CAPITULO 14

(Pov Anny)

Lo quería tanto y él no se daba cuenta de lo importante que era para mi... ¿nunca se convencería de eso?

Lo abracé más fuerte con mi cara pegada en su cuello y llena de lágrimas, me había sentado en sus piernas y él acariciaba lento mi pierna una y otra vez y besaba mi cabeza.

Cuando paré él me miró y me besó en los labios, beso que correspondí, lo necesitaba tanto, pero no de una manera como la del baño del bar, de otra manera más nuestra, íntima y carnal.

Pero él no hizo nada así que prefería no presionarle.

-Estás más delgada, llevas días sin comer ¿verdad?

Asentí despacio.

-¿Quieres salir a comer?

-No- susurré.

-¿Quieres quedarte en casa?

-Si...

-Vale, ¿Vamos a la cocina?

-No tango hambre.

-Comerás lo que yo diga que comas, porque yo lo considero apropiado y lo que yo considero de esa manera es digno de realizarse ¿no crees?

-Si- le besé en los labios de nuevo y él correspondió.

Me dejó sobre el sofá y se levantó a los pocos minutos vino con una bandeja llena de galletas y un gran vaso de leche caliente.

-Toma esto, quiero que te lo acabes todo.

-¿Por qué?

-Porque si no te podrás enferma y yo no quiero que eso pase, yo te quiero mi niña.

Cerré los ojos un momento y asentí.

-Yo también te quiero.

-Entonces come.

Me bebí la leche y comí las galletas bajo su atenta mirada y cuando acabé él retiró la bandeja.

-Túmbate.

Susurró y me tumbé despacio en el sofá subiendo mis piernas sobre las de él, se movió y abrió mis piernas poniendo una arriba del respaldo del sofá y la otra en el suelo enmoquetado.

Rasgó mi ropa interior y subió la falda de mi vestido, se relamió

los labios y los puso sobre mi sexo, jadeé y gemí alto, eché mi cabeza hacia atrás y puse mi mano sobre su cabello.

-Hannival- gemí suave y él movió su lengua con mucha más rapidez y fuerza haciéndome gemir de nuevo.

Era exquisita la sensación que tan solo él podía darme, subí un poco la cadera del sofá y él puso sus manos sobre mis nalgas y siguió moviendo su lengua desde mi clítoris hasta el interior de mi sexo una y otra vez llevándome a un profundo orgasmo que recolocó todo mi cuerpo.