infantil niña de 16 años?
-yo… no tengo nada que buscar allá.—dije un minuto después
-¿y él?
-el me niega. ¿Por qué yo debería ir allá en las peores circunstancias con la sola intención de verlo?—el sonrió de una forma que me pareció muy familiar.
-eres terca… ahora lo compruebo. —reí un poco. El estaba en lo correcto.
-podemos pasar a algo más… no tan sobre mi…-me rei de mi propio enredo de palabras
-claro.—dijo recostándose en el mueble. Lo imité
-¿tienes novia?—créanme que fue lo primero que se me vino a la mente.
-no.—dijo con una sonrisa—¿te gustaría serlo?—sentí como un balde de agua fría y supuse que mi rostro reflejaría lo que sentía. El estalló en risas—¡bella! Es una broma. No pongas esa cara…-solté una risita nerviosa y continúe por caminos más seguros
-¿hermanos?—el negó con la cabeza.- ¿Dónde vives?
-en el mundo—contesto sin mirarme.
-explícate. —el se enderezó y comenzó:
-he tenido mucha suerte. Cada vez que termino un caso me sale otro y casi siempre implica ir a otros países o estados… nunca imaginé que esta carrera tan larga y aburrida fuera lo mejor que me pasara.— sonaba tan apasionado que lo transmitía, era hipnotizante.—en unos días termino este caso, bastante interesante por cierto
-es solo un divorcio… ¿qué tiene de interesante?—me senté con las piernas cruzadas, observando como el tomaba la misma posición que yo. No parecía un profesional de 24 años, parecía solo un chico con un poco mas de edad que yo.
-tu crees que los divorcios destruyen todo, ¿verdad?—asentí—no es así. Hay veces en la vida, donde es preferible tomar caminos separados aunque haya mucho amor de por medio, incluso si hay hijos…-suspiró—no todo es amor bella, también es convivencia, respeto. Esta pareja por ejemplo son un par de… bueno, son ese tipo de personas que creyeron en el "vivieron felices para siempre" y cuando empezaron a vivir juntos las peleas eran terriblemente grandes aunque el motivo fuese un plato fuera de lugar. Con el paso de los años, tuvieron un hijo…-miro sus manos—delante de él eran puro amor, nunca se notó fingido. Pero luego de que el chico creciera y se fuera de la casa ellos no decidieron separarse y aun así seguían discutiendo. Ambos comenzaron a tener problemas de salud y como esas cosas de la vida, le dieron 2 años de vida aproximadamente, a cada uno debido a una enfermedad-me tape la boca con la mano. Parecía una historia demasiado triste—y ahora decidieron separarse. Quieren vivir sus últimos meses en paz.—me miró—sabes, no los culpo. Ellos se aman, pero como todos, tienen defectos y lamentablemente… eso pudo más que ellos.—pero algo no terminaba encajando en su historia
-como es que sabes tanto de ellos…-en su rostro apareció una sonrisa un poco forzada y triste.
-soy su hijo. —dijo tomando mi mano. —no te preocupes por mí. La idea de que fuera yo quien los separara fue mía, siempre quise hacer algo bonito por ellos…-entrelace nuestros dedos y en ese instante el me miro sorprendido
-creo que es muy bonito de tu parte que…-él se había acercado lo suficiente como para sentir su respiración. No me sentí incomoda… solo algo fuera de lugar
-bella…-susurro—¿por qué tenias que tener 16?
-échale la culpa a mis padres…-el rio y sobó su nariz contra la mía
-entonces ¿Por qué apareciste justo ahora?...
-nada es una coincidencia en este mundo
-¿estás diciendo que estas destinada a ser mía?—ahora bien podría clasificar esto como un roce de labios, pero era mucho menos que eso
-yo no soy de nadie…-sentí la necesidad de terminar lo que el había comenzado, así que me incline hacia adelante. Sus labios me recibieron con suavidad y paciencia… fue algo lento, cálido y con un sentimiento que no tenía nada que ver con amor, era como un consuelo mutuo. El colocó sus manos en mi cintura, empujándome hacia atrás quedando solo entre el mueble y su cuerpo, yo situé mis manos en su cabello casi negro y jugué con el, hubo un momento que me sentí en el cielo. Fue cuando el gimió en mi boca para luego susurrar mi nombre. Poco a poco el fue tocando más abajo llegando a mis caderas y tomo el dobladillo de la camisa y metió sus manos dentro, tocando mi piel… me estremecí con fuerza.
