HOLA! Perdón por no haber subido el próximo capitulo desde hace varios días Quiero decir que por fin salí de vacaciones!(no pregunten por las calificaciones) Y tengo muchas ideas para otros fanfics! Bueno este capitulo lo escribía entre estudiadas. así que espero que les guste.
XIV- Reencuentro
Aang
Es como si todo lo anterior hubiera sido un sueño, una pesadilla pero no. Fue real. Despierto lentamente y me encuentro en una de las habitaciones de huéspedes del palacio. Observo a mi alrededor asegurándome que no sea algún sueño y me encuentro a Katara dormida en una silla a un lado de la cama. Y me envuelvo en ella rápidamente despertándola de inmediato.
-Katara… amor ¿Cómo estás? ¿Te hicieron daño?- pregunto preocupado
Observándola de pies a cabeza asegurándome que nada falte.
-estoy bien cariño- me toma mi mejilla con su mano intentando calmarme
-nuestro bebe… ¿está bien? ¿Él o ella está bien?- me preocupo aún mas
No sé qué sería de mí sí me dijera que lo ha perdido. Que ya no está con nosotros, no lo soportaría.
-está bien… ambos estamos bien- me dice tranquilamente
Poso mi mano en su vientre y lo noto un poco más duro y salido.
Suspiro aliviados y la beso.
Sus dulces labios me dan una grata y hermosa bienvenida profundizando más y más el beso pero sigue siendo dulce, su respiración se acelera al igual que la mía y mis lágrimas comienzan a caer por mis mejillas, feliz de la vida por tenerla nuevamente en mis brazos. Nos separamos para tomar aire.
-te amo… y perdóname por no protegerte como debía yo…-
-Aang tú me protegiste, aquí la que tiene que disculparse soy yo…- me interrumpe
Niego con la cabeza
Sus ojos se vuelven llorosos rápidamente como si un nudo en ella apareciera y se tira hacia a mi ocultando su rostro en mi pecho. La abrazo con fuerza.
-Aang… perdóname… yo…-
No quiero escuchar alguna mala noticia o algo que arruine este bello reencuentro. Ahora no lo quiero escuchar.
-Por favor amor, no arruines el momento- le susurró al oído
-pero Aang…-murmura entre el llanto
-por favor- le digo tomando con delicadeza su bello rostro en mis manos
Le doy un beso en sus dulces zafiros, odio verla llorar, me parte el alma. Ella asiente y la abrazo nuevamente.
No sé cuánto tiempo paso pero al parecer ninguno delos dos quería separarse. Yo no planeaba hacerlo, mi cuerpo al igual que mi alma pedían por ella. Ella me a completa.
-¿Cómo esta Li?- le pregunto recordando aquella vez que lo vi tirado en el suelo
Katara se acopla nuevamente y encuentro una mirada seria y triste.
-Estuve en sanación con el toda la noche y…-
La miro ansioso
-Aang… no creo que Li pueda a volver a hacer tierra control… o incluso a volver a tener una vida normal- me dice con la mirada baja
Parpadeo sorprendido en completo estado de shock
¿Qué? Esto no puede ser cierto, Li está sano debe de estarlo. Recuerdo como ayer Draco tomo tan fuerte de sus brazos a un punto que pensé que se los arrancaría y por poco lo hace. No reaccione antes cuando él tomaba de su cuerpo, si tan solo hubiera sido más rápido el no estaría en este estado ahora.
Gruño enfadado
-¿Y dónde está Draco?- pregunto
-Huyo…- resopla
La rabia me vuelve a control y cierro mis manos en puño.
-¡Maldita sea!- grito de rabia golpeando con fuerza la cama haciendo un enorme hoyo en ella con mi fuego control.
Katara me mira sorprendida y me abraza nuevamente, lo que hace controlar mi rabia, comienzo a respirar hondo para intentar calmarme.
