Capítulo XIII Dolor
La abuela subió las escaleras corriendo y la encontró tirada en el piso aferrada a un trozo de papel, todo el lugar era un desastre. – Mi niña, cálmate,
-Déjame sola abuela, necesito estar sola, total, es como estaré de ahora en adelante.
-Mi niña, seguro que André tuvo un motivo muy poderoso para irse de esa manera, sabes que mi nieto te ama con todo su ser, tú lo sabes mi niña, André ha dedicado su vida entera a cuidarte y estar a tu lado.
-Pues parece que ahora tiene otros propósitos para su vida.
Reunió fuerzas para levantarse del suelo y fue hasta el balcón de su habitación. La abuela salió del cuarto.
"Te has ido, lo has decidido así. Está bien André, intentaré vivir sin ti y así borrar cualquier rasgo que me recuerde que soy una mujer, volveré a esa época en mi vida en la que creía de verdad haber nacido como un hombre"
Las amas de llaves entraron a su habitación a arreglar todo el desorden, Oscar seguía parada en el balcón de su cuarto viendo el hermoso rosal que André había plantado y cuidado para ella, al salir las amas de llaves decidió acostarse un poco; tan pronto puso su cabeza en la almohada sintió de golpe el cansancio, el haber cabalgado sin parar por casi dos días le estaba pasando la factura, cerró los ojos y cayó en un profundo sueño.
Durmió casi todo el día, al levantarse vio la carta que André le había dejado dos meses atrás, la doblo y la guardo en el cajón de su boudoir.
Se aseó y bajó a tomar su desayuno, debía continuar su vida, se dijo a sí misma. Salió de la casa cabalgando en César con rumbo al palacio.
Sentía el lento pasar de los minutos y las horas, escuchaba como sus subordinados le hablaban, pero no prestaba atención, en su mente repetía una y más veces las palabras de André en su carta "No sé por cuanto tiempo estaré lejos, pero mi alma se quedará contigo siempre. Este André que se marcha es solo la mitad, la otra mitad se queda contigo" y yo, si tú eres solo la mitad, ¿qué soy yo sin ti? Maldita sea, André, por qué todo tuvo que ser así.
Pasar revista, dar órdenes, recibir órdenes, cumplir con pedidos de su majestad, ir a palacio, regresar a casa, dormir, comer a medias y repetir. En eso se había convertido su vida. Tres meses sin él, procuraba agotarse al máximo para no tener tiempo libre, ya que eso significaba tiempo para torturarse pensando en él, por más que intentaba no hacerlo él terminaba siempre siendo el protagonista de sus pensamientos y de sus sueños.
Al quinto día del cuarto mes y mientras pasaba revista a la guardia imperial sintió como de repente todo el patio se cerraba hacía ella, intentó mantenerse firme en su corcel blanco, pero las fuerzas le fallaron y lentamente cayó de su caballo.
-Oscar, el grito seco de Girodelle paró el desfile de los guardas, por más que se apresuró no pudo evitar que ella cayera del caballo. La tomo en sus brazos y vio como un hilillo de sangre bajaba por su frente y teñía su rostro con un carmín que parecía más brillante gracias a la palidez del rostro de la delgada comandante de la guardia imperial.
Pero lo que de verdad impresionó a Girodelle fue ver el uniforme de Oscar cubierto en sangre, esta bajaba abundantemente por las piernas de su superior. Fue prudente y la sacó del lugar, mandó a llamar al doctor de la familia Jarjayes y llevó rápidamente a Oscar hasta su palacete.
Girodelle llegó primero que el doctor Lassone, entró a la casa como una ráfaga de viento, madame Glacé, gritaba desesperado mientras Oscar permanecía inconsciente en sus brazos.
-Mi niña, ¿qué te pasa? ¿Conde Girodelle, qué ha pasado?
- se desmayó en medio de la revista matutina, ya el doctor viene en camino, preferí traerla aquí a que la atendiera un médico en Versalles, creo que es un problema femenino y ella lo hubiera preferido así.
Subió con ella en brazos a la habitación, la nana lo siguió. -Muchas gracias conde.
El doctor Lassone arribó pocos minutos después. Pidió detalles sobre lo que había sucedido y Girodelle los dio al pie de la letra. El doctor entró a la habitación de Oscar y cerró la puerta detrás de él.