Pero mi mente se negaba a creer que era Marco yo solo tenía la imagen de Edward y alucinaciones mías de él con otras intrusas como diría Alice así que sin poder evitarlo, dos lagrimas bajaron hasta mi cuello. Marco se detuvo en seco
-maldición bella…-se levanto y me observo—¡diablos!... no fue mi intención es que yo… tu….no quise…-me senté y levante una mano.
-espera… déjame respirar—inhale unas cuantas veces y cerré los ojos para ver si detenía las alucinación con Edward.—no te disculpes…-dije una vez que abrí los ojos y lo encontré sentado a mi lado, con su cabeza entre sus manos
-tu…-sonrió de forma amarga-tengo que disculparme Bella…-negué con la cabeza
-fue por mucho el mejor beso de mi vida-dije tratando y rogando por no sonrojarme-
-pero no pensabas en mi-dijo serio.
-claro que sí. Solo que… -suspiré-sabia que eras tu, pero Edward se mete en mis pensamientos… y no son nada buenos… sus palabras hacen eco en mi cabeza, es un recuerdo constante. Discúlpame tu a mí.—el tomó mi mano y la beso
-mejor ser amigos bella…-algo en mi ser dolió. Simplemente por haber perdido la oportunidad de olvidarlo
-pienso lo mismo…-susurré. Me incline y deje un beso en su mejilla… "eres muy especial" susurré en su oído. Pude sentir como sonreía.
-Grazie—dijo tomando mis manos.—creo que…-miró por encima de mi cabeza—ya es un poco tarde. Tengo que ir a una reunión. —De repente me sentí vacía…-puedes quedarte aquí y esperarme, no tardare mucho.—comenzó a decir pero lo interrumpí:
-no. Gracias—sonreí—voy a comer con Alice-aunque sabía que era mentira. El asintió.
-Bueno Bella… otro día será. —sonrio como solo él sabia y unos pequeños óyuelos se instalaron en su rostro. De verdad tenía ganas de amarlo y poder olvidar a…- ¿me estas escuchando?—el estaba agitando una mano frente mis ojos
-disculpa. ¿Qué decías?—parpadee.
-que si mañana no tenias nada que hacer, cosa que dudo, podrías llamarme… tal vez te lleve a algún lugar bonito-sonreí.
-Claro. Yo te llamaré…-ambos nos levantamos y él me acompaño hasta la puerta. Eche un vistazo a nuestro desayuno a medias, algún día tendría que remediarlo. Tome mi pequeña cartera y le dije:
-otro día terminaremos nuestro desayuno. —el soltó una risita.
-si y la próxima vez será más elaborado. Lo juro. —hizo una seña de boy scout. Me mordí el labio para evitar la risa.—y disculpa lo de…-¡se sonrojo! Juro que era lo más hermoso que vi en mi vida... el era… "tranquilízate bella" grito mi conciencia.
-no te… preocupes, yo tampoco soy tan santa si dividimos la ecuación.—el rio.
-claro… pero aquí el caballero soy yo, así que…
-ok. —suspiré. Ya estábamos en la puerta. Mejor dicho, yo estaba del otro lado…- Adiós-el sostuvo mi mano y le dio un beso.
-Es un hasta luego. —asentí y le di la espalda. Él espero ahí. Parado en el umbral de la puerta y no fue sino hasta que voltee en una esquina, que pude mirar hacia adelante.
Al salir del complejo… camine por las calles, que extrañamente estaban solitarias para ser domingo.
Creo que iba por mi tercera cuadra cuando sentí vibrar mi celular, lo saque, no sin antes de echar un vistazo alrededor.