-¿Qué paso después de que me desmaye?- le pregunto
-Draco escapo pero el rey Kuei se encuentra bien, capturaron a algunos Divisores e incluso a Long Feng-
-¿Long Feng?- pregunto
Ella asiente
-Ataco a Toph y Harú cuando te fuiste por el rey, pero Toph lo esposo con su metal-control-
Porque no me sorprende demasiado que Long Feng intentara atacarnos. Lo sabía. Sabía que no debíamos en confiar en él. Toph también lo sabía y estuvo pendiente de él.
-¿Tienes hambre?- me pregunta curiosa
Asiento regresando a la realidad
Bajamos hasta el gran comedor pasando por los pasillos e incluso por el gran salón del rey Kuei que se encuentra completamente destruido. No recuerdo que quedara así.
Cuando llegamos un pequeño banquete se encuentra listo para nosotros y nuestros amigos.
-Pies ligeros ¿Cómo te encuentras?- dice Toph
Sonrió levemente
-mejor ¿Y ustedes?-
-es una broma, capture a Long Feng con mis propias manos no podría estar mejor- dice con orgullo y subiendo los pies a la mesa.
Me rio ligeramente ante su felicidad
Nos sentamos en la mesa y comienzo a comer lo que se encuentra a mi alrededor que no contenga carne. Estoy hambriento. Me concentro en la comida por un tiempo que no noto cuando entra el rey Kuei al salón.
-Aang… debo agradecerte como rey y como amigo que me hayas salvado ayer… estoy en deuda contigo nuevamente- me dice con una sincera sonrisa
-no hay de que… haría cualquier cosa por mis amigos-
Sonrió
-Hemos recibido este mensaje de la Nación del Fuego, del General Iroh- me dice dándome el pequeño pergamino.
Lo acepto y comienzo a leerlo en voz alta para todos.
Aang:
Sé que las cosas han estado mal en Ba Sing Se que no sería correcto de mi parte pedir tu ayuda en este momento. Hace ya cinco días que no he recibido noticias de mi sobrino, la última vez ordeno a más navíos a Ciudad Republica y que al parecer hubo serios ataques en la Bahía Yue. Conociéndolo estoy seguro que se encuentra con vida, pero las personas de Ciudad Republica piden por ayuda.
Por favor hágame saber alguna noticia o alguna necesidad.
Estaremos comunicados
Iroh.
Suspiro
Observo el rostro de mis amigos y todo se encuentran poco confundidos y sorprendidos.
-¿Cómo que Zuko se encuentra desaparecido?- dice Toph
- Iroh no ha sabido nada de él o de la tripulación… tenemos que ir a Ciudad Republica- digo con un hilo en mi voz
Katara suspira
-No, ellos están bien…- dice
-¿Cómo lo sabes?- le pregunta Harú
Me giro para observar atentamente a mi esposa y noto como su mirada se vuelve triste, aquella mirada que tuvo hace unos momentos. Esto no me gusta.
-Porque… yo estaba con ellos- dice con la mirada baja
Parpadeo por un segundo intentando ingerir lo que acaba de decir.
-¡¿Qué?!- digo en shock
Ella suspira cerrando sus ojos con fuerza
-después de que ustedes partieron… me cole en el barco de Zuko y fui a Ciudad Republica con ellos- continua
Ahora veo porque lloraba al pedirme disculpas, porque hizo una estupidez. Lo único que le pedí, que casi le suplique que no hiciera y lo hizo. Se puso en peligro al igual que nuestro bebe.
Un dolor en mi pecho comienza a aparecer como si ella hubiese hecho lo peor para mí. Hizo casi lo peor para mí. No le importo su seguridad ni la de nuestro bebe. ¿Y si la hubieran lastimado seriamente? Como no pudo pensar en eso y yo estaría lejos de ella para no protegerla.
-porque…- susurro con dolor
Sus ojos se vuelven llorosos y se cubre su abdomen con temor. Me mira a los ojos con dolor que solo he visto una vez, hace mucho y fue tan solo unos segundos. Aquella fría noche que me regreso a la vida por el rayo de Azula.
El ambiente se encuentra tenso y sus vibraciones se sienten nerviosas.
