Mi Querido Vaquero

Por AdaZu

Negrilla- recuerdo

Cursiva-pensamientos

-diálogos

Aclaración: los personajes no me pertenecen, pertenece a Clamp, a la Serie de Sakura Card Captor.

¡Hola! Aquí les traigo el final de la historia….

"La paz después de la tormenta"

Horas Antes

-Debemos trasladar la señorita Kinomoto a otra habitación- dijo el Detective Yamato- para que podamos tenerla con vigilancia constante.

Syaoran asintió. Miro hacia adentro de la habitación y vio a Sakura dormida, todavía no despertaba desde que la sedaron.

Tomoyo sonrió.-Syaoran, no te preocupes, ya sabemos que ella está bien-

El ambarino dibujo una media sonrisa- sí, yo sé, pero todavía no hemos atrapado al culpable, y no quiero que esto ocurra otra vez-

-Estamos trabajando para encontrar y castigar al culpable- dijo el detective Yamato.

-¿El doctor autorizo el cambio de habitación?- pregunto Eriol.

El detective asintió- no se preocupen por las personas que están en el Rancho, pusimos vigilancia constante, al igual que en la habitación de Fujikata. Con su permiso, me retiro-

Tomoyo se sentó, y un bostezo salió de su boca.

-¿Estas cansada, verdad, mi amor?- pregunto Eriol sentándose junto a ella y abrazándola.

-No- dijo Tomoyo- estoy bien-

Eriol la miro serio y sonrió. En su cara se notaba el cansancio.

-Deberían irse ambos a descansar- dijo Syaoran mientras se pasaba la mano por el cabello- han pasado toda la noche, despiertos.

-Tú también- dijo Tomoyo- debes estar muy cansado.

-No se preocupen- dijo el ambarino- además necesito que vayan al Rancho a avisarle a los demás que Sakura está bien. Vamos, vayan a descansar-

Eriol asintió- vamos Tomoyo-

-pero…-

-por favor, amor- dijo el de ojos zafiro- así podremos venir mas tarde a reemplazar a Syaoran.

Tomoyo los miro a ambos y asintió. Se levanto y se despidió de Syaoran, mientras unía su mano con la de Eriol y salían.

Syaoran suspiro. Entro a la habitación y se sentó al lado de la camilla. Sujeto la mano de Sakura, le acaricio la mejilla.

-Sakura-

Escucho como tocaron la puerta. Salió y vio a un policía.

-¿El detective Yamato lo mando? –

El policía asintió.

-Ya regreso solo voy a ir a la cafetería por algo de café- dijo Syaoran. Miro a Sakura, y luego cerró la puerta y bajo a la cafetería.

Diez minutos después regresaba con su taza de café en mano. Tomo un sorbo, y entonces vio que el policía no estaba. Sintió miedo y entro corriendo a la habitación. Se tranquilizo al ver a Sakura en la cama, avanzo hacia ella, pero entonces sintió un golpe en la nuca y todo se volvió negro.

Abrió los ojos, un doctor y varias enfermeras se encontraban a su lado. Se intento sentar pero se lo impidieron.

-¡Sakura! Ella está en peligro-exclamo Syaoran.

-En este momento lo estamos tratando a usted- dijo el doctor- no puede salir así herido.

-Pero ella…, ella está en peligro- dijo Syaoran luchando por soltarse de las manos que lo impedían ir a buscar a Sakura.

-Primero le curamos la herida y luego se podrá ir, se lo prometo- dijo el doctor-

Syaoran se quedo quieto, deseando que terminara pronto para que pudiera ir a buscar a Sakura. Sentía tanto miedo de que algo verdaderamente grave le pudiera pasar. -Sakura-

-¿Por qué haces esto?- dijo Sakura mirando al hombre que estaba parado frente a ella, ignorando el dolor que sentía por sus heridas. -¿Por qué nos odias tanto, Hiu?-

Una sonrisa apareció en su rostro. – ¿Acaso no sabes la razón?-

Ella negó con la cabeza.

-Déjenme sola con ella- ordeno a los demás hombres que estaban en la habitación. Cuando estuvieron solos continúo- porque tu familia son unos ladrones-

-¿De qué estás hablando?-

-Todo el Rancho Cerezo debía ser mío, pero tu papá se lo robo a mi padre- dijo Hiu con desprecio-

-¡Eso no es cierto!- exclamo Sakura- mi papá no es un ladrón.

-¡Oh! ¡Sí que lo es!- se rio Hiu, sonido que hizo que se revolviera el estomago a Sakura- Mi padre era socio de Fujikata, parte del Rancho era de mi familia, pero Fujikata se lo robo a mi padre, y me dejo sin nada a mi-

Sakura estaba tan confundida, sabía que su padre no era un ladrón, pero no entendía porque Hiu creía que lo era. Trato de hacer memoria para recordar algo que pudiera ayudarle- ¿Tu padre era Rao Hatori?

-Si-

-Has entendido todo mal- dijo Sakura-

-¿Mal? Mi madre nos abandono cuando yo era muy pequeño y lo único que me quedo fue mi padre. Cuando este falleció, ¿adivina cual fue mi sorpresa?, cuando leyeron su testamento, no me dejo nada, excepto una casa casi en ruinas, ni una mísera manzana de tierra. Cuando pregunte por el Rancho, el abogado me dijo que ya no era de mi padre, sino del gran señor Fujikata-

-Te equivocas- dijo Sakura- Eso no fue lo que paso. Tu padre apostaba mucho dinero, dinero que no tenia, e iba a perder la parte del rancho por una apuesta que no pudo pagar, pero mi padre le compró su parte del Rancho, legalmente. Si tu padre no te dejo nada, no es culpa de nosotros…- hizo una pausa- fue por el vicio del juego y del alcohol-

-¡Eso no es cierto!- grito Hiu-

-¡Sí!- dijo la esmeralda- tu padre era un alcohólico que le gustaban las apuestas, por eso perdió todo lo que tenía-

-¡No!- exclamo- solo dices eso por defender a tu padre, pero eso es mentira-

-¡Claro que no! – Exclamo- lo que quieres es quitarle a mi padre lo que es legalmente suyo-

-¡No!