"911"—era de Alice. No me preocupé seguramente era una emergencia de vestuario
APVO:
-Déjame explicarte…-decía a mi alrededor mientras yo lo empujaba y estaba al borde de las lagrimas
-solo déjame irme, ¿ok?—grite encarándolo un poco.
-Ali, por favor, déjame explicarte yo no sabía…-suspiré.
-¡Claro! La zorra esa tenia la llave de TU cuarto y tu… ni idea…-hice un ademan con la mano. Tanta hipocresía me asfixiaba
-yo no se la di…-dijo cerrando mi maleta
-quítate…-amenacé.
-déjame explicarte Alice…-dijo serio.
-no.—frunció el ceño—no quiero escuchar tu discurso ensayado, no me interesa.—en ese momento se abrió la puerta
-oye Alice, tu le pusiste esta M a la llave… digo de Mary-decía ella mirando la llave entre sus manos. Se notaba distraída. Me acerque a ella y se la arrebaté
-¿otra?—chille.—esto es increíble…-dije lanzándole la llave a jasper.
-¿qué pasa, por qué la maleta?—preguntó bella quitándose su cartera
-esa M no es de Mary es de Miranda… ¿no jasper?—lo miré—explícale a bella quién diablos es Miranda
-ella es mi compañera…-bufé
-es tu OTRA novia, ¡acéptalo!—grité antes de volver a mi maleta…
-¿la estas engañando?—preguntó bella en susurro. Negué con la cabeza, como si no fuera más obvio. Yo tenía que ser tan ingenua para creer que él iba a serme fiel…
-¡no! lo juro. Alice encontró una copia debajo de la puerta, cuando iba a desayunar y luego me llamó. Yo no hice una copia. ¡Menos dos!... bella por favor haz que me escuche…-escuchaba las suplicas de Jasper pero no espere lo demás. Un sonido agudo y fuerte resonó en toda la habitación. Luego una puerta azotada. Me gire y encontré a bella sobándose la mano.
-tu no lo hiciste, alguien tenía que ponerlo en su lugar.—dijo buscando su maleta. Me quede estática. —¿qué esperas?... nos largamos aun hotel.
-¿y porque no nos vamos?—pregunté confusa.
-aun no han pasado los tres días.
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.
.
-Bella, ¿quien es Marco?—pregunté levantando su teléfono
-¡dame!—ella me quito en teléfono y mientras leía el mensaje una sonrisa se formaba en su rostro- creo que ya nos podemos ir de aquí-mire a nuestro alrededor, el hotel tampoco me agradaba
-¿que te dijo?—me levanté y fui por mi bolso
-que nos podemos quedar en su apartamento—miro por la ventana-el vendrá a buscarnos
-Ajá, pero ¿quién es?—ella se dio la vuelta y se sentó junto a mi
-lo conocí en el aeropuerto. Es de Italia y tiene 24…-abrí un poquito los ojos de la impresión- es súper guapo, todo un caballero y…-suspiró—tiene algo que…-una bocina sonó no muy lejos de nosotras. Bella se puso de pie y tomo sus maletas. Yo solo la imité.
Cuando salimos del hotel un taxi estaba esperándonos. Un chico alto, cabello negro, ojos grisáceos con azul y un cuerpo de modelo abrazó a bella en cuanto salió. Cargo nuestras maletas y las metió en la cajuela. Luego se dirigió a mí:
-Mucho gusto. Marco Davini—estreche su mano.
-Alice Cullen. —sonrió un poco y nos hizo entrar en el taxi.
-Gracias por esto—dijo bella mirándolo como si fuera el hombre mas sexy del mundo… bien, si era sexy eso nadie lo puede refutar, pero… ¡al diablo! Si que estaba atractivo.
-no es nada. Pero luego me explicaran que pasó…-algo que dijo él me alarmó. Yo no estaba dispuesta a hablar de lo que… había visto. Si. Porque no solo fue por una llave, yo los vi, con estos ojos verdes oscuros que tengo. Ella rodeaba su cuello con sus brazos, él la tenia agarrada e la cintura, ella se acercó un poco pero el alejó su rostro, sonrió y le dijo algo que a ella le causó risa.
