PANICO Y HORROR, PARTE 2

Hola al fin estoy de regreso, la verdad es que ha sido todo un parto el actualizar esta historia. He repasado varias veces el capitulo para no dejar cabos sueltos y darle continuidad sin perder el hilo.

Pido mil disculpas por la demora en actualizar, espero no tener tantos percances en adelante (si que los he tenido estos meses). Por lo mismo es que para compensar la demora actualice juntos a "agridulce", "regalo" y "macho alfa" y de yapa subi un fic nuevo. Creo que es suficiente compensacion por la espera tan larga.

No sigo lateando y hago el disclaimer. Naruto y su personajes no son mios sino que son de la completa autoria de KIshimoto-Sama el Big-Boss.


MENTIRAS COMPLETAS Y VERDADES A MEDIAS

Matsuri disfruto de una agradable desayuno con la anciana curandera quien le puso al corriente de los acontecimientos del caserío y sus alrededores lo que le permitió tener una idea mas clara acerca de lo que estaba realmente ocurriendo ahí y que había desencadenado ese viaje tan inoportuno.

La anciana la miraba examinándola detalladamente. Hasta que Matsuri no pudo seguir aguantando tan minuciosa inspección y le pregunto:

-¿Qué tanto me miras vieja?- le pregunto algo incomoda por el escrutinio al que estaba siendo sometida.

-Observaba que hiciste las paces con tu marido y que estas preñada de dos críos- le dijo la curandera sin inmutarse.

-¡¿Qué?!¿pero como tu?!- le dijo Matsuri espantada de haber sido descubierta (para la gente del caserío ella era viuda y además ¡¿cómo sabia que su esposo estaba vivo? ¿y como adivino su embarazo? ¿dijo que eran 2?¡)

-El día en que nació tu crio, tuve que buscar con que vestirlo entre tus cosas. No se leer pero encontré tu libreta de matrimonio y las fotografías. Ahí descubrí que tu marido no era otro que Kazekage-sama y entendí porque estabas entre nosotros. Siempre supe que tu hijo no era un niño ordinario no solo por su aspecto, sino porque era el protegido del Shukaku y también se que los uniste cuando el estaba muriendo, no había forma que sobreviviese a esa terrible enfermedad y su cambio de aspecto y de fuerza fue muy notorio, demasiado como para creer que había sobrevivido por si mismo.- le dijo la anciana curandera.

Matsuri esta estupefacta. Saber que ella siempre supo lo que ella consideraba su mas grande secreto le tenia mas que sorprendida. Era un autentico balde de agua fría . Se pregunto cuantos mas sabían la verdad en el caserío.

-Tu secreto ha estado a salvo conmigo. Nadie supo quienes eran Uds. Sabia que corrían gran peligro si eran descubiertos. Pero creo que me debes al menos una explicación, por años te guarde el secreto, creo que es hora de que me cuentes toda la verdad- le dijo la anciana.

Matsuri sintió que sus ojos se llenaban de lagrimas, hasta ese momento jamás había hablado con nadie de manera extensa y honesta acerca de su historia con Gaara, siempre verdades a medias, siempre omitiendo información, ni siquiera con el había podida ser totalmente sincera y dejar fluir la verdad por sus labios. No sabia si era el ambiente de total confianza con su amiga la curandera, el cansancio del viaje o las hormonas del embarazo, pero en esos momentos sentía la necesidad de desahogarse. La vieja le acerco el mate para que tomase un poco y se aclarase la garganta.

-Es una larga historia, mi vieja- le dijo Matsuri tratando de controlar el temblor en su voz.

-No tengo prisa, comienza desde el principio. Creo que contármela te ayudara a sanar tu alma- Le dijo la curandera con lastima de verla tan afectada.

Matsuri inhalo profundo y comenzó su relato:

-Quede huérfana cuando tenia 10 años, mis padres murieron…-


MAQUIAVELICOS

En casa de Shijima su padre y sus mas cercanos estaban encerrados en su escritorio. Llevaban horas reunidos, los últimos acontecimientos lo ameritaban. Todos los planes que habían trazado hasta ese momento habían fracasado escandalosamente.

Hasta ese momento no habían logrado prosperar en sus esfuerzos por desestabilizar a Gaara como Kazekage, por el contrario no había dado ningún fruto. El hacer correr el rumor de que era homosexual solo sirvió para que dejara de esconderse con su concubina, ya ni se molestaba por mantener un mínimo de discreción y frente a todas las actividades protocolares y las que no las eran también ella fungía de primera dama. Nadie con dos dedos de frente creía semejante tontería, mas aun si tenia el desatino de pasar cerca de la oficina del Kage en horario de almuerzo, a menos que fuese un pervertido en búsqueda de emociones, porque los gemidos, suspiros y chillidos que se escuchaban desde fuera de ella, no dejaban lugar a dudas de la naturaleza de sus encuentros.