-¡Sí!- respondió Sakura.

-¡Cállate! ¡Cállate!- repetía una y otra vez, se acerco donde estaba ella-

-¡Tu sabes que es cierto!- sintió dolor al sentir la mano de Hiu chocar contra su mejilla. Respiro hondo para calmarse, abrió los ojos y lo miro fijamente. Sentía el ardor en su mejilla, y el dolor de sus heridas iba empeorando, pero ignoro ambos- Sabes, que tengo razón, muy en el fondo de tu mente lo sabes-

Hiu la observo fijamente- debiste morir en Tokio-

-Tu fuiste quien ocasiono mi accidente ¿o me equivoco?-

-No- dijo sonriendo- pero mis hombres son unos inútiles, y fallaron en su misión. Aunque yo te creía muerta ¿sabes? Por eso me sorprendió verte en el Rancho.

Sakura recordó el día en que lo había conocido, fue cuando aún estaba enojada con Syaoran por lo que le había dicho de ser modelo, y tenían que sacar a los caballos a pasear. Recordó la mirada de sorpresa que vio en el rostro de Hiu.

-Sí, es usted alguien difícil de matar- continuo el único hombre presente- tampoco funciono cuando puse la serpiente mientras paseaba en su yegua-

Sakura recordó perfectamente ese día.

-También fallo mi puntería cuando le dispare a Fujikata, porque él al igual que tu, trataron de convencerme con las mismas mentiras que dijo antes, pero sabia que solamente lo hacía para librarse de su responsabilidad, y de la culpa. – Sakura sintió el enojo crecer en su interior al escucharlo hablar así, tan fresco, sobre cuando casi mata a su papá-Y cuando aparecieron los policías en el Rancho, limitaron mis movimiento, ya no podía actuar sin que sospecharan de mi; pero fue una fortuna que aparecieras en el bosque, así me fue más fácil secuestrarte sin tener un montón de policías a tu alrededor-

-No puedo creer que alguien que ha trabajado con mi padre, piense así- dijo Sakura mirándolo a los ojos- mi papá es un hombre honesto, nunca le robaría nada a nadie, y menos a alguien que consideraba su amigo. Pero tú no entiendes eso ¿no?, porque tú no sabes el significado de la palabra Honor ¿verdad?-

-Eso ya no es importante- dijo Hiu- porque de todos modos morirás, al igual que tu padre…-

Sentía el miedo llenar cada poro de su cuerpo, vio al detective Yamato dirigirse hace él. Tenía un fuerte dolor de cabeza, debido al golpe que le habían dado, pero eso estaba en segundo plano en su mente, en este momento su preocupación principal es Sakura.

-Hemos averiguado, quien es el responsable de los delitos cometidos- dijo el detective al llegar a su lado- ¿Cómo se encuentra?-

-Bien, pero eso no es lo importante- dijo Syaoran- ¿Quién es el miserable?

-Hiu Hatori -

-¿Qué?-

-Si- contesto el detective a la cara de sorpresa- al parecer el padre de este individuo era socio del señor Fujikata, pero debido a la apuesta perdió la parte del Rancho, que fue comprada por el padre de señorita Kinomoto. Hiu hizo un plan para deshacerse de la familia Kinomoto, para adueñarse del Rancho, que según él, le corresponde.-

Syaoran sintió la furia bullir en su interior. Ese infeliz… por avaricia le hizo daño a Sakura, y eso no se lo iba a perdonar nunca; pero en estos instantes no quería pensar en él, sino en Sakura.

-Él se la llevo, y le puede hacer daño- dijo el ambarino con preocupación- necesitamos salvar a Sakura-

-Si- dijo el detective Yamato-ya sabemos donde se oculta. Vamos para ahí, en este momento-

-Iré con ustedes- dijo Syaoran-

-No- contesto el detective Yamato- es muy peligroso para un civil, sin entrenamiento…-

-Escuche- lo interrumpió Syaoran con voz firme- iré con ustedes, porque es Sakura de la que estamos hablando, y nada evitara que lo haga. ¿Entendido?-

El detective sonrió- está bien-

Syaoran no supo, si lo que escucho, lo dijo el detective o fue solo su imaginación

"Lo que es estar enamorado…"

Iba con el corazón en la garganta. Cada minuto que pasaba miraba su reloj, pensando que cada segundo algo malo le podría estar ocurriendo a Sakura.

No podía creer que Hiu, un peón del Rancho, fuera capaz de hacer todo este mal. Si le hacía algo malo, juraba que iba a hacer que deseara no haber nacido nunca.

Sentía su corazón latir más rápido, conforme se acercaban al lugar. Nunca había sentido tanto miedo como en este momento; y es que pensar que Sakura podría no sobrevivir le causaba tanto dolor, que se negaba en considerar esa posibilidad. Sakura era fuerte, iba a sobrevivir, estaba seguro.

Recordó su cara y su sonrisa, y eso le dio fuerzas para seguir adelante.