-Alice ya llegamos—dijo bella agarrando mi brazo.
-ya voy—salí del taxi y cargue la maleta menos pesada ya que el señor estoy muy bueno dijo que el cargaría casi todo.
Suspiré.
Aquí estaba de nuevo yo con mis pensamientos, pero prefería ahorrarme la vergüenza de decir: "hey ¿saben qué? Yo tenía un novio, y lo visitaba cada mes, luego en una de mis visitas, lo vi con otra mujer. Si, fui tan tonta para tener una relación de lejos sabiendo muy bien el dicho: Amor de Lejos… felices los cuatro. Algo que hasta hoy no creía" no por supuesto que Alice Cullen no diría eso. Pero tampoco negaría que él me engañó, simplemente yo fui una tonta al no darme cuenta.
-Alice no me agrada nada esas arrugas que se forman en tu frente—dijo bella mientras esperábamos que Marco abriera la puerta del apartamento.
-estoy pensando Bella-dije caminando detrás de ella.
La suite era bonita, bien combinada con respecto a los colores, uno que otra pintura allá, y muy espaciosa
-sus cuartos están aquí-dijo el señalando un pasillo a la vez que se introducía en el. —este de acá puede ser tuyo Alice—señaló un cuarto que tenia por fondo blanco y decoraciones neutrales pero un bonito arreglo de rosas rojas lo adornaba en una esquina.
-es genial—dije sonriéndole—gracias.—camine directo a la habitación y deje la maleta a un lado. Bella susurró un: ya vengo y asentí. Solo quería dormir pero las traicioneras lagrimas estaban ahí
BPVO:
Marco me mostraba mi cuarto, pero por alguna razón, me disculpe y camine hasta la habitación de Alice, sabia que ella me necesitaba.
Al entrar, la encontré dormida, con ambas manos unidas y debajo de su rostro. Parecía un angelito dormido. Aun estaba con la ropa puesta pero no importaba. Al menos había dejado de llorar.
…
Los dos días siguientes fueron una pesadilla en mi intento de mejorar sus ánimos. Jasper se había enterado de nuestra localización y llamaba todo el tiempo. Tanto, que en un arranque de rabia, de mi parte, tiré el celular de Alice desde el balcón de la suite, hasta que cayó en la cabeza del rubio descerebrado.
Luego tuvimos que llamar a seguridad porque el gritaba a cada rato. Era insólito. ¿Acaso no podía admitir que no sabe amar?
5 de Octubre 2003
Hoy era nuestro último día. Y marco dijo que nos iba a conceder este día en el apartamento para que hiciéramos lo que quisiéramos, que él estaría a un llamado.
Así que cuando me levanté, salí a una tienda de revistas y películas y compre todas las que pude. Además de muchas golosinas y helados para el despecho.
Cuando volví al conjunto departamental, encontré a alice hecha un ovillo en el sillón negro.
Deje mis compras inmediatamente y corrí hacia ella.
-alice—llame. Quite el cabello de su rostro y me di cuenta que estaba dormida.
-bella… tengo hambre—gruñó. Reí.
-traje helado.—ella se enderezó como un resorte y sonrió
-dame—dijo con una vocecita aguda.
Fui en busca del helado y dos cucharadas. Volví y me desplome en el sillón. Encendimos la TV y comenzamos a comer.
-¿Qué haremos?—pregunto cuando el helado se termino.
-no lo sé. —dije levantándome. Una idea paso por mi cabeza.—Marco dejó abierto su cuarto.
-¿y?—dijo cambiando de canales muy rápido
-podemos utilizar la computadora.
-la pido—gritó en cuando termine de hablar. Apago la televisión y corrió hacia el cuarto de marco, el cual era el último en el pequeño pasillo.
Camine detrás de ella, no sin antes dejar todo en su lugar.