-Porque… ¡me dolía el no poder ayudarlos… temía porque Draco te tomara de nuevo!- grita
Niego con la cabeza
-No debiste salir de la Nación del Fuego Katara… no pensaste en que… podría pasarte… ¡Pasarles!-grito desesperado
Ella se muerde el labio inferior para no tirarse a llorar.
Sé que no debería de retractarle su error pero me duele. Me duele mucho que no haya pensado en ella. En nosotros. En nuestro bebe.
Ella misma sabía que era mi temor perderla al igual que él o ella y lo ignoro por completo… como si no le importara el amor que crece en ella.
Suspiro y me levanto de la mesa en dirección a la puerta sin mirar a nadie.
-Partiremos a Ciudad Republica en dos horas- digo y azoto la puerta al salir.
Voy hacia el establo en la parte trasera del palacio donde me encuentro a Appa comiendo heno. Una rabia me inunda en este momento y caigo de rodillas incapaz de poder hacer otra cosa. Appa me mira curioso y quito las ligeras lágrimas que caen en mi rostro.
-Sé que lo hizo para ayudarnos pero me duele que no haya pensado antes… que se haya arriesgado-
Este gruñe dándome su opinión
-Lose, lose no tiene caso enojarme ella ahora está bien…- murmuro
Intento poner mi mente ocupada y enfocada en Ciudad Republica ¿Cómo está todo? Si hubieron ataques así, no me imagino el terror que se vive ahí.
Justamente paso dos horas en el establo dándole de comer Appa y jugando con él, hasta que siento unos ligeros latidos entrando al establo, me giro y encuentro a mi esposa con la mirada baja.
-Aang yo…- comienza
-no quiero discutir ahora- digo secamente sin mirarla.
Sé que si miro sus bellos ojos terminare llorando. No estoy enojado, estoy herido. Es mucho peor. Pero aun así sigue siendo mi esposa y sigue siendo la persona con quien deseo pasar el resto de mi vida.
-Lo… siento mucho- se quiebra su voz
Cierro mis ojos y mi boca con fuerza intentando con todas mis fuerzas no escuchar ese tono de voz, me partiría el alma.
Toph y Harú llegan detrás de ella y recupero la cordura, saco a Appa del establo hacia el enorme y colorido huerto del palacio. Preparando a mí amigo para volar.
-¿Listos para partir?- pregunto como si nada
Todos asienten
Comienzan a subir a Appa y ayudo a Katara a subir, siento sus cálidas manos en mi pecho y mi cintura haciéndome pensar que la he juzgado horrible y que soy un completo idiota.
El rey Kuei llega a tiempo al huerto para despedirse.
-Aang si es necesario enviare a mis soldados en tu apoyo… Y no se preocupen por li estará en las mejores manos para su recuperación- me aclara.
Asiento
-Muchas gracias, por favor dígale a Li que cumpliré su deseo tan pronto como terminemos con esto- le digo
El asiente curioso y le doy un ligero abrazo
Subo hasta la cabeza de mi amigo y tomo sus riendas
-Appa… Yip-Yip- digo y este comienza su vuelo
El sol se posa en lo alto del cielo y el silencio se hace presente en la mitad del viaje. Tan solo algunos comentarios sarcásticos de Toph y una ligera charla de Harú con mi esposa, recordando los viejos tiempos. Me giro para mirarlos por un momento y noto una mirada de tristeza en mi esposa posada en mí y la quita rápidamente. No me agrada estar así con ella, distanciados y peleados. Esta seria nuestra primera pelea dura que hemos tenido en estos cinco años juntos, bueno ni siquiera sé si llamarlo pelea más bien fue un golpe bajo para mí.
-¿Y en donde dices que están Zuko y Sokka?- dice Toph
-espero y que todavía se encuentren en aquel pueblo, donde cerca encontramos a Aang… ahí nos encontramos a Jet y su nueva pandilla- murmura Katara
-¡¿Jet?! ¿Está vivo?- pregunto sorprendido
-Sí, yo también pensé que no lo estaba… nos ayudó a deshacernos de los Divisores que nos seguían y nos dieron hospedaje- dice tímidamente
Me giro atento para dirigir a mi amigo por los cielos y asiento ligeramente
Pasamos más de tres horas volando hacia Ciudad Republica hasta que desde la distancia comienzo a ver los nuevos edificios y las enormes construcciones del lugar. Desde que separamos las colonias del Reino Tierra y de la Nación del Fuego este lugar ha crecido rápidamente.