-No te preocupes, mi amor, vamos por ti-pensó deseando con todo su corazón que ella estuviera bien-Sakura-

-Syaoran- pensó Sakura al ver cruel sonrisa que había en el rostro de Hiu- ven, ayúdame-

-No hagas esto, Hiu- suplico Sakura- tienes que entrar en razón-

-Silencio- contesto el culpable del accidente de su papá- tú no sabes lo que es vivir en miseria, que no pudieras tener lo que quisieras por no tener el dinero suficiente-

-No es necesario que hagas esto para tener dinero-dijo Sakura- déjanos en paz, y vete, así no iras a la cárcel-

-No- dijo Hiu- no he hecho todo esto para quedarme con las manos vacías. Después de deshacerme de ti, voy por tu padre, y cualquier que se interponga en mi camino.

Sakura sintió tanto miedo, más que por ella, por su papá, y por Syaoran. Estaba seguro de que a ellos les haría daño.

-No, por favor- suplico Sakura con lágrimas en los ojos- no lastimes a mi papá-

-Es inevitable- contesto- y creo que llego tu hora ya- levanto su arma y la dirigió hacia Sakura- tus últimas palabras...-

Sintió su corazón latir más rápido, al ver como Hiu le apuntaba con la pistola- Papa, te quiero. Syaoran, te voy a extrañar mi amor-pensó

-Espera- dijo Sakura-

Entonces escucharon varios disparos y gritos afuera de la habitación donde se encontraban.

Hiu miraba a su alrededor con preocupación y ella sonrió en medio de las lágrimas que habían comenzado a correr por sus mejillas.

Sabía que Syaoran la iba a salvar.

Hiu la volteo a ver con tanto desprecio que creyó que le iba a disparar en ese instante, pero bajo el arma y se puso a desatarla, lo hizo tan bruscamente que tuvo que morderse el labio para no dejar salir un quejido de dolor. Le puso la pistola en la cabeza.

-Te mueves, te mato- la amenazo.

Sakura se quedo tan quieta como podía. Un gemido de dolor salió de su boca, sin poder evitarlo, cuando le soltó el brazo que estaba enyesado y este hizo un mal movimiento. La empujo para que se levantara e hizo que caminara hacia la puerta. La abrió y salió con ella en frente.

Sus ojos se abrieron al ver que había varios policías ahí, todos apuntándoles con un arma. Trato de buscar a Syaoran pero no lo vio. Se alegraba de que él no estuviera en peligro. No había visto donde la tenían pero fue entonces cuando pudo observar su alrededor. Era una gran bodega que tenía varios pasillos hechos por estantes llenos de cajas. Se encontraba llena de polvo, y por lo visto, estaba abandonada.

-Muévanse y le disparo- amenazo Hiu viendo a los policías-

-Ríndete- le dijo el detective Yamato- ya no tienes escapatoria. Estas rodeado, deja libre a la señorita Kinomoto y entrégate-

-¡Nunca!- grito.

Sintió tanta rabia y miedo al ver como ese tipo caminaba hacia la puerta usando a Sakura como escudo apuntándole con la pistola. Estaba escondido en la parte de atrás de unos estantes, donde nadie podía verlo, y entonces siguió con el plan trazado.

Sakura estaba tratando de hacer algo para que dejara de apuntarle y así ayudarles pero no sabía qué hacer, y su corazón palpitaba rápidamente. Tenía que calmarse. Entonces vio por el rabillo del ojo a Syaoran oculto tras unos estantes, y supo claramente hacia donde se dirigía. Iba hacia atrás, para tomar de sorpresa a Hiu, pero le preocupaba que le pudiera pasar algo.

-Hiu- dijo el detective Yamato dando un paso hacia enfrente- deja libre a la señorita Kinomoto y entrégate-

-Alto- grito Hiu. Movió la pistola de la cabeza de Sakura hacia el detective Yamato proporcionándoles la distracción perfecta para que Syaoran lo atacara por detrás.

Todo paso tan rápido que fue como una luz en los ojos de Sakura. En un segundo, sintió que la dejaron libre y cayó al suelo, y al otro sintió como unos brazos la movieron de donde estaban y la llevaban lejos.

Syaoran estaba luchando contra Hiu para quitarle el arma.

-Ayuden a Syaoran- suplico Sakura, mirando al policía que la llevaba. Entonces escucho dos disparos, y sintió que su corazón se paraba, y el tiempo comenzó a transcurrir en cámara lenta. Dirigió su mirada hacia donde estaba Syaoran, esperando no ver lo que tanto temía. Vio sangre en el suelo, y levanto la vista y vio a Hiu con una sonrisa cruel, que poco a poco se transformo en una mueca y cayó al suelo. Un policía le había disparado a Hiu en el brazo y otra en el pecho.

Sakura se soltó de los brazos que la llevaban y corrió hacia Syaoran, quien tiro el arma que tenia.

Syaoran suspiro aliviado al ver a Sakura que corría hacia donde estaba, y la cubrió con sus brazos cuando ella se lanzo hacia él. Las lagrimas de Sakura empaparon su camisa, y el sintió tanta alegría de que estuviera viva que sus propios ojos se llenaron de lagrimas.

-Tranquila, mi niña- dijo Syaoran tratando de tranquilizar a Sakura y tranquilizar su propio corazón –Ya estoy aquí yo y te siempre te voy a cuidar-

-Tuve tanto miedo de que te sucediera algo- dijo Sakura entre sollozos, apretándose más contra él.

-Estoy bien- dijo el ambarino con una sonrisa en los labios- yo sentí tanto miedo cuando vi que te apuntaban a la cabeza, mi amor, que quería estar yo en tu lugar y así tu no estuvieras en esa posición. Tranquila-

Había un solo caos a su alrededor pero para ellos, en el mundo solo existían ellos dos. Estaban tan felices de estar otra vez juntos.

Syaoran le levanto la barbilla con su mano y pudo observa una gran marca roja en su mejilla, además del rastro de sus lagrimas.