Cuando entre al cuarto encontré a Alice inmediatamente abriendo MSN.
-tengo una idea—dijo con su sonrisa malévola.
-dila, sino explotaras—me senté en el borde de la cama y espere a que continuara de hablar.
-dame el correo de Edward…-me quede boquiabierta. De inmediato el corazón me comenzó a latir rápido al escuchar su nombre. Mis manos se pusieron frías, y no sabía por qué. Siempre era así. Bueno, era cuando hablaba con él.
-¿para qué?—pregunte levantándome de mi lugar
-quiero hablarle como una chica cualquiera, a ver si el también quiere conquistarme…-no lo pensé mucho. Asentí. Le dicte el correo y ella lo agrego rápidamente. No esperamos ni 15 minutos, y el ya aparecía en una ventana como, Conectado. En ese instante sentí mi corazón latir rápido.
-voy a hablarle—dijo alice sin ver mi rostro. Abrió la ventana de conversación y yo sentía que me iba a dar un infarto, sin embargo, me hice la dura y busque una silla para sentarme al lado de Alice
"Hola =)" Había puesto ella
"Hola Linda, de donde eres?"- ¿puede ser mas…?
"Forks, Washington y tu?"—respire profundo
"Londres. ¿Cuántos años tienes?"—Alice se giro hacia mi
-¿Qué le digo?—pregunto divertida…
-18—dije sin pensarlo.
"18 y tu?"—esto parecía un interrogatorio
"21… como estas?"
"bien, esta lloviendo"
" a mi novia, no le gusta la lluvia… por cierto, ella vive ahí"—evite con todas mis fuerzas la sonrisa que amenazaba por salir
"¿como se llama?"
"Bella."
"¿y cuanto llevan saliendo?"
"muy poco. Pero ella hace unos dias se enojo conmigo y no se porque… "—alice me miró y dijo:
-¿el no sabe porque…?—no pudo terminar la frase
-que se yo—dije algo histérica—solo me fui…-ella negó con la cabeza, desaprobando mis acciones
"que mal, espero que regresen"—Alice soltó una risita malévola
"yo también, pero quiero darle su espacio…"
"me tengo que ir, bye Linda. Un placer" dijo un minuto después.
Alice cerro la ventana y su MSN.
Me dio una mirada extraña.—no me interesa lo que piense, seguro y ya sabe quién eres y por eso dijo lo que dijo—agregué rápidamente.
-eres necia—chillo, levantando los brazos y caminando dramáticamente. Apague la computadora y la seguí.
…
Pasamos el resto de la tarde mirando una o dos peliculas. Luego comenzamos a arreglar nuestras cosas, para ese entonces Marco ya había llegado, a lo cual Alice no puso buena cara
-¿Qué te pasa con Marco?—pregunte en la habitación de ella, terminando de recoger su maquillaje mientras ella se bañaba.
-no lo sé, algo no me cuadra…-contestó
-no pienso tener nada con él, si te hace sentir mejor.—ella soltó un bufido y cerro la ducha.
-igual sigue sin agradarme…-ella termino de vestirse. Y yo di por terminada mi estadía en Chicago.
.
.
.
-te llamare—dije sonriendo
-yo te escribiré… que te vaya bien—rozo sus labios con mi mejilla y suspiré… deseaba que…
-bella—llamó Alice a mi lado me gire y vi su rostro de temor
-¿Qué pasa?—pregunté en voz baja
-Jasper…-lo busque con la mirada…
-no lo veo…-le dije a Marco para que estuviera alerta pero dejé de sentir la presión de las manos de alice en las mias. Al verla de nuevo, la observo varios metros mas allá, de brazos cruzados y cabeza baja, escuchando a jasper, fruncía el ceño ante cada palabra. Avance dos pasos, pero alguien me detuvo
-no es tu pelea…-susurró
-es mi amiga—el sonrió
-le harás un favor…-me rodeó con sus brazos…- desearía que fueras mi hermanita—yo reí con ganas—no le veo el chiste
-tu pareces de comercial… yo solo soy muy común—el negó con la cabeza…-Marco, no quiero discutir…-al fondo escuche un llanto. Me gire hacia mi amiga, otra vez, y esta vez lloraba en su pecho… y lloraba con ganas. Luego ella simplemente levanto su cabeza y yo giré la mía al siquiera pensar en ver tan intimo momento.
