CAPÍTULO 14: ¿Amigos o enemigos? El 2º examen... ¡creo que prefería el bosque de la muerte!
Ya anochecía cuando Naruto llegó a la plaza. Ya estaban allí Shikamaru, Sai, Kiba y Gaara.
—¡Hola! —saludó el rubio.
—¡Vamos Naruto! —exclamó Kiba—¡Llegas tarde!
—Qué fastidio... —protestó Shikamaru— ¿es que quieres parecerte al Hokage o qué? — todos rieron.
—No sabéis lo que tuve que esperar hoy... —comentó Gaara— os daré una pista: ¡se suponía que íbamos a ir antes de que empezara el examen! — las risas de los chicos se hicieron más fuertes.
—¿Y Sasuke? —preguntó Naruto, mirando por todos lados.
—Naruto... Sabes que no va a venir. —dijo Shikamaru.
—Ya, supongo que no.
—Pues entonces vamos. —dijo Sai— No tiene sentido esperar por alguien que no va a aparecer. —todos empezaron a andar, sin darse cuenta de que una sombra los espiaba... era Sasuke. La escena que había visto le dio tanta rabia que decidió seguirlos.
—Mira qué bien se llevan ahora... —pensó Sasuke— ¿eso es real? Sigo sin poder creer que el Kazekage, Gaara de la Arena, la única persona que conocí que estaba casi a mi altura y albergaba más odio que yo... Ahora viene antes de tiempo sólo por Naruto... Y ahí van, riendo como grandes amigos...
El grupo llegó a un bar y entró. Se sentaron y estuvieron bebiendo y bromeando. Sasuke no conseguía entender las conversaciones desde que entraron, y llegó un momento en el que no pudo aguantar más y entró.
—Eh, mirad quién está ahí. —señaló Sai.
—¡Sasukeeeee! —gritó Naruto—¡Aquí! ¡Qué bien que hayas venido! ¿Cómo nos encontraste? Ya sé, sentiste nuestro chacra ¿verdad?
—No me hizo falta, se os oye casi desde mi casa, al otro lado de la villa.
Gaara habló, sin dejar de mirar el vaso de sake:
—Desde donde seguro que se nos oía era desde la puerta, que es donde llevas un buen rato.
Sasuke puso cara de desagrado, y empezó a darse la vuelta.
—¿Dónde vas? —preguntó Kiba— Naruto lleva todo el rato guardándote un sitio porque decía que vendrías.
Sasuke miró a Naruto:
—¿Cómo...? - Naruto sonrió y le señaló la silla vacía.
—Al fin y al cabo esta celebración también es para ti. — Sasuke miró para otro lado y aunque dudó un poco, se sentó.
—Esperad, voy por otro vaso. —dijo Sai.
—No será necesario. —negó Shikamaru—Yo me voy ya. Quédate con el mío, Uchiha. — y lo movió hasta él.
—¿Quéee? —exclamó Naruto—¿Te vas ya? ¿Por qué?
—¿Puede ser que hayas quedado con cierta persona...? – bromeó Kiba. Shikamaru se sonrojó, y todos sonrieron (menos Sasuke, que intentaba no estar a gusto).
—Hmm... ¡Qué problemático! —seguía rojo, y sus amigos se echaron a reír, incluido Sasuke. — Bueno, recordad ser puntuales, mañana a las 10 am en la entrada de la villa.
—Si si... ¡qué pesado! —protestó Naruto— ¡Mejor vete ya o te llevarás un buen golpe de abanico! — volvieron a reír y Shikamaru se marchó, con una medio sonrisa.
Sai agarró la botella de sake y rellenó el vaso de Sasuke y de paso el de Gaara, que estaba vacío.
—Vaya Gaara, ¡parece que el título de Kage conlleva ser buen bebedor! —bromeó Naruto.