Muchas personas han emigraron aquí para un mejor futuro, comenzando una nueva metrópolis. Pero ahora este lugar se encuentra en plena rebelión.
-ya estamos cerca- les aviso
Entramos a Ciudad Republica y observo que todo se encuentra solo, puedo contemplar cada vivienda y cada roca a lo lejos de la Bahía Yue. Justamente en ese momento observo como una bola de fuego viene directo hacia nosotros y las apago con una onda de aire.
-¡hay problemas!- grito
Por cómo nos adentramos el fuego se hace presente más y más. Katara comienza a evaporar algunas llamas con el agua de su cantinflora e utilizando algunas nubes. Intento lo más que puedo en apagar todas pero llegan muy seguidos.
-¡Harú! Guía a Appa a las montañas- le grito y el asiente
-Pónganse a salvo… iré en un momento- les digo
Me giro para mirar por un breve momento a mi esposa y ella comienza a acercarse con la suma intención de detenerme. Me lanzo con mi planeador intentando llamar la atención de los maestros fuego y tierra mientras que escucho un fuerte grito de mi esposa.
Desciendo fuertemente con la suma intención de atacarlos con mi aire control, todos en el lugar salen volando como si fuesen muñecos de trapo y al mismo tiempo con mi tierra-control comienzo a hacer vibrar el suelo lo más fuerte, terminando con algunos otros.
Observo a algunos maestros fuego aproximándose y me alzo al vuelo nuevamente en dirección a la montaña.
Encuentro a mi peludo amigo descendiendo lentamente en el bosque y aterrizo en su lomo con delicadeza ayudando rápidamente a mi esposa en bajar de él.
-Aang…- dice atónita al tomarla
-¿Estas bien?- le pregunto
Ella asiente y después niega con la cabeza
Arqueo la ceja ligeramente, Katara me empuja ligeramente tapando su boca y sale corriendo al primer árbol cerca y comienza a vomitar.
-que asco- murmura Toph
Voy directo hacia ella quitando sus ligeros cabellos de su rostro y le sonrió brevemente.
-Toph, deja a la pobre Katara, es normal cuando se está embarazada… Tal vez en un futuro tú también tengas esos síntomas- le dice Harú con una sonrisa traviesa
Lo que nos hace girar a ambos y observar el sumo rubor de sus mejillas y siento sus latidos sumamente acelerados. ¿Toph? ¿Acelerada por lo que ha dicho Harú? Vaya esto sí que es nuevo… y extraño.
-me burlare todo lo que tú te has burlado cuando eso pase- murmura Katara con una sonrisa traviesa
-Tendrás que esperar muchísimo tiempo para eso- le gruñe Toph
Me rio
-¿Y tú que pies ligeros ya se te paso el enojo?- me gruñe
Ruedo mis ojos
-no estoy enojado Toph- le digo seriamente
-Si claro… bien ¿Cuál es el plan para detener a esos idiotas?- nos dice
Katara se acopla nuevamente limpiándose la boca, me giro hacia Toph atento a alguna idea que tenga. Aquí el estratega es Sokka y sin él no podemos idear algo bueno.
-Yo diría… Que busquemos a Zuko y Sokka, el tendrá alguna idea- les digo
-si… ¿pero dónde se encontraran ahora?- pregunta Harú
Me giro a Katara buscando una respuesta
-Podrían estar en camino al puerto Ken-Shi, escuche a Zuko decir que Iroh enviaría un barco comercial por ellos… tal vez se encuentran ahí- nos dice
Asiento
El puerto Ken-Shi no se encuentra muy lejos pasamos solo una hora más en vuelo y llegamos justo al atardecer, descendiendo en un pequeño valle.
