Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball Z no me pertenecen, son todos propiedad del Gran Akira Toriyama. La historia es de mi propiedad.

Capítulo 14

Sentimientos extraños

Bulma salió del laboratorio con un plano en su mano, estaba realmente emocionada por el avance que había hecho en esos dos días.

Planthorr se enteró de los robots de entrenamiento que ella estaba renovando para la ayuda de los saiyajins y le recomendó a Bulma algunos ajustes para que lograran funcionar mejor.

Por desgracia las heridas de Goku eran más graves de lo que aparentaban, por lo que aún estaba en recuperación. A su lado siempre se encontraba Milk, procurando vigilarlo y cuidarlo todo el tiempo sin descanso.

-Esto le gustara- exclamó con una sonrisa comenzando a acelerar el caminar para llegar a las salas de entrenamiento. En su pecho había una extraña sensación cada vez que veía al saiyajin, no sabía si era fastidio o afecto.

Más bien era una mezcla de ambos.

Cuando hacía cosas por ella o la ayudaba, aunque sea en una cosa minúscula, le agradaba. Pero cuando trataba de matar sus esperanzas, tirandole mierda y humillandola a más no poder, sentía ganas de matarlo con sus propias manos, si fuera posible.

Trataba de entender su carácter, ya que sus padres junto con su planeta desaparecieron de su vida formando esa personalidad distante y fría que tiene con todos... Pero no podía entender porque con ella se comportaba así, hasta creía que a Goku lo trataba mejor que a ella.

-No piense eso- se dijo a sí misma parando su caminar de repente. -Cueste lo que cueste lograrás acercarte a él- se animó volviendo a caminar para llegar a las salas, donde seguramente se encontraría a Vegeta entrenando.

-.-

'Mátalo...'

Sus ojos se abrieron de par en par, horrorizado.

' Que su sangre corra por tus manos...'

Miro hacia un lado y luego al otro una y otra vez.

'Acaba con su maldita existencia ¡Ahora!'

Su respiración comenzaba a tornarse dificultosa, como si sus pulmones se estuvieran cerrando lentamente.

'Cobra todas las cosas que te ha hecho...'

El sudor se resbalaba por todo su cuerpo acalorado, pareciendo como si estuviese envuelto en llamas que lo consumen con lentitud. Cayó de rodillas al suelo mientras tomaba grandes bocanadas de aire y exhalaba con pesadez.

Tocio de manera sorpresiva y se alarmó al ver sangre nuevamente en sus blancos guantes.

¿Qué había sido esa voz?

Su vista comenzaba a nublarse y parpadeo tratando de enfocar mejor la vista en el suelo. Sentía que en cualquier momento su cuerpo dejaría de responder y caería inconsciente.

Hoyo la puerta abrirse con lentitud y todos sus sentidos se despertaron como si nada le hubiese pasado.

'Mátalo...'

Vegeta gruñó de dolor mientras se tomaba la cabeza con las manos, sucumbiendose a la desesperacion ¿De dónde mierda venia esa voz? ¿Por qué le decía esas cosas?

'Sacia esa sed de venganza que corre por tus venas...'

Comenzaba a temblar y de manera inexplicable su conciencia lo estaba abandonando junto con su control.

-Si...- susurro tétricamente Vegeta mientras se enderezaba lentamente.

'Eso es... Derrama su sangre...'

-Si...- volvió a susurrar con voz fría perturbadora.

Levantó la vista y observó cómo la figura borrosa frente a él se volvió normal. Sus dientes se apretaron con furia y sus cejas se fruncieron de la misma manera mientras un aura comenzaba a rodearlo con rapidez.

Frente a él se encontraba aquella 'cosa' que deseaba que su sangre corriera por sus manos.

Freezer.

Esa maldita manera elegante de hablar, su aspecto espantoso y esa sonrisa arrogante y burlona totalmente asquerosa que tenía pegado en ese rostro detestable.

-¿Qué sucede?- otra vez su maldita voz llegaba a sus oídos y Vegeta aprieta los dientes a más no poder.