Sintió como él le acaricia el lugar donde le había pegado Hiu, y levanto los hombros para quitarle importancia. El dolor que sentía por sus heridas, no eran nada comparado con la alegría de estar junto a él.

Lo miro a los ojos y pudo ver el amor brillando en ellos.

-Te amo- dijo Syaoran.

-Yo a ti también te amo- le contesto ella tratando de expresar en esa frase todos sus sentimientos.

El la acerco suavemente hasta que unieron sus labios en un dulce beso. Sintió que es ahí donde le gustaría estar por siempre, en los brazos de Syaoran.

Algo parecido estaba sintiendo el ambarino, al tener a Sakura entre sus brazos, supo también que no cambiaria esa sensación por nada del mundo.

Cuando se separaron, le acaricio la mejilla con dulzura- ¿no te hizo nada mas, ese…?- el enojo volvió a surgir en su interior.

-No- dijo Sakura con voz ronca por el llanto, respiro hondo tratando de aliviar un poco el dolor- no fue nada, de verdad.- refiriéndose a la cachetada- él trato de matarme cuando estaba en Tokio, el accidente fue ocasionado por él, además de que puso la serpiente, la que ocasiono que Ruby me tirara ¿recuerdas? –

Syaoran no podía creer todo el daño que le había hecho ese tipo a ella- ese infeliz….- trato de decir, porque fue interrumpido por Sakura cuando puso un dedo en sus labios-

-Pero lo más importante es que ya todo acabo- dijo la esmeralda poniendo su cabeza en el pecho de él.

Syaoran asintió.

El detective Yamato se acerco a ellos, sonriendo- ¡Fue usted de mucha ayuda, señor Li!-

El ambarino sonrió poniendo su brazo en la cintura de Sakura para ayudarla a levantarse, y acercándola a él- Por protegerla, haría cualquier cosa-

Sakura se sonrojo, y se limpio los rastros de las lágrimas, no tenia porque llorar, estaba donde debía estar.

El detective Yamato sonrió- Me alegro. Señorita Kinomoto, no se preocupe, que Hiu no volverá a molestarla nunca más, no volverá a ver la luz del sol, ya que va a pasar toda su vida en una celda-

-Gracias por todo- dijo Sakura.

Syaoran le dio la mano al detective- muchas gracias-

-Es nuestro trabajo- contesto el detective tomando su mano- les deseo lo mejor. Con permiso-

Syaoran se volteo a ver a Sakura. – ¿Qué tal las heridas? – pregunto.

Sakura sonrió- no te preocupes por eso-

El ambarino la miro fijamente- te duele ¿no es así?-

-solo un poco-

-Hay que llevarte al hospital- dijo con una mirada que no aceptaba replica, y además llena de preocupación cuando vio sangre en los vendajes.

Sakura asintió.

-No te preocupes, todo termino ya- le dijo Syaoran.

Ella sonrió- es cierto, solo falta que mi papa se despierte-

-Y ten por seguro, que lo hará-

Al escuchar la seguridad con que lo dijo Syaoran, ella sintió en su corazón que así iba a hacer.

En el hospital

-¡Sakura!- exclamo Tomoyo al verla llegar. Se abalanzo sobre ella y la apretó tanto que no pudo evitar dejar salir un quejido de dolor.

-Con cuidado, Tomoyo- dijo Syaoran-

Tomoyo se separo- lo siento- dijo.

-No te preocupes- contesto Sakura. Eriol también la abrazo, pero con más cuidado que Tomoyo.

-Me alegro de que estés sana y salva- dijo el hombre de ojos zafiro.

Sakura asintió- yo también-

-Estábamos muy preocupados por ti- dijo Tomoyo- cuando Syaoran nos llamo para decirnos que te habían secuestrado, sentí mucho miedo, pero qué bueno que ya todo se resolvió. Ya ese tipo no te va a hacer daño otra vez-

Syaoran asintió- ahora si me permite, tengo que llevar a esta señorita a que la revisen-

Sakura se rio. Fue abrazada por sus amigos cuando sintió que la levantaban en hilo.

-Bájame- le dijo ella sonriendo.

-Está usted enferma, y débil- contesto el ambarino mientras se dirigía hacia el consultorio-

-Pero si a ti fue que te dieron un fuerte golpe en la cabeza, amor- dijo ella acariciando levemente la gasa que tenía en la cabeza Syaoran.

-¡Nah!, eso no me duele ya-

-Tú también deberías descansar ¿sabes? Porque no quiero que nos vayamos a caer los dos- le dijo riendo, al hombre que la llevaba.

Él la apretó mas a él- nunca te dejare caer, Sakura-

Por la forma en que lo dijo supo que no solo se refería a lo que ella había dicho. –Yo sé- contesto ella mientras le dio un beso, y se acomodo en su pecho- yo sé-

Horas Después

Se despertó y vio a su alrededor, estaba en la habitación del hospital. Sintió un roce en la mano y vio que a su lado estaba Syaoran dormido.

Sonrió. El también debía estar muy cansado.

Le habían cambiados las vendas y aplicado un sedante. Trato de sentarse haciendo el mínimo movimiento para no despertarlo pero no lo logro al ver abrirse esos ojos ámbar que tanto adoraba.

-Buenos días- dijo Syaoran.

-Buenas noches, en realidad- dijo Sakura viendo el cielo oscuro.

Él sonrió, se acerco a ella y le dio un beso, el cual devolvió con gusto.

Syaoran se estiro tratando de hacer que todos sus músculos se despertaran.

-¿Cómo te sientes?- pregunto el ambarino-

-Yo estoy muy bien- dijo la chica sonriendo- ¿y tú?-

Él sonrió- bien- contesto-

-Sabes- comenzó a decir Sakura-

-¿sí?-

-Quiero ir a ver a mi papá- dijo ella.

