Disclaimer: Naruto es copyright de Masashi Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.
Aunque SasukeCubiitodeHieloSexi-Kun no dijo lo mismo cuando pasamos una de las mejores noches de sexo rudo y desenfrenado de toda mi corta e inexperta vida (Hemorragia Nasal)(Babas)
El trama no me pertenece le pertenece ala grande y con una mente pervertida aun mas que la mía mi querida maestra Joha quien muy amablemente me permitió la adaptación de su ficc cualquier copia total o parcial de la misma queda estrictamente prohibida si lo haces será considerado plagio y créanme que iré yo misma y moveré cielo mar y tierra para que eso no vuelva a suceder.
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N/A: ¡Hola! Como lo pidieron mis queridos lectores el siguiente capítulo de Princesita espero y sea de su agrado. Sin nada más que agregar me retiro. Adiós.
Capitulo 14
- Hola… bienvenida – me apresure a saludarla, tantos años fingiendo hicieron que mi mejor cara de nenita buena no fuera difícil de conseguir
- Princesita – me hizo una pequeña venia – un gusto conocerla – la note algo nerviosa cuando por detrás mío se acerco mi esposo
- ¿Hikari no? – ese fue el aporte de Sasuke – lo siento… es que apenas recuerdo haberte visto – vi como la perra tenso su mandíbula ante lo dicho por mi esposo – amor – se dirigió a mi – ve a enseñarle a la nueva criada sus tareas – me sonrió y ame esa nota de cinismo en él – lo siento – puse cara de disculpa hacia Hikari – doncella – se corrigió
- Si Príncipe – agache el rostro para demostrar una sumisión que por supuesto no poseía
- Te acompaño hija – se apresuro a ofrecer Mikoto
- No… tranquila Su Majestad… yo la guiare
- Hija – gire hacia la voz de mi padre – después hablaremos – sentí el tono lo que indicaba que la conversación que se venía también lo seria
- De acuerdo padre – le hice una venia y me gire hacia la perra – Señorita Hikari – me merecía un premio por mi tan buena actuación – sígame por favor
- Claro Princesita – de reojo vi muy bien como la muy maldita miraba de los pies a la cabeza a mi esposo
Dios, sería tan dulce mi venganza, la iba a disfrutar tanto…
La guíe por los pasillos hasta la cocina, donde por supuesto no entre, jamás lo había hecho y no lo haría ahora, luego le indique las habitaciones hasta por ultimo guiarla a la mía, bueno, mía y de Sasuke, donde comenzaba la primera parte de mi plan.
- Entra Hikari – la invite una vez que Kiba y Jiro abrieron las puertas para nosotras
- Es hermosa su habitación Princesita – se quedo parada en medio de la estancia
- Muchas gracias – me acerque hasta el lecho y ahí me senté – ven… - golpee a mi lado – siéntate junto a mi
- Muchas gracias – bajo la mirada y se sentó, vi como poso sus ojos en la sábana que colgaba desde el balcón con la mancha de sangre en el – veo que consumo su matrimonio con el Príncipe
Aunque su rostro tenía una sonrisa, para un tonto pasaría por sincera, pero para una reina de la mentira y el engaño como yo, era imposible.
- Si… pero… - use todas mis fuerzas para comenzar a sollozar – no… lo siento – me gire y busque un pañuelo en mi mesa de noche mientras aprovecha de sonreír un poco
- ¿Está bien Princesita? – Se me acerco y puso una de sus sucias manos en mi hombro - ¿Quiere que llame a alguien… al Príncipe quizás?