Lentamente Vegeta va poniéndose de pie, rechinando los dientes a mas no poder-... Maldito- susurro sombríamente con una vena marcada en la sien mientras comenzaba a caminar hacia él. -Me las pagarás todas...- una sonrisa macabra se dibujo en su rostro y extendió la mano para formar una esfera de energía bastante potente. -Esta vez... No la contaras Freezer-.

...

¿Qué le pasaba a Vegeta?

Había entrado en la sala de entrenamiento y lo encuentra tirado en el suelo de rodillas, sosteniéndose la cabeza y balbuceando cosas que no entendía. Lo llamó un poco preocupada y se sorprendió al ver su rostro.

Ese rostro era igual a los de los soldados. Esa mirada malévola y penetrante se clavó en ella junto con esa sonrisa macabra y retorcida que envió escalofríos a su cuerpo.

Bulma dejó caer el plano al suelo e instintivamente dio un paso hacia atrás comenzando a sentir temor. No la miraba a ella.

No.

En esos ojos había mucho odio. No... Es algo mucho peor, con tan solo verlos podía sentir como su muerte se aproximaba poco a poco. Aquella sonrisa la hizo comenzar a temblar con desesperación y cada paso que daba hacia ella, la atemorizaba aún peor.

Tenia que reaccionar, no podía quedarse allí esperando a que la matara.

Retrocedió dos pasos más y su espalda chocó con la fría puerta de acero y sin despegar la mirada de Vegeta, busco desesperadamente con sus manos el picaporte de la puerta. Bien, lo había encontrado, su vida se salvaría.

Intento girar el picaporte pero no lo logro a la primera, volvió a insistir una y otra vez y la puerta no abría ¡Maldita sea!

Trago saliva con dificultad, su garganta estaba seca por respirar desesperadamente. Miro a todos los sitios que se le ocurrían para escapar pero ninguno parecía conveniente con un desconocido frente a ella.

Si, era un desconocido.

Se fue deslizando lentamente por la puerta hasta caer sentada al suelo. Asi terminaria. No hacía falta luchar, pronto vería a sus padres otra vez y podría abrazarlos, decirles cuánto los amaba y pedirles perdón por ser una adolescente caprichosa y que nunca escuchaba sus consejos.

-Por fin veré tu sangre correr por mis manos- la voz cargada de cinismo hizo que a Bulma se le escapara un pequeño grito y las lágrimas comenzaran a fluir de sus ojos azules.

Se cubrió con sus brazos en un tonto intento de protegerse y cerró los ojos esperando su momento.

'Sigue asi...'

Otra vez esa maldita voz lo controlaba por completo.

Satisfacción, muerte, arrogancia, ansiedad, regocijo, orgullo... Todos esos sentimientos lo recorrían de pies a cabeza en un hormigueo intenso, torturador y agradable a la vez.

Levantó su vista y lo vio. Su orgullo se fue a las nubes al ver frente a él a Freezer de rodillas, con la mirada desesperada y el cuerpo temblando pidiendo por su vida.

Vegeta paró su caminar cuando llegó hasta su objetivo y lo observo por unos segundo con un inmenso desprecio. -Tú que tanto alardeabas de ser perfecto y poderoso, ahora te encuentras aquí de rodillas suplicando por tu patética vida-. sonrió divertido. - Ahora...- la esfera de energía que sostenía en su mano aumentó de tamaño. -¡Muere!

...

¿Qué? ¿Qué demonios estaba pasando?

Estaba a punto de lograr su más preciado sueño, su meta, su camino pero...

Iba a atacar y terminar con la patética vida de Freezer, pero en el momento en el que estaba a solo milímetros... Escucha un grito bastante particular...

Aquella voz se le hacía conocida y a la vez le molestaba, entonces la imagen de la chica de cabellos azules cruzó por su mente y todo su cuerpo se paralizó en un instante.

Bajo la mirada lentamente y la vio allí. Estaba en el suelo, tratando de protegerse con sus brazos y si no fuera por su buen oído no se hubiera dado cuenta de que estaba llorando.

No sabia que fue lo que le paso en ese momento, su cuerpo comenzó a temblar y retrocedió dos pasos mirando sus manos enguantadas cubiertas de sangre... Se sorprendió. Sacudió su cabeza y pestañeó varias veces confundido. Nunca se había sorprendido o desesperado por ver sangre de otro en sus manos, pero la idea de que la sangre sea de la chica no podía soportarlo.