-Aquí es- digo bajando de mi amigo
-Comenzare a sentir sus vibraciones no será difícil- dice Toph con una sonrisa burlona
Comenzamos a caminar entre el puerto en busca de algún barco rumbo a la Nación del Fuego pero no encontramos nada. Noto lo angustiada que se encuentra Katara por su hermano, pasamos ya dos horas en su búsqueda y siento que debería descansar, no está en el mejor estado para estar buscando por todo un pueblo.
-¿te encuentras bien?- le pregunto preocupado
Ella me mira un poco sorprendida de volver a darle la palabra y observo su verdadero rostro, una mezcla de tristeza, preocupación y culpa se ilustran hasta en el mínimo gesto.
-tengo miedo Aang…- susurra
-¿De qué?-
Suspira
-De que hayan sido capturados… Draco quiere a Zuko y estoy segura que te también se encargaría de Sokka- dice con un hilo de dolor
-oye…- la interrumpo dulcemente- los encontraremos, te lo prometo-
La beso en la frente por un momento pero ella parece sentirse peor con el beso y deja caer su mirada al suelo.
-Aang… yo… lo siento por lo que hice… soy una estúpida- dice comenzando a llorar
La abrazo para no ver esos dulces zafiros deshacerse ante mí.
-Te perdono. Pero por favor no lo vuelvas a hacer… tu sabes que ustedes dos son lo único que tengo en este mundo, no lo quiero perder- le digo tomando con delicadeza sus mejillas.
Ella asiente y la beso.
Sus labios se sienten calmados y calientes, un cosquilleo me recorre por la espalda después de días sin ella. Ese beso es puro y verdadero, siento su respiración acelerada al igual que sus latidos. Se escuchan felices.
-¡Agh…Que asco!- escucho quejarse una voz familiar
Nos separamos por un momento intentando tomar aire
-Agh, Sokka todavía no puedes dejar de quejarte que…- comienza a decir Katara y se gira atenta -¡Sokka!-
Ambos corremos hacia él.
-Oye no te he visto en cinco días y después te reencuentro besándote, no es una buena forma- nos dice
Ella rueda sus ojos
Observo atento a Zuko y lo abrazo feliz de volverlo a ver.
-Ya supiste ¿no es así?- me pregunta temeroso
-Sí, ya lo sé todo…- digo arqueando la ceja – pero ya está todo perdonado-
Él sonríe levemente
-¿Dónde estuvieron por cierto?- le pregunto confundido
-estamos en un viejo barco pesquero junto con otros amigos- dice
En ese momento observo de lo lejos a Jet cargando con una bolsa de pescados. Y me observa cuidadosamente de pies a cabeza.
-¡¿Jet?!... Tú estabas, pensé que estabas…- digo sorprendido
Rueda sus ojos
-una larga historia de acuerdo, la he contado muchas veces- me dice fríamente
-Sera mejor que vengan con nosotros, el pueblo no es muy seguro- dice Zuko mirando a su alrededor
Asiento
Llegamos a un pequeño barco pesquero cerca del puerto, entramos con sumo cuidado y observo a tres personas más dentro del navío. Una chica de cabello castaño se encuentra terminando la cena y unos chicos se encuentran sentados aburridos, uno de ellos tiene el pelo blanco como un copo de nieve.
-Ah… creo que tenemos compañía- dice el chico, haciendo que los demás giren hacia nosotros.
-¡Katara!- grita la chica y corre hacia mi esposa
-Jenna… me alegra que estén bien- le dice aceptando su abrazo
-De que hablas yo estaba preocupada por ti. Todos los estábamos– dice y se gira a mirarme- Avatar Aang, es un honor-
-Solo Aang por favor- digo haciendo una reverencia
Siento un ligero golpe en mi espalda contra el hombro de Jet pero lo ignoro, no entiendo lo que le sucede. Primero me examina, después me trata y habla con frialdad. ¿Estará molesto? ¿Le he hecho algo? Encuentro a Katara con una seria mirada de odio hacia él. ¿Habrán hablado de algo antes?
