Hola! Buenas noches, días, tardes... la hora en la que estén leyendo este capitulo; les quiero pedir una disculpa por la gran demora en escribir, enserio perdonen UnU y también perdonen por lo que eh prometido como lo de YoI y no eh cumplido, es que no me ha llegado la inspiración para este. Antes de que lean, quiero dedicarle este capitulo a mi mamá, ella es una de mis lectoras a las que mas quiero; también a Risucchi, a Xochilt Oda y a todas las que aun siguen leyendo esta pequeña historia, tanto a las fantasmas como a las que hacen saber su presencia en cada capitulo dejándome un Rewiev el cual me anima a escribir nun enserio gracias... Sin mas lean por favor.
CAPITULO 14
Frío. Hacía demasiado frió a mi alrededor, tal vez eso había sido lo que me despertó, eso y también el sonido de gente hablando, el olor a alcohol y farmacéuticos; decidí por fin abrir mis ojos cuando me acostumbre al sonido y el olor, empecé cerrando fuertemente estos y abriéndolos de a poco, pues me quería acostumbrar a la luz del lugar, cuando finalmente pude acostumbrarme a la luz y observar el lugar, solo pude pensar ¿En dónde estaba?
Al reconocer el cuarto de hospital quise levantarme para buscar a mi madre, quería salir corriendo de ese lugar, de ese sueño, de esa pesadilla, pero al momento en que me moví, además del dolor físico que tuve, recibí un impacto emocional tremendo: En el rincón de la habitación, justo donde había un sofá y una lámpara que su luz era muy tenue, había una figura humana sentada en el mueble, observándome detenidamente…
─ ¿Mamá? ─ pregunte con cierto temor, pues veía un poco borroso, me restregué los ojos con ambas manos y al volver a observar aquella figura, me quede pasmado y a la vez con miedo; no sabía quién era ese hombre, no lo conocía para nada, me era un completo extraño y eso era lo que me daba miedo; apreté los bordes superiores de la delgada sabana que cubría mi cuerpo y solo me dedique a observarlo, al igual él, solo se dedico a observarme fijamente, examinando más que nada mis ojos, como si buscara algo a través de ellos.
Después de unos largos minutos, se decidió acercar a mí, sus pasos eran grandes, pero no fuertes, al contrario no hacia ningún ruido al moverse, lo que me hizo pensar si se trataba de algún fantasma como en las historias de terror que me contaban mis compañeros de la escuela; cuando ese hombre estuve a fácilmente un metro de distancia mío, pude observar sus cabellos largos, castaños y que estaban sujetos a una coleta trasera, aun que no estaban bien agarrados pues tenía algunos pelos parados, se notaba que llevaba días de no rasurarse pues tenía un poco de barba, al igual que llevaba días sin dormir por las ojeras que se formaban debajo de sus ojos, los cuales era un poco pequeños y de un color marrón, no sabía muy bien si eran claros o oscuros pues el reflejo de la luz en sus lentes circulares no me dejaban verlos perfectamente.
─ ¿Eren? ─ Hablo finalmente, no podía creer que supiera mu nombre, pero me imagine que era porque así estaba en mis registros médicos, no respondí a su pregunta, solo seguí observándolo hasta que el se incoó, estando a mi altura y puso una mano sobre mi cabeza, volviendo a pronunciar mi nombre, pero esta vez no pude evitar asentir en señal de afirmación, pues sus ojos se habían cristalizado mientras me observaba ─ Hijo…─ Susurro mientras unas lagrimas resbalaban de ambos lados de sus mejillas y me abrazaba, no pude corresponder el abrazo, mi cuerpo no me lo permitió.