-¿Te sientes lo suficientemente bien para levantarte?- pregunto preocupado.

-Te dije que me siento muy bien-

-Está bien- acepto Syaoran y le agarro la mano y la ayudo.

Entraron en la habitación de su papa, y lo vio ahí acostado con todas las maquinas conectadas a su cuerpo. Se acerco a él y se sentó al lado de la camilla. Sintió los brazos de Syaoran en sus hombros dándole apoyo.

-Hola papá- comenzó Sakura- sabes que ya encontramos al culpable, y ahora ya está en la cárcel. No nos volverá a hacer daño, papá. Gracias a la policía y a Syaoran, estoy aquí contigo; porque Hiu me había secuestrado, pero no te preocupes, estoy muy bien, ellos me salvaron.- sintió que Syaoran apretaba sus hombros y ella puso una mano sobre la de él- ahora lo único que falta, es que despiertes, papá-

Sakura miro al hombre en la camilla- Dios mío, que se despierte- pensó.

Días después

-No vamos a comenzar con esto otra vez- dijo Sakura mirándolo seriamente-

Syaoran sonrió. –Es tu culpa- le contesto él- deberías estar descansando. Recuerdas que todavía andas con la venda en el brazo-

-No puedo pasarme toda el día en la cama- dijo la esmeralda levantando la única mano libre, y se dirigió hacia la casa.

-Pero hoy te dieron de alta, al menos no deberías trabajar- respondió el ambarino preocupado.

Sakura se rio- dejare que ganes por esta vez-

Él levanto una ceja, y causo que Sakura riera aun más. Syaoran le abrió la puerta y le hizo la seña que pasara. Ella agradeció y entro sonriendo. Solo entraron a la cocina y un rico aroma inundo sus sentidos.

-Huele delicioso, Miyu- dijo Sakura-

La señora sonrió con alegría- me alegro, es especialmente para ustedes-

-Gracias, es…- iba a decir Sakura pero fue interrumpida por el teléfono- Yo voy- dijo.

-Tengo tanta hambre- escucho que le dijo Syaoran a Miyu, y sonrió mientras iba a contestar el teléfono.

-¿Quién es?- pregunto Syaoran poco después, y vio a Sakura pálida. La preocupación comenzó a inundar su pecho- ¿Qué sucede?-

El semblante de Sakura cambio totalmente en un instante que hizo que Syaoran se preguntara quien la había llamado.

El color inundo las mejillas de la esmeralda, un brillo muy especial apareció en sus ojos, y en ese momento pensó que se miraba tan bonita.

-¿Qué?- pregunto el ambarino cuando Sakura colgó.

Una gran sonrisa apareció en su cara, dio un grito de felicidad y fue corriendo hacia Syaoran. Lo abrazo tratando de compartir la felicidad que sentía.

El ambarino sonrió ante el gesto y la rodeo con sus brazos.

-Llévame al hospital ahorita- dijo Sakura- mi papá despertó.

Sakura iba casi corriendo en los pasillos del hospital, Syaoran la seguía muy de cerca. Ambos iban con una gran sonrisa.

Syaoran le abrió la puerta y ella entro. Lo primero que vio fue a su papa sentado con sus lentes puestos y esa sonrisa que había extrañado tanto.

-Papá- grito y se dirigió corriendo hacia la camilla. Prácticamente se le tiro encima de la felicidad.

-Hijita mía- dijo Fujikata abrazándola- estoy tan feliz de que estés bien. No llores-

Sakura no se dio cuenta de las lágrimas que recorrían sus mejillas. Se separo de su papá y se seco las lágrimas.

-Estoy bien, papá- dijo ella sonriendo- es que estoy tan alegre de que ya hayas despertado-

La sonrisa que le brindo su papá fue cálida, y sincera- pero ahora todo termino-

Ella asintió- todo término- volteo a ver a Syaoran que estaba cerca de la camilla y le sonrió.

Él le devolvió la sonrisa.

-Ven, acércate, hombre- dijo Fujikata a Syaoran-

El ambarino se rio, y fue a darle la mano- me alegro de que haya despertado, Sakura estaba muy preocupada por usted-

-Gracias por haberla cuidado- le dijo Fujikata al hombre que tenía enfrente- te estaré eternamente agradecido-

-Para mí no fue ninguna molestia, haría cualquier cosa por protegerla-

La intensidad con que lo dijo hizo que Sakura se sonrojara, e hizo que Fujikata los quedara viendo.

-¿Me perdí de algo?- pregunto.

Syaoran y Sakura se quedaron viendo y luego miraron a Fujikata.

-Bueno, papá es que…-

-Estoy enamorado de su hija, y le pedí que fuera mi novia- término de explicar Syaoran al padre de la mujer que amaba. Se comenzó a sentir nervioso por la reacción que tendría Fujikata pero desaparecieron cuando escucho su respuesta.

Sakura estaba esperando la reacción de su papá, cuando la escucho sonrió.

-¿En serio? Me alegro tanto, se me había cruzado por la cabeza que sería muy bueno que estuvieran ustedes dos juntos, porque Syaoran, todos estos años te he considerado como un hijo, y sé que no hay nadie mejor que se merezca a mi princesa-

-Le agradezco su confianza- estiro su mano, dándole su palabra.

-Pero si la haces sufrir te la veras conmigo- dijo Fujikata antes de tomar su mano-

-¡Papá!- exclamo Sakura sonriendo. Tomo la mano de Syaoran y sonrió.

-No se preocupe que si la hago sufrir yo mismo iré a su lado- contesto Syaoran.-

Sakura negó con la cabeza, pero la sonrisa nunca dejo su cara- ¡Estoy tan feliz de que todo haya terminado y estemos todos juntos!-

Ambos hombres asintieron sonriendo.