No pasó mucho para que anunciaran nuestro vuelo, Alice regreso con jasper pegada y al momento de partir, de ambas partes hubo llantos. ¿Qué se podía hacer? Estaban enamorados.
Pero preferí no preguntar sabia que cuando ella pudiera hablar lo haría mientras tanto me quedo con un adiós de un nuevo amigo, que presiento estará cuando necesite…
Horas después
-Bella!—chillo Esme. Corrí a abrazarla. Ella era como una segunda madre para mí
-Hola—dije recostada en su hombro.
Recién llegabamos de Chicago, fue un viaje tranquilo pero ya ansiaba estar con mis…
-y mis padre ya llegaron—afirme
-si, venimos de allá—dijo Carlisle con Alice entre sus brazos- ¿quieres que te dejemos ahí?
-por favor
En el carro
-hablaremos por MSN—me susurró Alice, yo asentí, solo por inercia. Estaba nerviosa, muy nerviosa
En el camino le contamos muy poco a sus padres, ya que esta era una visita a "Jake" y en verdad no era asi.
Una vez frente a mi casa, me ayudaron con mi equipaje y me dejaron justo en el umbral. Les dije que no pasaran, que necesitaba tiempo con ellos
Abrí la puerta, sin saber lo que me esperaba.
No dije nada, solo entre.
-¿bella?—llamó mi padre. Al llegar lo vi sentado en el sillón. Era la primera que lo veía de negro…
-Hola papa—me tiré a sus brazos cual niña chiquita.—te extrañe
-y yo a ti pequeña.
- ¿y mama?—el señaló la cocina y fui hacia allá. Mientras más me acercaba, una voz iba descubriendo era aguda, nueva, suave… en resumidas cuentas: de niña
-Mama—llamé. Ella giro. Estaba de espaldas hacia el mesón de la cocina. Al girar dejo al descubierto a una hermosa niña de cabellos rojizos y castaños, grandes ojos verdes, como ella, algo pálida rostro largo, pero lindos y delicados labios además de una pequeña nariz
-bella—tomo a la niña por los brazos y la ayudo a bajar. Una vez en el piso mi madre se dirigió a mi. Al abrazarla, mi rostro quedo sobre su hombro. Percatándome de la altura verdadera de aquella intrusa.
-no seas ruda—pidió. Asentí confusa. ¿Acaso temía que le rechazara?- Amor ven acá
-¿es conmigo?—su aguda voz me aturdió. Me parecía que estaba sobreactuando un poquito
-si Mónica—dijo mi mama. Ella dio pequeños pasos… y quedo al lado de René.—Mira cielo. Ella es Isabella, tu tia. Hermana de tu mama—la niña me vio de pies a cabeza. Arrugo su nariz, ¿al ver mi ropa? ¿Qué tenia de malo mis jeans, un suéter y converse? No eran tan bonitos como su pequeño vestido pero… ¡al diablo! ¿Que hacia ella mirándome así?
-Hola Isabela—me mordí el labio, y fue algo que ella no pasó desapercibido
-Solo bella…-corregí de inmediato—hola Mónica —tendí mi mano y así se quedo porque la niña no la estrecho. Mama al ver mi incomodidad le dijo
-se da la mano…-tomo su mano y la coloco sobre la mia. Sentí muy poco cuando la toque. Y fue tan extraño. Era su pequeña mano sobre la mia- perdónala bella es tímida—dijo una vez finalizado el saludo
-no importa… ¿Cómo estas?—yo no hacia ningún tipo de voz extraña porque sino me vería ridícula, además ella era capaz de entender sin tantos mimos
-bien—dijo y se dio media vuelta de camino al salón
-¿se parece a su mama?—pregunte con los brazos cruzados.