Extrañamente suspiro aliviado al ver la blancura de la tela que cubría sus dedos.

-Bulma- susurro con un nudo en la garganta. Bulma al no escuchar ni sentir nada fue levantando la cabeza poco a poco y para su desgracia chocó con su mirada.

¿Qué...?- Vegeta estaba por preguntarle porque estaba allí y quedó callado cuanto levanto su rostro. Sus ojos estaban muy brillosos y su rostro bañado en lagrimas, con miedo, temor, desconfianza. -Bulma- Vegeta dio un paso hacia ella y Bulma se sobresalto de inmediato.

-N-No te me a-acerques- le gritó con desesperación mientras trataba de acercarse a la perilla a la vez que se levantaba del suelo.

-Yo...- trato de decir Vegeta pero no lograba emitir otra palabra.

Bulma lo miró a los ojos, las piernas le temblaban junto con su voz. -Eres un monstruo- susurró temblorosa y cuando abrió la puerta salió corriendo por los pasillos con todas sus fuerzas.

Vegeta cayó de espaldas al suelo de la sala y tomó grandes bocanadas de aire, la cabeza le dolía demasiado y llevo una mano hacia su pecho donde unas punzadas lo estaban matando.

¿Cómo pudo ser tan ingenuo en dejarse llevar? Casi mata a la chica. ¿Qué hubiera hecho sin...?

Gruño al darse cuenta de las estupideces en las que estaba pensando. Sería mejor que no volviera a su cuarto esa noche, o de lo contrario nunca podría aclarar las cosas con la mocosa que seguramente en este momento debe estar odiandolo con todo su ser.

-.-

Milk se encontraba limpiando los prototipos que Planthorr tenía en su escritorio con un trapo mientras tarareaba una dulce canción, necesitaba distraerse de sus preocupaciones y qué mejor que ayudar un poco en la limpieza del laboratorio.

Goku aun estaba en recuperación y no se despegó de su lado, no sabía cómo enfrentarlo cuando despertada, como le agradeceria o como se disculpará por las tonterías que había cometido por creer que podría protegerse sola y llevarse el mundo por delante.

-Milk- Planthorr entró tan silenciosamente que Milk se sobresaltó por su voz. -Será mejor que vayas a descansar- trato de hablarle dulcemente para no sonar grosero. -Necesitas comer y dormir en un lugar que no sea el suelo-.

-Es muy amable señor Planthorr- lo dijo Milk con total amabilidad. -Pero no quiero abandonar a Goku, quiero estar con él cuando despierte-.

-Pero Milk- Planthorr trato de convencerla. -A Goku no le gustaria verte tan mal, tu rostro refleja el cansancio y el estrés que estás pasando. Milk bajo su rostro desanimada. -Y además, debes verte hermosa cuando despierte- el científico le guiño un ojo haciendo sonrojar a Milk.

Milk sacudió su cabeza de un lado al otro. -Pero...- trato de protestar pero el científico negó con la cabeza. -Ve a descansar querida, creeme, te sentiras menos estresada y cambia esa cara.

Milk se dio por vencida en suplicarle al científico que la dejara quedarse solo un poco más en el laboratorio, no quería dejar solo al saiyajin porque tenía el presentimiento de que ese día despertará.

Deseaba compensar los problemas que ella le había causado, hasta tal punto de llevarlo al borde de la muerte.

Salió a regañadientes y arrastrando los pies por los pasillos, tratando de llegar a su habitación usando la poca fuerza de voluntad que le quedaba; no paso por el salón principal para comer algo, solo se fue directamente a su habitación.

Cerro la puerta de su cuarto con lentitud y recargo su frente en ella por uno tiempo indeterminado, soltó un suspiro largo y pesado, y se dirigió hacia el baño sin ánimos. Se despojó de su vestimenta delicadamente y se adentro en la ducha donde el agua fría le pegó de lleno en su piel, provocando unos leves escalofríos; tomó una barra de color amarillento que era lo más cercando a un jabón en ese lugar y comenzó a limpiar su piel con movimientos circulares, aplicando un poco de presión en los lugares tensos.

