¿NOS CONOCIMOS ANTES?
NO SE PIERDAN VULNERANT OMNES ULTIMA NECAT.
Roguelion: Con mucho gusto leeré tu fic, ¿será de piratas?, o ¿de otra película, libro o anime? Me di cuenta en tu perfil que escribes un fic de Harry Potter y es un Harry-Hermione, no tienes idea lo que me gusta esa pareja. Me pasare por ahí y te dejare un review con mucho gusto. Gracias por seguir aquí, de verdad lo valoro.
Mónica: Muchas gracias por tus palabras Mónica, me hacen muy feliz..
Silvia: Gracias, es todo lo que puedo decir.
Danny: Ay si desgraciadamente ese capitulo fue muy corto, pero no tanto como los tres primeros, pero te aseguro que cuando leas este nuevo capitulo quedaras recompensada.
Cande: Si Cande, tu ya sabes de que se trata este nuevo capitulo, espero que no te decepcione mi traducción. Si sucede eso avísame por favor..
Se que este capitulo les va a gustar y bueno de aquí en adelante el fic se pondrá mas y mas emocionante, se los prometo así como también los capítulos serán un poco mas extensos en cantidad y calidad.
Besos.
Tengo que agradecer a aquellos que leen pero no dejan review. Muchas gracias y anímense a dejar algo para poder agradecerles mas personalmente.
CAPITULO 14
"¡Mira Jack! ¡Mira lo que encontré!" Exclamó Elizabeth con emoción cuando Jack llego en la noche a la posada.
Ella corrió hacia él tan pronto como abrió la puerta. Jack cerro la puerta y cuando se giro la miro a la cara y vio el objeto que ella sostenía en su mano. Sus ojos se ampliaron. El objeto parecía terriblemente familiar.
"Es extraño ¿No?" Dijo Elizabeth viendo la pieza en su mano. "Realmente no parece la llave de una puerta… ¿Tú que crees?"
"¿Dónde la encontraste, amor?" Preguntó, tratando de parecer normal. La miro a la cara, buscando alguna señal de reconocimiento, de actuación, de sospecha.
Pero él no pudo ver ninguno de esos sentimientos. Solo un inocente interés, de pura alegría, aunque indescifrable, por el descubrimiento.
"Estaba en la bolsa de mi vestido." Señaló la vestimenta, sus ojos todavía fijos en la llave que una vez perteneció a David Jones. "Y…" Continuo. "Tengo otra" Dijo con una pequeña risa infantil, mostrando la otra, pero esta era una llave normal. "Pero esta si es normal de alguna puerta. Tal vez es la llave de mi casa." Jack la miro expectante, como si pudiera responder a esa pregunta mejor que ella. "Pero esta otra" Se centro de nuevo en la sombría llave. "Es algo inusual. ¿Qué crees tú, Jack?"
Que ¿Qué le parece? ¿Qué piensa de esas cosas que convenientemente acaban de aparecer? Estaba algo decepcionado después de todo. Porque había tenido ilusiones, aunque esa ilusiones eran una mentira egoísta.
"¿Jack?" Dio un paso hacia él, viéndolo pensativo. Se veía triste. Ella no quería que estuviera triste.
Subconscientemente noto que cuando hablaban sobre su pasado, de alguna manera el parecía pensativo. Pero ¿Por qué? Era ¿porque creía que recordaría? O más bien por que… tenia miedo que hubiera algo en su pasado, algo que pudiera separarlos… ¿Separarlos? ¿Nosotros? ¿Nosotros?
"¿Jack?"
Él la miro, abruptamente advirtiendo que no miraba la llave. Con cierta sorpresa se dio cuenta de que ella ahuecaba su cara en sus manos.
"¿Estas bien?" Preguntó acercándose aun mas.