-si—contesto sonriente.—que no te engañe, es muy inteligente y caprichosa
-de eso te encargas tu…-dije sonriendo, aunque yo decía la verdad.
Subí tranquilamente a mi habitación solo quería acostarme y dormir pero…
-¿dos camas?—a mi mente se vino la imagen de aquella niña. Una pequeña maleta reposaba al lado de esta cama rosa—no me queda opción…
-¿de que?—peque un salto. Y voltee
-no es bueno escuchar a las personas cuando hablan solas…-le dije
-¿hablas sola muy seguido?—pregunto rápido
-que se yo…-ella levanto los hombros y paso a mi cuarto como si nada- ¿dormirás aquí?—ella se giro a verme
-no es lo que yo pensaba, pero si.—bufé. Era una diva.
-este es mi cuarto
-nuestro—repuso
-lo que sea, primero fue mio. Así que nada de tocar aquí—señale el escritorio.—aquí—señalé mi mesita de noche—aquí—mi closet—y mucho menos tocar a…-busque en toda la habitación y…-¿Dónde está violeta?—salí corriendo escaleras abajo. Cuando estuve al lado de mi madre le pregunte.-¿Dónde pusieron mi computadora?
-al final del pasillo—abrí la boca, para protestar, pero en vez de eso, volví a subir. Allá, solitaria, al final del pasillo que llevaba al cuarto de mis padres estaba ella, mi Violeta.
-¡Mónica!—llamé. Ella vino a mi y le termine de decir—esto tampoco se agarra…- me gire y regrese a mi cuarto. ¡Solo quería dormir!
OCTUBRE
NOVIEMBRE
DICIEMBRE.
9 de Diciembre 2003
Estaba totalmente cansada de aquella situación.
Me sentía sola, incompleta. Él me hacía falta. Estaba decidida a agregarlo de nuevo y esperaba por dios que pudiera arreglar esta situación.
Pero no era eso realmente lo que me enojaba sino esa niña que parecía inofensiva…
El primer mes, era tranquila y no hacia mucho. Luego comenzó a tomar confianza agarraba todo lo que le dije que no agarrara, hasta violeta resulto perjudicada, ya que René la defendió creándole una sesión a ella. Tuve que morderme mucho la lengua para no decirle unas cuantas hirientes verdades.
Por otra parte estaba Alice, la cual hacia mucho se había reconciliado con Jasper. Y ahora su relación iba de mejor a perfecto a este paso yo dudaba que ellos no se casarían, como en un principio dije al enterarme de dicha relación.
Era supuestamente, y digo supuestamente porque no me consta, una chica loca que estaba obsesionada con Jasper y le robó el juego de llaves y sacó copia., comenzó a hacerles uso y dijo que esa llave se la habían dado en gerencia. Muy inocentemente Jasper le ayudo también en algunas materias y su "amistad" fue creciendo. Fue cuando ella se enteró de que el tenia novia, ella enloqueció y lo perseguía a todo momento. Alice dijo que jasper le dijo, que hasta le había robado un beso. Y él como un caballero declinó. Y muy directamente le dijo que "amaba" a su novia. Sin más, la chica se mudó.
Y esa fue más o menos lo que los separo por esos tortuosos 3 días. El termino comprándole un teléfono a Alice, ya que ella se deshizo del otro cuando el intentaba llamar. Y así andan ahora, como uña y mugre.
Era jueves casi terminando la semana, eran las 11 pm y yo no tenia sueño. Asi que fui a lo que me había prometido a agregar a Edward.
Encendí a Violeta y abrí MSN.
Cuando termine de agregarlo me temblaban las manos y las sentía frías porque según recordaba a esta hora el se conectaba.
25 minutos después
Había aparecido su foto. Él estaba conectado. Me removí inquieta en mi silla. Ahora tenía frio en pies y manos. Me arme de coraje y deje mi orgullo con el anti virus.