Estuvo más de treinta minutos bajo el agua helada de la ducha, como queriendo lograr alejar los pensamientos que estaban perturbando su mente. Salió del baño envuelta en una toalla blanca y se vistió con una remera de tirantes y unos short cortos, de una tela fresca y sencilla; peino su cabello negro que le llegaba casi a la cintura y lo amarro en una coleta baja.

Dejo la toalla en el baño y se dejo caer en el colchón con brusquedad, con la mirada fija en el techo color ocre como si fuera lo más llamativo y entretenido del mundo.

No podía evitar que las imágenes de aquella golpiza atormentaran de nuevo su cabeza. Se giró una y otra vez en el colchón, logrando enredarse con las sábanas.

-¡Basta Milk! Deja de pensar- se regañó a si misma en voz alta mientras golpeaba una almohada y luego dejaba caer su cabeza en ella nuevamente, cerró los ojos con fuerza ordenandole a su cuerpo dormir estrictamente, y lo logró.

Pero tan rápido como logro dormirse se despierta.

Literalmente saltó de la cama sobresaltada por el estruendoso ruido de la puerta y rápidamente su vista se dirigió hacia allí.

Los labios de Milk comenzaron a temblar, sus ojos se cristalizaron y su corazón comenzó a latir rápidamente en su pecho; comenzó a gimotear mientras arrugaba en un puño las sábanas que sostenían sus manos. Se levanto rápidamente y corrió con la pocas fuerzas que sus piernas tenían hacia la persona allí parada.

Goku había regresado a la realidad, se encontraba recargado sobre el marco de la puerta, su cerpo aun estaba un poco débil pero sus heridas ya no estaban. Milk abrazo con todas sus fuerzas al saiyajin cuando llego a él, lloro con libertad en su pecho mientras de su boca solo salia su nombre.

Goku estaba cansado y aturdido pero cuando cuando sintió los brazos de Milk rodearlo, su corazón automáticamente se hizo notar latiendo fuertemente. -Milk me duele- se quejo Goku por la fuerza que estaba aplicando en él.

-Lo siento- dijo Milk entre gimoteos, separándose de su abrazo, un poco avergonzada por su actitud. -Me alegro tanto de que estés bien- le dijo sintiendo la culpa nuevamente caer sobre ella.

-Ya no tienes que preocuparte por mi- Goku esbozo una pequeña sonrisa seguida por una mueca de dolor mientras perdía un poco el equilibrio.

-¿Qué no me preocupe por ti? ¿Estás loco?- alzó la voz ofendida por lo que dijo. -¿¡No ves que estás débil aun?! Debes descansar, pero antes...- lo tomó de la mano y comenzó a guiarlo al baño. -Te limpiaré de ese líquido de la máquina o mancharas las sábanas-.

Goku se dejo llevar por Milk, no tenia oportunidad de vencerla ni hacerla cambiar de opinion, tenia algo que la hacia mas fuerte que cualquier saiyajin; y no hablaba de la fuerza. Milk le ordenó que se sentara en un pequeño banco que trajo de la sala principal a escondidas para alcanzar los lugares difíciles de alcanzar y llenó un pequeño balde con agua fresca.

No sabia como decirle que se quitara la armadura, temía que pensara mal o se enojara, así que se arrodillo frente a él quedando a su altura. -Tengo que q-quitarte la... armadura- tartamudeo con un sonrojo inmenso en sus mejillas.

Goku pareció no notarlo por lo cansado que estaba, que solo asintió mirando cada movimiento que realizaba la chica. Levantó los brazos lentamente para que Milk pudiera retirar la destrozada armadura con delicadeza para evitar causarle alguna molestia.

Milk trataba de pensar en otra cosa que no sea lo que estaba haciendo, quitándole la ropa a un hombre... No es que no quisiera pero su mirada la incomodaba mucho.

Tomó un pequeño paño que allí había, lo hundió en el agua y comenzó a pasarlo por el pecho del saiyajin con movimientos suaves, mantenía la cabeza gacha, en silencio aguantando las ganas de volver a llorar frente a él.