-Creo que debo regresar a Versailles, sin la comandante al mando, soy yo quien debe asumirlo. Por favor madame Glacé le ruego me informe cómo evoluciona mi querida Oscar.
La nana lo acompaño hasta la puerta de salida de la mansión Jarjayes.
Al regresar al interior de la casa vio a las doncellas subir con mantas y vasijas con agua caliente, Marron Glacé subió tan pronto como sus 73 años se lo permitieron, abrió la puerta de la habitación de la mujer a la que había criado como a su propia nieta, vio a Oscar inconsciente aún, manchas de sangre en sábanas e instrumentos quirúrgicos alrededor de la cama de su niña Oscar.
Las doncellas abandonaron la habitación. Con voz temblorosa y con miedo de corroborar sus sospechas se atrevió a preguntar – ¿qué le sucede a mi niña Oscar, doctor Lassone?
Ha perdido mucha sangre y por la falta de peso imagino que no ha estado alimentándose bien, por su palidez también supongo que no ha descansado lo suficiente. Esta en un estado muy delicado. Madame Glacé, Oscar estaba esperando una criatura, asumo que estaba iniciando su cuarto mes de gestación.
La nana corrió al lado de su niña, tomó su mano y notó que estaba fría, miró llena de terror al doctor, este comprendió el temor de la anciana- no te preocupes, Marron, Oscar está en un estado delicado, pero siempre ha sido una mujer fuerte y se recuperará pronto, solo debe descansar y alimentarse bien, y, por supuesto, alejarse de la guardia imperial por un tiempo.
-Doctor Lassone, nadie debe enterarse de lo sucedido con la niña Oscar, sí el general se entera es capaz de hacerle daño y no solo a ella sino también al padre de la criatura.
- No te preocupes mujer, tendrás toda mi discreción. Conozco a Oscar y a André desde que eran niños, he visto la devoción de tu nieto hacía Oscar, era solo cuestión de tiempo para que algo así ocurriera, es más, estoy casi seguro de que el mismo General Jarjayes sabe del amor que él y ella se tienen. Ahora por favor déjame solo debo terminar, tan pronto acabe aquí te daré las indicaciones para los días que vienen.
Era querer tapar el sol con un dedo, así su niña Oscar lo negará, el amor entre André y ella era inevitable, estaban destinados a estar juntos, el amor entre ellos había dado frutos y sabía que ni el tiempo ni la distancia serían suficientes para alejarlos.
Pensó en su nieto, saberlo lejos y enfrentando una vida nueva la llenó de nostalgia, pudo haber sido padre, pudo haber tenido un hijo con su niña Oscar. Sabía que André sería el mejor padre del mundo, sabía también que uno de los sueños de André era tener una familia para ya nunca más sentirse solo. pero ese sueño se escapaba una vez más.
Lloró por largo rato, la rueda cruel del destino había girado y sus amados nietos estaban atrapados en ella.
-ya puedes subir, ahora esta profundamente dormida a causa del láudano que tuve que suministrarle. No la despiertes. Ten listo algo de comer para cuando se levante, oblígala a comer y cuando creas prudente cuéntale lo que pasó. Creo que merece saber que a pesar de que se niega a reconocerlo y se empeña en ocultarlo, Oscar es una mujer, la naturaleza no puede callarse. Estoy absolutamente convencido de que Oscar no sabía nada acerca de su estado. Llámame sí ves que tiene fiebre o si su estado no mejora, dejé un listado de hierbas y medicinas que debe tomar en las próximas semanas. Mantenme informado por favor. También enviaré una nota al palacio de Versalles excusando a Oscar por tres semanas, diré que un resfriado no bien cuidado empeoró y que necesita reponerse con descanso y buena alimentación.
Sería buena idea que pasará una temporada en su propiedad en Arrás. Necesita estar alejada del bullicio de Versalles.
Ahh, Marron, Oscar necesitará cambiar sus paños con frecuencia, tendrá sangrado por algunos días, pero deberá disminuir en unos días, dile que no se alarme.
-gracias doctor, en nombre mío y en el de mi nieto, gracias por todo lo que hizo por mi niña.
El doctor abandonó la mansión y su silueta se desvaneció a lo lejos. La nana fue a la cocina y comenzó los preparativos de la cena para su niña, cuando todo estuvo listo fue al cuarto de Oscar para ver si estaba despierta, entró en silencio y se acercó a la cama; Oscar abrió lentamente los ojos, la nana corrió y se posó en la cabecera de la cama.