- ¡NO! – solté de golpe y solloce mas fuerte aun
- Ya… tranquila – a pesar del asco que le tenía, me acerque y la abrace como si la vida se me fuera en ello
- Lo siento… debería haberte hecho caso a tiempo – me separa y limpie un poco mis lagrimas de cocodrilo
- ¿De qué habla? – la sentí tensarse y escondí una sonrisa
- De la carta – aun me costaba un poco hablar por los espasmos que me quedaron de mi falso llanto
- ¿Qué… carta? – la oí tragar en seco
- Tranquila… tú me lo advertiste… y yo debería haberte hecho caso… Sasuke podrá no ser un viejo pero es mucho peor – levante la vista para verla y tenía los ojos abiertos como plato
- Princesita… yo… quise advertirla – ahora era ella la que comenzaba a sollozar – el Príncipe es así…
- Lo sé… - mire por todos lados y baje la voz – anoche – solloce para darle realismo – él… él – me le acerque aun mas – trajo a una de esas mujeres – hice un gesto de asco – de esas… que… - solloce mas fuerte – que se les paga… y me obligo…
Rompí en llanto, creo que ya había dicho lo suficiente para poder darle a entender lo que necesitaba, así que ahora solo quedaba el aporte de mi amado y ya el resto vendría solo, más bien, la perra vendría sola.
- Princesita… yo… quizás esto no me lo debería decir…
- Es que… él dijo que siempre seria así
Casi vi por sus ojos pasar la idea que tanto quería que tuviera, ya estaba todo en marcha.
Y para darle el toque de gracia, entró mi esposo en ese momento.
- ¡Sakura! – fijó su vista en mi, con rapidez y decisión se acerco al lecho y me tomo del brazo en forma brusca – ¡Te he dicho que no andes llorando frente a las criadas! – vi de reojo como Hikari también se levantaba y algo de ira la inundaba
- Lo… siento – ahora mi sollozo ya era un llanto en pleno, mire a Hikari y mi amado esposo siguió mi vista
- ¿!Que haces ahí parada!
- Lo siento Príncipe – le hizo una venia que claramente dejaba ver parte de sus pechos
- No… - me soltó y puso esa sonrisa torcida que tanto amaba, sabía que era para mí pero se la dio a ella - ¿Hikari cierto?
- Si – vi que se creyó que la sonrisa era para ella, lentamente y con su caminar casi felino, Sasuke se comenzó a acercar a ella
- Bien… veo que por fin mi esposa hace algo bien – puso un dedo en su barbilla y la levanto – una doncella hermosa es lo que necesita Sakura – lo dijo a solo centímetros de su boca
Fue genial, eso sumado a lo que yo había dicho me dejaba claro los pensamientos que estaban pasando por la mente de Hikari.
- Bien – le soltó con brusquedad el rostro – vete – le señalo la puerta con la cabeza – por ahora no te necesitamos – y volvió a su semblante frío
Hikari solo asintió y se fue, todo era perfecto.
- Lo siento Príncipe – seguí llorando hasta que escuche como se cerraba la puerta – he sido una mala esposa – puse mi más inocente puchero y me acerque a mi esposo – merezco un castigo – comencé a juguetear con sus botones
- Si – me tomo algo brusco del cabello, tiro de el y eso solo logró arrancarme un gemido, pero de placer, siempre de placer – has sido una perra… y a las perras se les castiga
Con más fuerza de la necesaria me tiro sobre el lecho, el que actuara con esa brusquedad y me hablara así lograron que tuvieran mis ropas intimas estilando… solo deseaba que me penetrara hasta más no poder, hasta soportaría una que otra nalgada… ¡Si!... unas buenas nalgadas mientras me daba por atrás… nada más rico que eso.
Cuando vine a darme cuanta me estaba tocando los senos que ya estaban afuera del vestido, levante la vista para encontrarme con esos ojos azabaches de un color mucho más oscuro y profundo… profundo como quería que me metiera su pene… adentro… bien adentro, sin querer había vuelto a fantasear.
- Estas pensando en cosas malas – lenta y tortuosamente se comenzó a despojarse de sus ropas – apuesto a que piensas en cómo te follaban tus amantes – me apresure a negar - ¿No?... entonces ¿Por qué te tocas?... tienes los pezones hinchados
Baje la mira y mi esposo tenía razón, estaba excitada y lista para que me castigaran.