Goku se sentía adormilado por causa de las atenciones de Milk y a la vez no podía dejar de observarla, trago saliva nervioso, quería decirle algo pero nada salía de sus labios.

-Lo siento...- susurro Milk cabizbaja. -Por mi culpa...- apretó entre sus manos el paño provocando que mojara su ropa. -Por mi culpa... Estas así- se animó a mirarlo a los ojos. -Perdóname... Perdóname- que frustrada se sentía. -... Si no hubiera hecho esa estupidez tu...-.

Las palabras se las llevó el viento cuando Goku posó una mano en su mejilla. -Milk- susurro de una manera extraña, no era su típica manera infantil. -Yo quería protegerte- junto su frente con la de ella y la miro a los ojos. -Ya no llores- y dicho esto pego sus labios a los de la chica sin previo aviso, se estaban volviendo una adicción y la necesidad por ella crecía más en su interior, comenzaba a sentirse extraño, demasiado; como un fuego muy incómodo para él.

Se separó de sus labios para tomar aire y la miró tratando de buscar la respuesta a esa necesidad pero desechó esos pensamientos o la cabeza le explotaba.

-Gracias- le dijo Milk pasando sus brazos alrededor de su cuello y quedandose asi por un largo tiempo, sin decir nada más, solo en silencio.

-.-

Estuvo atormentado por todo el maldito dia.

No podía quitarse la imagen de su mirada de la cabeza, y mucho menos sus palabras.

'Eres un monstruo'

Desde el día anterior no la había visto ni en la sala principal , en los pasillos, el laboratorio o la sala de entrenamiento; que es donde paso la noche.

Se sentía estúpido, inútil por dejarse dominar por su odio y cegarse de venganza para nada. Por fin había logrado que confiara un poco en él para hacer las cosas más fáciles y usar sus habilidades científicas para su progreso, pero ahora no tenía idea de cómo la enfrentaría y qué le diría... ¿¡Qué le diría?! ¡Nada , por supuesto! Era su culpa, ella entro en la sala sin permiso, él no tenia la culpa de nada.

Para su suerte los pasillos estaban vacíos, necesitaba su habitación ¿Qué demonios le pasaba? ¿Tenia miedo de enfrentar a la terrícola? ¡No, que estupidez! ¡Él es el Príncipe de los Saiyajins! Podía enfrentar cualquier cosa, no temía a nada.

Su pecho se llenó de orgullo y caminó decidido hacia su habitación.

...

¿Qué más podía sentir aparte del miedo, terror y tristeza? ¿Alegría? ¿Diversión? ¡Para nada! Solo frustración, humillación, angustia... Miedo.

Junto sus manos para que el agua se acumulara en ellas y se mojo el rostro por tercera vez, sentía los ojos irritados, le dolía parpadear; sus ánimos estaban por el suelo.

El dia de ayer había salido corriendo de aquella maldita sala con todas sus fuerzas y el único lugar al que se le ocurrió ir era a su habitación, lloró casi toda la noche, sentada en el suelo.

No quiso usar la cama ni las almohadas, no quería usar nada de él, absolutamente nada. No quería verlo, oírlo, sentirlo, hablarle... No quería volver a verlo nunca más; y ella que pensaba que era un buen saiyajin, que podía confiar en él y ¿Por qué no? Acercarse más... Pero ¡No! Los saiyajins solo son unas máquinas asesinas sin sentimientos, lo les importan a quienes matan ni que sienten los demás respecto a ellos; lo único que buscan es el poder y no les interesa si alguien sale lastimado en el trayecto.

Usada.

Esa era la palabra para describir cómo estaba.

La hizo caer en sus redes de confianza por sus conocimientos en tecnología y luego quiso asesinarla como cualquier extraterrestre como lo hace en sus misiones.

Se alarmó cuando escucho la puerta de la habitación cerrarse, rápidamente su cuerpo entró en alerta, ya estaba muy asustada de cualquier cosa.

Pero no... Si era él, no le daría el gusto de verla sucumbida del miedo por su causa, ella era fuerte, valiente, no lograría intimidarla.

Tomó una gran bocanada de aire del baño con pasos sigilosos para tratar de no llamar la atención. Su corazón se detuvo y sus manos comenzaban a temblar, era él,de todas las personas que allí habían, tenia que ser justamente él. No tendría miedo de nuevo, eso estaba decidido... Creía.