Y en su intento por hacerla quedar en evidencia como la mujerzuela que ella era, habían fracasado aun de manera mas rotunda; el mocoso endiablado que inexplicablemente no estaba inscrito en ninguna parte, las pruebas de ADN tomadas el día anterior habían sido cotejadas con las de Kankuro demostrando que eran tío y sobrino, una autentica calamidad para la aldea. Aun no era oficial pero Gaara ya tenia un heredero, un pequeño y debilucho bastardo pero su heredero al fin y al cabo. Era cosa de tiempo que se hiciera de conocimiento publico y una vez hecho nada podría detener su unión con la ramera de Matsuri y que llenasen la aldea de mas debiluchos bastardos.

Y eso era un gran problema, ya no podrían presionarlo para que contrajese nupcias convenientes a sus ambiciones, incluso podría ser que ni siquiera se casara con la mujerzuela. Y por ese motivo es que estaban reunidos esa mañana, buscando idear estrategias para poder revertir los malos resultados a su favor y lograr causarle daño a Gaara. Tampoco estaba tan fácil lograrlo, si bien el se encontraba fuera de la aldea, Kankuro era un hueso duro de roer y para colmo de males había pedido refuerzos ya que muy temprano en la madrugada había llegado Temari y su marido, por lo que deducían que en breve plazo Gaara estaría en la aldea.

En ese momento solo les quedaba una carta; Matsuri que se encontraba fuera de Suna en un punto incierto camino al caserío. El plan de sacarla de en medio de la aldea era originalmente para dejar en evidencia su incompetencia como negociadora y aprovechar de paso la ocasión para darle un escarmiento. Quizás no tendrían una mejor oportunidad de quitarla definitivamente de en medio y de paso hacerle el mayor daño posible a Gaara. Se encontraban reunidos ahí y estaban trazando toda clase de planes para conseguir sus objetivos para hacerse con el control de la Aldea y sacar a Gaara y sus hermanos de en medio. Y no se irían a su casa hasta conseguir trazar un nuevo plan.

Shijima estaba triste. Se sentía aun mas decepcionada de lo que estaba anteriormente. Definitivamente no tenia caso seguir aferrándose a un hombre que nunca le amo, que solo se unió a ella por obligación. Con el que tuvo un hijo por obra y gracia de la ciencia, no por amor y que había sido una gran decepción cuando le vio nacer gris y moribundo. El saber que tenia un hijo con la "otra" había sido la gota que había derramado su vaso. El nunca había sido suyo ni jamás lo seria y nada de lo que pudiese hacer a el, a la mujercita o a su hijo iban a remediar su dolor o le iban a devolver su inocencia y sus sueños de juventud.

Se dio cuenta que había sido cruelmente usada solo como una moneda de cambio para que su padre pudiese hacerse con el poder en Suna a través de su matrimonio. A su padre ella no le importaba, lo que le importaba era el poder que podía obtener por su unión; su felicidad no era parte de la ecuación desde el punto de vista de su padre. Y ahora tampoco le importaba su felicidad o su infortunio. Solo le importaba deshacerse de Gaara y hacerse con el control de la aldea. Y en esos momentos ella necesitaba estar lejos de toda la asquerosa basura de la política de la aldea, necesitaba por primera vez en mucho tiempo estar tranquila y pensar en ella, descubrir que era lo que en verdad deseaba, sobretodo necesitaba sanarse y volver a empezar.

Por ese motivo, subió a su habitación y rebusco entre sus cosas hasta que encontró en una libreta un numero escrito en un papel y marco en su móvil. Era hora de buscar ayuda y la única que podría ayudarle era Hokuto, su hermanita la que sabiamente había huido de la Aldea de la Arena junto a su novio cuando supo de los planes de su padre. Debía partir también antes de que tanta maldad terminase con su cordura.


BIENVENIDA PATERNIDAD

Gaara bajo ansiosamente del tren, e ignoro por completo a los aldeanos que le vieron descender extrañados de encontrarlo bajando de un tren sin llevar escolta. El solo deseaba ir a conocer a su pequeño lo mas pronto posible, moría de ganas por abrazarlo, besarlo y tomarle en brazos (en ese orden) había soñado despierto durante el viaje que se le había hecho eterno todas las cosas que deseaba hacer con su pequeñín, sabia que jamás recuperaría el tiempo perdido, pero deseaba con fervor dedicarse desde ese día en adelante a ser su padre y entregarle lo mejor de si.