No fue hasta que se separo de mi que pude hablar, aun que no muy bien exactamente ─ De, de casualidad eres… ¿Grisha Jaeger? ─ Susurre observándolo, no sabía cómo sentirme después de que el asintiera, pues yo sabía exactamente quien era Grisha Jaeger; pero por alguna razón tenerlo frente mío no me hacia feliz, me era algo indiferente y a la vez me daba rabia, debido a que él había engañado a mi madre, la había enamorado y supuesta mente casado con ella cuando el muy maldito estaba casado y con familia en su verdadera ciudad. Suspire bajando la mirada y observando mis manos completamente limpias, sin ninguna herida, pero temblaban demasiado; un pequeño destello de luz paso justo frente a mí y pude ver mis manos, pero esta vez estaban manchadas en sangre, y no estaba en la cama de aquel hospital, si no en un bosque, completamente oscuro y solo, lo único que se podía escuchar era el pequeño crujir de la rama de los arboles a mi alrededor, él como el viento movía tanto estas como las hojas y provocaba que en toda mi espalda estuviera un temblor presente hasta que escuche una voz familiar, aun que no era para nada cálida y no podía entender con claridad lo que me estaba diciendo.
A pesar de estar en esa oscuridad sentí que algo se acercaba a mí, me puse en cuclillas y abrace mis piernas, hasta que pude volver a escuchar la voz, pero esta vez más cerca de mi ─ ¡Es tu culpa que haya muerto, es solo tu culpa Eren! ─ negué fuertemente mientras cubría mis oídos con ambas manos y escondía mi rostro en el hueco de mis piernas y mi pecho, la voz no paraba de repetirme una y otra vez lo mismo, no podía aguantar mas estaba sintiendo tanto frio, dolor y miedo y descubrí mi rostro para enfrentarme a esa persona y grite ─ ¡NO ES CIERTO! ─ Cuando pude ver bien el lugar donde estaba mi corazón se calmo un poco, nuevamente estaba al lado de Grisha, el cual estaba sujetándome de los hombros, viéndome fijamente, claramente se veía preocupado, no quise decirle nada, solo intente débilmente empujarlo, pero él me atrapo entre sus brazos, me estaba apretando muy fuerte, pero no me sentía incomodo pues él se sentía algo cálido, recargue mi frente en su hombro y cerré mis ojos, sentía mucho sueño, y me deje llevar por las caricias que estaba haciendo en mi espalda, su mano era obviamente diferente a la de mamá, la de ella era delgada, algo pequeña, daban suaves caricias y además tenía las manos más cálidas del mundo; al contrario Grisha las tenía grandes, algo gruesas sin el estar subido de peso físicamente, eran algo cálidas pero no tanto y sus caricias no estaban tan suaves, posiblemente porque le estaban temblando, pero me deje llevar por él y quede completamente dormido a su lado.
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─ ¡GRISHA COMO LE EXPLICARAS ESTO A TU HIJO!
─ Querida entiende que lo hago por el bien de todos, por favor manteen la calma, ¿si? Eren puede despertar…
─ ¡A MI NO ME IMPORTA QUE EL MOCOSO DESPIERTE!... Grisha, entiende tú, lo único que me importa es NUESTRA familia, no tu pequeña fam… no el bastardo que tuviste con aquella mujerzuela
─ Diana…
La pelea que tuvo Grisha con esa señora hicieron que me despertara, aun que se los agradecía un poco, pues solo estaba soñando nuevamente con el bosque, pero esta vez solo estaba solo; abrió poco a poco mis ojos acostumbrándome a la luz que esta vez era mucho más intensa y me intente acomodar en la cama para que cuando mis ojos se abrieran a la perfección chocaran con los de la dueña de la voz femenina; se trataba de una mujer, no sabría decir cuántos años tenía pero se veía un poco cansada, sus cortos cabellos rubios estaban alborotados y sus ojos azul profundo no dejaban de observarme, no tenían brillo alguno, no podía sentir nada más que odio en sus ojos; trague grueso y temblé un poco, pues no estaba acostumbrado a una mirada tan sebera. La mujer estaba a punto de decirme algo, pero Grisha se acerco rápidamente a mí e hizo que mis ojos dejaran de observar a esa mujer y observarlo a él.