-Y cuénteme todo lo que ha pasado mientras estuve en coma- dijo Fujikata.

-Bueno, el día que…- comenzó Sakura.

-Me alegro que Fujikata ya haya despertado- dijo Tomoyo

-Si- contesto Eriol- por fin todos los problemas de Sakura, se han terminado-

Tomoyo puso otro bocado en su boca.

-Si todo lo contrario de lo que me sucede a mi- pensó.

Miro al hombre que estaba sentado frente a ella y sonrió. Como quería a ese hombre, pero pronto tendría que despedirse de él. La sonrisa desapareció de su rostro.

-¿Qué sucede?- escucho que le preguntaba. Ella lo miro y negó con la cabeza.

Eriol la miro. La conocía bien, y sabía que estaba triste. Él se encontraba del mismo modo, tenía que volver a Tokio y no iba a estar junto a Tomoyo. Pero lo que más le dolía, era ver a la mujer que había conquistado su corazón, triste.

-Yo…- comenzó a decir Tomoyo pero se detuvo, no deseaba decir las palabras. Bajo la mirada pero sintió la mano de Eriol tomar la suyo y lo volteo a ver.

-No quiero que esto termine, Tomoyo- la interrumpió Eriol, ya sabía lo que iba a decir y no quería escucharlo. Vio como una luz de esperanza brillo en los ojos amatista que tanto amaba pero desapareció muy pronto-

-Es necesario- dijo Tomoyo volteando la mirada-

-Claro que no- dijo el hombre de ojos zafiro- podemos mantener nuestra relación a distancia.- sabia la razón del porque ella tenía miedo y trato de convencerla de lo contrario- y antes de que digas nada- la interrumpió cuando vio que iba a replicar- tienes que saber que yo Te Amo, Tomoyo. Nunca haría nada para hacerte sufrir. Tienes que confiar en mí, y bastante, porque no quiero separarme de ti-

La miro a los ojos y trato de hacerle ver lo que sentía.

-Tengo miedo- dijo ella en un susurro-

-Yo también- se levanto de su asiento y fue a su lado, tomo sus dos manos entre las suyas y la miro a los ojos- pero sé que estaremos juntos para superarlo-

-Pero…-

-Nada…- dijo el hombre de ojos zafiro- nuestro amor es tan fuerte que yo creo que podrá resistir lo que sea, incluso unos cuantos kilómetros. – Escucho su risa ante lo que dijo- ¡es cierto! – Seco las lagrimas que comenzaron a deslizarse por su cara- ¿Tomoyo?-

Ella levanto la vista y lo vio allí, tenía el corazón latiendo tan rápido que pensaba que se le iba a salir del pecho. Amaba a ese hombre y le partía el corazón pensar que ya no estaría juntos otra vez, pero allí estaba él, ofreciéndole esperanza a su corazón; pero sentía miedo, de que si llegaran a terminar no podría superarlo esta vez. Lo miro a los ojos y vio el amor que brillaba.

¿Que era la vida sin unos cuantos riesgo para poder ser felices?

¿Valía la pena arriesgarse?

Entonces su corazón le dijo le dio la respuesta. Sonrió entre las lágrimas que caían por su rostro. Claro que valía la pena por un amor tan grande como el que sentía.

Eriol estaban temblando por dentro, aunque en su exterior pareciera sereno, no quería perder a Tomoyo, ella era todo en su vida. Veía la indecisión en su rostro, y sintió miedo de que ella no quisiera estar con él; pero de repente vio la determinación en su mirada y no estaba preparado para que ella se lanzara a sus brazos. Por poco caen ambos al suelo, pero poco le importo. Se puso a reír de su impulso pero no se estaba quejando.

La apretó mas contra él, tener entre sus brazos, le daba tanta tranquilidad.

-Te amo- dijo Tomoyo sin separarse de él.

-Y yo a ti- dijo Eriol- no sé cómo, pero vamos a superar esto Tomoyo, juntos-

-Juntos- repitió ella.

Cerro sus ojos al desaparecer la distancia entre ellos, y un compartieron un beso tratando de expresar todos sus sentimientos.

Las mariposas se hicieron presente en su estomago, y una calidez la lleno por completo, como cada vez que Eriol la besaba.

Se separaron y se quedaron viendo con todo el amor en sus miradas, una sonrisa apareció en sus rostros, y volvieron a unir sus labios.

La luz de la luna llena y las estrellas iluminaba la noche, sin que ninguna nube se pusiera en medio. Sakura estaba tan absorta viendo las estrellas que cuando alguien toco su hombro, grito y dio un brinco.

-¡Me asustaste!- dijo con una mano en su corazón.

Syaoran sonrió- no fue mi intención, pero casi me cuesta un oído- se toco su oído haciendo como si no escuchara.

-Tonto- dijo ella pegándole suavemente en el hombro.

Él puso sus manos en la cintura y le dio vuelta, para que ambos observaran la belleza de la luna.

-Mañana le dan de alta a mi papá- comento Sakura apoyándose en Syaoran-

-Me alegro- dijo mirándola a los ojos. Le dio un beso en la frente y volteo a ver al cielo.

Ella sonrió, y volteo su mirada también. Sentía tanta paz, y tranquilidad, el silencio no era nada incomodo, sino simplemente hacia que disfrutara de la presencia de él.

Tenía nervios por lo que le quería preguntar a Sakura, pero no era un tema muy fácil. Ahora que Fujikata había despertado, ¿volvería ella a Tokio? Si fuera así, tendría que obtener una tarjeta de viajante frecuente porque no iba a poder resistir sin verla mucho tiempo, porque no pensaba exigirle nada a Sakura que pudiera ponerla triste.