Su mirada choco con la de sus hermanos que no se contuvieron y lo envolvieron en un cálido abrazo como cuando eran adolescentes. El tampoco se contuvo y los abrazo también. Quienes se encontraban en el lugar los observaban extrañados, los hermanos de la arena jamás se habían caracterizado por ser muy efusivos, el verlos en esa actitud era algo sencillamente excepcional.

Los tres hermanos fueron bruscamente sacudidos de su abrazo, cuándo escucharon los gritos de horror y las carreras de los aldeanos buscando refugio. Una ola de arena gigantesca se encontraba a segundos de derramarse sobre Suna, Gaara por instinto sin siquiera pensarlo rápidamente la rechazo, pero no lograba entender lo que sucedía.

Se hizo claridad en su mente y en la de sus hermanos cuando escucharon la voz de las gemelas a través de la red de emergencia de la aldea y entonces se les congelo la sangre; el Shukaku de la arena había regresado a Suna y todos debían correr por sus vidas, evitando establecer cualquier tipo de contacto con el y su Jinchuriki. Las niñas comenzaron a dar su descripción y los nombres por los que se les conocía: no quedaba margen para dudas, el Shukaku y su pequeño hijo eran la misma persona, en su mente se revivió el horror, el rechazo y la locura que vivió durante su infancia. Desesperado comenzó a correr siguiendo al chakra del Shukaku, ignorando a sus hermanos o quienes estuviesen por ahí sin cuidado si empujaba o tiraba a gente en su loca carrera; lo único que deseaba era encontrar a su hijo y detenerle antes de que fuese demasiado tarde y su vida fuese arruinada como le había ocurrido a el. El chakra malvado lo podía sentir en el cementerio.

Al llegar ahí su hijo ya no estaba, simplemente se había esfumado sin dejar rastro, dejando tras de si una estela de arena y destrucción a su paso. En medio de las criptas encontraron a Shinky herido e inconsciente. Gaara se desplomo y se sentó en el piso apoyándose en una cripta apretándose la cabeza.

Gaara estaba devastado, todos sus sueños que había construido se habían roto en pocos segundos; su precioso y anhelado hijo era nada mas ni nada menos que un Jinchuriki, alguien condenado a la soledad y al rechazo, igual como el lo había sido el. Vio a su alrededor el cementerio cubierto por una capa de arena y todo desordenado como si hubiese pasado un huracán por el. Y no solo eso, la tumba de su bebe, su pequeño Yashamaru había sido cruelmente profanada en el arrebato de ira y celos (dedujo) de su pequeñito.

Shinky fue rápidamente asistido por Kankuro y Temari quienes le trasladaron a toda prisa hasta el hospital. Gaara en cambio estaba en un completo estado de estupor, incapaz de reaccionar, completamente impactado por la revelación. Se sentía totalmente confundido y se había quedado solo en el cementerio sin lograr salir de su estado de parálisis espiritual. Matsuri no solo le había ocultado la existencia de su hijo, sino que además había hecho de el un Jinchuriki, a sabiendas de todo el dolor que el había sufrido, aun así ella lo había hecho, sabiendo de primera mano a la vida miserable a la que lo estaba condenando.

Y en ese momento estaba totalmente hundido destrozado, su hijo había desaparecido y no estaba dispuesto a perderlo, nadie podría entenderlo y amarlo mejor que el y estaba dispuesto a hacer lo que fuese necesario para protegerle de todo y de todos, comenzando por el consejo, por Matsuri o quien intentase lastimarlo, no importaba que fuese un Jinchuriki, no importaba que dentro suyo cargase con el idiota de Shukaku, no estaba dispuesto a permitir que jamás nadie lo dañara, que nunca fuese tratado como solo un arma, un mero instrumento al servicio y para los fines de la aldea. Antes prefería renunciar a seguir siendo el Kage de la aldea de la arena, si era preciso o incluso llevarlo lejos con tal de protegerlo.

Comenzó a sentir frio y entonces cayo en cuenta que ya casi era de noche comenzó a buscarle, a pesar de ser un niño muy fuerte no dejaba de ser un niño que necesitaba protección. Dio vueltas por el cementerio, mando clones de arena por toda la aldea y no encontraron rastro alguno, parecía que la tierra se lo había tragado.

Llego a la conclusión que el ya no se encontraba en la aldea y la pregunta era ¿Dónde?, buscando respuesta a esta pregunta comenzó a dar vueltas por la aldea sin un rumbo fijo, aprovechando de paso evaluar los daños ocasionados por su hijo, por lo visto lo mas dañado había sido la escuela que parecía haber sido bombardeada, afortunadamente el resto de la aldea solo se encontraba bajo una gruesa capa de arena la que el removió con facilidad, por primera vez se puso en el lugar de su padre; debía haber sido difícil para el criar a un niño tan complejo y a la vez proteger a la aldea, al menos su hijo había causado daños mínimos solo perdidas materiales y ningún muerto por lamentar.