- ¿Piensas en mi mientras te tocas? – Asentí mientras bajaba mis manos ahora hacia mi sexo - ¿Piensas en ti montándome? – aunque amaba esa imagen que puso en mi mente, negué
- No… - probé hablar y apenas y había salido mi voz
- ¿Piensas en que te doy por atrás? – Gemí audiblemente mientras asentía – así que a la perra le gusta por el culo
Dios… ahora tuve que dejar caer la cabeza, no aguante mas y me penetre con dos dedos, una cosa era pensar en Sasuke metiéndomelo por el coño pero otra cosa era pensar en Sasuke metiéndome su enorme polla por el culo, eso prácticamente me hizo alcanzar mi orgasmo.
- No… - tenía los ojos cerrados así que no lo vi venir, me di cuenta solo cuando saco mi mano de mi intimidad – ese es mi trabajo
Con gran habilidad me despojo de mis ropas, que aunque dejaban mis senos y me sexo al descubierto, aun las traía puestas.
- ¡En cuatro! – Me dio vueltas y le obedecí al instante – veamos que tan abierto tienes el culo… - me masajeo las nalgas y sentí sus dedos jugando alrededor - ¿Ya te lo han metido por acá? – dos de sus dedos me penetraron sin control
- Siiii – gemí
- Realmente toda una perra – saco los dedos al instante - ¿Tienes algún orificio virgen?
- No… ningún lugar… merezco castigo… lo se – de pronto sentí su polla acariciando mis nalgas, no puede evitar contornearme buscando algo de fricción
- Tranquila Princesita – detuvo mis caderas – la veo impaciente
- Necesito… – no espere más y baje mis manos en busca de mi clítoris
- Si te tocas no te follare – sentí la voz suave y calmada de Sasuke en mi oído, eso me hizo tomar las ropas de camas con ambas manos y esperar, era lo único que podía hacer – Bien..
- Ahhhhhhhhhhh
Grite fuerte y de golpe al sentir como su gran masculinidad se abría paso por mis nalgas, Jiro y Kiba, hasta Inari no lograban compararse con el ancho que tenía el pene de mi esposo, eso hizo que me doliera un poco.
- ¿Te duele? – no hice ningún gesto, el poco dolor ya estaba convirtiéndose en placer - ¿Es que esos inútiles la tienen tan chica que no te dolía?
Reí por las ocurrencias de Sasuke, pensar en el pene de mis amantes en estos momentos parecía que le hacía bien a su ego así que le seguí el juego.
- Nadie lo tiene tan grande como tu – me dio una rica nalgada
- Bien – me volvió a golpear – me gusta que lo sepas… que nadie te folla como yo
Las palabras se terminaron y dieron paso a unas embestida con desenfreno, Sasuke estaba disfrutando de metérmelo por el culo y a mi no podía hacerme mas feliz, era genial poder compartir todo esto con él, a pesar de todo el show, de las malas palabras y hasta de los golpes, sabia que todo esto era con amor y eso lo hacía sencillamente perfecto.
- ¡MIERDA!... me corro… te voy a empapar – me dio un último golpe junto a una última estocada
- SIIIIII – chille de la pura felicidad de volver a alcanzar el cielo junto al amor de mi vida
Nos dejamos caer juntos y abrazados, desnudos, sudados y satisfechos, pero sobre todo enamorados.
- Fue genial – me acurruque aun mas a él
- ¿Te dolió? – lo vi y esta acariciando mis nalgas, yo solo negué – te deje rojo… lo siento… yo…
- Tranquilo – me estire y deje un beso en sus labios – fue perfecto
Nos quedamos unos minutos en silencio hasta que él lo rompió.
- Sakura…
- Dime – no nos estábamos viendo, yo tenía mi rostro enterrado en su pecho
- ¿De verdad no te importa hacer un trío con Hikari?
Continuara…
Hola, espero realmente espero y hayan disfrutado este capítulo tanto como a mí, en el siguiente capítulo se resolverán muchas incógnitas que han quedado inconclusas. Sin nada más que decir su servidora se retira.