-¿y ahora?- pregunto él.

-¿Qué?- dijo distraídamente la esmeralda.

-Me refiero a…- no sabía cómo preguntarle, parecía un adolescente, no un hombre.

Sakura sintió la tensión y lo volteo a ver.

-Lo que quiero decir es…- respiro hondo y comenzó a hablar tan rápido que no supo si ella le entendió- ¿si piensas volver a trabajar en Tokio? Porque quiero que sepas que yo te apoyare con la decisión que tomes, y aunque tome un vuelo hacia Tokio semanalmente, siempre estaré a tu lado, quiero que tú seas feliz.-

Sakura sonrió conmovida por lo que le acaba de decir. Sabia lo difícil que fue para él decirlo, y le llego a lo más profundo que quisiera poner su felicidad primero, pero ya había tomado una decisión. Su sonrisa se amplio.

-Creo que esa fue una de las cosas que hicieron que me enamorara de ti- dijo la esmeralda acariciando su mejilla- tu preocupación por mi- le dio un beso que Syaoran respondió gustoso. – pero lamento desilusionarte. ¿Recuerdas que te conté que quería abrir mi propio estudio de fotografía? – Al ver que asentía continuo- bueno he decido ponerlo en Tomoeda, y he decido establecerme aquí, así que me tendrás todos los días.

La sonrisa no tardo en aparecer en su el rostro del ambarino. La alzo en el aire y dio vueltas con ella.

La risa de Sakura lleno todo su despacho. –bájame-

-A mi no me escucharas quejarme- dijo Syaoran riéndose con ella poniéndola en el suelo-

Ella le acaricio la mejilla- me alegro-

El volvió a abrazarla por la espalda para ver las estrellas en el cielo y disfrutar de estar en los brazos de la persona indicada.

Miyu puso más platos en el desayunador repletos de comida. Había hecho un almuerzo muy especial para celebrar que los problemas ya se habían acabado.

-yo llevo esto a la mesa- dijo Tomoyo agarrando un plato lleno de ensalada y uno arroz, viendo como Miyu asentía con la cabeza.

Eriol negó con la cabeza y tomo él los platos. Le dio un beso a Tomoyo y se dirigió afuera. Escucho la carcajada de Tomoyo, lo que hizo que en su rostro apareciera una sonrisa.

-Debería estar sentado- le dijo Eriol a Fujikata-

-No más- contesto- he estado sentado desde que me dieron de alta.- pero igual se sentó a la cabeza de la mesa que habían puesto en el corredor de la casa en el Rancho. – quiero ayudar-

-No se preocupe- contesto Tomoyo, que en ese instante salía de la casa con mas comida- tenemos todo controlado-

Eriol agarro los platos que traía Tomoyo y sonrió al ver que ponía sus manos en su cintura.

-Eriol-

El sonrió y pasó la mano por la cintura- Nada- dijo él y se acerco a ella, y la beso dulcemente-

Fujikata sonrió al verlos. – El amor- dijo sonriendo cuando se separaron haciendo que Tomoyo se sonrojara y Eriol se riera- por cierto, ¿dónde está Sakura y Syaoran?-

-Voy a buscarlos- dijo Tomoyo separándose de su novio-

Eriol le agarro la mano y camino junto a ella. Tomoyo le sonrió, y lo abrazo por la cintura.

Estaba viendo por la ventana a su papa, y a sus amigos, cuando sintió como unos brazos le rodeaban la cintura y sonrió. Puso su mano sobre las de él. Y miro su lado.

Syaoran le sonrió y le dio un beso en la mejilla. Puso su cara en el hueco del cuello de la muchacha.

-¿Qué haces?- pregunto.

Ella sonrió- nada, porque nadie me deja ayudar- frunció el ceño, pero la sonrisa que estaba en su rostro hizo que su fachada no funcionara.

Escucho su risa, y ella también rio. Se dio vuelta aun en sus brazos y lo miro a los ojos.

-Con un brazo enyesado, nadie te deja hacer nada-

Syaoran la miro haciendo un puchero, y no pudo aguantarse las ganas de besarla.

Sakura sonrió y puso su brazo en el cuello para besarlo mejor. Su corazón comenzó a acelerarse, como siempre, aunque ya se había acostumbrado a las sensaciones que Syaoran le provocaba, bueno casi.

Los besos de Sakura era algo a lo que ya se había vuelto adicto, pensó Syaoran. Se separo de ella y sonrió.

-Vámonos, ya está todo servido- dijo el ambarino tomando su mano.

-Espera, venia por la cámara- dijo Sakura. Miro por la ventana a su papá sentando en la mesa y a Eriol y Tomoyo besándose. Enfoco la cámara y logro capturar ese beso. –Esta foto va a ser muy útil-

Syaoran se rio al verla.

-Estoy tan feliz- dijo de repente Sakura, volteo a ver a Syaoran que se acercaba donde ella- Mi papá están sano y salvo, ya no hay nadie que quiera hacernos daño, mi mejor amiga encontró a su alma gemela, y yo también- miro los ojos ámbar que amaba- vine aquí a tratar de arreglar el pasado, y no solo paso eso, sino que encontré a mi querido vaquero-

Syaoran sonrió. La acerco- yo estoy en el paraíso, porque aunque no esperaba enamorarme, no pude hacer nada para luchar contra todo lo que siento por ti. Porque estoy tan feliz de que estés a mi lado, porque eres la luz de mi mundo, Sakura- la beso dulcemente.

Ambos sonrieron al separarse.

-Lo sentimos por interrumpir, tortolos…- dijo Tomoyo sonriendo-

-…pero ya es hora de comer- dijo Eriol a lado de su novia-

Syaoran y Sakura se rieron, y asintieron. Los cuatros salieron al almuerzo de celebración.