Siguió dando vueltas y limpiando el desastre de arena dejado por su hijo hasta que fue alcanzado por una patrulla que le venia a buscar para llevarle a una sesión extraordinaria del consejo. Los acompaño resignado a dar la cara, dar explicaciones de algo que lo tenia tan sorprendido como al resto de la aldea y aprovechar de buscar ayuda para encontrar a su hijo, sabia que no seria fácil y que sus enemigos políticos no desaprovecharían esta oportunidad para incluso lograr destituirle de su cargo, algo que en ese momento no le importaba en lo mas mínimo, si al final de cuentas todo lo que estaban viviendo los tres (el, Matsuri y su hijo) era culpa de ellos, si ellos no se hubiesen entrometido en su vida, su hijo habría nacido en Suna bajo sus cuidados y jamás de los jamases el hubiese permitido que su hijo terminase convertido en un Jinchuriki. Pero ya era tarde para lamentarse por lo que no había sido. En su fuero interno esperaba que la reunión fuese muy acotada para partir lo mas rápido posible a buscarle a su pequeño en donde quiera que se encontrase.

Al entrar en la sala del consejo, se sorprendió de encontrar ahí a sus dos hermanos además de todos los consejeros excepto Matsuri. Parecía le estaban esperando ya un buen rato. No quedaba mas remedio que responder con la verdad, al menos la que el conocía.

-Kazekage-Sama hoy en la tarde ha ocurrido un grave incidente en la aldea- le dijo uno de los ancianos mas desagradables del consejo y uno de los principales apoyos del padre de Shijima.

-Lo se y por eso estoy aquí- respondió Gaara sin ánimos de discutir.

-Vamos al grano. Nos acabamos de enterar de la forma mas escandalosa, que Ud. Y Kojama Matsuri tienen un hijo bastardo nacido cuando Ud. Estaba ya casado con Shijima-San. Y que ese mocoso aparte de ser bastardo hasta el día de ayer no estaba inscrito como hijo de la arena era un perfecto NN. ¿Cómo responde a estas acusaciones?- le dijo otro consejero en tono muy altanero.

Gaara sintió correr la ira como corriente eléctrica dentro de si. Ellos estaban rebajando a los grandes amores de su vida a menos que nada y se sentían con el derecho a reprocharle su conducta cuando por culpa de ellos había los había puesto en peligro, dejándolos solos y librados a su suerte. Y no estaba dispuesto a dejar que ellos siguiesen haciéndoles daño, aun si eso significaba dejar de ser el líder de la aldea o si la aldea caía en el caos. En ese momento con gusto hubiese ayudado a su hijo a destruirla, los viejos del consejo y sus sucias maquinaciones le tenían mas que harto. Los miro con los ojos llenos de ira, transmitiéndoles todo su odio y respondió con un tono de voz francamente tenebroso que a la mayoría exceptuando a sus hermanos les hizo temblar de pavor.

-De verdad encuentro que tienen mucho valor de acusarme, en vez de eso yo diría descaro sin limites, cuando todo esto a final de cuentas es culpa de ustedes. Me obligaron a casarme con Shijima sabiendo que Matsuri y yo éramos pareja y nos amábamos. Por culpa de uds. Tuve que renunciar a ella y cuando se fue, llevo con ella a nuestro hijo no nato, un hijo del que yo desconocía su existencia hasta hace pocos días y del hasta pocas horas también desconocía era un Jinchuriki. Todo esto es su culpa, su maldita culpa; si el y Matsuri hubiesen estado a mi lado jamás habría sucedido. Yo nunca hubiese permitido que mi hijo sufriese lo que yo sufrí, nunca habría permitido ese infierno para el. De verdad uds. Son unos desgraciados- les respondió con ira Gaara. Intimidando a los reunidos en el salón salvo a sus hermanos, parecía que en cualquier momento la arena se arremolinaría alrededor del cuello de cada uno de ellos.

El salón del consejo quedo en completo silencio. Nadie se atrevía a decir absolutamente nada, intimidados por el gesto agresivo de Gaara y porque las acusaciones y la amenaza implícita en su mirada intimidaba a todos. Y Gaara había optado por el silencio antes de seguir escupiendo su ira.

Baki decidió romper el incomodo momento y buscar una rápida forma de terminar con la reunión.