-Bueno espero que se queden para la cena, ya casi esta lista- nos dice Jenna
-Claro, si no es mucha molestia- dice Katara alzando su voz al final
Jenna y yo la miramos confundidos
-Ah… Claro que no, son amigos, nunca sería una molestia- le dice
Todos nos sentamos en la mesa de madera esperando la deliciosa cena que ha preparado Jenna, un tazón de sopa caliente adorna dulcemente la mesa y todos cambian las miradas por el dulce olor, todos menos yo.
Jenna nos sirve una enorme porción de sopa y descubro que no solo tiene vegetales sino también trozos de pescado. Hago mi mejor intento para no lanzar la sopa al otro lado del barco, el olor es asqueroso cuando se tiene cerca. Encuentro a mi esposa con esa misma mirada de asco.
-¿Qué ocurre? ¿Por qué no comen?- pregunta Jenna confundida
-Ah… Es Aang y yo somos vegetarianos- le dice mi esposa
Jet rueda sus ojos
-¿Te prohíbe comer carne? Que idiotez- replica
Fruño el ceño buscando las palabras correctas para decirle pero me gana Katara
-Él no me ha prohibido nada… yo misma me prometí en no dañar a ningún ser viviente… como un Nómada Aire- le dice
Sonrió ruborizado
Nunca había escuchado sus palabras tan claras. Siempre estuve preocupado de que tal vez por convertirse en mí esposa tenga que cambiar pero ahora sé que lo hizo ella misma y no por mí. Y eso me hace feliz.
-como sea… pueden encontrar lechugas en la basura- murmura Jet
-¡Jet!- lo regaña Jenna
Él se encoje de hombros
-No, está bien… creo que es mejor ir a buscar algunas- le digo como si nada
El gruñe
Katara y yo nos levantamos de la mesa y salimos hacia el puerto. La noche es muy fría tanto puedo ver claramente mi propio aliento. Noto que las manos de Katara intentan con todas sus fuerzas calentarse y sonrió.
Zuko me enseño hace dos años en como regular la temperatura de mi cuerpo, ya que se preocupaba que tuviera hipotermia cuando íbamos a los polos y también como parte de mi entrenamiento.
-Ven aquí- le susurro y envuelvo mi cuerpo con el suyo calentándola
Ella sonríe dulcemente.
La abrazos por unos largos minutos hasta que siento que su cuerpo comienza a tener la misma temperatura de antes.
-Algunas veces olvido que también eres un maestro fuego…- me susurra al oído
Sonrió
-un viejo truco de supervivencia- le digo
Se ríe
-¿Qué fue todo eso de Jet?- le pregunto curioso
-No lose, todavía esta demente- dice encogiéndose de hombros
Comenzamos nuevamente a caminar y entrelazo mis dedos con los suyos para que no pierda el calor de su cuerpo pero al igual porque no me quiero separar completamente de ella.
-Es mejor buscar algún lugar para cenar- me dice
Asiento
El puerto no es muy grande así que terminamos comiendo en un viejo restaurante de marinos, Katara tuvo la idea de cubrir mi cabeza con un viejo gorro de hojas que encontramos cerca del mercado. Recordando lo que nos había dicho Zuko en la tarde.
Ambos pedimos una ensalada y seis mangos de postre. El lugar se encuentra un tanto vacío, tan solo algunos grupos de marineros y otros hombres al parecer maestros tierra.
-Hace mucho tiempo que no cenábamos juntos- me susurra mi esposa tomando de mi mano y haciéndome regresar a la realidad
-Oh… si, lo lamento- le digo
Ella sonríe negando con la cabeza
-Han pasado cosas difíciles pero ya tendremos tiempo…- me dice
Asiento
Intento dividir mi mente en dos, una escuchando cada palabra que dice mi esposa y la otra hacia los maestros tierra que se encuentran a tres mesas de nosotros pero entre el ruido de los marinos se me hace imposible escuchar con claridad.
-¿Estás seguro que ese chico moreno se encuentra por aquí?- susurra el maestro tierra
-Estoy seguro, el halcón nos aseguró que estaba en este mismo puerto… al igual que el Señor del Fuego - le contesta el otro con ira
¿Sokka?