─ ¿Eren como te encuentras hijo? Antes de que te quedaras dormido por los calmantes que pedí que te pusieran tuviste un ataque, dime ¿Cómo te sientes, te duele algo? ─su voz sonaba verdaderamente preocupada, y sus ojos buscaban alguna zona en mi cuerpo herida por sobre la bata de hospital, negué suavemente aun con sus manos sujetando mi cara, el sonrió un poco a esto y se separo de mi, se acerco a aquella mujer y le dio un beso, algo que me incomodo un poco y decidí mover mis ojos a otro punto, hasta que mi él me llamo y dirigí mi mirada hacia el ─ Eren, te presento, ella es Diana Fritz… Mejor dicho Diana Jaeger, Hijo… sabes que por lo que paso me hare cargo de ti, y quiero que sepas que además de tenerme a mí la tienes a ella y a… ─ No pude aguantar más y cubrí mis oídos negando, me destape los oídos y vi fijamente a mi padre con algo de odio.
─ No creo que la señora Jaeger quiera tenerme a tu lado, Grisha… así que me independizare… no necesito de nadie, puedo vivir en donde vivía con mi mamá y…
─ No Eren… Tu madre me dejo una carta donde me pedía que cuidara de ti como su última voluntad, y yo se que tú eras muy unido a ella, entonces ¿podrías ayudarme a cumplir su voluntad?
Las palabras no pudieron salir de mi garganta, ahí se quedaron mientras bajaba la mirada y apretaba con fuerza las sabanas, no podía olvidar lo que ella me había pedido antes de caer en un profundo sueño,"Les pedí que llamaran a tu padre, cuando el venga a buscarte, prométeme que serás un niño bueno y querrás mucho a tu padre, tanto como yo lo quise, ¿entendido? Hazlo por mí cariño, ¿sí?", las lagrimas no pudieron contenerse más en mis ojos y resbalaron por mis mejillas, tome aire y limpie rápidamente con mi antebrazo mis lagrimas, no podía permitirme llorar frente a ellos, alce la vista viendo nuevamente a Grisha y después a Diana, tome algo de aire y baje la cabeza ─ Intentare… Prometo no ser una molestia para ustedes, y gracias por recibirme en su familia…─ Cuando acabe de hablar mi padre acaricio mis cabellos, pero no lo separe a pesar de que no quise que hiciera eso.
─ Bien, gracias Eren… Ahora solo falta que le digamos a tu hermano
─ ¿¡Hermano!? ─ Diana y yo hablamos al mismo tiempo, algo que me hizo observarla, pero ella no noto que la estaba viendo, solo se acerco rápido a mi padre y le dijo ─ Mi hijo no será hermano de esa…. De él, ¿entiendes Grisha? ─ Quise reclamarle, pero me contuve y no dije nada, solo mordí mi labio inferior y apretó los puños, me empezaban a doler los brazos, tal vez por la fuerza que estaba empleando.
─ Diana, ya no digas mas frente a él, t usa un poco de tu materia gris y deja de decir esas palabras frente a un niño, el no tiene la culpa de lo que paso entre su madre y yo, ¿entendido?... así que cálmate y deja de habar así frente a mi hijo, y Zeke también es mi hizo así que son hermanos, ¿bien? ─ La mujer solo se quedo callada, viendo a Grisha con furia, hasta que suspiro y susurro algo que no logre escuchar, voltio a verme, sin decir nada o mover algún musculo en señal de disculpa, solo se giro y camino directo a la puerta, pero cuando ella abrió esta se topo con un chico de unos 16 años pues se veía joven pero era tan alto, al grado que pasaba por 10 centímetros a la mujer, tenía el cabello igual de rubio que ella, y sus ojos eran de un color café claro, casi parecidos a los de Grisha; El chico se le quedo viendo fríamente a la señora y entro como si nada a la habitación, igualmente vio frío a mi padre, pero no tanto como con ella, y para financiar se acerco a pasos lentos hacia a mí, pero sus ojos estaban fijos al suelo, hasta que llego a mi lado, sus ojos chocaron con los míos.