-Creo que es inútil seguir reprochándonos lo que se hizo o lo que no. Lo concreto que tenemos un nuevo Jinchuriki de la aldea de la arena. Y el en estos momentos esta fuera, solo sin supervisión. Aunque le duelan estas palabras a nuestro Kazekage, ese niño es nuestra nueva arma viviente, el es el futuro de nuestra aldea, debemos dejarnos de tonterías y acusaciones. En vez de estar aquí deberíamos estar buscándolo. Y no debería seguir perdiendo tiempo en la escuela con niños de nivel inferior, debería ser educado personalmente por Gaara-Sama-Dijo Baki con convicción y rogando en su interior que la reunión se acabase pronto antes que Gaara terminara por enojarse y tuviese una salida de madre.

-Hay muchas preguntas, pero creo que no las podrá responder Kazekage-Sama. Es evidente que las tendrá que responder en su momento Kojama-Matsuri (si es que regresa, pensó con sorna)- dijo el padre de Shijima. El también necesitaba terminar pronto con la reunión; el berrinche del mocoso y el descubrir que era un Jinchuriki eran un regalo del cielo; al fin tenia a Gaara tomado de los huevos y debía analizar muy bien sus pasos si quería sacar provecho de la situación.

-Creo que no tiene sentido prolongar mas la reunión. Hay un niño perdido que buscar- dijo Kankuro, que sin agregar mas junto con Temari se pusieron de pie y partieron rápidamente rumbo al hospital para saber de Shinky y después partir con rumbo incierto a buscar a Rasa.


PEQUEÑOS CONSPIRADORES DE LA ARENA

Caminaron en silencio los tres hermanos rumbo al hospital, cada uno sumido en sombríos pensamientos. Al llegar al hospital se sorprendieron al sentir el chakra de las gemelas en la habitación donde se suponía estaba descansando un malherido Shinky. No había que ser un genio para darse cuenta que los tres se traían algo entre manos, ya que se suponía por la hora (ya era tarde) ellas dormían y el estaba descansando de sus heridas. Sin siquiera ponerse de acuerdo escondieron sus chakras y pusieron en uso todos sus recursos para conseguir información.

-Si que te dio duro el Shukaku. Te dejo todo molido hermano, nunca pensé que te daría un golpazo como para mandarte al hospital- dijo risueña Akane la mayor de las gemelas (solo por 5 míseros minutos).

-Si que eres bien burra. Si estoy aquí es porque exagere un poco. ¿Que acaso no te das cuenta que no nos van a dejar respirar?. Estando aquí es la única forma que tengo de escapar a buscar a Shasha y hablar con el una vez que se calme. Si los viejos los encuentran antes, vamos a estar en problemas, le puede dar otra rabieta y ahora si podría llegar a destruir la aldea. Es casi seguro que papá va a llenar la casa de ambus y mamá va a estar modo perro guardián siguiéndonos los pasos, en cambio si estoy aquí se le hace mas difícil controlarnos, porque no puede traer a las enanas (sus hermanas pequeñas)- le dijo Shinky medio serio y medio burlándose de la ingenuidad de su hermana.

-Y según tu genio estratega militar, ¿Cómo vas a salir de aquí?¿Y cuando?. Sin un buen plan esto no va a resultar, además que ni siquiera sabemos donde esta Shasha ahora. Sino ya sabríamos de unos muertitos por ahí…-le dijo despreocupadamente Kaori la gemela menor.

-Eso no lo digas ni en broma. Que justo ahora le de por matar para pasar el aburrimiento seria muy malo, pero es uno de los riesgos que se corren al ser Shasha un Jinchuriki. Pero no debería ocurrir, el esta escondido ya saben donde y ahí Uds. Saben que no va nadie y ojala que ningún tonto se acerque por ahí. Iré por el mañana al medio día y necesito que Uds. Me traigan mi mochila con todo lo necesario para partir hacia allá y simplemente saldré por la puerta de aquí en el momento apropiado- les dijo con seguridad Shinky. Los adultos solo oían las voces pero no veían los rostros de los niños, el hacer un Jutsu seria casi delatarse con ellos y pondría en riesgo el seguir recibiendo información.

-Debimos suponer que el iría al escondite. Es el único lugar donde se puede esconder cerca de Suna, porque ir a buscar a su mamá sin tener lo necesario es peligroso por muy Jinchuriki que sea, además que debe saber que lo están buscando, si sale al camino esta frito. Creo que es bueno dejarlo que se le pase el enojo y buscarlo mañana. Y mejor que seamos nosotros antes que los viejos y le de otra rabieta de las suyas-Dijo Akane pensativa mientras jugaba con sus dedos y les hacia extrañas muecas a sus hermanos, señalandoles que estaban siendo escuchados.