"Si, lo estoy." Comenzó pero se detuvo. "Lizzie…"
"¿Si?" Le susurro ella. Los dedos de Elizabeth acariciaban la mejilla de Jack. Le gusto la sensación de su piel contra su mano… a ella le agrada envolverse en el aroma de él, le gusto mirarse en sus ojos, le gustaba…
"Lizzie…" Quizás debería
Ella olvido todo sobre las llaves. Sus dedos se desplazaron a través del rostro de él, trazando la línea de su mandíbula y el contorno de sus labios. Ella tembló, asombrada por la sensación que se suscitó por lo que ella estaba haciendo, lo que sea que estaba haciendo. No estaba segura de lo que hacia, en realidad. Simplemente no quería que él estuviera triste… quería tocarlo… quería estar cerca de él… decididamente mas cerca de lo que debería de estar…
Él le tomo la mano suavemente y la beso con ternura. Tal vez debería… pero no voy a adivinar"
"¿Estas segura de que quieres ponerme una idea divertida en mi cabeza, cariño?" Sonrió. Parecía alegrarse un poco.
"¿Qué idea divertida?" Murmuro, de repente avergonzada de lo que estaba haciendo hacia un momento, a pesar de que no era nada particularmente significativo. No tenia nada de particular importancia.
El sonrió de nuevo, todavía sosteniendo su mano y jugando con sus dedos.
"¿Qué idea divertida?" Repitió ella en un tono molesto de voz, esperando ocultar la molestia tanto como la ansiedad y la vergüenza.
Como si nunca hubiera pasado nada.
"¿Por qué estas temblando Lizzie?" Preguntó sin reparo, haciendo caso omiso de la pregunta de ella.
Ella se sorprendió, por la franqueza de su pregunta. "Yo no estoy…" Le dio la espalda, alejándose un poco, de repente dándose cuenta de que estaba temblando. "Hace frió" Dio la explicación mas ridícula, ya que la noche era especialmente calida y húmeda.
"Ah" Jack sonrió a sabiendas. "Pero aquí, donde estoy parado es mucho mas calido, así…" Deslizo su mano alrededor de la cintura de Elizabeth y con rapidez la acerco a él. Ella grito por la sorpresa, dejando caer las llaves. "Así que deberías estar aquí también" Dijo sonriendo y hablando quedamente.
Elizabeth lo vio, se quedo sin palabras y no podía moverse. Podía sentir el pecho de Jack presionado contra el suyo, su respiración aumentaba y disminuía. ¿Estaba respirando?... no sabría decirlo. Estaba enojada con él. Quería decirle que estaba enojada con él y que no sabía nada de propiedad…
Elizabeth arrugo su frente. Sabia de propiedad, sabia de propiedad… el chico sabe lo que es propio… por lo menos… por lo menos… el chico… Al menos el chico sabe de propiedad…
Jack la miraba atento, cuando noto que ella se extraviaba en sus pensamientos, como sus ojos comenzaron a deambular ausentes.
"¿Estas bien?" Preguntó Jack vacilante, apretando su agarre en su cintura sin siquiera darse cuenta.
Al sonido de su voz ella lo miro automáticamente, pero después se extravió de nuevo.
¿Estas bien?... ¿Estas bien?... Elizabeth… Elizabeth… ¿Estas bien? La misma voz. Es la misma voz la que dice esas palabras en su cabeza. "Por lo menos el chico sabe de propiedad" "Elizabeth ¿Estas bien?"
Y entonces la frase flotó como un río. ¿Elizabeth estas ahí? ¿Elizabet estas ahí? ¿Elizabeth me estas escuchando? Elizabeth…
"Es mi nombre." Le susurro, un fantasma de una sonrisa trémula cruzo por sus labios.
Jack la miro con atención.
"Es mi nombre." Lo miro y le sonrió. "Lo he escuchado en mi cabeza, alguien me llamaba así… Elizabeth. Es mi nombre. Yo lo recordé." Exclamo con alegría esperando que él estuviera tan entusiasmado con ella. Puso sus manos en sus hombros y lo miro expectante.
"Me alegro de oírlo." Dijo con dificultad, sin sonar nada alegre. Se obligo a sonreír.
La sonrisa de Elizabeth se desvaneció. Lo miro preocupada. Él se alejo, pero ella lo detuvo tomando su brazo, aunque fue inconcientemente.
Reuniendo toda su valentía, le pregunto directamente. "¿Por qué crees que una vez que recuerde todo mi pasado, inmediatamente voy a desaparecer, sin siquiera despedirme?"
Él la miro absolutamente sorprendido.