—Esto lo dan las preocupaciones. —contestó muy serio, aunque ni él se lo creía, y fue sonriendo poco a poco hasta que estalló en una carcajada. Todos rieron también. Así pasaron un par de horas muy agradables, hasta que cuando Naruto agarró la botella para rellenarse, Sai se la quitó de golpe.
—Naruto... Se acabó para ti.
—¿Qué dices?
—Sí Naruto deberías irte ya, ¡es tarde! —aconsejó Gaara. Naruto puso cara de fastidio. — No sabemos lo que Anko tiene preparado para el siguiente examen, ¡será mejor que los dos estéis descansados!
—Tienen razón. —suspiró Naruto—Venga, vámonos Sasuke.
Sasuke le miró mal.
—¿Y por qué me tengo que ir contigo?
—¿Acaso tal y como estás vas a ser capaz de llegar a casa? —miró al Uchiha, había bebido demasiado. Naruto agarró un brazo de Sasuke y lo puso sobre sus hombros para ayudarlo a caminar. Así salieron del local.
...
—Bueno... ¿qué os ha parecido? —preguntó Sai, una vez que Naruto y Sasuke habían salido.
—No sé... —dijo Kiba— ha sido raro... — todos estaban cabizbajos.
—¡Venga, —exclamó Gaara— a la siguiente invito yo!
Sai/Kiba: ¡Bien! —y continuaron la noche los tres.
...
Por el camino, Sasuke sólo decía cosas que apenas se entendían, salvo algún que otro "déjame" o "no necesito tu ayuda", pero Naruto no le hacía caso. Cuando estaban entrando en lo que era la zona de viviendas de los Uchiha, el rubio sintió un escalofrío.
—Está todo tan vacío... —pensó Naruto— Supongo que estará lleno de recuerdos para él — miró al Uchiha casi con pena. — La verdad es que desde que Sasuke se fue, no había vuelto a pisar este lugar.
Continuaron hasta la casa de Sasuke, que era la única que tenía muestras de haber sido habitada: algunas pisadas cerca de la puerta, y en la entrada había unos zapatos y lo que Naruto reconoció como la antigua capa del Uchiha. Subieron al piso de arriba, y Naruto dejó al moreno encima de la cama. Hacía tiempo que Sasuke no había vuelto a decir nada. Naruto se dio la vuelta y se llevó una gran sorpresa: encima de la mesa se encontró con la famosa foto del equipo 7. Se acercó y se dio cuenta de que a diferencia de la mayoría de las cosas de la casa, la foto no estaba cubierta por el polvo.
—Eso quiere decir que no la tiene como una cosa más... —pensó sonriendo. En ese momento el moreno se incorporó un poco y cuando vio lo que Naruto estaba haciendo gritó:
—¡Narutoooo! ¡Fuera de mi casa! - Naruto se puso muy serio, dejó la foto donde la había encontrado y se giró para mirar a Sasuke.
—De nada. —y salió rápidamente de allí. Mientras se alejaba echó un vistazo hacia atrás y pensó "Es como vivir solo en medio de un cementerio...".
...
A la mañana siguiente, Naruto estaba dormido cuando llamaron con fuerza a su puerta.
—Narutooooo.
— Ayyy aún no. — se giró un poco y vio que aún era pronto — ¡Es temprano!
—¡Abre, Naruto! -—el rubio se levantó de mala gana y casi sin abrir los ojos. Abrió la puerta y allí se encontró a Shikamaru.
—¿Qué haces aquí tan temprano Shikamaru? —preguntó, frotándose los ojos.
—Tengo que ir ya a hacer los preparativos del segundo examen, pero quería asegurarme de que no te quedaras dormido. — Naruto abrió los ojos de golpe, sorprendido del gesto de su amigo.
—¿Ah si? ¡Pues muchas gracias Shikamaru! — se volvió y rápidamente puso el chándal encima de la cama, luego abrió el grifo de la ducha
—Bueno, tengo que irme ya. Pero no hace falta que corras tanto Naruto, es pronto.
—Es que hay algo que quiero hacer antes de ir. —contestó el rubio, sonriendo.