-Somos es mucha gente hermanita. Yo voy a ir por Shasha, yo solo ¿entiendes?-dijo Shinky serio y rodando los ojos hacia el lado de la puerta señalando algo allá y haciendo gestos con las manos de que siguiese hablando. A pesas de sus precauciones los adultos ya habían sido detectados.

-Escucha hermanito "menor" los tres estamos en esto y los tres iremos tras Shasha. Debimos decirle la verdad cuando la supimos y nos quedamos callados por seguirle el juego a los viejos. Ahora debemos arreglar esto. Iremos juntos los tres como siempre- le respondió Kaori haciendo gestos que respondiese rápido.

-No estoy seguro que sea buena idea ir los tres niñas. Saben que si se pone odioso, puede ser muy violento y no me gustaría que las lastimase- les dijo Shinky moviendo la cabeza en señal de asentimiento.

- ¿Y si le dan sus 5 minutos y te mata? ¿y si no se te ocurre que decirle y por no decir nada también te mata? Nos necesitas contigo y te vamos a acompañar. Además que le llevaremos kilos de chocolate con endulzante, para que se ponga contento aunque duerma poco- le discutió Akane.

-Creo que ya esta decidido. Mañana a la hora de visita al medio día desaparecemos de aquí. Mamá no puede venir a esa hora porque debe darles de comer a las niñas, y papá va a estar entretenido junto a los tíos dando vueltas buscando a Shasha por ahí. Es el momento perfecto para hacernos humo- dijo Shinky mientras hacia gestos con sus manos que las paredes tenían oídos.

- Bien, entonces nos preparamos para mañana. Tendremos lista tu mochila, armas, comida, etc.- trata de seguir poniendo tu mejor cara de muerto- dijo Kaori mientras sostenía un papel que decía a las 500 aquí estaremos.


INTERROGATORIO

Se comenzaron a despedir ruidosamente los hermanos, con la clara intención de ser oídos por los adultos y las niñas salieron rumbo a su casa. Los adultos cuando los escucharon rápidamente se escondieron para no ser detectados y después se dirigieron a la habitación donde descansaba con total "inocencia" Shinky.

Kankuro al ver a su hijo ser capaz de mentirle mirándole a los ojos no pudo evitar fruncir el ceño gesto que rápidamente corrigió al sentir un pellizco de Temari en su brazo; ella no permitiría que su hermano lo arruinase todo, después habría tiempo de disciplinarlo. Gaara miraba expectante a su sobrino; tenia muchas preguntas y el mocoso impertinente las respuestas y no saldría de allí sin averiguar algo, aunque tuviese que estrujarlos a todos con su arena. Kankuro se acercó a su hijo y le dio un beso en la frente y le revolvió el cabello conteniendo los deseos que sentía de retarle por ser un mentiroso.

-Mi pequeñito valiente. Hoy tu y tus hermanas han hecho lo correcto, han sido unos auténticos héroes protegiendo la aldea. Estoy orgulloso de Uds. Pero voy a ser directo hijo y quiero saber ¿desde cuando sabias que Rasa es un Jinchuriki? Tu tío y todos nosotros necesitamos saber la verdad- le dijo Kankuro mirándole serio y sosteniéndole por la barbilla.

-Desde el día en que nos conocimos en la escuela supe que el manipulaba arena, el me ayudaba a mantener a raya a los abusadores que me molestaban, se que Uds. Lo ven como a un bicho raro, peligroso pero el es mi amigo y no es malo, solo esta enojado porque descubrió que le mentimos; el creía que su papá había muerto antes de que el naciera-respondió Shinky comenzando con pequeños sollozos hasta llegar al llanto franco.

Fue contenido en un cálido abrazo por su papá y sus tíos. Gaara al escucharle hablar de su hijo no pudo evitar emocionarse, a su hijo le había faltado muchas cosas pero a diferencia suya había tenido todo el amor del mundo gracias a Matsuri y a sus primos y comprendió que si mantenía fuertes esos lazos, su hijo jamás seria victima de la cruel soledad a la que fue sometido.

-Tío debes hablar con el, ahora el esta muy enojado, pero se le pasara pronto y querrá saberlo todo. Debes decirle la verdad-dijo Shinky mirando a su tío con los ojos brillantes de lagrimas.

-Lo se y por eso necesito tu ayuda. Quiero que me cuentes todo lo que sabes acerca de el, sin ocultarme nada- le dijo Gaara mirándole fijamente.