-¿Cuándo crees que destruyamos la Nación del Fuego? El jefe prometió fuerzas del reino tierra y hasta ahora… - se queja uno
-No lo sé, pero se han unido más… no creo que sea necesario el reino tierra-
-No lo sé yo…-
-¡¿A caso eres débil?!- lo interrumpe el otro
-Por supuesto que no. Yo mismo asesinaría a los soldados de la Nación del Fuego si es necesario-
-Bien. Por ahora es mejor enfocarnos en el Señor del Fuego, estoy seguro que esta con él… si lo asesinamos tendríamos ventaja, esperaremos al amanecer y entonces…-
-¿Amor?- me habla Katara y me giro para mirarla regresando a la realidad -¿te encuentras bien?-
-Sí, perfecto ¿Por qué lo dices?-
Arquea la ceja descubriendo que no le he estado prestando atención en los últimos quince minutos.
-Ni siquiera has tocado tu ensalada, cariño-
-Oh… es cierto, perdón estaba pensando en otra cosa- le digo rápidamente
Comienzo a comer mi ensalada apresuradamente para que no te lo hambriento que estoy.
-Ajam… ¿Y en que es exactamente?-
-Amm… estaba pensando en… - suspiro intentando calmarme – Estaba pensando en que nosotros no tenemos un hogar, no tenemos una casa propia- le digo
Ella parpadea sorprendida
Yo también me sorprendo en decirlo, hace mucho tiempo estuve pensando en eso y es verdad, hemos estado viajando por todo el mundo desde que me encontró en el iceberg, primero para salvar al mundo de la Nación del Fuego, después por el movimiento de la armonía y después por la creación de Ciudad Republica cuando estuvimos viajando nuevamente a las tres naciones seguido para llegar a serios acuerdos sobre Ciudad Republica. Tan solo hemos pasado cuatro meses en el Templo Aire del Sur antes de la boda cuando lo reconstruimos pero nunca lo vimos como nuestro hogar.
Yo si por supuesto ahí me crie, pero no Katara. Sé que es mi naturaleza ser libre y viajar pero ella no, aunque ya es casi normal. Tengo razón, no tenemos un hogar propio. Un lugar donde podemos vivir juntos sin necesidad de otras naciones pero igualmente cercas de ellas. No le he dado un lugar al que pueda llamar "casa" y ahora con la espera de nuestro bebe creo que es urgente encontrar uno. No me gustaría que ella o el no tuviera ese lugar de paz y amor, ese lugar en donde crecerán y lo recordaran por siempre.
-Aang… el Templo del Aire del Sur es nuestro hogar, al igual que las Tribu agua del sur- me dice tomándome de la mano
-Si pero… no tenemos un lugar propio, un lugar donde podemos quedarnos solos cuando no estemos viajando por el mundo sin necesidad de que pertenezcan a Zuko o al Rey Kuei… - bajo mi mirada-No te he dado un lugar donde puedas decir… casa-
-Aang… eso no es necesario… podemos quedarnos en el Templo, está cerca de Polo Sur, al igual que la Isla Kioshi-
Siento el rose de sus cálidos dedos entrelazándose nuevamente con los míos. Pero aun no me siento bien. Zuko tiene su palacio por ser el heredero, Sokka tiene su enorme cabaña que la Isla Kioshi les regalo al a ver regresado de la guerra, Y yo no le he podido dar un hogar.
-No quiero que nuestro hijo o hija no tenga un lugar en donde criarse, viajara con nosotros eso no lo dudo pero… quiero que también tenga ese lugar… y lo encontrare- le digo
Sonríe levemente
-Sigo diciendo que no es necesario… pero si tú lo deseas cariño, de acuerdo-
Sonrió
-Créeme será más grande que el palacio de Zuko- bromeo
-¿Y para qué queremos tanto espacio?-me pregunta entre risas
-Para nuestros hijos… y para Appa claro- le digo
Se ríe nuevamente
Entre risas y dulces besos regresamos nuevamente al muelle, la luna menguante se posa en el cielo haciendo una noche mágica. Abrazo nuevamente a mi esposa por atrás posando mis manos en su vientre y le beso la mejilla.