-Esperen- dijo Sakura antes de que empezaran a comer- voy a programar la cámara para una foto-

Todos asintieron sonriendo, sabían que ha Sakura le fascinaba tomar fotos, por algo, había estudiado fotografía. Se pararon y se colocaron.

-Te quiero mi amor- dijo Eriol abrazando a Tomoyo-

-Yo te quiero a ti- contesto ella besándolo.

Sakura abrazo a su papa que estaba a un lado de Tomoyo- estoy tan feliz, papá-

Fujikata sonrió- se nota, y me alegro tanto mi niña.

Syaoran abrazo a Sakura que se puso al lado de su padre.

-Te quiero tanto, mi flor- susurro Syaoran en su oído-

-Yo te quiero aun más, mi querido vaquero- contesto ella besándolo.

La cámara tomo la foto de todos, capturando sus rostros resplandeciendo de amor y felicidad.

-A comer- dijo Sakura-

Todos asintieron y comenzaron a servirse.

Sakura miro a todos los de la mesa. Todos estaban tan felices, y ella se sentía de la misma manera. Su vida había cambiado tanto desde que había vuelto al Rancho Cerezo. Había arreglado todos los malentendidos con su pasado, había vuelto a tener a su papá, y lo que no se esperaba era encontrar el amor en un testarudo vaquero. Miro a Syaoran, su sombrero, sus botas, y este le regreso la mirada, una mirada que contenía todo el amor que sentía por ella, y a pesar de todo lo que había pasado no se arrepentía, porque ese vaquero, se había vuelto su querido vaquero. Sonrió dirigiéndose donde él estaba, porque ahora todo estaba como estaba destinado a estar.

FIN

¡Hola! Antes que nada ¡Feliz Año Nuevo! Que este 2011 este lleno de muchas alegrías para todos ustedes.

Lo siento tanto por la tardanza, la universidad me tuvo tan ocupada que no pude escribir nada, hasta que entre a vacaciones.

Por fin es el fin de "Mi Querido Vaquero". ¿Qué tal les pareció? Espero leer sus comentarios sobre el esperado final.

Quisiera agradecer a todos su paciencia, y su lealtad para con "Mi Querido Vaquero". Agradezco a todas las personas que me han dejado un review o han agregado a favorita o alerta la historia, gracias.

Muchas gracias también a mi grandiosa betareader Mía Takeda, fuiste de mucha ayuda para poder culminar esta historia.

Como un pequeño regalo muy pronto le subiré el epilogo, así que estén pendientes.

Muchas gracias a:

MidoriHikaru- ¡Hola! ¡Muchas gracias por todos tus reviews! Yo sé que me tarde mucho en actualizar y estoy muy apenada. Si, se que fue sorpresivo que Hiu fuera el culpable de todo, pero ya se descubrió las supuestas razones que tenia para hacerlo, y por fin tuvo su castigo. En cuanto a Syaoran, quiere tanto a Sakura, que el pobre tuvo miedo, pero por suerte recapacito, y se convirtió en el salvador de Sakura, y por fin tuvieron la historia de amor que se merecen. Y ¿Qué tal te pareció el final? Espero leer tu comentario. ¡Hasta Pronto!

Astrizk- ¡Hola! ¡Muchas gracias por todos tus reviews y el apoyo a Mi Querido Vaquero! La sorpresa fue mucha, cuando se supo que el culpable de todo, era Hiu ¿no es así? Así que el esperado final por fin ha llegado ¿Qué tal te pareció? Estoy muy apenada por el retraso que tuve, se que esperaron bastante tiempo para poder leer, pero como compensación voy a regalarles un epilogo y lo subiré pronto. Espero leer tu comentario. ¡Hasta Pronto!

TsubaReservoiir1- ¡Hola! ¡Muchas gracias por todos tus reviews! Los besos entre Sakura y Syaoran me encantan a mí también, son tan lindos los dos juntos. Ya sabemos que Syaoran fue un terco, pero creo que en al final se redimió, y muy bien si puedo agregar. Un amor tan fuerte como el de ellos dos se merecía triunfar, ¡Sí! Respecto a lo otro, pondré un epilogo, tal vez aparezca algo ahí… Entonces ¿Qué tal te pareció el final? Espero leer tu comentario. ¡Hasta Pronto!

Endri-Chan- ¡Hola! ¡Muchas gracias por todos tus reviews! Bueno la parte inicial de este capítulo, fue una breve explicación como secuestraron a Sakura, y que Hiu, el trabajador del Rancho Cerezo, haya sido descubierto, y capturado por la policía con la ayuda de Syaoran. Espero que en este capítulo haya aclarado todas tus dudas y que haya sido de tu agrado. Así que espero leer tu comentario. ¡Hasta Pronto!

Eddaki- ¡Hola! ¡Muchas gracias por todos tus reviews! Lo siento por lo tarde que actualice el final de la historia, se que los hice esperar mucho tiempo, pero al fin llego. Me alegra que te guste mucho la historia, ese es una muy buena motivación para cualquier escritor. Y, ¿Qué tal te pareció el final? Espero leer tu comentario. ¡Hasta Pronto!

Ely-Destiny- ¡Hola! ¡Muchas gracias por todos tus reviews! Me alegro que te gustara mucho el capitulo anterior, y espero que el final haya sido de tu agrado también. Lamento la tardanza, ya que los hice esperar un montón, pero espero que al menos lo largo del final les agradara. Así que espero que pronto pueda leer tu comentario. ¡Hasta Pronto!

En fin, les doy las gracias otra vez por todo su apoyo, y pronto subiré el epilogo. ¡Estén pendientes!

¡Que tengan un feliz día!

AdaZu