BSwan dice: Hola
Edward Masen dice: Hola
Edward Masen dice: ¿Como estas linda?—mi corazón latió por mil
BSwan dice: un poco cansada pero bien…
BSwan dice: Y tu?
Edward Masen dice: regular—Se me hizo un nudito en el estomago
Edward Masen dice: que bueno que estes bien
Edward Masen dice: te puedo dar un beso?-suspiré
Edward Masen dice: lo necesito (K)—yo también lo necesitaba
BSwan: (K)
Edward Masen dice: porque me dejaste?—Oh mierda…
BSwan dice: porque estaba molesta, confundida y… loca
Edward Masen dice: y ahora como estas?
Edward Masen dice: ya pensaste bien las cosas?
Edward Masen: que paso?
Edward Masen dice: ya fui?—Me reí, era una frase tan americana como diría él.
BSwan dice: si ya pensé bien. Ahora estoy segura de lo que quiero
Edward Masen dice: ¿puedes decirme que pensaste?
BSwan dice: necesitaba un poco de tiempo para pensar...ese dia no fue el mejor y la pague contigo
BSwan dice: en verdad lo siento mucho
Edward Masen dice: si me di cuenta
Edward Masen dice: me dijiste unas cosas que me hicieron sentir mal
Edward Masen dice: como basura
Edward Masen dice: me quede pensando toda la noche
Edward Masen dice: en que había hecho mal—cerré los ojos por un segundo, juraba sentir mi corazón romperse ante sus palabras. Me sentía culpable
BSwan dice: me arrepiento de lo que dije
Edward Masen dice: no tenía ganas de nada estos días
Edward Masen dice: fueron muy difíciles
Edward Masen dice: no sabía qué hacer
Edward Masen dice: porque me había acostumbrado a ti—no dejé pasar el hecho de que solo fuera costumbre, pero yo sentía lo mismo
BSwan dice: me pasaba lo mismo
BSwan dice: Trataba de no pensarte pero es muy difícil
BSwan dice: Traté de borrarte de mi vida, pero no pude, trataba de encontrar mil razones para olvidarte pero no encontré ninguna
Edward Masen dice: yo te sigo queriendo igual que siempre
Edward Masen dice: lo sabes
Edward Masen dice: te extrañe un montón
BSwan dice: tuve que alejarme para darme cuenta de lo mucho que te quiero. Yo también te extrañé.
BSwan dice: por favor perdóname, me comporte muy infantil
Edward Masen dice: si te entiendo. Sabía que esto iba a pasar tarde o temprano pero estaba preparado
Edward Masen dice: me he dado cuenta que eres muy temperamental. y eso me gusta de ti
Edward Masen dice: me gusta que tengas carácter
Edward Masen dice: te quiero mucho.
BSwan dice: para que estabas preparado?
Edward Masen dice: para estas cosas
Edward Masen dice: se que eres madura y centrada
Edward Masen dice: pero eres casi una niña.
BSwan dice: Jajajaja Si :$
Edward Masen dice: pero te quiero así, con todo y tus caprichos.
BSwan dice: debí habértelo dicho que era terca no dejar que lo descubrieras por ti mismo
Edward Masen dice: pero ya lo sé. Así después sabré manejarlo…- rei en voz alta. De nuevo volvía a ser yo.
BSwan dice: espera… me tengo que ir—y ustedes pensaría que me estaba vengando… ¡Ja! Nunca! Pro es que la niña… me obligo literalmente a ir al parque, ¡no tenía ni 7 años! Y ejercía un poder increíble sobre mi madre… ¡es que la culpabilidad era más grande que yo!
-¡Mama!—Grite—son las 11:30, la llevó mañana.
-entonces apaga la computadora—grito de vuelta
BSwan dice: Amor me tengo que ir… mi mama me mando a dormir.
Edward Masen dice: bueno bebe, hasta mañana. Que descanses (L)
Y eso fue todo… me desconecte de todas mis redes sociales y apague a Violeta, todo esto con una sonrisa en la cara
Bella de nuevo enamorada, ¿que les puedo decir?
Gracias por leer, nos leemos luego
MVB