Vegeta cerró la puerta de la habitación detrás de sí y rápidamente sintió la energía de la terrícola, débil como siempre. Estaba dispuesto a buscar algunas cosas y marcharse pero para su desgracias la chica salio del baño antes de que pudiera dar un paso.

Lo miro de manera desafiante, valiente pero sabia muy bien como se sentía, él lo percibía, le tenia miedo... No, terror, y se mostraba valiente. -¿Q-Qué haces aquí?- maldita sea, quiso golpearse a ella misma por tonta.

-Necesito hablar contigo- le respondió Vegeta tan neutral como siempre. -Pero yo no- Bulma desvió la mirada hacia la ventana. -Así que vete- le ordenó firme.

Vegeta suspiró pesadamente. -¿Me estás echando de mi propia habitación?- le pregunto tratando de 'calmar' la situación. Bulma no le contesto, tenia la mirada distraída y no se dignaba a moverse de su lugar.

El saiyajin dio un paso hacia ella y confirmó lo que sospechaba.

Bulma al sentir que se acercaba a ella reaccionó de inmediato dando un paso atrás y mirándolo con atención; y allí pudo ver su rostro. -¿Qué te pasó? Te ves terrible- que pregunta tan idiota, deseo patearse el trasero por esa pregunta tan tonta, era obvio que estuvo llorando.

-No te importa- le contesto Bulma mirando todos los rincones para intentar evadirlo y escapar, no sabia donde, pero queria escapar de él. Intento caminar hacia la derecha y Vegeta se interpuso en su camino. -¿A dónde vas? Dije que que tenia que hablar contigo- Vegeta se cruzó de brazos y vio su reacción, asustada y volvió a retroceder.

-N-No quiero verte- susurro viéndolo a los ojos tratando de sonar fría. -No q-quiero hablar contigo- alzó la voz con el ceño fruncido.

Vegeta se estaba cansando de su evasión, no sabía cómo tratar con mujeres, pero el único recurso que le quedaba era usar la fuerza.

Cuando vio que Bulma comenzó a caminar, rodeandolo nuevamente para escapar de él, la tomó del brazo y la acorralo contra la pared con sus brazos a cada lado de su cuerpo, impidiéndole escapar.

Pero no resultó tan fácil.

Al instante Bulma comenzó a forcejear dando puños y patadas hacia Vegeta que las recibía sin importarle, excepto una patada que fue dirigida hacia su zona peligrosa, pero logró esquivarla con dificultad.

Harto de sus niñerias, con una mano sostuvo las de Bulma y coloco una pierna entre las de ella para tratar de mantenerla quieta. -¡Déjame, no me toques! ¡Suéltame!- grito Bulma con desesperación tratando de zafarse con todas sus fuerzas, con lágrimas recorriendo por sus mejillas.

-¡Ya basta!- Vegeta no pudo evitar alzar la voz- Dejate de niñerias-. Bulma quedo estática frente a su agarre. -¿Vas a matarme ya?- le pregunto rendida.

Vegeta rechino sus dientes ante lo que escucho. -¿Que demonios estas diciendo?-.

-No te hagas el desentendido, ayer tratarse de matarme ¿Ya lo olvidaste?... ¡Eres un monstruo! ¡Un cínico!- comenzó a llorar con una gran angustia. -¿¡Cómo que ya basta?!- gritó cerca de su rostro. -¡Yo te apreciaba maldita sea!-un nudo en la garganta le dificulta hablar. -¿Por qué? ¿Por qué tenias que ser tu maldita sea? No te mereces que me preocupe por ti-.

Vegeta se quedo sorprendido por las palabras de la chica ¿Lo apreciaba? ¿Se preocupaba? ¿Qué sucede allí? Si no la estuviera sosteniendo hubiera caído al suelo sin fuerzas.

-No voy a matarte... Ni lo haria- Vegeta hablo bajo para mantenerla calmada; soltó el agarre de sus manos pero no la dejó libre de sus brazos que se colocaron nuevamente en su prisión. Bulma trató de empujarlo con sus manos para alejarlo un poco, pero él no se movió ni un solo centímetro.