-¿has pensado en algún nombre?- le pregunto
Siento como su corazón se acelera rápidamente ante mi pregunta
-la verdad no… bueno siempre he querido que una hija mía tenga el nombre de mi madre… pero eso si tú quieres- me dice
Sonrió
-Por supuesto que tendrá su nombre- le susurro
Puedo ver el barco a solo unos pasos, se encuentra un tanto callado y solo. Tomo la cintura de mi esposa haciéndola girar hacia a mí con cuidado de no marearla y la beso. El sabor a mango se hace presente en ambos haciendo un dulce beso, Katara toma de mi cuello uniéndome más a ella, lo cual me fascina. Puedo sentir sus labios moviéndose y profundizándose con sensualidad lo cual me hace sonreír por un momento.
Tropiezo con la escalera del barco junto con Katara y hago una ligera brisa para amortiguar el golpe y ambos reímos.
-Uy… parece que esta noche alguien está contento- escucho la voz de Toph muy mal pensada
-¡Toph! ¿Qué te sucede?- le regaña mi esposa comenzando ruborizarse completamente
-¡¿Qué están haciendo?! Al menos no pueden estar separados por unos centímetros cuando estoy presente- se queja Sokka
Me levanto y ayudo a mi esposa cargándola como marcha nupcial subiendo al barco.
-tranquilo…solo era un beso- le digo a Sokka
-Te recuerdo que eres mi mejor amigo y ella es mi hermana… mis nauseas no lo pueden ignorar- nos dice cruzándose de brazos como si estuviese ofendido
Ruedo mis ojos
-¡Sokka!.. Agh… sabes que esta noche no peleare contigo, cree lo que quieras- dice Katara cruzándose de brazos
Toph se tira a carcajadas
-No necesito tierra control para escuchar los acelerados latidos de tu corazón reina del azúcar- le dice haciéndola ruborizar aún mas
Sonrió intentando ocultar también el cálido rubor que comienza a subir a mis mejillas hasta que veo a Zuko con su típica cara de amargado mirándome y mueve su cabeza ligeramente haciéndome una seña para seguirlo.
Asiento levemente
Aprovechamos la pequeña discusión de los hermanos para salir sin interrupción o preguntas, noto el ceño fruncido de Zuko mirando para cualquier lado del muelle.
-¿Qué ocurre Zuko?- le digo
-No confió en Jet- me dice de repente
Parpadeo sorprendido por un minuto
-¿Por qué lo dices?- le pregunto
-Después de que se llevaran a Katara, el comenzó a actuar extraño… saliendo a escondidas a altas horas de la noche hacia el bosque… en rumbo a Ciudad Republica, creo que a la parte antigua de Yu-Dao-
Fruño el ceño
-Pero si esa parte ya está deshabitada ¿no?- le digo
Después de la unión de las colonias y de la ahora modernización de Ciudad Republica algunas partes lejanas que también pertenecían a Yu-Dao quedaron deshabitadas. Hasta ahora.
-No lo creo, intente en seguirlo una noche sin que se diera cuenta pero nunca vi su punto de encuentro… y creo que desde esa noche me ha puesto los ojos encima-
Asiento
-cuando fuimos a cenar Katara y yo, escuche a dos Divisores hablando acerca de ustedes y uno menciono acerca de un halcón… pero creo que no hablaban de un animal- le digo
Zuko arquea la ceja
-¿Y porque no los atacaron?-
-estábamos en cubierto, Katara pensó que era mejor-
Asiente
-como sea es mejor irnos antes de que despierten… No confió en ellos-
Asiento
Al parecer Jet sigue siendo el mismo. Deseoso de destruir a la Nación del Fuego. Y lo que dice Zuko es cierto tenemos que salir de ellos lo antes posible,
O ser nuevamente capturados.
Espero que les haya gustado! Ahora si damas y caballos! abróchense sus cinturones porque la guerra comenzara! JAJAJA! solo diré eso!
Awww Aang y Katara son una ternura. Y si tenia que darle la idea de su hogar a Aang! askaslfhashas
Ahí nos escribimos :)