-Shasha y yo nos hicimos amigos de entrada. El fue ese día con su mamá a dar el examen para entrar a la escuela y unos niños grandes me habían quitado mis marionetas. El no solo las recupero sin hacer gran esfuerzo, sino que se sentó al lado mío y me ofreció ser mi amigo y ayudar a defenderme. Digamos que por mi culpa desde que llego a la escuela siempre lo molestaron y le pusieron sobrenombres. El los aguantaba ignorando a los molestosos y siendo solo mi amigo y de las gemelas. Hasta el día que unos abusadores nos atacaron en el baño y nos quisieron meter las cabezas dentro de los baños, ese día a el se le acabo la paciencia y los ataco con su arena sin piedad; los tomo por el cuello a cada uno de ellos y los azoto contra la paredes unas tres veces y me lanzo a un par de ellos como si fuesen unas pelotas. Después el los tomo por los pies, los sacudió y les metió las cabezas dentro de los inodoros. Hasta ese día yo ignoraba el poder destructivo que tenia Shasha. Recién en ese momento entendí porque el debía esconder su poder y su aspecto-Dijo Shinky pensativo.

-¿Por qué dices eso? No lo entiendo-le interrumpió Kankuro algo dubitativo.

-Porque hasta en ese momento el ocultaba su aspecto tras unos lentes gruesos y los cabellos oscurecidos, cuando nos atacaron los abusadores ellos nos mojaron y sus cabellos mojados se tornaron rojos y los lentes se quebraron quedando sus ojos a la vista. Era ver a mi tío convertido en niño, lo único diferente era que no tenia el kanji en la sien izquierda. El me dijo que debía ocultar su aspecto y su verdadero poder, me dijo que ser un manipulador de arena era riesgoso y mas en su caso, que al ser pelirrojo y de ojos claros era un potencial "contenedor de demonios" y siempre seria acosado y perseguido por ser considerado peligroso. Que por ese motivo debía de esconderse. Yo hasta ese momento ignoraba muchas cosas acerca del pasado, pero todo calzaba mi tío y Shasha no solo eran parecidos como lo serian un papá y su hijo, sino que además compartían el mismo poder, no podía ser coincidencia. Fue en ese momento cuando investigue acerca del pasado de mi tío y supe la verdad, que el había sido el anterior contenedor del Ichibi y que había muerto a manos del Akatsuki cuando le robaron al Shukaku y que después fue revivido gracias a Chiyo-Babasama, también supe que había tenido una alumna llamada Kojama Matsuri y al buscar una fotografía de ella complete todo el rompecabezas, pero no tuve el valor de decirle la verdad. Si su mamá se la había ocultado haciéndole creer que estabas muerto, debía ser por alguna razón importante que yo desconocía- dijo Shinky mirando a su tío directamente a los ojos.

-¿Las niñas saben esto?- pregunto Kankuro asombrado de lo listo que era su hijo.

-Ellas saben todo- dijo Shinky despreocupadamente.

-¿Y cuando se enteraron que el era un Jinchuriki?- pregunto con impaciencia Gaara quien estaba desesperando por tener todas las respuestas.

-Eso fue un poco después, el nos lo dijo por indicación del Bijou. El Shukaku le dijo que debía confiar en nosotros y revelarnos la verdad y así lo hizo, en una entrenamiento el nos revelo su secreto, su verdadero y oscuro poder. A mi no me asombro, al contrario se me hizo lógico considerando que su mamá tomaba tantas precauciones con el, escondiéndolo con tanto cuidado. Incluso mas de una vez pudimos hablar cara a cara con el Shukaku (en ese punto Kankuro y Gaara estaban sudando frio del temor, los niños podrían haber sido seriamente lastimados o peor aun muertos) el resulto ser bastante simpático, nos dijo que estaba jubilado de ser Bijou, que no quería jaleo y que cuidásemos que a "su cachorro" no lo molestaran. Así todos viviríamos en paz- les dijo Shinky con la mirada perdida en un punto en la pared.

-Pero Uds. Sabían perfectamente que el podía llegar a ser muy destructivo ¿no?- pregunto Kankuro presionándolo un poco.

-Claro que lo sabíamos, teníamos mas que claro las cosas que podía hacerle a la aldea si perdía el control y sabíamos que debíamos evitar que sucediese o de lo contrario podría terminar muerto, encerrado en una jaula o lejos de su mamá. Por eso es que teníamos un plan de acción en caso de una emergencia como la que ocurrió hoy- dijo Shinky, sin dar mas detalles. Sabia que si les contaba que el ya había perdido anteriormente el control, cuando fueron al campamento de sobrevivencia y que por poco mata a los abusadores que como de costumbre les molestaron sin misericordia, que lo suyo no esa ocasión no era lanzarles pinturas como dijeron en la versión oficial, sino que era asfixiarlos y hacerlos desaparecer de una buena vez en la arena. Definitivamente era mejor que ellos no supiesen mas detalles.