—¡Ok, entonces no te retrases!
—¡Hai! — Shikamaru se fue y Naruto se preparó a toda prisa. Salía de casa y aún se estaba ajustando las botas, cuando terminó se movió rápidamente y saltando de tejado en tejado llegó a su destino. Estaba apoyado en el tejado de enfrente, y a través de la ventana vio que Sasuke seguía dormido. De un salto entró en la habitación y se plantó al lado de la cama.
—¡Venga, despiertaaa! —gritó a su oído. El Uchiha saltó del susto. Vio a Naruto y volvió a tumbarse.
—¿Qué haces aquí?
—Asegurarme de que te levantas. Vamos, ¡si nos damos prisa podemos desayunar en Ichiraku!
—¿Ramen para desayunar? — preguntó con tono de burla.
—Vamos, sé que te gusta el ramen. Además debes estar muerto de hambre. Después de lo de anoche, tu estómago te lo agradecerá. — Sasuke estaba a punto de negarlo cuando le rugieron las tripas a un volumen casi sobrehumano. — Jajaja, te espero abajo, no tardes.
En poco tiempo el moreno bajó ya vestido, pero seguía serio.
— Vamos. —y salió a toda velocidad.
—¡Eh! ¡Espera! —exclamó Naruto, y echó a correr. Cuando salieron de la zona del clan Uchiha, Sasuke redujo la velocidad. "Parece que le tenga miedo a las calles de esta zona" pensó Naruto. Llegaron a Ichiraku y desayunaron también en silencio. Cuando estaban terminando, el dueño del restaurante se dirigió a Naruto.
—Naruto, si te vas ahora llegarás bien de tiempo. — Naruto miró el reloj, tenía tiempo de sobra.
—¿Sabe qué? —dijo el rubio—Por una vez creo que será buena idea llegar antes de tiempo. — se giró — ¿Nos vamos ya, Sasuke? — abrió los ojos como platos cuando descubrió que la silla de su lado estaba vacía. — ¿Pero... dónde...?
—El Uchiha acabó antes que tú y se fue. —dijo el dueño del restaurante.
—En fin... —suspiró Naruto, y sacó el monedero de la ranita.
—De ningún modo, hoy invita la casa. Y si vienes por aquí a contarme cómo fue y contra quién será tu combate en la última ronda, la próxima vez también invitará la casa. — Naruto sonrió de oreja a oreja.
—¿En serio? ¡Pues lo haré, no lo dude! ¡Gracias!
...
En las puertas de Konoha, minutos antes de las 10, ya estaban Shikamaru, Temari, Anko, y 15 de los 17 aspirantes que quedaban.
—¡Qué puntuales son todos! —exclamó Temari.
—No, todos no... – suspiró Shikamaru - Ni siquiera yendo a despertarle es capaz de llegar pronto. - Anko se acercó a ellos.
—Faltan Uchiha y Uzumaki, ¿va todo bien? - Shikamaru recordó lo que le dijo Naruto de que había algo que quería hacer, y por un momento temió que hubiera pasado algo. De pronto oyeron como alguien se acercaba corriendo, miraron y era Sasuke, que llegaba a toda velocidad.
—¿Pero qué?... —preguntó extrañada Temari.
—¡No lo conseguirás Sasukeee! —oyeron la voz de Naruto, y miraron hacia arriba, Naruto iba muy rápido de tejado en tejado. Anko puso cara de susto.
—¿Qué demonios les pasa?
De pronto Sasuke frenó justo delante de ellos, y Naruto aterrizó al otro lado, justo en la puerta de la villa.
Sasuke/Naruto: ¡Bien! ¡Gané! - se miraron - ¿Qué dices? ¡Llegué yo primero! (hablando los dos a la vez todo).
—Habíamos quedado en la puerta, —dijo Naruto— y yo he llegado a la puerta.