-Qué ha pasado nana, siento como si mil carruajes hubieran pasado por encima de mí, lo único que recuerdo fue un fuerte dolor en el vientre bajo y después todo se puso negro, ¿cómo llegué hasta aquí?
-El conde de Girodelle te trajo a casa, mi niña. El doctor Lassone te procuró todos los cuidados que necesitabas. Ya todo está bien y estás fuera de peligro.
-¿Peligro? A qué te refieres nana qué me pasó, se clara por favor.
Oscar intentó levantarse, pero una punzada en el vientre le impidió hacerlo, corrió la sabana que la cubría y vio manchas de sangre en su camisón de dormir. Aterrada miró a la nana
-No te preocupes mi niña, el doctor Lassone dijo que sería normal que sangrarás por unos días, pero disminuirá y en unos días desaparecerá.
-Ahora que lo recuerdo, nana, hace varios meses no tenía mi sangrado mensual, ¿acaso fue eso lo que me ocurrió?
La nana se sentó en la cama y ayudo a Oscar para que se sentará ella también, tomo una de sus manos.
-Mi niña, te desmayaste mientras pasabas revista a tus hombres en el palacio, el doctor tuvo que intervenir, pues estabas perdiendo mucha sangre, en estos meses no te has alimentado bien y no has dormido lo suficiente, te he escuchado merodear por los jardines a mitad en de la madrugada
-lo siento abuela, no he querido preocuparte
-Mi niña, la razón por la cual tu sangrado mensual no se había presentado es porque ….
La nana empezó a llorar sin poder controlarlo. Tomo un respiro y pudo continuar
-El doctor Lassone calculó que estabas en el cuarto mes de embarazo. Estabas esperando un hijo
-Un hijo, logró articular Oscar. Es imposible nana
- no mi niña, estabas esperando una criatura que no era más que el fruto del amor entre tú y mi nieto.
-Déjame sola por favor
La nana abandonó la habitación.
Oscar llevó instintivamente sus manos a su vientre, lágrimas empezaron a brotar de sus ojos azul zafiro, quería gritar pero su garganta no emitía ningún sonido; sentía un dolor indescriptible en su pecho, la única palabra que logró salir de sus labio fue ..André…
Se tropezó con una piedra que estaba en medio del camino por el cual estaban marchando, Olivier logró tomarlo del brazo para evitar que cayera, llevaban a cuesta su equipo campamento y el fusil.
-Sigues distraído Grandier, sí sigues así el escuadrón se retrasará y el comandante Gaillard nos cobrará el tiempo perdido con al menos 50 vueltas alrededor de la escuela y ya sabes como es correr bajo la lluvia
-Lo siento Olivier, pero escuché mi nombre, la escuché a ella pronunciar mi nombre
-Querido amigo, bien sabes que la única mujer que está en al menos 10 km a la redonda es madame Glauser y su equipo de cocina y por lo que me has contado, ella no es para nada parecida a tu chica con nombre de hombre. Ya han pasado 4 meses Grandier, olvídala y concéntrate en tu carrera, te perfilas como uno de los mejores cadetes del escuadrón no dejes que nada ni nadie te distraiga amigo, ahora alcancemos al grupo
Olivier se alejo rápido. -Olvidarla. Cómo se olvida aquello que vive en ti. Se preguntó a sí mismo mientras trataba de alcanzar al grupo.
-Oscar, espero que todo este bien contigo mi amor. Se llevó las manos al pecho, una sensación de angustia invadió su ser. -necesito tener noticias de Francia, si no sé nada de ella pronto voy a volverme loco.
-Grandier, una señorita debutante en Versalles seguro corre más rápido que tú. ¿Qué espera cadete?
Aceleró el paso y alcanzó al grupo.
-Cadete Grandier presentándose, señor
-Grandier llegas dos minutos tarde. Creo que necesitas practicar tu velocidad. Te presentarás en el salón para recibir tu cena después de haberle dado 70 vueltas a la escuela. A ver si así te enfocas y dejas de estar en las nubes.
-Sí señor!
Dio media vuelta y comenzó a cumplir las ordenes de su superior.
P.S. Sé que es otro capítulo cortito, pero espero que les guste. Últimamente mi trabajo me consume y no tengo mucho tiempo. Espero les guste el capítulo y me dejen saber qué piensan. Sus reviews son muy importantes para mi. Les dejo un abrazo gigante.
Andreita