-Entonces explicame... ¡Explicame lo que ocurrió ayer!- aún no se animaba a verlo a los ojos. -Ni yo se que paso- le confesó libremente.

La cercanía que tenía con Bulma tornaba todo más difícil, hace mucho tiempo que su aroma no invadía sus narices, no recuerda la última vez que la había acorralado. -No era yo en ese momento- no sabia como explicarle lo que le había ocurrido. -No te veia a ti-. Bulma comenzó a interesarse por lo que decía. -Yo veía a Freezer-.

-¡¿Qué?!- preguntó levantando la voz incrédula. -Veía a Freezer frente a mi... Y me deje dominar por la ira... Pero no puedo explicar porque no te veia a ti- no sabia porque estaba hablando tan fluidamente con ella. -Es como si el odio que le tengo me hubiese dominado-.

Ahora Bulma se dio cuenta de todo.

Recordó cuando vio a Vegeta tomándose la cabeza de una manera extraña y aquellas palabras siniestras que salían de su boca, estaba fuera de sí... Y su sospecha de que no la miraba a ella eran ciertas.

Vegeta miró el rostro de la chica, sorprendido al igual que ella, porque Bulma no dejaba de llorar. -Así que es eso- susurro- Supongo que te disculparas-.

El saiyajin rodó los ojos molesto, él no era de esos que pedía perdón por nada. -Es broma idiota- le dijo Bulma con un bufido. -Se que no te disculparas ni el diez mil años- comentó para molestarlo pero el volvio a bajar la mirada y no lograba decir nada.

Sorprendió a la chica cuando dejo caer su cabeza en el hombro de ella, cerró los ojos y respiro profundamente el aroma de la chica. -¿Ve-Vegeta?- tartamudeo Bulma nerviosa por su acción.

-Siento... Como si me hubiera quitado... Un gran peso de encima- susurró Vegeta sin ganas de moverse de aquella posición, se sentía ¿A gusto? No lo sabia. Escuchar los latido frenéticos de la chica, lo calmaba extrañamente.

Bulma sintió todo el calor instalado en su cara y los nervios a flor de piel, su corazón acelerado y una nueva sensación en su pecho; elevo una de sus manos y se aventuró en los cabellos del saiyajin, eran suaves y a la vez rebeldes.

Vegeta salio de su sueño inmediatamente y levanto la vista hacia ella. -¿Qué haces?- pregunto por su acción. Bulma sentía que no reaccionaria, eran demasiadas emociones juntas. -Nada...- escondió su cara en el pecho del saiyajin, mas este no intentó apartarla. -Eres un idiota-.

-Aprecias a este idiota- susurro cerca de ella con una sonrisa de lado, entonces Bulma recordó las palabras que le había gritado hace un momento.

'¡Yo te apreciaba maldita sea!...'

-No te creas la gran cosa- se separó de él enojada y logró liberarse de su prisión. -Hmp- fue lo único que musito Vegeta antes de que saliera de la habitación nuevamente; sintió como Bulma lo rodeaba con sus brazos desde la espalda.

-Pero... Si te aprecio... Aunque seas un arrogante, enojón y grosero saiyajin- Bulma lo soltó y le saco la lengua en forma de burla.

-...Loca- fue lo único que dijo Vegeta antes de salir de la habitación.

Bulma sintió alivio al haber aclarado todo, la verdad, no le gustaba estar mal con él... Desgraciadamente sospechaba de algo que no le gustaba demasiado...

¿Se estaba enamorando de él?


¡Leer!

N/A: Hola! :D He Vuelto chicas! Estoy muy feliz! Continuamos con esta historia y estoy de suerte porque estoy de vacaciones Espero que les guste este capitulo y disculpen por hacerlas esperar tanto tiempo :c

Me uni al mundo del fan art les dejare mi cuenta de Twitter en mi perfil para que vean mis obras xD

Una mala noticia: Me hackearon mi cuenta de Facebook -.- Y Tengo otro y una pagina que tengo que modificar para subir las actualizaciones y tambien mis dibujos

Sin mas que decirles, espero que hayan disfrutado leyendo

Besos

OrgulloSaiyan