—De eso nada. —repuso el moreno— El objetivo era encontrarse con ellos y es lo que he hecho yo. —se quedaron mirándose y a los dos les salían como rayitos de los ojos.
—¿Qué era lo que te preocupaba? —murmuró Temari a Shikamaru— ¡Pero si son como dos niños!
—No sé... Pero mientras quede en esto, todo irá bien.
—Bien, ya estamos todos. —comenzó Anko— Veréis, este año quería repetir el bosque de la muerte... — todos pusieron cara de miedo — pero... me lo han prohibido. Por lo visto a los nuevos Kages no les gusta eso de que mueran aspirantes, ya sabéis. — todos suspiraron aliviados. — Pero eso no significa que vayamos a bajar el nivel, así que esta prueba será más dura, aunque sin riesgo de muerte.
—Pues no estoy muy seguro de que sea mejor... —murmuró Naruto.
—De acuerdo —continuó Anko— prestad atención. Vais a comenzar el segundo examen, yo lo llamo ¡"La carrera infernal"!
—¿La carrera infernal? —preguntaron algunos de los aspirantes.
—Cómo le gusta poner esa clase de nombres... —suspiró Shikamaru.
—La prueba consiste en lo siguiente: a cada equipo se le dará una ruta a seguir. Todas las rutas llegan al mismo punto, y cubren los mismos kilómetros, pero están diseñadas para que no coincidáis con otro equipo. El objetivo es llegar a un pequeño edificio antes de cuatro días. Exactamente a las 10 am del cuarto día, los equipos que no hayan llegado estarán suspendidos.
—¡Qué chorrada! – exclamó Sasuke. Anko sonrió.
—Por cierto, —dijo la examinadora— si pensáis en dormir, o parar a comer, hacer vuestras necesidades o descansar un rato... Os aseguro que no os dará tiempo. — todos se sorprendieron. — Esta bien, no tenéis comida, ni agua, ni tiempo para deteneros a buscarla. Por supuesto unos equipos tendrán más suerte que otros en el tipo de ruta que les toque, os las repartiremos totalmente al azar, y durante el trayecto habrá encargados de vigilar que seguís la ruta indicada, aunque vosotros no los veréis a ellos.
Temari comenzó a repartirles unos sobres.
—Muy bien, abrid los sobres y habrá comenzado el examen. — así lo hicieron, y se oyó un "¿qué?" generalizado.
—¿Esto es la distancia verdad? — dijo un ninja de la Arena, señalando un recuadro de la hoja.
—Sí, así es. —asintió Anko.
—¡Es imposible cubrir esta distancia en cuatro días! — exclamó Naruto. Unos golpecitos en el hombro hicieron que el rubio se girara y vio a Shikamaru a su lado. — ¿Qué pasa?
—Que Sasuke salió en cuanto abriste el sobre...
Naruto echó a correr:.
—¡Sasukeeee! ¡Espera! ¡Se supone que somos un equipo!
—¡Pues entonces date prisa, perdedor! - Al ver salir a Naruto todos los demás equipos salieron también.
—¡Nos vemos en cuatro días! —gritó Anko, y murmuró— A los que lo consigáis...
...
—¿Crees que podrás mirar el mapa sin detenerte? —preguntó Sasuke.
—Pues claro, ¿por quién me tomas?
—De acuerdo, entonces tú dirás por dónde vamos. — Naruto se calló un segundo.
—Tenemos que avanzar por los árboles en esa dirección. — Sasuke miró de reojo y siguió la dirección que señalaba Naruto, que dobló el mapa y siguió al emo, enseguida se puso a su altura.
—Cuando estés cansado y te cueste leer el mapa me lo pasas. —dijo el Uchiha— Pero es todo lo que quiero oír, porque no vamos a parar.
—¿Que no vamos a parar en cuatro días? ¿Estás bien de la cabeza? - Sasuke no dijo nada.
—Cuatro días así, y solo con Sasuke... —pensó Naruto— Creo que prefería el bosque de la muerte...
-Continuará.-