No me estaba viendo fríamente, ni con odio, al contrario de todo eso, me observaba con curiosidad y cierto ¿cariño? Antes de que pudiera decirle algo el puso su mano derecha sobre mi brazo derecho y dijo con una suave voz.
─ Debe de haberte dolido… ─Ante mi sorpresa el solo acaricio un poco un moretón que tenía en el brazo, si no mal recordaba, en un libro había leído que ese tipo de moretones se provocaban por haber colocado mal la intravenosa ─ Eres Eren, ¿no? ─ yo solo pude asentir mientras volvía a verlo a los ojos ─ ¿Te comió la lengua el gato? ─me susurro con cierto tono divertido y con la misma mano con la que había acariciado mi moretón, acaricio mi cabeza ─ Tranquilo Eren, no te haré daño… soy Zeke Jaeger… Pero dime Zeke, o mejor hermano ¿sí? ─ Me abrazo con cuidado de no hacerme daño y me susurro ─ Cuidare de ti, no dejare que esos dos te hagan daño, enserio… ─ Cuando termino de decir aquello que no comprendí, se separo no sin antes besar mi frente, dejo sobre mi regazo una rosa blanca y se dio la vuelta, para decirle a los adultos ─ Salgan de la habitación, Eren necesita dormir ¿bien? ─ Ellos no dijeron nada y se dieron la vuelta saliendo de la habitación, el voltio a verme un poco y giño el ojo, sin hablar, solo moviendo sus labios me dijo "Te protegeré, confía en mí" y sin hacer más, salió de la habitación.
─ Siempre confié en el… ¿no crees que debería decirle la verdad sobre mí, eh Armin? ─ Eren desde hace unas horas parecía nervioso sobre algo, no podía entender cuál era la razón por la que actuaba así y porque ahora volvía a querer decirle a Zeke sobre su sexualidad, sinceramente no lo entendía. Talle mi nuca mientras pensaba un poco las cosas y lo único que se me venía a la cabeza era aquella pregunta.
─ ¿Eren, que ocurrió? ¿Por qué quieres hablar con tu hermano sobre tú… ya sabes qué?
─ Armin… ─Se puso sería algo que me puso un poco nervioso pero no dije nada y solo espere su respuesta ─ Levi vino hoy en la mañana y… ─ Me contó todo lo que había pasado algo que me sorprendió demasiado y no pude controlar el que mis ojos se abrieran tanto al igual que mi boca y un "¿¡Que!?" saliera de mi, pero esto no había pasado porque no me lo imaginara, claro que me lo imaginaba, pero no pensé que Levi sería el primero en dar el paso o que sería tan pronto, apenas llevaban un mes, casi dos conviviendo juntos, y yo había hecho una apuesta con Historia sobre que ellos darían el paso hasta dentro de 4 meses, y ella había ganado, ahora debía pagarle y déjame vestir de mujer por ella.
Suspire un poco y intente ignorar la apuesta y volver a ver fijamente a mi amigo, le sonreí un poco y le apoye, felicitándole, hasta que la misma pregunta volvió a surgir ─ ¿Pero eso que tiene que ver con Zeke? ─el bajo la mirada pensativo y contesto.
─ Tal vez… si le cuento sobre eso… el pueda hablar con mis padres y… pueda detener el compromiso, ¿no crees?
Antes de que pudiera decir algo, logre finalmente notar la figura detrás de Eren, no sabía que decir, solo me quede callado y me levante, vi fijamente a Eren, el cual se notaba que no entendía lo que ocurría y solo le susurre "Suerte, haz lo que tu corazón te dicte". Al pasar al lado de esa persona, solo agache la mirada y salí de la azotea lo más rápido que podía, sabía que en esa situación yo no sería de mucha ayuda para Eren, solo podía darle mis mejores vibras y rezar por que todo saliera bien.
Gracias por leer, nos vemos en la próxima.