-¿Sabes quien lo hizo un Jinchuriki?- Le pregunto Gaara a su sobrino. Necesitaba con urgencia conocer toda la verdad.

-El hasta los cinco años era un niño normal, pero enfermo gravemente y estaba en riesgo de morir. Fue su mamá la que hizo el ritual a pedido del Ichibi, el no estaba dispuesto a que el muriera. Por eso le regalo su chakra y lo protegió- le dijo Shinky.

En ese punto Gaara decir que estaba asombrado era poco. El Ichibi desde que tenia memoria había tenido una relación de odio que con el tiempo muto a algo parecido al respeto, pero jamás algo parecido a la amistad, menos aun amor. Pero al parecer el bicho amaba a su hijo y por ese sentir había sacrificado su libertad e independencia y voluntariamente se había unido a el, algo muy diferente a lo ocurrido con el y todos los anteriores Jinchurikis. Dentro suyo sintió agradecimiento hacia la generosidad del Shukaku. Quizás el haber elegido a su hijo como su contenedor marcaria diferencia y harían las cosas muy distintas de lo que fueron con el.

Se quedaron los tres en silencio por un buen rato. Shinky se sentía incomodo con tantas preguntas, además que necesitaba dormir un poco antes de partir al amanecer a buscar al fugitivo. Kankuro estaba pasmado, no solo por todo lo que acaba de escuchar, sino que sus hijos eran unas verdaderas cajas de sorpresas, estaban creciendo demasiado rápido y si no tenia cuidado pronto estarían totalmente fuera de su control, Temari no había logrado articular palabra, sencillamente estaba en estupor y revelación tras revelación este iba en franco aumento, ella tenia una sola pregunta, la mas importante y decidió romper el incomodo silencio.

-¿Y sabes donde puede estar ahora?- le pregunto directamente Temari taladrándolo con la vista.

-No lo se, no tengo la menor idea donde podría estar- respondió Shinky sin manifestar duda, lanzando un sonoro bostezo, dando por terminada la visita.

-Muy bien mi pequeñito, necesitas descansar- Le dijo Kankuro, dándole un beso en la frente.

Gaara, Kankuro y Temari salieron al pasillo, en silencio. Cuando llegaron a la casa se encerraron en el escritorio.

-¿Crees que dijo todo?- le pregunto Gaara a su hermano.

-Menos de la mitad. Es obvio que nos esta ocultando información y no lo culpo. Solo lo quiere proteger- dijo Kankuro.

-Yo tampoco creo que Shinky nos dijo toda la verdad y no creo que esos mocosos vayan a salir al medio día a buscar a Rasa, esos hijos tuyos Kankuro son muy listos, claro que aun les falta pulirse- dijo Temari alcanzándoles un papel a sus hermanos. En el se leía a las 500 allí estaremos.

Kankuro se puso pálido. Sus hijos se estaban pasando de la raya. Tan pronto se resolviese la emergencia tendría una conversación con esos enanos irrespetuosos, aclarándoles algunos puntos importantes acerca del respeto de su autoridad paterna y como autoridad militar de la aldea.

Ya era de madrugada, pero ninguno de los hermanos de la arena pudo siquiera pegar un ojo. Silenciosamente cado uno se preparo para partir a las 500. Los enanos eran audaces y no tenían una pizca de respeto. Ellos eran los adultos y tenían tras de si la experiencia y esos sin respeto no se saldrían con la suya. Se pusieron a asechar a las gemelas que salieron silenciosamente por los tejados hasta el hospital y de ahí escaparon con Shinky. Ellos se limitaron a seguirlas desde corta distancia.

Y no eran los únicos que se encontraban tras los niños. Alrededor del hospital, había un equipo (leal al padre de Shijima) que discretamente montaba guardia listo para ir detrás de los niños, dando por descontado que irían tras el fugitivo


Aqui termina esta entrega, espero les haya agradado. Muchas gracias a quienes siguen esta historia y en especial a las lindas personitas que dejan reviews. Espero no se les haya hecho muy interminable.

No les puedo entregar una fecha de la proxima entrega pero espero subirla antes de navidad. Les puedo adelantar que el proximo capitulo se llamara "Encuentro" y ya pueden presuponer quienes se van a conocer (al fin), pero aun no habra final feliz. Hay gente en Suna que esta muy interesada en hacerles mucho daño.

Gracias, muchas gracias por leerme, espero sus comentarios, criticas, tomates. etc. Y me despido con mi clasica formula "todo nos impulsa hacia adelante, incluso una patada en el culo"

Besos y nos leemos