"Porque es eso lo que piensas. ¿No es así Jack?" Preguntó suavemente.
Porque es eso lo que harás, querida Lizzie, porque es lo que harás…
"Porque si es eso lo que piensas" Lo miro, pensando que tal vez él diría algo, pero se mantuvo extrañamente callado, así que ella continuo. "Bueno, entonces, déjame informarte que no lo haré…"
"Si lo harás." Él murmuro con firmeza, levantando las cejas.
"¿Qué dijiste Jack?" Ella pregunto, inconscientemente registrando que hacia una pregunta que a él le molestaba.
La miro, sintiéndose muy desgraciado. "Es lo que harás, Lizzie" Dijo tranquilamente.
Elizabeth lo miro desconcertada. Desconcertada por la seguridad absoluta en su voz. Sin duda. Sin dar tiempo a negarlo.
"No, no lo haré" Dijo resueltamente.
"Si, lo harás" Insistió él.
"No, no lo haré" Elizabeth contesto con impaciencia.
"Si, lo harás."
Elizabeth estaba visiblemente alterada. El desacuerdo le molestaba. Simplemente no podía soportarlo. Especialmente cuando ella tenía razón. Porque ella sabía que tenía razón. Que no estaba equivocada. Y él no sabía eso. Él no parecía considerar que podía equivocarse. Como si pudiera saber mejor que ella lo que haría…
Elizabeth se mordió el labio inferior. Quería hacerlo cambiar de opinión y no sabia como hacerlo, pues él estaba haciendo caso omiso de todo lo que ella decía.
Las palabras simplemente no funcionaban.
Jack la miro, pensando una vez en decirle la verdad. Tal vez lo entendería. Pero incluso si lo entendiera… pero si no lo entendía ¿que pasaría? Tenia que hacerla entender. Hacerla entender que la necesitaba junto a él. ¿Podría ella entender eso? ¿Podría?...
Pero tal vez vivía de una ilusión y no había nada más que hacer más que decirle la verdad.
Entonces tendría que decirle la verdad. Realmente tendría que decirle toda la verdad. Estaba a punto de hacerlo. Cuando de repente ella se inclino hacia él y presiono sus labios contra los de él.
Ella no lo besaba. Simplemente presionaba fuertemente sus labios contra los suyos, no sabia que hacer a continuación. Pensó que seria algo especialmente significativo, solo un gesto… pero para su sorpresa, se asombro al sentir los labios de Jack, dulces, calidos, ásperos, secos sobre los de ella. Le recordaban algo… sus labios le llevaron imágenes a su mente, le llevaban sonidos… se sentía emocionada. Se sentía libre. Se sentía viva. En su mente vio una tormenta en el mar, las olas chocando unas con otras, la lluvia cayendo torrencialmente…
Todavía no podía creer lo que estaba sucediendo. No obstante, Jack comenzó a besarla. Lentamente, con ternura al principio, medio expectante, con temor de que ella diera marcha atrás en cualquier momento. Pero cuando sintió que ella envolvía sus brazos alrededor de su cuello, haciendo que el beso fuera más ardiente, la acercó a él de una forma casi arrogante.
Pero no era arrogancia. Era desesperación. Y miedo. Miedo a la verdad, que colgaba del aire como una espada invisible a punto de terminar con el momento y atravesando su alma.
Ella le devolvió el beso apasionadamente y él profundizando el beso, besándola con impaciencia, exhaustivamente, hambriento.
Ella termino el beso, para poder respirar. Jack abrió sus ojos y la vio sonriente, con los ojos todavía cerrados. Él se inclino hacia abajo y le beso los parpados. Ella se río y abrió los ojos.
Se vieron a los ojos con una deslumbrante mirada. Sin decir nada.
Jack recargo su frente sobre la de ella, acariciándole suavemente el cabello con el dorso de su mano.
"Así que es cierto…" Susurro Bootstrap Bill Turner, recorriendo con el dedo las líneas de la caligrafía del escrito.
Se inclino más hacia el libro antiguo, viendo las páginas amarillas y leyendo un renglón, murmuro para si mismo.
"… Beber… de la fuente de la juventud…libera… cualquier maldición… regresa a la vida…"
CONTINUARA…
